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Los invito a tomar sus Biblias en este momento y pasar conmigo el capítulo 20 del libro de los Hechos. Hechos, capítulo 20. Continuamos y vamos a terminar la segunda parte de esta mirada al capítulo 20 de Hechos en el estudio en particular del liderazgo en la Iglesia en el Nuevo Testamento. Un Encargo a los Líderes de la Iglesia. Hechos, capítulo 20. Y hemos estado considerando particularmente los versículos 25 al 38 esta mañana. Y ya vimos en cierto detalle los versículos 25 al 28. Vamos a repasar brevemente y después, continuaremos a partir de ahí.

A lo largo de los años del Reino de Dios sobre la tierra, Él siempre ha llevado a cabo Su gobierno mediante líderes escogidos y calificados de manera especial. En la época del Antiguo Testamento, los patriarcas fueron el primer grupo de líderes. Fueron seguidos por jueces y después, hubo profetas y sacerdotes y reyes. En la época del Nuevo Testamento, Dios lleva a cabo Su gobierno en la Iglesia mediante evangelistas y pastores que enseñan, como también mediante el Espíritu Santo que vive en el creyente y guía al creyente como individuo.

Ahora, el liderazgo en términos de todo lo que Dios está haciendo en el mundo, es muy importante. Dios reconoce que, debido al caos del pecado, las cosas tienen que estar sujetas a la autoridad. Y entonces, hay autoridad y sumisión como una operación doble por parte de Dios en el mundo. Lo coloqué en una transparencia quizás para darle un mayor panorama de esto.

Vemos, en primer lugar, que Dios gobernó directamente al principio. Y en el gobierno directo de Dios no hubo líderes. No hubo necesidad de liderazgo, porque hubo relaciones humanas perfectas bajo una sola autoridad. No había necesidad de gobernar sobre la gente, porque no había nadie rebelde. No había desorden, no había discordia. Dios gobernó directamente entonces en el caso de Adán.

Después, vino el pecado y la caída. Y en la caída, el resultado fue relaciones humanas afectadas. Inmediatamente, hubo un conflicto entre Adán y Eva. Y Adán cuestionó a Dios en términos de la afirmación “la mujer que me diste.”

Y después, encontramos la distorsión de las relaciones humanas ilustrada de manera tan obvia en la historia de Caín y Abel. Y ese fue únicamente el comienzo. Vemos el caos de la vida en la ciudad que comienza en Génesis y sigue; y en respuesta al caos y al desorden y la rebeldía de los hombres después de la caída, Dios ha instituido otro tipo de orden en el mundo. Y ahora Dios gobierna a la gente mediante un orden dirigido que cae en tres categorías: la familia, la Iglesia y el estado. Y en todas estas áreas, Dios ha establecido un orden para que haya líderes y seguidores. Para que haya autoridad y sumisión. En la familia, los padres son los líderes. En la Iglesia, los pastores y ancianos son los líderes. En el estado, los oficiales del gobierno son los líderes. Éste es el patrón ordenado por Dios.

Y ahora, tenemos múltiples tipos de autoridad. Las relaciones humanas distorsionadas son llevadas a cierto tipo de armonía, por lo menos, para que la humanidad pueda existir para cierto tipo de comodidad y cierto tipo de paz, si no es que paz total.

Ahora, dentro del marco de un orden dirigido por Dios, podríamos señalar cualquiera de esas 3 áreas; y la Biblia hace eso. Podríamos hablar del orden de la familia y cómo Dios ha instituido la autoridad en la familia mediante el padre, en primer lugar, sobre la esposa y después, mediante el padre y la madre sobre los hijos. O podríamos hablar del área del gobierno. Y podríamos ir a Romanos 13 y a 1 Pedro y encontrar que el cristiano debe someterse a la autoridad que es ordenada por Dios a nivel gubernamental.

Pero para nuestro tiempo y para nuestro estudio, vamos a concentrarnos en la del medio. Y esa es en la Iglesia. Dios dirige Su gobierno en la Iglesia mediante pastores y ancianos. Y eso nos lleva directamente a Hechos, capítulo 20. Y únicamente usé eso para llevarlo a usted al lugar en donde usted va entender la perspectiva de este capítulo.

Ahora, conforme vemos Hechos, capítulo 20, versículos 17 al 38, el apóstol Pablo está dando la información a líderes de la Iglesia, esto es pastores y ancianos. Y hemos dicho antes, y ahora simplemente le recuerdo, que un pastor o anciano un obispo o presbítero es lo mismo escrituralmente. Él es el individuo a quien se le ha dado la responsabilidad de guiar la Iglesia de Jesucristo. Él es para la Iglesia lo que el sacerdote y el profeta y el patriarca y el rey fueron en el Antiguo Testamento para el pueblo de Dios entonces.

Ahora, ¿qué es lo que hace que un líder sea eficaz? ¿Qué es lo que hace que un líder sea eficaz en cualquier lugar, particularmente en la Iglesia? Bueno, el mundo tiene sus estándares, ¿no es cierto? Estamos metiéndonos de nuevo al área política, conforme comenzamos a oír todas las promociones por radio y por televisión con respecto a tal y cual que están postulándose para esta elección primaria y aquella elección primaria. Y oímos mucho todo el tiempo acerca del gobierno a nivel nacional. Estamos muy conscientes del hecho de que hay requisitos, supuestamente, para el liderazgo. Pero usted sabe que si usted ve la evaluación del mundo del liderazgo no es necesariamente la manera en la que Dios lo evalúa.

Por ejemplo, Israel decidió que quería un rey. Y encontraron al perfecto. ¿Y sabe usted por qué él era el perfecto? Porque no había nadie que fuera tan apuesto en toda la tierra. Y no sólo eso, él era más alto que el resto de la gente. Alto y oscuro y guapo, Saúl fue ungido como rey. ¡Qué desastre!

Usted pregunta si la gente aún escoge a líderes en base a ese criterio. Con frecuencia. Dada cierta cantidad de mentalidad y cierta capacidad de comunicarse, cualquier persona puede convertirse en un líder en nuestro mundo debido a los requisitos. Es triste decir que los requisitos no siempre son cosas internas y natas. Primordialmente, son cosas externas.

Por ejemplo, el líder promedio que conocemos en términos de las cosas que conocemos, estaría en la categoría psicológica de un líder fuerte natural. ¿Alguna vez usted ha oído acerca de un líder fuerte natural? Esa es una descripción psicológica que se refiere a un líder fuerte natural. Y la mayoría de la gente que se mete en categorías de liderazgo y ejerce una influencia más bien dramática, son llamados líderes fuertes naturales. Pueden caracterizarse por, y podemos hacer un estudio entero de esto, pero simplemente le voy a dar los términos. Se caracterizan por ser visionarios. Siempre tienen grandes mundos que conquistar. Grandes visiones de grandeza que están ahí en el futuro. Están orientados a la acción. Están involucrados, son agresivos. Son valientes.

¿Y sabe una cosa? Esto inclusive sucede en la Iglesia. Muchas veces, en la Iglesia, suponemos que un hombre es un gran líder en términos de los ojos de Dios. Cuando lo único que él es un hombre que es un líder fuerte natural en términos psicológicos que resulta ser cristiano. Y especialmente, en el área de la valentía. Vemos a un hombre con mucha valentía y lo llamamos fe con mucha frecuencia. Y lo que realmente es, es que simplemente tiene las agallas para hacer cualquier cosa. Y decimos “¡qué gran fe!” Quizás, no tiene nada que ver con la fe. Podría ser fe, podría no ser fe.

Los líderes naturales fuertes también son personas con mucha energía. Son egocéntricos y siempre son indispensables. En otras palabras, todo depende de ellos. Y en la mayoría de los casos, en el mundo, estas son las personas que llegan al liderazgo. Pero, ¿sabe una cosa? No existe una categoría así de catalogar a los líderes en la Biblia. La Biblia no presenta para la Iglesia que todos sus líderes sean líderes naturales fuertes.

