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1ra de Corintios capítulo 13, estamos de regreso en ese capítulo maravilloso, al estudiar acerca de las cualidades del amor. Todos nosotros realmente, hemos sido bendecidos en este estudio en lo personal de manera especial. Y sé que muchos de ustedes han compartido su bendición conmigo, acerca del capítulo, y continuaremos en esta mañana, espero que así sea, conforme avanzamos de nuevo, a lo largo de los versículos 4 al 7. Y no lo terminaremos todo, pero daremos unos cuantos pasos hacia adelante, más allá de donde estuvimos la última vez. El capítulo 13 de 1ra de Corintios es un retrato del amor, y se manifiesta como un retrato de Jesucristo, porque Él es amor, y pensé en el hecho de que, aquí hay un retrato de Cristo.

Y lo que Jesucristo quiere es que Su iglesia, sean muchas reproducciones. A Él le gustaría reproducir su retrato en nosotros. Y entonces, conforme vemos el capítulo 13, particularmente los versículos 4 al 7, los cuales explican las cualidades del amor, y conforme estamos viendo ahí el retrato de Cristo, Él nos está viendo de regreso a nosotros, para ver si ese retrato de hecho, está siendo reimpreso y reproducido en nosotros. Ahora lo que está siendo aquí el apóstol Pablo, es señalarle a los Corintios lo que el amor es, y como vimos la última vez, el amor es algo que usted no puede definir filosóficamente, es algo que usted no puede describir ideológicamente, es algo que únicamente puede describir conforme funciona.

Usted no define al amor, usted lo describe en acción. Y entonces, todos estos de los versículos 4 al 7 son verbos, describiendo como el amor actúa, en lugar de ser adjetivos que describen el amor en términos de una definición. Y aquí Pablo nos está diciendo lo que tiene que ser bíblicamente, la descripción del amor que es más grande, más amplia y más profunda que jamás ha sido escrita por la inspiración del Espíritu Santo. Es tremendamente, intensamente práctica, y aunque es un retrato de Jesucristo, el cual le da una característica exaltada, al mismo tiempo es una presentación practica de lo que Cristo quiere reproducir en nosotros en la vida diaria.

Ahora, también hemos entendido, simplemente como otro pensamiento preliminar, hemos entendido que Pablo está presentando un retrato del amor, en contraste con la conducta de los Corintios en ese entonces. Ellos son lo opuesto de esto, necesitan oír lo que es el amor, porque ellos no tienen amor. Y todo esto es presentado, de manera opuesta a lo que son, y me temo con mucha frecuencia lo que somos. Y lo que Pablo está diciendo es esto, el amor es muy paciente, comenzando en el versículo 4, en donde dice que es sufrido, pero él está diciendo, el amor es muy paciente, pero con frecuencia somos impacientes, y después él dice, el amor es muy amable, pero frecuentemente no somos amables.

El amor no tiene envidia, y él dice eso, en contraste al trasfondo de que tenemos en cierta manera que admitir, que con mucha frecuencia somos envidiosos. El amor no hace un desfile, pero somos soberbios. El amor nunca es desconsiderado, pero frecuencia somos desconsiderados, y no tenemos buenos modales. El amor nunca es egoísta, pero somos primordialmente egoístas. El amor nunca se irrita, pero con mucha frecuencia somos de mecha corta. El amor nunca se resiente, pero parece que buscamos lo malo que alguien hace, y lo señalamos. El amor nunca está contento porque alguien más hace algo malo, pero con frecuencia nos deleitamos en secreto por el fracaso de alguien más.

El amor está contento por la bondad y siempre es tardo en exhibir, y es pronto en creer lo mejor, pero con frecuencia juzgamos. Ahora, ese realmente es el enfoque que él está adoptando. Él está presentando todos los aspectos positivos del amor, en contraste a los aspectos negativos de la asamblea Corintia, y los Corintios no son mejores que nosotros en la carne. Y entonces veremos todo lo opuesto de estas cosas en nosotros. Cuando el hombre fue creado, fue creado a imagen de Dios, y el amor fue suyo por posesión, y todas estas características le pertenecían, pero cuando vino la caída, fue perdido, cuando la imagen de Dios fue distorsionada, el amor fue distorsionado.

Y entonces, el hombre no regenerado no ama, y el hombre cristiano operando en la carne no ama. Y entonces Pablo, detalla lo que el amor debe ser. Y como vimos en la segunda sección del capítulo, la cual llamamos las perfecciones del amor, de los versículos 4 al 7, dijimos que hay quince cualidades del amor en acción, y comenzamos a verlas. Pablo discutió los primeros tres versículos, la preminencia del amor, y ahora él discute las perfecciones del amor, y él enlista estas quince cualidades del amor. Son muy prácticas, son muy simples, son muy directas, son muy necesarias para el creyente. Ahora, consideramos las primeras tres la última vez, ¿se acuerda? Versículo 4, el amor es sufrido.

Y le dijimos que literalmente, significa que el amor es paciente con la gente, no tiene un espíritu de venganza, es absoluta y totalmente perdonador. En segundo lugar, recordamos que el amor es benigno, y la palabra literal ahí es útil, el amor es útil. En otras palabras, el amor se usa así mismo para ayudar a otros, eso es amabilidad. En tercer lugar, aprendimos que el amor no tiene envidia, el amor no envidia. Envidia, dijimos es dos cosas, superficialmente es desear tener lo que alguien más tiene, y en mayor, profundidad, es desear que alguien más no lo tuviera. Literalmente, viene de una palabra que significa hervir, y es ese hervir internamente que viene cuando usted quiere lo que otros tienen al punto en el que usted desea que ellos no lo tuvieran.

