Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Creo que se dará cuenta de que Pablo está hablando de la oración en este pasaje, observe el versículo 9: “Por lo cual, también nosotros desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros”. Cada uno de nosotros tenemos una capacidad maravillosa de ministrarnos el uno al otro, sin llegar a vernos el uno al otro, hablarnos el uno al otro; podemos asegurar para otros la bendición de Dios sin ningún contacto físico mediante la oración. La oración es uno de los ministerios más importantes que tenemos el uno hacia el otro. En Efesios, el Apóstol Pablo escribe al concluir el capítulo 6, versículo 18: “Orando en todo tiempo, con toda oración y súplica en el espíritu, y velando con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. Pablo dice: “Oren por todos los santos”.

En 1ª de Timoteo, capítulo 2, versículo 1: “Exhorto ante todo que se hagan rogativas oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres”. Al final de Hebreos, el escritor dice en el capítulo 13, versículo 18: “Orad por nosotros, porque confiamos en que tenemos una buena consciencia en todas las cosas, queriendo vivir honestamente. Pero os ruego más bien que hagáis esto”, y el escritor dice: “Oren por nosotros”. Una prioridad elevada para el cristiano, orar unos por otros. Los líderes fieles de Dios en particular siempre han cumplido este ministerio. Y somos sacerdotes intercediendo el uno por el otro, y en mi propia mente estaba regresando al Antiguo Testamento y tratando de enlistar para mí el ministerio de la oración como lo ve usted existiendo en el Antiguo Testamento, y simplemente hay un dominio de este tema en particular de orar unos por otros.

En Génesis, capítulo 20 por ejemplo, y podría mostrarle docenas de ilustraciones, pero únicamente le voy a mostrar un par de ellas. Génesis, capítulo 20, versículo 17: “Entonces, Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimelec”. Aquí usted a Abraham orando por alguien, y Dios respondiendo. Él curó a Abimelec, su esposa, sus siervos, y dieron a luz hijos, porque el Señor había cerrado completamente los vientres de toda la casa de Abimelec. Entonces, Dios oyó y respondió a la oración de Abraham. Allí en 2ª de Samuel, capítulo 24, versículo 17: “Y David habló a Jehová cuando vio al ángel que hirió al pueblo y dijo: He aquí yo he pecado y he hecho lo impío, ¿pero éstas ovejas qué han hecho? Oro, que tu mano, te ruego, sea contra mí, contra la casa de mi padre”. Y él ora por la liberación del pueblo de Jerusalén. Y al final, ahí en el versículo 25: “Entonces, Jehová escuchó, y la plaga fue quitada de Israel”. David oró, y Dios oyó, y Dios respondió a su oración.

En 1ª de Crónicas, capítulo 29, versículo 18: “Oh, Jehová, Dios de Abraham, Isaac, Israel, nuestros padres, mantén esto siempre en la imaginación y pensamientos de los corazones de tu pueblo, y prepara su corazón para Ti, y dale a Salomón, mi hijo, un corazón perfecto para guardar tus mandamientos, tus testimonios, tus estatutos, para hacer todas estas cosas, y para construir un palacio para el cual yo he provisto”. David oró por su hijo, y como usted sabe, su hijo en una parte de su vida fue el cumplimiento de esa oración, y en la otra debido a su propia alternativa fracasó; pero David oró por Salomón. Boz oró por Ruth, Daniel oró por Israel, Ezequiel oró por Israel, Isaías oró por el pueblo de Dios, David oró por Israel y los justos en la tierra y por su hijo, como vimos; Elí oró por Ana. Ezequiel, Esdras, tantos orando por el pueblo de Dios.

Ezequías orando por Judá, Job oró por sus amigos, Moisés oró por Aarón y Miriam, Nehemías oró por Judá, Samuel oró por Israel, Jesús oró por Pedro y los otros discípulos y aquellos que inclusive lo mataron; Pablo oró por cristianos, Filemón oró por Pablo, Epafras oró por los Colosenses, los cristianos en Jerusalén oraron por Pedro quien estaba en la cárcel; y así es, así ha sido siempre, y siempre será en el pueblo de Dios, orarán unos por otros. Y en particular, creo que vemos en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento el patrón de líderes piadosos orando unos por otros. El Apóstol Pablo en Gálatas, capítulo 4, versículo 19 dijo: “Hijitos míos, por quienes sufro dolores de parto, de nuevo hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Pablo en su vida agonizó por la madurez de los cristianos en Galacia. Él estaba diciendo: “Sé que han sido redimidos, pero estoy agonizando, estoy teniendo dolores de parto hasta que sean como Cristo”. La oración es vital en el perfeccionamiento de los santos para llevar a los cristianos a la madurez, esto demanda oración.

