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En esta noche, al continuar en nuestra mirada a lo que la Palabra de Dios tiene que decir acerca de la familia, llegamos a la responsabilidad de los padres. Abra su Biblia en Efesios, capítulo 6, versículo 4. Sorprendentemente, cuando el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, da instrucción a los padres, es solo una oración. Un breve versículo. Efesios 6:4: “Y vosotros padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”

Tiene usted un negativo y un positivo - el negativo: no provoquéis a ira a vuestros hijos. Obviamente, significa trátelos con amor, trátelos de una manera que afirma su afecto hacia ellos para que no se vuelvan hostiles. El positivo - criadlos en la disciplina y amonestación del Señor.

¿Qué es la crianza de los hijos? Muy simple realmente. Amar a sus hijos para que no estén enojados con usted y criarlos para que lleguen a conocer el Señor. Podría pensar que se habría escrito un libro entero acerca de la crianza de los hijos o que habría habido un capítulo entero acerca de este tema, pero sólo es un versículo porque la tarea está definida de una manera tan precisa.

Esa instrucción ‘no provoquéis a ira a vuestros hijos’ debe ser entendida; y nos esforzaremos por hacer eso en las próximas semanas. Y la instrucción “criadlos en la disciplina y amonestación del Señor” debe también ser entendido; y algunas partes que son componentes integrales en esa área que nos esforzaremos por entender también. ¡Pero cuán maravilloso es que la responsabilidad entera puede ser refinada a una oración!

A pesar de la simplicidad de la instrucción, los padres en la actualidad me parecen estar algo aterrados por el prospecto en sí. Ellos son desafiados por los tiempos en los que vivimos, los problemas presentes; y algunos de ellos ven la crianza de los hijos como una responsabilidad aterradora. Y lo es, hasta cierto punto, una tarea seria y desafiante; pero no por las razones que la mayoría de la gente podría sugerir.

Si usted hiciera una encuesta con la gente acerca de tener hijos, le podrían decir que realmente se resisten un poco a tener hijos porque es caro. Usted tiene que tener una casa más grande y tiene que tener un automóvil más grande o automóviles. Tiene que tener mucha ropa adicional y alimentos; y tiene que pagar todas sus necesidades médicas y la universidad.

Podrían decir también que toma mucho tiempo. Si usted tiene algún objetivo personal o algún deseo personal o planes personales, los intereses personales, en cierta manera toman un segundo plano ante la demanda de los hijos. Ellos demandan mucho y mientras que podríamos pensar que ese tiempo demandante en extremo es sólo durante la infancia, conforme crecen, descubrimos que las demandas no decrecen, sino que se vuelve más y más complejas.

Algunas personas dirían que la crianza de los hijos es desafiante porque demanda un gran enfoque en las actividades de los hijos. En otras palabras, hay tantas cosas que supuestamente tienen que hacer, en las cuales tienen que estar involucrados, que termina dando tiempo y energía y usted termina en un servicio de taxi interminable para satisfacer todas sus necesidades. Y entre más hijos usted tiene, más complicado se vuelve.

Y supongo que existen esas cosas superficiales que hacen que la crianza de los hijos, hasta cierto grado, sea desafiante. La razón real por la que la crianza de los hijos es tan difícil, el verdadero desafío frente a nosotros. Y nosotros como cristianos lo sabemos, puede reducirse a dos componentes. Y creo que necesitamos entenderlos si vamos a amar a nuestros hijos de tal manera que no se enojen con nosotros sino que más bien correspondan a ese amor, si vamos a criarlos en la disciplina y amonestación del Señor.

Si vamos a hacer eso, tenemos que entender que la dificultad realmente viene en dos niveles o dos áreas y podemos reducirlos a un componente externo y a un componente interno. El externo simplemente significa la presión de la sociedad y la cultura que nos rodea. El interno, la presión de la naturaleza del hijo que está dentro de él o ella.

La crianza de los hijos no es difícil porque sea cara. No es difícil porque demande tiempo. No es difícil porque lo distraiga de sus agendas o metas personales. No es difícil porque sea tan complejo satisfacer todas las demandas. Realmente es difícil porque hay presiones tan grandes por parte de la sociedad que nos rodea y presiones más pesadas a partir de la naturaleza de los hijos que ellos tienen. Y a menos de que entendamos eso, no vamos a entender en qué consiste realmente la crianza de los hijos.

Ahora, hay algunos temas que la Biblia no toca. No habla de asuntos de sentido común, cosas prácticas, preferencias personales que tienen que ver con cómo criar a sus hijos y cuáles son las técnicas de dar a luz a un hijo y las técnicas de criar a los hijos y todo eso. Las Escrituras realmente no hablan mucho acerca de eso fuera de que, como le señale usted en un mensaje previo, que usted debe disciplinar corporalmente a su hijo cuando su hijo no obedece la Palabra de Dios. Y entonces, le dijimos antes que su responsabilidad consiste en enseñarles la Palabra de Dios y hacerlos que rindan cuentas a ese estándar. Y si no obedecen a la Palabra de Dios y su autoridad conforme usted la aplica a sus vidas, usted los disciplina físicamente.

Pero necesita entender los dos grandes desafíos y quiero ayudarle a entenderlos en esta noche. En primer lugar, hablemos del externo; y con ello me refiero a la cultura que nos rodea. La vida, francamente, ya no es simple. Ya no está centrada en el hogar. Ya no está centrada en la familia como una unidad íntima y sólo una unidad influenciada marginalmente por el mundo externo. Eso ya no es una realidad.

Hubo un tiempo en el cual eso era verdad. Hubo un tiempo en el cual usted crecía en una granja y básicamente vivía ahí toda su vida. Usted desayunaba con la familia. Probablemente iba a una escuela cerca de su casa, iba a la escuela con sus vecinos y le enseñaban una o dos maestras del área local. Usted regresaba a casa, trabajaba en la granja, se sentaba en la casa a la noche y básicamente era instruido en la vida por esa relación familiar. Y ese hogar únicamente era influenciado marginalmente desde afuera por el mundo. Y eso básicamente ha sido verdad durante mucho, mucho tiempo.

Inclusive las familias que vivían en áreas más urbanas todavía tenían predominantemente una influencia en el hogar y con la familia. Los padres, las iglesias, las escuelas, tenían estándares comunitarios que fueron establecidos para la educación de los niños inclusive para la preparación y crianza de los hijos y básicamente seguían caminos de incrementos que eran medibles de aprendizaje e incrementos que se medían de ser expuestos a la realidad, que eran apropiados para la realidad del hijo y la capacidad del hijo para enfrentar la vida.

En otras palabras, había secretos que los niños no conocían y era muy importante al criar a los hijos el presentarles o explicarles esos secretos en momentos razonables para que no fueran golpeados con cosas para las cuales no estaban ni intelectual ni emocionalmente listos para poder responder de manera apropiada. En otras palabras, podríamos decir que los hijos tenían una exposición controlada. Y la familia y la Iglesia y la escuela y de esta manera, la comunidad local, estaban a cargo de eso.

Todo eso se acabó en lo que Neil Postman, un escritor y profesor de la Universidad de Nueva York en el área de la comunicación ha llamado La desaparición de la niñez, un libro republicado en el año 1994, luego de su publicación original en el año 1970. El libro, La desaparición de la niñez, nos ayuda a entender lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

La niñez, tal como la conocemos, está desapareciendo o casi ha desaparecido. La tesis que Postman presenta, y creo que lo hace de manera correcta, básicamente es la idea de que la niñez como un período único de desarrollo humano está desapareciendo. Él, por cierto, está desarrollando una tesis que ha sido estudiada durante varios años y ha habido varios libros que han sido escritos en base a esta tesis en particular. Es un tema de discusión bastante serio en círculos académicos.