Y ahora llegamos en cuarto lugar, a la siguiente de las cualidades del amor, y con la que queremos comenzar en esta mañana, el amor no es jactancioso. El amor no es jactancioso, el amor no se jacta, quizás es una mejor manera en entender eso, notará que es seguida por otra afirmación, no se envanece. Ahora, esas podrían parecer como sinónimos o paralelos, pero no lo son, hay una diferencia. La primera afirmación representa la expresión verbal de la soberbia, las palabras mismas de la soberbia, la acción en sí de la soberbia. La segunda, la actitud de la soberbia, el orgullo que está ahí en la profundidad del interior. La palabra que nos dice el amor no es jactancioso, literalmente viene de una palabra que significa o que apunta a una raíz, que significa una bolsa de aire.

Ahora, la palabra es esta, simplemente es el expresar verbalmente, la bolsa de aire, el aire caliente que sale de la boca de una persona soberbia, envanecida. Incidentalmente es una palabra única, ya que es usada únicamente en este versículo en todo el Nuevo Testamento. El amor no es una bolsa de aire, el amor no siempre está usando su boca para hablar de sus propios méritos, el amor no habla con palabras arrogantes, sin base, que están diseñadas para hacerme ver mejor que tú. Usted sabe, ser un soberbio, y todos nosotros hemos sufrido de esto, digo, no estoy hablando estrictamente a partir únicamente de un contexto bíblico, he vivido esto en mi vida y la soberbia es un problema para mí.

Y este tipo de problema de querer jactarme, es tanto una tentación para mí, estoy seguro, quizás más que otras personas. Y entonces lo que estoy diciéndole está saliendo de mi interior, como también de las Escrituras, pero el envanecerse, el jactarse es un esfuerzo realmente, para hacer que otras personas se sientan mal por lo que usted tiene o es, y entonces es el otro lado de la envidia. Observe en el versículo 4, que él dice, el amor no tiene envidia, y después lo voltea, y el amor no es jactancioso. La envidia es querer algo que otras personas tienen, y el jactarse es hacer que la gente quiera lo que usted tiene.

Ahora, usted sabe cómo funciona, alguien está contando una historia maravillosa acerca de algún mérito, y usted está escuchando y muriéndose hasta que ellos terminen, para que usted pueda decir, bueno, si piensan que eso es algo, permítanme decirles lo que yo hice y ahí sale usted disparado. Y una tercera parte entra, y después usted no está muy interesado en todo esto. Pero la idea de envanecerse o jactarse es hacer que alguien más se sienta como si usted es superior a ellos, y créame, eso es lo opuesto del amor, porque el amor dice, quiero que tú te sientas superior, y yo voy a adoptar la función de un siervo.

El amor nunca se jacta, el amor nunca toca su propia trompeta, y tenemos que enfrentarlo a nadie realmente le gusta la gente así porque son gente sin amor. Y usted sabe cuándo usted está con alguien así, usted no quiere tener comunión con ellos, usted quiere irse o espera que ellos se vayan. Usted sabe, el problema de Corintio en este punto, era que eran una multitud de alardes espirituales lucidos, eso realmente es verdad. Eran totalmente desconsiderados el uno del otro, constantemente estaban buscando la atención publica, todo mundo buscando el liderazgo. Hasta donde sabemos, no hay una sola mención en toda la carta Corintia de un anciano, ni siquiera tenían algún líder, hasta donde sabemos nadie tenía responsabilidad.

Pablo finalmente dice, por favor, les van a decir a los profetas que hagan algo de esto, ni siquiera sabíamos qué tipo de organización tenían, pero era un caos absoluto. Permítame mostrarle en el 14:26, de 1ra de Corintios, como es posible, él dice, cuando ustedes se reúnen, cuando se reúnen todos tienen un Salmo, todos tienen una doctrina, todos tiene una lengua, todos tienen una revelación, todos tienen una interpretación, que tipo de caos es ese. Si en esta mañana todo mundo que tuviera el don de enseñanza, de pronto todos ustedes comenzaran a enseñar, simplemente se pusieran de pie, tengo algunos puntos que quiero presentar, bueno tengo un punto que me gustaría presentar.

Y después unos cuantos decidieran cantar un solo, y tuviéramos cuatro o cinco solos, alguien comenzara a hablar en un balbuceo estático, unos cuantos comenzaran a gritar interpretaciones por encima de la gente hablando el balbuceo, y eso sería típico de una asamblea Corintia. Y un incrédulo entrara y pensara que realmente estaríamos locos, tendría razón. Y sabe una cosa, tendríamos un problema en la iglesia, porque hay muchas personas que les gusta hacer muchas cosas. El doctor Criswell tuvo una gran idea, él dijo que tiene tantas personas en su iglesia que querían cantar solos, que solo habían dos maneras de hacerlo, que todos cantaran solos al mismo tiempo.

Él dijo, decidieron que dos veces al año tuvieran una noche de testimonios, y todo mundo que quisiera cantar solo, se forma y durante toda una noche de domingo, simplemente los presentan cada uno presenta una línea de lo que quiera y simplemente siguen, se da cuenta. Y él dice, así terminan con todo un domingo por la noche. Pero en la iglesia Corintia, era un caso entero de que todo mundo era un fanfarrón espiritual, y todo mundo quería hacer lo que quería, y entonces había jactancia constantemente buscaban la atención pública. Y bueno como usted sabe, el jactarse realmente está dirigido a herir a otras personas, no sé si usted sabe eso, pero si usted lo piensa, usted sabe que lo es, está dirigido a herir a alguien más.