En Hechos, capítulo 6 por ejemplo, y en el versículo 4, encontramos la misma indicación. Recordará usted que la primera iglesia ahí los apóstoles estaban siendo estorbados por ciertos deberes físicos que les estaban quitando el tiempo del estudio de la Palabra de Dios, y entonces en Hechos 6:4 dice, en el versículo 3 dice: “Escogeos hombres que manejen esto”, versículo 4: “Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra”. Y aquí realmente usted tiene una mirada a los dos aspectos sobresalientes del ministerio apostólico: la oración y el ministerio de la palabra, muy importante, orar y predicar. Si usted va a Efesios, capítulo 4, versículo 11, encontrará que los apóstoles, profetas, evangelistas y pastores que enseñan son dados a la iglesia para el perfeccionamiento de los santos. Yo soy dado a esta iglesia para el perfeccionamiento o la madurez de los santos, para que crezcan los santos.

Ahora, ¿cómo es que eso se va a llevar a cabo? ¿Cuáles son los medios mediante los cuales los santos de Hechos serán perfeccionados? En primer lugar, la Biblia es muy clara acerca del primer medio, simplemente dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia a fin de que el hombre de Dios sea perfecto”, 2ª de Timoteo 3:16 y 17. Entonces, la Palabra de Dios es dada para perfeccionar. Pero hay un segundo elemento y ese está en Colosenses, ahí donde está usted, capítulo 4, versículo 12: “Epafras, quien es uno de vosotros, siervo de Cristo, saluda; siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere”, y ahí tiene usted los mismos dos elementos que vimos en Hechos 6; los apóstoles dijeron: “Nos entregaremos a la Palabra y a la oración a favor de ustedes”, y para perfeccionar a los santos está la oración y la Palabra.

Y entonces, usted encuentra que conforme comienza la carta a los Colosenses, antes de que Pablo comience a enseñar, él ora por ellos y les recuerda de esa misma oración; y como usted sabe, esta es una oración de Pablo. Él ora por ellos, y desea que ellos sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que anden como es digno del Señor, agradándole en todo, y llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos con todo poder conforme a la potencia de su gloria para toda paciencia y longanimidad.

Ahora ese es el contenido de su oración, esa es la primera parte de su oración, esa es la parte de la petición. La segunda parte de su oración está en los versículos 12 al 14, veremos eso más adelante; y esa es la respuesta, la parte de alabanza de su oración. Primero él pide y después él alaba dando gracias (versículo 12 dice) al Padre, y entra a la alabanza. Pero por esta noche únicamente veremos la parte de la petición y veremos lo que Pablo está pidiendo. El ha oído de Epafras, quien era el ministro en Colosas, Epafras ha venido a Roma en donde Pablo es un prisionero; él le ha dado un reporte maravilloso de los cristianos Colosenses; y aunque él le ha contado de un peligro inminente que viene de una herejía, todavía los creyentes están progresando bien. Y usted se acuerda en los versículos 4 al 8, Pablo agradece a Dios porque él ha oído de su fe y del amor que tienen y la esperanza, y todas las cosas maravillosas de esos creyentes, Pablo menciona.

Ahora, quiero que observe algo muy interesante, versículo 9 comienza: “Por lo cual también nosotros desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros”. ¿Sabe usted lo que es interesante para mí de eso? Pablo dice: “Desde que oí que van, también no he dejado de orar por ustedes”. Dice usted: “Bueno, ¿acaso eso no es un poco innecesario?”, ¿no pensará que Pablo habría dicho: “Desde que oí que van también, estoy pasando mi tiempo por alguien más”? Ya llegaron a donde deben estar, al conocimiento de que los creyentes están creciendo, el conocimiento de que los creyentes están siendo bendecidos, el conocimiento de que los creyentes están progresando en la fe, nunca debe llevarnos a dejar de orar por ellos, sino que siempre debe animar a que oremos más por ellos, por el progreso de ellos.

Sin embargo, yo creo simplemente al ver mi propia vida de oración y la vida de oración de tantas personas que me rodean, pasamos tanto tiempo tratando de saber quién está en problemas para que podamos saber cómo orar. Nos reunimos para una reunión de oración y alguien dice: “Bueno, ¿cuáles son las peticiones de oración?”, “Bueno, yo sé que el señor tal y tal tiene cáncer, y la señora tal y tal tiene esto, y su esposo la dejó y conozco que tal y tal necesita un trabajo, y hay un desastre por aquí”, y bla, bla, bla. ¿Y saben por quién se ora todo el tiempo? Por todas las personas que están en problemas.