Y permítame decirle porque él cree eso y otros creen eso – la niñez está desapareciendo y cuáles son las manifestaciones de eso. En primer lugar, la ropa solía ser diferente para los niños. Ahora, es tratar de hacerlo lo más parecido a los adultos como sea posible; y mientras que ese no es el punto en sí, eso refleja el tema de fondo. Los niños ahora demandan el vestirse lo más parecido a sus padres como puedan.

Los juegos de niños - recuerdo cuando crecí teníamos juegos que inventábamos. Algunas veces, teníamos juegos que nadie más había oído; pero yo me acuerdo de juegos como las escondidas y patear el bote y juegos así. Y me acuerdo del béisbol ahí, en la arena. Y nosotros inventamos nuestras propias reglas y jugábamos con todo lo que podíamos encontrar, a veces una roca que estaba en el medio del campo o muchos calcetines con los cuales envolvíamos la roca y la enredábamos con cinta de aislar negra y le pegábamos con un palo y lo llamábamos béisbol. Juegos de niños.

Si usted creció en Filadelfia o Baltimore o alguna ciudad del este, probablemente jugó con el paso de la pelota, un juego de niños que inventamos. Y lo que realmente era maravilloso con esto es que era jugado sin ninguna supervisión de adultos. De hecho, no había ningún adulto a nuestro alrededor y eso estaba bien. No había uniformes, no había árbitros, no había referís. Y no había ningún equipo y no había ningún espectador. ¿Y sabe una cosa? No había ninguna expectativa no realista y jugábamos simplemente esos juegos para divertirnos. Y los jugábamos a toda hora.

¿Cuáles son los juegos de los niños en la actualidad? Los niños en la actualidad juegan juegos que son una copia de juegos de los adultos como béisbol de ligas pequeñas, pequeños de seis años de edad que están en las posiciones apropiadas tratando de jugar un juego que es imposible jugar para ellos, absolutamente imposible, fútbol americano de pequeños, basquetbol para niños, fútbol para niños y lo que sea, totalmente supervisado por adultos. De hecho, hay adultos por todos lados llenando el campus y cubriendo las bases y todo lo demás, mucho equipo sofisticado, campos especiales, referís, una gran cantidad de espectadores y a los niños les podría importar menos el juego.

En la mayoría de los casos, el juego no es para la diversión de los niños y la expresión de la imaginación de los niños. Escuche esto. Es para la reputación que adquieren los padres. No es un juego para la diversión de los niños, es para la reputación de los padres quienes sistemáticamente han eliminado toda la imaginación de los niños y la mayoría de la diversión.

Y después, está la conducta y el lenguaje las actitudes y los deseos y todas esas cosas que ahora básicamente son indistinguibles entre los niños y los adultos. Los niños ya no hablan como niños. Hablan como adultos. Sus actitudes son semejantes a las de los adultos. Su vocabulario es como el de los adultos. Muchos ahora están pidiendo que los niños tengan los mismos derechos que los adultos porque ellos no son otra cosa que adultos de tamaño pequeño.

En el pasado, estábamos convencidos de que los niños necesitaban ser protegidos. Necesitaban ser procesados en una serie de oportunidades secuenciales de desarrollo y llamábamos a esas etapas ‘años en la escuela’, ¿se acuerda de eso? Y lo que usted aprendía en esos años eran categorías que fueron refinadas y fueron definidas de acuerdo a sus capacidades conforme usted crecía. La información era presentada en etapas, por fases, preparada de manera cuidadosa y presentada en dosis en grados prescritos y cantidades conforme el niño estaba siendo moldeado para llegar a ser un individuo que pensaba por sí mismo de manera independiente.

Y francamente, el mantenimiento de la niñez, dice Neil Postman, dependía de los principios de información administrada y aprendizaje secuencial. Así es como un niño realmente era un niño porque un niño solo conocía ciertas cosas y había secretos acerca de la vida que un niño todavía no conocía hasta que llegó un gran invento: los aparatos electrónicos.

Antes de eso, los padres y maestros podían decidir lo que los niños oían, lo que veían y cuándo en su desarrollo lo oían y veían; pero cuando llegaron los aparatos electrónicos, con ellos llegaron los medios masivos de comunicación por primera vez en la historia humana. Y debido a los aparatos electrónicos, las imprentas fueron construidas y los libros y las revistas y después la radio y después las grabaciones y después las cintas y los CD y después los videos, cámaras, anuncios espectaculares, películas y particularmente la televisión, todas formas de medios masivos de comunicación modernos directamente producidos por aparatos electrónicos. Ahora, ni siquiera podemos concebir la vida sin aparatos electrónicos.

¿Qué es lo que eso produce? Produce una población sobre expuesta de manera descontrolada de niños, expuestos de manera excesiva a todo sin importar ningún plan o secuencia. De pronto, en su hogar, sus hijos ya no sólo pueden conocer lo que usted y su maestra le dicen. Pueden prender la televisión y son bombardeados con cualquier información de lo que sea en cualquier momento y a cualquier nivel. Las computadoras, en la actualidad, y la Internet, personalizan lo mejor y lo peor del mundo para cualquier persona que tenga acceso a ello. Y la secuencia educativa completa, toda la jerarquía educativa ha colapsado bajo el peso del vídeo.

La televisión no es distinguida en su accesibilidad. Esto quiere decir que la televisión no hace distinción alguna entre un adulto y un niño. En absoluto. Y la televisión está teniendo una influencia enorme en los niños y a usted le podría sorprender el saber esto: tres millones de niños están viendo la televisión todas las noches del año entre las 11 de la noche y las 11:30 de la noche. Dos millones cien mil entre las 11:30 y 12 de la medianoche; un millón cien mil entre las 12 de la medianoche y la una de la mañana. Un número de alrededor de setecientos cincuenta mil niños está viendo la televisión entre la 1 de la mañana y la 1:30 de la mañana. Supuestamente el momento en el que la mayoría de los programas de la televisión son para adultos.

Neil Postman dice esto y cito: “Podríamos concluir que la televisión erosiona la línea divisoria entre la niñez y la adultez en tres modos, todo tiene que ver con su accesibilidad sin distinciones: en primer lugar, porque no demanda instrucción alguna para poder entender su forma.” Eso es fácil. Empuja el botón y lo ves. “En segundo lugar, porque no hace demandas complejas ni en la mente ni en la conducta. Y en tercer lugar, porque no segrega su audiencia.”

“La televisión,” dice Postman, no tiene secretos y por lo tanto, no puede haber algo tal como la niñez.” Fin de la cita. La niñez es acerca de los secretos. Es acerca de no saber. La inocencia es el nivel de inocencia que podemos asignarle a un niño, ciertamente no inocencia moral; pero inocencia en términos de los diferentes temas de la vida se han perdido de manera total en este ambiente.

Un grupo - y creo que usted puede entender esto - un grupo, cualquier grupo, está definido primordialmente por la exclusividad de la información que comparten sus miembros. ¿Qué quiero decir con eso? Bueno, si toda persona conociera lo que los abogados conocen, no habría ningún abogado. Si todo el mundo conociera lo que los doctores saben, no habría doctores. Si todo el mundo supiera lo que los predicadores saben, no habría predicadores. Y si los niños supieran lo que los adultos saben, no habría ningún niño.