¿Y sabe una cosa? Algunas veces me entristece cuando me doy cuenta que en la actualidad mucha gente en la Iglesia está aceptando una manera de pensar que los lleva a creer que ése es el tipo de gente que realmente está cumpliendo con el trabajo. Es el hombre que está a cargo de todo, el visionario, orientado a la acción, que emprende una cruzada, que es el tipo de hombre dramático que está jalando a mucha gente junto con él, y todo el mundo se está cayendo el uno sobre el otro, sin saber lo que está pasando o a dónde van. Pero están como locos. Y estas son las personas que son colocadas como los grandes líderes, cuando de hecho, algunos de hechos podrían serlo y algunos de ellos, podrían ser líderes bendecidos por Dios.

Pero la realidad del asunto es que todos los requisitos bíblicos no hablan nada de eso. Y como vimos la última vez, todos los requisitos bíblicos para los líderes en la Iglesia son espirituales e internos en lugar de ser externos y físicos. Todos. El patrón bíblico no exalta lo externo, sino lo interno.

Ahora, con eso en mente, simplemente para que piense en algo, la mayoría de los líderes naturales fuertes guían mediante precepto y poder. En otras palabras, esto es lo que vamos a hacer y lo vamos a hacer juntos. ¿Me entiende? Y en cierta manera, motivan mucho a la gente verbalmente. Y arrastran a la gente con sus palabras. Y el drama y la valentía y la energía y la acción de lo que están haciendo. Eso está bien para algunas cosas, pero en las Escrituras hay una gran manera en la que los líderes bíblicos guían y no es mediante precepto y palabra, sino que es mediante ejemplo. Y esa es la diferencia. Esa es la diferencia. El líder que Dios ordena y el líder a quien Dios bendice es el que no sólo guía mediante precepto, sino quien guía mediante el ejemplo.

Y creo que, en un sentido muy real, esto es exactamente lo que Estados Unidos está enfrentando en la actualidad en el caso del Presidente. La pregunta que está en la mente de la gente es esta: sabemos que nos ha guiado en sus palabras, pero, ¿acaso él califica como una persona para guiarnos mediante su ejemplo? Y esa es la lucha en la mente de la gente. Y esa es una lucha justificada, porque un líder verdadero es alguien quien guía no sólo por lo que dice, sino por lo que él es. Y esto es bíblico. El liderazgo bíblico es visto en el área del ejemplo. No tanto en el poder del precepto.

En Primera de Pedro, y quiero recordarle estos versículos para apoyar esa afirmación, en Primera de Pedro 5:3, vimos la semana pasada que la Biblia dice que un anciano debe ser un ejemplo para el rebaño. Un ejemplo para la grey. En Filipenses 3:17, algunos de ustedes estuvieron a la mitad en Pedro, en Filipenses 3:17, “hermanos, sed imitadores de mí y observad a aquellos que andan como nosotros y seguid su ejemplo.” Pablo dice que observen y sigan el ejemplo que les es dado. El liderazgo es cuestión de ejemplo.

Y en el siguiente capítulo de Filipenses 4:9, él dice: “las cosas que de mí oyeron, recibieron, oyeron y vieron en mí, esto haced.” De nuevo, ejemplo. En 1 Tesalonicenses 1:5, Pablo reflexiona en el ministerio que él tuvo en Tesalónica y él dice: “porque nuestro Evangelio no vino a vosotros en palabras solamente.” No. El Evangelio no vino a vosotros en palabras solamente, no es cuestión únicamente de precepto, sino también en poder en el Espíritu Santo, en mucha certeza como vosotros mismos sabéis qué tipo de hombres fuimos entre vosotros.” En otras palabras, no hubo un vacío de credibilidad entre lo que dijimos y lo que fuimos. Ustedes saben que nuestro mensaje fue respaldado por nuestra vida.

Y en el siguiente versículo, “y vosotros, llegasteis a ser seguidores nuestros.” Y la palabra es mimétés, mimos. Pablo fue un gran líder porque él fue un ejemplo. En 2 Tesalonicenses 3:6, “ahora os mandamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os alejéis de cualquier hermano que ande desordenadamente y no según la tradición que recibisteis de vosotros porque vosotros sabéis cómo deben seguirnos.” Él dice: “observen a quién siguen para imitar su patrón de vida. Dejen a aquellos que andan desordenadamente y sígannos.”

Y después, él procede a decir en el versículo 9: “no porque no tengamos autoridad o derecho,” y aquí él está hablando del hecho de que él podría haber recibido dinero de ellos, pero él trabajó para ganarse la vida. Tuvimos el derecho, pero no recibimos dinero de nadie porque queríamos ser un ejemplo para que ustedes nos siguieran. En otras palabras, pudimos haber pedido dinero para apoyar nuestro ministerio, pero quisimos mostrarles el ejemplo de servicio, entonces nos ganamos la vida; y ustedes deben estar dispuestos a hacer lo mismo.

Entonces, Pablo dijo: guiamos por el ejemplo. En 1 Timoteo 4:12, él le dijo a Timoteo que fuera un ejemplo a los creyentes en todo. Él le dijo a Tito en el capítulo 2, versículo 7, esto: “en todas las cosas, mostrándote un patrón de buenas obras.” Y la idea ahí es que debe ser el tipo de bosquejo sobre el cual alguien pueda colocar el papel para rastrear su vida y copiarte a ti. Un líder verdadero es aquel que guía por el ejemplo.

Ahora, el liderazgo, si puedo darle una definición de liderazgo cristiano, aquí esta: el liderazgo cristiano es esto: es guiar a la gente a la conducta semejante a la de Cristo mediante el ejemplo. Eso es lo que es. Sí, el precepto es parte, pero la dinámica real del liderazgo es guiar a la gente a la conducta semejante a la de Cristo por el ejemplo. ¿Sabe lo que es un líder? Le puedo dar una definición muy simple. ¿Sabe lo que es un líder? Alguien que tiene a alguien siguiéndolo. Sí, un líder únicamente es un líder cuando tiene a alguien quien está siguiéndolo. Y un verdadero… Escuche esto…  un verdadero líder espiritual, un verdadero líder piadoso sólo es alguien cuando alguien está siguiendo el patrón de su piedad. Yo sólo puedo decir en el sentido más puro que soy un líder espiritual cuando alguien está siguiendo la espiritualidad que yo represento.

Ahora, dicha responsabilidad de ser un líder más fácil. Créanme. No es fácil. No es fácil estar en una posición de ser un líder. Como dijo Snoopy un día en el periódico, “odio ser el Beagle principal”. No siempre es fácil ser un líder, porque parte del liderazgo son ciertos problemas. Uno de ellos, es que es una responsabilidad tremenda que Dios haya dado el cargo de la gente, la responsabilidad de cuidar a la gente.

Hebreos 13:17 dice que debemos dar cuentas a Dios por lo que hacemos. Y en Santiago 3:1, dice que tenemos una mayor condenación si fracasamos. Pero, por otro lado, puede ser algo tan gratificante, tan bendecido que compensa bien la posibilidad del fracaso. ¿Qué debe hacer un líder? Guiar mediante su ejemplo porque el liderazgo en el sentido genuino es hacer que la gente llegue al punto de tener una conducta semejante a la de Cristo al seguir mi vida.

Me encanta lo que dice en Hebreos 13, creo que es el versículo 7. Él les está hablando de los ancianos y dice acerca de los ancianos: “quiero que hagan esto,” él dice, “aquellos cuya fe siguen.” Si usted es un anciano en esta Iglesia, su vida debe ser ejemplar para toda persona que se encuentra con usted. Deben poder caminar junto a usted y caminar con usted atrás de usted, como usted camina y seguir su fe. El liderazgo es cuestión de ejemplo.

