Sermones

¿Cómo es Dios?

Por John MacArthur
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Gracia a Vosotros: Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez

Dios: ¿Cómo es Él?, Parte 2

Escritura: Escrituras Seleccionadas 

Código: 1353

John MacArthur

 

Conocer a Dios y todo lo que Él ha revelado sobre sí mismo es la máxima búsqueda en la vida. Proverbios 9:10 dice: "El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia." Un hombre nunca es sabio hasta que conoce a Dios. Un hombre nunca obtiene entendimiento hasta que tiene el conocimiento de lo sagrado. Conocer a Dios es la mayor búsqueda en la vida de un hombre.

Nuestro Señor, en Juan capítulo 17, versículo 3, declara que Él ha venido a dar vida eterna y que la "vida eterna es conocerle a Ti, el único Dios verdadero".

Conocer a Dios es la meta suprema de la vida de un hombre; para eso Jesús vino al mundo, para que pudiéramos conocer a Dios. Eso es un sinónimo de la vida eterna. La gente suele preguntar qué es la vida eterna. Es simplemente conocer a Dios... conocerlo íntimamente... participar de Su propia naturaleza y vida.

El hombre más sabio que haya vivido jamás recibió instrucción de un hombre que dió, a veces, evidencia de no ser muy sabio. Y ese fue David dando instrucción a Salomón. A veces, lo que David dijo era muy sabio. En I Crónicas, capítulo 28, versículo 9, David dijo a su hijo: "Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario". Un buen consejo. Salomón, conoce a Dios. Y cuando le conozcas, sírvele... gustosamente, con un corazón perfecto, porque el Señor escudriña todos los corazones y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si Le buscas, lo encontrarás, pero si renuncias a Él, te desechará para siempre.

Pedro dijo: "Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo". En II Tesalonicenses 1:8, dice que el Señor vendrá en llama de fuego para dar retribución a los que no conocieron a Dios. Conocer a Dios es lo esencial de la existencia. Conocer a Dios es la mayor búsqueda de la vida. Conocer a Dios lo es todo; y conocer todo lo que hay acerca de Él y que está revelado en las páginas de este libro.

Conocer a Dios es no sólo la máxima búsqueda del hombre, sino que conocer a Dios es el más alto propósito de Dios. Él no solo quiere que nosotros le conozcamos, sino que nos ayuda a hacerlo. Dios desea que nosotros le conozcamos. La Biblia es muy explícita al respecto. En Oseas capítulo 6 -otro contexto en donde Dios a través del profeta está reprendiendo a Israel por su hipocresía- se desarrolla el sistema de sacrificios con corazones que estaban alejados por completo de Dios. Él dice en Oseas 6:6: "Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos." Más que cualquier otra cosa externa, Dios desea que nosotros le conozcamos. Los hombres deben conocer a Dios y Dios desea que los hombres Le conozcan; éste es el significado de la vida. Esto es lo que somos. Esta es nuestra actividad más importante y el más alto propósito de Dios para nosotros.

Estaba tratando de pensar en una manera de ilustrarle gráficamente lo importante que es para Dios que nosotros le conozcamos. Y recordé que el profeta Ezequiel comienza a revelar la gloria de Dios. En el primer capítulo de Ezequiel, encontramos la visión de Dios. Veámoslo un minuto, Ezequiel capítulo 1. Comienza con Dios. Dice: "Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios." Ezequiel comienza su profecía hablando de esta visión que ha tenido de Dios. Luego, la última oración del libro, en Ezequiel 48:35, dice: "Jehová allí". Se inicia con la visión de Ezequiel de Dios y termina con el Dios eterno que reina en Su trono eterno en Su Reino eterno. Ezequiel presenta a Dios en 1:1 y termina con Dios en 48:35; y entre esos versículos, un énfasis en el carácter de Dios.

Mientras miraba a los dos extremos en el libro de Ezequiel, me preguntaba cuál es el foco que enfatiza este libro; por lo que hice un pequeño estudio acerca de Ezequiel por mi cuenta y descubrí algo muy importante acerca de lo que Dios quiere que usted y yo sepamos. Miremos juntos el capítulo 6. Ezequiel, capítulo 6, versículo 7. Leeré un extracto de estos versículos; a veces al comienzo de un verso, a veces en el medio y a veces, al final.

Versículo 7: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Versículo 10: "Y sabrán que Yo soy Jehová." Verso 13: "Y sabréis que Yo soy Jehová." El capítulo 7, versículo 4, final del versículo: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Versículo 9: "Y sabréis que Yo soy Jehová."

Más adelante - y podemos estar omitiendo algunos- capítulo 11, versículo 12: "Y sabréis que Yo soy Jehová" Capítulo 12, versículo 16: "Y sabrán que Yo soy Jehová." Versículo 20: "Y sabréis que Yo soy Jehová." El capítulo 13, versículo 9: "Y sabréis queYyo soy el Señor." Catorce: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Veintiuno: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Veintitrés: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Catorce ocho: "Y sabréis queYo soy Jehová."

