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Estamos explicando 1ra de Corintios capítulo 13, y estamos tomando nuestro tiempo porque es tan, tan vital. Y en el versículo 13 de 1ra de Corintios 13, dice: que el mayor de ellos es el amor, y como consecuencia demanda una gran cantidad de atención. No será apropiado tratar con un tema así con algún tipo de consideración limitada. Entonces hemos estado tomado nuestro tiempo y viendo cuidadosamente estos pensamientos. Y de manera más específica, estamos viendo los versículos 4 al 7. 1ra de Corintios 13: 4 al 7. Esto es parte de nuestro estudio continuo de 1ra de Corintios, y en este capítulo maravilloso, realmente estamos leyendo cuatro versículos aquí, que nos dan la propia definición de Dios, del amor. Si algo necesitaba ser definido, es el amor.

En nuestro día y tiempo, en nuestro mundo, la palabra es usada y abusada. Y entonces aquí está la propia definición de Dios de lo que es el amor y Él lo define en base a lo que el amor hace. Y hemos estado aprendiendo muchas, muchas facetas del amor, conforme hemos estado viendo y avanzando a lo largo de las quince cualidades del amor en los versículos 4 al 7. Permítame leérselas, y siga conforme leo. El amor no es sufrido, es benigno. El amor no tiene envidia. El amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Ahora en esa lista simple de quince cualidades, usted tiene aquí lo que resume la definición propia de Dios, la descripción mejor, de Dios, del amor. Es dicho, que, en un patio de una iglesia, en la aldea antigua de Lemington, Inglaterra, hay una lápida. Y lo único que está escrito en la lápida, están estas palabras. Aquí yace un miserable que vivió para sí mismo y no se preocupó por nada más que ganar dinero. Y ahora en donde está y como está, nadie sabe y a nadie le importa. En contraste, hay una lápida en la catedral de San Pablo en Londres, y dice: sagrada para la memoria del General Carlos Jorge Gordon, quien en todo momento y en todo lugar, entregó su fortaleza a los débiles, su sustancia a los pobres, su compasión a los sufrientes, su corazón a Dios.

Dos epitafios, dos opuestos distintos. Una vida muestra una ausencia de amor, la otra vida muestra amor. Y realmente me imagino que, en el último análisis de todo, las únicas personas que realmente contribuyen en el mundo, son los que son abnegados. O, dicho de otra manera, el único momento en el que alguien contribuye es cuando hace algo que no es egoísta. Las personas realmente útiles en el mundo son las personas que han entregado su fortaleza a los débiles, su sustancia a los pobres, su compasión a los sufrientes, y sus corazones a Dios. Y eso es lo que el amor hace, no sé cuál será el comentario de mi vida, con frecuencia que lo inteligente es ser como Benjamín Franklin, escribir tu propio epitafio para que lo coloquen en tu lápida.

Pero ciertamente, será trágico si en el momento de nuestra muerte, fuera hecho público de que estuvimos pasando nuestra vida entera, desfilando nuestro egoísmo. Nada es suficiente en la vida de un cristiano, excepto el amor, es todo. Y la conducta del amor es lo que el Espíritu Santo está buscando aquí en la asamblea corintia, simplemente no sucedió. Y necesitaba pasar, entonces algunas palabras fuertes son dadas aquí. Estos corintios habían recibido del Señor todo lo que Él podría dar. Él les había dado salvación, al Espíritu Santo, la esperanza del cielo, seguridad, la verdad de la doctrina sana, dones espirituales, lideres, capacidades, maestros, bendiciones de gracia, y a pesar de todo eso, eran egoístas y no tenían amor.

Se satisfacían a sí mismos, estaban centrados en sí mismos, y se herían unos a otros con sus despliegues de arrogancia. Inclusive en el área de sus dones espirituales, que estuvieron diseñados el uno para el otro, sus dones fueron diseñados para ser usados para ministrar a otros, se habían vuelto un despliegue, una muestra egoísta, arrogante. Y entonces el Espíritu Santo escribe a la mitad de la sección de dones espirituales, este gran, gran capítulo del amor, y define el amor, porque sin amor, todo su ministerio es ruido, todo su ministerio no es nada. Y entonces, deben entender lo que es el amor, y como se conduce. Y como dije, esta es la descripción personal, del amor, de Dios.

Y mencioné varias veces en las últimas dos semanas. Permítame tan solo resumirlas de manera muy breve para que entienda algunas claves de estos versículos. Uno: el amor solo puede ser descrito al observarlo en acción. Por eso, todos los términos aquí son verbos. El amor no es solo algo que usted define, es algo que usted hace. Solo puede ser descrito en acción. En segundo lugar: el amor no es un sentimiento, o una actitud, es una acción. En primer lugar, entonces, el amor solo puede ser descrito al observarlo en acción. En segundo lugar, el amor no es un sentimiento o una actitud, sino una acción. Y, en tercer lugar, el amor siempre está relacionado con alguien más, nunca conmigo mismo. Nunca conmigo.

Ahora, con esas tres cosas en mente, tenemos un entendimiento del significado de estos versículos. Están explicando lo que el amor está haciendo, independientemente al que lo hace sino relacionado con el que es el objeto de su amor. Y conforme vemos a Pablo dividir el amor en todos sus componentes aquí, quince cualidades, es como si la gran luz del amor de Dios tocara el prisma de las Escrituras y se dividiera en sus partes componentes y usted ve todos los colores del amor. Y recuerde que el retrato del amor aquí, es el retrato de Jesús también, porque él es el amor encarnado. Ahora, ya hemos estudiado varias de estas cualidades. Permítame tan solo repasarlas, y vamos a comenzar en donde nos quedamos la última vez.