Hay un par de problemas con eso en mi mente, número 1 es que quizás Dios quiere que estén ahí, y nuestras oraciones realmente en cierta manera están fuera de la voluntad de Él en un sentido; pero peor que eso quizás Dios ciertamente quiere que oremos por ellos, pero peor que eso tendemos a descuidar a la gente que van bien y están creciendo en Cristo, y realmente no las cubrimos con nuestras oraciones, y son las que están en medio de las luchas más grandes porque probablemente están enfrentando la resistencia mayor; tendemos a orar únicamente por gente en problemas, buscamos nuestras peticiones de oración en la categoría de los desesperados; sin embargo, las batallas más grandes y la resistencia más grande por parte del enemigo, va a venir en contra de la gente que es la más exitosa por causa de Dios, y esas son por las que debemos orar. Pablo dice: “Debido a que he oído que van tan bien, no he dejado de orar por ustedes”. Creo que necesitamos entender eso. Él dice: “No cesamos de orar por un grupo de santos que van bien”, ese es un ministerio muy importante, amados.

Ahora, él dice: “No cesamos de orar por vosotros desde que Epafras me contó de ustedes”. Dice usted: “Bueno, ¿cómo es posible que ores por alguien sin cesar? ¿Qué significa eso?”, lo que él quiere decir ahí es que no está orando 24 horas al día, sino que cuando él ora, él ora por ellos y esto está en su mente todo el tiempo. La oración no necesariamente es encontrar un lugar y sentarse ahí y orar. Alguien se me acercó en una ocasión y dijeron que estaban tan emocionados por su crecimiento espiritual; el marido acababa de salir ahí al garaje y había construido el altar familiar; pensaban que era un lugar en donde usted iba a orar como si usted tuviera que estar en un lugar o en alguna postura. ¿Qué significa orar sin cesar? “No dejo, no ceso de orar por vosotros”. 1ª de Tesalonicenses dice: “Orad sin cesar”. ¿Qué significa eso? Permítame darle una definición simple.

Básicamente lo que significa es simplemente estar consciente de Dios y ver todo en referencia a Él. La oración incesante es comunión con Dios. La comunión incesante con Dios. No es necesariamente detenerse y entrar formalmente en un acto o postura de oración, sino estar siempre consciente de todo en relación con Dios, es ver algo que sucede y relacionarlo con Dios, es oír acerca de algo y relacionarlo con Dios, es ver algo y relacionarlo con Dios, es conocer una persona y considerar inmediatamente cómo es que está relacionada con Dios, es considerar todo con una consciencia de Dios; es una consciencia de Dios que domina la vida. Y hemos hablado de esto en el pasado; usted va por la calle, una persona no regenerada ve un accidente y dice: “Qué malo, qué pena, el hombre probablemente está muerto, estoy seguro de que fue muy doloroso, qué pena por su familia”, y el cristiano dice: “Me pregunto si conoció a Cristo”, porque eso es pensar los pensamientos de Dios, eso es pensar con una consciencia de Dios; y entre más su mente está dominada por la presencia de Dios y un entendimiento de Dios, es más probable que usted vea a la gente a la luz de Dios. Y entonces, cuando Pablo voltea a su alrededor y ve su mundo, todo lo que ve se convierte instantáneamente en una oración porque él lo ve en relación con Dios; él no puede ver nada que esté separado de Dios. Y ese no es el caso simplemente por estar caminando por el mundo contando sus cuentitas o repitiendo lo que hay en un libro de oración, es simplemente estar consciente de Dios.

Algunas veces la gente me dice: “John, ¿cómo es tu vida de oración? ¿Cómo manejas tu vida de oración?”, y yo siempre digo: “Bueno, no tengo un tiempo específico necesariamente, paso tiempo en oración diariamente por mi cuenta, paso tiempo en oración diariamente con el personal de la iglesia, paso tiempo en oración diariamente con mis hijos en casa, pero básicamente mi vida de oración es como respirar para mí, digo, vivo mi día entero de esa manera”. Alguien llama por teléfono y dice: “¿Puedo hablar con John?”, y yo tomo el teléfono y digo: “¿Hola?”, y dicen: “Es tal y tal”, inmediatamente pienso: “Bueno, muy bien, Señor, tú ves este problema. Te quiero pedir que tú te encargues de él”, simplemente viene a mi mente de manera inmediata. O una decisión que enfrento, ¿qué vamos a hacer?, inmediatamente pienso: “Señor, ¿cuál es tu voluntad?”, es esa apertura constante a una actitud consciente de Dios que es orar sin cesar, de tal manera que todos sus pensamientos, en cierta manera, suben a la parte de arriba de su cabeza hacia el cielo, eso es orar sin cesar.

