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Esta mañana hablamos del hecho de que hay algunos requisitos para aquellos que quieren estudiar la Palabra de Dios. La Biblia no es un libro abierto para toda persona; es un libro abierto solo para aquellos que cumplen con ciertos requisitos básicos. Y hablamos del ‘quién’ del estudio bíblico, quién es el que realmente puede entender la Biblia. Y le presentamos a usted cinco, y después un sexto –el cual fue la oración–; una persona debe nacer de nuevo, debe ser diligente en su estudio, tener un gran deseo; tiene que enfrentar su pecado en su vida para que haya una santidad manifiesta; y la llenura del Espíritu de Dios, quien realmente es nuestro maestro. Y conforme usted examinó su vida, si usted entiende esas prioridades, y está dispuesto a comprometerse con esas prioridades, y bañar todas estas en oración, entonces usted es la persona que puede entender la Biblia, usted es la persona a quien Dios le abrirá las páginas de su libro y darle la verdad.

Ahora, estoy de acuerdo que inclusive el ‘no regenerado’, el hombre no regenerado, puede entender un poco de la historia de la Biblia, puede entender algunas de las palabras en la Biblia, pero nunca tendrá un conocimiento bíblico en el sentido de que se manifieste en su vida; puede obtener algo de conocimiento mental al leer, entender y estudiar hasta cierto punto, pero nunca será el tipo de conocimiento real del cual habla la Biblia, porque nunca se manifiesta en su vida. Y entonces, estamos hablando del hecho de que, a menos de que cumpla con los requisitos, la Biblia nunca cobrará vida en su vida, y como consecuencia en la mente, verá, usted nunca realmente lo entenderá; usted nunca lo entenderá hasta que se manifieste su vida a nivel diario.

 Ahora, dado el ‘quién’ del estudio bíblico, veamos en esta noche el ‘cómo’. Y es tan difícil el saber dónde comenzar con este libro incomparable; no sé si usted realmente ha pensado acerca de la magnificencia de la Biblia, y qué privilegio tenemos en estudiarla; pero espero que en esta noche por lo menos pueda enfocarse en algunas de las cosas tremendas que le esperan en las Escrituras conforme usted la abre.

Leí hace un tiempo atrás, de la perspectiva de un arquitecto de la Biblia y quería compartirla con usted, simplemente como comienzo, y cito: “La Biblia es como un palacio magnífico, construido de piedra oriental preciosa, constituida de 66 recintos majestuosos; cada uno de estos recintos es diferente el uno del otro, y es perfecto en su belleza individual. Mientras que juntos, forman un edificio incomparable, majestuoso, glorioso y sublime. En el libro de Génesis entramos al vestíbulo, en donde inmediatamente se nos introduce a los registros de las obras grandiosas de Dios en la creación. Este vestíbulo da acceso a las cortes de la ley, por las cuales llegamos a la galería de retratos de los libros históricos; allí encontramos colgados en las paredes escenas de batalla, obras heroicas, y retratos de hombres valientes de Dios. Más allá de la galería de pinturas, llegamos al recinto de los filósofos”.

“El libro de Job pasando, el cual llegamos a la sala de música, el libro de los Salmos, y ahí permanecemos emocionados por las armonías más grandes que jamás escucharon los oídos humanos. Y después llegamos al recinto administrativo, el libro de Proverbios, en el centro del cual está el lema ‘La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es la mancha de cualquier nación’. Dejando el recinto administrativo, entramos al departamento de investigación, Eclesiastés; después al conservatorio, el Cantar de los Cantares, en donde nos saluda el aroma fragante de los frutos más selectos y las flores, y los cantos más dulces de las aves. Cuando llegamos al observatorio, en donde los profetas con sus telescopios poderosos, están esperando la aparición de la estrella de la mañana brillante, previa la llegada del Hijo de la Justicia.”

“Y cruzando por el patio, llegamos al recinto de la audiencia del Rey, los Evangelios, en donde encontramos cuatro retratos de la vida del Rey mismo, revelando las perfecciones de su belleza infinita. Y después llegamos al taller del Espíritu Santo, el libro de los Hechos. Y más allá del recinto de la correspondencia, las Epístolas, en donde vemos a Pablo y Pedro, y Santiago, y Juan, y Judas, ocupados en sus mesas, bajo la dirección personal del Espíritu de Verdad. Y finalmente, llegamos al recinto del trono, el libro de Apocalipsis; ahí somos cautivados por el volumen majestuoso de adoración y alabanza, dirigidos al Rey coronado que llena el recinto inmenso; mientras que en las galerías adyacentes, y el salón del juicio, están retratadas las escenas solemnes de condenación, y escenas maravillosas de gloria, asociadas con la manifestación venidera del Rey de Reyes, y el Señor de Señores”. Un viaje rápido por las Escrituras. Oh, la majestad de este libro de la creación a la culminación, ¡cómo nos motiva el ser diligentes en nuestro estudio! 

¿Cómo lo estudiamos? Número 1: ¿Cómo es que realmente entendemos la Biblia? Punto 1: Lea la Biblia. Bastante simple: Lea la Biblia. Aquí es donde el estudio bíblico comienza, con la lectura; y francamente, muchas personas nunca llegan a este punto; realmente nunca la leen. Leen mucho acerca de ella quizás en libros aquí y allá, pero realmente no leen la Biblia, y no hay sustituto para la lectura de las Escrituras. Debemos estar totalmente comprometidos con la lectura de la Biblia, ahí es donde todo comienza; y mi sugerencia es que trate de leer a lo largo de la Biblia una vez al año. En primer lugar, usamos el Antiguo Testamento –y me estoy refiriendo aquí al Antiguo Testamento–, comience usted con el Antiguo Testamento; trate de leerlo una vez al año. Hay 39 libros, y si usted lee alrededor de 20 minutos al día más o menos, dependiendo de qué tan rápido lea usted, normalmente usted puede terminar el Antiguo Testamento en un año.

Yo recuerdo en el Seminario al Dr. Feinberg quien fue un gran mentor mío, y un hombre maravilloso de Dios, quien sabía tanto del Antiguo Testamento, y que solía dejar boquiabiertos a los alumnos. Uno de los alumnos trataba de sorprenderlo en algún momento y decirle: “Dr. Feinberg, ¿qué hay en 1ª de Reyes 7:34?”, simplemente sacando algo del aire; y él, en cierta manera, como que hablaba en voz baja en su mente en hebreo, la traducía, y nos decía lo que había ahí. En una ocasión él me dijo: “Yo trato de leer un libro al día, simplemente para mantenerme al día con lo que está pasando”. Yo dije: “¿Qué tipo de libro?”, “Cualquier libro. Un libro acerca del arte, un libro de historia, un libro acerca de la vida de alguien; cualquier libro. Uno por día para mantenerme al día”.

Un día le dije: “Con toda su lectura, un libro al día, y todo su estudio del hebreo, y escribir comentarios, y enseñar una carga completa de clases, ¿tiene tiempo para leer la Biblia?”, y él dijo: “Leo la Biblia. Leo la Biblia cuatro veces al año, y lo he hecho, y no sé por cuántos años”. Ahí comienza todo, no hay sustituto para leer la Biblia. Comience con el Antiguo Testamento y simplemente léalo. Ahora, el idioma hebreo es un idioma muy simple; noten los conceptos sublimes del pensamiento griego, no es un… no es un idioma teórico, no es un idioma conceptual, no es un idioma filosófico con mucha abstracción; es un idioma muy simple, muy concreto. De hecho, como un alumno en el Seminario, descubrí que el estudio del hebreo era infinitamente más fácil que el estudio del griego; no solo no es un idioma complejo en la mayoría de los casos, sino que relaciona las cosas en términos muy concretos y simples; y entonces, puede leer a lo largo del flujo y la narración del Antiguo Testamento.

En la mayoría de los casos, simplemente al sentarse y acabarlo de principio a fin va progresando, progresando poco a poco; y cada año va a regresar y leer una y otra vez el Antiguo Testamento, y comienza usted a tener una comprensión de lo que está leyendo. Y yo le sugiero que conforme lee la Biblia, usted haga anotaciones en el margen, en lugares donde usted no entiende de qué está hablando, y si usted hace eso, va a encontrar que algo muy interesante va a pasar; comienza con muchas cosas, y conforme pasa el tiempo, comience usted a tacharlas de su margen, porque conforme usted lee y relee, y conforme usted progresa desde Génesis a Malaquías, va a encontrar un entendimiento que se va a volver suyo, y va a responder algunas de las preguntas que usted hizo.

Las que usted no responde en su lectura, puede usarlas para estudio individual, en un comentario, o alguna otra fuente para poder entender el significado; pero comience simplemente a leerla, no se abrume. Oh, ¿cómo puedo aprenderla toda? ¿Cómo puedo entender cada versículo? Simplemente comience y lea a lo largo del Antiguo Testamento, y esa es mi sugerencia, que haga esto cada año por lo menos una vez al año. Ahora, cuando usted llega al Nuevo Testamento, tengo un plan un poco diferente, y le he compartido esto, pero se lo voy a dar de nuevo para leer el Nuevo Testamento; y por cierto, creo que el enfoque primordial debe ser leer el Nuevo Testamento. Realmente creo –y está basado en las Escrituras– en Colosenses por ejemplo, en el 1:24, Pablo dice –más bien en el 25–, que él fue hecho el ministro, ‘según la dispensación de Dios que le es dada a mí para ustedes, de cumplir la Palabra de Dios.