Pero veamos todas brevemente, comenzando en el versículo 4. Quince cualidades del amor, todas describiendo la acción del amor. En primer lugar, el amor es sufrido. Y lo que vimos que eso significa es que el amor es paciente con la gente, nunca se le acaba la paciencia. Es el corazón, por ejemplo, del padre que espera del hijo prodigo. Que espera, y espera, y espera. Y cuando el resto de la gente se ha dado por vencido, y cuando otras personas se han amargado, sus brazos están abiertos para recibir al hijo cuando él llega a casa, sin importar lo que él ha hecho. El amor es paciente con la gente. En segundo lugar, el amor es amable. Vimos que la raíz en su significado de la palabra, significa el amor es útil a otras personas, se gasta en otros.

En tercer lugar, el amor no tiene envidia. El amor nunca es celoso. La asamblea corintia era celosa, había un espíritu de división. Habían facciones, habían grupos y peleas, pero el amor nunca se encela, porque el amor nunca busca nada para sí mismo, y entonces nunca quiere lo que alguien más tiene. Y debido a que el amor ama a alguien más tanto, está totalmente contento porque alguien más tiene lo que él tiene. En cuarto lugar, vimos que el amor nunca se jacta, vimos que el significado de la raíz ahí es una bolsa de aire. El amor no es una bolsa de aire, que está usando su boca para hablar de sus méritos debido a que el amor está mucho más preocupado porque alguien más reciba, el amor no tiene mucho que decir acerca de sí mismo.

Arnold Bittingler se enfoca en particular en el problema corintio, cuan él dice, el amor ni siquiera se involucra en chismes acerca de milagros sensacionales, visiones y profecías, etcétera. Estamos viendo eso inclusive en la actualidad, la jactancia está diseñada para hacer que otras personas se sientan inferiores, y el amor nunca haría eso. En quinto lugar, el amor no se envanece. Y vimos que esto está hablando de la actitud interna que resulta en la boca con aire. La palabra ‘phusioó’ significa inflar, y ahí es de donde viene envanecer. Y, e inflar, como usted sabe, usted toma un globo o lo que sea y usted lo infla. Y la palabra simplemente significa ‘exagerar’.

Y cuando una persona es ‘phusioó’, cuando una persona está inflada, está inflada o exagerada en su propia imagen de sí mismo, una persona que exagera su concepto de los hechos, acerca de sí mismo. Y el resultado con todo ese aire caliente que lo ha inflado adentro va a salir, entonces, alguien que está inflado por dentro va a ser una bolsa de aire por fuera, esas dos van de la mano. Muy bien, número seis, aprendimos en el versículo 5 que el amor no hace nada indebido. La gente desconsiderada está centrada en sí misma. Están diciendo, voy a hacer lo que yo quiero, como quiero, te guste o no. Y eso es desconsiderado, pero el amor nunca es desconsiderado. El amor siempre considera como alguien se va a sentir, como van a responder.

Entonces, nunca se conduce de manera desconsiderada. Nunca es indiferente a los sentimientos de otros, nunca menosprecia las actitudes y propiedades de otros. En séptimo lugar, y todavía estamos repasando. Esta realmente es la clave de toda la sección. El amor no busca lo suyo propio, versículo 5. El amor no busca lo suyo propio, el amor no es egoísta. Los corintios, claro, eran tan egoístas. Únicamente buscaban la edificación personal, satisfacción personal. El amor busca la satisfacción y la edificación de otros, es abnegado. Después cerramos nuestro estudio la última vez, al explicar la octava de estas cualidades en el versículo 5, el amor no se irrita.

Y vimos que la palabra irrita, literalmente significa irritado u enojado, molesto. El amor nunca se irrita, el amor nunca se molesta, el amor nunca se enoja. Ahora, puede ser usada, esta palabra puede ser usada en un buen sentido, de indignación justa. Por ejemplo, en Hechos capítulo 17, y el versículo 16 dice: Y el apóstol Pablo estaba esperándolos en la ciudad de Atenas, y su espíritu se enardecía cuando vio que la ciudad estaba totalmente entregada a la idolatría. Y usa la misma palabra ahí cuando dice que su corazón se enardecía. Él estaba molesto, él estaba irritado y estaba enojado por la idolatría. Ahora, esa es indignación justa. Él estaba enojado porque algo era una afrenta a Dios.

Pero de lo que Pablo está hablando aquí no es eso, él está diciendo el amor nunca se enoja cuando alguien te ofende. No está hablando de la naturaleza de Dios siendo manchada, no está hablando de defender la naturaleza justa de Dios. Simplemente está hablando de relaciones personales y el amor no se irrita cuando es ofendido por otra persona. No se molesta, no se enoja. Y entramos en cierto detalle hablando de eso la última vez. Y William Barclay dice, en este mundo hay solo dos tipos de personas. Aquellos que continuamente están pensando en sus derechos, y aquellos que continuamente están pensando en sus deberes. Y su deber es amar.

Usted puede reducirlo a eso, es simple. Si usted tiene un problema irritándose y molestándose, si usted tiene un problema enojándose, perdiendo su control, perdiendo su temperamento, es porque usted tiene una manera de pensar que es egoísta. En otras palabras, usted está totalmente preocupado en usted mismo. Usted está manejando por el camino, ilustración simple, todos lo hemos vivido, usted está manejando por el camino, y usted sabe, hay un pequeño espacio entre usted y el hombre que está enfrente, y un hombre se mete enfrente de usted. ¿Se da cuenta? ¿Y qué pasa? Ahí sube el termómetro. Ese sucio, usted sabe. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? La diferencia es que usted quería ese territorio, ese es mío.

¿Se da cuenta? Esa es la actitud y alguien más le quitó los derechos a usted. Y la razón por la que usted se enojó es porque usted tenía una mente predeterminada, pensando que usted es el que importa. No importa si él tenía que ir a un lugar también, y esa era una opción posible que él tenía. Oh, usted sabe, cuando dos carriles se meten en un carril y usted ve a algún hombre que se mete así y acelera, para que él esté a un centímetro de el de adelante para que usted no pueda entrar. ¿Y cómo maneja usted eso? ¿Le molesta? ¿O, se encuentra a sí mismo comenzando a enojarse? Va a depender si su manera de pensar es egoísta o abnegada. Así de simple.