Está apuntado a que usted sobresalga y que los demás se vean inferiores, es fácil hacerlo usted sabe, yo me veo algunas veces tentado. Y tengo que ser tan cuidadoso en esto, porque es muy fácil algunas veces, cuando voy a hablarle a cierto grupo de personas, especialmente si son pastores. Ustedes saben, hombres queridos de Dios que están sirviendo fielmente al Señor. Y alguien viene como yo, o alguien más, a quien Dios le ha dado el privilegio excepcional de poder pastorear una iglesia, que es muy grande y muy compleja, con muchos ministerios, y estas pobres personas ya se sienten casi como si fueran un fracaso. Porque hay tanta propaganda en la actualidad, que dice que si no es grande no es bueno.

Y no hay una mayor mentira en el mundo que esa, digo, ¿usted sabe lo que el éxito prueba?, éxito, punto, nada más. Hay cosas impías que son grandes, usted sabe. Usted dice, oh, tienes a cuatro mil personas en la iglesia, sí. Bueno yo estuve en el coliseo ayer y había noventa y dos personas viendo a gente corriendo con un pedazo de puerco. Grande no significa nada, no significa nada en absoluto. Pero es muy fácil algunas veces cuando usted está en una posición así, usted enfrenta esta tentación, hacer que otras personas se sientan inferiores a usted, y todos tenemos un punto en nuestras vidas en el que podemos hacer eso, porque casi alguien tiene algo que hacen bastante bien, lo que sea.

Si usted lo encuentra, usted se lo va a hacer saber a algunas personas, ¿y sabe usted lo que sucede? Eso no es nada más que un egoísmo ciego, es el deseo de hacer que alguien más tenga envidia. Es un pecado porque está mal, es un doble pecado porque hace que alguien más tenga envidia y ese es un pecado, usted ha hecho que su hermano tropiece. No hay lugar para la jactancia. Me acuerdo cuando estuve en mi primer año de seminario, y estaba tratando de orientar mi vida, y encontré un libro de Trumbull, acerca de algunos principios del evangelismo, y él dijo, nunca olvidé esto, solo lo leí una vez y se me quedó a lo largo de todos estos años, pero él dijo en ese libro, hice un voto con Dios que cambió mi vida.

Y entonces quería saber que fue y leí, y él dijo, este fue el voto, él dijo, Dios si tú me das la fortaleza, cada vez que tengo la oportunidad de presentar el tema de conversación, siempre será de Jesucristo. Dios si me das la fortaleza, cada vez que tenga la oportunidad de presentar el tema de conversación, siempre será de Jesucristo. Escuche, cuando usted y yo abrimos nuestras bocas, debería de ser acerca ¿de quién? Jesucristo, no nosotros, usted aprende a hacer eso y lo va alejar de hablar siempre de usted. ¿Sabe una cosa? usted oye a personas, yo oigo a personas inclusive pastores, y los que hablan en radio y personalidades en televisión y demás, que son personas cristianas que no hacen nada más, que hablar de sí mismos, y lo que han hecho y lo que han alcanzado, y eso es muy intimidante.

C. S. Lewis dijo, y creo que tuvo razón, él dijo, este es la peor maldad, este es el peor pecado, es el vicio esencial, es el vicio en la esencia misma del hombre. No hay lugar para esto ¿y sabe una cosa? Si usted ve el patrón de Jesucristo, si alguien tenía algo de que gloriarse fue Él, pero nunca lo hizo, Él nunca lo hizo, es increíble. Si usted estudia el evangelio de Juan, en el libro que presenta su deidad, cuantas veces Él retrocede y casi dice que no dijo algo. Escuche lo que Él dice en Juan 12:49, ‘porque no he hablado de mí mismo’, ahora escuche eso, cuantos de nosotros podemos decir eso, cuantos de nosotros podemos llegar al final de un día y decir, Dios no he hablado de mí mismo, así debería ser, debería ser que hacemos eso.

Realmente no hay mucho de qué hablar francamente. Solo el amor puede salvarnos de desfilar nuestro conocimiento, de desfilar nuestra capacidad, o de desfilar nuestra preparación académica, o desfilar nuestros dones, o desfilarnos a nosotros mismos, de tal manera que realmente nos vemos como necios, cuando el hecho es conocido no somos nada, no somos nada. Ahora, detrás del jactarse, observe de nuevo el versículo 4, detrás del jactarse se encuentra su raíz, el amor no es jactancioso, no se envanece, el amor no es arrogante.

Le dije la última vez que le recordé de Mascagni, el gran compositor que escribió la ópera y se la dedicó a sí mismo, bueno escribí cual es la dedicación.

Está escrita en la ópera y dice esto, ‘Para mí mismo, con estima distinguida y satisfacción inalterable’. Quiero decirle, que ese es un comentario de la miseria del alma del hombre, ¿y sabe una cosa? aquí está yendo más profundo que la boca, usted tiene la jactancia, el aire caliente, el hablar y después usted tiene la soberbia profundamente arraigada. Y cuando Pablo le dijo a los Corintios, el amor no se envanece, él realmente les estaba diciendo, que no tenían amor, porque créame, ellos estaban envanecidos. Hombre, se veían a sí mismos como celebridades espirituales, habían llegado al máximo nivel, es tan fácil tener esa actitud, eso pensaban de su doctrina, que ellos tenían todas las respuestas.

En el capítulo 4, en el versículo, creo que es en el 18 dice, ‘y vosotros estáis envanecidos, y creen que no voy a venir a ustedes’, ¿para que queremos que venga aquí Pablo? Lo tenemos todo, conocemos todo, no hay nada que nos pueda decir, hemos tenido a Pablo, y hemos tenido a Apolos, y hemos tenido a Cefas, y a todos estos maestros y ¿qué necesitamos? Bueno él nunca se va a aparecer por aquí. Estaban envanecidos por su conocimiento, estaban envanecidos por su supuesto estado espiritual. Escuche el capítulo 4, versículo 6, ‘y estas cosas hermanos, en figura he transferido a mí mismo y a Apolos por causa de vosotros’.

