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Tome su Biblia y veamos 1 Corintios capítulo 15, de nuevo, este capítulo maravilloso de la resurrección. Sería bueno que se ponga cómodo y determine en su mente que va a estar aquí un rato, hay cincuenta y ocho versículos, apenas estamos en el versículo 20 hoy en adelante. Y vamos a disfrutar un gran tiempo al estudiar este tema de la resurrección.

Esta es una sección en la que me siento muy frustrado porque no creo que mi mente insignificante pueda entender la grandeza que hay aquí. Y mucho menos puede mi vocabulario limitado expresar los conceptos grandiosos que hay en este pasaje. Me gustaría que hubiera una manera de visualizar, alguna manera de entender lo que dice esta sección, versículos 20 al 28, que vamos a estar viendo esta mañana.

Ahora, esto es tan solo parte de nuestro estudio continuo de 1 Corintios. Pronto terminaremos, conforme cubrimos el 16, se acaba. Pero Dios nos ha bendecido tanto en los años que hemos estado estudiándolo juntos aquí. Erich Sauer, un gran teólogo dijo esto, y cito: “La época actual es la época de la Pascua, comienza con la resurrección del Redentor y termina con la resurrección de los redimidos. Entre estos dos puntos se encuentra la resurrección espiritual de aquellos llamados a la vida, mediante Cristo. Entonces, vivimos entre dos pascuas, y en el poder de la primera pascua vamos a encontrarnos con la última pascua.”

La última pascua. ¿Qué es la última pascua? Es lo que es cumplido cuando todos lleguemos al cielo. Cantamos de eso esta mañana. Y hay cuatro grandes promesas conectadas con la última pascua en la Biblia. Hay muchos, muchos detalles, pero cuatro elementos primordiales. Permítame recordarles cuales son. La última pascua en primer lugar involucrará lo que Pablo llama “El Tribunal de Cristo.” Jesús dice, “He aquí vengo pronto, y mi galardón conmigo, para dar a todo hombre conforme a su obra.”

Entonces, eso va a ser parte de eso. Y todos debemos aparecer delante del tribunal de Cristo, dice Pablo en 2 Corintios 5:10. El tribunal de Cristo es dónde recibimos recompensas por nuestro servicio. El segundo elemento de la última pascua es lo que usted podría llamar simplemente “las bodas del Cordero.” Después de que seamos recompensados por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, la Biblia nos dice en Apocalipsis 19 que seremos llamados a una gran cena, los que somos la novia, la iglesia, nos uniremos al novio quien es Jesucristo, consumando el matrimonio espiritual y tendremos un banquete, que terminará todo, un tiempo grande y glorioso. Eso es Apocalipsis 19.

Entonces, la gran pascua promete el tribunal de Cristo, las bodas del Cordero, en tercer lugar, el reino terrenal venidero. En 1 Corintios 6 estudiamos hace unos meses atrás que gobernaremos con Cristo en Su reino. Y entonces, esperamos eso, un tiempo de recompensas, un tiempo de gran comunión con Cristo, y un tiempo de regreso a la tierra para reinar con Él en Su reino. Pero hay un acontecimiento más. El cuarto acontecimiento es realmente la clave de todo, y es lo que la Biblia llama, la resurrección. Eso tiene que venir primero. Antes del tribunal de Cristo, antes de las bodas del Cordero, antes del reino terrenal venidero, para nosotros va a haber una resurrección maravillosa. Este es el clímax de la historia redentora. Y también es el tema de 1 Corintios 15.

Y ahora recuerde, algunos entre los corintios estaban negando la resurrección del cuerpo. Habían creído la filosofía griega de que la gente muerta no resucita, de hecho, el versículo 12 Pablo los confronta diciendo: “¿Cómo hay algunos de ustedes que dicen que no hay resurrección de hombres muertos?” Algunos estaban diciendo que los muertos no resucitan. Pero Pablo confronta eso aquí, y nos da el capítulo más grande jamás escrito acerca de la resurrección corporal. Y él une de manera intima ambos, la resurrección de Jesucristo y la resurrección del creyente, ambos son uno y el mismo.

Ahora, recordará que su argumento sigue un procedimiento muy lógico. Él comienza en los primeros once versículos sin siquiera anunciar el problema que él está explicando, sin siquiera explicar lo que han dicho acerca de que los hombres muertos no resucitan. Él simplemente comienza con los primeros once versículos al recordarles que ya han recibido, han creído, están firmes sobre, y fueron salvos por la resurrección corporal de Jesucristo. Él simplemente les recuerda que ya son creyentes en la resurrección corporal. Por lo menos, la resurrección corporal de Jesucristo. Ya cree en eso, dice él. Y probablemente todos estaban diciendo: Amén, hermano, amén.

Y después el punto es en el versículo 12, “Ahora si Cristo es predicado que resucitó de los muertos, y la suposición es que ustedes ya han creído eso, porque hay algunos de ustedes que no hay resurrección de los muertos, cuando ya creen que Cristo resucitó de los muertos. Ese es el comienzo de su argumento. Bueno, una de las respuestas a eso podría ser, “Bueno, creemos que Cristo resucitó de los muertos, pero eso no tiene nada que ver con nosotros, eso fue único. Eso fue algo excepcional. Ese fue un esfuerzo único. Cristo resucitó de los muertos. Bien, amén. ¿Físicamente? Oh sí. ¿Literalmente? Oh sí. ¿Corporalmente? Sí. Pero eso realmente no tiene nada que ver con nosotros.”

