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Estamos estudiando el libro de Efesios y disfrutando de un tiempo maravilloso, y al llegar al capítulo 5, versículo 18 en nuestro estudio del andar digno del creyente, nos hemos detenido para desviación breve, porque tantas personas han presentado la pregunta acerca del tomar vino. En el versículo 18 leemos: “Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu.”

Ahora, estudiamos eso en el contexto, pero presentamos la pregunta. Sabemos que no debemos embriagarnos, sabemos que la Biblia nos prohíbe embriagarnos, ese es un pecado, eso es parte de nuestra vida pasada, las palabras de Pedro regresan resonando porque han pasado suficiente en el pasado haciendo lo que los paganos solían hacer. Y después el procede a hablar de vivir en una vida disipada, lujuria, embriaguez, orgías e idolatrías detestables. Sabemos que eso es parte de la vida pasada, sabemos que la embriaguez es algo prohibido, y sabemos que debemos ser llenos del Espíritu.

Pero la pregunta es esta, estamos de acuerdo con que la embriaguez es un pecado, pero, ¿qué hay acerca de tomar vino? ¿cuál debe ser la postura del cristiano con respecto a tomar bebidas alcohólicas? Y debido a que este es un asunto tan importante en la actualidad, y una discusión tan necesaria, nos hemos desviado del texto mismo para hablar de ese asunto. ¿Debe un cristiano tomar, o que dice la Biblia acerca del cristiano y las bebidas alcohólicas?

Ahora, recordará que tratamos de compartir con usted la última vez, algunos principios que hemos usado como puntos de evaluación en esta discusión. La Biblia no dice que usted no puede tomar vino. Le dije la última vez que, si dijera eso, leería el versículo y nos iríamos a casa. No dice eso. Y entonces, tenemos que encontrar otros principios para determinar si está bien o mal, y si lo es entonces, ¿cuándo está mal y cuándo no está mal y demás? ¿Debe un cristiano tomar bebidas alcohólicas? Este es un asunto muy importante.

Entonces, si la Palabra de Dios tiene algo que decir, entonces hay una audiencia amplia de personas allá afuera que debe estar escuchando. Ahora, le dijimos que habían ocho principios o puntos de evaluación que necesitamos cubrir para llegar a una respuesta. Cubrimos los primeros dos la última vez, permítame recordárselos. La primera pregunta que hicimos fue: ¿Es lo mismo? En otras palabras, ¿el vino en la actualidad es el mismo que se consumía en tiempos bíblicos?

Y la razón por la que necesitamos tratar con ese asunto es porque la gente invariablemente va a decir, esto es gente cristiana, si tomaban vino o bebidas alcohólicas, que tomaban en tiempos bíblicos, entonces si lo hacían en tiempos bíblicos, tiempos del Antiguo Testamento o tiempos del Nuevo Testamento, entonces ciertamente está bien hacerlo en la actualidad. Y entonces, la pregunta es: ¿acaso las bebidas de los tiempos bíblicos son iguales que en la actualidad? ¿acaso el producto es igual? ¿acaso el vino era igual?

Entramos en eso en gran detalle el domingo pasado, y descubrimos que la respuesta fue - ¿cuál? – No. El vino consumido en tiempos bíblicos no era el mismo porcentaje de contenido de alcohol del 9 a 11 por ciento que la gente en la actualidad bebe. Compartimos con usted que habían tres tipos de vino, realmente. Estaba el gleukos, la palabra griega gleukos, la cual tenía que ver con el nuevo vino, el vino fresco. La palabra del Antiguo Testamento tirosh, y esa sería muy parecido a el jugo de uva. Y claro, se podía fermentar rápidamente, entonces podía causar embriaguez.

Y, por lo tanto, estaba mezclado con agua, y se diluía en el nivel más bajo de tres partes de agua a una parte de vino, reduciendo cualquier contenido de alcohol, a un porcentaje alcohólico muy bajo, de tal manera que ni siquiera era clasificado como una bebida alcohólica y tenía que sentarse ahí y tomar y tomar y tomar hasta que estaba usted lleno para embriagarse. Después estaba oinos, y oinos esa palabra simplemente es la palabra para vino en general, es en su forma líquida vimos que el vino siempre estaba mezclado con agua. En el Nuevo Testamento el vino normal que había estado ahí por mucho tiempo en un contenedor grande, después era mezclado con agua, llegando hasta diez a quince partes a uno, y tan bajo como tres partes a uno, de tal manera que no presentaba un contenido alcohólico y no causaba embriaguez.

Entonces, usted tenía el vino fresco, el cual también estaba mezclado con agua, usted tenía el vino fermentado el cual también estaba mezclado con agua, y después tenía el vino que vimos que era una pasta espesa, hervida. Tomaban el nuevo vino lo hervían en agua evaporando toda el agua, matando toda la bacteria, y como consecuencia no se fermentaba, lo almacenaban en pieles de vino. Y, después cuándo querían tomárselo lo exprimían y salía como una pasta espesa como miel, lo volvían a mezclar con agua. Plinio, el historiador romano decía, tanto como veinte partes a una, porque era un concentrado espeso, y lo tomaban en ese punto y entonces no sería fermentado.

Entonces, el vino de la Biblia, o no era fermentado, era una mezcla de uva de pasta con agua, o estaba mezclado con agua, o de una base líquida. Pero lo que era directo, como lo conocemos en la actualidad, con un contenido de alcohol de nueve a once, habría sido clasificado como shakar en el Antiguo Testamento, sikera en el Nuevo, lo cual podía ser traducido ‘bebida fuerte’. Y le mostramos que tanto los historiadores, los paganos, como las Escrituras lo veían como una bebida bárbara.

Entonces, el vino directo, como lo conocemos en la actualidad, con un contenido de alcohol de nueve a once por ciento, no era consumido como la norma, por la gente de la Biblia, por no decir nada del otro licor, en la actualidad que va de quince por ciento a cincuenta por ciento de alcohol, lo cual es el contenido de un cien por ciento de grado. Entonces, era diferente, y debemos hacer esa afirmación, porque no queremos basar nuestra practica de beber, en cómo la gente en tiempos bíblicos lo bebía, si no era lo mismo.

La segunda pregunta que hicimos, el segundo punto de evaluación: no solo, ¿es igual? pero, ¿es necesario? Señalamos que para la mayoría de la gente en el Antiguo Testamento en cierta manera era necesario tomar vino. Tenían poca alternativa entre agua, leche, de una cabra o vaca, y vino. Pudieron haber habido otras cosas que inventaron, pero básicamente así era, y normalmente era bastante necesario tomar vino de algún tipo, y como dije, estaba diluido para el curso normal de la vida, a menos de que quisiera tomar bebida fuerte, simplemente para emborracharse; como un sedante, para algunas enfermedades severas. Pero en la época de la Biblia tenían un problema con las alternativas, tenían alternativas más bien limitadas, pero en la actualidad no tenemos ese problema.

