Sermones

¿Qué es la libertad cristiana?

Por John MacArthur
Código de producto: 1667
Scripture: Gálatas 5:13-16
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El título de nuestra discusión es ‘La liberación del cristiano’. Recientemente, no sé si le ha sucedido a usted, pero recientemente, he sido sujeto a una de las mejores definiciones de libertad jamás dada. Y estoy seguro que usted también la ha oído, si ha escuchado cuidadosamente. La libertad es simplemente otra palabra para Datsun. ¿Ha oído eso? Digo, eso es astuto. Fuera del hecho de que una definición así es tan incoherente que no tengo palabras para expresarlo. La idea de la compañía de Madison Avenue que llegó a pensar eso es simplemente bastante inteligente, porque ese eslogan le habla de manera frontal a nuestro mundo.

Vivimos en un día y época en la que los hombres están buscando liberación y también las mujeres. Y hay una nueva. No sé si usted la ha visto. La liberación de los niños. La libertad es la palabra en la actualidad. La liberación es el clamor. ‘Haga lo que quiera’ es el manifesto del movimiento de libertad. Toda autoridad es despreciada, derribada. Todo el mundo supuestamente debe responder sólo a una cosa; y ése es el deseo de su propio corazón. Todo el mundo debe hacer exactamente lo que quiere hacer y el estar centrado en uno mismo, como siempre, es el factor motivador.

Pero digo, seamos honestos, esto no es realmente libertad en términos de una definición bíblica porque Jesús dijo en Juan 8:34: “El hombre que hace lo que está mal es esclavo del pecado.” Y Datsun no lo libera a usted. Y la liberación de las mujeres y la liberación de los niños y cualquier otro tipo de liberación no sirve, pero Jesús dijo esto: “Si el Hijo os liberare, seréis verdaderamente libres.” La libertad es una realidad en Jesucristo. Éste es el manifiesto del cristianismo. Y el cristianismo es liberación, el cristianismo es liberación. Supongo que la razón por la que es tan difícil para los cristianos entender los movimientos actuales de liberación es porque realmente no podemos identificarnos con la esclavitud. No si realmente estamos expresando nuestra libertad en Cristo.

Ahora, en el libro de Gálatas ya se nos ha dicho varias veces que estamos libres. Y por supuesto, lo que Pablo está mostrando aquí es que no hay necesidad ya de estar circunscrito a los códigos y rituales y ceremonias del judaísmo legalista. Hemos sido liberados de todo eso en Cristo.

Y en el capítulo 2 de Gálatas y en el versículo 4, él habla del hecho de que los falsos hermanos entraron ‘a espiar en secreto nuestra libertad, la cual tenemos en Cristo Jesús para llevarnos a la esclavitud.’ Los cristianos en Galacia habían sido liberados en Cristo y algunos estaban tratando de llevarlo de regreso a un tipo de esclavitud legalista. Después, en Gálatas 4, versículos 21 al 33, usted tiene una alegoría entera dada para definir la vida cristiana como libertad. Y cierra en el versículo 31: “Entonces, hermanos, no somos hijos de la esclava, esto es de Agar, sino de la libre.” Entonces Pablo ha hecho mucho esfuerzo por presentar el hecho de que los cristianos son personas liberadas. Somos personas libres. Hemos sido liberados de todo tipo de esclavitud externa.

Y particularmente en el libro de Gálatas, él tiene en mente el ceremonialismo que es el judaísmo. Ahora, cuando hablamos de nuestra libertad en Cristo, necesitamos definir eso porque es un término que puede usarse de manera inapropiada si no somos cuidadosos y si no lo encerramos en algún tipo de definición bíblica. Entonces, cuando decimos que somos libres, cuando digo como cristiano que soy liberado, ¿a qué me refiero? ¿Qué es la libertad cristiana, qué involucra y cómo opera? Estaremos considerando estas preguntas esta noche. Y simplemente, veamos tres preguntas.

Número uno, ¿qué es la libertad cristiana? ¿Qué significa cuando digo que soy libre en Cristo? Esto es muy importante realmente y es un repaso de nuestros estudios pasados. Capítulo 5 de Gálatas, en el versículo 1, el cual vimos hace unas semanas atrás, dice esto: “Estad pues firmes en la libertad con la que Cristo nos ha liberado y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Ahora, el versículo literalmente dice esto. Por libertad, Cristo nos ha liberado, por lo tanto estad firmes en esa libertad y no os volváis a involucrar con el yugo de esclavitud. Para libertad Cristo nos ha liberado.

Cristo nos ha liberado para ser hombres libres. Ahora, en el libro de Gálatas, escuche esto, esto significa que estamos libres de la ley. Estamos libres de la ley. Es la libertad de la conciencia. La libertad de la tiranía de un sistema legal. Libertad de la terrible presión y frustración de luchar, de esforzarse, por guardar un código que no podemos guardar. Somos liberados y entonces, la libertad que el cristiano conoce, por lo menos al comenzar el nuestros pensamientos, es libertad de la conciencia opresiva, que no podemos estar al mismo nivel de Dios.

Pero ya no tengo esa esclavitud porque llego al nivel en Cristo. Él me acepta en el amado. Los gálatas, como hemos visto, habían sido hechos hijos maduros, hombres libres, morados por el Espíritu Santo, ya no estaban ligados por restricciones externas, sino que estaban libres en el Espíritu para actuar a partir de su propia madurez y su propia libertad desde adentro. Ahora, éste es el tema de Pablo. El cristianismo no es esclavitud. El cristianismo no es esclavitud a un sistema religioso. El cristianismo es libertad absoluta.

Y hemos visto esto una y otra vez. Por ejemplo, a través de Jesucristo hemos sido liberados del desempeño incansable del ritual religioso. Y ésa es la razón por la que en mi propia mente resisto y lucho con toda mi fuerza en contra de cualquier tipo de ritual formal en la Iglesia. Porque eso es parte de aquello de lo que fuimos liberados, ¿verdad? El antiguo pacto era legal, externo y fue dado para demostrar lo que la verdadera santidad es y para mostrar a los hombres que no podían hacerlo por sí mismos. Ellos tenían todos los símbolos externos para retratar el sacrificio necesario para el pecado. Eran retratos del sacrificio que estaba por venir y una vez que el sacrificio vino, ya no había necesidad para los símbolos.

Entonces, la libertad cristiana es tomar todo lo que Cristo provee, ser liberado de tener que satisfacer o cumplir un código legal para agradar a Dios, estar libre de la frustración que dice ‘no lo puedo hacer’. Estar libre de un conjunto externo de reglas legales que tengo que guardar. Libre simplemente para funcionar en el flujo de la obra del Espíritu adentro. La libertad cristiana. Y todo viene por la fe en Jesucristo.