¿Oh? Eso es lo que Pablo ataca en los versículos 20 al 28, ¿no es cierto? Observe el versículo 20, “Ahora, Cristo es resucitado de los muertos,” esa es una afirmación de lo que dijo en los versículos 1 al 11. Y no se detiene ahí. “Él es las primicias de los que durmieron.” En otras palabras, él está diciendo usted no solo puede decir, “Oh sí, Cristo resucitó, creemos eso, pero no tiene impacto sobre nosotros. Su resurrección corporal, literal, física fue creíble. Pero eso no significa que resucitaremos. Pablo dice, “Escuchen, no solo Cristo ha resucitado de los muertos, sino que Él, es las primicias de los que durmieron.” En otras palabras, Él es las primicias de la resurrección, ustedes serán la cosecha que sigue en la resurrección.

Ahora, en eso entra en los versículos 20 al 28, él dice, “Si niegan la resurrección del cuerpo, realmente están en problemas. Si niegan la resurrección del cuerpo entonces Cristo no ha resucitado, el evangelio es inútil, la fe es vacía, los apóstoles son mentirosos, todos estamos en nuestros pecados, los hombres muertos están condenados, y los cristianos son las personas más dignas de lástima en el mundo. Entonces, no deben hacer eso.

Entonces, sé que quieren creer que Cristo ha resucitado. Entonces en el versículo 20 él dice, “Ahora, que sabemos que Cristo ha resucitado, pero no se detengan ahí y digan que no hay impacto. Su resurrección solo son las primicias de la cosecha entera de resurrección que está por venir. Cómo pueden ver, tienen que tener eso,” dice él, “no solo pueden detenerse con Cristo. Él fue resucitado para ser esas primicias de todos nosotros en la vida de resurrección.”

Ahora, con eso en mente veamos el texto. Aquí encontramos simplemente tres cosas, tres elementos primordiales del impacto de la resurrección. Primero, él trata con el redentor; segundo, él trata con los redimidos, y en tercer lugar, trata con la restauración. El redentor, los redimidos y la restauración.

Ahora, la resurrección de Jesucristo fue muy, muy, muy excepcional. Y ahí es en dónde él comienza. Veamos el punto uno, el redentor. “Más ahora, Cristo ha resucitado de los muertos, primicia de los que durmieron es hecho.” Ahora, él afirma de nuevo que Él ha resucitado. Ese es un hecho que ya creen de los versículos 1 al 11, les recordó que lo creían, en los versículos 12 al 19 les mostró que más vale que lo crean, o han perdido todo. Ahora, él está reafirmando, Cristo ha resucitado de los muertos. Ahora, saque las palabras “y se han vuelto,” porque no aparecen en los mejores manuscritos. Ahora, Cristo ha resucitado de los muertos, las primicias de los que durmieron.

Ahora, ¿cuáles fueron las primicias? Levítico capítulo 23:10 demandaba que en la pascua, que antes de la cosecha, antes de que usted cosechara su campo entero y trajera su cosecha tenía que cortar las primicias de la cebada en ese caso, y usted tenía que traerlo todo envuelto, y presentarlo a los sacerdotes. Eso era antes de que usted pudiera cosechar. Antes de que la cosecha pudiera ser hecho, los primeros frutos tenían que ser dados.

Ahora, cuando usted plantaba su cosecha, normalmente plantaba su cosecha en cierta progresión, porque cuando viniera el grano podía venir un poco así porque lo que usted había plantado primero llegaba primero. Y esto era para protegerlo contra los problemas de clima. Podía usted ganarle a una tormenta, al plantar un poco antes. Usted podía ganar un poco de lluvia al llegar un poco después.

Entonces, con mucha frecuencia plantaban de una manera más lenta para que la cosecha llegara en tiempos diferentes, y se protegieran un poco contra lo que podría ser un involucramiento del clima. Entonces, lo que sucede aquí es que la primera parte que entra usted sabe que es bueno, ahí está, y para mostrar su amor a Dios usted toma la primera parte, y en lugar de guardarlo en caso de que el resto no venga, usted se lo entrega a Dios como un acto de fe. Se lo entrega desde el principio, lo mejor que tiene, y usted no podía cosechar el resto hasta que hubiera hecho eso en la pascua; Levítico 23:10.

Y el punto que él está presentando aquí es que así como la cosecha completa nunca podría ser recogida hasta que las primicias puedan ser entregadas, así también nunca resucitaremos hasta que Cristo haya resucitado. Ese es su punto, es la resurrección de Cristo. Y Él sale de la tumba y Él se ofrece a Sí mismo a Dios, y entonces en esa ofrenda, Él asegura para nosotros nuestra resurrección. Las primicias eran una señal. Recuerde esto, las primicias eran una señal o símbolo de la cosecha venidera. Y la resurrección de Cristo era una señal o símbolo de la resurrección venidera de los creyentes. Es eso lo que está diciendo.

En otras palabras, ahora observe esto, usted no puede tener a Cristo resucitado, y que no tenga impacto o efecto. Cristo resucitado no está en aislamiento, Él no es un pedazo de grano que creció en un jardín especial. Él no es un pedazo de grano, una semilla que cae en el suelo y muere y sale en un invernadero. Él no solo es parte de la cosecha entera de la resurrección, Él fue arrojado al suelo en términos de la semilla que muere, Él sale a la vida, y Él se vuelve la garantía del resto de nosotros que caen al suelo y mueren y también resucitaremos en la vida. Usted no puede aislar eso, deben ir de la mano.