Entonces, diríamos en segundo lugar, ¿es necesario? La respuesta es - ¿qué? – No. No es necesario en la actualidad tomar vino. Entonces, se encuentra en la categoría de una alternativa, se encuentra en la categoría de una preferencia, se encuentra en la categoría de un deseo. Y he oído a algunas personas decir: “Simplemente me gusta el sabor.” Y está bien, ese es un gusto, preferencia, o deseo, pero no una necesidad. No somos como algunas culturas que, por cierto, pueden haber algunas personas en algunas culturas, sociedades del mundo que escucharán esta cinta y en su situación en particular están muy limitados, simplemente no tienen alternativa, bajo cierta circunstancia, en algún punto en el tiempo, y ese sería un caso diferente.

Pero en esta sociedad, y francamente, para la mayoría de la gente alrededor del mundo, no es algo necesario. Me atrevería a decir que en todo lugar que he estado, en todo idioma, en toda sociedad, en todo clima, en algún lugar está la Coca-Cola. Y además de la Coca-Cola inclusive en países árabes, ahí en medio, en medio estábamos en medio del área de las pirámides y habían personas que vendían refrescos, sodas. Usted tenía que revisar su refresco para ver que estaba nadando ahí, pero no obstante era refresco.

Entonces, realmente no es una necesidad en la actualidad. Hemos llegado a un nivel de sofisticación en términos de producir bebidas, y tenemos refrigeración y cosas así para pasar por alto la fermentación, y entonces, no estamos en la misma categoría. Entonces, la primera pregunta: ¿es lo mismo? No. Segunda pregunta: ¿es necesario? No. Entonces, llegamos al hecho de que es una alternativa. Si usted escoge tomar es porque usted escoge tomar. Es una alternativa y la gente dice: “Bueno, tengo libertad en Cristo, estoy libre, todas las cosas me son lícitas, dice en 1 Corintios 6:12, todas las cosas son lícitas, no estoy obligado, no estoy bajo la ley, el alimento no es más sagrado, no hay más alimentos limpios e inmundos. Hechos capítulo 10, Romanos capítulo 14.

Entonces, no hay necesidad para que yo tenga miedo de tomar. Mi libertad me permite esa prerrogativa. Entonces, es una alternativa y podré escoger o no eso. Permítame hacerle la tercera pregunta, entonces: ¿es la mejor alternativa? ¿es la mejor alternativa? Hay muchas cosas que son alternativas, como usted sabe. La Biblia no dice que usted no puede meter hojas en su boca y encenderlas. La Biblia no dice eso. Si usted quiere meter hojas en su boca y después encenderlas, y empezar a sacar humo por su nariz, usted tiene el derecho de hacer eso. Eso no está prohibido en la Biblia.

Claro, alguien dijo: “Si Dios quisiera que fumaras, él te habría diseñado con una chimenea. Pero eso no podría ser verdad.” Pero eso no está prohibido en la Biblia, pero eso es una alternativa que usted tiene, y algunas personas le dicen que no es la mejor alternativa. Usted tiene la alternativa de tomar café o no tomar café. Algunas personas creen que el café es maravilloso, algunas creen que la cafeína tiene un efecto negativo y podría no ser la mejor alternativa, aunque usted tiene la libertad de tomar café, quemar plantas en su boca, y también tomar vino, si usted escoge usar esa libertad.

Entonces, es cuestión de alternativa, pero, ¿es la mejor alternativa? Y tratemos con esa categoría por unos minutos. Quiero mostrarle una progresión de verdades bíblicas para ayudarle a ver si es la mejor alternativa, ¿muy bien? Regresemos a Levítico capítulo 10. Y creo que a usted le va a parecer esto fascinante. Ahora, en la economía básica de Dios en Israel, había una separación entre el pueblo. Habían estándares más elevados para personas con mayor responsabilidad. No sé si usted realmente sabe eso, pero eso es verdad.

Eso puede ser ilustrado de muchas maneras. Por ejemplo, pensando en la ofrenda por el pecado. ¿Se acuerda que ciertas personas tenían que venir, bueno, todo mundo tenía que venir y presentar una ofrenda por el pecado? Pero si era el pecado de una congregación era un tipo de animal, si era el pecado de un sumo sacerdote, sería un tipo de animal, pero si era el pecado de un gobernante era un macho cabrío. Si era un pecado únicamente de un individuo laico podían ser dos aves, inclusive podía ser harina. En otras palabras, parece como si entre más ascendió usted, más elevada era el requisito para un sacrificio. Entre más alto estaba usted en el rango teocrático, más costosa era la ofrenda.

Y debido a que la congregación en sí misma era una congregación sacerdotal, necesitaban tener una ofrenda que fuera equivalente a la del sumo sacerdote. El sumo sacerdote tenía que presentar la ofrenda más elevada, un animal de cierto tipo. Bajo él, los gobernantes tenían que presentar una cabra, bajo ellos el pueblo podía presentar aves y cosas así, porque entre mayor era el rango, más seria era la responsabilidad y mayor la culpabilidad. Como puede ver, eso es lo que dice en Santiago 3:1, “Dejen de ser tantos maestros porque recibirán mayor condenación.”

Esa es la razón por la que el Señor dijo: “A quien mucho se le haya dado - ¿qué? – mucho se le demandará. Entre más alto era el rango teocrático, mayor la responsabilidad, y como consecuencia, más severo el pecado. El pecado lleva más culpabilidad entre más alta es la posición, porque cuando usted peca en una posición elevada, sus ramificaciones son de más amplitud, ¿no es cierto? Un pecado en el corazón del sumo sacerdote, o el gobernante o el rey, tenía una respuesta tremenda entre el pueblo, de mucho más alcance, influencia y así es entonces en términos de los estándares de Dios.

Ahora, Dios ha establecido estándares para Su pueblo. Pero en el tiempo del Antiguo Testamento Él llamó a ciertas personas por encima de esos estándares y Él dijo: “Estoy estableciendo un estándar más elevado para ti.” Y la primera ilustración de eso está en Levítico 10, versículo 8, y Dios está presentando los requisitos para el sacerdocio, aquí, y son muy interesantes. Él le dice a Aarón, quien era el sumo sacerdote: “No beberéis vino o bebida fuerte, tu ni tus hijos contigo cuando entréis en el tabernáculo de la congregación, para que no muráis. Ahora, ese es un requisito bastante fuerte. No hay vino ni bebida fuerte.

¿Ve usted lo que está pasando? Mientras que el pueblo bebía vino, el cual estaba mezclado con agua, o la pasta que salía de la piel dónde guardaban el vino, en dónde el pueblo bebía esto y algunas personas inclusive llegaban a beber bebida fuerte, los sacerdotes fueron llamados a un nivel más elevado. ¿Lo ve? No debes hacer esto cuando entres en el tabernáculo de la congregación, o morirás. Y esto será un estatuto por los siglos, a lo largo de vuestras generaciones para que distingáis entre lo santo y lo profano, entre lo limpio y lo inmundo. En otras palabras, eres llamado a apartarte a una separación, una consagración, un nivel más elevado de devoción, a un nivel más elevado de compromiso con Dios.