Ahora, eso nos lleva a Hechos 20, porque Pablo está hablándole a los líderes de la Iglesia en Éfeso y es tan importante que sigan el patrón del liderazgo bíblico y es importante que sepan que el ejemplo es parte de ello. Entonces, lo que él hace aquí, él les da todos los preceptos de liderazgo. Del versículo 17 al 38, él los cubre, todas estas áreas de liderazgo y a lo largo de estos versículos, él sigue insistiendo. Saben una cosa, como yo lo hice con ustedes. Ustedes saben cómo lo hice, la manera en la que yo lo hice. Y una y otra vez y otra vez se presenta como el ejemplo para que conozcan el precepto y para que puedan aprender el principio del ejemplo.

Ahora, conforme usted ve el pasaje, y lo vamos a retomar en el versículo 28, y encontramos en nuestra sección para esta ocasión que hay cinco prioridades del liderazgo. Cinco prioridades de liderazgo de la Iglesia. Y él está hablando a los ancianos y a los pastores de la Iglesia en Éfeso, una Iglesia que él había fundado. Estos hombres fueron discipulados personalmente por él, tienen la responsabilidad de cuidar de la Iglesia.

Principio número uno, prioridad número uno en el liderazgo espiritual es: uno, asegúrese de que está bien con Dios. Cubrimos esto la última vez. Asegúrate de que estás bien con Dios. Usted necesita ser un vaso, un instrumento para honra, santo, antes de que sea apto para que el Maestro ¿qué? Lo use a usted. Usted es la clave. La santidad personal es el cimiento. Y simplemente, desde mi propio punto de vista, puedo ilustrarlo de esta manera. Mi tarea más importante es prepararme a mí mismo, no a mi sermón. ¿Entiende usted eso? Si usted es un maestro, su tarea más importante no es preparar su lección, es prepararse a usted mismo para ser un canal mediante el cual Dios pueda operar de manera eficaz. Más que eso, si su lesión es una cosa y su vida es algo más, usted ha destruido el significado de su lección. Por lo tanto, es más importante para mí prepararme a mí mismo de lo que es preparar mi sermón. Mi sermón es importante, pero yo soy más importante. Y entonces, mi responsabilidad primordial es asegurarme de que mi vida delante de Dios sea lo que debe ser.

Versículo 28, por tanto, mirad por vosotros. Él les dice a estos ancianos: “miren por ustedes, aquí es donde comienza,” como vimos en 1 Timoteo y Tito, los requisitos para un anciano, la semana pasada, para un pastor, fueron todos espirituales. Todos fueron espirituales a nivel personal. Ningún hombre realmente es útil para Dios si no es santo. Y usted únicamente es tan útil como usted esté apartado para Dios. Para ilustrarle esto, a partir de una ilustración del Antiguo Testamento que es muy vívida, 2 de Samuel, capítulo 11. Regresamos a David. Segunda de Samuel 11:1, ahora escuche esto: “Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.”

Y ahora, todo el ejército de Israel y todo el mundo sale a pelear una guerra y David se queda en casa. Usted puede hablar mucho de eso, del hecho de que David estaba donde él no debió haber estado. Él debió de haber estado ahí afuera con la gente que él esperaba que peleara. Pero lo que sucedió fue interesante en el versículo 2: “Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real;” él salió y caminó sobre su techo. Y en esos días y en esas partes del mundo, el techo era funcional y caminaban sobre él. “Y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó;” ahora, eso es bastante osado, ¿verdad? Digo, no fue ningún tipo de reunión clandestina sutil. Él simplemente envió a muchos mensajeros y la tomaron. “Y vino a él, y él durmió con ella.” Y en el versículo 5 dice: “Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta.”

Ahora, usted no se puede imaginar algo peor que eso, algo más inmoral, algo más violento y algo más pecaminoso de algo tan abierto en términos de pecado que eso. Pero si usted cree que eso estuvo mal, lo que hizo después, estuvo peor. Él tenía tantos deseos de estar con esta mujer, que él diseñó una situación que resultara en la muerte del marido de ella. En el versículo 15: “Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera.” Y así fue, él fue matado. Entonces, él cometió adulterio y homicidio. ¿Y sabe lo que sucedió cuando él hizo eso? Él, en términos de ser útil para Dios, él quedó en cero. Él fue un instrumento impío, inútil.

Pero, ¿sabe una cosa? Dios habló a su corazón y él se quebrantó bajo el peso de su pecado. Y cuando él escribió, él escribió sus sentimientos en el Salmo 51. El Salmo 51 es el corazón quebrantado de David por el pasado de Betsabé y Urías. Y quiero que oiga lo que él dice, porque creo que esto ilustra de manera muy incisiva a nuestra verdad.

Aquí está David clamando a Dios en medio del castigo por su propio pecado. Salmo 51: “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tu misericordia; Conforme a la multitud de Tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra Ti, contra Ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de Tus ojos; Para que seas reconocido justo en Tu palabra, Y tenido por puro en Tu juicio.”

En otras palabras, él dijo: “yo merezco cualquier cosa que me des.” “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. He aquí, Tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría,” lo que él está diciendo es: “Dios restáurame, tráeme de regreso.” “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de Ti, y no quites de mí Tu santo Espíritu”. Versículo 12: “Vuélveme el gozo de Tu salvación, Y espíritu noble me sustente.” Ahora, observe el próximo versículo: “Entonces enseñaré a los transgresores Tus caminos, Y los pecadores se convertirán a Ti.” David no habría valido nada en la enseñanza o en convertir a alguien hasta que él estuviera limpio. ¿Ve usted lo que él está diciendo? Y no es diferente en la actualidad. La primera prioridad en el ministerio de cualquier hombre es su propia santidad.

Robert Murray McCheyne, cuyas memorias he estado leyendo en el último par de semanas, simplemente a modo de una especie de estudio devocional, fue un gran líder por precepto y ejemplo. Y él escribió una carta a un colega pastor que él tenía y tuvo un gran efecto en él. Y él escribió la carta en septiembre del año 1840. Y estas fueron sus palabras. Escuche: “todo lo que veo y cada día que estudio mi Biblia me hace orar más porque Dios comience a llevar a cabo una obra profunda, amplia y pura en Escocia. Si no es profunda y pura, únicamente terminará en confusión y contristando al Espíritu Santo de Dios.

También he profundizado en mi convicción que, si vamos a ser instrumentos en dicha obra, nosotros debemos ser purificados de toda inmundicia de carne y de espíritu. Oh, clama por santidad personal, cercanía constante a Dios por la sangre del Cordero. Sé lleno de Su Espíritu, de lo contrario, todo éxito en el ministerio será únicamente para tu confusión eterna. Tú sabes cómo siempre he insistido en esto contigo. Es porque siento la necesidad de ello en mí mismo. Ten cuidado, querido amigo, no pienses que ningún pecado es trivial. Recuerda que tendrá consecuencias eternas. Sé tan santo como Dios es santo, puro como Cristo es puro, perfecto como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto. ¡Oh, cuanto más útiles seríamos si tan sólo estuviéramos libres de la soberbia, la arrogancia, de la vanidad personal o de algún otro pecado secreto que nuestro corazón conoce! ¡Oh, pecados aborrecibles que destruyen nuestra paz y arruinan almas!” Fin de la cita.

Él sabía lo que yo sé, lo que Pablo dice, lo que usted sabe. Un hombre es sólo tan bueno como lo es su santidad en el servicio al Señor. Mirad por vosotros. Principio uno en el liderazgo: asegúrese de que está bien con Dios.

Dos, principio número dos también está en el versículo 28: “apacienta y guía al rebaño… Apacienta y guía al rebaño.” Después de que se ha encargado de usted mismo, entonces, de todo el rebaño, en que el Espíritu Santo sea puesto por obispos para apacentar la Iglesia del Señor, la cual Él ganó por Su propia sangre. La segunda prioridad es alimentar y guiar.