Pero también creo que tiene un segundo aspecto. Orar sin cesar es estar consciente de Dios, pero también es estar consciente de la gente, es verlos en relación con Él, es orar por todos los santos. Y Pablo veía a los colosenses, y su corazón se preocupaba por ellos, y en su corazón los congregaba y los llevaba al cielo y los colocaba en la presencia de Dios. Pienso en tantos de ustedes en esta congregación, algunos de ustedes ni siquiera se lo imaginan o nunca sabrían, pero el Señor los coloca en mi corazón, y en la manera en la que pienso en ustedes es simplemente así: “Tal y tal tiene este problema”, inmediatamente, simplemente va al Señor: “Encárgate de él, Señor”. Y entonces, orar sin cesar significa que usted está consciente de la gente y consciente de Dios, y ambos puntos se unen. Y aquí está el Apóstol Pablo; Dios domina sus pensamientos y el amor hacia la gente, domina sus pensamientos y ambos puntos se unen en su vida de oración.

Y entonces, el Apóstol Pablo de manera natural ora por todo mundo, él ora sin cesar por todo mundo porque sus pensamientos están tan dominados por la consciencia de Dios y la consciencia de la gente a la que sirve y ama. Ahora él está orando. Bueno, ¿qué está pidiendo? Y esto es realmente interesante, versículo 9: “Por lo cual, también nosotros desde el día que lo oímos no cesamos de orar por vosotros”, ¿y qué pedimos?, “y de pedir”, aquí viene su deseo, esta es su petición de oración, “que seáis llenos del conocimiento de su voluntad”, vamos a detenernos ahí. Pablo dice: “Hay una cosa por la que oro por ustedes, y es que sean llenos del conocimiento de Su voluntad, no solo que la puedan conocer, sino que pueda llenarlos a ustedes, que pueda controlarlos”, eran objeto de su oración, ser lleno del conocimiento de la voluntad de Dios.

Ahora aclaremos los términos ahí para que entendamos lo que estamos diciendo. Observen la palabra “llenos”, “quiero que sean llenos”. ¿Sabe una cosa? Usted puede conocer algo y no estar lleno del conocimiento de eso. Hay bastantes personas en el mundo que conocen los hechos de las Escrituras, que conocen los hechos de Dios, pero no dominan su vida. La palabra “pleron” en el griego, es simplemente la palabra griega para llenar algo hasta su máximo nivel; es una palabra que significa la ausencia de cualquier otra cosa. Si yo digo: “Aquí está un vaso de leche”, y lo lleno, significa que lo lleno y no podría haber nada más añadido a ese vaso de leche sin que se derrame, está totalmente dominado por esa leche; esa es la palabra “lleno”, es una palabra que significa “algo totalmente completo”. Y por lo que Pablo está orando aquí es que las imperfecciones y las ineptitudes de nuestro conocimiento de la voluntad de Dios sean más y más eliminadas hasta que estemos llenos de su voluntad.

Ahora, la palabra “lleno” es usada en el Nuevo Testamento para algunas ilustraciones interesantes, particularmente en los Evangelios para darle un par de ilustraciones y ayudarle a entender lo que significa, en Juan 16, y en el versículo 6, esto es lo que dice: “Pero debido a que os he dicho estas cosas a vosotros, la tristeza ha llenado vuestro corazón”. Ahora, le he enseñado esto antes y quiero que escuche el significado: “La tristeza ha llenado vuestro corazón”, lo que significa es que la tristeza ha tomado el control total y ha dominado la vida de los discípulos como individuos ahí, y este es el Aposento Alto, de tal manera que ya no pueden equilibrar su tristeza con felicidad. La mayoría de nosotros tenemos una balanza, y hay felicidad y la tristeza y equilibramos ambas. Ser lleno de tristeza significa que la balanza es inclinada hacia un lado y ya no podemos mantener el equilibrio en ese punto, estamos totalmente inmersos en la tristeza, eso es precisamente lo que la palabra significa; ser lleno de tristeza significa que usted es incapaz de ajustarse a la situación, lo ha perdido todo y está totalmente triste.

En Lucas, capítulo 5, usted vuelve a ver el mismo término, y hay muchos usos del mismo, pero en el 5:26 todos estaban sorprendidos y esta fue la curación de un hombre cojo, estaban todos sorprendidos y glorificaron a Dios y estaban llenos de temor o asombro; en otras palabras, los abrumó de manera absoluta, estaban llenos de esto, no había lugar alguno para alguna influencia moderadora, estaban dominados por esto. Capítulo 6 de Lucas, y versículo 11: “Estaban llenos de furia”, y claro, estos son los líderes enojándose por Jesús por su actividad en el día de reposo, y ya no podían equilibrarse a sí mismos, terminaron en el fin del espectro o el enojo, estaban llenos de furia. Y de nuevo, es algo que está dominando totalmente y no hay algo que lo compense.