Y algunos comentaristas dicen que solo tiene que ver cuando ministraban en el tabernáculo, solo cuando ministraban al Señor, y algunos dicen que tiene que ver con su vida entera. Bueno, de cualquier manera, el punto es que cuando ministraron para el Señor, cuando fueron llamados a ministrar para Dios, tenían que abstenerse de manera total, abstenerse de manera total. ¿Por qué? No fuera que sus juicios, sus funciones sacerdotales de alguna manera, fueran nublados al tomar alguna bebida alcohólica. Dios quería que sus mentes fueran limpias y estuvieran claras y puras, y entonces se les prohibió hacer eso, como si Dios los estuviera elevando a otro estándar, a otro nivel por encima del pueblo.

Proverbios 31, el último capítulo del libro, en el versículo 4, y aquí usted ve el mismo estándar de nuevo, no solo para los sacerdotes sino para los reyes y los príncipes. Versículo 4 de Proverbios 31 dice: “No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la bebida fuerte.” ¿Por qué? “No sea que beban y olviden la ley y perviertan la justicia de cualquiera de los afligidos.” En otras palabras, no solo a los sacerdotes se les llamó a una posición de abstenerse, sino también a los reyes y a los príncipes. Dios no quería que su juicio fuera nublado, Dios no quería que su manera de pensar se nublara. Dios quería que estuvieran apartados, Dios quería que estuvieran consagrados, Dios quería que estuvieran apartados y fueran diferentes del pueblo.

Y el versículo 6 dice que, si le vas a dar bebida fuerte a alguien, la bebida fuerte únicamente debe dársela a la gente que está lista para perecer. En otras palabras, cualquier otra persona que la bebiera, sería algo bárbaro. Una bebida fuerte lo cual sería el vino no mezclado, al cual se le debía dar a alguien que estaba pereciendo. En otras palabras, como una anestesia para alguien en dolor de muerte. Ahora, el vino, el cual era el vino normal mezclado, debía ser dado a aquellos de corazones pesados. Que beban y olviden su pobreza, y no se acuerden más de su miseria, que la calidez y el gozo que viene del vino sea para aquellos que tienen problemas profundos; o que la bebida fuerte para aquellos que están muriendo. Pero para los reyes y para los príncipes, y para los sacerdotes, si podemos añadir Levítico a ese pensamiento, deben abstenerse de manera total.

Entonces, había un nivel de consagración en el liderazgo, que demandaba un estándar más elevado. Ahora veamos Números capítulo 6, y le voy a mostrar que no solo los reyes y los príncipes y los sacerdotes, y los sumos sacerdotes, sino que habían ciertas personas en la congregación de Israel que escogieron este estándar también. Cualquier persona podía escoger elevarse a este estándar, este era el estándar más elevado. Y recordará en Números capítulo 6, versículo 1, el Señor habló a Moisés diciendo: “Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando un hombre, o una mujer se aparte a sí misma para ser un voto de nazareo, para separarse para Jehová.”

Ahora, deténgase ahí un minuto. Cualquier persona en la congregación de Israel podría decir, quiero consagrar mi vida entera a Dios. Quiero entregar mi vida entera al Señor, quiero apartarme para Dios. Quiero decirles no a las cosas de esta vida, y sí a las cosas de Dios. quiero ser diferente, quiero estar consagrado. Entonces, Dios dijo, aquí instituyo el acto más elevado de consagración, y es llamado un voto nazareo. Y viene de la palabra nazir, y nazir significa: el consagrado. Un nazareo es uno consagrado.

Entonces, cuando un judío quería apartarse, y realmente comprometerse a sí mismo, bueno, ese es el voto nazareo. El nazareo adoptaba el voto nazareo, al final del versículo 2 lo dice, apartarse para Jehová, un voto de santidad, un voto de consagración para apartarse. Y, ¿cuál era la naturaleza? versículo 3, “Él se apartará entonces del vino y bebida fuerte, y no beberá vino o vinagre de bebida fuerte, ni beberá ningún licor de uvas, ni uvas húmedas o secas, y todos los días de su separación no comerá nada hecho de la viña, ni del más mínimo nivel, y todos los días del voto de su separación ninguna navaja vendrá sobre su cabeza.”

Entonces, ahí estaba el voto nazareo. Usted no se cortaba el cabello y no tocaba vino. El nivel más elevado de consagración involucraba abstinencia. Era como si estuvieran subiendo a otro nivel, e identificándose con los sacerdotes y los reyes, y los príncipes, y aquellos que estaban más apartados para Dios. Podían tomar un voto nazareo por treinta dias, sesenta días, noventa días, inclusive de por vida. Y hubieron tres personas en la Biblia que fueron nazareos de por vida, Samuel, Sansón y Juan el Bautista. Y es fascinante que no solo fueron nazareos de por vida, sino que en el caso de la esposa de Manoa, la mamá de Sansón, el ángel vino a ella y le dijo: “No debes tomar vino, ni bebida fuerte inclusive mientras estas llevando al niño en tu vientre.”

De regreso a Jueces, capítulo 13 y versículo 4, leemos la afirmación acerca de la mamá de Sansón, simplemente para que sepa dónde está. “Te ruego que no bebas vino ni bebida fuerte, y no comas nada inmundo, porque he aquí concebirás.” Después en el versículo 7, última parte del versículo 7, “Porque el niño será nazareo para Dios desde el vientre hasta el día de su muerte.”  Ahora, cuando usted llega al Nuevo Testamento, usted encuentra eso en Lucas, capítulo 1, versículo 15. Es muy interesante. Un ángel les dijo a Zacarías y Elisabet, que van a tener un hijo. En el versículo 13, él va a causarles gran gozo y gusto, muchas personas se van a regocijar por su nacimiento, y versículo 15 de Lucas 1, dice: “Porque él será grande a los ojos del Señor. Y no beberá vino ni bebida fuerte, sino que será lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre.”

Ahora, aquí está el hombre más grande que jamás vivió. Jesús dijo en Mateo 11:11. El hombre más grande que jamás vivió es Juan el Bautista. El hombre más grande vivió fue un abstemio total toda su vida. Como puede ver hay un nivel, hay un nivel más elevado que simplemente lo común. Y Dios ha elevado a ciertas personas a este nivel. El hombre más grande que jamás vivió. Entonces aquí, para momentos especiales, fueran sacerdotes o reyes o príncipes o grandes jueces como Sansón o grandes hombres de Dios como Samuel, o grandes hombres de Dios como el profeta Juan el Bautista. Había otro nivel de consagración, otro nivel de devoción, un voto más elevado que se le pedía de la gente común y corriente. Y, por cierto, esto no fue simplemente común para esos líderes, cualquier persona podía hacer eso, y hubieron muchos nazareos en Israel.