Aquí hay un mensaje. ¿Lo ven? Capítulo 15, versículo 7: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Más adelante, capítulo 20, versículo 12: "Para que supiesen que Yo soy Jehová." Versículo 20: "Para que sepáis que Yo soy Jehová vuestro Dios". Veintiséis: "Hacerles saber que Yo soy Jehová." Treinta y ocho: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Cuarenta y dos: "Y sabréis que Yo soy Jehová." Cuarenta y cuatro: "Y sabréis que Yo soy Jehová."

Veintidós dieciséis: "Y sabrás que Yo soy Jehová." Veinticuatro, 24: "Y sabréis que Yo soy Jehová el Señor." Veinticuatro, 27: "Y sabrán que Yo soy Jehová."

Y continúa, hasta el final del libro. Ni siquiera conté cuántas veces, pero con sólo mirar el capítulo 39 lo veo dos veces, una vez en el capítulo 38 y sigue hasta llegar al capítulo 40; y luego Dios aparece en Su gran gloria del Reino milenial, una profecía completa orientada para que sepáis que Yo soy el Señor. Ahora, ¿qué está tratando de decirnos Dios? Él quiere que Le conozcamos. Es el deseo de Dios para el hombre. Dios no se esconde. Dios no es una especie de conejito de Pascua cósmico, escondido en un arbusto, al cual corremos y Él dice "Te estás acercando". Dios no está tratando de esconderse. Dios se ha revelado y quiere que Le conozcamos. Y ese es el más alto propósito de la vida de un hombre.

¿Cómo es que podemos conocerlo? ¿Cómo podemos conocer a Dios? Bueno, el profeta dijo: "Si me buscas con todo tu corazón, seguramente me encontrarás". Salomón dio una sabia información en Proverbios 2:3. Él dijo: "Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios." Salomón dijo que sólo hay una manera de conocer realmente a Dios y saber todo lo que se ha revelado acerca de Él; y esa debe ser nuestra búsqueda en la vida. Si usted está en busca de dinero, éxito o algo más, no descubrirá todo lo que hay que saber acerca de Dios. Dice: "Hijo mío, Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios". Dios quiere que Le conozcamos. Dios quiere que Le sigamos. Y es por eso que estamos haciendo este pequeño estudio, con el fin de conocerle mejor, para ayudarle a que Le conozca mejor.

Ya hemos respondido las dos primeras preguntas. Estamos en la pregunta número tres, ¿cómo es Él? ¿Cómo es Dios?

Dios está definido para nosotros en la Biblia en términos de ciertos atributos o características. Y la definición de un atributo es la siguiente: un atributo es todo lo que es verdadero acerca de Dios... todo lo que es verdadero de Dios. Los únicos que podemos analizar son los revelados en la Escritura. ¿Cuántos atributos tiene Dios? Infinitos. No se pueden contar. Sólo han sido revelados algunos aquí; y de todos los que han sido revelados aquí, estamos escogiendo algunos para entender mejor a Dios.

Hemos estudiado, primero, que Dios es inmutable. Esto significa que Él no cambia y no puede cambiar... Dios nunca cambia.

Segundo, hemos estudiado que Dios es omnipresente. Esto significa que Él está en todas partes al mismo tiempo con conciencia total.

El tercero que estudiamos es que Dios es omnipotente. Esto significa que Él es todopoderoso. Él puede hacer cualquier cosa. Él puede hacer cualquier cosa con tanta facilidad como puede hacer cualquier otra cosa; y Él puede hacer lo que quiera hacer. Dios es inmutable, está en todas partes en todo momento y es todopoderoso.

Ahora bien, hoy quiero compartir con ustedes otros dos atributos del carácter de Dios. El cuarto: Él es omnisciente. Eso simplemente significa que Él lo sabe todo. Dios lo sabe todo... todo. En el Salmo 147:5, dice la Biblia: "Su entendimiento es infinito". Eso significa ilimitado. Su entendimiento es infinito. Él no sólo sabe lo cognoscible, también conoce lo inescrutable.

Primera Timoteo 1:17 llama a Dios único y sabio. Judas 25 lo llama único y sabio. Romanos 16:27, Pablo lo llamó: "Único y sabio Dios". Él no sólo es sabio, no sólo lo sabe todo, sino que es el único que sabe todo lo que sabe. Los ángeles saben mucho, pero no saben lo que Dios sabe. Y usted y yo sabemos algunas cosas, pero nadie sabe tanto como Dios... sabiduría incomparable, infinita y comprensión y conocimiento.

¿Sabía usted que Dios nunca aprendió nada? Cuando ora usted no dice: Dios, quiero informarte que mi suegra está enferma. No, no le da ninguna información que Él necesite. Él quiere saber qué le importa a usted y opta por trabajar a través de sus oraciones. Pero no hay sorpresas con Dios. Nunca aprendió nada. ¿Usted Le enseñaría?

Isaías 40:13: "¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?" Nadie, por supuesto. Romanos 11:34, Pablo dice: "Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?" Nadie. ¿Quién Le enseñó a Dios? Nadie. Dios lo sabe todo.