No hay necesidad de regresar a la circuncisión, él dice en Gálatas. No hay necesidad de regresar a las ceremonias. De hecho, en el capítulo 4, versículo 10, él dice ‘han ido hacia atrás, están observando días y meses y tiempos y años y creo que quizás trabajé en vano. Están regresando a cosas que ya se acabaron. No más ritual, no más ceremonias, no más circuncisión. Están libres de todas estas cosas, obligaciones externas.’

Ahora es verdad, y añado esto porque es importante, es verdad que la ley moral de Dios no ha cambiado. Ni la obligación del creyente para con esa ley moral ha cambiado. Cuando estoy hablando acerca de la ley en el sentido general aquí que he estado usando, y estoy hablando del ritual ceremonial, pero también la ley a nivel moral, es incluida en nuestra libertad - y voy a explicar eso en unos cuantos minutos. El apóstol Pablo estaba por todos lados anunciando toda esta doctrina acerca de la libertad, y hombre, era algo difícil para los judíos poder asimilarlo. Era una verdadera piedra de tropiezo porque el judío vivió su vida entera bajo el sistema legal. Y él judío se enorgullecía acerca del hecho de que él guardaba la ley.

Además, el judío creía - y esto es importante - el judío creía que lo único que detenía al pecado, de que simplemente fuera desatado por todos lados y para la satisfacción desenfrenada de la pasión, el único refreno legítimo era la ley. ¿Entiende lo que quiero decir? El judío creía que la única manera en la que usted podía evitar que el pecado estuviera desatado era establecer reglas y normas. ¿Y sabe una cosa? En la economía antigua, él tenía la razón. Tenía razón. La única manera de detener el pecado, la única manera de evitar que todo el mundo simplemente dejara que sus pasiones fueran satisfechas era establecer reglas y hacer que el castigo fuera tan serio. Y de hecho, en el Antiguo Testamento, usted encuentra que para el adulterio y cosas así, ¿cuál era el castigo? La muerte. Y en el antiguo pacto, esa era la manera en la que usted detenía la actividad de pecaminosidad en la vida de una persona que se entregaba inclusive a Dios al hacer reglas con castigos que fueran tan fuertes que usted infundía temor en el corazón de toda persona.

Y aquí viene el apóstol Pablo y él entra y dice ‘Quiero que sepan que están liberados. No hay más reglas.’ El judío promedio va a decir ‘Oye, espera un momento. ¿Cómo puedes decir eso? Porque la pasión será desatada. Si tú quitas todas esas prohibiciones y esas cosas, no hay nada para refrenar la pasión.’ Ahora, usted puede entender por qué se sentía así, ¿no es cierto? Y la respuesta es simple. El judío incrédulo no entendía lo que significaba ser salvo y después tener al Espíritu Santo viviendo en el interior. Y si usted lee su Biblia en 2 Tesalonicenses capítulo 2, encontrará que el Espíritu Santo es llamado ‘el que lo detiene’. ¿Ha leído eso?

Entonces, ahora como creyente es innecesario para mí tener una lista entera de leyes y códigos. Tengo a quien me refrena en mí. Y Su poder dentro de mí es mucho mayor que mi propia capacidad de detenerme frente a la pared de alguna ley. Y entonces, es fácil entender que para aquellos que estaban acostumbrados para considerar la ley y el guardar la ley como el único factor controlador que detiene al pecado y evita que el pecado corra libremente. Y para quien un sistema muy ético era todo, la enseñanza de libertad cristiana era una amenaza real.

Y es obvio que lo que pasó es que acusaron a Pablo de ser antinomista. Esto es sin ley, de enseñar ideas libertarias, que simplemente hacía que todo el mundo tuviera libertad de pecar. Bueno, ahora todos somos cristianos y podemos hacer lo que queramos. Los judaizantes que habían dañado a los gálatas, habían acusado a Pablo de rechazar la ley ética de Dios. Y él no había hecho eso en absoluto. Él simplemente había dicho ‘la ley ética de Dios ha ido adentro’. Ellos no entendían eso. Ellos no entendían que las cosas se habían vuelto internas desde que Cristo llegó a vivir al interior.

Ahora escuche esto, del antiguo pacto y la ley mosaica al nuevo pacto y la ley de Cristo, nada ha cambiado en la mente de Dios. ¿Usted cree que Dios tiene la misma ética en la actualidad que Él tenía en ese entonces? ¿Usted quiere que Él tiene la misma moralidad hoy que tenía entonces? Absolutamente la misma. No hay diferencia. La diferencia es que nosotros no vivimos como cristianos bajo la esclavitud de un sistema externo con resultados aterradores. Vivimos bajo el refreno interno de la presencia del Espíritu Santo que mora en nosotros.

Y entonces, no estamos reaccionando a un código. Estamos respondiendo a una persona. ¿Ve la diferencia? Eso es importante. La ley no fue hecha a un lado en su sentido moral. Escuche, por ejemplo en Hechos 10, el Señor le dijo a Pedro ‘deshazte de todo eso, come lo que quieras. Disfruta, se acabó la ceremonial entera’, ¿por qué? Porque escúcheme, la ley ceremonial tenía dos funciones. Una, hacer que Israel fuera una nación única, ¿verdad? Ellos tenían que hacer cosas que nadie más hacía para poder sobresalir.

Dos, para retratar el sacrificio venidero del Mesías. Una vez que el sacrificio del Mesías se llevó a cabo, usted no necesita ya más ilustraciones, ¿verdad? Entonces, eso dejó sólo una razón. Y la única razón era para mantener a Israel como una nación peculiar, pero una vez que la Iglesia fue establecida, ya no había Israel como una nación peculiar. El judío y gentil se volvieron ¿qué? Uno en Cristo. Entonces, la ley ceremonial es hecha a un lado porque: uno, fue sólo para la identidad única de Israel. Dos, fue sólo el retrato de la venida del Mesías.

Una vez que el Mesías vino, la segunda razón se acabó. Una vez que la Iglesia comenzó, la primera se acabó. Pero la ley moral de Dios nunca cambió en absoluto. De hecho, a través del Espíritu Santo en su vida, ahora Dios puede cumplir lo que Él quiso cumplir en la ley mosaica en el Antiguo Testamento. Entonces, Pablo da no sólo la definición positiva de lo que es la libertad cristiana, sino que define de manera muy clara aquí en los versículos 13 al 16 lo que es. La ley no fue hecha a un lado. Simplemente, se fue hacia adentro, es cumplida internamente por poder divino en lugar de intentar ser cumplida externamente por poder humano.

Ahora, él ha sido acusado aparentemente de ser antinomista. Eso viene de una palabra anti, la cual significa ‘en contra de’ y nomía que si quiere decir nomas lo cual significa ‘ley’ en griego. Entonces, él era anti ley. Él había sido acusado de eso y entonces, él quiere responder a esa acusación. Y entonces, en los versículos 13 al 16 él muestra cómo el cristianismo no está en contra de la ley moral de Dios. Permítame dar una pequeña analogía para ayudarle a entender esto.