En otras palabras, me estoy usando a mí mismo y a Apolos, como una ilustración para que aprendan en nosotros a ver modelos e ilustraciones, para no pensar por encima de lo que está escrito, para que ninguno de vosotros se envanezca en contra del otro. Él dice, más vale que hagan una evaluación bíblica de ustedes y no avancen y dejen de envanecerse, como pudieran envanecerse espiritualmente superiores, intelectualmente superiores, físicamente superiores, lo que sea. En el versículo 7, ¿por que quien te distingue? ¿Quién? Dios, y que tienes que no hayas recibido y si lo recibisteis ¿Por qué te glorias como si no lo hubieras recibido?

‘Pero a pesar del hecho de que no tienen nada de que jactarse, a pesar de que lo recibieron como regalo de Dios, a pesar del hecho de que es Dios quien los hace diferentes, todavía están pensando de manera más elevada de ustedes mismos, de lo que deberían pensar’.

Y él se vuelve sarcástico, en el versículo 8 y él dice, ahora están llenos, ahora son ricos, han reinado como reyes sin nosotros, ¿no son algo excepcional? son celebridades. Como pueden ver él está usándolo en sarcasmo. Y después él dice, desearía a Dios que reinaran, desearía que fuera la verdad, y después él dice, creo que Dios los ha presentado como los apóstoles al final. Y él se vuelve muy sarcástico, él dice, somos los últimos y ustedes, son las celebridades.

Versículo 10, somos los necios y ustedes son los sabios, somos los débiles y ustedes son los fuertes. Y ustedes son los honorables y somos los menospreciados, aquí estaban jactándose de su supuesto estado espiritual y del hecho y la realidad, es que estaban en una carnalidad terrible, terrible. Observe el capítulo 5 versículo 1, de cierto se oye que hay entre vosotros, es conocimiento común entre ustedes, que hay porneia, de la cual obtenemos pornografía, la palabra para pecado sexual. Comúnmente hay pecado sexual entre ustedes, y tal fornicación cual ni aún se nombra entre los gentiles, tanto que alguno tiene la mujer de su padre, incesto. Y cual su actitud, versículo 2, y vosotros estáis ¿qué? envanecidos.

Inclusive, se enorgullecen por sus méritos sexuales, los Corintios machos. Observe el capítulo 8 versículo 1, en cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento, todos entendemos la realidad de la carne ofrecida a los ídolos, el conocimiento envanece, pero el amor edifica. Estaban envanecidos por su conocimiento bíblico, estaban envanecidos por sus méritos sexuales, estaban envanecidos por su supuesto estatus espiritual, estaban envanecidos por ciertos maestros que siguieron.

Eran egoístas y estaban envanecidos por los dones espirituales que tenían y los usaban para dominar y enseñorearse de otras personas, y tenían esta arrogancia interna que se manifestaba en la boca que era aire caliente. Y usted tenía a una congregación entera de ellos. El amor no se envanece ¿sabe por qué? Porque la arrogancia dice, quiero que todo mundo sepa todo de mí, y el amor dice me gustaría conocer todo de ti.

William Carey fue uno de los más grandes misioneros que jamás vivió, él fue uno de los más grandes lingüistas que el mundo jamás ha visto, cristiano, no cristiano. William Carey tradujo partes de la Biblia en no menos de treinta y cuatro idiomas diferentes, y William Carey comenzó su vida como un reparador de calzado, arreglando zapatos. Cuando él llego a la India como misionero, inmediatamente fue menospreciado por toda persona, porque la India durante siglos habría estado cerrado en un sistema muy, muy estricto de castas.

Y él no tuvo respeto en lo absoluto. En una ocasión en una fiesta, en una cena, un arrogante estaba ahí, oigo que eso sucede con frecuencia en una fiesta en cena. Pero en esta fiesta de cena en particular un arrogante estaba ahí, y él tenía la idea de humillar a Carey debido a la condición baja de Carey. Y entonces para que todos lo oyeran, él dijo, me imagino Señor Carey que usted, trabajó en una ocasión como fabricante de calzado. ¡oh no Señor! dijo William Carey, no un fabricante de calzado, únicamente un reparador de calzado. Él ni siquiera dijo que él hizo zapatos, él únicamente los reparó. Alguien dijo, los camiones vacíos hacen más ruido.

Proverbios nos dice, y ni siquiera quiero entrar en una discusión de estos en profundidad, pero, Proverbios nos dice tanto de la soberbia y del jactarse y todo eso. Permítame leerle algunas de las cosas que dice, no necesita tratar de seguir, pero Proverbios 8:13 dice, ‘el temor de Jehová es aborrecer el mal, la soberbia y la arrogancia’, porque eso es lo que el Señor aborrece. Proverbios 11:2, ‘cuando viene la soberbia entonces viene la vergüenza. Capítulo 13, versículo 10, ‘ciertamente la soberbia concebirá contienda’. Hombre eso es tan verdad, lo único que hace la soberbia es producir contienda, lo único que hace es iniciar peleas, eso es lo único que hace.

La humildad ni siquiera ha comenzado con una pelea, la gente humilde no tiene nada por que discutir, dan. La gente soberbia pelea, comienzas las contiendas. Proverbios 16:18, ‘la soberbia viene antes de la destrucción, y un espíritu altivo antes de una caída’, y eso únicamente está señalando que la gente soberbia siempre son los más ignorantes de todos, porque en su soberbia y jactancia no entienden lo que les espera. Y en 29:23 de Proverbios, ‘la soberbia de un hombre lo humillará’, la soberbia de un hombre lo humillará. ¿Sabe una cosa? el amor no tiene una cabeza grande, el amor tiene un corazón grande, ¿lo ve?