Guiar, ¿qué es eso? Obispos, vimos eso la última vez, gobiernan. Algunos de nosotros, quizás estamos familiarizados con lo que es conocido comúnmente como gobierno congregacional, en donde la congregación gobierna. Eso no está en las Escrituras. En las Escrituras, la congregación no gobierna. La congregación está sujeta a la autoridad de los ancianos. Y una de las cosas más tristes, creo yo, en la Iglesia es el gobierno congregacional. Y no digo esto porque quiero ejercer autoridad sobre la gente. Digo esto porque es bíblico. Porque cuando usted coloca a toda la gente sobre los líderes, usted ha violado el patrón de Dios para la autoridad en la Iglesia. Y sería lo mismo como dejar que los hijos estén a cargo de los padres o que la gente esté a cargo del gobierno desde su nivel, y que no tengan liderazgo, simplemente no es lo que Dios ha establecido. Y entonces, en la Iglesia está la prerrogativa de la congregación de escoger entre ellos hombres llenos del Espíritu Santo y de sabiduría y de fe.

Pero una vez que esos hombres han sido escogidos por Dios y ordenados por Dios y colocado por Dios, deben gobernar, no deben liderar en el lugar de Dios, porque están como pastores bajo Cristo. Y entonces, el liderazgo es importante. Guiar al rebaño, tomar decisiones sabias. Llevarlos a los lugares y a las cosas que van a beneficiarles. Pero también alimentarlos. Versículo 28, conforme usted los guía, ¿hacia donde los está guiando? Usted los está guiando siempre pasturas más verdes, más alimento. Y la alimentación es importante. Y los alimentamos con la Palabra. Y hemos estudiado esto una y otra vez y cuán importante es.

Entonces, en primer lugar, un líder de la Iglesia en el Nuevo Testamento debe uno, cuidar de sí mismo. Dos, debe guiar y alimentar al rebaño. Debe entregar su vida a la alimentación de las ovejas, llevarlos a pasturas a las que Dios lo ha llamado.

Ahora, una tercera cosa. Y éste es el otro lado del número dos que le acabo de dar. Lo positivo es alimentar y guiar. Aquí esta lo negativo: cuida y amonesta al rebaño. Ese es el tercer punto. El pastor fiel, el anciano fiel, e incidentalmente, hay algunos pastores como yo que laboramos en la palabra y la doctrina, hay otros que están en el área de liderar, que no siempre sean los que están predicando y enseñando, pero tienen la misma responsabilidad. Y su responsabilidad, como lo es mi responsabilidad de manera uniforme, es cuidar y amonestar al rebaño.

Ahora, eso es algo importante, este es el otro lado de la alimentación. Esto es que la alimentación es lo positivo y cuidar y advertir es lo negativo. Esto es protección. Un buen pastor no nada más lleva a sus ovejas con gusto y las saca a algún rebaño que está ahí afuera y se va. ¡No! Él cuida y observa los montes que están alrededor. Él revisa. Él revisa los callejones entre las rocas y él está atento, está alerta para ver si vienen lobos que puedan entrar y que puedan destruir a su rebaño. Vigilancia, sí. Alimentar y guiar es parte de ello. Y eso es ver hacia adelante, pero ver hacia atrás es cuidar para ver qué viene de atrás.

Y créanme, una de las luchas más grandes y qué debo decir, más intensas es proteger al rebaño. Observe el versículo 29 y le voy a mostrar por qué es importante. Pablo dice, y me gusta esto y es bastante claro lo que está diciendo. En el versículo 29 él dice: “porque yo sé.” Y me gusta eso. Este no es un quizás, ¿verdad? Él dice: “yo sé.” Y usted pregunta por qué lo sabe. Yo conozco a Satanás, yo sé cómo opera, porque yo sé que después de mi partida, entrarán en medio de vosotros lobos rapaces. Y la palabra podría ser traducida peligrosos, podría ser traducida fuertes. Entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. Falsos maestros. Pablo dice: “yo sé una cosa, falsos maestros van a llegar tan pronto como me vaya.” ¿Cómo lo sabes, Pablo? Porque conozco a Satanás. En donde quiera que la Palabra es sembrada, Satanás va a sembrar mentiras. En donde está realmente trigo, ¿qué va a haber ahí? Cizaña. En donde quiera que la verdad es proclamada, Satanás entrará con mentiras para atacarla. Yo sé esto.

Y yo también lo sé. Yo lo sé porque está en las Escrituras. Sé que falsos maestros van a atacar a Grace Community Church. Lo sé. De hecho, hace unos cuantos meses atrás, se me acercó una niña y me dijo: “¿sabes que hay tres personas en tu Iglesia de un sistema religioso falso que han decidido infiltrar a tu Iglesia y uno por uno van a tratar de influenciar a la gente?” Sabemos esto. Y cuando lo descubrimos, actuamos porque es nuestra responsabilidad no sólo alimentar y guiar, sino cuidar y advertir. Proteger.

Y los falsos maestros vendrán. Y él los describe como lobos rapaces. Y este es el lenguaje de Jesús en Mateo, capítulo 7, en el versículo 15, Jesús hizo referencia a los lobos. Y usted recuerda la afirmación. Se acordará cuando lo lea. “Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”

Y de nuevo, en el capítulo 10, Jesús, enviando a la gente que va a predicar por Él, dijo esto: “he aquí, Yo os envió como ovejas en medio de lobos.” Y los doce salieron sabiendo que podían esperar encontrarse con algunos lobos vestidos de ovejas. Sí, van a haber personas que vienen con un tipo de áurea santa, religiosa y van a aparentar ser tan buenos y tan piadosos y oh, tienen la Biblia. ¡Y oh, son lobos! Lobos de Satanás vestido de ovejas. Y no estoy seguro de que ellos siquiera saben eso.

Entonces, si hay alguno de ustedes aquí que es así, les estoy anunciando lo que es, porque yo creo que hay algunas personas que están tan engañadas que, de hecho, creen que lo que están propagando es la verdad. Ahora, en Hechos, Pablo dice a estos ancianos efesios, él les dice: “prepárense, vienen.” ¿Quiere saber algo? Llegaron. Pablo le escribió a Timoteo dos veces. Pablo le escribió a Timoteo en estas dos ocasiones mientras que Timoteo estaba como pastor en Éfeso. ¿Sabe usted que él fue pastor de Éfeso? Sí, estas dos cartas fueron escritas a él mientras que él estuvo en Éfeso. Y en ambas cartas Pablo hace referencia a la doctrina falsa. Créame, vino, llegó.

En 1 Timoteo, por ejemplo, la primera vez que él escribió a Timoteo mientras que Timoteo todavía estaba en Éfeso, en 1 Timoteo 4, él dice, “el Espíritu dice claramente que, en los postreros días,” y los postreros días ya habían comenzado. Comenzaron cuando el Mesías vino por primera vez. “Algunos apostatarán de la fe escuchando espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” Habrá engañadores. ¿Sabe lo que son los engañadores? Son gente que se lleva a alguien que no les pertenece, los alejan, les hablan mentiras, hipocresías, prohibiendo casarse y todo tipo de doctrina falsa.

Y él continúa diciendo en el versículo 6 y éste es el punto que quiero presentarles, “si esto enseñas a los hermanos, serás buen serás buen ministro de Jesucristo.” ¿Sabe lo que hace un buen ministro de Jesucristo? Él le recuerda la gente que debe cuidarse de los falsos profetas y le recuerda a la gente que debe cuidarse de doctrinas de demonios y le recuerda a la gente de cuidarse de espíritus de engañadores.

Alguien se me acercó unas cuantas semanas atrás y me dijo: “¿sabías tú que unos de nuestros maestros en nuestro programa de Hechos está siendo desviado y engañado por tal y cual movimiento?” No me sorprendió en absoluto. Me sorprendió cuando me dijeron quién fue el individuo. Y creo que es algo que ya se acabó. Pero no me sorprendió que se estaba haciendo. Espero más de lo que estoy viendo.