Al tratar de pensar en cómo podría expresar esto - creo que fueron uno de los comentaristas que estaba leyendo que me dio esta idea, quizás fue Hendrickson. Pero el cristianismo representa un puente estrecho y es un puente que está cruzando por encima de un lugar donde se unen dos corrientes. Una de esas corrientes es una de esas corrientes, uno de esos ríos claros, transparentes. No obstante, son corrientes que van con una fuerza muy fuerte y mortal. El otro río es una corriente de un pantano sucia, contaminada.

La corriente del río número uno es tan puro y tan mortal y es el legalismo. Y viene a usted como gran justicia, ¿no es cierto? Pero usted no se puede mantener a flote. Lo va a matar. Lo va a aventar contra sus rocas. Pero la otra corriente, la contaminada, es el libertinaje. Usted cae en esa y usted se va a ahogar en la suciedad de esa corriente. Y entonces, el cristiano mantiene su equilibrio en el puente, entre la destrucción del legalismo y ahogarse en la suciedad del libertinaje. El creyente nunca debe perder su equilibrio. Hay algunos cristianos que han caído en los rápidos del legalismo y simplemente están siendo golpeados hasta ser matados.

Hay otros cristianos que están revolcándose en los juicios terribles del libertinaje y están siendo inundados de basura al punto en el que pueden terminar ahogándose en disciplina definitiva. Ahora, este párrafo del versículo 13 al 16 le dice cómo mantenerse en el puente. Es un buen lugar en donde estar. Hasta este punto, Pablo ha estado hablando teológicamente. Ahora, él se volverá realmente práctico. De hecho, Vincent Taylor escribió una vez: “La prueba de un buen teólogo es que puede escribir un tratado.” Es bueno, ¿no es cierto? Es bueno saber que usted puede hablar en todos esos términos floridos acerca de estos problemas místicos, pero usted puede comunicarse con el hombre promedio.

Pablo satisface la prueba, créame. Él puede presentar lo mejor en la teología y él también puede descender al nivel en donde estamos, ¿no es cierto? Ahora, hemos visto lo que es la libertad cristiana. Es libertad de las obligaciones de la ley. Permítame ir con Pablo aquí y ver a nuestro pasaje y mostrarle lo que es la libertad cristiana. Y mostrarle lo que no es la libertad cristiana.

Versículo 13: “Porque vosotros hermanos a libertad fuisteis llamados.” Deténgase ahí. Ahora eso es básico para la vida cristiana. Somos libres. Ya no estamos bajo la esclavitud de un sistema legal, como lo he estado diciendo una y otra vez. No hay razón para circuncidarse. No hay razón para celebrar fiestas, lunas nuevas y días de reposo y todas esas cosas. Y usted sabe, hay algunas personas en la actualidad que quieren todo tipo de ritual. Inclusive hay algunas personas judías que quieren mantener el día de reposo y quieren hacer esto y quieren hacer aquello. Ya se acabó todo eso. Se terminó. Ya no hay necesidad para nada de eso.

Ahora, el hecho de que todas las cosas ceremoniales han sido hechas a un lado, por favor, no significa que cambiamos nuestra moralidad. Que cambiamos la ética del judaísmo por algún tipo de nueva moralidad. En absoluto. Eso no significa que lo que Dios ha mantenido como algo verdadero en el Antiguo Testamento de pronto se desvanece y tenemos algo nuevo en el Nuevo Testamento. No. Ahora, escuche esto, no es en absoluto un cambio en el contenido de la ley moral de Dios. Es únicamente un cambio en la manera en la que Dios cumple esa ley. Del impulso del temor externo a lo interno. Del código de ética a la morada del Espíritu Santo. Ésa es la diferencia.

Permítame darle una ilustración. Pase en su Biblia a Éxodo 21. Ahora, esta es una instrucción muy interesante en Éxodo 21. Y aquí usted tiene muchas instrucciones diversas conectadas con los diez mandamientos que son dadas en el capítulo 20. Hay todo tipo de cosas ceremoniales involucradas. Y simplemente para señalar lo que creo que es muy interesante es el 21:1. “Estas son las leyes que les propondrás.” Aquí hay algo de la ley ceremonial.

“Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.” En otras palabras, tenía que haber un cumplimiento de esos seis años. Si él se casaba y la esposa no se casó hasta el tercer año, ella tiene que cumplir sus seis años. Ése era el estándar.

Ahora dice el versículo 5: “Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.” Simplemente, colocaba ahí el lóbulo de su oreja y lo perforaba. Ahí está la oreja perforada original.

Usted pregunta qué está tratando de ilustrar esto. Simplemente esto, el hombre sirve durante seis años bajo una esclavitud legalista porque tiene que hacerlo. El séptimo año, él puede irse como un hombre libre. ¿Sabe lo que él hace con esta libertad? Él dice ‘quiero tomar mi libertad para servirte porque te amo’. Ahora escuche. No hay nada de diferencia entre lo que este hombre hizo en los primeros seis años y lo que hace el resto de su vida. Todo es servicio. ¿Cuál es la única diferencia? La única diferencia es que ha dejado de ser un requisito externo y se volvió en un deseo interno. ¿Se da cuenta?

Y en un sentido real, cuando usted es salvo Dios simplemente perforó su oreja, porque el código moral de Israel y Moisés nunca cambiaron para un judío. Si usted era un judío que fue salvo y simplemente fue perforado en la oreja. Un judío guardaba la misma ley, pero cuando él se salvaba, podía desechar esa moralidad. Él meramente comenzó a hacerlo no porque estaba ahí como algo de temor, sino porque por dentro él amaba a su amo y él tenía la capacidad y la energía de Cristo morando en él para cumplirlo.

Ahora, así es con nuestra libertad. Usted puede regresar al libro de Gálatas. Nuestra libertad no tiene una relación real con la moralidad o con los estándares espirituales de Dios. Nuestra libertad tiene que ver con el motivo. Un judío devoto, ahora escuche esto, un judío devoto vivía la luz entera bajo el código de Moisés moralmente y a la luz de las ceremonias; y cuando él se salvaba, dejaba las ceremonias, pero el código de verdad moral en el Antiguo Testamento nunca cambiaba. La única diferencia era que en algún punto, cuando él llegó a Cristo, su razón para vivir como vivía, cambiaba.

Y le voy a decir otra cosa, mientras que bajo el temor de la economía mosaica, él trataba de

guardarla, nunca pudo. Pero por el Cristo que mora en él, él podía. Y entonces, somos libres. No libres para desobedecer, sino libres para hacer lo que está bien, no porque tenemos que hacerlo, sino ¿porque qué? Porque queremos hacerlo.