Esto es el misterio escondido desde las edades y de generaciones, que ahora ha sido manifiesto’. En otras palabras, Pablo dice: “Yo soy llamado por Dios para darles el misterio que había estado escondido”. Ahora, el misterio básicamente es la revelación del Nuevo Testamento, y Pablo dice: “Yo soy apóstol del misterio”, en Efesios 3; entonces, el enfoque primordial de su ministerio fue la revelación nueva, y él hace referencia al Antiguo Testamento, siempre y cuando ilustrara y ayudara a entender y apoyar el Nuevo. Y entonces, el mensaje del Nuevo Testamento es la culminación de la revelación; es lo que incluye, es lo que engloba todo lo que está en el Antiguo, e incluye todo lo que está en el Nuevo.

Y entonces, en un sentido, el Nuevo Testamento va a resumir el Antiguo Testamento, como también llevarlo a la plenitud de la revelación, a la totalidad de la revelación. Entonces, cuando usted lee el Nuevo, debe pasar más tiempo porque explica al Antiguo, y es debido a que está escrito en griego, en un idioma mucho más complejo, quizá más difícil en muchos casos de entender. En algunas ocasiones no es siempre el caso; pero en la mayoría de los casos es un poco más difícil debido a sus abstracciones, porque habla en conceptos en lugar de hablar en historias narrativas; y entonces, tenemos que entregarnos a una mayor diligencia al estudio del Nuevo Testamento.

Ahora, así es como yo lo he hecho, yo comencé esto cuando estaba en el Seminario. Yo comencé con 1ª de Juan, y decidí que leería 1ª de Juan diariamente durante 30 días, y creo que esa es la manera en la que debe hacerlo. El primer día, usted simplemente lee 1ª de Juan; y para muchas personas, sentarse y leer 1ª de Juan, cuando lo hicieron descubrieron que fue la primera vez que jamás habían leído un libro entero de principio a fin. Muchas personas creen que la Biblia simplemente es una colección de versículos. Pero, ¿sabe una cosa?, yo me acuerdo que cuando era un niño teníamos una caja de plástico allí en la mesa de nuestra cocina con versículos adentro, ‘Nuestro Pan Diario’, ese tipo de cosas, y puede meterlas usted en el orden que usted quería, no importaba, simplemente lo sacaba, y eso es algo bueno; y decían: “¡Oh, este es bueno! Este es un versículo maravilloso”, y podía sacarlos y aventarlos ahí en el aire, y meterlos en el orden que quería; pero esa no es la manera en la que la Biblia fue escrita.

Cuando un libro comienza, comienza en algún lugar, y cuando termina, termina en algún lugar y, mientras tanto, se dirige en esa dirección; y la mayoría de la gente nunca lee con el flujo. Usted necesita aprender a leer un libro. Y entonces se sienta, y lea 1ª de Juan; le toma 25 o 30 minutos, a menos de que esté usted de lectura remedial, y probablemente le tome mucho más tiempo; pero de cualquier manera, si usted está tomando el curso de Evelyn Wood, usted puede hacer esto cuatro o cinco veces si va a terminar; pero la idea es que usted lo lee de principio a fin el primer día, el segundo lee y lo vuelve a leer; el segundo día lo vuelve a leer, tercer día lo vuelve a leer, cuarto día lo vuelve a leer, quinto día lo vuelve a leer; simplemente se sienta y lo lee. Ahora, ya para el séptimo u octavo día, va a comenzar a decirse a sí mismo: “Oh, esto ya como que está cansándome, ya entiendo esto bastante bien”, pero esa es la parte difícil, porque si usted se esfuerza y ya pasan unos 15 o 16 días, llegaba al punto en el que decía: “Bueno, ya entendí esto, voy a seguir adelante”.

Y me acuerdo que cuando llegué al día número 30 de 1ª de Juan, dije: “Todavía no entiendo el libro”; y cuando pasaron 90 días después de que terminé, 90 días de leer 1ª de Juan, seguía. Ahora, después de 30 días, si usted sigue durante 30 días, va a tener una comprensión tremenda del libro. Si alguien le dice: “¿Usted sabe en dónde es que la Biblia dice que si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo?”, usted le va a decir: “Oh, eso es fácil, 1ª de Juan capítulo 1, la parte izquierda de la página, ahí en la columna derecha a la mitad”, porque usted ya puede visualizar eso, va a poder literalmente ver eso en su mente. La gente con frecuencia me dice: “¿Por qué usas la versión King James? ¿Por qué no pasas a la Nueva Versión Americana, a la Nueva Versión Internacional?”, porque visualizo mi Biblia, encuentro las cosas en donde están en mi visión.

En otras palabras, mi mente toma un retrato mental de una página, y le puedo decir, quizá no me acuerde del capítulo en todo el lugar en la Biblia, pero le puedo decir en dónde está la página, en dónde, en qué lugar de la página está eso. La gente me regala una Biblia nueva y estoy perdido; podría terminar como mormón si cambiara Biblias, y no podría encontrar nada en otra Biblia. Entonces, lo que debe hacer es leer un libro 30 veces, y al final de esas 30 veces realmente va a tener ese libro en su mente. Ahora, básicamente esto es lo que yo hago todo el tiempo que preparo un mensaje, simplemente leo, y leo, y releo; y leo hasta que el libro entero simplemente cae en mi mente, en una especie de percepción visual que veo con el ojo de mi mente. Ahora, mientras estoy haciendo esto –esto es algo que también sugeriría–, tome una pequeña tarjeta y escriba el tema principal de cada capítulo, ¿muy bien?

Ahora, conforme usted hace eso, usted simplemente lo escribe en una tarjeta diariamente conforme lee el libro, simplemente ve esa tarjeta y ve esa lista, y lo que va a suceder es que se va a aprender el contenido de los capítulos, comienza a aprender lo que hay en los capítulos. Ahora dice usted: “Ya terminé 1ª de Juan durante 30 días, ¿ahora a dónde voy?”, yo le sugeriría que tome un libro grande en el Nuevo Testamento. Recuerde que mientras está haciendo esto, usted está leyendo la narración del Antiguo Testamento, simplemente leyéndolo unos 20 minutos al día; pero ahora, usted va a un libro más grande, y le sugiero que de 1ª de Juan vaya al Evangelio de Juan; dice usted: “Pero esos son 21 capítulos”, es correcto, entonces divídalo en tres secciones; lea los primeros siete durante 30 días, los siguientes siete durante 30 días, y los siguiente siete durante 30 días; de tal manera que al final de esos 90 días, usted realmente ha leído bastante, y ha dominado el contenido del Evangelio de Juan.

Y por cierto, usted también tiene esa pequeña tarjeta acerca de los primeros siete capítulos, los siguientes siete, y los últimos siete, –porque son 21– y ya ha memorizado entonces el tema primordial o el tema principal de cada capítulo. Ahora, recuerdo cuando comencé a hacer esto, realmente fue sorprendente qué tan rápido comencé a retener las cosas en el Nuevo Testamento; siempre quería asegurarme que no fuera un discapacitado de concordancia, andando por todos lados sin poder encontrar lo que había en la Biblia, y tener que buscar todo en la parte de atrás: “¿En dónde está ese versículo?”.

Y entonces quería aprender estas cosas, y lo hice con el Evangelio de Juan después de que hice 1ª de Juan, y, ¿sabe una cosa?, al día de hoy, y desde cuando lo enseñé también el Evangelio de Juan y 1ª de Juan, estos otros libros en el Nuevo Testamento se han quedado en mi mente; pienso en el Evangelio de Juan, y pienso en el capítulo; alguien me dice: “¿Usted sabe dónde está ‘Jesús y la vid’?”, capítulo 15; ‘El Buen Pastor’, capítulo 10; ‘Lázaro’, capítulo 11; ‘El arresto de Jesús’, capítulo 18; ‘La conversación de Jesús con sus hermanos’, capítulo 7; ‘Coman mi carne y beban mi sangre’, capítulo 6; ‘El pan de vida’, capítulo 6; ‘Las bodas de Caná’, capítulo 2; ‘La mujer en el pozo’, capítulo 4; ‘Nicodemo’, capítulo 3; y sigue, y sigue el ‘Juicio de los buenos y los malos’, capítulo 5, versículos 28 y 29, en la parte derecha de la página hacia abajo, la columna izquierda, ahí, ¿lo ve? Sé en mi mente en dónde está todo eso, simplemente encaja. La gente dice: “Oh, qué erudito”; escuche, lo leí 90 veces, ¿verdad?, lo leí 90 veces, y así es como usted aprende, ¿verdad? Isaías dice: “Usted aprende línea sobre línea, línea sobre línea, precepto sobre precepto, precepto sobre precepto, un poquito aquí y un poquito allá”.

Y cuando usted va a estudiar para un examen, usted no toma su libro y lee las notas una vez, lo cierra y dice: “Ah, ya lo entendí”, no si usted es normal, no si usted es como yo; usted aprende mediante la repetición, repetición, repetición; esa es la manera en la que usted aprende la Biblia. Y después quizá quiere ir al libro de Filipenses, y quizá quiera aprender el libro de Filipenses –otro libro pequeño, corto–, y después quizá quiera regresar a Mateo y después a Colosenses, después de regreso a Hechos, y dividirlo así, y va de aquí para allá, un libro pequeño, uno largo, un corto, un largo; dice usted: “Pero va a tomar mucho tiempo”. No. En aproximadamente dos y medio años usted habrá terminado con el Nuevo Testamento, ¡eso es realmente maravilloso! Ahora, usted va a leer la Biblia de cualquier manera, más vale que usted la lea para que pueda recordarla.