No creo que nos damos cuenta de eso, pero realmente no sabemos cuántos hubieron, pero hubieron muchos. Por ejemplo, en Amós, capítulo 2, dice en el versículo 11: “Que Dios dice: Y levanté de ti, hijos para profetas, y de tus hombres jóvenes para nazareos. ¿No es así, oh hijos de Israel? dijo Jehová.” En otras palabras, Dios dice: “Levanté profetas y también levanté nazareos, levanté algunos y los aparté, algunos que adoptaron un voto más elevado, algunos que tuvieron un estándar más grande, o un estándar más elevado de vida entre ustedes.”

Y claro, él procede a decir como los habían corrompido, Amós le dice al pueblo: “Pero le dieron a los nazareos vino a beber. Y mandaron a los profetas diciendo: “No profeticéis.”” Profanaron a esos nazareos, a aquellos a quienes Dios había apartado y consagrado para sí mismo, mediante abstinencia total. El pueblo de Dios de hecho los había profanado y les dieron vino. Ahora, me parece que muchos de estos en Amós 2, que Dios estableció como nazareos, bien pudieron haber sido nazareos de por vida, quienes fueron profanados, o realmente forzados, o tentados a la desobediencia por el resto del pueblo.

Entonces, Dios ha establecido este voto de consagración y hubieron muchas personas que los tomaron. Dios había establecido este voto elevado, y Él levantó a personas para que vivieran a este nivel: sacerdotes, y reyes, y gobernantes, y profetas especiales y jueces y hombres especiales como Sansón, y otros que Él elevó a ese nivel. Y por alguna razón extraña el pueblo pensó que necesitaban hacer que bajaran a su nivel. ¿Y sabe una cosa? Es algo interesante acerca de la gente, en lugar de buscar el nivel más alto, quieren tomar a la gente que está al nivel más alto y jalarlos a su propio nivel. Eso es lo que pasó en Israel.

Y Jeremías, cuando él vio lo que estaba pasando con eso, Dios lo usó para hablar de ese asunto, y le dijo a Judá: “Son desobedientes, Judá”, en el capítulo 35 de Jeremías él dijo: “Son desobedientes.” Permítame darle un contraste, en el capítulo 35 de Jeremías él dice: ¿Se acuerdan de los recabitas? ¿Los recabitas, el hijo de Jonadan? ¿Se acuerda que Jonadan dijo a los recabitas, no beberán vino ni bebida fuerte ni vosotros, ni vuestros hijos, vuestras hijas, vuestras esposas, o nadie en vuestra familia para siempre?

En otras palabras, una familia entera adoptó el voto de abstinencia. Una familia entera se elevó al nivel más alto, y Dios dice: “Y cuando inclusive coloqué contenedores de vino en frente de los recabitas, no lo bebían.” Jeremías 35, versículos 2 al 6: “Coloque contenedores de vino en frente de ellos y no los querían beber.” Y él sigue a lo largo de ese capítulo y finalmente lo resume al decir: “Vean las tentaciones que tuvieron de beber vino, y nunca rompieron su tentación, pero a vosotros, vosotros han sido desobedientes a mí.”  “Han sido desobedientes a mí,” aquí había un grupo de personas que fueron obedientes, y se presentan como contraste con la Israel desobediente. Y el punto de su obediencia fue su abstinencia total. Habían adoptado ese nivel y Dios los usó como ejemplares.

Ahora, dice usted: “¿Qué tiene que ver eso conmigo? Bueno, por implicación muchas cosas. 2 Corintios 6:17, “Salid del medio de ellos y - ¿qué? – apartaos y no toquéis lo inmundo.” 2 Corintios 7:1, “Limpiaos de toda inmundicia de carne, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” Todos somos llamados al nivel más elevado. Todos somos elevados para escoger la mejor alternativa. Cuándo ustedes llegan al Nuevo Testamento, amados, no creo que el estándar cambia, realmente no creo, no creo que cambia. No creo que en el Nuevo Testamento Dios rebajó Su estándar.

Escuche, si un sacerdote tenía que tener una mente clara en todo momento y nunca entregarse a la posibilidad de ser tentado, si fue verdad de un rey, si fue verdad de un príncipe, si fue verdad de un juez, si fue verdad de un gran líder como Samuel, si fue verdad de un profeta como Juan el Bautista, ¿va a ser más bajo el estándar para aquellos que gobiernan en la iglesia de Jesucristo, la cual Él compró con Su propia sangre preciada? ¿Debería ser menor? Bueno, lo que estoy diciendo es esto, hay un estándar alto en la Biblia para aquellos que están en responsabilidad y liderazgo espiritual, y eso para mí es la mejor alternativa.

Sabe una cosa, si todos somos sacerdotes, si todos somos aquellos que somos apartados para Dios, como consagrados por el Espíritu Santo, si todo Romanos 12:1, debemos presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo, si todos debemos presentarnos como un holocausto ofreciéndonos en consagración total como un acto natural y normal de adoración, entonces me parece que todos nosotros bien podríamos considerar tomar la mejor y más elevada alternativa.

Entonces preguntamos, ¿es lo mismo? No. ¿Es necesario? No. ¿Es la mejor alternativa? Bueno, quizás no. Quizás la mejor alternativa es estar con aquellos que se apartaron, en el Antiguo Testamento, y en el Nuevo, y en la iglesia en la actualidad, aquellos que guían. Hagamos una cuarta pregunta, si vamos a tomar bebidas alcohólicas debemos enfrentar la pregunta: ¿forma un hábito? ¿forma un hábito? Ahora, estoy es algo difícil porque muchas cosas forman hábitos. Dice usted: “Me pongo la calceta en mi pie izquierdo cada día antes de mi pie derecho. Eso es algo que forma un hábito, lo he estado haciendo por mucho tiempo, pero no me lastima.”

Bueno, implícito en la idea de formar hábitos ¿es un hábito que crea una respuesta negativa? Esto nos lleva a 1 Corintios 6:12. 1 Corintios 6:12 cité esto en parte hace un momento, pero esto es lo que dice: “Todas las cosas me son lícitas, pero no todo me conviene.” Todas las cosas no convienen. Hay cosas que podría hacer, pero me van a hacer tropezar, me va a enredar. Todas las cosas son permisibles, pero algunas me van a estorbar, algunas me van a enredar, y unas de las cosas que hace el alcohol, aunque podríamos decir bueno, tengo la libertad, tengo la libertad de hacer eso, podríamos encontrar que al usar esa libertad se vuelve algo que me enreda, porque al final del versículo dice: “Todas las cosas me son lícitas, pero no me dejaré - ¿qué? – ser dominado por ninguna.” El alcohol tiene la capacidad de enredarlo, pero más que eso, lo lleva a usted bajo el poder de alguna otra influencia. Crea una dependencia, un hábito que puede causar el hecho de que controle su propia capacidad de tomar decisiones y procesos de pensamiento.  