Entonces, están expuestos de manera excesiva a cosas que sus mentes y emociones no pueden manejar. Y como consecuencia, se ven expuestos rápidamente a tentaciones inmensas, las cuales no tienen la capacidad de enfrentar. Y bajo el ataque de este mundo corrupto con sus ideas equivocadas, sus deseos equivocados, sus palabras equivocadas, sus obras equivocadas y sus actitudes equivocadas, los niños pueden convertirse en problemas severos para los padres y para la sociedad. Están expuestos de manera constante a lo que no pueden enfrentar emocionalmente, lo que no pueden enfrentar moralmente, lo que no pueden enfrentar social o espiritualmente. Y lo que sucede es que no tienen el dominio propio y el auto control para manejar los temas que surgen debido a esta información.

Hay un declive gradual en la vergüenza y una pérdida gradual de toda la restricción personal. Nuevamente, Neil Postman dice, y cito: “Al tener al acceso al fruto previamente escondido de la información adulta, son expulsados del huerto de la niñez.” Fin de la cita.

Y usted ve la cultura y ve que la cultura se está moviendo hacia la homogeneidad en el estilo, el vestido, lenguaje, el alimento. Recuerdo cuando los comerciales de McDonald eran dirigidos a los niños. Ya no más. La ropa, el alimento, el lenguaje, el estilo, los juegos -todo es homogéneo.

Y ahora, tristemente, el resultado es trágico. Usted tiene niños sin la capacidad de enfrentar la información a la que son expuestos y son expuestos a ideas y actitudes y deseos y conductas que simplemente no pueden manejar. Se vuelven potencialmente problemas sociales severos en el hogar, en la escuela y la sociedad. Y le voy a mostrar eso simplemente mediante estadísticas. En el año 1950, los adultos cometían crímenes serios a una tasa de 215 veces de los crímenes serios que cometían los niños. Cuando estoy hablando de niños estoy hablando de niños de 14 años y menores de acuerdo con este estudio. Estoy hablando de crímenes serios que podrían ser clasificados como asesinato, violación, asalto grave y robo a mano armada.

Pues bien, en el año 1950, los adultos cometieron ese tipo de crímenes serios a una tasa de 215 veces más grande que la tasa de los crímenes de los niños. Por cierto, quizás le gustaría saber que en el año 1950, en Estados Unidos de Norteamérica, hubo 170 niños arrestados por crímenes serios a lo largo del año entero -170, lo cual como porcentaje de los crímenes es 0.0004%. Los niños no cometían crímenes. Pero eso ha cambiado.

¿Cómo va usted a restringir a un niño en un mundo de adultos no restringidos cuando los niños saben todo lo que los adultos saben? Para el año 1960, entre los 50 y los 60, vino la televisión. Los medios electrónicos de comunicación masiva comenzaron a tener su impacto. Las cosas comenzaron a expandirse y el mundo comenzó a estar disponible. Parecía una época inocente. Pero aquí hay una estadística interesante. Ya para el año 1960, los crímenes serios de adultos fueron cometidos sólo en una tasa de ocho a una veces comparada a los crímenes de los niños. Fue de 215 a 1 a 8 a 1 en 10 años. Ya para 1980, la tasa fue 5 a 1.

Entonces, entre 1950 y 1980, hubo un incremento de 11,000% en los crímenes cometidos por los niños de edad 14 años o menores. Y cuando estoy hablando de crímenes serios, hubo un incremento de 8300% en crímenes menos serios. El crimen ya no es una actividad adulta, y realmente nada más lo es.

Si se puede decir que los Estados Unidos se está ahogando en una ola de crimen, entonces de la ola ha sido primordialmente generada por nuestros hijos. El crimen, como la mayoría de las cosas, ya no es exclusivamente una actividad adulta. Se ha vuelto una actividad de niños. Casi diariamente, los periódicos nos hablan de arrestos de niños quienes, como aquellos que juegan tenis en Wimbledon, se están volviendo más y más jóvenes constantemente.

En la ciudad de Nueva York, un niño de nueve años de edad trató de robar un banco. En el condado de Westchester, en el año 1981, en julio, la policía acusó a cuatro niños de un ataque sexual en contra de una niña de siete años. Los supuestos violadores fueron un niño de 13 años, dos niños de 11 años y uno de 9 años. El último, fue la persona más joven que jamás fue acusada de violación de primer grado en el condado de Westchester. Niños de 10 a 13 años de edad están involucrados en crímenes de adultos como nunca antes.

De hecho, la frecuencia de crímenes serios de niños ha empujado a los códigos de crímenes de los jóvenes a sus límites absolutos. La primera corte juvenil estadounidense fue establecida en el año 1899 en el estado de Illinois y la idea establecida en el año 1899 para las cortes juveniles, la idea podría llegar a su fin antes de que esta década terminará porque los legisladores, a lo largo de los Estados Unidos de América, rápidamente se están apresurando por revisar las leyes criminales para que los niños que cometen crímenes sean tratados exactamente igual que los adultos.

En California, un grupo de estudio formado por el Procurador General ha recomendado enviar a los jóvenes que son acusados de homicidio de primer grado a la prisión en lugar de enviarlos a la autoridad juvenil de California - en donde siempre han ido en el pasado. También se ha recomendado que los ofensores violentos sean tratados como adultos.

El Vermont, el arresto de dos adolescentes en relación con la violación, tortura y homicidio de una niña de 12 años ha llevado la legislación del estado a proponer el endurecer todos los códigos juveniles. Nuevamente, en Nueva York, los niños entre las edades de 13 y 15 años de edad que son acusados de crímenes serios ahora pueden ser juzgados en cortes de adultos y si son encontrados culpables, pueden recibir sentencias normales en la cárcel y sentencias largas. Las prisiones van a poblarse de estos jóvenes.

En Florida, Luisiana, Nueva Jersey, Carolina del Sur, Tennessee, las leyes han sido cambiadas para que sea más fácil transferir a niños entre las edades de 13 a 15 años de edad a cortes criminales de adultos si el crimen es lo suficientemente serio. En Illinois, Nuevo México, Oregón y Utah la privacidad que usualmente rodea los juicios de los jóvenes ha sido eliminada y los reporteros de periódicos ahora pueden asistir de manera regular a todos los juicios. Están siendo tratados como adultos porque están actuando como adultos.

Este cambio sin precedentes tanto en la frecuencia como en la brutalidad de los crímenes de los niños indica que el concepto de la niñez rápidamente se está resbalando de nuestras manos. Nuestros niños viven en una sociedad cuyos contextos psicológicos y sociales no enfatizan las diferencias entre los adultos y los niños. Conforme el mundo adulto se abre a sí mismo en toda manera concebible a los hijos, los niños, inevitablemente van a imitar la actividad criminal adulta, no sólo actividad criminal adulta si no inmoralidad adulta.

Y una de las consecuencias de esto ha sido un incremento en los embarazos de adolescentes. Todos sabemos esto. Continuamente está creciendo el número de partos de adolescentes, particularmente en las edades entre 13 a 17 años de edad. Millones de bebés nacen cada año de manera ilegítima a jóvenes adolescentes; por bebés nacen, leemos ocasionalmente, a niñas de 12 a 13 años de edad.