Juan el Bautista viene, él ha sido el héroe, él ha sido el gran profeta, él ha estado en el desierto y las multitudes han estado viniendo a él día tras día, masas de personas. Y él está de pie un día, y él ve a Jesucristo, y él dice, es necesario que Él aumente ¿qué? y yo mengue, entre más pronto se olvide de Juan el Bautista, más me va a gustar. Ahora, que es lo que ve en todo esto, usted ve esto, que el amor es la única esperanza para los Corintios y es nuestra única esperanza, un amor que es superior a la elocuencia, al entendimiento espiritual, al conocimiento, a la fe, a la caridad, al martirio, al amor, que sufre y es amable, el amor es el único poder en el mundo que nos puede salvar de la jactancia absurda, de la soberbia, y satisfacer los deseos de envidia.

El amor no es jactancioso dice Pablo, y el amor nunca llama la atención a sí mismo. Y en sexto lugar, vayamos a otro, el amor no hace nada indebido, el amor no hace nada inapropiado. Esto es algo tan practico, el verbo aquí significa conducirse de una manera inapropiada, desconsideración, malos modales. Dice usted, bueno, eso parece como algo simple, ¿quieres decir que todo eso está ligado con agape, el gran concepto del amor divino? Si, escuche, los malos modales y la desconsideración es decir esto, yo no te amo porque me podría importar menos lo que te afecta, yo voy a hacer lo que yo quiero, te guste o no.

Cuando yo era un pequeño niño, mi mamá solía decirme, todo el tiempo solía decirme, no hagas ruido al tomar la sopa. Y yo solía pensar, bueno, a quien le importa si hago ruido al tomar mi sopa. Y después en una ocasión, comí con alguien que hacia ruido al tomar su sopa, y no disfrute en particular la mía, conforme él estaba haciendo ruido al tomar la suya, y me di cuenta de que no hacer ruido al tomar mi sopa, no tenía nada que ver con mantener mi ropa limpia, tenía que ver algo con cuanto otras personas podían disfrutar su tiempo en la mesa, porque como puede ver, es algo insignificante, que dicen, mira, tu felicidad me importa, entonces quiero hacer lo que te hace feliz.

Sabe usted, conocí una pareja que se casaron, y anularon su matrimonio en base al hecho de que, él era desconsiderado con su esposa, y es lo más extraño que usted jamás ha oído, ¿sabe qué? Ella fue a la corte y dijo que, esto es algo vulgar de decir, pero lo tengo que decir, él eructaba todo el tiempo, dice usted, eso es una broma, no es una broma. Yo conocí a la pareja y el juez dijo en esencia, el juez de hecho, le concedió una anulación en base a que era aparente que el hombre no amaba a la mujer, de lo contrario habría sido él más considerado de ella, en lugar de estar eructando todo el tiempo, y ella de hecho, lo anuló. Ahora, algunos de ustedes que están buscando una manera de salirse ahí está, comiencen a eructar.

Y lo que la idea es que, él tiene una conducta indisciplinada, él, este es una persona, un hombre, una mujer, que no tiene la capacidad de disciplinar su conducta con otros en mente. Él simplemente es desconsiderado y fuera de lugar, y está totalmente centrado en sí mismo.

Y esto, no pudo haber habido una mejor definición de los Corintios, eran tan desconsiderados, por ejemplo, llegaban a la fiesta del amor, y comían toda su comida antes de que la gente no tenía nada de comida llegara ahí, se excedían, eran como puercos cuando llegaban a comer en la fiesta del amor, su conducta en la cena del Señor era tan mala, que se embriagaban, seguían tomando de la copa.

Las mujeres habían cruzado el límite de lo que era propio para las mujeres, delante de Dios y las mujeres, y estaban quitándose sus velos, y estaban usurpando la función de un hombre en la iglesia. Y él está diciendo, no están actuando de una manera considerada y la conducta indisciplinada, desconsiderada de las glossolalias Corintias. Habían llegado al punto en el que era la antítesis del amor, todo mundo gritando, todo mundo hablando, todo mundo tratando de alcanzar la prominencia y nadie considerando al otro, y cuando usted hace eso, no hay amor ahí. El amor nunca es desconsiderado porque el amor siempre está perdido en como lo que hace afecta a alguien más.

Nuestro querido Señor fue tan tremendo en personificar esto, simplemente quiero recordarle de un incidente en su vida. Observe Lucas 7, es un hermoso y es una situación en la que el Señor protegió a una dama de la desconsideración. Lucas 7:36, y uno de los fariseos deseó que comiera con él, un fariseo llamado Simón le pidió a Jesús que cenara en su casa, y había otras personas ahí, entonces Jesús fue, Él fue a la casa del fariseo y se sentó a comer, he aquí una mujer en la ciudad, que era una prostituta, sin duda alguna una prostituta, cuando supo  que Jesús estaba comiendo en la casa del fariseo trajo un frasco de perfume, el cual había sido extremadamente caro, ella llegó a la casa en donde Él estaba comiendo.

Debió haber sido una situación interesante, y estuvo allí a sus pies por detrás llorando, y comenzó a lavar sus pies con lágrimas, y los limpió con el cabello de su cabeza, y besó sus pies y los ungió con el perfume. Quiero decirle que eso es algo hermoso ¿no es cierto? Aquí hay una prostituta que está llorando y limpiando los pies de Jesús, y poniéndole perfume en los pies. Ahora, cuando el fariseo que lo había invitado lo vio, él habló consigo mismo, y él tiene una pequeña conversación en su mente, un pequeño soliloquio aquí, este hombre si fuera un profeta, él ni siquiera ha llegado a evaluar quien es Cristo, si fuera un profeta, él habría sabido que tipo de mujer es esta que lo toca, ella es una pecadora.