En Hechos 4:31 dice: “Fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaron la palabra con denuedo”. La mayoría de nosotros tenemos el Espíritu Santo aquí y a nosotros acá, y le damos un poco al Espíritu Santo y después lo equilibramos un poco, no queremos excedernos, pero fueron llenos del Espíritu de Dios, olvidaron sus personalidades, olvidaron sus egos, olvidaron todo, y salieron disparando ahí al mundo y proclamando el Evangelio, fueron dominados por Él. Ahora, esto es precisamente el significado de la palabra, estar saturado, dominado, totalmente bajo el control de algo o alguien. En Hechos 6:5: “Y agradó el dicho a la multitud, y escogieron a Esteban, a un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo”, aquí estaba un hombre lleno de fe, no había duda en su mente, él estaba entregado de manera total y dominado por la fe. La idea de la palabra entonces es control total, un hombre está bajo el control dominante de lo que lo llena a él: locura, tristeza, temor, fe, o el Espíritu Santo.

Ahora, Pablo quiere que los colosenses estén totalmente dominados por algo, ¿qué es?, que sean llenos del conocimiento. Ahora, su deseo aquí no es que ustedes tan solo conozcan unas cuantas cosas, sino que el conocimiento que tienen llene su vida para que los controle. Hay gente que pueden conocer cosas que no están bajo el control de lo que conocen, y les decimos: “Tú sabes lo que debes hacer”. Yo le digo a la gente cuando me pregunta: “¿Cuál es la tristeza más grande o lo más triste que enfrentas en tu ministerio?”, ¿saben cuál es? Es que la gente se conduce de cierta manera en su vida espiritual cuando saben lo que deben hacer. ¿Y qué están haciendo? No están llenos del conocimiento de su voluntad. Lo tienen, no están controlados por eso. Si quieren cambiar la palabra “llenos” a “controlados” tendría el mismo significado. Ahora, ¿de qué dice que debemos estar llenos? ¿Debemos ser controlados por qué? Obsérvelo: Conocimiento, conocimiento.

Un hombre, estaba leyendo en un libro esta semana, dijo que: “Cuando voy a la iglesia me siento como que quiero desarmar mi cabeza, colocarla en el asiento a mi lado porque nada sucede que sea importante, de ninguna manera a nada más allá del botón que está en mi cuello, todo es emoción”. ¿Es verdad? ¿Quiere Dios eso? ¿Acaso Dios quiere emocionalismo? ¿Dios quiere conocimiento? En 1ª de Corintios 1:5: “En todo habéis sido enriquecidos por Él en toda palabra y en todo conocimiento”. Dios quiere conocimiento, Dios quiere llenarnos de conocimiento. En Colosenses 2:3: “En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. En Filipenses, capítulo 1, versículo 9: “Y esto oro porque vuestro amor abunde aún más y más en todo conocimiento”. En Filemón, versículo 6: “Que la participación de tu fe sea eficaz por el reconocimiento de toda cosa buena que es en ti, en Cristo Jesús”, en otras palabras, “quiero que aprendas quién eres en Cristo, que tengas ese conocimiento”.

En nuestra propia carta que estamos estudiando, Colosenses, capítulo 3, versículo 9: “No os mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus obras, y habiéndoos vestido del nuevo hombre que es renovado en conocimiento según la imagen del que lo creó”, y de nuevo conocimiento. Romanos 12:2: “Transformaos mediante la renovación de vuestro entendimiento”. Ahora, los creyentes como los colosenses necesitan ayuda, y necesitan esa ayuda en el área de la percepción espiritual; sin ella podemos ser víctimas de manera fácil por parte de un sistema de pensamiento que es falso y que le quita la vida a la experiencia cristiana. De hecho, en Efesios, capítulo 4, Pablo advierte de manera muy fuerte, y dice: “Para que ya no seamos niños llevados por doquier de todo viento de doctrina”, el creyente debe adquirir conocimiento, esta es la oración de Pablo y la palabra en el griego es “epignosis”, es la palabra “gnosis” la cual significa conocimiento; de nuevo, se le añade una preposición al frente lo cual intensifica el significado, es un conocimiento profundo, es un conocimiento fuerte, es un conocimiento minucioso, es un conocimiento detallado, es un conocimiento completo, lo que él tiene en mente un tipo de conocimiento que controla. Los cristianos deben saber, deben saber.