Entonces, cuando la gente se enoja y se molesta y se irrita, y dicen, bueno, tengo un derecho, no lo puedo evitar, las circunstancias…No, no son las circunstancias, es la preocupación de su mente de que usted importa, de que sus derechos importan, de que su territorio es invencible, y cuando alguien se mete a su territorio o viola sus derechos, disparan ese enojo, porque usted ya ha determinado que usted tiene sus derechos. Pero en donde usted no considera que nada es su derecho y todo es su deber, usted nunca tendrá un problema, porque la gente puede ofenderlo una y otra vez y su única respuesta es, debido a que mi deber es amarlo, esto es simplemente otra oportunidad maravillosa. Usted ve al apóstol Pablo, por ejemplo, y usted ve a un hombre que nunca se vengó, ¿por qué? porque nunca se vio a si mismo teniendo algún derecho. Él nunca se vengó.

Lo único que molestaba a Pablo eran las cosas que molestaban a Dios, él estaba defendiendo la justicia de Dios, pero él nunca maldijo a la gente que lo apedreó. Él nunca se enojó en contra de alguien que hizo lo que quiso, cuando él estaba tratando de predicar un sermón. Él nunca se enojó contra alguien que lo aventó a la cárcel, él nunca dijo cosas malas acerca de la gente judía que finalmente lo metió a la cárcel. Él nunca maldijo a la gente que lo tomó y lo encadenó en Roma, ¿por qué? porque él nunca vio a alguien que violaba sus derechos, porque él nunca consideró algo su derecho, solo fue cuestión de que todo era un deber, y el deber siempre fue amar.

Pero en la iglesia corintia usted hacia una cosa para ofender a un hermano corintio, y observe el capítulo 6, el siguiente paso es que usted está en la corte, él lo está demandando a usted. Estaban ocupados defendiendo sus derechos, como puede ver el amor soporta las heridas sufridas en manos de otros sin irritación alguna, porque el amor es totalmente abnegado, nunca se defiende a sí mismo. Ahora, no estoy diciendo que usted tiene que ser insensible de manera ridícula, si hay conducta ofensiva, usted lo percibe y usted tiene todo derecho, es normal ser sensible, sentir algún dolor. Pero el hecho de que esa sensibilidad produzca irritación, enojo, molestia, una conducta fuera de control, no es semejante a Cristo.

Y realmente creo que una de las razones para la enfermedad mental y la enfermedad física, particularmente en nuestra sociedad, es que tenemos a todo mundo que está buscando sus derechos. Y usted sabe que no sirve de nada, para su estómago, o para muchas otras partes de su cuerpo eso, eso es malo. Cuando todo mundo está peleando por sus derechos, en lugar de que todo mundo esté buscando una oportunidad privilegiada para cumplir con deberes de amor. Bueno, no estoy diciendo que usted no necesita molestarse por algunas cosas, como dije la semana pasada. Algunos cristianos, más vale que se enojen o de lo contrario, nunca harán algo significativo en contra del diablo.

Pero al mismo tiempo no hay sentido en enojarse unos con otros, enojarse, estar fuera de control por lo que la gente hace o dice acerca de usted, envenenaría el amor. Granville Walker dijo, el amor es la única cura para la irritabilidad, porque la irritabilidad es únicamente otra manifestación de estar centrado en uno mismo, y el amor que saca un hombre de sí mismo, y centra el enfoque de su atención en el bienestar de otros, es su única cura. Fin de la cita. Entre más rápido aprenda usted que lo que importa es el resto de la gente, menos problemas va a tener usted con lo que le sucede a los derechos de usted.

Entonces el amor no se enoja, no se molesta, no se irrita, nunca se enoja. Veamos el número nueve, y comenzaremos realmente en donde debemos comenzar esta mañana. Número nueve, está en el versículo 5, al final del versículo. El amor no guarda rencor. ¿Sabe usted algo acerca del amor? Esto es lo que la palabra significa aquí, la palabra literalmente, no guarda rencor, es la palabra griega ‘logizomai’. Y esa palabra es una palabra de contadores, literalmente significa, mantener un cálculo matemático, es la palabra que se usa en un libro de un contador. Y la razón por la que usted escribe cosas en un libro de contador, es para que usted no olvide cosas ¿verdad? Porque son cosas esenciales.

Y lo que él está diciendo aquí es que el libro, nunca mantiene libros de la maldad que le hicieron. El amor nunca mantiene un registro de la ofensa de todo mundo. La idea es hacer que alguien sea responsable por alguna herida, maldad o algo malo. El amor simplemente perdona y olvida. Crisóstomo, el primer padre de la iglesia, tuvo un pensamiento hermoso aquí, él dijo: el amor es como una chispa, que cae en el mar y es apagada cuando una herida cae en un cristiano amoroso, es ahogada con esa certeza. Y así debería ser, ahogada en el mar del amor. Ahora, para ilustrar la idea aquí, usted simplemente necesita ver la palabra ‘logizomai’, menciono la palabra, porque algunos de ustedes van a estar buscándola, pero la palabra es el verbo mismo que es usado en el Nuevo Testamento para hablar del acto perdonador de Dios.

Entonces, así como Dios no ha mantenido registro alguno de nuestro pecado, así tampoco debemos mantener registro alguno de las maldades de otros. De hecho, la palabra ‘logizomai’ es traducida en el Nuevo Testamento con esta palabra en inglés, imputado. Y es usada en muchos pasajes. Observe conmigo por un momento, Romanos capítulo 4, y versículo 8. En Romanos capítulo 4 y versículo 8 leemos esto: Bienaventurado el varón, (claro que esto sale del Salmo 32), bienaventurado el varón a quien el Señor no culpa de pecado. Ahora escuche, bienaventurado el varón, en las palabras de 1 Corintios 13, de quien el Señor no mantiene registro de maldad.

La gente dice, bueno, algún día cuando lleguemos al cielo vamos a enfrentar el registro de nuestra maldad. No, no hay registro. Bienaventurado el varón a quien el Señor no mantiene registro de maldad. No hay nada escrito en el libro. En el libro, que habla de John MacArthur usted lo abre y dice una cosa, justo. Es cerrado y colocado en el archivo. No hay registro.