¿Sabe lo que es la libertad? Libertad es la capacidad de hacer lo que usted quiere. Yo solía decir me gustaría robar un banco cada vez que quisiera. ¿En serio? Cada vez que quisiera, me gustaría pegarle a la gente. Cada vez que quisiera, me emborracharía. ¿Pero sabe una cosa? Nunca quiero hacer eso. No tengo deseos de hacer eso. ¿Pero sabe una cosa?, si no tuviera a quien me restringe internamente, el que mora en mí, yo pelearía con eso constantemente.

Usted sabe, simplemente imagínese dos casas construidas en la misma cuadra con un cristal enorme enfrente. Casas idénticas, un hombre coloca un letrero en su jardín, ‘no arrojen rocas por la ventana’. El otro hombre no coloca nada ahí. ¿Quién recibirá la primera roca? Simplemente hay algo en este tipo de estándar que irrita a alguien. Eso es lo que quiso decir Pablo en Romanos 7 cuando dijo: “La ley agita el pecado en mí.”

Pero ya no necesito ese factor externo porque el Espíritu Santo me restringe en mi interior. Entonces, estoy libre. Ahora, ¿qué quiere decir eso? Dijimos que hay algunas cosas que la libertad cristiana no es. Permítame darle las tres que Pablo da. En primer lugar, la libertad cristiana no es para satisfacer la carne. La libertad cristiana no es para satisfacer la carne. Vea de nuevo el versículo 13. “Porque vosotros hermanos a libertad fuisteis llamados, solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne.” La libertad cristiana no es para satisfacer la carne.

¿Qué quiere decir con la carne? Bueno, ciertamente no queremos decir que su carne es lo que cubre su esqueleto. Nosotros no queremos decir el cuerpo físico. ¿Qué queremos decir? Queremos decir la naturaleza humana caída, el usted torcido que tiende a pecar. El viejo hombre, por así decirlo. No, usted no fue liberado en Cristo para hacer lo que usted quiere. ¿Y sabe una cosa? Esto es inevitablemente lo que la gente dice cuando se mete en una plática que tiene que ver digamos con la seguridad eterna. Alguien le dirá a usted si usted cree en la seguridad del creyente. Sí. Y después, siempre le dirán, si no creen, ellos le dirán, en otras palabras que usted puede hacer lo que usted quiera y todavía ser salvo.

Yo siempre digo no. No, porque como puede ver, la libertad cristiana no es la libertad para satisfacer la carne. Si usted verdaderamente es salvo, usted no va a satisfacer la carne a ese grado. Porque alguien lo restringe en su interior. Muy bien, véalo de nuevo. Versículo 13. “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” La palabra ocasión, aphorme, es un término militar y habla de una base de operaciones. No haga que su carne sea la base de operaciones. No diga ‘bueno, soy cristiano. Voy al cielo y por lo tanto puedo hacer lo que yo quiero hacer.’ No.

Él dice no fueron liberados para usar su libertad como una plataforma para la carne. Y él realmente les está diciendo a los judaizantes gálatas que vinieron y entraron y trataron de decir esto es lo que él estaba enseñando y no es así. Nuestra libertad no implica esto. Pero lo que decir una cosa, ¿sabe una cosa?, hay gente a la que le gustaría hacer esto. Y he encontrado a cristianos de vez en cuando que están en el límite de adoptar esa herejía. Que la libertad cristiana significa que pudo pecar y puedo salirme con la mía o puedo pecar y no ser condenado o tengo el privilegio de hacer lo que yo quiero. Ellos defienden el hecho de que usted puede emborracharse y disfrutar de todo tipo de entretenimiento mundana y sexo y lectura que no debe leer y películas sucias y puede apelar a la libertad cristiana.

¡No! Eso es muy claro aquí. La libertad cristiana no debe ser usada como una ocasión para la carne. De hecho, el mensaje, cuando leo este mensaje, ¿sabe cuál es mi conclusión?, Que ellos no son salvos. Usted preguntará por qué. Porque si ellos son verdaderamente salvos, el Espíritu estaría refrenándolos. Usted lea Romanos 8. Usted lea Romanos 8 y descubrirá que una de las obras del Espíritu Santo en Romanos 8 es someter, sujetar la carne. De hecho, cuando usted oye a alguien propagando el hacer lo que usted quiera como un tipo de algo secundario como parte de la libertad cristiana, usted puede clasificarlos de acuerdo con 2 Pedro 2:18. Pase ahí y le mostraré lo que quiero decir.

Segunda de Pedro 2:18 describe a los falsos maestros. “Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.” Aquellos que apenas están escapando significa aquí hay algunas personas que están cansadas de su estilo de vida. Han decidido buscar otro modo de vivir. Están buscando. Quizás inclusive están buscando entre comillas a Dios y se encuentran con algunos falsos maestros. Y observe el versículo 19.

¿Y qué prometen estos falsos maestros? “Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.” Algunas personas simplemente llegan al punto en su vida en el que están buscando a Dios o están buscando la salvación o algo. Y por lo menos están cansados de su estilo de vida. Y alguien viene y les dice ‘oye, tenemos la religión que dice haz lo que quieras. Haz lo que tú quieras. Realmente no hay ética en particular más que la tuya. Puedes aplicar lo que tú quieras.’ Hombre, esto es lo que oyes una y otra vez relacionado con la religión oriental.

Entonces, cuando alguien viene y predica antinomismo, usted puede clasificarlos en 2 Pedro o si quiere otro versículo, puede clasificarlos en Judas 4. “Ciertos hombres se han infiltrado encubiertamente los que desde la antigüedad están destinados para esta condenación,” escuche esto, “hombres impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje.” Y libertinaje simplemente quiere decir maldad. Hombres impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en lascivia. Y lascivia simplemente significa maldad. Convirtiendo la gracia en libertinaje. Eso es lo que hace un falso maestro. No, la libertad cristiana no es libertad para pecar. Es libertad del pecado.

¿Y sabe una cosa?, para verlo desde otro ángulo, significa que cuando usted es libre, está libre para dejar de estar centrado en usted mismo y ser abnegado. Ahora, la libertad más grande en el mundo es ser libre de usted mismo, ¿verdad? El poder dar. La mejor ilustración en el mundo de esto es Jesús. Él conocía la libertad como algo increíble. En Romanos 13:14, “vestíos del Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne.” Ahí hay un contraste. O usted provee para la carne o se viste del Señor Jesucristo. Usted pregunta a qué se refiere con ‘vestíos del Señor Jesucristo’. Bueno, como puede ver el Señor Jesucristo no proveyó para Sus propios deseos. No, en absoluto. Él dijo esto, y esto es lo que Pablo dijo en Romanos 15:3: “Cristo no se agradó así mismo. Cristo dijo esto, ‘Mi comida es hacer la voluntad del que me envió’.

Sí, Cristo era libre. Él no se agradó a sí mismo. Él es el perfecto ejemplo de la abnegación. La verdadera libertad cristiana es ser libre de la esclavitud al deseo personal y estar totalmente liberado para hacer lo que Dios quiere que usted haga. Y esa es una libertad emocionante. La implicación es simple. Nuestra meta no es agradarnos a nosotros mismos sino agradar al Señor. Esa es la libertad real. La libertad cristiana no es libertad para agradar la carne, sino para agradar al Señor.