Y creo que llegamos a este punto. Quiero evitar el pecado, ¿verdad? Y creo que usted también, realmente lo creo. Si sé que algo es un pecado, quiero en mi corazón evitar eso, pero voy a dar un paso más hacia adelante, y también quiero decir que quiero evitar esas cosas que pueden potenciar el pecado. Pienso igual con la comida, la glotonería es un pecado y si no sé cómo enfrentar la comida puedo meterme en muchos problemas. Ahora, no tengo muchas alternativas en comer la comida, tengo que comer comida, no es como tomar vino en ese sentido. ¿Pero sabe lo que me gusta hacer? Me gusta variar mi comida, y algunas veces abstenerme totalmente de comida, en cierta manera, de manera regular simplemente para que todavía esté en control de lo que como, para que no me esté controlando. Y creo que eso es algo muy básico en la vida cristiana. Nunca debemos colocarnos bajo el control y el poder de cosas que son influencias impías, que son cosas que pueden causar que caigamos en pecado. 

Entonces, yo diría que la línea más segura es evitar el pecado, y también evitar aquello que puede potenciar la pecaminosidad. La gente en el instituto de alcohol dice que el alcohol forma hábitos porque tiene una capacidad de atacar el cerebro y crear esa dependencia, y todos sabemos eso. Ahora, algunas personas lo pueden hacer y no se vuelve un hábito, pero tiene ese potencial. Puede volverse un hábito, entonces tenemos que hacer la pregunta, ¿forma un hábito? Bueno, sí, puede serlo, puede formar un hábito, puede crear una dependencia y puede llevarnos bajo su poder, de tal manera que hacemos cosas y decimos cosas y pensamos cosas que no son nuestros propios pensamientos, sino que son inducidos dentro de nosotros por el poder y la presencia del alcohol.

Vayamos a una quinta pregunta. Si entonces forma un hábito, también ¿es potencialmente destructivo? Si forma un hábito o potencialmente forma un hábito, ¿puede volverse destructivo? Y la respuesta a eso es: Sí. Tengo una carta aquí en mi mano, de una querida joven en nuestra iglesia, y no voy a tomar el tiempo para leer la carta entera esta mañana, excepto para decir que el contenido de la carta, le voy a dar un pequeño pensamiento aquí brevemente.

“El último domingo durante el servicio de Efesios 5:18, me vio obligada para compartir algo contigo. Mi madre, el 15 de agosto de 1978, murió en el Hospital General en terapia intensiva por un paro cardíaco e insuficiencia respiratoria. Ella tenía esclerosis del hígado, presión alta, riñones dañados, y de mi propio diagnóstico, un corazón quebrantado. Es innecesario decir que mi querida madre era una alcohólica, ella había sido una alcohólica desde final de sus veintes, hasta que ella murió a los sesenta y seis.”

“Cuándo entregué mi vida a Cristo de manera natural, tenía una preocupación profunda por la salvación de mi madre, le compartí el evangelio muchas veces y ella dijo que Dios no podía ayudarla, porque ella era una persona terrible. Yo le decía que Dios la amaba sin importar lo que ella era, o es ahora, pero le parecía no tener esperanza a ella. Cuándo hablaba por el teléfono o de otra manera, algunas veces ella me pedía que orara por ella. Ella también leía la Biblia de vez en cuando, y estaba buscando a Dios. Sus últimos días fueron pasados en un hotel en Los Ángeles, en dónde ella fue golpeada una vez, y más de una vez robada.”

“Un día ella fue llevada al hospital por un ataque de asma, y cuando llamé al hospital me dijeron que estaba en un coma. Ella tuvo dos paros cardíacos y un ataque al corazón, bueno, en el coma no había manera de que ella buscara a Jesús. Entonces, le pedí a todos mis amigos, incluyendo al grupo de oración de emergencia de Grace, que orara porque ella saliera del coma. Al día siguiente ella salió del coma, ella tenía un respirador en su boca para que pudiera respirar por ella, y tenía una máquina monitoreando el corazón, y algún tipo de máquina para los riñones, en ella. Era terrible. Me quedé con ella y oré la mayor parte del día y compartí con ella el amor de Dios y el regalo de salvación. Ella estaba muy inquieta y no parecía siempre saber que yo estaba ahí.”

Ella procede a describir más de los factores médicos. “Le pregunté si ella creía que Jesucristo era su salvador y que Él murió por sus pecados, y ella apretó mi mano, y ella apretó mi mano después de eso su pulso comenzó a descender, y eventualmente llegó a 94 pulsaciones por minuto, y se mantuvo en unas cuantas pulsaciones de eso todo el tiempo. Ella en ese punto estuvo más tranquila, y dos días después el corazón de mi mamá se detuvo y ella murió. El alcohol y el tipo de vida que va junto con ello, y ser una alcohólica, es lo que causó su muerte.” Y sigue.   

No hay duda de que sabemos eso. No sé exactamente lo que pasó en el corazón de esa querida señora antes de que murió, espero que ella expresó algo al apretar con su mano, ¿usted no?  Pero usted conoce los males del alcohol y usted sabe que es potencialmente destructivo, pero quiero que vea Efesios 5:18 y no solo lo sepa desde el punto de vista de un testimonio, sino que lo sepa a partir del texto. En Efesios 5:18 hay una pequeña palabra que es muy poderosa, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución.” Esa es la palabra asotia a-s-o-t-i-a.

Esa es una palabra muy interesante, importante, asotia. Significaba originalmente, ahora escuche esto, significaba originalmente ‘no tener esperanza’, ‘tener una enfermedad incurable’, ‘estar enfermo sin esperanza y sin posibilidad de curarse.’ Ahora, lea el versículo de esa manera: “No se embriaguen con vino, lo cual lleva a estar enfermo de manera incurable y sin esperanza.” ¿Cree usted que Dios sabe que la embriaguez puede llevar a la disolución? Sí. Sí. Podríamos decir que el significado literal en la época en la que Pablo escribió sería esto, una persona asotia sería una que por su manera de vida se destruía a sí misma. Una que por su manera de vida se destruía a sí mismo. La embriaguez lleva a una enfermedad incurable, sin esperanza y destrucción. Eso está en la Biblia.

Por cierto, en Lucas 15:13 usted tiene esta palabra asotia usada, dice que un joven fue a su padre y le dijo: “Padre, dame todo lo que tengo.” Y se acuerda usted que tomó todo lo que tenía y se fue a un país lejano, y dice que se involucró en una vida disipada. ¿Se acuerda de eso? Vida disipada. Lucas 15:13 es la palabra asotia, él se entregó a sí mismo al pecado, él se involucró en una vida que llevó a una enfermedad incurable sin esperanza, él tuvo una vida cuyo estilo de vida llevaba a la destrucción, una vida sin refreno, indisciplinada. No hay duda alguna de que esta palabra está indicando lo que Dios nos está diciendo: la embriaguez lleva a la disipación, la embriaguez lleva a la destrucción. Usted lo estudia por toda la Biblia y encuentra esto: “El vino es escarnecedor, y la sidra alborotadora,” dice. En Proverbios 4:17 dice que si tomas vino vas a encontrar violencia junto con él.