Y simplemente, alabo a Dios por la pureza de la Palabra porque no tenemos más de lo que podríamos tener fácilmente si no estuviéramos tan conscientes. Agradezco a Dios por ancianos que cuidan y que advierten, que amonestan, porque vendrán, créanme. Vendrán y van a venir de afuera para tratar de despedazar a aquellos que son de Dios. Y la Biblia condena a estas personas con tanta fuerza. Usted simplemente lee 2 Pedro 2, es increíble. ¿Sabe lo que Dios los llama en 2 Pedro 2? Él llama a los falsos maestros manchas, inmundicia. Manchas, inmundicia. Pozos sin agua. Él dice: nubes sin agua. Y entran y despedazan a la gente que acaba de escapar del mundo. ¿Sabe usted a quiénes atacan? Atacan a la gente que está buscando a Dios, buscando respuestas religiosas, simplemente, alejándose del mundo y moviéndose hacia Dios. Y entran y los despedazan. Eso es 2 Pedro 2:18. Esos son a los que están buscando.

Y Pablo, probablemente, cuando escribe esto, él está pensando primordialmente en los judaizantes, los legalistas. ¿Pero sabe una cosa? No pasó mucho tiempo después para que los falsos maestros, y usted se puede imaginar que llegaron a Éfeso, digo, se llevaron un poco de todo el mundo. Y sabe una cosa, Éfeso simplemente fue una ciudad en Asia Menor. También estaba Esmirna, Pérgamo, Filadelfia, Laodicea y el resto de las ciudades que son mencionadas en Apocalipsis 2. Y sabe una cosa, para cuando se escribió Apocalipsis, ya algunos de esos sistemas falsos habían entrado y se habían apoderado de esas iglesias. Él le escribe a la Iglesia en Éfeso en Apocalipsis, Cristo le escribe. Y él les dice: “saben una cosa,” Él dice, “bueno, me gusta algo de ti. Que tú aborreces la doctrina de los nicolaítas, la cual Yo también aborrezco.”

No sabemos cuál fue la doctrina de los nicolaítas, digo, específicamente no sabemos. Podemos adivinar que fue algún tipo de inmoralidad abierta, pero ya había comenzado a infiltrarse en contra de Éfeso. Y en la siguiente afirmación que le hace a Esmirna, él dice: “se han sujetado la sinagoga de Satanás.” Y después él dice a Pérgamo: “ustedes se han sujetado a la doctrina de Balaán.” Y después le dice a la próxima Iglesia Él le dice: “y ustedes se han sujetado a Jezabel, quien metió a la fornicación.” La doctrina falsa atacó a las iglesias de Asia menor unos pocos años después de que Pablo terminó con su trabajo. Él lo espero. Lo esperamos.

El segundo enfoque de la doctrina falsa está en el versículo 30, no sólo de afuera, sino de adentro. Y si acaso esto es más sutil, ¿no es cierto? Y, dice Pablo, de vosotros mismos se levantarán hombres, ahí de su propia congregación que hablen cosas perversas, diastrephó, torcer. Hablando cosas torcidas para arrastrar literalmente, para arrastrar discípulos tras de sí. Hombre, los falsos maestros siempre quieren seguidores. Siempre buscan seguidores. ¿Ha visto alguna vez cómo los falsos maestros publican a sus seguidores? “Ahora tenemos dos millones de seguidores por todo el mundo.” Claro, eso es lo que buscan. Tuvieron a ese personaje, el gurú que siempre está tratando que le salga el bigote. Él se casó con cierta mujer y siempre tienen que decir, “gurú,” quien sea que sea, “con tantos seguidores.” O tal y tal con tantos seguidores. Arrastrando a la gente.

Entonces, el apóstol Pablo dice: “no sólo de afuera sino cuiden de adentro, van a salir para arrastrar discípulos.” Sí, falsos maestros desde adentro. Creo que probablemente esto es lo que más quebranta el corazón de Dios, desde adentro. Usted pregunta si eso acaso sucedió en Éfeso. Sí, sucedió en Éfeso. ¿Sabe usted que esa Iglesia comenzó bajo Pablo y los ancianos de esa Iglesia, todos fueron personalmente discipulados por Pablo y el anciano primordial fue Timoteo? Y, aun así, sucedió. Usted pregunta cómo sé que sucedió. Porque Pablo inclusive los nombra. Digo, él simplemente los señala por nombre. Primera de Timoteo, por ejemplo, él ni siquiera ha pasado por tres versículos en Primera de Timoteo antes de que ya habló de ellos.

Cuando él escribió la primera carta habían pasado unos cuantos años después de que Pablo lo dejó ahí. Y él le dice a Timoteo: “como te rogué que te quedaras en Éfeso,” Primera de Timoteo 1:3, “cuando partí de Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina.” ¿Sabe usted que algunas personas ya se habían metido a esa Iglesia unos cuantos años después y comenzaron a enseñar doctrina falsa? Gente que se había levantado de la congregación. Y él le dice a Timoteo: no escuches a sus analogías falsas interminables que dan lugar a preguntas en lugar de edificación que es en la fe. No los escuches. Y aparentemente, estaban enseñando legalismo.

Y escuche, inclusive nombró algunos de ellos en el primer capítulo, versículo 19. Él dice: “algunos naufragaron en cuanto a la fe,” ahora escuche, “de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.” Himeneo y Alejandro. Él dice: los entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.

En Segunda de Timoteo, cuando él escribió lo mismo, en el versículo 15 de 2 Timoteo 1, “esto lo sabes tú, que todos los que están en Asia me dejaron.” Una afirmación escalofriante. Digo, están alejándose de Pablo y lo que les ha enseñado, “de quienes son Figelo y Hermógenes.” Y él nombra a dos más de ellos. En el capítulo 2, versículo 17, él no ha terminado. Él dice: “y su palabra carcomerá como gangrena, de quienes son Himeneo y Fileto.” Tenía suficientes. Y después, el resto de los no mencionados son incluidos en 2 Timoteo 3:1 al 9. Él dice en el versículo 5, “que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.”

Sí, fue inevitable. Por dentro y por fuera, falsos maestros. Créame. Vendrán, vendrán desde afuera y se levantarán desde adentro y hablarán cosas torcidas. Hablarán cosas perversas para alejar a la gente que apenas está escapando del error del mundo.

Judas dijo esto: “amados, mientras que estaba dando toda diligencia por escribiros de nuestra común salvación, me fue necesario escribiros y exhortaros a que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.” ¿Sabe que tenemos que contender, que tenemos que pelear por aferrarnos a la fe? No es algo fácil. El ministerio no es algún tipo de vacación. Usted pelea por aferrarse a ella. ¿Por qué? “Porque ciertos hombres se infiltraron secretamente que desde antes fueron ordenados para esta condenación. Hombres impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje y que niegan al único Señor Dios y a nuestro Señor Jesucristo.” Y sabe una cosa, él dice en el mismo pequeño libro que se aparecieron en sus ágapes, sus festividades de amor. Son manchas en sus festividades de amor. Se metieron ahí a la vida de la Iglesia.

Sabe una cosa, usted piensa en eso en el pasado, pero piense en esto en el presente. Y yo digo esto, y yo digo sin temor a contradecirme. La mayoría de las iglesias en Estados Unidos son dominadas por falsos maestros. La mayoría. Eso es triste, es una triste realidad. Pablo dice, en respuesta a eso, observe el versículo 31. Y usa la palabra Iglesia en un sentido muy general en ese marco de referencia.