Dice usted: “John, ¿qué debemos saber?”, obsérvelo, observe su oración, “que seáis llenos del conocimiento”, aquí viene, “de su voluntad”. Esa es la clave para la vida cristiana, amados; no solo conocerlo, sino estar llenos de ella. Conocer su voluntad. ¿Sabe que el Señor Jesús hizo de esto el centro de su vida? Él dijo: “Vine a hacer la voluntad de Padre”; Él oró en el huerto: “No se haga mi voluntad sino la tuya”; Él le dijo a sus discípulos que su comida era hacer la voluntad del que lo envió; Él oró y enseñó a los discípulos a orar: “Hágase tu voluntad”. Juan dijo: “El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. La voluntad divina de Dios debe dominar todo, es absolutamente crucial que un cristiano conozca la voluntad de Dios; y el conocimiento del que estoy hablando está directamente relacionado con la obediencia. Esa es la razón por la que él usó el término “llenos”.

En el Antiguo Testamento el conocimiento nunca es teórico ni en el Nuevo el conocimiento es especulativo, sino que es siempre descriptivo, de información, que cambia la conducta; el conocimiento de su voluntad debe proceder inmediatamente viviendo una vida que le agrada. Y usted puede ver eso en el versículo 10: “Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo”. El conocimiento precede a la conducta apropiada. Como puede ver, he dicho esto tantas veces en conferencias, usted nunca, nunca puede operar en base a lo que usted no conoce, la ignorancia no es la felicidad, como cristiano usted nunca funcionará en base a lo que usted no conoce. Eso es tan obvio, sin embargo, algunas personas le dan importancia a la ignorancia.

Me acuerdo que tuve una entrevista en una ocasión y una persona me dijo: “Nos gustaría que escribiera cierto libro”, y yo dije: “Bueno, hablemos de eso”, él dijo: “Va a ser un libro acerca del libro de Romanos”, y yo dije: “Oh, muy bien”, él dijo: “Únicamente tenemos una pregunta, queremos que sea un libro muy popular. ¿Cree usted que tiene que meterse en algo de doctrina?”, yo le dije: “Creo que usted tiene al hombre equivocado. ¿Qué tiene de malo la doctrina? Digo, ¿qué tiene de malo la verdad?”, yo entiendo lo que quiso decir, él no quería que yo me metiera en diferentes interpretaciones y adoptara una interpretación, pero el punto es que usted tiene que lidiar con la verdad. Escuche 2ª de Crónicas 15:3. Ahora, por mucho tiempo Israel había estado sin el Dios verdadero, y sin un sacerdote que enseñara y sin la ley. Hombre, eso se oye como la iglesia liberal actual, ¿no es cierto? Pero cuando en sus problemas se volvieron a Jehová, el Dios de Israel, y lo buscaron, Él fue hallado por ellos, y en esos tiempos no había paz para el que salía ni para el que entraba, pero grandes turbaciones había en todos los habitantes del país, y la nación fue destruida por naciones, y ciudad por ciudad, y Dios los afligió con toda adversidad. Una situación terrible en la cual estar. No tener un sacerdote que enseñaba, nadie que impartiera la ley de Dios, y lo único que tenían era turbación, no había paz, y guerra, y muerte, una situación terrible no conocer la verdad de Dios y no tenerla.

En Proverbios 19, dice en el versículo 1: “Mejor es el pobre que anda en su integridad, que el perverso de labios y es un necio; también el alma sin ciencia o sin conocimiento no es buena”. No, no es buena, no podemos vivir sin conocimiento porque tenemos que tener el conocimiento de lo que Dios quiere para que podamos obedecerlo y ser bendecidos como consecuencia. En Isaías 27:11: “Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas”, hablando aquí de tomar a Israel y llevar a Israel a juicio; las mujeres vinieron y les prendieron fuego porque es un pueblo sin entendimiento. El problema de Israel fue que no conocieron. Oseas dijo en el capítulo 4, versículo 6: “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento”. La gente es ignorante. Claro que sabemos que el mundo incrédulo, la gente sin Jesucristo es ignorante. Efesios 4:18: “Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios, a través de la ignorancia que hay en ellos debido a la ceguera de sus corazones”.

Básicamente, usted tiene en el mundo gente ignorante, gente que no conoce la voluntad de Dios. Y la oración del Apóstol Pablo aquí es que el creyente no solo la conozca sino que sea lleno del conocimiento de ella para que domine su vida. Dice usted: “Bueno, ¿cómo es que usted va de ser ignorante a conocer? ¿Cómo es que usted pasa de ser una persona no regenerada, aislada, ignorante, y llega a conocimiento de la voluntad de Dios?”, inclusive retrocediendo aquí de donde los colosenses están, tomándolo como un incrédulo.