El alcohol, las drogas, son realmente una gran parte del consumo de estas cosas por parte de los niños. Las estadísticas son asombrosas. No voy a leerles todas. Ustedes están conscientes de esto.

Entonces, aquí tenemos un problema inmenso. Tenemos una generación de niños que ha sido expuesta de manera excesiva que tiene que ser tratada como adultos porque tienen toda la información adulta. En lugar de que los padres traten de controlarlos, a los padres se les ha dicho “nunca disciplines corporalmente a tu hijo. Nunca disciplines a tu hijo.” Y si algo está mal con tu hijo, tienes que entender lo que es el problema. Y el problema no es el pecado, es el problema es una falta de autoestima. Entonces, lo que usted tiene que hacer es alimentarles el orgullo.

Ahora, este desafío inmenso que se presenta a la crianza de los hijos desde afuera es multiplicado por un desafío aún más inmenso que es presentado a la crianza de los hijos desde adentro, lo interno. ¿Qué quiero decir con eso? Bueno, los niños pueden ser ignorantes cuando viene al mundo. Pueden ser ingenuos. Pueden no tener experiencia. Pueden ser lindos, pero no son inocentes en el área de la maldad.

Supongo que la manera más simple de decirlo es esta: la semilla de todo pecado conocido está plantada en el corazón en las profundidades del corazón de todo niño. La semilla de todo pecado conocido está plantada en las profundidades del corazón de todo niño y la verdad-escuche esto porque esto es tan importante - la verdad no es que si las cosas de alguna manera salen mal nuestros niños pueden terminar mal. Nuestros niños están severamente mal cuando llegan. No es que si las cosas no funcionan como queremos nuestros niños puedan desviarse espiritualmente y pueden terminar desviándose moralmente, sino que-escuche esto - más bien, el impulso para desviarse espiritual y moralmente, el impulso a pecar está incrustado en sus naturalezas y es la motivación primordial.

No llegan al mundo buscando a Dios y a la justicia. Llegan al mundo buscando la satisfacción de sus deseos pecaminosos. Escuche: Todo lo que se necesita para la cosecha trágica es que a los niños se les permita expresar sus peores deseos.

Hablamos de asesinos en serie todo el tiempo; y siempre están haciendo cosas acerca de ellos en la televisión. Hablamos de pederastas, pedófilos, del crimen horrible de abusar de niños, violadores, de perversiones homosexuales, de una conducta criminal crónica de por vida. Y la gente siempre está haciendo la pregunta: “¿qué les pasó a ellos cuando eran jóvenes? ¿Qué les hicieron sus padres? Deben haber estados en un ambiente abusivo. Deben haber estado en algún tipo de situación en donde fueron maltratados.” La pregunta que siempre se hace es: ¿qué les hicieron sus padres?

Bueno, permítame decirle algo. Los asesinos masivos, los pedófilos, los violadores, los pervertidos, los criminales de por vida no son el producto de lo que sus padres les hicieron. Ellos son el producto de lo que sus padres no les hicieron. Si usted está corriendo por todos lados tratando de encontrar algún acontecimiento traumático en la vida de Jeffrey Dahmer cuando era un niño, quizás no lo encuentre. Ahora, ¿cómo explica usted a un caníbal homosexual homicida? ¿Qué le hicieron? Ésa no es la pregunta. La pregunta es que lo que no le hicieron. Porque la Biblia dice que “la necedad está ligada al corazón del muchacho mas la vara de la corrección la alejará de él.”

Como puede ver, lo que sucedió es que simplemente siguieron el curso natural de su naturaleza pecaminosa. Es aterrador porque conforme la gente trae a estos pequeños réprobos al mundo, por muy adorables que sean y no tienen compromiso en absoluto con criarlos en la disciplina y amonestación del Señor, y ningún compromiso con usar la vara, simplemente están permitiendo que los niños den expresión total a su depravación y lo que vamos a tener son desastres adultos y no es que vamos a tener desastres de niños.

No es que los asesinos masivos y los pederastas que matan a niños fueran hechos así por sus padres. ¿Sabe usted que muchos niños no tuvieron influencia paternal, muchos de ellos fueron niños que no tuvieron ni padre ni madre? Como puede ver, el problema es que llegaron a ser lo que eran potencialmente en el nacimiento porque nunca fueron instruidos ni restringidos. Inclusive más que eso, nunca se convirtieron.

En el Salmo 58, y simplemente le voy a leer un par de Salmos porque creo que son muy importantes como una piedra de toque para que entendamos esto. Salmos 58, versículo 3 dice esto: “Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron. Veneno tienen como veneno de serpiente…” ¡Guau! son pequeñas serpientes “Son como el áspid sordo que cierra su oído, Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.” Eso se llama “depravación total,” si usted está buscando la categoría teológica para eso.

En el Salmo 51, versículo 5, David dice: “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.” Él no quiere decir que fue un niño ilegítimo. No lo fue. Lo que quiere decir es que desde su concepción hasta su nacimiento él era inicuo.

Y permítame decirle algo: entender la depravación total de sus hijos es el cimiento más importante práctico de toda la crianza de los hijos. Y usted puede controlar hasta cierto punto a personas depravadas al enseñarle moralidad y castigarlos de una manera apropiada, de una manera amorosa; pero no obstante, firme. Usted puede controlar a sus hijos pero en últimas, lo que usted debe buscar es verlos pasar de la oscuridad a la luz, ¿verdad? Usted debe buscar que su corazón sea transformado para que en lugar de que amen su pecado, amen la justicia. En lugar de que quieran dar rienda suelta sus deseos malos, quieran expresar de manera plena lo que honra a Dios.

Todo este análisis psicológico de estos criminales, tratar de entender lo que alguien les hizo, no entiende la verdad. No es lo que alguien les hizo. Es lo que alguien no les hizo. Nadie quiso enfrentarlos. Nadie quiso confrontar su impiedad. Nadie les mostró el estándar divino. Nadie los llevó a conformarse a ese estándar divino mediante la amenaza del castigo corporal de una manera amorosa, y afirmadora, claro. Y sobre cualquier otra cosa, nadie los guió al conocimiento de Dios a través de Jesucristo para que tuvieran un refreno sobrenatural.

Realmente tiene poca consecuencia lo que usted hace con sus niños en términos de los asuntos prácticos. Que pequeñas agendas usted le impone o no; ése no es el punto. El punto de fondo es que usted guíe a su niño pecaminoso caído a la gracia transformadora de Jesucristo. Ése es el punto. Dios, y yo sé que a usted no le gusta pensar en esto, y aún a mí no me gusta pensar en esto cuando veo a mis hijos preciados y a mis nietos; pero Dios no nos ha dado a ángeles santos, pequeños para ser manejados de manera delicada para que no se desvíen.

No son santos, no son ángeles pequeños que deben ser manejados de manera delicada para que no se corrompan. Son pequeños pecadores corruptos que tienen que ser guiados para que se vuelvan santos. Si usted tiene problemas con esto, simplemente reconozca que sus hijos son una versión en miniatura de usted.

Ahora, el mundo reconoce este desastre y el mundo dice ¿qué haremos? Tenemos este problema tremendo con estos hijos. Están fuera de control, están enojados, ¿no es cierto? Tenemos una generación enojada. Escuche su música. Vean a sus películas, venganza, enojo, brutalidad, hostilidad. ¿Y con quién están más enojados? Con sus padres que los han frustrado, lo mismo que Efesios 6:4 dice que no hagamos y los han hecho que sean amargados y enojados.