Hechos capítulo 20, versículos 31, aquí está la afirmación de Pablo. Por tanto, si saben que viene de afuera y saben que viene de adentro, “Por tanto,” ¿cuál es la siguiente palabra?, “Velad,” es en la primera, “acordándoos que, por tres años, de noche y de día, no he cesado de,” ¿qué?, “amonestar,” ahí está la segunda. Velad y amonestad, esas son las dos prioridades en el punto número tres de nuestro bosquejo. Y la vigilancia es algo importante. Saben, una de las cosas que usted tiene que hacer como anciano pastor y lo hace, no porque es algún tipo de obligación o deber, sino porque usted se preocupa por el rebaño, es que usted tiene que cuidar del rebaño de falsos maestros y usted tiene que cuidar porque la cizaña es sembrada en el trigo. Y usted tiene que estar alerta ante la realidad de que la cizaña está siendo sembrada entre el trigo. ¿Y sabe una cosa? En Mateo 13, Jesús dijo que se sembraría cizaña, ¿verdad? Y Él dijo: “no tratan de meterse ahí y encontrar a toda la cizaña porque eso es demasiado difícil, van a crecer juntos hasta la cosecha.”

Sabe una cosa, eso es algo aterrador para mí porque eso significa que, si entra la cizaña, usted no puede deshacerse de ella. Y sólo hay una manera de evitar de que entre la cizaña. Y eso es cuidando. Velando. Y cuidar es parte de la médula de la responsabilidad espiritual. Y depende de nosotros que sepamos quién está aquí como parte de Grace Community Church, quien está enseñando, quién tiene responsabilidad, quién se sienta en un lugar de liderazgo. Le debemos eso al Señor Jesucristo por causa de la pureza de Su virgen pura, que Él quiere que sea presentada a Él tan pura como Él la desea.

Algunas veces, la gente me dice: “pero John, sabes una cosa, apliqué para ser miembro de la Iglesia y tomo tanto tiempo. Me pregunto qué está pasando.” Una de las razones por las que puede tomar mucho tiempo es porque somos cuidadosos. Y porque queremos saber, sin lugar a dudas desde el punto de vista humano, que la persona con la que estamos tratando verdaderamente conoce y ama al Señor Jesucristo. No sea que, debido a nuestra falta de cuidado, permitamos que entre cizaña entre el trigo. Entonces, sea paciente.

Pablo le dijo a Timoteo en palabras simples lo siguiente: “ten cuidado en todo.” Aliméntalos, pero mira a tu alrededor y espéralo, viene. Falsos maestros. Dios se lo dijo Ezequiel. “Ezequiel, tú eres mi hombre y te he enviado como atalaya ahí en el muro. Espera al enemigo. Él viene.”

Lo segundo es amonestar. Y la palabra es nouthesis. Significa amonestar. Amonestar es dar consejo que involucra advertencia. Dar concejo que involucra advertencia. Es una especie de gentileza firme en donde no sólo estamos mirando a nuestro alrededor, sino que estamos advirtiendo. Y le hago esto a usted en esta mañana, yo le advierto. Esté consciente y esté alerta. Y espere que los falsos maestros se levantarán e filtrarán. Espérelo. Y mi querida congregación amada, deben estar en una posición de contender ardientemente por la fe. Y la única manera es asegurarse de que usted conoce la fe que usted dice creer. Entonces, les advierto, Pablo les advirtió.

Observe esto: por tres años no he cesado de amonestar a cada uno. Usted dice que es un disco rayado. No. Es una prioridad. “No he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Personalmente, a cada uno, con lágrimas.” ¿Sabe usted por qué él lloró? Porque él conocía las consecuencias terribles, terribles de los falsos maestros que se iban a infiltrar. Él no durmió mucho.

Primera de Tesalonicenses 2:9, él dijo: “trabajé noche y día.” Segunda de Tesalonicenses 3:8, él dice: “trabajo noche y día.” Aquí, él dice: “Amonesté noche y día.” No sé cuándo es que él durmió. Digo, cuando él colocó su cabeza en el bloque y su cabeza fue separada de su cuerpo, esa bien pudo haber sido la primera vez que él acostó su cabeza por mucho tiempo. Él personalizó su ministerio. Él amonestó a cada uno como el pastor cuida de su rebaño de noche, así el pastor debe ser vigilante. Entonces, el anciano debe protegerlos de los lobos de la falsa doctrina. Y Pablo está diciendo: “háganlo” y después, él está diciendo: “háganlo como yo lo hice.” Ejemplo de nuevo en el liderazgo.

Muy bien, además de su propia vida espiritual, de guiar, de alimentar, está el cuidar y advertir y amonestar. Después, en cuarto lugar, una cuarta prioridad es estudiar y orar. Estudiar y orar. O también orar y estudiar. Esta prioridad doble no es nueva. Es tan antigua como Hechos 6, por lo menos en el libro de los Hechos, en donde los apóstoles dijeron, “pero nosotros nos entregaremos,” se acuerda, versículo 4, “pero nosotros perseveraremos en la oración y el ministerio de la Palabra.” Este es el corazón de la vida del líder. Este es el corazón de la vida del líder. ¿En qué pasó mi tiempo? Orando y enseñando; orando y enseñando.

Versículo 32, me gusta esto, “y ahora hermanos, os encomiendo a Dios.” Deténgase ahí. ¿Sabe lo que eso es? Eso es lo que es la oración. Escuchen, les he dicho todo lo que les he podido decir, les he dado toda la verdad que hay en mi corazón por darles. Les he dado toda la información que está en mi cabeza para ser explicada. He hecho todo lo que puedo hacer por ustedes. ¿Saben lo que me queda? ¿Encomendarlos a quién? A Dios. Y le voy a decir una cosa, me da gusto que puedo hacer eso. Y lo he hecho. Y lo hago todo el tiempo. Y digo Dios, les di lo que sabía, les dije lo que saqué de Tu Palabra, les di lo mejor que podía ofrecerles y ahora, Dios, ya no puedo hacer nada más. Lo único que puedo hacer es entregártelos a Ti. Eso realmente es parte del ministerio. Cuando usted llega al lugar en el que usted está satisfecho con lo que usted está haciendo, usted está muerto. Este es su rebaño. Esta es su Iglesia. Y yo lo encomiendo a Él porque es de Él y en últimas, Él es el que cuida el rebaño.

Entonces, Pablo dice: “los encomiendo a Dios y todo lo que la Iglesia jamás hace debe ser bañado en ese tipo de compromiso. Eso, creo yo, se convierte en una prioridad para todo tipo de ministerio. Debemos orar por todo, todo lo que hacemos debe ser encomendado a Dios.

¿Sabe una cosa? Usted puede tomar el libro de los Hechos y comienza a verlo y usted descubre que cuando se reunieron para escoger a alguien para que tomara el lugar de Judas, estaban orando. Hechos 1:24. Para cuando usted llega al capítulo 2, ahí están orando otra vez. En el capítulo 2, versículo 42 dice que cuando se reunieron, vinieron para la doctrina de los apóstoles y el partimiento del pan o la comunión y la oración. Usted avanza y el Evangelio comienza a expandirse. Y están orando. Ungen a diáconos, en el capítulo 6 y oran y los ungen. Más adelante, ahora cuando envían a Pablo y a Bernabé. Cuando llegan a un área nueva oran y le encomiendan a Dios y entran y ministran.

La oración bañó todo lo que hicieron ¿por qué? Porque le dieron todo a Dios. Pero en la actualidad, la Iglesia tiene métodos para eso y ya no necesitamos la oración. La oración algunas veces se convierte en un gesto, ¿no es cierto? Señor, vamos a hacer esto, oramos que lo bendigas. Esa es la primera vez que inclusive reconocemos que Él existe. Inventamos todo esto y todo trazado para nuestro plan fantástico, ahora, Dios, bendice esto. Lo cual es una especie de paracaídas en caso de que el plan no funcione, por lo menos, que aterrice de manera suave.