Ahora, aquí vemos las primicias. La gente dice, “Bueno, ¿acaso eso significa que Cristo es el primero jamás en resucitar de los muertos?” No dice que es el primero jamás en resucitar de los muertos. Algunas personas en el Antiguo Testamento, verdad, resucitaron de los muertos, Elías trajo a un niño de regreso a la vida. Usted tiene resurrección, Jesús mismo, el Nuevo Testamento registra que Él trajo a la vida a tres personas diferentes, la hija de Jairo, el hijo de la viuda y Lázaro. Él no es el primero de la tumba, Él es las primicias, Él es la garantía de la cosecha de resurrección.

Y, por cierto, permítame darle un comentario interesante. Cualquiera otra persona en la Biblia que jamás resucitó de los muertos volvió a morir, excepto Jesús. Muy bien. Entonces, Su resurrección fue la única en la que Él fue resucitado para la gloria. Dice usted, “¿Qué hay acerca de Enoc y Elías?” Bueno, nunca murieron en ningún momento, simplemente se fueron un día. Salieron a caminar con Dios y terminaron en el cielo, pero nunca murieron. De aquellos que murieron solo uno ha resucitado, para nunca volver a morir jamás. Y ese es Cristo, y eso es debido a que Él fue las primicias, Él fue el único cuya resurrección fue una resurrección de vida, que nunca podía ser matada, que fue pasada al resto del grano, el resto de nosotros que seremos resucitados en los días venideros.

Entonces, Cristo tuvo una resurrección única. Dice usted, “Bueno John, ¿qué acerca de Colosenses 1:18 en dónde dice que Él es el primogénito de los muertos? Y, ¿Qué hay acerca de Apocalipsis 1:5, en dónde dice que Él es el primordial de los muertos? La palabra “primogénito” en el griego es “prototokos” no significa primero en términos de uno, dos, tres, cuatro, cinco, significa el primordial, significa el mejor, significa el más grande. Cristo no es la primera persona en resucitar de los muertos, Él es la persona más grande que jamás resucitó de los muertos. Eso es lo que Pablo está diciendo. Él es el prototokos de todos los que han resucitado, el más grande, el mejor, y Él es las primicias. Esto es, Él es la garantía de la cosecha de resurrección definitiva. Esas son cosas únicas.

Ahora, Él dice entonces, “Miren, Cristo resucitó, y Él es las primicias, o la garantía de aquellos que durmieron.” Ahora, ¿quiénes son los que están durmiendo? Ahora, esto no está hablando del sueño del alma, y esto no está hablando de personas que están tomando una siesta, está hablando de la muerte, pero está hablando del cuerpo. Se referían a la muerte física, como el dormir del cuerpo, el alma se iba con el Señor. Cuando un cristiano muere, ahora escuche esto, debido a que la muerte y resurrección de Cristo y a lo largo de la historia, cuando un cristiano muere, el momento en el que muere él está en la presencia de Jesucristo. Ausente del cuerpo, ¿qué? presente con el Señor, 2 Corintios 5:8.

Pablo decía en Filipenses 1:23, él dice, “Me gustaría quedarme con ustedes, pero sería mucho mejor partir y estar con Cristo.” El creyente va inmediatamente para estar con Cristo en su espíritu, pero su cuerpo muere en la tumba esperando la resurrección. Realmente es un término hermoso. Es mejor que decir, y se vuelve las primicias de los que se pudrieron en el suelo. Simplemente es una manera amable de decirlo. Estaban durmiendo esperando la resurrección.

Ahora dice usted, “Hombre, el argumento va a ser, ¿estás diciendo que la resurrección de una persona puede tener un efecto tan grande en el resto de la gente, que toda persona que jamás durmió en Cristo, toda persona que jamás fue un creyente que murió, todo cuerpo jamás puesto en la tumba que le perteneció a alguien que amaba a Dios, van a salir de la tumba simplemente porqué Jesús salió? ¿Cómo puede la resurrección de un hombre tener un impacto tan grande en todas esas personas?” Me da gusto que hizo la pregunta. Versículo 21 y 22 lo responde. Él dice, permítame darle un principio, “porque cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.”

Ahora, deténgase ahí. Ahí hay un principio. ¿Quién fue el hombre cuyo acto trajo la muerte sobre la raza humana? ¿Quién fue? Adán. Se da cuenta de que un hombre, haciendo una cosa, Adán, un hombre simple, Dios creó al hombre, Adán. Dios creo a Eva, y les dijo no hagan eso. Eva dijo, creo que voy a hacer eso. Adán dijo, lo hiciste, yo también lo voy a hacer. Lo hicieron, ¿sabe usted lo que pasó? El montón entero de nosotros los siguió. Es correcto. Terminamos en los lomos de Adán. Cuando Adán pecó todos caímos, cuando Adán murió, todos morimos, y cada uno de nosotros nacidos en la semilla de Abraham, cada uno de nosotros con humanidad, cada uno de nosotros que vino al mundo, vino a este mundo como pecadores porque estábamos en los lomos de Adán, y cuando él hizo esto todos fuimos con él, y el principio de muerte transmitido a todos los hombres, Romanos 5, por cuanto todos pecaron en Adán. Ahora, el acto de un hombre en un momento, en un punto, en un lugar en la historia afectó a todo ser humano que jamás vivió. Ese es el punto de Pablo.

Ahora, si un hombre puede hacer una cosa y hacer que la muerte pase a todos los hombres, entonces ¿por qué otro hombre no puede hacer una cosa y hacer que la vida les sea transmitida a todos los hombres? ¿Ve su punto? Usted no puede aislar la resurrección más de lo que puede aislar el acto de Adán. Esa es una analogía que Pablo usa en Romanos 5, versículos 12 al 20, y la desarrolla de manera plena y hermosa. Y es una analogía que todo cristiano debería leer y entender. En algún momento hoy, o cuando tenga una oportunidad estudie Romanos 5 y vea esa gran analogía.

