Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Series (Alta Calidad) Series (Baja Calidad)

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial

: Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez

Código: A115

El hijo pródigo es una de las historias más queridas (y más incomprendidas) de todos los tiempos. Descubra lo que Jesús estaba realmente dando a entender - nunca la leerá nuevamente del mismo modo.

Hoy en día, la mayoría de las personas está relativamente familiarizada con la parábola del hijo pródigo que se encuentra en Lucas 15:11-32. Incluso los que no conocen casi nada acerca de la Biblia están al tanto de algo acerca de esta historia. Sus temas y su lenguaje están profundamente arraigados en nuestras tradiciones espirituales y literarias.

Shakespeare, por ejemplo, tomó prestado momentos de la trama y motivos de la parábola del hijo pródigo y los adaptó en El mercader de Venecia y Enrique IV. The Bard también aludió a esta parábola en varias ocasiones en sus dramas. Arthur Sullivan utilizó las mismas palabras del texto bíblico como base de un oratorio titulado El Hijo Pródigo; Sergei Prokofiev seleccionó el reparto de ballet y Benjamin Britten convirtió la historia en una ópera. En el extremo opuesto del espectro musical, el cantante de música country Hank Williams grabó una canción llamada "El Hijo Pródigo", comparando el regreso del hijo pródigo al gozo en el cielo. Los más importantes museos de arte del mundo despliegan obras con escenas del suceso del hijo pródigo, incluyendo famosos dibujos y pinturas de Rembrandt, Rubens, Durero y muchos otros.

El lenguaje contemporáneo está también lleno de palabras e imágenes tomadas de la conocida parábola. Es bastante común que se mencione a un niño rebelde como "el hijo pródigo" (o hija). A veces, la gente también habla de "matar el becerro gordo" (una metáfora de la celebración extravagante) o "viviendo perdidamente" (un estilo de vida disoluto o libertino). Usted puede haber oído o leído esas alusiones sin reconocer su origen. Son tomadas directamente de la más conocida de las parábolas de Jesús.

Una historia para recordar

La parábola del hijo pródigo es una de varias parábolas memorables registradas sólo en el Evangelio de Lucas. Por muchas razones, se destaca por ser la más selecta de las mismas.

De todas las historias de Jesús, ésta es la más detallada, más dramática y más personal. Está cargada de emoción; y va desde la tristeza, al triunfo, al sentimiento de shock y por último, a un deseo inquietante de cierre. Los personajes son familiares, por lo que es fácil para las personas identificarse con el pródigo, sentir el dolor del padre; y sin embargo (a cierto nivel) tener compasión por el hermano mayor –todo al mismo tiempo. La historia es memorable a muchos niveles; y es la más valiente imagen que Jesús relata. Por ejemplo, la descripción del pródigo como alguien tan desesperadamente hambriento que deseaba llenarse el estómago con las algarrobas que comían los cerdos, describe gráficamente su joven disolución de un modo que era indescriptiblemente repugnante para su audiencia judía.

Otra cosa que hace que esta parábola sea inolvidable es la conmoción que el padre demuestra como respuesta al regreso de su hijo perdido. El regocijo del padre estaba lleno de tierna compasión. Afligido, y sin duda muy herido por la necia rebelión de su hijo menor, el padre sin embargo solo expresó alegría, sin rencor, cuando su obstinado hijo regresó arrastrándose a su hogar. ¿Quién no estaría conmovido por ese tipo de amor?

Sin embargo, el hijo mayor de la parábola permanece indiferente al amor de su padre. Su duro resentimiento hacia la misericordia del padre para con el hermano contrasta fuertemente con el tema dominante de Lucas 15, que es la gran alegría en el cielo por el regreso de los perdidos. El mensaje central de la parábola, entonces, es una súplica urgente y preocupante para los oyentes de corazón duro, cuyas actitudes refleja puntualmente el hermano mayor. La parábola del hijo pródigo no es un mensaje cálido, sino una poderosa llamada de atención con una seria advertencia.

Ese punto no debe olvidarse en la comprensión y evaluación de esta querida parábola. Desgraciadamente, la lección del hermano mayor es a menudo pasada por alto en muchas de las narraciones populares. Y sin embargo, es, después de todo, la principal razón por la que Jesús contó la parábola.

La lección central del hijo pródigo

Las descripciones pintorescas de la parábola no se proporcionan para añadir múltiples capas de significado, son detalles culturales que nos ayudan a entender la historia en el contexto de la vida de un pueblo agrario del siglo primero. Al entender el contexto, el punto principal de la historia sale a la luz.