Pero no es así en términos del Nuevo Testamento. ¿Sabe usted quien nos existe sustituto para la oración? Eso se oye un poco arcaico y anticuado, pero es verdad, no hay sustituto para la oración. No la prosperidad, no. No ideas buenas, no programas buenos, no el crecimiento, no el éxito, no la confianza, no el talento. No. Ninguna de esas cosas son sustitutos para la oración. Es triste decirlo, pero es tan fácil para la Iglesia organizarse también, tiene un programa tan bueno. Comités buenos. Métodos buenos. Tiene mucho éxito carnal y se lleva el crédito por lo mismo. Pero sabe una cosa, si usted tan sólo encomienda todo a Dios, simplemente dice: “Dios, es tuyo, ahora, haz lo que quieras,” entonces, cuando se haga, ¿a quién le va a agradecer usted? A Dios. Pero si usted lo hizo todo y salió bien, ¿a quién le va a agradecer? Modestamente…mmm… Y usted le está robando a Dios la gloria y a Él no le gusta eso. Yo no daré Mi gloria nadie Él dice en Isaías 48. La oración.

Todo lo que la Iglesia jamás hace, todo lo que usted jamás haga en su ministerio debe ser encomendado a Dios. No como un pensamiento al final, no como una especie de sal santificada para sus ideas humanas, sino antes de que siquiera llegue a implementarse, debe ser encomendado a Él. Mi filosofía en esto, quizás podría serle extraña a algunos, pero mi filosofía es que, si usted piensa que tiene una idea que puede funcionar, simplemente, comience a orar al respecto y vea si Dios la implementa. No estoy interesado en inventar algún tipo de programas en absoluto. Simplemente, estoy interesado en decir: “Dios, el otro día tuve una idea. No sé si es de Ti o no, pero aquí está. Te la voy a ofrecer en Ti en oración y si quieres que suceda, adelante, que suceda. Estamos listos para ello.”

Supongo que cuando yo era más joven y trataba de inventar programas y después, meter al Espíritu Santo en la caja que yo había inventado, descubrí que no funcionaba muy bien. Y entonces, mejor dejé que el Espíritu Santo fuera independiente y me recogiera y me llevara cuando Él se está moviendo. Es mucho más emocionante.

Lo segundo: la oración y el estudio de la Palabra. Él dice: “os encomiendo a Dios y a la Palabra de Su gracia.” Entonces, ¿qué pasó? Él les dijo a estos ancianos: caballeros, simplemente los entrego a Dios y a la Palabra. Y ahí está de nuevo Hechos 6:4, nuestro compromiso entero es con la oración y el ministerio de la Palabra. Y la Palabra puede sobre edificaros. Crecimiento espiritual, 1 Pedro 2:2, para que por ella crezcáis por la leche pura de la Palabra. La Palabra nos hace crecer. Y para daros es herencia con todos los santificados. La Palabra es aquello que asegura la promesa de nuestra herencia.

¿Sabe una cosa? Cuando la gente me dice: “no estoy tan seguro, oh, estoy tan inseguro, tengo tantas dudas.” Digo, “¿estudias la Biblia? Porque si estudias la Biblia, la Biblia fielmente continúa garantizando tu herencia.” Y con todos los santificados, eso significa apartados, santos para Dios. Hay una herencia. Pero si usted no tiene la certeza de eso, vendrá cuando estudie la Palabra. Entonces, él dice: la Palabra los alimenta y los hace crecer y les da certeza. Entonces, la oración y la Palabra. La oración y la palabra. Prioridades. Conforme usted estudia la Palabra, usted es edificado y adquiere la certeza de que la herencia prometida realmente es de usted, apartada para todos aquellos que son santos mediante Cristo.

Bueno, finalmente, y de manera muy breve. La última prioridad para el anciano es esta: para el pastor, libertad del interés personal. Libertad del interés personal. Y esto me toca de cerca en el corazón, porque he visto tanto de esto que me entristece. Y Pablo se usa a sí mismo como un ejemplo, versículo 33. “Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes, vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido.” Él dice: “no sólo trabajo para mis propias necesidades, sino que trabajo para suplir las necesidades de otros. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados. Y recordar las palabras del Señor Jesús que dijo: “más bienaventurado es dar que recibir.”” Ahora, ¿qué está diciendo Pablo aquí? Él está diciendo que tiene que acordarse de una cosa en todo su ministerio. Ustedes van a tener que verlo como dar, no recibir, ¿verdad? “Y yo nunca codicia ni plata ni oro ni ropa en nadie.” Libertad de interés personal.

Dicho de manera simple, dice esto: Dios no bendice el ministerio de un hombre que está preocupado por el dinero. Y todavía no he visto a un hombre en un ministerio que estuviera preocupado por el dinero que no haya tenido Ichabod escrito en su ministerio. Usted no puede servir a Dios y a las riquezas, al dinero. No puede ser hecho. Libertad de interés personal. Este fue el corazón de Pablo. Él llegó a la ciudad. Él dice: “tengo el derecho de pedirles, pero no lo voy a hacer. Yo trabajo para ganarme la vida, simplemente para mostrarles el modelo del ejemplo.” Así es como debe ser.

Y si Dios quiere bendecirlo a usted al darle algo, está bien. Está bien. Pablo inclusive dijo que un anciano que era fiel era digno de doble honor, 1 Timoteo 5. Y la mayoría de los comentaristas dicen que eso significa financieramente. Y Pablo hizo la afirmación que “tengo el derecho de recibir de ustedes, eso está bien, es maravilloso. Tengo ese derecho. Pero he escogido mostrarles un ejemplo de ganarme lo que necesito y de no ser una carga y no pedir nada.”

Yo no creo que un hombre de Dios en el ministerio jamás debe pedir algo. Y he hablado con gente que dice: “bueno, tu sabes, cuando fui a tal y cual Iglesia, les dije lo que debería recibir. Y nos pusimos de acuerdo. Y recibí lo que les pedí.” Simplemente, me da asco. Me da miedo que voy a recibir lo que merezca. Yo simplemente prefiero no decir nada y dejar que la gracia sea gracia. Lo que Dios me dé, simplemente, estoy agradecido.

Yo no creo que es correcto que un hombre en el ministerio pida algo. De hecho, tengo una opinión tan fuerte en esto, yo creo que jamás está bien ponerle precio a algo que usted hace como un ministro de Dios. Jamás. La gente me llama todo el tiempo por teléfono, usted sabe, para hablar. Ellos dicen: “John, nos gustaría que vinieras a tal y cual conferencia. ¿Cuál es tu tarifa?” Oh, eso simplemente me irrita cuando ellos hacen eso. Y simplemente les digo: “¿qué quieres decir… cuál es mi tarifa?” “Bueno, ¿cuánto cobras?” Y yo digo que yo no cobro nada, si Dios está en esto, yo estaré ahí. Creo que cuando usted le pone precio a su ministerio, usted pierde la bendición.

Yo sé cómo funciona esto. Viajé por dos años y medio a reuniones y cuando usted llegaba a la ciudad, si usted era lo suficientemente carnal y lo suficientemente vulgar y lo suficientemente humano como para decir: “oh, soy maravilloso, esto va a ser fabuloso igual, guau, y dan mucha ofrenda de amor.” Oh, ¿se da cuenta? No me gusta eso. No me gusta saber nada acerca de ningún tipo de dinero, punto, se acabó, mientras que estoy ministrando. Eso simplemente afecta mi mente. Quiero la libertad de servir al Señor Jesucristo y sea lo que sea que suceda, sucede. Y si me dan algo, está bien. Y si no me dan nada, está igual de bien, porque, de cualquier manera, no me importa. Dios no ayuda a esas personas que ponen precio a su ministerio.

Pablo iba y hacia lo que fuera por cualquier persona en cualquier momento, por nada. Y si Dios enviaba una ofrenda, estaba bien. ¿Se acuerda de los Filipenses en el capítulo 4? Él dice: “oigan, estoy tan contento porque enviaron su ofrenda. Es tan maravilloso, no porque lo necesito, sino porque ustedes necesitaban la lección en ofrendar.” Me gusta eso. Él dice: “miren, yo sé cómo tener y estoy contento. Sé cómo tener poco y sé cómo tener en abundancia. En todo y siempre estoy contento.” Y después, él dice, incidentalmente, sé que dieron sacrificialmente, pero mantengan esto en mente, mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. No se preocupen por ello, el Dios les va devolver multiplicado lo que dieron.