Por cierto, este es el primer uso de ella, porque esto fue escrito antes del libro de Romanos, en la vida de Pablo. Entonces, este es el primer uso de su analogía, de esta analogía, pero él dice, “Miren, un hombre trajo la muerte, y usted sabe, ningún judío discutiría eso. El judío, sabe usted que los judíos de hecho creían lo que se llama la solidaridad racial. Esa es una creencia muy común, creen que todo mundo está en los lomos de todo mundo que era un progenitor. Creen que la raza estaba en los lomos de Adán, no tienen ningún problema con eso, creían en la solidaridad de la culpabilidad, todos somos pecadores. Todos tenemos el principio de muerte porque todos pecamos en Adán, todos estábamos en sus lomos y él simplemente está partiendo de ese mismo concepto y diciendo que lo mismo es verdad de Cristo.

Ahora, él va al versículo 22, y él se vuelve muy específico, él dice, “Porque, así como en Adán todos mueren, todos en Cristo serán hechos vivos.” Él dice, no tienen un problema con el concepto de que todos morimos, ¿verdad? No. No podemos pelear contra eso. Sabemos eso. La tierra es prueba de eso. Las tumbas por todos lados están ahí, no hay duda al respecto. Todos morimos, ¿por qué? Un hombre hizo una cosa y todos morimos. ¿Por qué no puede un hombre hacer otra cosa y todos vivimos? Ese es su punto.

Cómo puede ver, todo depende de quién es ese hombre, ¿verdad? Adán estuvo en un lugar único en la historia humana, y entonces también Jesucristo. Y entonces, Pablo dice, “No puedes decir eso, creo en la resurrección de Jesucristo, pero no creo que tiene ningún efecto en la resurrección de nadie más. No, no, no, no, no. No puedes decir eso. Claro que lo tiene.”

Ahora la gente en cierta manera se atora en el versículo 22, y dicen, “Porque así como en Adán toooodos mueren…así en Cristo toooodos serán hechos vivos.” Y siempre hacen esta pregunta, mmm, ¿se refiere eso a que en últimas todo mundo se salva? Y su pensamiento es este, es un paralelo, ¿cuántos murieron en Adán? Toooodos. Entonces, ¿cuántos van a vivir en Cristo? Toooodos.

Y entonces, ¿sabes una cosa? Esto lleva a la gente a lo que se conoce en la teología como universalismo. Y el universalismo es la idea de que todo mundo se va a salvar al final, todo mundo se va a salvar al final. De hecho, es como la cabeza del Departamento de Evangelismo de la Convención Bautista Americana dijo: “No necesitamos ir por todo el mundo diciéndolo a la gente que se salve, simplemente necesitamos anunciarle que ya son salvos.” Cómo puede ver, se confunden con el todos. Ahora, permítame mostrarle lo que está diciendo aquí. Ahora sabemos a partir de otras escrituras que no todos van a ser salvos, ¿verdad?  Sabemos eso, porque la Biblia habla del infierno y dice, “es un camino ancho y muchos son los que van ahí,” y es eterno. Entonces, sabemos eso.  

Bueno, dice usted, “¿qué está diciendo, John?” Simplemente está diciendo esto, por un hombre todos murieron, por un hombre todos son hechos vivos. Ahora observe, depende del eslabón con el hombre, ese es el punto. ¿Quiénes murieron? Todos los que estaban en Adán. ¿Quiénes viven? Todos los que están en Cristo. ¿Lo ve? El todos tiene que estar conectado con el individuo y su obra, lo que hizo. Escuche, por descendencia natural de Abraham, todos morimos, y todos los que descendieron naturalmente de Adán morirán. Y todos los que descendieron sobrenaturalmente de Cristo, vivirán. Ese es el punto.

Es el “todos” en dónde se encuentra usted. Todos en Adán mueren, todos en Cristo viven. Si usted no está en Cristo, usted todavía está en Adán, usted va a morir. ¿Lo ve? El primer “todos” incluye a todos los que estaban en Adán, por el factor común del pecado. El segundo “todos” incluye a todos los que están en Cristo, por el factor común de la fe. Todos los que están en Adán mueren, todos los que están en Cristo viven.

Entonces, el primer punto de Pablo es el impacto de la resurrección. Trata con la resurrección del Redentor. Y son las primicias, la garantía, la fuente. Así como Adán era las primicias y la fuente de la muerte, así Cristo es la fuente de vida. Y, por cierto, el énfasis primordial que él está presentando aquí es la vida física. Hay una parte espiritual en esto, porque cuando Adán pecó, no solo morimos físicamente, morimos espiritualmente. Y cuando Cristo vive, no solo vivimos espiritualmente, vivimos físicamente en un cuerpo glorificado. Pero el énfasis que él está presentando aquí está en la parte del cuerpo. Los cuerpos mueren debido al pecado de Adán, los cuerpos viven debido a la resurrección de Cristo.

Ahora, él se mueve de ahí, del Redentor a los redimidos. Punto dos en el versículo 23. Conforme él rastrea el impacto de la resurrección, versículo 23, sigue esto, él ve al futuro a la cosecha. Las primicias, siendo Cristo, más adelante llega la cosecha. Y aquí está la cosecha, todo hombre, todo hombre, todo hombre claro que está en Cristo. Todo hombre en el todos del versículo 22, y el todos son aquellos que están en Cristo. Todos, cada uno en su propio orden, Cristo las primicias, ahora aquí es muy claro, después los que están en Cristo, los que son de Cristo, ¿lo ve? No son todo mundo, y esa es la frase que aclara el todos del versículo 22. Los todos son los que están en Cristo, son los que son de Cristo, no todo mundo en el mundo. Primero Cristo, y esas son las primicias, y después hay un espacio de tiempo. La palabra después es un espacio de tiempo sin resolución. No sabemos cuan largo es el período de tiempo. Se refiere a una separación de tiempo, pero un tiempo después, los que son de Cristo. ¿Y cuándo va a pasar esto? en ¿qué? en su venida.