Entonces, ¿qué va a hacer el mundo? Bueno, los psicólogos se reunieron y se les ocurrió una solución. Una solución que salió del infierno. La solución es que carecen de autoestima. Hombre, eso funciona bien desde un punto de vista económico. La gente va a pagar para venir y para que les digas lo maravilloso que realmente son. Vas a ganar mucho dinero haciendo eso.

Dicen que el problema es, como usted puede ver, que no se respetan de manera apropiada a sí mismos. Es que no tiene el orgullo apropiado de sí mismos y necesitan verse a sí mismos como buenos, nobles, personas maravillosas. De hecho, necesitan amarse a sí mismos. Y entonces, tomas a todos estos jóvenes y les dices que necesitas amarte a ti mismo como eres. Necesitas aceptarte a ti mismo como eres y necesitas sentirte bien acerca de ti mismo como eres. Y simplemente, lo que haces es echarle leña al fuego porque lo que ellos ya querían hacer era lo que ellos querían y como querían, ¿verdad? Y simplemente les estás diciendo que están justificados en hacer eso.

El servicio de noticias Newhouse recientemente escribió un artículo a los periódicos. El título era “Nota a California: Dejen la autoestima.” Un artículo interesante. Esto es lo que dice, y cito: “Ha estado de moda culpar estos problemas en la autoestima pensando que la gente que no se quiere a sí misma no tiene el suficiente incentivo como para mantenerse alejada de los problemas; pero eso está mal, dice un psicólogo y profesor y autor que ha pasado varios años estudiando las decisiones que la gente toma. El problema es mucho más simple, él dice. Eso es cuestión de dominio propio.” Fin de la cita.

Él dice que el problema es que no saben cómo controlarse a sí mismos. Ahora, él se está acercando la realidad, ¿no es cierto? El problema no es que necesitan autoestima. El problema es que necesitan dominio propio. Este autor y muchos otros que están poniendo presión sobre el estado de California han concluido que, y cito: “Desarrollar dominio propio, control de uno mismo va a hacer más bien para usted que cualquier otra cosa y le va a ayudar a mantenerse alejado de problemas.” Hombre, ¡qué tan obvio es eso?

Si usted tiene dominio propio, usted se va a controlar a sí mismo. Usted no va a estar fuera de control. Entonces, este psicólogo y profesor dice y cito: “Si tachamos la autoestima y hablamos de dominio propio, los niños estarían mejor y la sociedad en general estaría mucho mejor.” Fin de la cita.

Y estoy de acuerdo. Estoy de acuerdo. Pero ellos denuncian el hecho de que a todos se nos ha dicho que tenemos que impulsar su auto estima y hacerlos sentirse bien acerca de todo. El artículo dice esto y creo que es muy interesante y cito: “Viendo una revista de crianza de hijos, por ejemplo, usted leerá que tenemos que estén estar contentos con nosotros mismos antes de que tengamos la capacidad de dárselo verdaderamente nuestros hijos.” Fin de la cita. ¡Oh, entonces los padres tienen que realmente están trabajando en su propio orgullo! Y después, él dice esto y cito: “Esa es una de las mejores ideas filosóficas del movimiento de autoestima, el estar inmerso en uno mismo como altruismo.” Fin de la cita

Ha alcanzado su expresión más popular en el himno de Whitney Houston. Usted no sabía que Whitney Houston tenía un himno, lo tiene. “El amor más grande de todos.” Usted lo ha oído ser cantado. ¿Conoce la letra? “Todo el mundo está buscando un héroe. La gente necesita a alguien a quien admirar. Nunca encontré a alguien que satisficiera mis necesidades y entonces, aprendí a depender de mí. El amor más grande de todos es fácil de alcanzar. Aprender a amarte a ti mismo es el amor más grande de todos.” Ése es el himno nacional de la autoestima.

Por cierto, la canción, llegó a ser doble platino en caso de que a usted le interese. Se convirtió en un himno clásico de las presentaciones de medio tiempo del súper tazón, de las extravagancias olímpicas y es la canción que se cantan en las reuniones escolares. El resultado de este énfasis en la autoestima es que tiene que darle su lugar a todo niño porque todo niño tiene que tener un derecho de expresarse a sí mismo para que se sienta bien acerca de sí mismo; y simplemente escala, incrementa la conducta fuera de control.

¿Y sabe usted cómo las escuelas están adaptando esto? Es fascinante. Están abandonando los estándares - escuche esto - eliminando las calificaciones como A, B, C, D, F y sustituyendo sentimientos subjetivos por hechos objetivos y evaluaciones. Le voy a dar una ilustración.

Hay una nueva técnica que se está usando en la única educación pública que se llama “deletrear de manera inventiva.” Ahora, esto lo hice por años, pero nadie lo vio como algo genial y creativo como lo era. Se llamaba “el deletrear de manera inventiva.” Se ha vuelto muy popular y permite que los estudiantes deletreen las palabras como a ellos les parece bien, lo que les hace sentir bien, porque lo que realmente importa es que se sientan bien. Entonces, usted cría a una generación de personas que están motivadas a satisfacer su autoestima y sentirse bien ¿y usted cree que eso va a resolver la conducta criminal?

Imagínese una escena en una corte: “Lo siento, su señoría.” Dice el acusado. “Simplemente tenía muchas cosas en mi mente. Fue como si la razón me hubiera agobiado, simplemente no podía sentirme bien.” Permítame decirle, la autoestima no puede domar a la pequeña bestia. Simplemente echa leña al fuego porque alimenta el pecado del orgullo.

Entonces, ¿cuál es la respuesta? De regreso a Efesios 6. La respuesta: “Y vosotros, padres,” hablándole en realidad a ambos: padre y madre, “no provoquéis a ira a vuestros hijos,” sino hagan esto, “sino criadlos en la disciplina y amonestación del Señor.”

Ahora, comencemos desde el principio. ¿Qué necesita hacer para cambiar esto? Tiene a este mundo externo que viene en contra de ellos. Tiene esta corrupción interna a la que se le permite dar rienda suelta y ambas están con chocando en consecuencias trágicas. ¿Y cuál es su trabajo? Su trabajo consiste en enseñarle a ese pequeño la ley de Dios y guiarlos el conocimiento de Jesucristo, ¿verdad? Usted es un evangelista en su hogar. En primer lugar y ante cualquier otra cosa, usted es un evangelista.

No es lo que usted hace con sus hijos lo que hace que ellos se desvíen. Es lo que usted no hace, en gran manera. Entonces, ¿qué va a hacer? En primer lugar, los niños necesitan saber que son pecadores. Necesitan saber de manera clara lo profundo que el pecado está arraigado en su naturaleza. Necesitan ser enseñados que sentirán impulsos que están mal y son ilegítimos y deshonran a Dios y son una muestra del hecho de que están separados de Dios. Y se les necesita mostrar de manera clara las consecuencias de ese pecado; y cuando hablo de eso, estoy hablando de que pierden la bendición, dificultad en la vida, muerte e infierno eterno. Los niños necesitan saber eso.

Los niños necesitan ser evangelizados con la verdad del pecado, la verdad de la muerte, la verdad del infierno. Cuando usted predica el Evangelio, cada vez que usted predica el Evangelio realmente a cualquier persona, tiene que hacer 75% por lo menos ley y juicio, y 25% gracia y perdón, ¿verdad? Porque usted no puede por predicar gracia y perdón si la gente no entiende la ley y el juicio.