La mayoría de la gente dice: “Bueno, tengo mis devociones diarias y leo mi pasaje para el día”, y usted les dice: “Bueno, ¿cuál fue?”, “Eh, déjame ver, eh…”, ¿qué hay acerca de dos o tres días atrás?, no tengo esperanza; apenas me puedo acordar de lo que leí ayer. Realmente usted no puede retener nada al moverse rápidamente; debe repetirlo, y repetirlo, y repetirlo, y si usted cree que es una Palabra Viva, va a cobrar vida en su vida conforme lo lee de manera repetitiva. Ahora, si alguien me dijera: “Bueno, lee el periódico así, o lea alguna novela de esa manera”, yo le diría: “No estoy interesado”; pero esto es Verdad Viva, y tiene un efecto productivo en su vida cuando es leída de manera repetida. Y, ¿sabe una cosa? Si un gran erudito hebreo, como el Dr. Feinberg, lee a lo largo del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento cuatro veces al año, ¿qué es lo que debo hacer yo?

Pienso en Juan Wesley, quien se levantaba cada mañana de su vida a las 4:00 de la mañana –escuche esto–, y leía las Escrituras en cinco idiomas diferentes, para que pudiera disfrutar cada matiz posible diferente acerca de las Escrituras que estaba leyendo; y él lo hizo durante tres horas, o algo así, cada mañana de su vida. Me acuerdo cuando estuve en Londres y fui a su iglesia, y un hombre nos llevó ahí por una escalera sinuosa, y nos llevó a esta pequeña habitación a donde él iba cada mañana, y ahí, en su escritorio, estaban sus lentes, unos lentes pequeños, y su pequeño Nuevo Testamento griego, y un par de otros libros; aquellos libros mismos que Juan Wesley había pasado leyendo cada mañana de su vida a las 4:00 de la mañana, y creo que allí es donde todo comienza en el estudio bíblico, exactamente ahí. Ahora, algunas personas dicen: “Bueno, debes leerla en la misma versión”; bueno, generalmente sí, apégate a la misma versión para que puedas familiarizarte; de vez en cuando creo que es bueno ver otra versión simplemente para poder entenderlo mejor; normalmente yo leo claro en el King James en inglés, pero solo para mi propia edificación; invariablemente leo el pasaje en la Nueva Versión Americana o en la Nueva Versión Internacional, esas dos creo que son las mejores traducciones de comparación que están disponibles; y aquí es en donde usted tiene que comenzar.

Ahora, ese es un método simple, y eso es todo lo que voy a decir acerca de esto porque creo que es bastante obvio; simplemente fluya, lea a lo largo del Antiguo Testamento, puede leer desde Génesis a Malaquías, o puede seguir algún otro formato que tenga una pequeña agenda de lectura o lo que sea; pero en el Nuevo Testamento lea de manera repetida. Y por cierto, como comentario al margen, realmente le va a ayudar también si usted lee el libro del       que está predicando cuando le estoy predicando; ahora, usted no siempre puede hacer eso porque quizá pueda leerlo en 30 días, y a mí me toma cuatro años; pero en algún punto a lo largo del tiempo, cuando comienzo a leer el libro, comienzo a enseñar un libro, ese es un buen momento para que usted comience a leerlo. Ahora, ¿a qué pregunta responde esto? Leer la Biblia responde esta pregunta: ¿Qué dice la Biblia?; y necesitamos saber eso, qué dice la Biblia. Bueno, para poder descubrir lo que dice necesita leerlo, y entonces descubrirá exactamente lo que dice.

Ahora, le voy a decir otra cosa interesante que sucede, y esto es simplemente un comentario al margen; pero cuando usted comienza a leer la Biblia, simplemente leerla y simplemente la lee, va a descubrir que su comprensión va a incrementarse de una manera increíble, porque la Biblia explica la Biblia. Ahora, no sé si usted ha analizado mi predicación; yo sé que probablemente la ha criticado, y ha determinado si es buena, mala o indiferente, probablemente tiene una escala de uno a diez en casa, en su casa, del domingo por la tarde; pero básicamente si usted analiza mi predicación, y este es el secreto y lo estoy revelando aquí: Básicamente lo que hago es explicar la Biblia con otra parte de la Biblia, eso es invariablemente lo que yo hago; ahora, usted lo sabe y puede seguir cómo hago eso. Y lo que me metió en esto, fue cuando un querido hombre me dijo en una ocasión que si quisiera tener yo un ministerio rico, él dijo: “Aquí hay un libro que debes tener”, y me dio un libro que se llama ‘El tesoro del conocimiento bíblico’; ese pequeño libro es un libro que va por todos los versículos de la Biblia, y le dan versículos de referencia cruzada que explican el significado de ese texto.

Ahora, usted pensaba que yo tenía todo eso en mi mente, ¿verdad?, ese pequeño libro fue algo tremendo. Este hombre me dijo: “Tomas tu Biblia y ese libro, y puedes predicar hasta que mueras”, y es una herramienta tremenda; ¿por qué?, porque usa la Biblia para explicar a la Biblia, y eso es lo que sucede cuando usted lee. Entonces, usted está leyendo en 1ª de Juan, y después pasa a leer el Evangelio de Juan, y dice usted: “Oye, ahora entiendo lo que él quiere decir en 1ª de Juan”, porque eso encaja con Juan capítulo 5; o está leyendo Filipenses y dice: “Ahora entiendo eso porque está explicado aquí. Bueno, ahora sé lo que él quiere decir con ese concepto acá porque lo veo por allá”. Y conforme usted está fluyendo a lo largo del Antiguo Testamento, como hemos visto, por ejemplo hablamos del divorcio, ¿verdad?

Mateo 5:31: “Habéis oído que cuando un hombre se divorcia de su esposa, dele los papeles de divorcio. Pero yo os digo que si un hombre se divorcia de su esposa por cualquier otra causa que no sea fornicación y comete adulterio…”, etcétera, etcétera; y ahora usted está leyendo en el Antiguo Testamento, y llega a Deuteronomio capítulo 24, y ahí usted encuentra exactamente a qué se estaba refiriendo Jesús; o si usted está leyendo por ejemplo en Juan capítulo 3, y se dice a sí mismo: “¿Debes nacer de agua y del Espíritu? ¿De qué está hablando? ¿El agua y el Espíritu?”, y alguien viene y le dice: “Bueno, el agua se refiere al líquido amniótico que está rodeando al bebé cuando el bebé nace; tienes que nacer físicamente y nacer espiritualmente”. ¡No! Porque los hebreos no llamaban a eso ‘saco’ o ‘bolsa de líquido amniótico’, ¡eso está en español!

Dice usted: “Bueno, qué quiere decir el agua y el Espíritu”, al mismo tiempo usted está leyendo a lo largo de Ezequiel, y llega al capítulo 36, y encuentra que Ezequiel dice que viene un día cuando los hombres van a nacer de agua y de Espíritu. ¡Ajá! Ahora lo entendemos; el agua es la Palabra, y el Espíritu es el Espíritu Santo. Y Ezequiel va a explicar Juan 3. Entonces, cuando usted comienza a leer la Biblia, usted va a descubrir que hay muchos huecos que están siendo llenados porque puede entenderla; y por cierto, yo le digo esto a la gente todo el tiempo: Dios no escribió un libro para hacerlo tropezar, este no es un libro que supuestamente tiene algún tipo de verdad escondida, este no es un libro secreto en donde usted dice: “¡Ajá Dios! Ya descubrí lo que estás tratando de decir aquí”. ¡No! Debe entenderlo. Y la gente dice: “Oh, lo que hagas, no leas el libro de Apocalipsis, ese libro es tan confuso”; bueno, dice en el 1:3: “Bienaventurado y feliz es el que lo lee, y los que oyen las palabras de esta profecía”; no es tan difícil, pero le voy a decir una cosa: Usted nunca va a entender Apocalipsis a menos de que esté leyendo Daniel, Isaías y Ezequiel.

Y entonces, así conforme usted fluye, todo comienza a tener sentido; y si usted simplemente lee la Palabra de Dios, es sorprendente qué producción, qué va a pasar en su vida. Muy bien, segundo principio. El primero es leer la Biblia. El segundo es interpretar la Biblia, interpretar la Biblia. Ahora, algunas personas no interpretan la Biblia, simplemente la aplican; van de la lectura a aplicarla sin interpretarla, no se molestan por descubrir lo que significa; simplemente leen y aplican. Ahora, lo primero es leer la Biblia, y va a responder a la pregunta ‘¿Qué dice la Biblia?’. El segundo punto ‘Interpreta la Biblia’, responde a la pregunta qué significa la Biblia por lo que dice; leemos la Biblia. Oh, eso es maravilloso, dice eso. Qué significa por lo que dice, y tenemos que interpretar.