Entonces, Jesús resucitó de los muertos como las primicias. Y cuándo él resucitó de esa tumba, él garantizó que después de un período de tiempo los que son de Cristo también saldrán de la tumba. ¿Y cuándo va a ser eso? En Su venida, cuando Jesús venga. La palabra, incidentalmente venir es “parousia,” en el griego significa presencia. En Su presencia, cuando Él llegue. Cuándo Jesús llegue, la resurrección se llevará a cabo. Viene entonces una resurrección, y esa resurrección está ligada a la resurrección de Cristo, así como la muerte está ligada al pecado de Adán.

Ahora, la Escritura habla de esta resurrección una y otra, y otra vez, en muchos lugares. Permítame recordarles algo, no trate de seguir, pero puede escribir la escritura, Lucas 14:13. Lucas 14:13 dice esto, “Pero cuando hagas banquete llama a los pobres, a los ciegos, a los cojos.” Después el versículo 14 dice, “Y serás bienaventurado, porque no pueden recompensarte, porque serás recompensado en la resurrección de los justos.”

Ahora, ahí hay una palabra interesante de nuestro Señor, Él dice, “Mira, cuándo veas alguien que es pobre, y es cojo, y es ciego, y tú estás bendecido,” usted sabe, la implicación es dales lo que necesitan, aunque no te lo pueden devolver. El Señor te lo va a devolver. ¿Cuándo? En la resurrección de los justos. Viene una resurrección especial, es el tiempo de la cosecha. Una resurrección especial de los justos, los rectos, los que son de Cristo. En otras escrituras, Juan capítulo 5, versículo 28, leemos estas palabras, “No os maravilléis ante esto, porque la hora viene en la que todos los que están en la tumba oirán su voz, y saldrán, los que han hecho bien para resurrección de vida, y los que han hecho mal para resurrección de condenación.

Entonces usted tiene la resurrección de los justos y la resurrección de vida. Este es el tiempo de la cosecha. En Filipenses capítulo 3, versículo 10, una escritura muy interesante, Pablo habla del poder de la resurrección, la participación de sus padecimientos, y después dice, “Si, de alguna manera pudieran alcanzar,” el griego dice, “a la resurrección de los muertos.” Los muertos están saliendo, una especie de salida. Las tumbas van a descargarse, los justos muertos, entonces, es la resurrección de los justos, es la resurrección hacia afuera de los muertos, es la resurrección de vida en Juan 5. En Hebreos 11:35 añade, “para que puedan obtener una mejor resurrección,” es llamada una mejor resurrección. Y finalmente, en Apocalipsis, capítulo 20, en el versículo 6, “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la,” ¿qué? “en la primera resurrección.

Entonces, la Escritura de manera muy general, habla de la resurrección de los justos, la resurrección de vida, una mejor resurrección, la resurrección de afuera de los muertos, y la llama la primera resurrección. Ahora, observe esto, la primera resurrección, solo hay dos resurrecciones, la primera y la segunda. La primera resurrección es la resurrección de los justos, los redimidos. La segunda es la resurrección de los injustos, los condenados. La primera resurrección los justos, la segunda resurrección los condenados.

La primera resurrección, ahora, siga esto de cerca, tiene cuatro partes. Muy bien. La primera resurrección, la cual es la resurrección de los justos tiene cuatro partes. Parte una, es la resurrección, ¿de quién? de Cristo. Parte dos, es la iglesia resucitada en el rapto. 1 Tesalonicenses capítulo 4, versículo 16, el Señor descenderá del cielo con la voz de arcángel, la trompeta de Dios, los muertos en Cristo resucitarán primero”. Es una resurrección, entonces tiene la resurrección de Cristo, la resurrección de la iglesia, más adelante tiene el tiempo de la tribulación, y durante el tiempo de la tribulación hay juicio y matanza, y todo tiempo de cosas terribles llevándose a cabo. Y muchas personas mueren en la tribulación, ¿no es cierto? Muchas personas piadosas mueren. Al final de la tribulación van a ser resucitadas, y esa es la parte tres. Si usted quiere leer de eso, lea el capítulo 20 de Apocalipsis, versículos 3 al 5. Dice que una resurrección de las almas de los decapitados por el testimonio de Jesús, y fueron resucitados para vivir y reinar con Cristo.

Entonces, tiene usted la resurrección de Cristo, parte uno de la primera resurrección; la resurrección de la iglesia, la cual ocurre en el rapto, al principio de la tribulación de siete años; la resurrección de los santos de la tribulación, al final de los siete años, y la cuarta parte es la resurrección de los cuerpos de los santos del Antiguo Testamento. Y eso ocurre al final de la tribulación simultánea con la resurrección de los santos de la tribulación. ¿Entendemos eso?

Dice usted, ¿por qué estás cubriendo todo eso? Bueno, porque dice en el versículo 23, tengo que ser fiel al texto, “cada uno en su propio orden.” En otras palabras, hay una secuencia. Tagma en el griego es la palabra orden. Significa secuencia. Originalmente tenía que ver con líneas militares. Y es, hay una secuencia de la resurrección. Cristo, la iglesia, los santos de la tribulación y los santos del Antiguo Testamento. Eso constituye la primera resurrecion. La segunda resurrección, la resurrección de los impíos y los condenados ocurre mil años más tarde, al final del reino cuando Dios congrega a todos los rebeldes de todos lados, y los congrega y los arroja al infierno.