Cuando uno se detiene a pensar en ello, ahora que estamos aquí -y sé que la mayoría de nosotros conocemos y amamos al Señor Jesucristo, la mayoría de nosotros conocemos a Dios-  ¿se ha dado cuenta de que el hecho más sorprendente acerca de la omnisciencia de Dios es que Él nos conoce y sin embargo estamos aquí? Sí, es increíble. Dios lo sabe todo y no obstante nos ama. Increíble. Compare con el atributo que voy a mencionar en un minuto -Su santidad. Dios aborrece el pecado y lo sabe todo; y trate de entender cómo llegó usted a Su presencia. Entonces, usted llegará a otro atributo: amor. Dios lo sabe todo y aún así Él nos redime.

Usted dice, ¿por qué? Isaías 48 lo explica todo para nosotros. Isaías 48:8 dice: "Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre" Dios dice: Yo sabía que eras un pecador desde el seno materno. Usted se pregunta ¿cuándo una persona se convierte en persona a los ojos de Dios? Está bastante claro en la Biblia: desde el seno materno. "Por amor de mi nombre diferiré mi ira, y para alabanza mía la reprimiré para no destruirte. He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. Por mí, por amor de mí mismo lo haré." Dios mira y sabe todo.... Sabía que estabas corrompido desde el principio. Sabía que eras rebelde desde el vientre y no me gusta el pecado, pero te salvé de todos modos. ¿Por qué? No tanto por tu bien, sino porque quería mostrar al mundo otro de Mis atributos; y ese es el atributo del amor. Y a los ángeles otro atributo, la sabiduría por Mi bien.

Lo más maravilloso para mí es que Dios sabe todo y no obstante me ama. Nada está oculto para Dios. ¿Sabe que Dios conoce todo su cuerpo? ¿Y los cabellos de su cabeza están contados? Dios sabe todo de usted. Usted se pregunta ¿por qué Dios se molestaría en contar mi cabello? Él no tiene que contarlo, lo sabe intrínsecamente. Dios no lo está haciendo sólo para demostrar algo. No lleva un libro de registro del cabello. Lo sabe. Él conoce su cuerpo. Pero, ¿sabe una cosa? Él conoce más allá de su cuerpo, su cuerpo es transparente para Dios. En Apocalipsis 2:23 El dijo: "Yo soy el que escudriña la mente y el corazón". Su cuerpo no esconde nada. Él ve su corazón y su mente tan bien como ve su exterior. Las nubes, la oscuridad, la noche no son dosel para Él. La noche no es una cortina para Dios. En el Salmo 139:12 dice: "Las tinieblas no encubren de Ti". Los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus malas obras, la mayor parte de los pecados, se llevan a cabo en lugares con poca luz. Pero a la luz brillante de la omnisciencia de Dios. La noche no esconde nada para Dios. Los susurros no son silenciados al oído de Dios.

Salmo 139:4 dice: "Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda." Dios escucha sus susurros tal como si fueran transmitidos por televisión.

Usted comentará ¿Y mis pensamientos? Su mente no puede concebir el pensamiento más sutil fuera del conocimiento de Dios. Isaías 66:18: "Yo conozco sus pensamientos." En Juan capítulo 2, Jesús dio evidencia de que Él era Dios cuando dijo que nadie necesitaba decirle lo que había en el corazón de un hombre, Él sabía lo que había en ese hombre. Cuando Jesús se enfrentó a Nicodemo, él expresó una pregunta con su boca y otra en su mente; y Jesús le respondió a la de su mente que nunca inquirió con los labios. No hay un lugar secreto en su casa o un lugar secreto en el mundo donde usted pueda ir y ocultarse de Dios. Mismo capítulo, Isaías 88, mismo versículo: "yo conozco sus obras." Él lo sabe. Y escuchen esto: todo lo que Él sabe es correcto porque de acuerdo  a Deuteronomio 32:4 Él es llamado el Dios de verdad. Es imposible para Él mentir. Él nunca ha cometido un error. Él no puede errar. Él lo sabe todo, con certeza y efectivamente... todo.

Y usted preguntará: ¿Qué pasa con Oseas 13:12? Dice: "Atada está la maldad de Efraín; su pecado está guardado". Tengo la esperanza de que algunas pequeñas cosas no las sepa. Lo lamento. ¿Y qué significa ese versículo? Conozco personas que dicen que esto quiere decir que Dios no conoce todos los pecados. Dios lo sabe todo. La Biblia lo deja en claro donde quiera que lea acerca del carácter de Dios; es evidente que sabe todo. Usted pregunta entonces qué significa este versículo. Bueno, ciertamente no es una contradicción. Significa que la iniquidad de Efraín está atada. Su pecado está escondido, es decir, por el momento, su pecado está oculto hasta un futuro día de juicio. Es el plan divino: peque ahora, pague después.

Eso es así. A veces, las personas piadosas parecen estar con más estrés que las impías.

¿Por qué es que a veces los impíos prosperan? No siempre prosperarán. Tal vez como Efraín, sus pecados están, por el momento, ocultos, hasta el día del juicio que vendrá en el futuro. Ese es el significado de Romanos 2:5 donde Pablo dice: "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios".