Ahora, si este hombre fuera real, esto no estaría sucediendo, y Jesús respondiéndole, ¿no es interesante? Él ni siquiera había abierto su boca, y Jesús respondió su pensamiento, Simón, tengo algo que decirte. Y él le dijo, Señor dilo, hipócrita, ni siquiera él había decidido si era  Señor o no, Él le dijo, hubo cierto acreedor que tuvo dos deudores, uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta, y cuando no tenía nada que pagar, él francamente perdonó a ambos, ¿dime por tanto quien lo va amar más? Simón respondió y dijo, supongo que aquel a quien le perdonó más. Y Él le dijo, has juzgado correctamente.

Y se volvió a la mujer y le dijo a Simón, apuntando a la mujer, le dice a Simón, ves esa mujer, entré a tu casa, no me diste agua para mis pies, pero ella lavó mis pies con lágrimas y las limpió con el cabello de su cabeza. No me besaste pero esta mujer desde que vine no ha dejado de besar mis pies, mi cabeza con aceite tu no ungiste, pero esta mujer ha ungido mis pies con perfume, por tanto te digo sus pecados los cuales son muchos son perdonados porque ella amó mucho, pero a quien poco es perdonado, él mismo ama poco. Y hombre, hay algo sarcástico en esa afirmación, y Él le dijo a ella, tus pecados te son perdonados, y los que estaban comiendo con Él comenzaron a decir dentro de sí mismo, ¿quién es este que perdona también pecados? y Él le dijo a la mujer, tu fe te ha salvado, ve en paz.

¿Qué es lo que la historia está enseñando? Simplemente nos está mostrando algo muy simple, aquí había una mujer que entró al lugar de un fariseo, la primera respuesta de ese fariseo habría sido desconsiderada, habría sido arrogancia, habría sido menosprecio hacia esa mujer. ¿Qué estás haciendo aquí tú, mujer pecadora, vil, sucia? fuera, y Jesús protegió a la mujer de la burla y la arrogancia, y la desconsideración y la indiferencia del fariseo, y Jesús amó a la mujer, y Jesús perdonó a la mujer, y Jesús redimió a la mujer. Y Barclay tiene razón, cuando él traduce la frase de esta manera, el amor no se conduce sin amabilidad, el amor muestra amabilidad, el amor nunca es desconsiderado.

Y no es solo cuestión de que, si usted es desconsiderado con un creyente, sino que el amor ni siquiera es desconsiderado con incrédulo. He visto algunos cristianos que no fuman, quien eran tan desconsiderados con un incrédulo que lo fueron, que nunca habrían tenido una oportunidad de comunicar algo acerca de Cristo. ¿Sabe una cosa? podemos llegar al punto en el que tenemos toda la doctrina y todas las respuestas, y nos volvemos estas cabezas duras teológicas, y perdemos nuestra gracia y nuestro atractivo con la gente que no son lo que somos, y eso no está bien. Podemos cerrar al mundo entero, excepto nuestros cuatro y nuestro asunto. Cierra la puerta, nosotros cuatro y nadie más, y no hay gracia y no hay amabilidad.

Simplemente hay una desconsideración. ¿sabe una cosa? una de las cosas que creo, que el cristianismo con frecuencia tiene que pagar el precio, simplemente por mera desconsideración a la gente incrédula, con mucha frecuencia somos muy desconsiderados hacia la gente. Oí un predicador la semana pasada cuando estaba en casa, escuché a todas las iglesias por televisión la semana pasada, este hombre estaba predicando mucho en contra de los impíos, y los destrozó de manera total, de una manera que fue absolutamente anti bíblica, no bíblica, que los hizo ser algo que no eran.

Y yo pensé, nunca he oído a un hombre que sea más desconsiderado con la gente incrédula que ese hombre. Él fue un fariseo que habría tomado esa mujer en Lucas y la habría expulsado por la puerta, pero eso no fue lo que Jesús hizo ¿verdad? ¿sabe una cosa? el amor no es desconsiderado, y un buen lugar en el que usted puede estar es en el hogar, cuando usted comienza a practicar esto. Bueno, el amor puede salvarnos de la amargura, de la envidia y la ridiculez de la jactancia. El amor puede salvarnos de la tendencia interna a estar tan inflados con nuestra propia importancia, que somos desconsiderados con el resto de la gente, y la tendencia de conducirnos sin gracia, menospreciando a otros y los sentimientos de otros.

En séptimo lugar, le voy a dar este, el amor no busca lo suyo, esta probablemente es la clave de todo, el amor no busca lo suyo, es lo opuesto de buscar lo propio, el amor no está interesado en sus propias cosas, el amor está interesado en las cosas de alguien más. Lenski, el gran comentarista dijo esto, él dijo, cura el egoísmo y habrás acabado de replantar el jardín del Edén. Tiene razón, yo diría que, en el retrato del amor, el amor no busca lo suyo, son los ojos, son ojos abnegados. Las ventanas del alma muestran que el alma es abnegada, no es egoísta. Y los Corintios eran egoístas, oh eran egoístas, eran egoístas en sus dones espirituales. ¿Saben una cosa? de hecho, si usted ve el capítulo 14 versículo 4.