Y, por cierto, la resurrección de los santos del Antiguo Testamento es prometida en Daniel 12:1-2, de una manera muy hermosa, y más vale que tome tan solo un momento para compartir eso con usted rápidamente. Daniel 12:1, “En aquel tiempo,” y está hablando de la tribulación, en aquel tiempo Miguel se pondrá de pie, el gran príncipe que está a favor de los hijos del pueblo, y habrá un tiempo de tribulación, de aflicción, como nunca lo hubo desde que hubo nación hasta ese momento. En ese momento, tu pueblo será librado, cada uno de los que está escrito en el libro.” Israel será librada, ahora observe, “Y muchos de los durmieron en el polvo de la tierra despertarán, algunos para vida eterna y algunos para vergüenza y menosprecio eterno.”

Entonces, Cristo ya resucitó de los muertos, esa es la fase una, ¿verdad? Fase dos es el rapto, estamos esperando eso, ¿verdad? Después al final de la tribulación vienen los santos de la tribulación y los santos del Antiguo Testamento de la tumba, ¿y sabe qué? esa es la primera resurrección. Eso lo culmina, la resurrección ha sucedido, santos de la tribulación, santos del Antiguo Testamento, santos de la iglesia, todos estamos vivos, y ya no necesita haber ninguna resurrección. Se acabó. Pero hay una más, claro. La segunda resurrección al final del reino, Juan 5:29. La resurrección de condenación, presentada en Apocalipsis 20 dónde habla del gran trono blanco.

Entonces Pablo dice, “Miren, el Redentor, Él no salió de la tumba en aislamiento, Él simplemente es la probada, el símbolo, la garantía de la cosecha plena que va a venir más tarde cuando la iglesia sea resucitada, cuando los santos de la tribulación sean resucitados, y cuando los santos del Antiguo Testamento sean resucitados.” Y eso lleva a la tercera y última etapa, el impacto final de la resurrección. Esto es maravilloso, y lo llamo, la restauración. Porque lleva todo de regreso a dónde estaba, restaura todo, el paraíso es restaurado, versículo 24, “Entonces, el fin. Luego, el fin.”

Ahora, para la mayoría de nosotros vemos el fin, vemos, “Oh, se acabó. Váyanse a casa. El fin de la película. Se encienden las luces. Se acabó. El fin. Eso no es lo que significa. Telos en el griego significa, cuando el cumplimiento, entonces el cumplimiento, la culminación, o el propósito, la meta.

Entonces, aquello dónde Dios ha estado apuntando todo el tiempo, el fin. ¿Y qué es el fin? Bueno, descubrámoslo. “Cuándo él habrá entregado el reino a Dios,” el fin es cuando regresamos a Dios. Ahí adónde comenzamos. “En el principio, Dios,” entonces, “el fin, Dios.” Y todo regresa al lugar de restauración y es restaurado a Dios, el reino es entregado a Dios. Esa es la meta de todo. Dios creó un paraíso, el paraíso fue perdido. Dios llama al paraíso de nuevo, el paraíso restaurado, al final será come fue en el principio. Sin pecado, Dios reinando.

Sigamos y veamos lo que dicen los versículos. Entonces viene, o después literalmente la meta o el propósito cuando él habrá entregado. Y el él es Cristo, aquí, “cuando Cristo habrá entregado el reino a Dios, al Padre, cuando Cristo habrá sujetado todo gobierno y toda autoridad y poder, porque Cristo debe reinar, hasta que Cristo haya colocado a todos los enemigos bajo sus pies, y el último enemigo que será destruido es la muerte, porque Dios Padre, ese es el él aquí, le voy a ayudar a entender esto, porque Dios Padre ha colocado todas las cosas bajo los pies de Cristo. Deténgase ahí.

Ahora, esto es lo que va a pasar aquí. Observe esto. Se lo voy a dar resumido, rápidamente. Cristo toma el reino, Cristo sujeta todos los otros reinos, cualquier otra autoridad, cualquier otro poder, establece el reino, Él edifica el reino, aplasta toda rebelión, y después al final Él toma el reino ¿y hace qué con él? Se lo presenta al Padre. Eso es lo que estos versículos están diciendo.

Ahora, siga esta gran, gran verdad aquí. Esta es la consumación de todo, todo. Y usted tiene a Cristo reinando aquí. Primero Cristo tiene que venir, después hay resurrección, y cuando la resurrección sucede entonces Cristo comienza al final del versículo 24, a gobernar en la tierra. Y Él somete todo gobierno, autoridad y poder. Ahora le toma un tiempo hacer esto. La primera fase de la resurrección en el futuro es, ¿qué? la iglesia, ¿verdad? Y después de que la iglesia es arrebatada entonces Cristo comienza a llevar a cabo Su obra en este mundo.

Lea lo que sucede en Apocalipsis capítulo 5, Cristo toma el título de la propiedad, el rollo. Usted se acuerda del rollo con los siete sellos, toma el título de propiedad de la tierra en su mano y comienza a desenrollar el rollo, y lo que es, es el título de propiedad de la tierra, y Él lo desenrolla, rompe los sellos, y lo presenta retomando la tierra de regreso para Dios, quitándosela al usurpador.