En otras palabras, estás pecando y acumulando un arsenal de pecado para un día futuro. La revelación del justo juicio de Dios pagará a cada uno conforme a sus obras. Un día el juicio vendrá y el pecado que ahora está oculto -o atado- hasta ese día futuro, será desenmascarado, castigado. Dios lo sabe todo.

Y eso nos lleva a una acotación. Otro atributo de Dios -no tenemos tiempo para cubrir todos- es el atributo de la sabiduría. ¿Qué es la sabiduría?

Le voy a dar una definición simple. La sabiduría es omnisciencia actuando con una voluntad santa. Si Dios sabe todo, entonces todo lo que Él hace es definitivamente sabio.

Si Él conoce el fin desde el principio, entonces Él conoce cada paso en el medio. Si Dios sabe que esto es lo que usted es y esto es lo que será, usted puede no comprender lo que está pasando en el medio; pero Él sí. Y está bien. Él tiene conocimiento perfecto, sabiduría perfecta. Omnisciencia práctica... Lo sabe todo.

Usted puede obtener una gran cantidad de ilustraciones de la sabiduría de Dios; se puede ver en la creación... todo, desde el macrocosmos del universo al microcosmos de las minucias de la vida. Se puede ver la sabiduría. Es absolutamente increíble cuán sabio es Dios... es asombroso. ¿Se imagina cómo Dios construye un universo, los dispositivos que se ejecutan; y que cada cosa individual funciona en armonía con todo lo demás para conseguir exactamente lo que Dios quiere?

Increíble. Y cada resultado cumple perfectamente Su sabiduría. La creación de Dios es un monumento a Su sabiduría. Salmo 104:24 dice: "¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría".

La sabiduría de Dios... de acuerdo a Efesios 1:11, vemos que Él "hace todas las cosas según el designio de Su voluntad". Y entonces, usted tiene que convenir que la redención es un acto de sabiduría. Dios tomó a los que no eran poderosos ni nobles ni inteligentes e hizo de ellos Su pueblo. Y Dios toma a la iglesia, de acuerdo a Efesios 3:10, y la da a conocer a los ángeles para que los ángeles puedan ver lo sabio que es. La sabiduría de Dios se ve en nuestra redención -somos Su Iglesia. Dios es sabio. Dios lo sabe todo.

¿Cuáles son las lecciones prácticas de esto para un cristiano, de saber que Dios es sabio y que todo lo sabe? Número uno, es un gran consuelo para mí saber que Él lo sabe todo. ¿Por qué? En primer lugar, es bueno saber que Él me conoce. No soy tan importante en el universo.

¿Se ha preguntado alguna vez si Él sabe que usted está aquí? Hay personas en el mundo que no son tan famosas y que cada tanto se cuestionarán si Él sabe que existen.

En el tiempo de Malaquías, Dios realmente estaba trayendo juicio sobre las personas; y el profeta se estaba debilitando. Y un grupo pequeño de gente se unió y se sentía algo inseguro. Y ellos decían que podrían perecer en este juicio. Que Dios podría olvidarse y empezar a destruir a todo el mundo.

Me pregunto si se acuerda de nosotros. Y, en Malaquías 3:16, dice: "Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero." Ellos estaban hablando mucho. Me pregunto si Dios sabe que estamos aquí. "Y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve."

Dios tiene un libro; y Él no se olvida quién pertenece a él. ¿No es bueno saberlo? Me alegro que Él lo sepa todo. Él sabe de John MacArthur, sabe que yo conozco a Jesús Cristo y sabe que pertenezco en el libro. De hecho, Él lo sabía desde hace tanto tiempo que me escribió antes de que el mundo comenzara. Es para mí un consuelo saber que Dios lo sabe todo... saber que no hay absolutamente nada fuera del conocimiento de Dios. Él me conoce y sabe que yo Le pertenezco. Eso es un consuelo.

Salmo 56, versículo 8: "Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en Tu libro?" Podría ser una afirmación más que una pregunta. Pones mis lágrimas en Tu botella. En el Oriente, cuando venían los enlutados, todos lloraban. Algunos de los dolientes atraparían sus lágrimas en un frasco. Y se les pagaba. Supongo que era una manera de demostrar que usted hizo su trabajo... entrega una botella de lágrimas... toma su dinero. Tenían dolientes que iban y lloraban. Y juntaban sus lágrimas en una botella y las dejaban como una muestra.

David dice que Dios junta sus lágrimas en Su botella. Dios se acuerda de mis lágrimas. Dios no sólo me conoce, sino conoce mis lágrimas. ¿Es eso bueno saberlo?  ¿Es reconfortante para usted saber que Dios conoce todas las pruebas que alguna vez pasará? ¿Que Dios atrapa sus lágrimas en Su botella? Él debe tener una botella muy grande. Eso significa para mí que Dios se preocupa por mí. Me alegra saber eso.

Mateo capítulo 6, Dios no solamente conoce mis ansiedades y mi dolor, no sólo va sabe quién soy yo, sino también todas mis necesidades. Mateo 6:25 dice: "No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?" No tiene sentido preocuparse, usted no puede ayudarse a sí mismo de todos modos. "Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos."