Y nuestra motivación no es sólo el apretar el labio para cumplir el deber, sino que es el servicio amoroso de gratitud a Aquel que nos ha liberado. Y hay gran flexibilidad ahí, gran flexibilidad. Conforme vemos al Antiguo Testamento, por ejemplo en el área del sexo, es definida de manera muy, muy clara. Dios no tolera el sexo fuera del matrimonio o antes del matrimonio en ningún momento. Nada fuera del vínculo matrimonial y hay algunas prescripciones bastante severas para cualquier persona que se involucra en adulterio, fornicación de cualquier tipo, bestialidad, lo cual es sexo con animales, homosexualidad o cualquier cosa como ésta. Es condenado de manera tremenda en el Antiguo Testamento.

Ahora, ¿en el Nuevo Testamento debemos asumir que de pronto Dios cambió todos sus patrones? ¿Y ahora, porque tenemos libertad en Cristo, podemos hacer lo que queremos y podemos decir bueno, nos amamos unos a otros? Usted dice, ¿alguien llegaría a decir algo torpe como eso? Oh, hay muchas personas que lo dicen, créame. Inclusive tenemos ramas de la Iglesia que ahora son homosexuales. Como si Dios hubiera desechado el Antiguo Testamento. Pero nada ha cambiado. Los patrones de Dios no han cambiado, así como Dios no ha cambiado. El día que Dios cambie Su moralidad es el día en el que Dios muere y algún dios nuevo nace, ¿verdad?

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Dios no cambia. Los promotores del sexo libre en la actualidad han inclusive infiltrado el cristianismo. Se da por sentado que el amor sexual es lo más importante y la única manera de expresar amor es mediante el sexo. Y tiene que estar bien porque nos gusta y después de todo, hemos orado. Y todo en el nombre de la libertad y Cristo. Eso no es libertad y Cristo, eso es la misma esclavitud a sus deseos personales. La misma esclavitud antigua a la lujuria. La misma esclavitud antigua a la carne.

La ética de Dios no cambiado en absoluto, en absoluto. Son iguales como lo fueron bajo la ley de Moisés. Nada más que ha dejado de ser externa. Se ha ido al interior y la energía del Espíritu Santo. Ha dejado de haber un motivo de temor y ahora se vuelve un motivo de amor. Yo no sirvo a Jesucristo porque le tengo miedo. Yo lo sirvo porque lo amo, ¿verdad? Usted puede identificarse con eso. Deja de ser imposible en la carne y se vuelve posible en el Espíritu. Entonces, nuestra libertad no es licencia para satisfacer la carne, sino libertad para conocer la victoria sobre la carne. La libertad cristiana entonces no es libertad para satisfacer la carne.

En segundo lugar, la libertad cristiana no es libertad para lastimar a otros. Sabe una cosa, esta es un área muy importante. Observe de nuevo el versículo 13, regresando a Gálatas 5:13. “Porque vosotros hermanos a libertad fuisteis llamados solamente que no uséis la libertad como ocasión de la carne para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” Esto es tan bueno. Alguien podría decir ‘hombre, yo soy libre en Cristo, entonces voy hacer lo que quiero y así será.’ Y termina usted pisando a muchos otros cristianos.

Alguien lo expresó de esta manera, no en el contexto bíblico, pero él dijo ‘tu libertad termina donde la mía comienza’. Y eso es correcto en términos espirituales. El argumento de los judaizantes debe haber sido ‘oh, es maravilloso que todo el mundo es libre, entonces todo el mundo simplemente aplasta a todos los que están en su camino.’ Y aquí entramos en toda esta área entera de la libertad cristiana y de la relación con mi hermano. Mi liberación no es para lastimar a mi hermano cristiano. El versículo 13, véalo. Es muy simple. Dice por amor, ágape, el tipo supremo de amor. Por amor servíos unos a otros.

Ahora, aquí volvemos a regresar a la muerte de usted mismo. Su libertad en Cristo no es para hacer lo que usted quiera, sino que es para hacer aquello que va a ayudar a su hermano y no para herirlo. Me gusta esta palabra servir. Es douleuo. Significa esclavitud. Significa hacer lo que serviría a alguien más. Hacerse esclavo de alguien más. Usted dice que eso es algo paradójico, ¿verdad? ¿Libertad y esclavitud? Sí, es una paradoja, pero no es una contradicción. Porque dicho servicio es voluntario. Usted pregunta qué estoy tratando de decir.

Estoy tratando de decir lo que Pablo dijo en Romanos 14 y 15. Entonces, más vale que vayamos ahí porque lo dijo mucho mejor de lo que yo le estoy diciendo. Pero es muy fácil, ahora piensen lo que estoy diciendo, es muy fácil para el cristiano decir bueno, estoy libre en Cristo y entonces voy hacer eso y voy a hacer que alguien más tropiece, ¿verdad? Pablo presenta el servicio por encima del egoísmo. Ahora, observando Romanos 14, observe el versículo 1: “recibid al que es débil en la fe, pero no para contender por opiniones.”

Y aquí tenemos a dos tipos de personas, dos tipos de cristianos. ¿Sabía que hay dos tipos? Los hay. Usted dirá hombres y mujeres. Esos son dos tipos, pero esos son dos tipos diferentes. Dos tipos de cristianos. ¿Usted preguntará cuáles son? Fuertes y débiles. Usted preguntará quién es un débil. Un legalista. ¿Quién es un fuerte? Un libre. Un cristiano maduro quien entiende su libertad. Uno débil todavía aferrado a la ley. Ahora, el hermano débil simplemente no podía aceptar su libertad. Usted preguntará qué quiero decir con eso.

Permítame ilustrarlo de esta manera. En la Iglesia, por ejemplo en Roma, usted tenía muchas persona judías. Muy bien, algunas personas judías se salvaban. Y algunas de estas personas judías que salvaban y se les decía de pronto ‘ya eres libre, ya no hay más esclavitud a las ceremonias, puedes cambiar tu dieta. Puedes cambiar tus hábitos de cocina. Puedes cambiar todas las festividades. Puedes alterarlo todo. Estás libre de todo eso.’ Y él simplemente se desmaya. No hay manera en la que va a hacer eso. No hay manera en la que va pueda quitar el día de reposo y deje de guardar las leyes. Él no va a cargar nada en el día de reposo. Él no va a trabajar el día de reposo para poder reunirse con los cristianos en el día del Señor, el primer día de la semana. Él no puede hacer eso en su conciencia aún.