Y lea Apocalipsis 5 al 19, hasta el capítulo 20 y todo eso explica como Cristo retoma la tierra de regreso y comienza a establecer Su gobierno, y como Él somete toda autoridad y poder y dominio y Él aplasta a todos los rebeldes, y Él aplasta toda rebelión. E incluso al final del reino Satanás es liberado por un poco de tiempo, él trae una rebelión a nivel mundial, Cristo aplasta esa rebelión y todos los rebeldes son acabados, y todo dominio es quebrantado y Él reina de manera suprema. Y eso es lo que el versículo 25 dice, Él va a reinar continuamente a lo largo de esos mil años, hasta que todos sus enemigos sean colocados bajo Sus pies.

Colocar bajo sus pies es un término que llegó a tener que ver con sujeción, porque los reyes siempre estaban siendo elevados en asientos altos, y los súbditos siempre venían y estaban debajo de sus pies y se postraban ante él. Y entonces, Cristo será el rey y los demás serán quebrantados y serán postrados, y no habrá otro gobierno, y no habrá otra autoridad y ningún otro poder. En otras palabras, el mundo será totalmente gobernado por una persona, que es Jesucristo. Y estaremos como virreyes con Él. Y cumpliremos con Sus órdenes. Y Él a lo largo de toda la tribulación estará adquiriendo esa función de rey. Y a lo largo de toda la tribulación. Y después finalmente cuando el reino comience, después de que aplaste el fin de la tribulación, después de que gane la batalla del Armagedón, Él regresa a la tierra. Él aplasta a los enemigos, Él comienza a reinar, e incluso durante esos mil años, habrá rebelión. Lo sabemos, ¿por qué? Porque él tiene que gobernar con una vara de hierro, lo cual significa que va a haber rebelión llevándose a cabo, pero Él la aplasta.

Y finalmente Satanás, quien estará amarrado por los mil años, encadenado, es liberado al final. Lea el capítulo 20 de Apocalipsis, lo explica todo. Y Él entonces aplasta esa rebelión, y todos los enemigos son sujetos a Él. No hay más enemigos. Y el postrer enemigo, versículo 26, que será destruido, es la muerte misma. Él destruye la muerte. ¡Qué cosa tan grande, aplasta todo enemigo! Él ya ganó la victoria sobre la tierra y la tumba, ¿no es cierto? Hebreos 2:14-15 dice que Él ya destruyó a aquel que tenía el poder de la muerte, Satanás, en la cruz. Y cuándo Él salió de la tumba Él destruyó las cadenas de la muerte.

Entonces, Él ya ha ganado la victoria sobre la muerte, pero en últimas Él va a destruir la muerte. No habrá más muerte. Y en Apocalipsis 21 dice que no habrá más lágrimas, ni dolor, ni tristeza, no habrá más muerte, el ultimo enemigo. Cristo gobernará, esto está hablando del reino milenial, maravilloso, de mil años maravillosos sobre la tierra.

Ahora, observe. Dice usted, “Pero después de que Él gobierne, ¿qué hace? Versículo 24, “Y luego el fin, él entregará ese reino a Dios Padre.” Ahora observe, ese es el reino milenial entrando al estado eterno. El reino milenial de mil años, entonces entra al estado eterno, los cielos nuevos y la tierra nueva.

En el capítulo 5 de Apocalipsis, Juan está viendo la visión en el cielo y él está viendo a todos lados, y él dice: ¿Quién es digno de retomar la tierra? Y ven a todos lados y no pueden encontrar a nadie. Y de pronto, el Cordero entra y que comienzan a clamar, Él es digno, Él es digno. Y Jesucristo toma la tarea del Padre de redimir la tierra. Y Él lo hace y cuando ya acabó, cuando ha terminado, Él terminó viniendo como un bebé, Él terminó viviendo como un hombre, Él terminó muriendo y resucitando, regresando. Él terminó peleando contra los enemigos de Satanás y el resto de los enemigos del mundo. Y Él ha terminado con todas las rebeliones, Él ha aplastado a todos los enemigos, Él ha aplastado a todos. Él acabó y Él reina como Rey de reyes y Señor de señores. Él tiene a todos los redimidos y están todos congregados, y los incrédulos ya no están, han sido juzgados y lo único que queda son los redimidos, entonces Él se lo devuelve a Dios y dice, “Aquí estoy. Cumplí con mi tarea.” Se lo entrega al Padre, y eso es lo que la Biblia llama el estado eterno. Los nuevos cielos y la nueva tierra. No más rebeldes. Él se lo entrega todo a Dios. Todas las cosas en el reino están bajo Sus pies.

Hay un comentario interesante en el versículo 27, y quiero que lo vea. Él dice, “Dios Padre va a colocar todas las cosas bajo sus pies en ese reino.” Pero él añade una cosa más, pero cuando Dios Padre dice, todas las cosas son colocadas bajo Cristo, es obvio, manifiesto significa obvio, es obvio que Él, esto es Dios Padre, es una excepción. En otras palabras, alguien podría decir, “Bueno, cuando Él coloca todas las cosas bajo Cristo, ¿eso significa que Dios Padre se coloca bajo Cristo?” No. No. Esa es una excepción. Ese tan solo es un comentario para que quede claro. Dios no se sujeta, sino, el resto de las cosas.

Entonces, en el reino, Cristo gobierna Mateo 28:18, Jesús dijo: “Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.” Y eso es correcto. En Juan 5, Él habló del hecho de que Dios Padre le dio la autoridad y el derecho de reinar y de juzgar. Y Él va a reinar, el Salmo 2:6 lo dijo. Salmo 8:6 lo dijo. Salmo 110:1 dijo que Él reinará hasta que Él coloque todos los enemigos debajo de sus pies. Todas esas son citas mesiánicas, ahí en el versículo 27, y 25.