Ahora, tiene que interpretar la Biblia; no puede tomar la Biblia como una aspirina, no es una tableta. La gente dice: “Bueno, tuve mis devociones y estaba leyendo yo… Tú sabes, decidí que esto significa aquello”, ¡no!, tiene que saber lo que significa. ¿Recuerda al eunuco etíope leyendo en Isaías? Y Felipe viene y él le dice: “¿Entiendes lo que estás leyendo?”, y él dice: “¿Cómo entenderé, a menos de que alguien me enseñare? No lo puedo entender”. Digo, leí un versículo; por ejemplo usted viene aquí y lee en Colosenses digamos y lee: “Y vosotros estando muertos en vuestros pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, Él os hizo estar vivos juntos con Él, habiendo perdonado todas vuestras transgresiones, borrando el acta de decretos que era contraria a nosotros, Él la quitó del camino, la clavó a la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, las exhibió públicamente triunfando sobre ellos; por tanto, ningún hombre os juzgue en comida o en bebida”. ¿¡Qué!?

Y alguien dice: “Ahí está la palabra ‘transgresión’, y ahí está la palabra ‘perdonar’. ¿No es maravilloso que Él ha perdonado nuestros pecados?”, y hasta ahí iba a llegar a usted, si usted no aprende lo que el resto del texto significa. Y en mucha predicación es así; seguramente ha oído usted a un predicador simplemente leyendo versículo tras versículo, tras versículo, y después entiende una palabra que entiende y predica durante una hora acerca de esa palabra, y nunca le dice lo que significa el resto del pasaje; es como un hombre que dijo: “Primero leo el texto, y después dejo el texto, y en tercer lugar nunca regreso”. Jeremías 8:1 –muy interesante–: “Y todo el pueblo se congregó como un hombre en la calle, que estaba delante de la Puerta de las Aguas. Y le hablaron a Esdras, el escriba, y le pidieron que trajera el libro de la Ley de Moisés, la cual Jehová había mandado a Israel”. Muy bien, van a traer el libro, saquen la Ley de Dios.

Y Esdras, el escriba, trajo la ley delante de la congregación de hombres y mujeres, y todos los que podían entender el primer día del séptimo mes; y leyó ahí en la calle que estaba delante de la Puerta de las Aguas, de la mañana hasta el medio día; ahora, ahí comienza todo, tiene que leer la Biblia, simplemente se puso de pie, la leyó, la leyó.  Y los ojos del pueblo estaban atentos al libro de la Ley –versículo 5–, “Esdras abrió el libro a los ojos de todo el pueblo, y cuando lo abrió todo el pueblo se puso de pie, y Esdras bendijo a Jehová, al gran Dios, y todo el pueblo respondió: Amén, amén. Y levantaron sus manos, inclinaron sus cabezas, y adoraron a Jehová con sus rostros al piso”. En otras palabras, en respuesta a la lectura simplemente adoraron al Señor; pero después, en el versículo 8 está la clave.

Entonces, leyeron en el libro de la Ley, y dice ahí: “Y pusieron el sentido, dieron el sentido, e hicieron que entendieran la lectura”. ¿Sabe una cosa? Tuve una ocasión este año de estar en el Concilio Internacional de Inerrancia Bíblica, y estos grandes eruditos de todo Estados Unidos, unos 250 de ellos, se reunieron e iban a reafirmar al mundo entero que toda Palabra de Dios es pura, como dice Proverbios 30; iban a afirmarle al mundo entero que la Biblia es la verdad absoluta de Dios, es inerrante en toda palabra. Y durante cuatro días, conforme presentaron sus proyectos, proyectos de eruditos, ni siquiera podía entenderlos, simplemente como usted sabe, una erudición tremenda, y estaban aquí presentando este volumen inmenso de material, y nosotros estábamos cargando estos cuadernos monstruosos de notas con estos proyectos de investigación teológica impresionante y gran erudición; y estaban hablando de lo importante que era que nosotros estuviéramos conscientes y nos sometiéramos a la verdad de que toda palabra en la Biblia es verdad.

Y tuve un seminario al final de la conferencia, y mi seminario era ‘Cómo es que la inerrancia se relaciona con el ministerio de la Iglesia”, y yo dije esto: “Me sorprende que en una conferencia acerca de la inerrancia, en donde todo mundo está enfatizando lo importante que es toda palabra en la Biblia, nadie ha dado un mensaje expositivo, el cual trata con toda palabra”. En otras palabras, ¿por qué estamos peleando por toda palabra, si nunca nos molestamos por enseñar toda palabra, o aprender lo que significa? ¿No es suficiente decir simplemente: “Creemos que toda Palabra es verdad”, y después escoger una palabra de 45 versículos y predicar un sermón acerca de esa palabra?”, esa es la razón por la que el fin definitivo de un compromiso verdadero con la inerrancia de las Escrituras es la exposición como es dada por Dios.

Entonces, hemos llegado a qué significa la Biblia por lo que dice; y realmente creo que en muchas maneras esa es la clave del crecimiento de Grace Church, creo que la gente ha respondido en muchas… y muchas otras razones, pero una de las primordiales, la gente ha respondido finalmente a descubrir lo que la Biblia significa por lo que dice; han estado en la oscuridad por tanto tiempo, y en cierta manera simplemente hemos abierto la puerta –usted sabe– y no es difícil abrirla porque Dios nos ha dado su Palabra para entenderla, y su Espíritu para que sea nuestro maestro. En 1ª de Timoteo 4:13, Pablo le dice a Timoteo cómo predicar; esto es lo que le dice: “Entretanto que voy, entrégate o entrega tu atención a la lectura, exhortación y enseñanza”.

Ahora, ¿cómo sabe usted lo que él está diciendo? Ahora escuche esto: él le está diciendo: “Lee el texto (adoctrina), explica el texto (exhortación), aplica el texto”. No solo lo lees y lo aplicas, lo lees y después lo explicas, y entonces lo aplicas. Ahora eso es realmente lo que significa trazar derecho. Ahora, eso es realmente lo que significa usar bien la Palabra de Verdad. ¿Y se acuerda usted de lo que le dije en el sermón del divorcio, cómo los fariseos se habían metido en problemas porque malentendieron Deuteronomio 24? La mala interpretación es la madre de la maña francamente de todo tipo de cosas. Por ejemplo, permítame darle algunas cosas que están siendo enseñadas en la actualidad en base a interpretaciones equivocadas. Debido a que los patriarcas practicaron la poligamia, así también nosotros debemos practicarla; eso es lo que algunos están enseñando. Aquí hay otra; debido a que el Antiguo Testamento habló del derecho divino del rey de Israel, todos los reyes tienen derechos divinos; pasamos por eso en la edad media. Debido a que el Antiguo Testamento promovió la muerte de brujas, deberíamos estar matando las brujas. Debido a que algunas plagas del Antiguo Testamento eran de Dios, debemos evitar toda salubridad para no estorbarlo. ¿Qué le parece ésta? Debido a que el Antiguo Testamento enseña que las mujeres deben sufrir en el parto como un castigo divino, nunca jamás se debe usar ninguna anestesia. Ahora, todas esas son malas interpretaciones.

Alguien no entiende lo que la Biblia realmente está diciendo, no entiende la situación en la cual fue escrita. Ahora, no es fácil entender todo esto. Me acuerdo de un hombre que me dijo: “Estoy tan cansado de tratar de entender la Biblia”, él es un maestro de Biblia, él dijo: “Estoy tan cansado de tratar de entender la Biblia”; estaba hablando con él en Hume Lake en una ocasión, él dijo: “He decidido tomar todo para todo mundo”. Él dijo: “He probado la ruta dispensacional, y he probado la ruta dispensacional modificada, y he probado la ruta de la teología de pactos; y simplemente he decidido tomar todo para todo mundo”.

Le dije: “¿Cuándo te cortaste la parte de delante de tus patillas? –yo le dije– El Antiguo Testamento le dice a los judíos que se las dejen. ¿Es eso para ti? –yo le dije– ¿Cuándo ofreciste tu último cordero? –yo le dije– Espero que no estés mezclando el algodón con la lana. ¿Lavas todos los trastes de tu cocina de manera ceremonial antes de que tu esposa prepare tu comida kosher? No puedes tomar todo para todo mundo. ¿Cuándo fue la última vez que trataste de caminar sobre Hume Lake?”. Como puede ver, no es así de fácil; debe haber interpretación. Ahora, al manejar de manera correcta la Palabra, e interpretar la Palabra, hay tres errores que deben ser evitados, tres errores que deben ser evitados; podría divertirme mucho con éstas, pero voy a tratar de contenerme.

Número 1: No enfatice un punto, a costa de la interpretación apropiada. No enfatice un punto, a costa  de la interpretación apropiada. En otras palabras, no haga que la Biblia diga lo que usted quiere que diga. Es como el predicador que predicó acerca del hecho de que las mujeres no deben usar un peinado en el que tengan todo el cabello en la parte de arriba de su cabeza; y su texto fue a partir de Mateo 24: “No dejen que la parte de arriba descienda”, en donde dice que los que están en la azotea no desciendan; eso no es lo que el pasaje está enseñando; pero bueno, esa es una ilustración absurda, claro, cómica, pero puede llegar a la Biblia como el hombre que dijo: “Ya tengo un sermón, solo tengo que encontrar un versículo para apoyarlo”.