Acompáñeme por un minuto a Juan 7:17, y no vamos a avanzar más allá de tan solo esta introducción. Aquí entonces veamos esto con algo de detalle por los siguientes dos minutos, Juan 7:17. Jesús aquí está hablando con los líderes en Israel, algunos de ellos, y Él dice algo muy importante, Él les está dando algunas pruebas para que sepan quién es y aquí viene una de ellas, versículo 17: “Si algún hombre quiere hacer su voluntad”, es literalmente lo que dice, “Si algún hombre tiene la voluntad de hacer su voluntad; él conocerá, él sabrá si la enseñanza es de Dios o si hablo por Mí mismo”. Ahora, aquí está Jesús presentando lo básico. ¿Cómo es que una persona pasa de la ignorancia al conocimiento? Número 1, tiene que quererlo, tiene que tener la voluntad de conocer. Si un hombre quiere hacer la voluntad de Dios y deseó la voluntad de Dios, él conocerá de la doctrina. ¿Qué tiene usted aquí? Usted tiene a un buscador honesto.

O seas 6 dice: “Entonces, sabremos si proseguimos a conocer al Señor”, creo que es en el 6:3, “Entonces, sabremos si proseguimos a conocer al Señor”; tiene que estar ahí ese deseo profundo. El hombre más sabio que jamás vivió, Salomón, el más sabio de todos los hombres, un hombre interesante, ¿sabe usted por qué él fue tan sabio? Le voy a decir. Esto es lo que le dijo a Dios, 2ª de Crónicas 1:10: “Dame ahora sabiduría y conocimiento para que pueda salir y entrar delante de este pueblo porque, ¿quién puede juzgar a éste, tu pueblo, que es tan grande?”, y Dios le dijo a Salomón: “Porque esto estuvo en tu corazón y no has pedido riquezas, honra la vida de tus enemigos, ni has pedido una vida larga, sino que has pedido sabiduría y conocimiento para ti mismo, para que puedas juzgar a mi pueblo sobre quien yo te puse como rey, sabiduría y conocimiento son concedidos a ti, y además te daré riquezas y honra como ninguno de los reyes que han venido antes de ti jamás han tenido, ni tendrá ninguno que venga después de ti”. Él pidió lo correcto, ¿verdad? Sabiduría, conocimiento. ¿Cómo es que una persona pasa de la ignorancia al conocimiento? Tiene que haber un deseo, un deseo verdadero. Y cuando una persona desea la verdad y desea el conocimiento de la verdad, yo creo que Dios revelará a Cristo a esa persona.

Dice usted: “Bueno, cuando recibes a Jesucristo, ¿qué pasa?”, entonces Dios le da a usted el Espíritu Santo, ¿verdad? ¿Y dónde mora, dónde vive el Espíritu Santo? En nosotros. Y escuche esto, Juan 16:13, Jesús dijo: “El Espíritu Santo os guiará a toda la verdad”. Primero está el deseo, Cristo es revelado, recibe a Cristo, Dios le da a usted al Espíritu y Él lo guía a toda la verdad, y después depende de usted ser lleno de ella, ceder a ella, dejar que domine su vida. Oh, amados, esta es la prioridad, aquí está. Dice usted: “Pero, John, he buscado tener conocimiento, he pasado de la ignorancia a conocer a Cristo, Dios me ha dado su Espíritu para guiarme a toda la verdad. Dando un paso más hacia adelante, ¿a dónde me lleva el Espíritu Santo para revelarme esa verdad? ¿Qué es lo que el Espíritu Santo usa para enseñarme?”, ¿y cuál es la respuesta? Aquí está, la Palabra de Dios. Tres pasos simples: un deseo, el don del Espíritu Santo, y el estudio de la Palabra de Dios. Esta es la revelación de la voluntad de Dios.

La gente dice: “Bueno, John, ¿cómo conoces la voluntad de Dios?”, eso no es ningún misterio para mí, nunca lo ha sido en mi vida. La voluntad de Dios está revelada en su libro. La gente dice – creen que Dios ha escondido Su voluntad en el pequeño libro que escribí, la voluntad de Dios no está perdida; tengo una pequeña introducción en eso, creen que a Dios le gusta esconder su voluntad. Es sorprendente cuánta gente cree que Dios es una especie de conejo de pascua, que esconde ahí en los arbustos en algún lugar su voluntad y le dice a la gente: “Te estás acercando, más caliente, más caliente”, y Dios quiere que vivamos nuestra vida entera buscando su voluntad. No. Si Dios tiene una voluntad, amados escúchenme, si Dios tiene una voluntad para mi vida y para su vida, me parece bastante obvio que Él querría que yo conociera esa voluntad, ¿verdad? Y si Él quisiera que yo conociera esa voluntad, entonces también –me parece obvio– que Él la colocaría en el lugar más obvio, y ese es en su Palabra.