¿Por qué? el Señor no suma matemáticamente nuestro pecado, Él no mantiene una cuenta de nuestro pecado, esa es una gran verdad. Yo estoy contento por eso, ¿y usted? 2da Corintios 5:19, en respuesta al versículo 18 que Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. Ahora observe, no tomándoles en cuenta sus transgresiones.

En otras palabras, para aquellos que vienen a Cristo, Dios no mantiene un registro de maldad. Dios no mantiene contabilidad, Dios no piensa ninguna maldad de ellos. Hombre, esa es una realidad fantástica. Dios nunca mantiene la cuenta de la maldad de un creyente. Dice usted, bueno, ¿qué hay en el libro? Como dije, Romanos capítulo 4 nos dice, versículo 6, así como David también describe la bienaventuranza del hombre a quien Dios, imputa ¿qué? justicia, justicia. Ahí en el versículo 22 de Romanos 4, y por tanto le fue imputado, o le fue contado por justicia. En Santiago 2:23 lo mismo, Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia. En otras palabras, Dios únicamente mantiene cuenta de justicia, nunca de la maldad.

Ahora ese es un concepto fantástico, Dios no tiene resentimiento. Escuche, Dios ha sido ofendido, ¿alguna vez a usted ofendido a Dios como cristiano? ¿alguna vez? Yo sí, todo el tiempo. ¿Pero sabe una cosa? Él no dice, hombre, estoy cansado de eso MacArthur, y voy a comenzar escribiendo tus cosas si no te corriges. No, Él no dice eso, Él no guarda registros. Perdón absoluto. Eso es porque nos ama, ¿verdad? De tal manera nos amó Dios que no guarda un registro de nuestro pecado. Él simplemente lo perdona todo. Y sigue perdonando, y sigue perdonando. Y sigue perdonando.

Pero el resentimiento mantiene libros de eso, y con frecuencia hacemos eso, y mantenemos libros, y leemos el registro, y lo leemos, y lo volvemos a leer, y estamos ahí pensando en la ofensa de alguien más, una pequeña piedra la convertimos en una montaña de hostilidad. Pero Dios es amor, y Dios solamente escribe una cosa en su libro de cuentas, y eso es, justo.

Un escritor escribe que, en Polinesia, en una de las islas, él encontró algunos nativos que pasaban mucho tiempo peleando. Y era por costumbre que toda persona mantenía recordatorios de su odio. Y entonces, colgados del techo de la choza, alrededor de la choza estaban artículos, y cada uno de esos artículos representan algo acerca de alguien que hace que odien a esa persona.

Dice usted, eso es increíble. Sin embargo, ¿puede imaginarse eso en nuestra sociedad? En la casa de toda persona decorada con cosas así. Sin embargo, no es mentira decir que en la mayoría de nuestras mentes tenemos algo de eso colgando. Eso no es algo que nos gusta admitir, pero me temo que es verdad. El amor nunca se acuerda de las maldades. El amor se olvida rápido, y ve más allá del pecado de una persona, para ver su potencial, el hecho de que Dios los ama. El amor vacila en creer algún rumor. El amor siempre perdona, el amor nunca mantiene un registro de la maldad. Nunca se irrita como vimos, y nunca se resiente. Eso es amor. ¿Usted ama así? Esa es la manera en la que Jesús amó, así es como debemos amar.

Después Pablo da la última de los ocho aspectos negativos en esta lista aquí. Observe, el amor no se goza de, ¿qué? de la injusticia, versículo 6. El amor no se goza de la injusticia. La palabra injusticia simplemente significa iniquidad, es la palabra que habla de pecado, injusticia, el amor nunca se regocija en el pecado. Ahora, podremos hablar de esto de muchas maneras, porque hay muchas, muchas maneras diferentes en las que la gente se regocija en el pecado. Una seria, algunas personas se regocijan en su propio pecado pensando que se están saliendo con la suya. Hombre, ¿sabes lo que hice? Hice esto. ¿Sabe una cosa? alguna vez ha oído a la gente jactarse del pecado.

Estuve en la peluquería esta semana y un hombre vino y se sentó, y en cierta manera era alguien que se veía algo raro, pero de cualquier manera vino y se sentó. Y el peluquero le dijo, cuando te veo, siempre pienso en dos cosas. Él le dijo hola, primero, usted sabe. Cuando yo, pienso en dos cosas, cerveza y cigarros. Y él se rio. Sí, ese soy yo, cerveza y cigarros. Pero se te olvidó una más. Y él dijo, ¿qué? Mujeres, ¿se da cuenta? Y mientras que estuve sentado ahí, él estaba ahí contando sus cosas. Este hombre dijo, ah…y eso es lo más importante, ¿se da cuenta? Y despegó, por media hora, una conversación acerca de todas estas mujeres que él está recogiendo y conociendo en bares, y todas estas cosas que están pasando.

Y yo, simplemente estoy ahí sentado callado. Y usted sabe. Entre más están cortándome el cabello más expuestas están mis orejas. Y no estoy muy seguro de cuánto tiempo más puedo soportar eso. Usted sabe. Y Marcos, mi hijo de 8 años está sentado ahí, así, él me volteó a ver una y otra vez, viendo que hago. Usted sabe.  Finalmente, después de un periodo largo de tiempo de escuchar a este hombre regocijarse en su iniquidad, simplemente me cansó. La gente se estaba riendo, pero yo no me podía reír. Porque no me puedo regocijar de eso, lo único que podía sentir por el hombre era dolor, porque conozco la consecuencia. Finalmente, el hombre que estaba cortándome el cabello dijo, ¿a qué te dedicas?