Usted regresa al libro de Génesis y usted encuentra ahí que dónde hay embriaguez hay inmoralidad, dónde hay embriaguez hay incesto. Usted regresa a Deuteronomio 21:20, dónde hay embriaguez hay glotonería, dónde hay embriaguez hay rebelión, dónde hay embriaguez hay desobediencia a los padres, dónde hay embriaguez hay una vida disipada. Ahí lleva. No os embriaguéis con vino lo cual produce una enfermedad sin esperanza, incurable. La Biblia dice que puede llevar a la destrucción.

No sé si usted sabe esto, pero una cuarta parte de todos los pacientes admitidos en hospitales mentales tienen un problema alcohólico, simplemente, destroza la mente. Y sabemos que físicamente produce esclerosis del hígado. El hígado obstruido causa que se inflame. Inclusive causa que se inflamen las venas del esófago, de acuerdo con un reporte médico que leí. Las venas adelgazadas tienden a romperse con mayor facilidad cuando el alimento es tragado, y causar una hemorragia seria y fatal, de tal manera que algunas personas que mueren, de esto, mueren habiendo comido recientemente.

Además, usted probablemente sabe que el alcohol no solo mata las personas que beben, sino que matan muchas otras personas inocentes, que simplemente están ahí al lado. Sabe usted que el 41.2 por ciento de todas las muertes violentas, el alcohol es un factor. Casi la mitad de toda persona que muere con violencia, casi la mitad es el resultado de algo de alcohol. Un estudio conducido en Delaware indica que el alcohol es parte de la mitad de nuestras muertes de tráfico. En la ciudad de Nueva York, un estudio en conjunto hecho por el Departamento de Estado de Nueva York de Salud, y la Universidad de Cornell, reveló que el setenta y tres por ciento de los que manejan y que son responsables de accidentes en los que murieron, habían estado tomando. Setenta y tres por ciento.

En el Condado de Westchester, Nueva York, se realizaron análisis de sangre en ochenta y tres conductores que fueron matados en accidentes de un auto. Los análisis revelaron que el setenta y nueve por ciento de estos conductores estaban bajo la influencia de licor. El alcohol es algo mortal, lleva al exceso, asotia, enfermedad sin esperanza, incurable, y el libro de Proverbios simplemente habla de esto una y otra, y otra vez. Isaías capítulo 28, permítame leerle el versículo 7, dice: “Pero ellos también erraron,” escuche, “mediante el vino, y mediante la bebida fuerte. Están fuera del camino.” El sacerdote y el profeta han errado mediante bebida fuerte, han tragado el vino, se han desviado mediante la bebida fuerte. Erraron en sus visiones, tropiezan en el juicio. Sus mesas están llenas de vómito e inmundicia, de tal manera que no hay lugar limpio.

Entonces, ¿quién quedó para enseñar conocimiento? ¿quién quedó para hablar por Dios? corrompió al sacerdocio, corrompió a los profetas. Esa es la razón, como puede ver, que Dios levantó a toda persona por encima de lo que Él quería en el liderazgo. Esa es la razón por la que Él elevó a esas personas, porque tenía el potencial de llevar a un grupo tambaleante, nauseabundo, vomitando, de líderes sentados en torno a una mesa. Entonces, Dios lo elevó. En Joel, dios quitó el derecho a beber, Joel 1:5, “Despertad, vosotros que os habéis embriagado y llorad, y gemid, bebedores de vino, debido al nuevo vino, porque es quitado de vuestra boca.” Dios dice: “No más bebida para ustedes.” ¿Por qué? las langostas vinieron, y las langostas destruyeron los cultivos, y él dice: “Nunca van a volver a tomar otra bebida mientras viva.”

La iniquidad de Efraín, en Oseas capítulo 7, estaba ligada al vino. Amós escribe en varios lugares, capítulo 2, capítulo 4, capítulo 6, acerca de la disipación terrible que viene a partir de la embriaguez y el vino. Sabemos que puede llevar a eso. Y entonces, la pregunta viene que si puede llevar a eso, porque vamos a colocar frente a nosotros algo que puede a llevar a aquello que no tenemos que llegar. Habacuc 2:15, “Hay de aquel que le da a su prójimo bebida, que coloca su piel de vino para él, y lo hace que beba para que podáis ver su desnudez. Vosotros estáis llenos de vergüenza, no de gloria. Beban también vosotros y que vuestra vergüenza venga sobre vosotros, la copa de la diestra de Jehová se volverá contra vosotros, y el vómito vergonzoso será en vuestra gloria.” Hombre, que versículo. Usted hace eso y Dios va a escupir sobre usted. Dios va a hacer que usted bebe de Su copa de juicio. Usted hace que su prójimo beba, escuche, y Dios va a escupir sobre usted. Eso es serio. Como puede ver, Dios sabe en que termina.

Usted ha estado en ciertos lugares, usted ha visto a los pobres que están caminando en esa área. Usted sabe lo que ha estado pasando con el que apuñaló y esas personas indefensas que no se pudieron defender en absoluto en contra de un ataque, o por lo menos de manera razonable. Usted ha visto ese tipo de vida. Yo crecí en mis primeros años predicando en las misiones, misión, tras misión ahí, y sé cómo es. Y usted también. Usted sabe a qué lleva. Me tengo que hacer la pregunta: ¿Cualquier persona que sea potencialmente destructiva, es sabio para mí involucrarme en cualquier entretenimiento de eso?

Entonces, ¿es lo mismo? ¿es necesario? ¿es lo mejor? ¿forma un hábito? ¿es potencialmente destructivo? Número seis. Y vamos a cubrir las últimas tres rápidamente. ¿Es ofensivo para otros cristianos? Aquí está otro punto de evaluación. Usted tiene que preguntarse: ¿Si bebo va a ofender a otros cristianos? Usted dice: “Tengo libertad. No quiero meterme en algún tipo de esclavitud legalista. Tengo libertad de hacer lo que quiero, y puedo manejarlo.” Un hombre me dijo la semana pasada, él dijo: “Puedo manejarlo. No sé porque estás tan molesto. Simplemente me gusta una pequeña copa de escocés en la mañana, y una pequeña copa en la noche. Puedo manejarlo, no tiene efecto en mí.” Yo digo: “Bueno, puedes manejarlo, quizás puedes, pero quizás alguien que te ve hacerlo no puede.”

Ahora, escuche esto. En 1 Corintios capítulo 8, versículo 9 hay un principio general, y después se vuelve muy específico en Romanos 14. Pero en 1 Corintios 8:9, “Mirad, que esta libertad de vosotros se vuelva piedra de tropiezo para aquellos que son débiles.” Sabe una cosa, se me han acercado padres y han dicho: “Sabes una cosa. Solíamos beber y bebíamos hasta que nuestros hijos llegaron a ser jóvenes. Y después dejamos de beber porque vimos que vieron nuestro ejemplo y comenzaron a beber y no podían manejarlo.” Sabe una cosa, a muchos padres les ha pasado eso. Cuando la policía los llama y dice: “Tenemos a su hijo aquí, estaba borracho, lo encontramos ahí, tirado en la calle.” Cómo puede ver, usted puede tener la libertad, y usted puede tener la moderación, y puede tener la madurez y la fortaleza, pero usted puede poner el ejemplo para alguien que no puede manejarlo como usted.