"Si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." 

Mi Padre me conoce a mí y mi nombre está en Su libro. Mi padre conoce mis lágrimas. Y mi Padre conoce mis necesidades y Él se encarga de todos ellas. Soy mejor que un pájaro. Soy más importante que un lirio. Y soy mejor que la hierba que hoy está aquí y mañana ya no, porque Dios cuida de mí. Es un consuelo saber que Dios lo sabe todo. Él me conoce a mí, mis angustias, mis pruebas, mis lágrimas, mis necesidades. Y en medio de todo eso Él nunca se equivoca.... nunca. Dios tiene una cantidad infinita de atributos y un conocimiento infinito y si usted no entiende algo, no diga que Dios cometió un error. No se lo atribuya a la estupidez de Dios, atribúyaselo a la suya. Dios no comete errores.

Para el cristiano la omnisciencia significa consuelo, en segundo lugar, significa confianza. Yo pensaba que la doctrina de la omnisciencia era cualquier cosa menos confianza. Cuando era un niño mis padres solían decir: Puede que nosotros no sepamos lo que haces, pero Dios sí.

Él lo ve todo. Pensaba que la doctrina de la omnisciencia era realmente un fastidio. ¡Qué problema!

Luego estudié Juan 21 y maduré un poco. Y me acordé de Pedro allí, que seguía tratando de convencer al Señor de que lo amaba. ¿Lo recuerda? Señor, te lo digo, te amo. Y el Señor le continuaba preguntando.... Finalmente dice: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. ¿A qué doctrina de Dios apeló? ¿A qué atributo? La omnisciencia... es algo maravilloso, no es tanto que Dios mira y lo espía a usted, eso es sólo la mitad. ¿Sabe usted que si no fuera por la omnisciencia hay algunos días en que Dios ni siquiera sabría que usted Lo ama porque no es evidente? Y si Él no supiera todo, no sabría ni siquiera que le importa. Supongo que en mi vida hay muchos días en los que soy idéntico al resto de las personas del mundo. ¿Es lo mismo que le pasa a usted en su vida? ¿Cómo sabe Él que a mí me importa? Él tiene que saber mucho. Él tiene que saberlo todo. Tiene que conocer mi corazón. Eso me da la confianza de que incluso cuando lo echo todo a perder, mi amor sigue estando asegurado porque Él conoce mi corazón.

Un tercer pensamiento, al cual ya me referí, la corrección. Si usted supiera que Dios no sabe todo, ¿qué haría que no hace ahora? Piense en eso. Si usted supiera que Dios no lo sabe todo y que Él nunca se enteraría, ¿qué haría? Mi papel no es lo suficientemente largo para escribir todo.

Y así, el tercer, buen resultado práctico de la doctrina de la omnisciencia es la corrección. Dios es un maestro que nunca sale del aula. Y, sin embargo, siempre es con amor, ¿no es así?

Él lo sabe todo. Imagine lo que usted haría si supiera que Él no se enteraría. Pero Él lo sabe. Y como dije la última vez, puesto que Él está en todas partes, cada pecado que cometa es como si se arrastrara al trono de Dios y lo hiciera justo en Su cara.

Pero el Nuevo Testamento nos dice que en algún momento, todas las cosas que hemos hecho en el cuerpo van a ser contabilizadas -II Corintios 5; y también nos dice en I Corintios 4:5 que ese día aclarará también lo oculto de las tinieblas. Todo lo que Dios sabe... todos nuestros caminos, pensamientos, actitudes, todo. Para el cristiano eso es corrección. Si Él lo sabe, yo no quiero hacerlo... yo no le quiero desafiar... no quiero deshonrar a Dios... eso es la corrección.

Y entonces, la confianza que tengo al saber que Él conoce mi corazón; y el consuelo que tengo de saber que Él sabe que Le pertenezco, Él conoce mis lágrimas, conoce mis necesidades, Él nunca se equivoca.

¿Qué pasa con los no creyentes? ¿Qué significa la doctrina de la omnisciencia para usted? Primero, debe revelarle la necedad de la hipocresía. Si usted piensa que puede escaparse, se equivoca. Dios lo sabe todo. No piense ni por un minuto que Dios es engañado. Él no se lo cree. Su hipocresía es definitivamente desenmascarada. Cuando Jesús, en el Sermón de la Montaña, desenmascaró a Israel, los desnudó. Les arrancó la máscara. "¡Hipócritas!" Y cuando terminó, corrieron en busca de amparo.

Una palabra de sabiduría de Eclesiastés 12:14, que dice lo siguiente: "Porque Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." Dios no ve la máscara.  No es como el hombre. La gente se fija en las apariencias, Dios mira el corazón. Lo ve por completo. Si usted no conoce a Cristo, dese cuenta, para comenzar, que no conoce a Dios y lo que sea que esté haciendo para tratar de parecer bueno delante de Dios, no sirve. La sandez de la hipocresía -si Dios sabe todo, sabe mucho más de lo que usted piensa que Él sabe.