Digo, ya tiene su idea preconcebida, simplemente quiere encontrar algunos versículos para apoyarla; e invariablemente –esta es una confesión también–, invariablemente si yo trato de hacer un sermón, termino forzando la Biblia para que encaje con mi sermón; pero si trato de comprender un pasaje, a partir del entendimiento de ese pasaje, fluye un mensaje qué compartir con ustedes. Entonces, hace mucho tiempo atrás, me di por vencido al tratar de producir sermones; y ahora trato de entender la Palabra de Dios, y a partir de ese entendimiento sale un mensaje; y, ¿sabe una cosa?, usted puede pensar en algunas cosas maravillosas, se le pueden ocurrir bosquejos fabulosos e ideas fabulosas, muy interesantes, pero simplemente tiene que torcer la Biblia para que pueda encajar un poco para hacer que la Biblia diga lo que usted quiere que diga.

Los rabinos en una ocasión recuerdo, leyendo el Talmud, los rabinos en una ocasión decidieron que querían predicar acerca del mensaje del hecho de que su pueblo tenía que cuidarse entre sí; y había un problema social, la gente no era gente amorosa; y entonces dijeron la gran historia en la Biblia que dice que la gente debe amar a la gente es la Torre de Babel, y en el Talmud lo interpreta de esta manera; dice que la razón por la cual Dios dispersó a todas esas personas, y la razón por la que Dios confundió todo su idioma, fue porque ellos habían colocado los materiales antes que la gente; eso no tiene sentido, pero esto es lo que dijeron: Conforme la Torre de Babel estaba creciendo más y más, se necesitaba que alguien que cargaba, tomara muchas horas para cargar la carga de tabiques hasta la parte de arriba, de tal manera que para que los que ponían los tabiques pudieran colocar sus tabiques; si un hombre se caía de la Torre conforme iba subiendo, nadie le ponía atención, ¿verdad?, no perdían ningún tabique; pero si un hombre se caía conforme iban subiendo, estaban furiosos porque habían perdido los tabiques, y esa es la razón por la que Dios dispersó a las naciones, y confundió su idioma, porque estaban más preocupados por tabiques que por la gente. 

Ahora, ¿sabe una cosa?, debería estar más preocupado por la gente que por los tabiques, pero eso no es lo que la Torre de Babel está diciendo, y Dios no los dispersó porque estaban más preocupados por los tabiques, sino porque estaban construyendo un sistema religioso idólatra; usted no puede hacer que la Biblia ilustre su sermón o sus pensamientos. Entonces, lo que tiene que cuidar es que usted no interprete la Biblia a costa de su significado verdadero; deje que diga lo que quiere decir. He oído varios sermones de 2ª de Pedro 2:20, de cómo puede perder su salvación. Invariablemente usted va a oír al hombre decir: “Si después de que han escapado de las contaminaciones del mundo, a través del conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, se vuelven a enredar en ellas, y son vencidos por ellas, su postrer estado es peor que el primero”. Y dicen: “Como puede ver aquí en ese versículo, puede escapar de las contaminaciones, puede tener el conocimiento del Señor y Salvador, y puede caer y enredarse, y su posterior estado es peor que su primero cuando creyó. ¿Se da cuenta? Puede perder su salvación”.

Lo que olvidan es la palabra ‘ellos’, y si usted estudia la palabra ‘ellos’ al principio, va a descubrir que es el mismo ‘ellos’ en el capítulo entero; y está hablando de los ‘pozos sin agua’, de las ‘nubes sin lluvia’, de las ‘manchas en los ágapes’, y usted lo rastrea hasta el 2:1, y está hablando de los falsos profetas que siguen las doctrinas de demonios; usted no puede usar el versículo para eso porque no está en su contexto; de hecho, Pablo tiene una palabra para esto cuando usted lo hace. En 2ª de Corintios 2:17, él dice: “No somos como muchos, que corrompen la Palabra de Dios”, y él usa la palabra ahí ‘kapelos’, y kapelos básicamente tenía que ver con vender algo, básicamente era una palabra en el centro comercial, y tiene que ver con vender algo de manera engañosa, un producto que realmente no es lo que usted dice ser, falsificarlo; y él dice ahí que hay algunos que falsifican la Palabra de Dios, la corrompen para que encaje con sus pensamientos.

¡Hombre! Me sorprende cuando oigo a personas como el Reverendo ‘A’, y que otros… y estos otros que toman los versículos de la Biblia y los tuercen, para que diga lo que ellos quieren decir. La otra noche por televisión escuché un hombre, él estaba predicando y predicando, y él estaba diciendo: “Ahora, ¿qué significa la Biblia?”, y después presentó la interpretación más absurda e increíble, y la gente aplaudió, pensaron que era maravilloso tener tanta imaginación; simplemente no fue verdad; tiene que entender el mensaje correcto. En segundo lugar, tiene que evitar otra cosa: Evite la interpretación superficial. La interpretación superficial. Conforme usted estudia la Biblia para aprender lo que dice, no sea superficial. La gente siempre dice: “Bueno, bueno, veamos, creo que este versículo significa esto. Bueno, qué quiere decir este versículo para ti, ¿qué significa para ti?”, y como usted sabe, muchas veces tiene un estudio bíblico, el cual no es nada más que un grupo de personas ignorantes, muchas personas que se sientan sin saber lo que dice el versículo. Ahora, yo apoyo el estudio bíblico, pero alguien tiene que descubrir lo que realmente significa, y después puede discutir el cómo se aplica, pero no ser superficial. 1ª de Timoteo 5:17 habla acerca de los ancianos que trabajan duro en la Palabra de Dios; realmente es importante no ser superficial. En tercer lugar, otro error qué evitar.

El primer error que mencionamos es, no enfatice un punto a costa de la interpretación correcta. En segundo lugar, evite la interpretación superficial. En tercer lugar, no espiritualice, no espiritualice. El primer sermón que jamás prediqué fue un sermón horrible; mi texto fue: “Y el ángel rodó la piedra”. Mi sermón era ‘Quitando piedras al rodarlas en su vida’; hablé de la piedra de la duda, de la piedra del temor, de la piedra del enojo; de eso no está hablando el versículo, está hablando de una piedra verdadera; ¡hice una alegoría fabulosa! Escuché un sermón acerca de que echaron cuatro anclas, y anhelaron el día; el ancla de esperanza, el ancla de la fe; éstas no son anclas de nada más que metal; he oído cosas increíbles.

Me acuerdo cuando estábamos haciendo la serie acerca del movimiento carismático; les conté de una serie del libro de Nehemías, donde Nehemías representaba el Espíritu Santo, y los muros caídos eran los muros caídos de la personalidad humana, y el estanque del rey era el bautismo del Espíritu Santo, y el material que pegaban los tabiques eran las lenguas; y lo que Nehemías estaba enseñando es que el Espíritu Santo quiere venir a su vida, y a través de las lenguas y el bautismo del Espíritu, reconstruir los muros derribados de su personalidad humana; ahora, usted tiene que tener mucha imaginación para terminar con eso. ¡Nehemías se retorcería en su tumba! Me acuerdo de un hombre que vino aquí para pedir consejería, y uno de nuestros pastores estaba hablando con él, y estaban teniendo problemas matrimoniales; creo que era Jerry y Michelle, y Jerry les preguntó cómo llegaron a casarse; estaban tan distantes, y él dijo: “Yo estuve en un sermón en el que nuestro pastor predicó”, “¿Un sermón acerca de qué?”, “Acerca de los muros de Jericó”, “¿Y qué tienen que ver los muros de Jericó con el matrimonio?”, él dijo: “Había un principio espiritual. Usted debe marchar alrededor de algo, reclamarlo por Dios, marchar alrededor de ello siete veces, y los muros van a derribarse.

Él dijo: ‘Encuentra a la niña que quieres, marcha alrededor de ella siete veces, y los muros de su corazón van a derribarse y cásate con ella”; él dijo: “No, no, eso no es verdad, nadie predicó eso”, “Oh, sí” dijo él, “No lo puedo creer”. Él le dio su número telefónico y llamó al predicador, y él dijo: “Sí, prediqué eso. Y también he sacado otros sermones muy buenos de ese mismo texto”. Como puede ver, le llamo a eso la ‘predicación inventiva’ porque usted no necesita la Biblia; usted puede usar lo que quiera, usted puede usar lo que a usted se le antoje, usted puede ponerse de pie e inventar lo que quiere; usted no necesita la Biblia, y usted termina con una historia que los hace llorar acerca de alguien que vino a casa, ¿se da cuenta? Usted entiende el mensaje, es fácil hacer eso; y hay muchas personas que hacen eso con el Antiguo Testamento, convierten el Antiguo Testamento en un libro de fábulas, haciendo todo tipo de cosas absurdas, locas que suceden, inventando todo tipo de cosas absurdas. No espiritualice; obtenga, entienda, entienda el significado correcto.

No le puedo decir cuántos sermones he oído acerca de este versículo, Mateo 19, lo mencioné no hace mucho tiempo atrás: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre al cielo”. He oído muchos sermones acerca de eso, y dicen: “Ahora, ¿cómo puede un camello entrar por el ojo de una aguja? Bueno, sabemos que si usted pudiera arreglar, ordenar todas las moléculas de un camello en una línea derecha…”, ahí es cuando me caí, ¿me entiende? ¿Se da cuenta? O el otro es: “Bueno, usted como puede ver, la palabra para camello en el griego, y la palabra para hilo en el griego, tienen una diferencia de una letra, y un escriba lo invirtió; debería ser ‘un hilo a través’, o ‘por el ojo de una aguja’”; o de otra manera, oí de esto: “Había una puerta en la ciudad de Jerusalén llamada la Puerta de la Aguja, y era una pequeña puerta por la que los camellos entraban”. Ahora, dígame usted, ¿por qué alguien construiría una pequeña puerta para que los camellos entraran por ahí?