Además, en el tiempo de Pablo, la embriaguez estaba asociada con la religión pagana. ¿Se acuerda de eso? Baco y Dionisio, y todas las cosas en las que entramos la última, la embriaguez estaba asociada con la religión pagana. Y cuando la gente se volvía cristiana, simplemente, así como no quería comer la carne que se ofrecía a ídolos, muchos de ellos no querían tener nada que ver con la bebida. Y hombre, cuando se volvían cristianos, unas de las cosas que hacían era dejar de tomar. Se volvían abstemios. Y cuando los cristianos venían y decían: “Tenemos la libertad de beber,” y bebían vino, era muy ofensivo para estas personas que habían en toda su vida en el paganismo habían asociado la bebida con las ceremonias de Satanás.

Ahora, vaya a Romanos 14, y le voy a mostrar eso porque eso es precisamente de lo que habla Pablo aquí. Aquí había algunas personas que en Roma habían sido expuestas a toda esta embriaguez maligna, conectada con la adoración pagana, y ahora eran cristianos y algunos de estos otros cristianos, bueno, quizás eran cristianos judíos, no tenían este trasfondo, y no tenían este problema con la bebida. Pero hombre, algunos de estos cristianos gentiles habían asociado la embriaguez y la disipación y la inmoralidad y la glotonería, y la maldad y toda la disipación terrible que iba de la mano con la embriaguez, y cuando llegaban a ser cristianos, hombre, no querían tener nada que ver con eso, y algún cristiano venía y decía: “Ah, bebamos. No es nada serio,” y se ofendían profundamente.  Y no pensaban que tenían esa libertad, porque para ellos era la vida antigua, y ahora en la vida nueva debía ser diferente. Y algunos cristianos que se tomaban esa libertad de beber en frente de esos cristianos que no podían tener esa libertad debido a su pasado, era muy ofensivo y hacían que ese hermano tropezara, y hacían que ese hermano estuviera herido, y triste.

Y entonces en Romanos 14, Pablo dice: “No deben hacer eso.” ¿Lo ve? En el versículo 13, él dice, observe el final del versículo 13: “Ninguno ponga piedra de tropiezo, u ocasión de caída en el camino de su hermano.” No hagan eso, lo va a ofender. Además, hay otra categoría de personas. Hay algunas personas que no pueden enfrentar ciertas cosas, pero si lo hacen van a decir: “O debe estar bien.” Entonces lo hacen y se vuelven alcohólicos, se da cuenta. No solo va a ofender a algunos, si no que va a hacer que algunos tropiecen y se vuelvan débiles.

Entonces, él dice: “No hagan eso, no hagan que la gente tropiece. O por hacer algo que la piensan que está mal o por hacer algo que piensan que tienen el derecho de hacer y cuando lo hacen se vuelven alcohólicos.” Sabe una cosa, he conocido a demasiados alcohólicos. He visto a Jesucristo cambiar a demasiados alcohólicos. He estado en demasiadas reuniones de Alcohólicos Anónimos, y me he sentado en la parte de atrás y he visto como pasa eso. He estado en demasiado de esas cosas como para querer ser responsable en mi vida, por darle a alguien la idea de que pueden beber lo que quieran. Porque no tengo control de quien va a seguir mi ejemplo y va a terminar con una vida de desastre.

Pero él dice aquí: “Miren, nada es inmundo en sí mismo,” versículo 14, ese no es el punto, no en sí mismo, “pero sí tu hermano se entristece con tu comida,” versículo 15, “entonces no estás andando en amor.” En otras palabras, estás diciendo: “Mira, no me importa lo que piensas, yo voy a tomar si quiero, y tú te aguantas.” Entonces, no amas a tu hermano. No amas a tu hermano, porque el versículo 17 dice: “El reino de Dios no es alimento y bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”  Lo que debes cultivar es justicia paz y gozo, no la libertad de tomar y comer.

Entonces, versículo 19: “Sigamos las cosas que contribuyen a la paz, y las cosas con las que podemos edificarnos unos a otros.” Simplemente haga lo que va a edificar a alguien más, no lo que los va a derribar. No hagan lo que los haga tropezar, que los debiliten o los ofenda por el alimento. Versículo 20: “No destruyáis la obra de Dios.” Todas las cosas, de hecho, son puras, pero es malo para el hombre que come con ofensa. Podría estar bien tomar, no hay nada de malo con el vino en sí mismo si está diluido de manera apropiada y no se apodera de tu razonamiento. Pero si lo haces va a hacer que alguien más se ofenda.

Entonces, el versículo 21 llama a la abstinencia total en ciertas situaciones. Está bien ni comer ni beber vino, no bebas en absoluto, si hace que tu hermano tropiece, se ofenda o se debilite. ¿Lo ve? Hazlo a un lado. Él aquí no está hablando de cualquier alimento, sino de carne ofrecida a ídolos. Entonces, él está diciendo: “No coman carne ofrecida a ídolos, y no tomen vino alguno, si hace que alguien se ofenda o alguien tropiece.” Dice usted: “Hombre, podrías vivir tu vida entera ajustándote a otras personas.” Esa es la idea. Eso es lo que Dios quiere que usted haga.

Sabe una cosa, hay personas que han salido de un trasfondo alcohólico, y es una de las cosas más maravillosas en el mundo, que Jesucristo los ha liberado. Es lo más emocionante en lo que pueden pensar, que Cristo los ha librado y los ha salvado, y los ha limpiado, y les ha quitado ese pecado malo de alcoholismo y de embriaguez. Y para que un cristiano venga y en cierta manera exalte esa libertad enfrente de ellos, es muy ofensivo, por no decir nada de hacerlo y dejar que sus hijos lo vean, o algún otro hermano más débil y caigan en un foso terrible, terrible.

Entonces hacemos la pregunta: ¿es lo mismo? Y la respuesta es: No. ¿Es necesario? La respuesta es: No. ¿Es la mejor alternativa? La respuesta es: No. ¿Forma hábitos? Sí, puede ser. ¿Es potencialmente destructivo? Oh, sí. ¿Es ofensivo para otros cristianos? Con frecuencia lo es. Puede haber algunos lugares en el mundo donde eso no es verdad, pero en una sociedad que lo prohibía antes, como la nuestra, el cristianismo en cierta manera siempre ha estado asociado con no tomar, y ciertamente es ofensivo para muchas personas, en base a eso, y para otras podrían tropezar por esto y ofenderse terriblemente porque lo ven como parte de su vida antigua.

Permítame hacerle dos preguntas más rápidamente. ¿Va a dañar mi testimonio cristiano? Bueno, la gente dice: “Oh, tú sabes, si tomo puedo alcanzar a personas. Si hago lo que ellos hacen me van a aceptar.” ¿Realmente va a ayudar su testimonio o, por otro lado, lo va a dañar? Bueno, en Romanos 14:16 dice: “Que no se hable mal de vuestro bien.” Es muy posible que usted puede ser un buen hombre con un buen ministerio, pero si usted ejerce su libertad de beber y ofende a otras personas, van a menospreciar su ministerio y su ministerio y van a pensar menos de usted.