Los niños necesitan saber mucho más que saber que Jesús quiere ser tu amigo. Necesitan saber de la ley de Dios. Necesitan saber que si la han violado, no tienen capacidad en ellos para guardarla para agradar a Dios. Pueden guardarla externamente porque usted los fuerza pero sus corazones tienen que ser transformados o morirán y perecerán en el fuego eterno. No hay una manera diferente de evangelizar a un niño que de evangelizar a cualquier otra persona.

Una de las cosas por las que estoy tan agradecido en mi vida es que tuve el privilegio de que mis hijos se sentarán a mis pies mientras les predicaba a adultos. Ellos entienden el Evangelio que yo le predico a toda persona y es el Evangelio que se aplicó a ellos. Si yo prediqué acerca de la ley y el juicio, lo oyeron. Si prediqué del infierno, lo oyeron. Cuando prediqué de la gracia, lo oyeron. No hay otro mensaje para ellos. No hay un mensaje más suave.

Jonathan Edwards dijo que cuando él le predicaba a niños, a él le gustaba predicar del infierno porque dijo que es más fácil aterra a un niño que a un adulto al presentarles cosas aterradoras. Los niños deben estar aterrados acerca del castigo eterno, ¿no es cierto? Es una realidad aterradora. Los niños son más susceptibles a esos terrores y también son más susceptibles a las glorias hermosas del cielo. No deje eso afuera.

Son más susceptibles a la verdad y son más susceptibles al error, ¿no es cierto? Su pequeña niño sale marchando a la escuela y en la mayoría de los casos cree lo que cualquier autoridad les dice. Es más fácil cuando son niños guiarlos a la verdad, así como lo es guiarlos al error.

Sus niños necesitan saber que Dios está enojado con el impío todos los días y eso los incluye a ellos. Él está enojado con ellos. Él está enojado con su pecado. Él está muy enojado con el pecado de ellos y Él los va a castigar en el infierno si no son perdonados a través de la fe en Jesucristo. Necesitan entender eso.

También necesitan entender que si ellos confían en Jesucristo, sus pecados son perdonados y no necesitan temer; pero pueden vivir con la esperanza y el gozo del cielo. Entonces, la tarea primordial de un padre es buscar de manera vigorosa la salvación eterna de sus hijos.

Ahora, permítame resumir algunas cosas. Recuerde, sus hijos son ignorantes del Evangelio que salva. Usted tiene que decírselos. Ellos son pecaminosos y carecen de un temor sólido de las consecuencias de su pecado. No lo tienen. Usted puede reforzar eso mediante la consecuencia que usted le trae cuando ellos violan la ley de Dios la cual usted aplica a ellos en su familia.

Sus hijos son egoístas y están centrados en sí mismos, son orgullosos. Anhelan el placer mundano. Son frívolos y no les importan las cosas serias. Son influenciados por el mundo que los rodea y son afectados seriamente por amigos malos. No pueden entender las bendiciones de la salvación. Ellos no pueden entender los gozos de la conversión a menos de que los vean en la vida de usted.

Entonces, guiar a sus pequeños a Dios es una tarea monumental y es una tarea emocionante. ¿Debemos abreviar el mensaje cuando les enseñamos a los niños el Evangelio? No hay una razón bíblica para hacer eso. Debe usar terminología que puedan entender. Debe ser muy claro y muy paciente al comunicarles el mensaje. Usted no debe ahogarlos en un mar de palabras. No debe aplastarlos bajo el peso de algún tipo de argumento complicado, pesado.

Pero cuando las Escrituras hablan de cómo evangelizar a sus niños y cómo enseñar a sus niños, el énfasis se encuentra en ser detallado. ¿De dónde saca usted es sólo? Escuche Deuteronomio 6:6-7: “Y estas palabras que Yo te mando hoy, estarán en tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” En otras palabras, de manera constante usted debe estarles enseñando la verdad acerca de Dios y acerca del juicio y acerca de la gracia y el perdón y la salvación -cuando se levanta, cuando se sienta, cuando va por el camino. Sea detallado. Pero no tiene que ser confuso y complejo; pero tampoco debe ser demasiado simplista.

Los niños no pueden ser salvos hasta que tengan la suficiente edad como para comprender el Evangelio de manera clara y someterse a él con fe genuina. Pero usted comience enseñándoles lo más pronto que pueda; y Dios sabe cuándo ese corazón está listo.

La gente siempre me pregunta cuál es la edad. Es diferente para todo niño, es diferente en toda circunstancia; pero necesitan ser lo suficientemente maduros como para entender el pecado y la justicia, entender el arrepentimiento y la fe, entender el castigo. Necesitan tener la suficiente madurez como para entender la seriedad de su pecado, la naturaleza del estándar Santo de Dios.

¿A qué edad? Varía de niño a niño. Pero al principio, usted comienza enseñando y enseñando y enseñando. Y conforme desarrollan ese entendimiento, Dios llevará a cabo su obra cuando lleguen al punto de comprensión. Me gusta llamar a esos “pasos hacia Dios,” y cada vez que sus hijos dan un paso hacia Dios y dicen: “bueno mamá o papá, quiero pedirle a Jesús que entre mi corazón,” usted afirme eso. Usted afírmelo. Dios sabe cuándo va a florecer y volverse una fe real. Usted afirma cada uno de sus pasos.

No suavice la parte del mensaje que se oye desagradable. Hable del infierno y del juicio. Hable de la sangre de Cristo. Hable de la Cruz, de la expiación de los pecados. No suavice la demanda de compromiso a Cristo, de rendirse a Su Señorío. Ellos necesitan saber todo eso.

Ahora, específicamente, y voy a cerrar con esto: ¿qué les digo?, ¿qué tipo de pasos secuenciales de información les doy? Permítame darle un pequeño bosquejo que puede seguir. Puede encontrar esto en mi libro La fe obra si usted quiere tener su propio libro.

Número uno, enséñales acerca de la santidad de Dios. Enséñeles de la santidad de Dios. Enséñales a temer a Dios, que Dios es un Dios santo que no puede ver la iniquidad, que Dios no tiene pecado, sin error, que Dios nunca hace algo malo, nunca dice algo malo o piensa algo malo. Dios es perfectamente Santo. Comience con eso.

No comience con “Dios te ama y quiere ser tu amigo.” Comience con el estándar santo de Dios: “Yo soy Jehová tu Dios, sed santos porque Yo soy santo. Santos seréis porque Yo soy santo,” Levíticos son 11:44-45. Comience ahí.

Comience con Josué 24:19: “No podréis servir a Jehová porque Él es un Dios santo. Él es un Dios celoso.” Él no perdonará su transgresión o sus pecados. Primera de Samuel 2:2: “No hay santo como Jehová.” O Primera de Samuel 6:20: “¿Quién podrá estar de pie delante de Jehová, este Dios santo?” O primera de Pedro 1:16 “Sed santos porque Yo soy santo.” Comience con la santidad de Dios y muéstreles que Dios es absolutamente Santo y ha establecido un estándar absolutamente Santo.

Mateo 5:48: “Sed perfectos por como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto,” y después, pregúntele si son perfectos como Dios. Ellos saben que no lo son.