Escuche: cuando un hombre con una responsabilidad espiritual se preocupa por cuánto dinero está recibiendo, él le pone precio a su ministerio y pierde una bendición. Él dice en el versículo 34: “antes, vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado, dice él, que, trabajando así, versículo 35, se debe ayudar a los necesitados. Lo hice como ejemplo y quiero que se acuerden de las palabras del Señor Jesús que dijo: “más bienaventurado es dar que recibir.””

Bueno, esa es probablemente una de las citas más interesantes en toda la Biblia. Es lo que se llama agrafa. Lo que eso significa es que esta es una cita de Jesús que nunca llegó a los Evangelios. Esta es una cita de Jesús que nunca nadie escribió y Pablo la cita. Si usted busca eso en los Evangelios, no lo va a encontrar. Pero Jesús lo dijo. Usted pregunta si acaso Jesús dijo cosas que no están escritas en los Evangelios. Oh, sí. Usted lee al final del Evangelio de Juan y él dijo tantas cosas. Y supongo, dice Juan, “supongo que todos los libros en el mundo no podrían contener lo que Él dijo.” Esta simplemente es una de las cosas que Él dijo. Más bienaventurado dar que recibir. Él les dice a esos hombres: “acuérdense en su ministerio, lo más importante es dar, dar, dar, dar. No recibir.” Que Dios nos ayude de no ser así de vulgares.

Simplemente, para darle una ilustración de esto, el mundo, creo yo, espera… A mí no me gusta el hecho de que el mundo, creo yo, ve la imagen de un ministro como alguien que siempre necesita que le den algo. ¿Verdad? Una cosa que me molesta es cuando los ministros están pidiendo un descuento para el clero. Oh, detesto eso. Como qué quieres un… ¿Quién eres? ¿Quieres decir que eres un alma pobre que merece tomar algo del dinero de la bolsa de alguien más porque eres un ministro? No le hagas eso al Evangelio. Qué cree usted que un hombre piensa cuando usted viene y dice: yo soy ministro. ¿Acaso significa eso que hay algún descuento? ¿Qué es lo que eso le hace al cristianismo? No haga eso. Si necesita un descuento, venga a verme, le voy a dar lo que le falta, se lo voy a compensar. No lo pida.

Fui a buscar un auto no hace mucho tiempo atrás, porque necesitábamos uno más grande. Tuvimos otro bebé y entonces, fui a este lugar y fue tan simpático porque vi el auto y dije: “esa camioneta que tiene ahí es una camioneta muy bonita.” Y él dijo: “oh, les voy a dar un descuento grande.” Y cuando me dijo, era un descuento malo, porque había leído la guía del consumidor y sabía todo lo que necesitaba saber. Y entonces, estaba listo. Él dijo: “es una oportunidad única.” Y yo respondí: “no, esta no es una oportunidad única. Eso es terrible. Y, de hecho, le dije, usted no está siendo honesto conmigo. Está tratando de aprovecharse de mí.” Hombre, ustedes saben.

Entonces, él regresó para ver al siguiente hombre que estaba arriba de él. Y finalmente, regresó y continuamos hablando. Y sabía lo que valía el auto. Sabía todo porque había hecho algo de investigación acerca del auto. Y quería ser un buen administrador del dinero del Señor. Y entonces dije: “esto es lo que sería apropiado y esto es lo que sería justo y esto es lo que me gustaría. Ahora, si no puedes hacerlo así, está bien.” Entonces, él regresó y finalmente, cuando él regresó dijo: “oh, realmente te estás aprovechando de nosotros,” dijo él. “No hay nada aquí que nos ayude… Tú sabes… Oh, oh.” Y siguió y siguió.

Y entonces, finalmente le dije: “bueno, muy bien. Sabes una cosa, yo soy cristiano. Y lo más importante para mí es que el Señor sea honrado.” Y yo dije: “probablemente, tú necesitas el dinero más que yo y lo último que jamás quiero hacer es quitarte un centavo de tu comisión de esta compañía. Yo quiero hacer lo correcto. Y creo que esto es lo correcto y justo y en la mayoría de los casos, si no es lo correcto para ti, entonces no cierres el trato. Simplemente, me voy a ir a otro lugar.” Y él dijo: “no, no, no, no hagas eso. Podemos llegar a un acuerdo.”

Y él entró a la oficina de atrás y tenía a alguien conmigo que oyó la conversación en la oficina de atrás y estaban preguntando: “no podemos creer esto. ¿Puedes creer lo que este hombre está haciendo?” Sabe una cosa, fue muy interesante porque mi preocupación como cristiano es que ellos recibieran lo que era lo correcto para ellos dentro de los límites de lo que era lo correcto. Y nunca antes habían enfrentado eso.

Incidentalmente, compré el auto al precio que pensé que era el apropiado. Sí, realmente creo que en el ministerio una de las más grandes maneras en las que nuestra piedad se manifiesta es en nuestro amor al Señor Jesucristo y al ministerio, sin pensar en absoluto en el dinero. Y le voy a decir una cosa: Dios se encarga de eso cuando todas las cosas están bien delante de ÉL. Y usted es el tipo de hombre que usted debe ser. Dios va a proveer por encima de lo necesario, ¿verdad?

¿Cuáles son las prioridades del ministerio? Evaluación personal, alimentar y guiar al rebaño, cuidar y amonestar, orar y estudiar y una ausencia de interés personal. Usted ministre así y ¿sabe cuál será su recompensa? Observe los versículos que siguen y vamos a leerlos para cerrar. Versículo 36: “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.” Aquí hay un grupo de ancianos y están todos arrodillándose y orando. Dice algo de la postura de arrodillarse cuando usted ora - humilde, postrándose ante Dios. “Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban...”

¿Cree usted que Pablo les caía bien? ¿Cree usted que Pablo significaba algo para ellos? ¡Claro que sí! ¿Sabe usted por qué lo amaban? Lo amaban porque había una coherencia entre lo que él decía y lo que él era. Se echaron a su cuello y las lágrimas corrían por sus rostros y corrían por el cuello de él. Y lo besaban continuamente. Estuvieron abrazándolo y besándolo continuamente, el versículo 38 dice: “doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no verían más su rostro.” Simplemente, lloraron. Y después dice: “Y le acompañaron al barco.” Yo simplemente soy lo suficientemente humano creo, como para ser querido así. Y yo sé que si yo… El poder del Espíritu Santo puede acercarse a ministrar en la manera en la que el Espíritu quiere que yo ministre, que Dios me recompensará con el amor de los santos. Y eso es importante. Y quiero a gente que me ame no por mí sino, como dice en el versículo 38, “lo amaron primordialmente por la palabra que dijo.” Un ministro fiel tiene esa recompensa maravillosa. Oremos.

Padre, gracias por nuestro tiempo. Nos regocijamos en la verdad que hemos aprendido y nuestros corazones y en cierta manera, están tristes, por lo menos el mío, al pensar en el hecho de que para cuando la carta del Señor Jesús a Éfeso fue escrita en Apocalipsis, Tú tuviste que decir que habían dejado su primer amor. Y que, si algo no sucedía, Tú los quitarías como una Iglesia. Y Padre, sabemos históricamente que hiciste eso, no hay Iglesia en Éfeso. No podemos entenderlo. No podemos entender cómo bajo el liderazgo de Pablo y Timoteo, pudiera suceder tan rápido. Pero sabemos que Satanás trabaja. Padre, ayúdanos a enseñar, a guiar, a alimentar, a cuidar, a amonestar, a orar, a estudiar, a proteger al rebaño para que esta sea una congregación pura hasta el día en el que Jesús venga. En cuyo nombre oramos, amén.

 

 

 

 

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