La segunda cosa que me gustaría decir a un incrédulo, o a alguien que no conoce a Dios, es que existe la promesa de juicio. Pablo dice en Romanos 2:2 que Dios va a juzgar según la verdad. Cuando se llega al juicio final y el lago de fuego y a quién es enviado al infierno; ese juicio será un juicio justo. Dios juzgará en base de la verdad, porque Él tiene un conocimiento absoluto de la verdad, nadie engaña a Dios.

En Jeremías 16:17, el profeta dijo: "Ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos." No hay dónde ocultarse. I Samuel 16:7: "Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." El juicio será de acuerdo a la verdad y no hay manera de esconderse de Dios. Él sabe si usted es un pecador; sabe si no ha sido perdonado. Está al corriente sus buenas obras. Si su nombre está en el libro. Si se ha arrepentido y venido a Cristo. Él lo sabe. Sabe todo. Y sus juegos no lo engañan, ni tampoco los míos.

Otra cosa que me gustaría decir a un incrédulo es la siguiente: entender que Dios sabe todo debería señalar la locura de la sabiduría humana. Dios lo sabe todo, por lo que si quiere ser realmente sabio, debe buscar a Su sabiduría. Como Salomón le dijo a su hijo: "Busca la sabiduría." Lo dice una y otra vez, especialmente en el capítulo 8, del versículo 1 al 36. Y la sabiduría es la sabiduría de Dios. Un hombre insensato busca el conocimiento del mundo. Primera Corintios 1:19: "Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos."

Así que, al incrédulo yo le diría que hay locura en la hipocresía... Dios le va a juzgar según la verdad... no confíe en la sabiduría humana. Dios lo sabe todo. Eso es un consuelo para nosotros y debería ser una seria advertencia para los demás. Dios es inmutable. Dios está en todas partes. Dios es todopoderoso. Dios es omnisciente.

Por último, la quinta: la santidad de Dios. Dios es santo. Siento que es el más importante de todos Sus atributos. Para mí, es la joya brillante en la corona real de Su cabeza... esto es lo máximo.

Dios es santo. Cuando los ángeles cantaron no dijeron eterno. No dijeron fiel. No dijeron sabio, poderoso.  "Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso." Esta es la corona de todo lo que Él es. Él es santo.

Éxodo 15:11, "¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?" Nadie. ¿Sabe que ese es Su nombre? Salmo 111:9 dice: "Santo y temible es Su nombre." Santo es Su nombre. Job 6:10 lo llama el Santo. Isaías les oye decir: "¡Santo, santo, santo es el Señor de los ejércitos: toda la tierra está llena de Su gloria." Apocalipsis 4:8, los seres vivientes: "¡Santo, santo, santo". I Samuel capítulo 2, versículo 2 habla de Su santidad y que no hay otro que sea tan santo como Él.

Dios es santo; y no sé de ninguna otra manera de ver la santidad de Dios que no sea comparándolo con el pecado. Yo diría que en la Biblia, al menos en mi mente, probablemente el pasaje más revelador acerca de la santidad de Dios es el sexto capítulo de Isaías. Isaías dice: "En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y Sus faldas llenaban el templo." Él tuvo una visión de Dios y dijo: "Por encima de Él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban". Y uno de esos ángeles tomó sus tenazas y tomó un carbón encendido del altar y tocó la lengua de Isaías. Pero antes de todo eso, ¿cuál es realmente el problema en este pasaje? Isaías dice: "¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos." Él estaba destrozado. Él se estremeció con violencia. Él estaba siendo bruscamente desgarrado. ¿Por qué? Porque él había visto la santidad de Dios y al ver la santidad de Dios fue sacudido hasta la base misma de su ser por su propio pecado. ¿Lo ve? Y no es hasta que un hombre entienda la santidad de Dios; y eso nunca va a suceder sin una comparación con su propio pecado. No es hasta que entienda su propio pecado que usted sabrá la santidad de Dios. Los dos van juntos. Usted no puede conocer su pecado hasta que sepa Su santidad y no puede conocer Su santidad hasta que vea su pecado. Isaías vio a Dios en gloria y entonces se vio a sí mismo y simplemente reveló sus sentimientos... ¡Oh, pobre de mí... estoy perdido!

Entre usted y Dios hay un abismo absoluto de santidad y la falta de santidad. Usted no es santo. Él es santo. Y usted y yo deberíamos estar absolutamente conmovidos hasta las raíces mismas de nuestro ser cuando nos vemos frente a Él. Dios es santo.

Dios no se conforma a un modelo de santidad. Él es el estándar. Él es absolutamente santo. Él nunca hace nada mal. Él nunca se equivoca. Él nunca comete un error de cálculo. Nunca hace que suceda algo en su vida que no sea lo correcto o que no tenga en Su mente el fin apropiado. Siempre hace todo bien. Y no hay grados para Su santidad... Es absoluta e infinitamente santo.

Y como Dios es santo, esa es Su condición para cualquier persona que quiera existir en Su presencia. Cuando los ángeles pecaron ¿qué hizo con ellos? Los arrojó inmediatamente y preparó un lugar apartado de Su presencia.