Debido a que Dios es Santo, dígales que Dios odia el pecado. Dios odia el pecado. Éxodo 20, versículo 5: “Yo, Jehová tu Dios, soy Dios celoso que visito la iniquidad de los padres hacia los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dígale que Dios está enojado con los pecadores. Él odia el pecado y dígales que los pecadores nunca podrán estar ante Su presencia. Salmo 1:5: “Los impíos no permanecerán en el juicio.” Entonces, Dios tiene un estándar Santo. Ahí es donde usted comienza.

En segundo lugar, muéstreles su pecado. Muéstreles su pecado para que entiendan que han quedado cortos de ese estándar divino. Dígales que el Evangelio es un remedio para el pecado, que el énfasis entero de las buenas nuevas es un mensaje de perdón para alguien que está condenado que va a perecer siempre en el infierno si no se arrepiente. Dígales que Dios les va a dar perdón. Dígales conforme usted les enseña al establecer estándares, haciéndolos que se sometan a esos estándares, pero cuando ellos demuestran tristeza y arrepentimiento, actuando en perdón.

Hay muchas consecuencias de la redención. Por el punto primordial es el perdón del pecado. Entonces, usted debe mostrarles su pecado. Usted pregunta “¿cómo haces eso?” Cuando usted habla de pecados específicos, malas actitudes, palabras, mentiras, el no cumplir con un deber cuando se les dijo que hicieran algo, falta de respeto, deshonrar a sus padres. Pero más allá de eso, hable del hecho de que cualquier cosa y toda cosa en su vida, sin importar lo bueno que traten de ser, quedan cortos de un estándar perfecto y entonces, son pecadores hasta la médula y están en peligro del infierno.

Dígales que no están solos, que todos están en la misma situación; para que no crean que usted simplemente los está tratando con algún tipo de actitud fea que los aparta en un mundo de personas amables como si ellos no lo fueran. Dígales que toda persona está en la misma situación. Dígales que hubo una época en la que usted estuvo en la misma situación también. Que antes de que usted viniera a Jesucristo y recibiera perdón por sus pecados, usted estuvo exactamente en la misma situación que en la que ellos están.

Como puede ver, Jesús dijo en Marcos 2:17: “No he venido a llamar a justos sino a pecadores al arrepentimiento.” Tienen que saber que son pecadores pero necesitan también saber que Jesús vino a llamarlos y recuérdeles que todo el mundo está en la misma situación. Explíqueles Romanos 3:10 al 18: “No hay justo, ni aun uno. No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.”

Y ahora, les ha mostrado su pecado. Usted les ha dicho que Dios odia ese pecado. Les ha dicho que toda persona está en la misma situación. Ahora, dígales que no pueden hacer nada por salvar ganarse su salvación. Esto es importante. Ellos no pueden hacer nada para ganarse su salvación. Dígales que están en una situación seria de la cual no tienen la capacidad de salir. Dígales ‘tus pecados han ofendido a Dios. No puedes perdonarte a ti mismo. Él tiene que perdonarte.’

Isaías 64:6 es un buen versículo: “Todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia.” Todos nosotros nos hemos vuelto como alguien que es inmundo y todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia. En otras palabras, lo mejor que podemos hacer es inmundicia, suciedad. Dígales Romanos 3:20: “Por cuanto por las obras de la ley ninguno será justificado ante sus ojos.” Gálatas 2:16 dice lo mismo.

En otras palabras, dígales que son pecadores como el resto del mundo y no pueden hacer nada para ganarse la salvación porque probablemente dirán que pueden ser mejor. Eso no va a servir. Recuérdeles que están en un estado en el que no se pueden ayudar a sí mismos. Recuérdeles que están en un estado de impotencia total. No pueden hacer nada. Ellos no pueden hacer nada para ayudarse a sí mismos. Ahí es donde usted quiere que estén, conscientes del estándar santo de Dios, conscientes de su pecado y que se vean inútiles como pecadores ante un Dios Santo.

Y después, el tercer punto primordial. Usted les ha hablado de la santidad de Dios. Usted les ha mostrado su pecado. En tercer lugar, instrúyalos acerca de Cristo y lo que Él hizo. Instrúyalos acerca de Cristo y lo que Él hizo. Eso simplemente es obvio. Hábleles de las buenas nuevas. Cuénteles la historia de Jesús. Dígales que Él es Dios eterno. Dígales que el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, que Dios vino al mundo en un cuerpo y Dios es un Dios tan amoroso que buscó salvar a los mismos pecadores que estaban alejados de él.

Si, dígales que Jesús es el Dios eterno. Dígales que Jesús es el Señor de todos. Hábleles de Apocalipsis 17:14, que Él es el Señor de Señores y Rey de Reyes. Hábleles de Filipenses 2:9 al 11, que Dios lo exaltó hasta lo sumo y le dio el nombre que es sobre todo nombre, el nombre Señor, para que toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre.

Háblele de Hechos 10:36 que dice que Él es Señor de todos. Hábleles de que este Dios eterno quien es el Señor de todo, se volvió hombre, Filipenses 2:6 al 7. Dígales que Él vino al mundo y fue el Dios hombre, tuvo forma humana. Dígales que Él vivió una vida pura y sin pecado. Hebreos 4:15: “Él fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”

“Él no cometió pecado,” Primera de Pedro 2:22, “ni se halló engaño en Su boca.” Primera de Juan 3:5: “En Él no se halló pecado.” Dígales que el Dios eterno, quien es Señor sobre todos, se volvió hombre y fue una persona absolutamente perfecta y sin pecado; y después, dígales que Él se volvió el sacrificio por nuestros pecados.

Me encanta ese versículo, 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado, por nosotros hizo pecado para que fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Dígales que Jesús se convirtió en sacrificio por nosotros, que Él recibió la ira de Dios. Dígales que Él derramó Su sangre y murió como expiación por nuestro pecado. Y en Su muerte en la Cruz o por Su muerte en la Cruz, un camino de salvación para los pecadores fue provisto. Explíqueles que Él murió llevando nuestros pecados.

Y después, hábleles de la resurrección. Dígales que Él fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación. Romanos 4:25. Dígales que Él salió vivo de la tumba para mostrar que Él de hecho había pagado por nuestros pecados y había satisfecho la justicia de Dios, conquistó el pecado, conquistó a la muerte y conquistó a Satanás. Cuéntales la historia de Jesús, no sólo las historias pequeñas acerca de Sus parábolas o Sus encuentros con los hombres, cuénteles la historia primordial.

Y después, el cuarto énfasis, hábleles de lo que Dios pide de ellos en respuesta. ¿Y qué es eso? En una frase, una fe arrepentida. Arrepentirse y confiar en Jesús como Señor y Salvador. Hábleles de Hechos 17:30: “Dios ahora manda a todos los hombres en todo lugar a que se arrepientan.” “Arrepentíos y volveos a Dios,” dice en Hechos 26:20. Dígales que se vuelvan de su pecado y le pidan a Dios que los perdone a través de Cristo. Dígales que confíen en Jesús, que creen que Él murió por ellos y que Él los salvará. Hechos 16:31: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.” Ínstelos, llámelos de manera urgente a confiar en Cristo. Dígales que busquen al Señor mientras que Él pueda ser hallado y que no lo pospongan. Ruégueles para que se reconcilien con Dios de esta manera.