Y en segundo lugar, nunca ha habido un arqueólogo sobre la faz de la tierra que encontró esa puerta. Lo que Jesús está diciendo es esto: “Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre al cielo”, o al Reino de Dios. ¿Sabe por qué dijo eso? Él dijo, porque los judíos creen que entre más dinero tiene usted, más dinero coloca usted en el tesoro (en donde depositaban sus ofrendas); entre más dinero tenían, entre más sacrificios compraba usted, entre más sacrificios compraba y entre más dinero colocaba usted ahí en la ofrenda, más cerca estaba usted del Reino de Dios; de tal manera, que entre más rico era usted, tenía más oportunidades de estar en el Reino. Y lo que Jesús está diciendo es que: “El hombre más rico en el mundo, no puede entrar a mi Reino; así como usted no puede hacer que un camello entre por el ojo de una aguja”.

Y los discípulos respondieron diciendo: “¿Quién entonces puede ser salvo?”; ellos entendieron el mensaje. “¿Quieres decir que no puede ser salvo? ¿Ni siquiera un hombre rico puede ser salvo?”, y después Jesús dijo: “Para los hombres esto es imposible”; y lo que él estaba tratando de decir era: “Es imposible que un hombre rico pueda comprar su acceso al Reino. Es igual de imposible como tratar de meter a un camello por el ojo de una aguja”, eso es exactamente lo que él quiso decir. Pero después él se volteó y dijo: “Pero con Dios, todas las cosas son posibles”; él estaba tratando de mostrarles que, de acuerdo con su capacidad humana, no podían hacer lo que Dios podía hacer en su poder. Entonces, tres cosas      que debe evitar: No malinterprete para sus propios fines; no enfatice un punto a costa de una interpretación apropiada, evite una superficial; y no espiritualice, ni alegorice. Ahora, para poder interpretar apropiadamente la Biblia… Y vamos a ver esto rápidamente.

Para poder interpretar apropiadamente la Biblia, ¿qué es lo que tiene que hacer? Bueno, tiene que construir un puente sobre algunos valles, ¿muy bien? Esto no es un nuevo libro, ¿verdad?, este libro ha existido durante algunos años; partes de él, tanto como 4,000 años, entonces ha existido por un tiempo. Ahora, ¿cómo entendemos lo que han estado diciendo y qué estaba pasando en la escena? Tenemos que construir un puente sobre cuatro valles. En primer lugar, está el valle del idioma; hablamos español; la Biblia fue escrita en hebreo y griego, unas cuantas partes en arameo, lo cual es muy parecido al hebreo; pero tenemos una distancia del lenguaje que tenemos que cruzar; y entonces me oye con frecuencia usar una palabra griega y explicar esa palabra, de lo contrario no la entendería. Por ejemplo, en 1ª de Corintios 4:1, Pablo, el apóstol, dice: “Así pues, téngannos pues los hombres como ministros de Cristo”, y decimos: “¡Hombre! Pablo no es ministro de Cristo”, y esa palabra ‘ministro’, pensamos en primer ministro, ministro de defensa en español, usted sabe.

El ministro es algo elevado, un término digno; pero la palabra griego es ‘juperetes’, significa ‘un esclavo de tercer nivel en un barco’; el hombre que está hasta abajo, que está encadenado a un pedazo de madera, no haciendo nada más que esto. Él dice: “Cuando se presente lo que yo hice, que se diga que no fui nada más que un esclavo de tercer nivel de galeón para Jesucristo”. Como puede ver, usted nunca obtendría eso de los términos en español, ¿por qué?, tiene que construir un puente para poder cruzar la distancia del idioma, tiene que cubrir mucho espacio, y esto es algo muy, muy necesario. Por ejemplo, si usted estudia el libro de Hebreos, la palabra ‘perfección’ puede confundirse de manera total al comprender el libro de Hebreos, a menos de que entienda que la perfección tiene que ver con la salvación, no con madurez espiritual; pero eso es lo que usted tiene que descubrir conforme usted estudia las palabras, los términos y su relación en el texto, es muy importante hacer esto.

Y por cierto, si usted quiere estudiar las palabras en la Biblia, el Nuevo Testamento en particular, adquiera alguno de los diccionarios de Vine, es algo muy útil para alguien que no conoce el griego; usted puede consultar toda palabra en inglés y en español, y le va a decir, le va a dar el significado en griego y demás; realmente le va a ayudar como un estudiante de la Biblia. También una buena concordancia le va a ayudar; Strong, particularmente Strong es útil. En segundo lugar, tiene construir un puente para cubrir la distancia cultural, ¿muy bien? Las culturas son diferentes, digo, muy, muy diferentes; si no entendemos la cultura de la época en la cual la Biblia fue escrita, nunca entenderemos su significado. Por ejemplo, ‘en el principio fue el Verbo, y el Verbo era Dios, y el Verbo era con Dios’, ¿qué significa eso? ¿Por qué no simplemente dijo: “Antes de que Jesús naciera, ya estaba en el principio?”, ¿por qué lo hizo? Eso habría resuelto muchos problemas para nosotros.

Pero, como puede ver, él usó el ‘Verbo’, porque ese era el lenguaje que se usaba en la época; y él le estaba diciendo a los griegos: “Aquello que causó que todo ese poder cósmico, no es ningún otro que el Verbo que se hizo carne”; y al judío el término ‘Verbo’ era siempre la manifestación de Dios, porque el ‘Verbo’ del Señor, la Palabra del Señor, la Palabra del Señor, siempre era Dios reflejando su personalidad. Y entonces, cuando él dijo: “El Verbo fue hecho carne”, o: “El Verbo habitó entre nosotros”, o: “El Verbo estaba en el mundo”, o: “El Verbo creó”, él está identificando a Jesucristo, al Cristo encarnado como Dios. Entonces, en el texto ahí, usted ve que le habla a la mente griega, y a la mente hebrea con la palabra correcta, y él cautiva a ambas en ese punto vital, y esa es la razón por la que él usa esos términos. Y entonces, digo que esto sucede a lo largo de la Biblia; tenemos que cruzar esa distancia cultural, y esa distancia del idioma, y es tan, tan importante.

Si usted no entiende el nosticismo que existía en la época de la escritura de Colosenses, usted no va a entender el libro; si usted no entiende la cultura de los judaizantes que estaba entrando en las iglesias gentiles, usted no puede entender el libro de Gálatas; si usted no entiende la cultura judía, usted no puede entender el libro de Mateo; debe haber un entendimiento cultural, y es bueno que usted lea libros que le ayuden con eso. Edersheim, y algo de Barclay aunque su teología está mal, algunos de sus conceptos culturales son muy buenos. En tercer lugar, tiene que cruzar la distancia de la geografía. Usted lee acerca de que descendieron a Jericó. ¿Cómo que descendieron a Jericó? Bueno, si usted ha estado ahí, sabe lo que significa descender; ascendieron o subieron a Jerusalén; Jerusalén definitivamente está arriba, está hacia arriba a partir de todo lugar, ahí en una planicie que está elevada.

En 1ª de Tesalonicenses dice que ‘de vosotros resonó la Palabra del Señor por toda Macedonia y Acaya’; lo que es sorprendente es que resonó tan rápido. Desde el momento en el que Pablo había estado ahí y se había ido, y había escrito la carta, poco tiempo ha pasado; y dice usted: “¿Cómo es posible que los tesalonicenses habían tenido a Pablo ahí en medio de ellos durante dos semanas, y su testimonio ha alcanzado a todo el mundo conocido? ¿Cómo pudo suceder eso?”; y después usted estudia un poco de geografía, y descubre que pasando por ahí en medio de la ciudad de Tesalónica, estaba una avenida conocida como la Carretera Ignacia, la cual es la calle principal de este a oeste; toda persona que pasaba en ambas direcciones, pasaba por Tesalónica; lo que pasaba ahí, se trasmitía por todos lados. Y entonces, un poco de entendimiento de geografía enriquece a la comprensión.

¿Usted entiende que el Señor Jesucristo cruzó el Valle de Cedrón al Monte de los Olivos a orar? ¿Y usted entiende que durante el tiempo de la Pascua estaban matando literalmente a miles de corderos? Estiman que hasta un cuarto de millón dentro de esa semana pudieron haber sido matados; están matando esos corderos; la sangre corría por la parte de atrás del templo, y también por la parte de atrás del Monte Sión, ahí por el torrente de Cedrón, de tal manera que estaba rojo con sangre; y conforme Jesús salió de la ciudad, cruzó ese pequeño torrente, y él habría pisado la sangre de todos esos corderos sacrificados; un recordatorio tremendo de su propia sangre que estaba por ser derramada, lo cual quitaría los pecados del mundo. Y como puede ver un poco entendimiento de la geografía, el Cedrón y lo que estaba pasando lo enriquece.

Y pienso en el hecho cuando Jesús resucitó a Lázaro de los muertos, la noticia se esparció rápidamente en Jerusalén; ¿sabe por qué?, porque Betania se encuentra ahí pegado al este de Jerusalén, está muy cerca; y lo que pasaba en Betania estaba tan solo a kilómetro y medio, hasta tres kilómetros donde estaba el templo, y la noticia se habría esparcido como un incendio rápidamente; de tal manera, que la gente comenzó a ver a éste que había resucitado a un hombre de los muertos. Tenemos que cruzar estos valles: el idioma, la cultura, la geografía, y uno más es la historia; y si usted conoce algo de historia realmente ayuda.