Cuando los hombres optan por no venir a Dios, cuando escogen rechazar a Jesucristo, ¿qué les sucede al final? Son enviados al mismo lugar preparado para el diablo y sus ángeles, fuera de la presencia de Dios. ¿Por qué? Porque para estar en la presencia de Dios, en Su universo, se debe ser  santo.

Pero, ¿cómo puedo ser santo? Por la fe en el Señor Jesucristo. Es a través de Cristo que Dios nos da la santidad de Cristo y nos ve santos posicionalmente. Dios nos ha hecho santos en Cristo.

El apóstol Pablo dijo a los Corintios: "A a los santificados en Cristo Jesús". La única manera de entender la santidad de Dios está en el contraste. Tenemos que ver Su odio al pecado. No podemos entender Su santidad independientemente de Su odio al pecado, tenemos que verlo del lado del pecado –que es algo que entendemos muy bien. Dios aborrece el pecado... simplemente lo odia.

En Habacuc 1:13 dice: " Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio". Dios no puede tolerar el pecado. No puede tolerar el mal. Está totalmente alejado de él. No puede entrar en Su presencia. No puede vivir con Él.

Cuando Senaquerib pecó, el Espíritu Santo dijo: has alzado la voz y levantado en alto tus ojos contra el Santo de Israel. El pecado de Senaquerib fue evidente debido a la santidad de Dios.

Cuando los egipcios se ahogaron, en Éxodo 15, ¿sabe qué hizo que ellos se ahogaran? Algunas personas dicen que el poder de Dios. No. En realidad no. Escuche Éxodo l5: "los cubrió el mar, se hundieron como plomo en las impetuosas aguas". A continuación: "¿Quién como Tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como Tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?" ¿Sabe usted por qué se ahogaron? No por el poder de Dios, sino por la santidad de Dios, Él no podía tolerar su mal. La santidad de Dios se ve mejor en Su odio al pecado.

En Amós capítulo 5, algunas palabras fuertes: "Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados. Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos." Dios ama a todas esas cosas porque Él las instituyó; pero cuando ese tipo de actos, a pesar de que estaban bien, salen de los corazones impuros, Dios los odia. Dios no quiere que la gente haga las cosas bien con las actitudes equivocadas. Dios dice que lo odia.... que no lo hagan. El pecado es el objeto de Su disgusto. Dios ama la santidad.

En el Salmo 11, versículo 7, dice: "Porque Jehová es justo, y ama la justicia". ¡Qué declaración tan hermosa! Dios ama la santidad.

Hemos visto la santidad de Dios desde un punto de vista negativo, Su odio al pecado. Lo sorprendente aquí, sin embargo, es el amor de Dios. A pesar de que Él es santo y odia definitivamente al pecado y es omnisciente y lo sabe todo, ¿no es asombroso que Él le haya rescatado? Es increíble que Él me conozca y desprecie mi pecado y sin embargo me ame. Ahí es donde entra el amor. La santidad de Dios, la omnisciencia de Dios y el amor de Dios, actúan al mismo tiempo. ¡Qué maravilloso de comprender! Dios sabe todo acerca de mí y odia cada segmento de pecado en mí; y no obstante me ama.

Traté de pensar en un ejemplo para eso y supongo que sería como el cáncer. Usted ama a su cuerpo, pero odiaría el cáncer. Y haría todo lo posible para preservar su cuerpo y mantenerlo sano, fuerte; y supliría sus necesidades y al mismo tiempo haría lo que pudiera para destruir el cáncer. Odiaría lo que está allí pero no la totalidad del ser. Y de alguna manera Dios mira al hombre y ama al cuerpo y desprecia el pecado.

¿Dónde se ve revelada la santidad de Dios? De muchas maneras. Dios nunca desea el pecado. Nunca. Él quiere que permitirle pecar si usted lo desea, pero no quiere el pecado. Dios nunca tienta a nadie a pecar. Dios no quiere que usted peque. Algunas personas deben pensar que Dios quiere que pequen. Algunas personas me han dicho que lo que se debería hacer es tener una vida realmente pecaminosa, que todos lo sepan; y luego, cuando les comenta su conversión, muchas personas le creerán y dirán qué transformación, no es maravillosa? Así que Dios realmente debe querer que usted se convierta en la escoria de la sociedad para tener algo que decir. Muy convincente. No, no. Dios no enaltece el pecado de nadie. Nunca. Y Dios nunca tienta a un hombre a pecar. Santiago 1:13 y 14: "Dios no tienta a nadie."

Pero la santidad de Dios se ve en algunas cosas muy positivas. Por ejemplo, en primer lugar, Su santidad se ve en la creación. En Eclesiastés 7:29 -vamos a cerrar con estos pensamientos-  dijo: "Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones." Dios hizo al hombre recto. Cuando Dios hizo al hombre, era santo. La santidad de Dios se ve en la creación.

En segundo lugar, la santidad de Dios se ve en la ley moral. La ley moral que aún se infiltra -a pesar de que el hombre ha tratado de menoscabarla y ha tratado de acabar con ella- y que todavía impregna el mundo, muestra que Dios es santo. Romanos 7:12, Pablo dice: "La ley a la verdad es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno." La ley moral de Dios revela que Dios es un Dios santo. Cuando Dios estableció una ley moral justa, demostró ser virtuoso, santo y moral.