Y él les habla acerca de su uso, del don de lenguas. Él dice, el que habla en una lengua se edifica a sí mismo. Y en el versículo 2, él dice, busquen que puedan edificar a la iglesia, no a ustedes mismos, inclusive en el área de dones espirituales, algo que era bueno, lo habían torcido y lo habían hecho algo egoísta. En lugar de usar sus dones para otros, estaban usando sus dones para edificarse a sí mismo. Pero el amor está libre de eso, el amor nunca se concentra en sí mismo. Hubo una historia interesante, contada por Fulton Oursler hace algunos años atrás, él dijo que había un chofer uniformado que llego en auto a un cementerio, y hubo cierto ministro que cuidaba del cementerio.

Y él salió, bueno él salió al auto, siempre me confundo. Salió al auto, y el chofer caminó, y el chofer dijo, ‘la dama está demasiado enferma como para caminar, ¿le importaría venir conmigo?’ Esperando en el auto, estaba una mujer mayor, frágil, cuyos ojos no podían esconder heridas profundas duraderas, yo soy la señora tal y tal, ella dijo débilmente. ‘Cada semana durante los últimos dos años, he estado enviándole un billete de cinco dólares en el correo’. ‘Oh si para las flores’, él se acordó. ‘Si, para ser colocadas en la tumba de mi amado, hoy vine’, ella le dijo en confianza suavemente, ‘porque los doctores me han dicho que solo tengo unas cuantas semanas de vida y no podré vivir más allá de eso, y de cualquier manera no hay nada para que vivir, y entonces quería acercarme para ver por última vez la tumba’.

El hombre parpadeó al oírla, dice Oursler, y después con una sonrisa muy rara él habló, ‘¿sabe una cosa Señora? lamento mucho que usted siguió enviando el dinero para las flores’. ‘¿Lo lamenta?’. ‘Si, porque las flores duran tan poco tiempo, y nunca nadie las ve de cualquier manera’. ‘¿Se da cuenta usted de lo que está diciendo? Ella preguntó’. ‘Oh si me doy cuenta. Mire yo pertenezco a una sociedad de visitas’, dijo él, ‘hospitales estatales, asilos, gentes en lugares como esos, les encantan las flores, y pueden verlas y olerlas Señora, hay personas vivas en lugares como ese’. La mujer se sentó en silencio durante un momento, y después sin decir una palabra, le hizo una señal al chofer para que se fuera.

Algunos meses más tarde, le sorprendió al hombre recibir otra visita, doblemente sorprendido, porque en esta ocasión la mujer estaba manejando el auto, ‘yo le llevo las flores a la gente’, ella dijo con una sonrisa amigable ‘en los hospitales tenia usted razón, los hace estar felices y me hace estar feliz y los doctores no saben que es lo que está pasando que está siendo que este bien, pero yo si lo sé, tengo alguien más por quien vivir’. Bueno, creo que Jesús estaba diciendo algo de eso, cuando Él dijo, sobrellevad los unos ¿qué? las cargas de los otros, tengan a alguien más por quien vivir, Jesús así lo hizo. El hijo del hombre no vino para ser servido, sino ¿para qué? para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

El amor nunca busca lo suyo, el amor siempre está buscando lo de alguien más, esta es la clave del concepto entero del amor, es abnegación. Usted es paciente con la gente, usted es amable con la gente, usted no tiene envidia de la gente. Usted no está enojado con la gente, usted no está molesto con la gente, usted no es provocado por la gente, usted es muy tolerante con la gente. Usted es muy generoso con la gente, usted es muy amable con la gente, usted nunca es desconsiderado con la gente, todo eso significa que usted no es egoísta. Permítame darle la última para esta ocasión, número 8, y eso es algo que acabo de mencionar, el amor no se irrita.

De la palabra griega obtenemos nuestra palabra en inglés paroxismo, lo cual significa un ataque violento, una explosión repentina. El amor nunca se molesta, ¿alguna vez se molesta usted? El amor nunca se irrita, el amor nunca está listo para pelear. Ahora dice usted, pero espero un minuto ¿Qué acerca de la indignación justa? Bueno esa está bien, si usted está limpiando el templo, adelante, está bien. Digo, estoy seguro de que Martin Lutero estuvo un poco enojado, cuando clavo sus tesis en la puerta de la iglesia en Wittenberg, estoy a favor de esto. ¿Y sabe una cosa? usted realmente no puede vivir la vida cristiana sin tener un poco de enojo.

Digo, usted tiene que estar enojado con Satanás, usted tiene que estar enojado con la carne, y usted tiene que estar enojado con lo que contamina la verdad de Dios y el mundo de Dios ¿no es cierto? Y eso está bien, y esa es indignación justa y creo que todo hombre de Dios debe tener eso. ¿Sabe una cosa? estuvimos hablando acerca de eso cuando estuve en Dallas Seminary, estaba compartiendo con algunos de los alumnos que el doctor Robinson me estaba diciendo que, y estoy de acuerdo con él, él nunca ha conocido a un ministro o a un predicador en su vida, quien sirvió de algo, que no era competitivo, quien no estaba siempre en una pelea.

Yo dije, bueno, ¿Qué quieres decir con eso? antes de que estuviera de acuerdo con él. Él dijo esto, y hablamos de ello y estoy de acuerdo voy a usarme como ilustración. Yo soy muy competitivo, me gusta ganar, no me gusta perder, siempre he sido así, pasé gran parte de mi vida perdiendo, pero nunca me gustó, me gusta ganar, soy competitivo. Él dice, un predicador que no es competitivo, no va a ser un buen predicador de la Palabra de Dios, semana tras semana tras semana. ¿Sabe una cosa? usted sabe, un perro ciego va a tropezarse en un hueso de vez en cuando, y de vez en cuando todo mundo va a predicar uno o dos sermones buenos, simplemente por una ley de promedios.