Él inclusive puede ser invitado a la casa de un hermano liberado quien está comiendo costillas de cerdo. Él no las puede comer. Hay algo en su conciencia que simplemente no le permite aceptar su libertad. ¿Se da cuenta? Él está libre. Él no puede aceptar esta libertad. Entonces, ¿qué es lo que va a hacer esta otra persona liberada? Simplemente dice ‘bueno, este hombre está mal y me siento y como mi costillas de cerdo en su cara’ ¿Se da cuenta lo que haría el desfilar su libertad?

Y lo que estaría haciendo es estarlo lastimando e hiriendo y haciendo que él piense menos de usted porque él piensa que todas estas cosas están bien. Lo mejor que usted haría es no comer esas costillas de cerdo porque entonces usted no lo ofende. Bueno, ése es el punto. Hay algunas personas que son débiles en la fe. Versículo 2, unos creen que pueden comer todas las cosas, otro que es débil, es vegetariano. Usted entonces dice que la Biblia enseña que debe ser vegetariano. Bueno, si usted quiere ser vegetariano, puede ser vegetariano. Observe que dice que es débil el que come hierbas. Yo no dije eso. Está ahí. Y quizás no eran vegetarianos puros, pero estaban tratando de evitar la carne ofrecida a ídolos.

Ahora, algunos son legalistas. Usted sabe, dice en 1 Timoteo que todas las cosas deben ser recibidas en gratitud. Y todos esos animales y las ovejas en Hechos 10 y el Señor le dijo a Pedro ‘levántate Pedro, mata y come’. Entonces, no se preocupe por tratar de ser vegetariano bíblicamente. No puede ser hecho. Entonces, puede haber un hombre que simplemente no quiere arriesgarse a comer alguna carne que había sido ofrecida a un ídolo. ¿Y sabe una cosa?, algunas personas ofrecían cosas a ídolos y salían por la puerta de atrás con las cosas, las vendían en la calle a personas y terminaban comprando la comida que era ofrecida un ídolo, lo cual no era nada serio, pero para algunos era una piedra de tropiezo.

Y entonces, el versículo 3 dice ‘que el que coma no menosprecie al que no coma’. Que el que no come no juzgue al que come. Porque de Dios lo ha recibido. Escuche, Dios recibe a los débiles y a los fuertes, a los que comen y a los que no comen. Entonces, no haga un asunto serio por el hecho de que él coma o no coma cierta cosa. Y él le dice a los fuertes en el capítulo 14, escuchen y simplemente recuerden que la persona débil todavía no ha descubierto el significado de su libertad. En su corazón, todavía es un legalista. Él todavía ve al cristianismo como un conjunto de reglas. Él todavía no ha entendido su libertad. Y hombre, hay muchos cristianos así. Le digo, hay muchas iglesias así. En donde están en la Iglesia, establecen un código de reglas en donde todo el mundo tiene que operar a la luz de esas reglas.

¿Y sabe qué es lo que ellos están haciendo? Ellos están implicando que la obra del Espíritu Santo por dentro es inadecuada. Eso es correcto. Ellos están tratando de irse a lo mosaico. Ellos están tratando de restablecer un código externo. Hay algunas personas que no entienden su libertad y entonces, viven según ciertos rituales y reglas. Ahora, ¿qué es lo que usted hace con ellos? Si usted es un hermano fuerte y usted no es afectado por eso, ¿se burla de ese hermano y lo ve y lo menosprecia? ¿Le dice debilucho? No, usted lo recibe como un hermano amado. Sí, versículo 1, recíbalo, recíbalo.

Eso es muy importante. Su libertad no es justificación y ahora estamos hablando de cosas neutrales, cosas no morales como comer ciertas cosas y cosas neutrales como ésta. Usted pregunta qué quiero decir con neutral. Bueno, ¿acaso eso significa bautismo? No, no significa bautismo. ¿Acaso significa leer la Biblia? No. ¿Acaso significa comprar algo en la tienda el domingo? Sí, si en su mente y algo malo con comprar en una tienda en el día del Señor, bueno, está bien. Eso es algo no moral. Eso es simplemente la manera en la que usted piensa. Quizás usted ha sido criado así. No voy a tratar de entrar ahí e imponerle y decirle ‘sí hermano, sea libre’.

Ahí es donde usted está, lo amo, y le doy gracias a Dios y no voy tampoco porque no quiero que alguien me vea ir ahí, quien no cree que es lo que usted debe hacer y después de digan: miren, vean a John, hizo esto y estoy ofendido. Ahora, lo que él está diciendo es que dejen que el Señor se encargue de eso. Versículos 4 y 5 él simplemente dice que el Señor se encargue de esto. “¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.” Deja que el Dios sea el juez de él.

Versículo 5: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace.” Si el hombre quiere guardar el día de reposo por un tiempo, está bien, simplemente no lo ofendas. Simplemente, déjalo que lo haga. No hay sentido en causar un problema por esto.

Versículo 6: “El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.” Si un hombre quiere guardar el día de reposo, lo hace para el Señor, piensa que está bien; y el que no lo considera para el Señor, no lo considera. Él está diciendo ‘hombre, estoy libre de esto, ya no quiero guardar eso.’ Entonces, no cause un problema por esto. El Señor se va a encargar de todas las decisiones.

Versículo 10, del tribunal de Cristo. Él va a determinar las disposiciones. ¿Qué dijo Pedro en 1 Pedro 2:16? ¿Se acuerda de esto? “No use su libertad como ocasión para malicia.” No desfile su libertad enfrente de alguien quien no lo entiende. Usted va a conocer a hermanos legalistas. Usted va a conocer a personas que creen que están mal vestirse de cierto modo. Y está mal hacer ciertas cosas en el día del Señor. Está mal usar ciertos tipos de… Usted sabe algunas personas que usted dice ‘hombre,’ y las personas se preocupan por algo no moral. Y le dan este largo discurso de algo que ellos piensan que está mal. Usted ha oído esto. Lo mejor que puede hacer es evitarlo. Ciertamente, no debe simplemente desfilarlo.

Ahora, usted debe servir de manera amorosa las necesidades de su hermano aunque él sea más débil. Vea el versículo 13: “Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.” No haga nada que va a provocar que su hermano tropiece. Pase al versículo 21: “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.” Eso es correcto. En la actualidad, no tenemos alimentos ofrecidos a ídolos, pero hay algunas personas que se ofenden por otras que beben vino. Yo no tomo vino. Una de las razones reales por que no tomo vino es por este versículo. No es bueno hacer eso, porque inevitablemente hará que alguien tropiece y alguien se ofenderá y alguien será debilitado. Y yo prefiero no hacerle eso a mi hermano.

Ahora, notará tres conceptos en el versículo 21. “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.” Tropezar significa detener el progreso. Usted de hecho puede detener el progreso de un cristiano al hacer algo delante de él que su conciencia no le permite hacer. Usted preguntará que quiero decir con eso. Vamos a verlo con mayor detalle. Usted lo puede ofender. En primer lugar, usted afecta su testimonio, ¿no es cierto? Él piensa menos de usted como cristiano, también como el hecho que lo acaba de ofender. En otras palabras, usted le ha dicho de hecho a él ‘no me importa lo que tú pienses, yo hago lo que quiero’. Y eso no le ha mostrado amor.