Y creo, también, que la santidad de Dios no sólo se ve en Su creación y en Su ley moral sino también en Su ley de sacrificios. Cuando veo a Dios disponiendo a todos esos animales para sacrificio, veo a Dios diciendo que la muerte es el resultado del pecado; y quiere que lo vean y que lo vean bien. Y cada vez que esas personas hacían un sacrificio, veían la letalidad del pecado. Y eso comprobaba la moralidad y la santidad de Dios.

La santidad de Dios se ve en la creación, en la ley moral, en la ley de sacrificios. La santidad de Dios se manifiesta también en el juicio sobre el pecado. Cuando usted estudia la Biblia y ve, por ejemplo, en II Tesalonicenses capítulo l, que Jesús viene en llama de fuego para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al Evangelio; cuando ve, en Judas 4, a esos incrédulos que son condenados por sus obras impías que han hecho contra Dios, usted ve cómo Dios odia al pecado. Y Su juicio sobre el pecado es un reflejo de Su santidad; Él debe castigarlo.

Y quizás supremamente, la santidad de Dios se ve en la cruz. Sí. La santidad de Dios se ve en la cruz. Usted dirá que ahí es donde todo el pecado estaba en él. Sí, y ése es el mayor ejemplo de Su santidad. Dios era tan santo que Él pagó el precio absolutamente supremo que era necesario para satisfacer Su santidad.

En Hebreos, capítulo 9, versículo 26, una declaración notable: "De otra manera Le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo " En otras palabras, si se trataba de un sistema sacrificial, Cristo hubiera tenido que morir una y otra vez. "Pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo". Dios se presentó. Dios mismo se apareció para destruir el pecado por el sacrificio de.... ¿quién? ... Él mismo. La santidad de Dios es tan infinita que tuvo que pagar el precio supremo de morir Él mismo. Y lo hizo cargando el pecado, ya que el precio debía pagarse incluso si le costaba la vida. Ésa es la santidad. Su santidad se ve en la muerte de Cristo. La santidad de Dios requiere pago, incluso si lo tenía que pagar Él mismo. Él es santo.

¿Cuáles son las lecciones prácticas de la santidad? Para el creyente, sólo esto: la santidad de Dios exige la santidad en su vida; y esto es sólo a través de Jesucristo. En Efesios 4 habla de vestirse del nuevo hombre creado según santidad. Dios quiere que usted sea santo y la única manera que pueda llegar a ser santo es estar en Cristo y recibir Su justicia.

Por otro lado, si usted es un incrédulo y rechaza la santidad de Dios que se ofrece en Jesucristo, se pone en acción otro atributo de Dios que se llama justicia. Si rechaza a Dios, entonces usted recibirá lo que se merece. Eso es justicia; y Dios es justo. Y para los impenitentes, Su santidad exige justicia.

¿Qué pasa con el cristiano? ¿Qué significa la santidad para un cristiano? ¿Cuál es la idea práctica de la santidad de Dios en mi vida? Se indica sencillamente en 1 Pedro 1:15: "Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo." Si Dios es santo, ¿qué quiere de nosotros? Santidad.


Él nos hizo santos posicionalmente. Posicionalmente, somos santos en Cristo; pero Él quiere que nuestras vidas prácticas coincidan con nuestra posición. Él quiere que vivamos de manera santa. No sólo ser santos posicionalmente, sino también vivir vidas santas; porque cuando somos santos, eso es lo que nos distingue del mundo. Esto permite que el mundo sepa que hay una diferencia. Es por eso que en II Timoteo 2:19 dice: "Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo." Usted debe vivir esa vida. Permita que el mundo sepa que hay una diferencia.

Le diré algo más. La santidad en su vida le da valentía ante Dios. Si usted es cristiano y está viviendo una vida santa, tratando con el pecado, haciendo cosas piadosas y santas, viviendo una vida recta, entonces tendrá audacia ante Dios. Escuche esta hermosa ilustración de Job 22: "Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción". Si quiere regresar a Dios y arreglar las cosas, lo primero que va a hacer es apartarse del pecado. Versículo 26: "Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Y alzarás a Dios tu rostro." No se puede ir a Dios, alzar la cara y deleitarse en Él cuando hay pecado en su vida. ¿Alguna vez ha experimentado eso? Me he dado cuenta de que cada vez que hay pecado en mi vida me es difícil orar. Job 22 dice: encárgate de tu pecado y serás capaz de levantar el rostro a Dios.

La santidad nos distingue del mundo. La santidad nos da valentía. La santidad nos da la paz. No hay paz para los impíos, dice Isaías 57:21. Santidad.... Dios nos quiere santos, incluso si Él nos tiene que disciplinar. Según Hebreos 12:10, Él nos disciplinará para santificarnos.

¿Qué debe hacer un cristiano? Bueno, tal vez lo que hizo David en el Salmo 51. Asegúrese de orar por un corazón puro. Y entonces, de acuerdo a Proverbios 13:20, camine con gente sabia. "Sed santos como Yo soy santo." Vamos a orar.

 

 

 

 

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