Nunca olvidaré cuando estaba enseñando el Evangelio de Juan, cómo la clave entera para entender la interacción entre Pilatos y Jesús se basa en el conocimiento de la historia. Si usted entiende la situación romana, si usted entiende las cosas torpes que Pilatos hizo cuando llegó a la tierra, cómo él llegó con sus grandes banderas con la imagen de César en ellas, y claro, debido a que adoraban al César, y la adoración del emperador era una religión, eso constituía un ídolo, y literalmente enfureció a los judíos y enfureció a sus sacerdotes; entonces, Pilatos comenzó mal desde el principio. Pilatos después trató de hacer hablar a los judíos, y lo sorprendieron, lo reportaron con Roma, y casi perdió su trabajo; entonces, él había deteriorado mucho la relación con el pueblo de los judíos por lo menos dos veces; más adelante, hubo un tercer error que él cometió.

Ahora, cuando llegó Cristo, y Pilatos temía a los judíos, y esa es la razón por la que él permitió que Cristo fuera crucificado, porque él temía, porque él ya tenía una relación que estaba tambaleándose con Roma, y él sabía que su trabajo estaba en juego. Ahora, ese es el tipo de historia que tenemos que entender para abrir el significado de la Biblia. Ahora, usted puede entender eso a partir de un diccionario bíblico, eso lo va a enriquecer. Tiene que interpretar la Biblia, y eso significa cerrar estos valles. Siempre oye usted a gente decir: “Bueno, yo no leo ningún libro, yo entro directo a la Biblia”; eso no es piadoso, eso es torpe, porque tiene que entender las fuentes, el material de trasfondo para entenderla. Digo, me gustaría oír a alguien que le diera una exposición clara acerca de Shur, Moab, Marshall Lal Hasbas, Kalo Carquemish, Migmash, sin un comentario o un diccionario bíblico; usted va a tener dificultad en hacerlo, y entonces debemos usar buenas herramientas.    

Ahora, conforme usted interpreta usando las herramientas, los libros, tiene que cerrar entonces esta distancia de idioma, esta distancia cultural, una distancia de geografía, y una distancia de historia. ¿Cuáles son los principios que usa? Escuche con atención conforme los menciono rápidamente. El primero, el principio literal; debe usar el principio literal. Le voy a dar rápidamente cinco de ellos; eso significa que usted entiende las Escrituras en su sentido literal-normal-natural. Ahora, van a haber figuras de dicción, pero es idioma normal también; van a haber símbolos, ese también es idioma normal; cuando usted llega a pasajes apocalípticos como Zacarías, Daniel, Ezequiel, Isaías, y Apocalipsis, y ve a bestias, imágenes, usted sabe que esas son figuras, y usted sabe que son símbolos, pero expresan –escuche esto– verdad literal; usted debe entender la Biblia en su sentido natural-normal, tome el sentido literal-normal-natural.

Y, ¿sabe una cosa? Usted siempre debe preocuparse cuando alguien viene y dice: “Hay un significado escondido aquí”, y usan el versículo, “La letra mata, pero el Espíritu da vida”, y de esta manera quieren este método alegórico; “No nada más tome lo que dice, vaya detrás del significado escondido secreto”. ¿Sabe usted quién sabe lo que es? ¡Nadie sabe! ¿Sabe usted quién sabe cuál es ese significado? ¡Nadie lo sabe! ¡Lo están inventando! Entiéndala en su sentido literal. En segundo lugar, debemos seguir el principio histórico; la Biblia debe ser estudiada en su contexto histórico. Ahora, ya hemos mencionado esto: ¿Qué significó para la gente a quién le fue hablada o escrita? Un texto sin un contexto históricamente es un pretexto. Si usted lee Filipenses 1, y lee acerca de las grandes declaraciones de Pablo ahí, tiene que saber que cuando él está hablando de que algunos están predicando a Cristo por contienda y demás, ‘no obstante me regocijo porque Él es predicado’, tiene que entender el contexto histórico, o realmente nunca va a entender lo que hay en su corazón, el principio histórico.

En tercer lugar, el principio gramático. Lo que queremos decir es que tiene que ver la oración, preposiciones, pronombres, verbos y nombres; solemos aprender a cómo diagramar una oración para que pudiéramos descubrir lo que está diciendo. Por ejemplo, en Mateo 28, ‘La gran comisión’: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, bautizándolos y enseñándolos a que hagan todas las cosas que los he mandado”. En primer lugar, usted lee ‘id’ –eso se oye como un verbo–, “id por todo el mundo predicando, haciendo discípulos, bautizando, enseñando”, todos se oyen como verbos; pero conforme usted entra a la oración descubre que solo hay un verbo, y el verbo es ‘mafeteus sete’, ‘has discípulos’, ‘hacer discípulos’, y no es nada más que un participio; ‘bautizar’ es un participio, ‘enseñando’ es un participio, lo cual significa que modifica en el verbo principal. Lo que ‘la gran comisión’ dice es hagan discípulos, y al hacer discípulos van a tener que ir, bautizar y enseñar; y si usted entiende eso, entonces la totalidad de ese concepto sale de ese texto.

Entonces, eso es estudiar la gramática simplemente para efectos de ilustración. Permítame darle otra ilustración en Mateo 18, creo que esta es buena. ¿Cuántas veces ha oído usted a alguien decir esto en una reunión de oración: “En donde dos o tres están congregados en mi nombre, ahí estoy en medio de ellos”? “Amigos, dos o tres de nosotros estamos aquí, el Señor está aquí”. Escuche, ¿quiere saber algo? Si yo estoy ahí solo, el Señor está ahí; es correcto, ese versículo no tiene nada que ver con una reunión de oración; y si usted estudia el contexto va a descubrirlo, si usted estudia la gramática que lo rodea lo va a descubrir; lo que está diciendo es que cuando usted va a disciplinar, cuando va a sacar usted a alguien de la iglesia, ahí estoy yo en medio, cuando usted ha confirmado su pecado en la boca de dos o tres testigos, y usted aprende eso si usted estudió el texto, y entonces tiene que examinar la gramática pero con mucho cuidado para que realmente la comprenda.

De hecho, he oído Hebreos 12, me acuerdo cuando era niño, ¡hombre!, oí el sermón más intimidante en mi vida de Hebreos 12, nunca lo olvidé: “He aquí, estamos rodeados de tan grande nube de testigos”, y este hombre dijo: “Todo mundo te está viendo”, “¿Qué quieres decir todo mundo?”, “Todo mundo en el capítulo 11 de Hebreos: Enoc, Abraham, Moisés”, y él sigue a lo largo de estos grandes héroes de la fe, todos te están viendo para ver cómo vas en tu vida cristiana; esto es muy molesto, ¡mi primera reacción es que no tienen nada mejor qué hacer! ¿Qué va a pasar cuando todos lleguemos ahí? ¿Quién va a estar viendo qué? Eso no es lo que significa. En el capítulo 11 de Hebreos usted tiene una lista entera de personas que viven por la fe, y en el capítulo 12 lo que él está diciendo es que ‘esa grande nube de testigos’ está siendo testigos de que la vida bendita es la vida de la fe, y ustedes deben aprender de su testimonio; no tiene nada que ver con el hecho de que ellos estén sentados ahí en las gradas observándolo; eso viene a partir de entender la gramática del texto.

Cuarto, el principio de síntesis. Tenemos un principio histórico, tenemos un principio literal… Principio histórico, principio gramatical, y un principio de síntesis; y esto es lo que los reformadores llamaban la ‘Analogía Scriptura’. Las Escrituras se unen; en otras palabras –escuche esto–, una parte de la Biblia no enseña algo que otra parte contradice; entonces, conforme usted estudia las Escrituras, todo debe encajar. No puede, por ejemplo, usted está leyendo a lo largo de 1ª de Corintios, y llega donde habla del bautismo de los muertos, y dice usted: “Oh, bueno, ahí hay una nueva doctrina. Si usted se bautiza, puede bautizarse por alguna persona muerta, y eso los va a salvar”, ahí está, el bautismo para los muertos. Ahora, espere un momento. ¿La Biblia permite el hecho de que alguien puede ser bautizado por una persona muerta? ¿Está esto en algún lugar en las Escrituras? ¿Acaso eso contradice la doctrina de la salvación como la conocemos?

Entonces, esa no puede ser la interpretación de ese pasaje, porque ningún pasaje en sí mismo va a contradecir la enseñanza de las Escrituras, y ese es el principio de síntesis. J. I. Packer dice de manera maravillosa, y cito: “La Biblia aparece como una orquesta sinfónica, con el Espíritu Santo como su Toscanini. Cada instrumento ha sido traído de manera deliberada, espontánea, creativa, para tocar sus notas tal como el gran conductor lo deseo; aunque ninguno de ellos podría jamás oír la música como un todo; el punto de cada una de las partes se vuelve claro en su totalidad cuando es visto en relación al resto”. Fin de la cita. ¿Sabe lo que eso me dice, el principio de síntesis? Realmente no hay contradicciones. Lo que parecen ser contradicciones pueden ser resueltas si tenemos la información, porque la Biblia se une como un todo.