Usted tiene que encontrar alguna verdad de vez en cuando, pero para ser bueno semana tras semana tras semana tras semana tras semana, usted tiene que ser alguien que pelea, usted tiene que ser competitivo. Digo usted tiene que pelear contra el reloj, usted tiene que pelear contra su propia ignorancia, tiene que pelear con las dificultades en el texto, tiene que pelear con la gente que quiere quitarle sus prioridades, tiene que pelear con su propia pereza, tiene que pelear con su propio pecado, digo, es una guerra. Escuche, el día de victoria es el domingo, ¿quiere saber usted por qué me emociona? Se acaba la pelea y me tomó mucho tiempo preparar esto.

Entonces, no estoy menospreciando, no estoy menospreciando el hecho de que, en la vida cristiana hay una necesidad de irritarse por algunas cosas, y empujar un poco, en términos de cumplir con la voluntad de Dios. Pero de lo que él está hablando aquí es que el amor no se enoja con otras personas, el amor no se enoja con las personas, no se molesta. La próxima vez que usted se moleste en casa y usted se enoje, recuerde esto, la razón por la que está enojado es porque usted no ama a la persona con la que usted está enojado, porque cuando usted se enojó, dijo lo que no debería haber dicho, y los hirió, y la razón por la que usted los hirió, es porque usted quería herirlos.

¿Y sabe una cosa? usted decidió, quiero hacer lo que yo quiero, y quiero hacer las cosas como yo quiero, y si no las haces como yo quiero te voy a herir. Como puede ver usted dice cosas que nunca serán olvidadas, dejan cicatrices. Usted hace cosas que lastiman y hieren. El amor soporta toda herida, el amor recibe toda herida, el amor sufre todo sin irritación y sin exasperación a menos de que este defendiendo a Dios, pero cuando tiene que ver con nosotros, lo recibe. Que sucede cuando un marido se enoja, y descarga su enojo contra su esposa, realmente la golpea, sucede ¿acaso él la ama? no, no, él no la ama. Él está más preocupado por él mismo, que cualquier cosa, y si ella cruza esa línea, bum.

Un niño hace algo, a usted no le gusta, ¿qué sucede con ese pequeño bebe frágil que ha sido golpeado? ¿qué le pasa a ese niño que simplemente es azotado al otro lado de la habitación? allí en la pared porque él hizo algo que cruzó lo que usted pensó, que usted pensaba que era para usted, eso es enojo. El enojo es lo opuesto del amor, porque el enojo dice, yo importo tanto que, si haces algo que no me gusta, voy a hacer que lo sientas. No es fácil enfrentar esto, pero le voy a decir algo, a menos de que un cristiano aprenda a manejarlo, usted nunca realmente experimenta amor. Usted puede decirle a su marido que lo ama todo el tiempo, pero si lo único que hace es enojarse con él, va a ser difícil para él estar convencido de esto, es muy difícil.

Usted puede decirle a sus hijos, que usted ama a sus hijos, pero si lo único que usted hace todo el tiempo es gritarles, irritarse con ellos, molestarse con ellos, van preguntarse cómo es posible que ellos, nunca pueden hacer algo, que hace que usted este feliz, y ¿cómo es posible que de vez en cuando usted no está feliz porque ellos están felices y no deja usted de estar infeliz? El amor es la única cura para la irritabilidad, ya que la irritabilidad en el análisis último, es simplemente estar centrado en uno mismo. Jonathan Edwards, voy a cerrar con esto, tercer presidente de la Universidad de Princeton, uno de los más grandes predicadores de la historia, tuvo una hija que tenía un temperamento incontrolable.

Un joven se enamoró de su hija, y él vino, y claro el joven no habría sabido eso probablemente, porque usted sabe, cuándo usted está cortejando todo es corazones y flores. Pero el joven se enamoró y pidió casarse con ella. Entonces él vino y él dice, doctor Edwards quiero casarme con su hija. No puedes tenerla, fue la respuesta bruta de Jonathan Edwards. Pero la amo, el joven dijo. Aun así, no la puedes tener, Edwards repitió. Pero ella me ama, respondió el joven. Todavía no la puedes tener. ¿Por qué? dijo él. Porque ella no es digna de ti. Pero él dijo, ella es una cristiana ¿no es cierto? Si, dijo, Edwards, pero la gracia de Dios puede vivir con algunas personas, con quien nadie más podría vivir.

Como la señora que dijo, pierdo mi temperamento, pero se acaba en un minuto. Y así es la bomba atómica. Podemos hablar mucho de lo que el temperamento hace para destruirlo a usted, pero el punto que Pablo está presentado aquí no es eso, es simplemente esto, no es amoroso. Hágase la pregunta ¿usted es cristiano? ¿el amor de Dios ha sido derramado en su corazón? Jesús es el amor personificado, Pablo es un modelo de amor, ¿está usted siguiendo esos modelos o es usted un cristiano como los Corintios, y se ve a sí mismo como lo opuesto de todas estas cualidades? Oremos. Gracias Padre de nuevo en esta mañana por ministrarnos, a mí de nuevo, estoy muy distante en algunas de estas cosas.

Quiero que me ayudes a ser el hombre que tú quieres que sea, a tratar a mi esposa y a mi familia, y a mis amigos y a mi mundo, a mis vecinos no salvos como deben tratados, la manera en la que Jesús los trataría, totalmente motivado por el amor y la abnegación y oro eso por todas estas personas queridas. Te agradezco por todo los que han venido esta mañana, satisface sus necesidades, Señor, en tan solo esa manera especial que tú puedes hacerlo, en el nombre de Jesús, Amén.

 

  

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