Pero observe esta pequeña frase, debilitar. Eso es realmente interesante. Si él ha tropezado y se ha ofendido, él probablemente se va a hundir en más legalismo. Eso es correcto, porque cuando él ve eso que está pasando frente a él, una libertad así le va a causar asco y con frecuencia, lo va a forzar a irse a mayor profundidad al legalismo. Y él va a alejarse aún más de la libertad real en Cristo. Bueno, versículo 14, “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.” ¿No es eso correcto? Puede no ser inmundo en sí mismo, pero si una persona piensa que lo es, él simplemente no puede enfrentarlo. Entonces, sea amoroso con él, ayúdelo de manera lenta, amorosa.

Versículo 15: “Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.” Jesús ama a ese hombre. Ama su corazón. No ejerza su libertad frente a él al punto en donde usted destruye su testimonio y usted lo afecta y lo empuja aún más al legalismo.

Versículo 17: “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.” Esas son las cosas que importan. Versículo 20: “No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.” Bueno, un versículo más. Capítulo 15, versículos 2 y 3, bueno, vayamos a los tres. “Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.” Ahora, ahí está la culminación de todo esto. No debemos agradarnos a nosotros mismos. “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo.”

Le voy a decir algo, amado. La libertad cristiana no es la libertad para herir, lastimar a mi hermano. ¿Lo ve ahora? No es la libertad para hacer lo que yo quiero y decir ‘soy libre, voy a vivir como quiera’. Es la libertad de servir amorosamente a ese hermano. Hay algunas cosas que podría hacer que no están mal. Pero son esas áreas grises que para algunas personas estarían muy, muy mal. Y entonces, no hago esas cosas, porque no quiero hacer nada de manera consciente para ofender a mi hermano. Porque ese sería un ejercicio equivocado de mi libertad. Ese sería un ejercicio equivocado de la libertad que el Señor me ha dado.

Ahora, regrese a Gálatas capítulo 5 y vamos a cerrar. Por un lado, si usted decide que usted simplemente va a usar su libertad, usted hará lo que usted quiera. Usted va a vivir como quiera. Usted va a salir y beber y fumar y hacer lo que quiera y meterse en fiestas y bailar y también irse a Las Vegas y hacer lo que usted quiere, inclusive hacer algunas de esas cosas neutrales y simplemente, disfrutar de la vida. ¿Sabe cuál es el resultado? Versículo 15: “Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.”

Si usted simplemente va a aceptar el ejercer su libertad y simplemente pisar al resto de la gente, ¿sabe lo que va a pasar? Usted simplemente va a tener a la iglesia peleándose entre sí. Las palabras devorar y morder son palabras usadas primordialmente de animales. Morder, daugnate, es una palabra usada para hablar de animales. Actuamos como animales, como bestias. Devorar significa tragar. Si usted simplemente va a andar por todos lados y va a morder a otros, y los va a tragar, entonces van a terminar siendo consumidos, analothata, aniquilados. ¿Sabe lo que va a pasar con la unidad del cuerpo si todo el mundo hace eso? ¿Si todo el mundo ejerce su propia libertad? Va a destruir a estas personas.

Usted dice ‘bueno, John, yo podría cambiar mi patrón entero de vida si estuviera preocupándome por todo lo que todo el mundo piensa’. Sí, pero es maravilloso hacer eso porque eso es lo que la Biblia dice. Por amor, servíos unos a otros. No usen, como dijo Pedro, no usen su libertad como ocasión para maldad. Entonces, la libertad cristiana no es libertad para satisfacer la carne y no es la libertad para lastimar a otros.

En tercer lugar, y finalmente, la libertad cristiana no es ignorar la ley. Usted no puede decir ‘bueno, estoy libre en Cristo. Voy a ignorar toda la ley.’ Versículo 14, véalo: porque toda la ley en esta sola palabra se cumple, “amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Escuchen, la libertad en Cristo no es libertad para ignorar la ley. ¿El libertad para qué? Cumplir la ley. ¿No es eso maravilloso? Libertad para cumplir la ley. Para Pablo la ley moral todavía era la expresión de la voluntad de Dios. Romanos 7, léalo. Él amaba la ley. Él dice: “me deleito en la ley”.

Todavía es la ley de Dios, pero Pablo dice no estoy ligado externamente en las formas externas del judaísmo. Pero tengo la forma interna de la ley, amor de Cristo está brotando de mi vida en el cual la ley entera es cumplida. La ley se resume en amor. Eso no es nada nuevo. Eso es Levítico 19:18. Nos dice que la ley es resumida en amor desde ese entonces. Y ahora, es hecha posible por el poder del Cristo que mora en nosotros. No, los requisitos no han cambiado. Pero la base de la operación ha ido al interior. Y la ley simplemente es esto: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”

Entonces, este es el mensaje que Pablo está dando. La liberación cristiana no resulta, escuche, en vicio pagano. No resulta en la destrucción de otros en la búsqueda del placer personal. Y la libertad cristiana no ignora la ley moral de Dios. La cumple desde el interior. ¿Y sabe una cosa? Si lee Romanos 13:8-10, él dice, usted sabe, han oído la ley, no matarás, no codiciarás, no harás esto, no harás y aquello y dijeron la ley entera es cumplida en esto: “Amarás o tu prójimo como a ti mismo.” ¿Sabe una cosa?, si usted tiene amor usted no necesita esas leyes.

¿Necesita una ley que dice no mates si yo amo a alguien? ¿Necesita una ley que dice no codicies, si yo amo a alguien? ¿Necesito una ley que dice no robes, si yo amo a alguien? Y nuevamente, ¿voy a robar alguien que realmente amo? ¿Voy a matar a quien realmente amo? ¿Voy a codiciar de aquel que realmente amo? ¿Voy a cometer adulterio en contra de alguien que realmente amo? No, como usted puede ver, si el amor está ahí, todo el resto de la ley es cumplido. Usted dice que le encantaría tener ese amor. Usted lo tiene en el momento en el que es salvo. Ese es el punto del texto entero. Cuando usted fue salvo, el amor de Cristo fue, Romanos 5:5, “derramado en su corazón y usted cumple la ley entera.”

Está ahí. Y cuando el cristiano actúa sobre el principio del amor, él está cumpliendo todo lo que la ley mosaica tenía la intención de cumplir, pero lo está haciendo desde el interior. Entonces, somos llamados a libertad, amados. Libertad en Cristo, ya no para servirnos a nosotros mismos, sino que estoy liberado desde mi mismo para servir a Dios. Número uno, para servir a Dios y después para servir a otros.