Usted dice, ¿desde qué punto de su niñez haces esto? Desde una edad temprana. Van a responder positivamente si esto es hecho en un ambiente amoroso. Simplemente sígalo haciendo, sígalo haciendo. Sólo Dios sabe cuándo se convierte en la fe de ellos y no sólo la fe de usted que es aceptable para ellos. Guiar a los niños a la salvación no es diferente que guiar a adultos. No es diferente. Mismo Evangelio. Pero los corazones de los niños son más tiernos, están más dispuestos, tienden a responder mejor porque no están llenos y saturados de años acumulados de egoísmo, mundanalidad y lujurias que han cultivado. ¡Qué privilegio tan tremendo el guiar a sus pequeños a Cristo!

Aquí hay una carta del siglo XIX de un padre a sus hijos, y cito: “Mis queridos hijos, nunca pasé un momento más solemne o interesante que cuando mi primer hijo fue colocado en mis brazos y cuando sentí que fui un padre. Un nuevo consuelo fue entonces producido en mi corazón, el cual todo día después de ese ha sido confirmado y fortalecido. Vi hacia arriba al cielo y oré por mi bebé la petición de Abraham por su hijo. “Oh, que Ismael viva delante de Ti.” Reconociendo en el pequeño ser indefenso que había sido llevado a nuestro mundo, había una criatura que había nacido para la eternidad, quien cuando el sol se extinguiera, estaría todavía brillando en el cielo o hundiéndose en el infierno. Regresé a mi clóset para tener una devolución privada y dediqué de manera solemne a ese niño a Dios, quien me había dado esa vida apreciada. Lloré de manera apasionada que fuera cual fuera su suerte en este mundo, que él fuera un participante de la santidad verdadera y que fuera contado con los santos en la gloria eterna.”

El padre continúa: “Durante los días de tu infancia te vi junto con tu madre con todo el amor del corazón de un padre. Hemos sonreído cuando estabas durmiendo. Hemos llorado por ti cuando estabas incómodo y en dolor. Hemos sido espectadores que se han deleitado en tus deportes infantiles. Hemos sido testigos con placer del desarrollo de tus capacidades intelectuales; y con frecuencia, hemos escuchado con cierto orgullo los reconocimientos que se te han dado.

Por el medio de todo esto, una solicitud profunda ha cautivado nuestras mentes que nada más puede abatir o quitar. Y ésa fue una ansiedad profunda por tu bienestar espiritual, sí, por tu salvación. No pueden dudar, hijos míos, que sus padres los aman. En todos sus recuerdos tenemos un testigo de esto, nosotros, como ustedes saben, hemos hecho todo lo que hemos podido hacer por promover su bienestar espiritual y hasta donde fue compatible con esto, también hemos buscado el placer de ustedes. Nunca les hemos negado una gratificación que nuestro deber y capacidad nos permitiera conceder. Si en algún momento hemos sido severos en la represión, inclusive esto fue una forma íntima de amor; no hemos escatimado en el gasto de su educación.

En breve, el amor y el amor intenso ha sido la motivación de toda nuestra conducta hacia ustedes; y como la prueba más fuerte y el esfuerzo más puro de nuestro afecto, anhelamos que sean participantes de la santidad verdadera. ¿No nos deleitamos en esta ansiedad? Sentimos que en medio de cualquier otra expresión de afecto si no fuera esta nuestra meta primordial, entonces nosotros estaríamos actuando de manera cruel hacia ustedes.” En otras palabras, lo que él quiere decir es que si no nos sintiéramos así, seríamos crueles.

El amor genuino desea y busca los objetos en los que se ha fijado, los beneficios más grandes de los que Él es capaz y conforme ustedes tengan una capacidad de servir y disfrutar y glorificar a Dios, ¿cómo los amaremos en realidad si no anhelamos para ustedes esto como la meta más elevada y más santa? Debemos sentir que nuestro amor se ha agotado a sí mismo en cosas triviales y habría hecho a un lado objetos de consecuencia infinitamente eterna sino concentrara toda sus oraciones, deseos y esfuerzos en su salvación personal.”

Él escribe: “casi cada padre tiene algún objeto que desea sobre cualquier otra cosa para sus hijos. Nuestra ambición suprema para ustedes es esta: que sea cual sea la situación que ocupen, que adornen con ella la belleza de la santidad y cumplan sus deberes bajo la influencia de principios cristianos. Por mucho que deseemos que sean respetables en la vida, preferimos que estén en el lugar más oscuro, inclusive en una situación de recursos escasos, siempre y cuando ustedes sean participantes de la santidad verdadera en lugar de que estuvieran parados sobre el pináculo más elevado del templo de la fama, que fueran el objeto de admiración universal si al mismo tiempo sus corazones estuvieran destituidos del temor de Dios.”

Y él continúa diciendo: “Nosotros presentamos oración incesante ante Dios por la salvación de ustedes. Tan pronto como la razón despertó, derramamos la luz de la instrucción religiosa en ustedes. Ni siquiera pueden acordarse del momento en el que estos esfuerzos comenzaron. ¿No los hemos instruido y advertido y amonestado y alentado conforme les abrimos el camino estrecho que lleva a la vida eterna? ¿Cómo podríamos soportar el ver a nuestros hijos escogiendo cualquier otro camino que los caminos de la sabiduría y cualquier otro camino que el de la vida? ¿Cómo podríamos soportar el verlos viajar por el camino ancho que lleva la destrucción corriendo con una multitud para hacer el mal?

¡Oh Dios, escóndenos de este triste espectáculo en la tumba! Y cuando llegue el tiempo, llevarnos a nuestro descanso, sácanos antes de que lleguemos a ver eso. Cómo amargaría nuestros últimos momentos y llenaría de espinas nuestras almohadas el dejarlos a ustedes en la tierra en un estado no convertido, siguiéndonos a la tumba pero no al cielo. O si fueran llamados a morir antes de nosotros, ¿cómo podríamos estar de pie observando, sin un rayo de esperanza para nuestros espíritus miserables? ¿Cómo podríamos tolerar el pensamiento aterrador de que al momento después de que ustedes hubieran recibido nuestra atención amable serían recibidos en los tormentos que no terminan ni son mitigados?”

Así termina su carta. La mayor tarea que usted tiene como administrador de sus hijos es trabajar, orar, llevarlos al conocimiento de Cristo. El punto de fondo en la crianza de los hijos no es controlar a sus hijos como un fin en sí mismo, sino llevarlos a Cristo. Entonces, el Espíritu Santo los transformará en el interior, lo cual opera para neutralizar la presión del mundo y los impulsos de la depravación. Son sometidos en la obra del Espíritu en la salvación.

Padre, gracias por esta noche, por la responsabilidad y la esperanza que tenemos conforme ejercemos esa responsabilidad. Nos has dicho: “Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo no sea para dar apartará de él.” Te damos gracias por darnos estas pequeñas vidas preciadas. Te damos gracias por hacernos Tus hijos, para que podamos saber qué decirles. Oh, pensamos en los padres, millones de ellos por todo el mundo que no puede llevar a sus hijos a Ti porque no te conocen.

Y Señor, que sepamos que no es sólo lo que decimos. Es quienes somos, que nuestra virtud y la integridad de nuestras vidas en la piedad y virtud que demostramos a esos hijos o fortalezca o reemplace el Evangelio que les predicamos. ¡Oh, que de manera amorosa, tierna, amable, paciente, con gran perdón y entendimiento llevemos a nuestros hijos al Cristo! Y que Tú levantes otra generación para Tu gloria y la gloria de Tu Hijo, en cuyo nombre oramos. Amén.

 

 

 

 

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