Entonces, Él aplasta a todo enemigo, y todo es sujeto a Él, excepto Dios mismo, versículo 27, y después se lo entrega todo al Padre, versículo 24. Y al final de todo, Él entrega todo al Padre. Y, ¿cuál es el reino que le da al Padre? Escuchen amados, ¿cuál es el reino que Él le da al Padre? Le voy a decir lo que es, son personas. Eso es todo. Personas redimidas. Ahora, escúcheme. Si no hay resurrección, entonces Cristo no resucitó. Si Cristo no resucitó, entonces no puede tomar la tierra y entregársela al Padre, ¿verdad?

Dice usted, entonces, “¿Pero Él resucitó? Es el resto de nosotros los que no resucitamos.” Sino resucitamos no hay súbditos para el reino. Ese es su punto. Cómo puede ver, la resurrección es aquello que hace que el final entero sea una realidad. Así como todos murieron espiritual y físicamente en Adán, así también todos viven espiritual y físicamente en Cristo. Y si no hay vida física, entonces no hay reino milenial. Y si no hay reino milenial, no hay tierra restaurada. Y si no hay tierra restaurada, entonces Dios lo perdió en el Huerto, y nunca lo retomó. No puede ser. No puede ser. Nunca lo volvió a ganar. Otra vez, no puede ser.

Y entonces, como puede ver la resurrección de Cristo tiene ramificaciones. Resucitamos y eso significa que Él puede reinar, y podemos reinar con Él en el reino terrenal. Y después cuando todo se acabe, y todos los enemigos sean destruidos, Él puede entregarnos a todos al Padre como una humanidad glorificada en forma de resurrección. Y cuándo Él hace eso, el versículo 28 lo describe, “Y cuando todas las cosas serán sujetas a él. entonces también el Hijo mismo se sujetará a Él – esto es al Padre – que colocó todas las cosas debajo de Él para que Dios sea todo en todos.”

¿Sabe usted lo que es tan hermoso acerca de eso? Cristo en su forma de encarnación, incluso en ese día, actúa la función de humildad al someterse a sí mismo al Padre. Siempre el siervo desde que Él recibió un cuerpo y vino al mundo, hasta el momento en el que Él lo presenta de regreso de Dios. Él es el Siervo cumpliendo con Su tarea. Y después Él se lo entrega de regreso a Dios.

Y dice usted, “Oh, y entonces Dios es todo en todos, ¿acaso Cristo ya no reina más?” Oh sí. Dice usted, “¿Cristo va a seguir reinando?” Sí. Porque cuando Él nació, en Lucas capítulo 1 dijo, “No temas María, porque tú has hallado gracia con Dios, y aquí concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Él será grande, y será llamado el Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre.” Ahora, escuche esto, “Y Él reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino, y para su reino no habrá,” ¿qué? “fin”. Él reinará para siempre, para siempre. En Apocalipsis, capítulo 11, versículo 15 dice, “Él reinará por los siglos de los siglos.”

¿Sabe usted lo que me encanta? Lo voy a ilustrar. Apocalipsis 3 él dice, “Al que venciere le daré que se siente conmigo en mi trono.” ¿Y dónde está mi trono? Mi trono está en el trono del Padre. ¿Vio usted lo que Jesús está diciendo? En últimas, Mi trono y el trono del Padre, es el trono de ustedes. En otras palabras, todas las cosas regresan a Dios. Cómo en el comienzo, todos estábamos saliendo de Dios, al final todos regresamos a Dios, y reinaremos con Él en vida en común. No es sorprendente que Jesús dijo, “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin.” “Yo hizo todo y todas las cosas se resuelven en Mi.” Ahí va la historia, vino de Dios, regresa a Dios, y la resurrección hace que eso suceda.

Cuando Dios hizo una humanidad, Él hizo una humanidad de justicia con un plan, para que vivieran con Él para siempre. Cuando perdieron esa justicia, Él no se rindió en el plan, Él los va a resucitar a una nueva humanidad de justicia y los va a recuperar en Su presencia. Esa es la historia, esa es la historia. Para que Dios sea todo en todos. Todo regresa a Él. Y no de una manera filosófica, griega, mística, flotamos de regreso a alguna deidad, sino que somos unidos a Dios mediante una vida en común que fluye a través de nosotros. Y nos sentamos con Él en Su trono, y con Cristo quien está en el mismo trono, y el Espíritu Santo quien sin duda también está ahí. Una gran, gran realidad.

Bueno, oremos. Gracias Padre por mostrarnos hoy que la historia va adónde va y que todas esas cosas que fueron una vez prometidas, conforme el hombre salió de Tu esencia misma, y después perdió en el pecado, será recuperado en la restauración cuando todas las cosas sean devueltas a Ti. Padre, anhelamos el día cuando Dios sea todo en todos, cuando el Hijo y todo lo que el Hijo ha ganado, el reino mismo, sea dado a Ti, y estaremos perdidos en Tu presencia para siempre.

Gracias, porque Tú estás en control, y Tú lo has hecho, y Tú lo restaurarás. El plan llegará a ser cumplido. Padre, conforme pensamos en esto en general, no podemos evitar pensar en esto de manera específica y reconocer que podrían haber algunas personas queridas aquí, que nunca han conocido a Jesucristo, que nunca han colocado su fe en Él, y como consecuencia no son parte del plan. No van a estar en la primera resurrección. No van a estar en el reino. No van a estar en esa gran multitud de personas devueltas al Padre. Van a estar en la resurrección de los condenados, porque no han colocado su fe en Jesucristo. Padre, que este sea el día en el que coloquen su fe en Él.

Para aquellos de nosotros que somos cristianos, ayúdanos a vivir como ciudadanos del reino. Ayúdanos a ser dignos del llamado al que hemos sido llamados. Amén.       

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