En quinto lugar, el principio práctico. El principio práctico. Dice usted… Yo digo: “Esto es tan… tan nebuloso, está allá arriba en el aire, el principio literal y todas estas otras cosas. ¿Cuándo llega a mi vida al punto en el que vivo?”, este es el principio práctico. La pregunta final es: “Entonces qué, conforme trato de interpretar la Biblia, ¿cómo descubro lo que significa para mí?”, y esto es maravilloso: Asegúrese que en su estudio bíblico encuentre usted el principio práctico. Tengo una pequeña frase que uso cuando enseño esta clase, y es ésta: “Aprenda a principalizar las Escrituras. Léala y descubra cuál es el principio espiritual que se aplica ahí a mí”; pero no puede hacer eso hasta que usted haya atravesado por los otros principios primero: El principio literal, histórico, gramatical, y el de síntesis. Y ahora, sabe lo que significó por lo que dice, y ahora llega al punto de cómo se aplica a usted. Ahora, así es como usted interpreta la Biblia, y mientras que usted está leyendo a lo largo de la Biblia, y está leyendo a lo largo del Antiguo Testamento, de vez en cuando trabaje en alguno de esos pasajes problemáticos, o quizá tome un libro y empiece a estudiarlo lentamente.

Quizá no tenga mucho tiempo para hacerlo, pero ya para cuando usted haya terminado con esta lectura quizá solo tenga 15 minutos que le queden al día; pero haga eso por lo menos un poco. Lea un poco en un diccionario o en un comentario, y comience usted a ver cómo se entiende todo, y empiece a entender cuál es el significado literal, cuál es el contexto histórico, cuál es la estructura gramatical, cómo encaja con el resto de las Escrituras, y cómo se aplica a mí. Entonces, lea la Biblia e interprete la Biblia. Y rápidamente, simplemente voy a añadir unos cuantos al final, y ya voy a dejarlos ir. En tercer lugar, medite en la Biblia, medite en la Biblia; no se apresure, y ni siquiera necesito decir mucho acerca de esto; fuera de recordarle que las Escrituras dicen: “Las palabras que yo te mando este día estarán en tu corazón (Deuteronomio 6), y las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando te levantes, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, cuando te levantes”; en otras palabras, ¡hombre!, debes tener estas cosas en tu mente todo el tiempo.

Ahora, ¿quieres saber una cosa?, le voy a dar un secreto: Si usted está leyendo a lo largo del Antiguo Testamento y está leyendo un libro del Nuevo Testamento 30 veces, una tras otra todo el tiempo, usted va a tener todo este material en su mente, y la meditación es lo que hace que todas estas partes comiencen a moldearse en una comprensión cohesiva de la verdad bíblica. Dios inclusive dijo en Deuteronomio 6: “Átalos como una señal en tu mano, y colócalos en medio de tus ojos, y escríbelos en los postes de tu casa y en tus puertas”. Dios dice: “Quiero mi Palabra en todos lados; la quiero en tu boca cuando te levantas, cuando te acuestas, cuando caminas, cuando te sientas; la quiero en la parte de en frente de tu casa, en tus puertas, la quiero en tus brazos, colgando en medio de tus ojos; la quiero en todos lados”. Y, ¿sabe una cosa? Vivimos en una cultura en la que usted maneja de arriba hacia abajo en la calle, ¿y qué es lo que ve?, digo, sus ojos están literalmente atacados con basura, ¿no es cierto? Anuncios de whisky, y anuncios de cerveza, y programas de mujeres, y películas corruptas, y basura que simplemente está siendo metida en su cabeza; y Dios dice: “Toma mi Palabra, y que sea un anuncio espectacular en frente de tus ojos, que esté por todos tus brazos, llenando tu mente, tu voz, a donde quiera que vayas”, así es como debe ser.

A un hombre se le hizo una pregunta en una ocasión: “Cuando no puedes dormir, ¿cuentas ovejas?”, él dijo: “No, hablo con el pastor”; eso es lo que Dios quiere que su pueblo haga, hablar con el pastor, meditar. Salmo 1, 1 y 2: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley (¿qué?), medita de día y de noche”. Así como la vaca está rumiando, la ilustración clásica de estar analizando y analizando, y pensando y pensando; las vacas tienen varios estómagos, y simplemente pasan el alimento de una parte a la otra, mientras que atraviesa por el proceso de digestión. Entonces, tenemos que leer la Biblia, estudiar la Biblia, meditar en la Biblia. En cuarto lugar, y finalmente, enseñe la Biblia. ¿Quiere saber algo que he descubierto? La mejor manera de aprender es dar, ¿sabía eso?, las cosas que aprendí lo suficientemente bien como para enseñar son las cosas que retengo.

Permítame decirle algo: Ustedes son mi fuente espiritual de fortaleza, ¡eso es verdad! Si no me viera forzado a aparecerme aquí con un sermón cada semana, me pregunto si lo podré hacer. Yo sé que van a estar aquí diciendo: “MacArthur aquí estamos, dinos”, y ese es el reconocimiento constante de que debo enseñarles lo que me forza a aprender; y les voy a decir otra cosa: ¿Quiere saber algo? Es muy fácil el ser incomprensible, ¿no es cierto?, ¿sabía eso? Si usted va a oír a alguien hablar y no entiende nada de lo que dijeron, probablemente ellos no entienden su tema; si un hombre no es claro, no entiende su tema. Es muy fácil ser difícil de ser comprendido; es muy fácil ser difícil en ser comprendido; es muy difícil ser claro, porque para que usted pueda ser claro, tiene que dominar su tema. Y entonces, como maestro –como puede ver– se ve forzado a dominar su tema, de lo contrario nunca será claro.

Muchas veces la gente dice: “Bueno, tú sabes, yo no entiendo. Nada está pasando en mi iglesia, enseño la Biblia, la gente sale y dice: ‘Él enseña la Biblia, pero no sé de qué está hablando’”, tiene que ser claro; y si usted enseña, lo va a retener; simplemente alimente a alguien más y vea cómo alimenta su propio corazón. Yo creo que la motivación personal para el estudio viene a partir de la responsabilidad; si no tuviera a alguien a quién enseñarle no produciría; yo me voy a casa. Simplemente como ilustración, el viernes tuve dos días para preparar esto; bueno, realmente 20 años de pensamientos, pero dos días para anotarlo. ¿Sabe lo que pasó? Lo hice. Si no tuviera que enseñar esto, hasta el próximo domingo no lo habría hecho; simplemente les hubiera leído algo, y en cierta manera hubiera seguido a un paso lento; pero le doy gracias a Dios por la presión que me aplican en mi vida para hacer esto.

No puedo venir el domingo y decir: “Oye, ¿sabes una cosa?, tengo el mejor sermón. Creo que lo voy a tener listo para el martes”, no van a estar aquí el martes; y ese tipo de presión me forza a mantenerme en esto para que pueda entenderlo. Bueno, espero que eso simplemente le ayude a comenzar. Lea la Biblia, interprete la Biblia, medite la Biblia, y enséñela; y cuando usted haya terminado, y usted sabe que alguien tiende a tener una cabeza grande y decir: “Bueno, ya llegamos, ya lo he dominado todo”, simplemente acuérdese de Deuteronomio 29:29: “Las cosas secretas pertenecen al Señor”. Cuando usted lo haya dicho todo, lo haya hecho todo, y lo haya aprendido todo, ni siquiera ha rascado la superficie de la mente infinita de Dios. Pero, ¿sabe cuál es el propósito? Permítame decirle esto, y tengo que decir esto: Su propósito al aprender la Palabra de Dios no es tener conocimiento, porque como Pablo dijo: “El conocimiento (¿qué?) envanece”. Su propósito es conocer a Dios, y conocer a Dios es aprender la humildad, ¿se da cuenta? Conocer a Dios, es aprender la verdadera humildad.

Bueno, oremos. Padre, estoy agradecido por la paciencia de la gente en esta noche por habernos tardado más de lo normal; sin embargo, parece que pasamos un tiempo tan maravilloso compartiendo juntos la necesidad de estudiar la Palabra. Señor, puede ser un poco abrumador para algunos de estos queridos, estas queridas personas, e inclusive lo es para mí algunas veces hacer todo lo que debo hacer para conocer tu Palabra. Señor, ayúdanos a comenzar en algún lugar, por lo menos en la lectura, y poco a poco comenzar a interpretar las cosas; y que estas personas tomen notas en su margen, y después regresen para entenderlas, y muéstrales las fuentes correctas, libros, o quizás escuchen algún otro maestro que les pueda ayudar. Ayúdanos Padre entonces a meditar en tu Palabra, y después enseñarla para que podamos terminar con el ciclo; primero recibirla de Ti, y después transmitirla a alguien más.

Oh, qué tiempo tan rico hemos disfrutado en esta noche. Haznos personas de la Palabra. Yo sé que tú conoces mi corazón, y la gratitud profunda que tengo por la fidelidad de esta congregación que ha venido en esta noche para abrir sus corazones a esto tan necesario de estudiar tu Palabra; gracias Padre por su apertura. Oro porque tú los recompenses por un deseo como ese, y su fidelidad, a cumplir en sus vidas tu buena Palabra; no solo conforme ellos la entienden de manera clara en sus mentes, sino conforme la viven en sus corazones. En el nombre de Cristo. Amén.  

 

 

 

 

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