Era obvio por mi silencio durante veinte minutos. Usted sabe, le dije, bueno una cosa que no hago es hablar así, y le dije, la otra cosa que hago es que soy un ministro. Usted sabe, y después las tijeras comenzaron a ir así boing-oing-oing rápido, oh, oh, dijo él. ¿Sabe una cosa? simplemente me sentí triste en mi corazón porque no puedo regocijarme en la iniquidad, inclusive en la de ese hombre. Pero permítame decirle algo interesante, esa es una manera de regocijarse en la iniquidad, simplemente jactarse de su pecado. Usted dice, bueno, ciertamente los cristianos nunca harían eso. Oh si, lo hicieron. ¿Sabe usted quien hizo eso? Los corintios. Lea el capítulo 5. Si. Estaban cometiendo fornicación, incesto y estaban orgulloso por ello, 1 Corintios 5:2.

Literalmente se estaban jactando por ello, hablando de eso. Siempre me recuerda la historia de Ernest Hemingway, hubo un artículo en la revista Eternity, que presentó algunas series de él y hubo un artículo ahí, en donde él había dicho que, usted puede pecar y salirse con la suya. Y él dijo, la idea antigua del pudor del pecado, el punto de vista victoriano, fundamentalista, de que hay consecuencias, es tanta basura. Hemingway es una prueba viviente de que usted puede pecar y salirse con la suya. Y hombre, él realmente le encantaba y se jactaba de ello, y diez años más tarde, al día en que el artículo fue escrito, él tomo una bala y se voló la tapa del cerebro.

Usted se regocija sobre el pecado, por cierta cantidad de tiempo. Pero hay gente que quiere hacer eso, creen que es lo que deben hacer. Prueba que son hombres. En cierta manera les da una invencibilidad, son más grandes que Dios se da cuenta. Es como un complejo de Dios, esa es una manera. Pero la otra manera, es que en cierta manera se regocije por la iniquidad de alguien más, porque usted no lo hace y lo hace en cierta manera ser a usted cuasi-santo, ¿me entiende? Digo, con frecuencia pienso, tome por ejemplo los periódicos, las ventas de los periódicos dependen de que se relata la iniquidad, ¿verdad? Digo, está en Los Ángeles, en su Injusticia, es la Iniquidad del Heraldo, básicamente.

Digo, eso es todo. Usted abre, y tal y tal dejó a su esposa, y violó a tal y tal, y cometió tal y tal un crimen, y tal y tal mató a alguien, y está pasando esto en la Casa Blanca, y está pasando esto acá. Y corrupción aquí, corrupción allá y nosotros los cristianos tenemos una tendencia a decir, Ahí van de nuevo, y usted sabe. Aquí estamos nosotros en nuestro refugio santo, y lo que realmente estamos haciendo es convencernos a nosotros mismos de que realmente somos santos, porque no hacemos eso, y es algo agradable que alguien más lo haga, porque eso nos da un estándar con que compararnos. Eso es regocijarse en la iniquidad. Lo he visto pasar en un caso de divorcio.

Dos personas se divorcian, dos cristianos a veces, y no tienen base alguna para hacerlo, digo, no hay base escritural para hacerlo, como la fornicación. Simplemente se divorcian, y después un cónyuge se da cuenta eventualmente, empiezan a estudiar la Biblia de que la única base bíblica se da en la fornicación, pero no había ninguna fornicación entonces están en problemas. No pueden volverse a casar. Entonces, comienzan a esperar que la otra persona cometa adulterio, o eso me ha pasado más veces de lo que me gustaría hablar. Y usted casi puede detectar, usted dice, bueno no se usted sabe, no sé qué lo han hecho. Y cuando lo hacen o piensan que lo han hecho.

Usted oye alguien hablar por teléfono y dice, escucha, acabo de descubrir que él si lo hace, él está cometiendo adulterio. ¿Se da cuenta? Ahora tengo libertad. Se da cuenta. Es casi como si han estado orando Señor ayúdalo a cometer adulterio. Dice usted ¿realmente ha pasado eso? Si, sucede. Ha sucedido muchas veces y lo he visto en el ministerio, en donde usted tiene ese deseo profundo de que el adulterio suceda, para que usted entonces tenga, base legitima para volverse a casar. Esa es tan solo una ilustración. Usted puede regocijarse en la maldad, al desear que alguien pecara o al estar contento porque alguien peca para que usted se sienta o se vea mejor.

Oh simplemente al disfrutar el hecho de que usted percibe cierta invencibilidad cuando usted peca. He oído a cristianos inclusive decirme, bueno, he estado cometiendo ese pecado por mucho tiempo y Dios no ha hecho nada al respecto aún. Bueno, Dios opera de manera lenta, la Biblia dice. Usted no puede regocijarse en la iniquidad si usted ama. ¿Sabe por qué? número uno, porque la iniquidad afrenta a Dios. Y si usted ama a Dios usted no quiere que Él sea afrentado, ¿verdad? ¿Qué es lo que usted piensa que David quiso decir en el Salmo 69:9 cuando dijo, los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí?

Él quiso decir, cuando tú eres deshonrado yo estoy en agonía. Usted no se puede regocijar en el pecado que afrenta a Dios, de ninguna manera. Usted ve a su alrededor en la actualidad en nuestra sociedad y el tipo de cosas que nuestra sociedad hace para entretenerse, el tipo de cosas que son toleradas por nuestra sociedad, están desfilando el pecado abierto en nuestra sociedad. Y un cristiano que se regocija en eso, que tolera eso, no entiende lo que significa amar a Dios porque eso es tan ofensivo para la santidad y la pureza de Dios, que, si usted realmente amara a Dios, eso simplemente lo haría sentir frio en el interior. No hay lugar para regocijarse.

Entonces, no hay pensamiento de regocijarse por la maldad. En segundo lugar, no solo en relación con Dios sino, ¿cómo es que usted se regocijaría sobre el pecado, cuando usted conoce la consecuencia? Eso es lo que yo estaba pensando acerca de este hombre en la peluquería. En lugar de reírme de sus bromas, para mi eran como clavos en su ataúd. Lo único en lo que podía pensar era que el hombre no tenía esperanza. Si Dios no viene a su vida, y no conoce a Cristo, él es un hombre condenado debido a su pecado. Entonces, no hay manera en la que un cristiano se regocije en el pecado. Y como puede ver esa es la razón, esa es la razón por la que el creyente está tan ansioso por corregir el pecado.