Yo lo se esto como un hecho. Si me levanto en el púlpito y les digo ahora, quiero que sepan que tomo, pero puedo manejarlo, algunos de ustedes se quedarían boquiabiertos. Algunos de ustedes se aferrarían a su Biblia Scofield, y correrían a la esquina. ¿Verdad? John MacArthur toma, y cada vez que me volviera a poner de pie, usted recordaría él toma, él toma. Me pregunto si realmente tiene una mente clara. ¿Se da cuenta? Y eso molestaría a muchos de ustedes. A algunos de ustedes no los molestaría en absoluto, pero a algunos los molestaría.

Entonces, si no hay ninguna otra razón, no quiero que nadie se moleste, y no quiero que mi testimonio cristiano sea minimizado de alguna manera, porque hago algo. Y entonces, me hago la pregunta: ¿Pensarán otros menos de mi como un cristiano si hago eso? Y yo sé que, en círculos en la iglesia, en círculos cristianos, hay muchas personas que pensarían mucho menos de mí si hiciera eso. Y entonces, no quiero ofenderlos. Pero, ¿qué hay acerca del mundo? ¿qué hay acerca de los no salvos? Vea 1 Corintios 10, 1 Corintios 10:31, es muy interesante. 1 Corintios 10:31 dice: “Si pues coméis o bebéis, sea que estén comiendo comida ofrecida a ídolos, o tomando vino, o sea lo que estén haciendo, hacedlo todo para la gloria de Dios.”

Ahora, ¿cómo es que usted lo va a hacer para la gloria de Dios? Versículo 32: “No deis - ¿qué? – ofensa, ni a un judío o griego, ni siquiera a la iglesia. Entonces, no quiero hacer lo que ofenderá a la iglesia. No quiero tomar una libertad que va a ofender a una multitud de gente cristiana, y los va a hacer pensar menos de mi testimonio, ni quiero ofender a los judíos ni a los griegos. Ahora, así como busco agradar a todos los hombres, en todas las cosas, no buscando mi propio beneficio, sino el beneficio de muchos, para que puedan ser salvos. Para que puedan ser salvos.

¿Sabe usted lo que está diciendo aquí, Pablo realmente? Si quieres alcanzar a las personas que no son salvas, deja de tomar, y deja de comer alimento ofrecido a ídolos. Déjalos ver una diferencia. ¿Escucho eso? Permíteles ver una diferencia. No busco hacer lo que quiero hacer. Puedo tener la libertad de hacer algo, pero tengo estándares, uno glorificar a Dios; dos, no ofender absolutamente a nadie; y tres, asegurarme de que hago una diferencia, para que la gente pueda ser salva al hacer una distinción.

Y finalmente, si usted ha pasado los primeros siete puntos de evaluación, aquí está el número ocho. Hágase usted esta pregunta: ¿realmente está seguro de que es correcto tomar? Digo, ¿está totalmente seguro? Porque si usted tiene alguna convicción en esto, debería enfrentar eso. Un hombre se me acercó la semana pasada y él dice: “Sabes una cosa,” él dice, “Sabes una cosa, he tomado cerveza con los amigos.” Él dice: “¿Está mal eso?” Yo dije: “¿Qué piensas?” Él dice: “Bueno, no creo que está mal, pero me molesta.” Yo le dije: “¿Te gusta ser molestado?” “No. No me gusta ser molestado.” Él dijo: “¿Sabes cómo dejar de ser molestado?” “Sí. No lo hagas.” “Sí”, dice él, “no creo que está mal, pero me molesta.” ¿Sabe una cosa? Romanos 14:23 es un versículo útil en esa área. No tengo tiempo de entrar a toda la exegesis de esto, pero simplemente darle un vistazo. Dice esto: “El que duda, es condenado si come, porque no come de fe. Y lo que no es de fe es pecado.”

Ahora, el panorama es este, muy bien. Veámoslo desde el punto de vista de la bebida. Usted tiene un hombre aquí que salió de la religión pagana, hombre, él dice: “Está mal tomar eso, todo eso es parte de las religiones paganas. No voy a tocar eso.” Pero algún hermano liberado dice: “Ah, por favor Carlos, no te aferres de eso hombres, somos libres en Cristo. Adelante, toma.” Pero él toma dudando, entonces lo que sucede es que ya está en esclavitud a su legalismo, él ya en cierta manera es un hermano más débil, él no puede disfrutar de su libertad, entonces usted lo fuerza a hacer algo en contra de su conciencia.

Y, lo único que usted va a hacer es que se hunda aun en mayor profundidad en la duda, en mayor profundidad en la condenación, en mayor profundidad en cuestionar si tiene la libertad de hacerlo, y debido a que no lo hizo creyendo que tenía la libertad de hacerlo, se volvió pecado para él. Porque si usted no puede hacer algo con una conciencia plenamente libre, creyendo con todo su corazón que es lo correcto, no lo haga, porque lo que eso va a hacer es hacer que usted se hunda en mayor profundidad en la condenación.

Y voy a añadir otra cosa, cuándo usted viola su conciencia, usted está haciendo algo malo, porque entre más viola su conciencia, más va a cauterizar su conciencia como si fuera con un hierro caliente. Y si usted continúa apilando ese tejido que ya no siente nada, cuando Dios quiera realmente hacer que usted sienta un asunto sensible, usted no lo va a sentir. La conciencia es la herramienta mediante la cual Dios lo convence a usted de pecado. Y si usted viola la conciencia, una y otra, y otra vez, y otra vez, lo que va a pasar es que cuando la necesite no va a estar ahí.

Entonces, hay algunos estándares que seguir, y usted tiene que revisarse en esto, y cubrirlos y hacerse las mismas preguntas que yo me hago: ¿Es lo mismo? ¿Es necesario? ¿Es lo mejor? ¿Forma un hábito? ¿Es potencialmente destructivo? ¿Es ofensivo para otros cristianos? ¿Daña mi testimonio? ¿Y, estoy seguro de que es lo correcto? ¿Y puedo hacerlo totalmente creyendo en fe en Dios que esto es lo correcto? Y amados, todo esto es simplemente es una dimensión de andar de manera circunspecta. No como necios, sino como sabios, redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Si usted quiere andar como un cristiano sabio, esta es una manera de trazar su curso, tiene que enfrentar este asunto.

Oremos. Padre, gracias por nuestro tiempo en esta mañana, por darnos la oportunidad de discutir y compartir acerca de este tema tan importante. Señor, no queremos ser legalistas, y no queremos ser no amorosos, o simplemente no adaptarnos a una situación de la sociedad, sino simplemente lidiar con Tu verdad, y Tu Palabra. Ayúdanos a llegar a las conclusiones correctas, y tomar una decisión sabia, en el nombre de Jesús. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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