Ahora, en esos tres puntos que le di, tenemos toda relación cubierta. Es correcto. En primer lugar, le dije que la libertad cristiana no es libertad para satisfacer la carne, ¿verdad? Eso es dominio propio. La libertad cristiana es dominio propio. No libertad para satisfacer la carne, sino para controlarse uno mismo. En segundo lugar, dije que la libertad cristiana no es libertad para lastimar a otros. Eso tiene que ver con amar a otros, ministrar a otros. En tercer lugar, dije que la libertad cristiana no es libertad para ignorar la ley, sino para cumplirla. Eso es hacia Dios. El primer punto, hacia uno mismo. El segundo punto, hacia otros. El tercer punto, hacia Dios.

Mi libertad está expresada en dominio propio, amor a otros, obediencia a la ley de Dios. Toda relación es armonizada en la libertad cristiana. Usted dice John, me encantaría tener eso. ¿Cómo? Digo, es agradable decir todo eso acerca de mi libertad cristiana, ¿pero cómo opera? Esa es la tercera y última pregunta en nuestro estudio. ¿Cómo es la expresión de la libertad posible? ¿Está listo para escuchar esto? ¿Quiere saber cómo es posible? Versículo 16: “digo pues,” ¿cuál es la siguiente frase?, “Andad en el Espíritu.” Deténgase ahí.

Cubriremos este versículo a la próxima vez. Sólo quiero apuntar al inicio. Andad en el Espíritu. Oh, eso es tan emocionante. Escuche, la operación de la libertad cristiana no es automática. Debemos andar en el Espíritu. El Espíritu está ahí. Cuando yo fui salvo, salí del control de mí mismo, salí del control de un sistema de reglas y leyes y pasé a estar bajo el control de una persona, Dios, el Espíritu Santo. Cuando Dios hizo a un lado la ley en la cruz, Él sabía lo que estaba haciendo. Él no dejó al mundo sin alguien que lo refrenara. No. ¿Usted quiere oír algo interesante? ¿Sabe usted que Dios estuvo a cargo del mundo durante más de 2500 años, antes de que Moisés llegara, sin la ley? Si, así fue. Y Él hizo un buen trabajo.

Y le voy a decir algo, Dios puede estar a cargo del mundo, dirigir al mundo después de que la ley ha sido hecha a un lado, así como también lo hizo antes de que llegara la ley. Usted pregunta, pero sin reglas, ¿cómo es que Él va a refrenar el pecado? Él va a refrenar el pecado mediante la presencia interna de ¿quién? El Espíritu Santo. La gente me dice ‘yo pasé la mayor parte de mis años carnales de mi vida cristiana en una institución cristiana legalista. Esos fueron los años más carnales de mi vida cristiana. ¿Y sabe por qué? Porque las áreas externas estaban siendo sustituidas por la obra del Espíritu Santo. Y como consecuencia, ignoré la obra del Espíritu Santo y me esforcé por someterme a aspectos externos.

Yo no le hice favor alguno al Espíritu ¿o sí? Dios va a cumplir Su ley entera en mí si yo ando en el Espíritu. Por otro lado, usted dice, pero qué pasa si no andas en el Espíritu. Entonces, necesitas las reglas. No, si yo no ando en el Espíritu las reglas no me van a hacer espiritual. ¿Qué van a hacer? Me van a hacer volverme loco. Y así fue y por eso me fui de ahí rápidamente. Escúcheme, nadie capacita a los cristianos a vivir una mejor vida al colocarlos bajo una ley. No, usted nunca capacita a los cristianos a vivir una mejor vida al colocarlos bajo una ley y temor porque lo que usted ha hecho es sustituir al Espíritu Santo.

Pero algunas personas me dicen ‘bueno, John, en tu Iglesia tienes estas reglas acerca de esto y reglas acerca de eso. No, ¿pero saben qué tenemos? Tenemos al Espíritu Santo. ¿Qué más necesitamos? Usted preguntará cómo hago que la gente se conforme. Bueno, escuche amigo, si yo tengo que buscar reglas para hacer que la gente se conforme, nada va a pasar de cualquier manera. Y entonces, él dice, si ustedes tan sólo andan en el Espíritu, todo va a fluir. ¿Usted se acuerda de Romanos 7, donde Pablo estaba tratando de vivir según el código? Amo la ley de Dios, estoy trabajando en esto. ¿Pero sabe?, todo lo que quiero hacer no lo hago. Y todo lo que no quiero hacerlo hago. ¡Oh miserable de mí! Y él se revuelca en su incapacidad de guardar la ética de Dios.

Y finalmente, él sale recuperado en Romanos 8 y dice, ¿saben lo que pasó?, acabo de descubrir al Espíritu Santo y he sido liberado de la ley de muerte y de pecado por el Espíritu. Ande en el Espíritu y le voy a decir una cosa, amigo, usted se mantendrá en el puente. Oremos.

Dios, estamos tan contentos de que nos has liberado en Cristo y nosotros percibimos esa libertad y nos sentimos liberados, liberados de la esclavitud. Nos sentimos como si pudiéramos escalar las alturas a Tu presencia misma y saber que somos bienvenidos y amados. Que Padre, no tenemos ya que vivir nuestras vidas limitadas de manera carnal siguiendo reglas externas, sino que podemos vivir en respuesta al bendito Espíritu Santo. Padre, sabemos que no hay substituto para eso. Señor, Te damos gracias porque hemos sido capacitados. Te damos gracias porque hemos podido estar aquí en esta noche juntos. Gracias porque has hablado a mi propio corazón, aclarado y refrescado muchas cosas. Oro verdaderamente porque esto haya ocurrido en las vidas de todos nosotros congregados en este lugar.

Bendito Señor, pensamos también que quizás hay algunos aquí que nunca han conocido la libertad en Cristo porque nunca se han postrado a los pies de Jesucristo y no lo han reconocido como Señor y Salvador. Si hay alguno en esta noche que no ha doblado la rodilla, ante Ti, que éste sea el día en el que se postren ante Jesucristo aceptando la libertad que Él da. Perdón perfecto. Reconociendo su pecado, clamando a Él para disfrutar de paz absoluta y aceptación contigo. Para aquellos que son cristianos, Padre, que puedan estar bajo legalismo, oramos que Tú les ayudes a crecer lentamente para entender la libertad.

Para aquellos que son hermanos más fuertes que entiendan su libertad, que Tú les des una compasión grande y profunda y amor por aquellos que todavía no estén tan libres como ellos, que podamos limitar nuestras vidas en amor a ellos, para que no los ofendamos. Y Padre, ayúdanos a reconocer también que si realmente estamos andando en el Espíritu, cumpliremos la ley entera a partir de amor, motivados por el amor que fluye del Espíritu que vive adentro de nosotros. Dios, ayúdanos a mantenernos entre el libertinaje y en legalismo andando en el Espíritu, cumpliendo la ley, amándonos los unos a los otros y no sirviendo a la carne. A este fin oramos porque Cristo sea exaltado en nosotros. En el nombre de Cristo. Amén.

 

 

 

 

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