La gente dice, bueno, si amas a todo mundo, ¿cómo puedes disciplinar a la gente? Porque amarlos es odiar su pecaminosidad. Permítame mostrarle una ilustración. 2da Tesalonicenses capítulo 3, versículo 5, y quiero que vea el contexto aquí, dice esto: “Y el Señor dirija sus corazones al amor de Dios”. Vamos a detenernos ahí. Hombre, que afirmación tan hermosa.

Él dice, Y el Señor dirija sus corazones al amor de Dios. Él dice, quiero que se caractericen por el amor. Ahora, veamos el amor en acción, versículo 6. Os mandamos en el nombre del Señor Jesucristo que se aparten de todo cristiano que anda desordenadamente, y no según la tradición que recibió de nosotros.

Versículo 14, si alguno de ellos no obedece a la Palabra, por esta epístola señalen a ese hombre, y no se asocien con él para que se avergüence. Y no lo tengan como enemigo, sino amonéstelo como hermano. Ahora él dice esto, encuentras alguien que es un creyente, lo sacas, cortas tu comunión con él, no debes tener nada que ver con él, porque eso es parte de dejar que el amor de Dios venga a tu vida. Porque el amor odia el pecado, y el amor va al pecador y dice, eso no está bien. Y el amor purifica la comunión y quita el pecado para que no manche al resto de la gente. Entonces, cuando alguien viene y dice, bueno, tu iglesia disciplina, ¿no crees que eso es menos que amoroso? Yo digo, eso es amoroso. Eso es amoroso. El amor no tolera la maldad. El amor no se regocija en el pecado. ¿Por qué? afrenta a Dios, y trae castigo al pecador.

Y también es verdad que lo que realmente este versículo toca y usted podría pasarlo por alto si no tiene cuidado en pensarlo, es que toca la idea del chisme, porque no da lugar para que inclusive se relaten cosas malas. Con frecuencia he pensado en que, si nunca estuviéramos en el chisme de hablar, de las fallas y pecados de otros, me pregunto qué parte de nuestra conversación terminaría. Digo, ¿qué haríamos? Si no leyéramos el periódico, y reportáramos toda la maldad por todos lados, sino leyéramos de los fracasos y faltas, y pecados de la gente que nos rodea, ¿de qué hablaríamos?

Sin embargo, esto junto a Santiago 3, probablemente esta es la condenación más fuerte en el Nuevo Testamento con relación al chisme. El amor no se regocija en la iniquidad. Y si no se regocija en ella, no está contento de oírla y no estará contenta en hablar de eso. Algunas personas dicen, bueno, es la verdad, es simplemente la verdad. Digo, esto es un hecho, esto no es una suposición, esta es la verdad. Escuche, eso no significa que usted tiene que decirlo, y usted sabe en la actualidad, oímos eso. Dile a todo mundo la verdad, tenemos que tener apertura, preparación de sensibilidad, todo eso, habla lo que sientes. Di la verdad. El amor no se regocija en la maldad de alguien más, y entonces el amor no lo pasa por todos lados.

¿Por qué? porque vas a hablar de algo que afrenta a Dios. ¿Por qué vas a hablar de algo que hiere, y lastima, y le duele al pecador que lo hizo? ¿Por qué? si fueras amoroso con Dios, y amoroso con ese individuo no lo harías. Hubo un editor de periódico en un área del campo en Estados Unidos, que se cansó de la gente que siempre estaba escribiendo el periódico, y diciendo, tu no reportas las noticias con suficiente honestidad. Eres demasiado tendencioso, siempre eres demasiado amable. Entonces, él decidió responder a esas quejas. Él anunció en la publicación de la próxima semana, que él contaría toda la verdad de todo mundo, y de todo.

Bueno, la gente estaba tan dispuesta, esperando el periódico que se vendió inmediatamente y tengo aquí algo que presenta algunos de los artículos que estuvieron en ese periódico. Simplemente le voy a leer tres muestras: David Konkie murió en su casa el viernes pasado, por la tarde, y hubo un gran funeral el domingo por la tarde. El ministro dijo que fue una perdida para la comunidad, pero lo dudo. La comunidad está mejor sin él. El doctor dijo que murió de un ataque al corazón, no es cierto. El whisky lo mató.

Otro artículo: el club literario de los miércoles se reunió en la casa de la señora tal y tal. El programa dijo que iban a estudiar la obra de Shakespeare mucho de mucho. Bueno, no lo hicieron. La señora a quien se le asignó presentar el proyecto, nunca había leído la obra y entonces no tenían programa. Pero lo compensaron al estar hablando de chismes de todo miembro que no estuvo ahí, y toda la tarde fue realmente como la obra, mucho que hacer de nada. Después hubo otro artículo. Me gusta este, Winifred Jones and Jim Smith se casaron el sábado en la capilla metodista. La novia es una niña común y corriente que no sabe más de la cocina de lo que sabe un conejo, y nunca ayudó a su mamá, tres días en su vida entera. Ella ciertamente, de ninguna manera es una belleza, y cuando habla se oye como un pato. ¿Quieren honestidad? Tienen honestidad.

El novio es un flojo, él pasa la mayor parte de su tiempo ahí en la alberca, ha estado viviendo en la casa de sus padres toda su vida, él no hace nada, él no vale nada, va a ser una vida difícil para ambos. Suficiente para el periódico. Una mujer escribió otra carta que había decidido no mentir cuando se le preguntara que diera una recomendación para alguien que había trabajado para ella. Esta fue su recomendación. La que lleva esta carta, estuvo trabajando con nosotros durante un mes. La involucramos para que hiciera labores domésticas muy sencillas, pero no lo pudo haber hecho más sencillo. Nos dimos cuenta de que ella era extremadamente cuidadosa en romper nuestros mejores vasos y platos. Ella era cuidadosa con la limpieza de la casa, siempre escondiendo la basura debajo del tapete en donde no se viera. Al servir las comidas, ella mostró buena preparación, porque nunca metió su dedo pulgar en la sopa cuando estaba demasiado caliente, y nunca se le cayó la comida excepto cuando había visitas. Sus habilidades de cocina eran excepcionales, de hecho, diariamente evitamos que cocinara, siempre estaremos agradecidos porque se quedó con nosotros tan poco tiempo.