Esta parábola se extiende a lo largo de veintidós versículos en este capítulo fundamental en el Evangelio de Lucas. Con tanto colorido espléndido, espectaculares rasgos conmovedores y detalles exquisitos cuidadosamente incluidos en la descripción, parece claro que la intensidad de la parábola está diseñada deliberadamente para resaltar el significado central de la narración. Para que observemos y tengamos una buena descripción de los personajes y giros argumentales en esta increíble historia.

En efecto, el contexto de Lucas 15, con su contenido del gozo celestial sobre el arrepentimiento terrenal, conecta con todas las características principales de la parábola. El hijo pródigo representa un pecador típico que viene al arrepentimiento. La paciencia del padre, el amor, la generosidad y el júbilo por el regreso del hijo son distintivos claros y perfectos de la gracia divina. El cambio del corazón del hijo pródigo es una imagen de cómo el verdadero arrepentimiento debe ser. Y la fría indiferencia del hermano mayor –que resulta ser el punto crucial real de la historia- es una representación viva de la misma hipocresía malvada que Jesús estaba confrontando en los corazones de los escribas hostiles y los fariseos, a quienes les contó la parábola en el primer lugar (Lucas 15:2). Ellos estaban amargamente resentidos contra los pecadores y recaudadores de impuestos que se acercaron a Jesús (v. 1) y trataron de tapar su indignación carnal con pretexto religioso. Pero sus actitudes traicionaron su incredulidad y egocentrismo. La parábola de Jesús removió la máscara de su hipocresía.

Esta es, entonces, la lección fundamental y culminante de la parábola: Jesús señala el marcado contraste entre la complacencia de Dios en la redención de los pecadores y la inflexible hostilidad de los fariseos hacia esos mismos pecadores. Manteniendo esa lección en perspectiva, podemos extraer legítimamente de la historia más extensa (tal como Jesús revela) varias lecciones profundas acerca de la gracia, el perdón, el arrepentimiento y el corazón de Dios hacia los pecadores. Estos elementos son tan visibles en la parábola que casi todos deberían ser capaces de reconocerlos.

Reconocernos a nosotros mismos en la parábola

Hay un buen motivo por el cual esta breve historia capta la atención de tantos oyentes. En ella, nos reconocemos a nosotros mismos. Esta parábola nos recuerda los aspectos más dolorosos de la condición humana. Y aquellos que dan una mirada honesta, serán capaces de identificarse a sí mismos.

Para los creyentes, el Hijo Pródigo es un recordatorio humilde de lo que somos y lo mucho que debemos a la gracia divina.

Para aquellos que son conscientes de su propia culpa, pero todavía no se han arrepentido, la vida del hijo pródigo es un recordatorio punzante de la paga del pecado, el deber de los pecadores al arrepentimiento y la bondad de Dios que acompaña el arrepentimiento genuino.

Para los pecadores que vienen al arrepentimiento, la acogida anhelante y la costosa generosidad del padre son recordatorios de que la gracia y la bondad de Dios son inagotables.

Para los no creyentes negligentes (sobre todo aquellos que, como los escribas y fariseos, usan la justicia externa como una máscara para corazones injustos), el hermano mayor es un recordatorio de que ni una demostración de religión ni la pretensión de respetabilidad es un sustituto válido para la redención.

Para todos nosotros, la actitud del hermano mayor es una poderosa advertencia que muestra cuán fácil y sutilmente la incredulidad puede hacerse pasar por fidelidad.

Independientemente de cuál sea la categoría donde usted se encuentre, mi oración por usted a medida que escucha la serie o lee el libro, es que el Señor lo use para ministrar gracia a su corazón. Si usted es un creyente, que usted pueda disfrutar del gozo del Padre por la salvación de los perdidos. Que pueda obtener una nueva apreciación por la belleza y la gloria del plan de redención de Dios. Y que también esté más estimulado y mejor capacitado para participar en la obra de predicar el Evangelio.

Que los oyentes y lectores, como el hijo pródigo, renuncien a sus egocentrismos motivados a abandonar las futilidades de este mundo. Y, sobre todo, que este mensaje sea una llamada en los corazones de todo aquel que necesita ser despertado a la terrible realidad de su propio pecado y de la gloriosa promesa de la redención en Cristo.

Adaptado de Memorias de Dos Hijos, © 2008 by John MacArthur.

Disponible en Internet en: https://www.gracia.org

DERECHOS DE AUTOR (C) 2014

Usted puede reproducir este contenido de sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Minimizar