Algo debe ser dicho, por una honestidad algo velada, ¿no es cierto? Como puede ver, el amor no está buscando desfilar la maldad de todo mundo, el amor no se ríe, ni se burla, el amor esconde ese tipo de cosas de manera gentil. El amor no se goza de la injusticia. En cierta manera, me gusta la definición del chisme que dice: el chisme es el vicio disfrutado de manera vicaria. Pero el amor no hace eso. El amor odia el pecado, el amor odia de la manera en la que lastima a Dios y como lastima al pecador.

Granville Walker dijo, hay ocasiones en las que el silencio es amarillo. Ocasiones en las que deberíamos ponernos de pies, independientemente de las consecuencias desafiar las maldades abiertas de la época y momentos en los que no hacer eso, es la forma más desafiante y descarada de cobardía. Pero, hay otras veces en las que el silencio es de oro, cuando decir la verdad es hacer que muchos corazones sangren de manera innecesaria. Y cuando nada es alcanzado y todo es lastimado por una lengua suelta. Fin de la cita.

Tiene razón, claro. Como puede ver, el amor nunca se goza en la iniquidad. Nunca se goza en lo que ofende a Dios, y rompe el corazón de Dios, nunca se regocija en lo que lastima al pecador, nunca se regocija en lo que daña al pecador. Y entonces, nunca le gusta oírlo, mucho menos, hablar de él. Dice usted, bueno, ¿en que se regocija el amor? El versículo 6 nos dice, la onceava característica del amor. Me encanta esta. El amor se goza de la verdad. Con la verdad es la mejor manera de traducir eso. el amor se regocija con la verdad, no se regocija en la injusticia, sino con la verdad. Ahora, esa es una comparación interesante.

¿Por qué es que él compara esas dos? ¿Por qué no dice, el amor se regocija con la justicia? Porque es claro que la justicia depende ¿de qué? de la verdad. Usted no puede ser justo hasta que se conduzca de manera coherente con la verdad de Dios. Ahora escuche, quiero que vea dos cosas, el amor únicamente se regocija con la verdad, conforme es enseñada y conforme es vivida, mantenga eso en mente. El amor únicamente se regocija con la verdad, conforme es enseñada y vivida. El amor no se puede regocijar con el error, el amor no se puede regocijar con la enseñanza falsa, el amor no puede tolerar la doctrina equivocada. Sin embargo, usted oye a gente decir en la actualidad, bueno, no queremos hacer un problema de lo que ellos creen, únicamente los queremos amar.

Como puede ver, esto es lo que estimuló lo que comúnmente se conoce como el movimiento ecuménico. Esto es lo que ha estimulado todo tipo de personas, uniéndose bajo el nombre del amor, pero cuando la gente me dice, bueno, únicamente queremos amar a todo mundo. Hablé con un líder cristiano bien conocido, y le dije, pero como puedes hacer concesiones con la gente que no cree la Palabra de Dios, así como sabemos que es verdad. Bueno, él dijo, se nos instruye en la Palabra de Dios amarlos. Mi respuesta es esta, pero el amor se goza ¿con que? con la verdad, y esa es la base sobre la cual el amor puede operar. Yo no puedo abrazar a alguien, llamarlo que enseña, cosas diferentes de lo que la Biblia enseña, y tampoco puedo abrazar y amar a alguien en el sentido más puro, que vive una vida que no se conduce conforme a la verdad.

El amor se regocijará cuando la verdad es enseñada, se regocijará cuando la verdad es vivida, no se regocijará cuando esas están ausentes. Y créame, la concesión más ligera va a quitar el gozo del amor. Yo podría amarte, pero cuando tú enseñas error, no me regocijaré. Yo podría amarte, pero cuando tú vives en error, no me regocijaré. La concesión más pequeña roba ese gozo. En 2da de Juan, esa epístola importante encontramos una ilustración útil e interesante de esto, esto es lo que dice, en el versículo 6 y de nuevo, está en el contexto correcto aquí, y este es el amor, y aquí estamos de nuevo con el amor, ‘esto es el amor, que andemos según su mandamiento’.

Ahora escuche, esto es amor, no un sentimiento, no una actitud, sino obediencia a la verdad, que lo que habéis oído desde el principio anden en eso, esto es amor, obediencia, vivir la verdad. El amor no es no considerar la verdad, el amor no es decir, oh bueno no importa lo que tú crees, oh no importa como vivas, amamos a todo mundo de cualquier manera.

No, el amor anda según los mandamientos. Bueno, dice usted, bueno, si alguien varía un poquito, ¿qué acerca de eso? el versículo 7 entra en eso. Muchos engañadores han entrado al mundo, no confiesan a Jesucristo que ha venido en carne, en otras palabras, arrojan dudas acerca de la encarnación de una manera u otra, este es un engañador y un anticristo.

Véanse a ustedes mismos, para que no pierdan las cosas por las que han trabajado, sino que reciban una recompensa completa. Él está diciendo que puedes perder tu recompensa al estar con esas personas. Estas personas que transgreden y no permanecen en la doctrina verdadera de Cristo. No tienen a Dios, y versículo 10, si vienen a vosotros y no traen la doctrina verdadera, no los recibáis en casa, no les digan bienvenido porque el que le dice bienvenido participa en sus obras malas. Ahora, el simplemente acaba de estar hablando del amor aquí, pero él está diciendo el amor no es ninguna excusa para la conducta indiscriminada con respecto a la verdad, ¿se da cuenta?

El amor opera en el área de los mandamientos, y el amor responde hacia la gente que enseña la verdad. Entonces, el amor se regocija en aquellos que enseñan la verdad, y aquellos que viven la verdad. Pero el amor no se regocija indiscriminadamente en cualquier persona y cualquier cosa que resulta usar el nombre de Dios, o de Jesús. Y la Biblia, como puede ver es muy fuerte al tratar el pecado en la conducta, es muy fuerte al tratar el pecado en la doctrina.

Bueno, veámoslo del lado positivo. El amor se goza con la verdad. ¿Sabe usted lo que hace el amor? En lugar de desfilar la maldad de alguien, el amor encuentra el bien, y habla de eso. Me encanta estar con personas así, me ayudan tanto. Quiero tanto en mi vida ser una persona que añada, no que reste. Una persona que reste es alguien que anda por todos lados restándole a la reputación de la gente. Quiero ser una persona que simplemente añada, y siempre hay algo que añadir, siempre hay algún, digo, si Jesús podía ver algún potencial en Pedro, él definitivamente era una persona que sumaba, que añadía. Usted sabe, la mayoría de nosotros habríamos despedido a Pedro mucho tiempo antes de eso, Jesús podía ser en la vida de una ramera que lavó sus pies con lágrimas penitentes, un signo de más, cuando un fariseo no podía haber nada más que un signo de menos. Jesús podía ver en una samaritana que no tenía raza pura, un signo de más.

Jesús era una persona con un signo de más, Él añadía a la gente, Él no sustraía a la gente. El amor es un más, el amor es un signo positivo, alienta a la bondad, encuentra lo mejor y lo exalta. Espero que usted le enseñe a sus hijos eso, espero que sus hijos crezcan aprendiendo a ser personas que suman. Espero que crezcan aprendiendo que lo que usted dice acerca de alguien es lo bueno en alguien. ¿Y sabe una cosa? los hijos van a florecer en el sol del espíritu que los alienta, y los ayuda, los edifica.

Hubo un ministro querido escocés, que toda su vida amó a las personas simples en Escocia, y un día el murió. Y se dijo de él después que él murió, alguien dijo, nadie ha quedado en nuestra aldea que valore los triunfos de la gente común y corriente. 

Espero que hay alguien en su casa que valora los triunfos de la gente común y corriente. El amor lo hace, como usted sabe, busca la verdad y la conducta verdadera, y se regocija. Y al regocijarse cuando hay conducta buena, alienta esa buena conducta, si lo único que usted hace es menospreciar, menospreciar, menospreciar, ese es el tipo de respuesta que usted va a recibir. Si usted edifica, y descubren que usted los está edificando cuando la verdad existe, van a querer eso, y lo van a buscar. El amor siempre se regocija en la verdad. Bueno, espero que, en su vida, como en la mía, el Espíritu de Dios ha podido dar el fruto del amor, y que usted vea ese amor operando, manifestándose de estas maneras.

Ahora, hay cuatro cosas que quedan en el versículo 7, y quedan ahí para la próxima semana, porque no vamos a tratar de cubrirlas el día de hoy. Pero permítame recordarle esto, lo que hemos visto esta mañana. El amor es tan abnegado, que nunca se irrita o se molesta. Está tan preocupado por el bienestar de alguien más que nunca mantiene registros de la maldad que le han hecho. Es tan celoso por la santidad de Dios, y la salud de una persona que nunca se regocija en la injusticia. Y sabe que el estándar, o la norma del gozo es siempre la verdad, entonces se regocija cuando la verdad es enseñada, cuando la verdad es vivida. El amor no es para los tibios, el amor no es para los sentimentales.

El amor es lo más duro y difícil que hay. No es para debiluchos, únicamente es para la fortaleza, demanda la mayor disciplina, el mayor compromiso, la mayor fe que cualquier cosa que he descubierto en la Biblia, vivir por el amor. Cierro con una anécdota. El Doctor Sweeting, presidente de Moody, contó la historia del gran primer ministro de Inglaterra, William Gladstone, esto es lo que dijo. Mientras que enfrentaba una de las grandes crisis de su vida política, Gladstone se sentó escribiendo a las dos de la mañana, el discurso con el que esperaba ganar una gran victoria política, en el Parlamento, al otro día. A esa hora, a las dos de la mañana, llegó a su puerta la madre de un niño discapacitado, pobre, que estaba muriendo, no muy lejos de donde estaba.

Ella le rogó al siervo si le permitía hablar con Gladstone, el siervo le pasó el mensaje que ella quería que él viniera al lugar donde estaba, para que trajera un mensaje de esperanza y animo a su niño sin esperanza, que estaba muriendo. Ella había oído que Gladstone podría tener algo que le pudiera ayudar a él. Sin vacilar, el gran Gladstone dejó la preparación de este discurso tan importante y paso el resto de la noche con ese niño pequeño. Llevándolo a un conocimiento del Señor Jesucristo, quedándose hasta el amanecer, el cerró los ojos del niño muerto, y se fue a casa, dice él, y con su corazón inundado con la paz de Dios. Más tarde, esa mañana él le contó a un amigo, y cito: “soy el hombre más feliz en el mundo, el día de hoy”. Fin de la cita.

¿Porque fue así? a partir del sacrificio de la política nacional entera de Inglaterra, y quizás del mundo, Gladstone se había detenido, para mostrar el amor de Cristo a un niño moribundo pequeño en un lugar en Londres. Y unas cuantas horas más tarde, él presentó lo que los biógrafos han dicho, que fue el discurso más grande de su vida. Y ganó su victoria. Eso es abnegación, eso es ausencia de egoísmo, y el amor es abnegado. ¿Así es usted?

Señor, gracias de nuevo por una palabra clara para nosotros, acerca del amor. Estamos comenzando a ver, estoy comenzando a ver, oro porque el resto de la familia aquí en Grace, esté comenzando a ver, lo que tú estás buscando. Ayúdanos a ver el patrón perfecto de Jesús, de este amor, ayúdanos a ver todas estas cualidades, si tan solo las vemos en vistazos velados en nuestra vida. Por lo menos lo suficiente ahí para ver como son, y ayúdanos a quitar el velo y que podamos vivirlas para que podamos amar de manera plena para tú alabanza, como Jesús amó. Oramos en su nombre. Amén.

 

 

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