Y en el libro que he escrito acerca de la voluntad de Dios, usted encontrará la lista de las cosas ahí. La voluntad de Dios es que usted sea salvo, Dios no quiere que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento; la voluntad de Dios es que usted lleno del Espíritu; esta es la voluntad de Dios. “No os embriaguéis con vino en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu”, Efesios 5:17 y 18. La voluntad de Dios es que usted sea santificado, 1ª de Tesalonicenses 4:3: “La voluntad de Dios es vuestra santificación”. Pedro dice en 1ª de Pedro 2:13: “Esta es la voluntad de Dios, que sean sumisos en el gobierno en el que están, en la sociedad en la que están”. 1ª de Pedro 4: “Sufran por la voluntad de Dios”, la voluntad de Dios es que usted confronte al mundo con la verdad y usted va a sufrir algo de abuso. 1ª de Tesalonicenses 5:18: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios”. Dios quiere que usted sea salvo, Él quiere que usted sea lleno del Espíritu, santificado, sumiso, sufriendo y diciendo gracias; todo eso está revelado como su voluntad, y si usted se encarga de eso, usted no va a tener problema alguno con la parte que no está revelada.

Dice usted: “John, ¿de dónde sacas todo eso?”, aquí está en la Palabra de Dios, eso es todo, ahí es donde siempre busco; si no tengo una respuesta, la saco de aquí. ¿Y sabe usted lo que sucederá? Cuando usted se llena del conocimiento de su voluntad en este libro, y no es sustituto para eso, esa es la razón por la que la Biblia dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado”, ¿verdad? Demande eso. Cuando usted llega al punto en el que ese conocimiento lo llene a usted, observe lo que suceda; eso inmediatamente entonces controlará su conducta, es como una computadora, todo eso entra y, hombre, eso es exactamente lo que va a salir. Ahora, obsérvelo en el versículo 9, cuando usted está lleno del conocimiento de su voluntad se va a manifestar en toda sabiduría e inteligencia espiritual, ¡eso es fantástico!

Permítame mostrarle lo que significa aquí. El resultado de ser lleno con este conocimiento, saturado con este conocimiento, dominado con este conocimiento, será que esto va a controlar la vida de usted; y puedo, créanme, puedo darle un testimonio personal de ese hecho. Si la gente que me conoce cree que soy diferente ahora de lo que jamás he sido, algo que ha hecho la diferencia es que el Espíritu de Dios me ha enseñado la verdad de Dios, y la verdad de Dios domina mi patrón de pensamiento, y lo que yo estoy pensando se va a manifestar en la conducta, ¿no es verdad? Ahora, escuche esto: La obediencia es un resultado del dominio propio, ¿verdad? La obediencia es un resultado del autocontrol. Ahora escuche: El dominio propio es un resultado del control de la mente, el control de la mente es determinado por el conocimiento; lo que yo conozco controla mis pensamientos, mis pensamientos me controlan a mí, y yo bajo control, da lugar a la obediencia.

Ahora, Pablo expresa este control de la mente al final del versículo 9: “Teniendo todo este conocimiento llenándome, dará lugar a la sabiduría y al entendimiento espiritual, y después en la conducta”, versículo 10, “Y andaré como es digno del Señor, agradándole en todo”. Entonces, el conocimiento entra, crea dentro de mí sabiduría y entendimiento y da lugar a la conducta apropiada. Ahora, las dos palabras, “sabiduría” y “entendimiento”, “sofia” y “sunesis” son un poco diferentes. “Sabiduría” es un término amplio y me gusta pensar de él como “comprensión”, me gusta pensar de él como la capacidad de recolectar y organizar de manera concisa principios. Estudio la Biblia, todo el conocimiento entra, y a partir de ese conocimiento viene la sabiduría. Esa es la capacidad de principalizar las Escrituras, de hacer principios a partir de ella, de derivar principios que son las verdades reveladas por Dios; la comprensión de la verdad, de tal manera que no nada más es una conglomeración entera de hechos, sino de pronto comienza a formar principios en mi mente y los comprendo. Y después, notará el siguiente término, “en toda sabiduría y entendimiento espiritual”, eso implica la capacidad de tomar esos principios comprendidos y aplicarlos.

Y observe, sabiduría e inteligencia espiritual, esto viene del Espíritu Santo. Entonces, mi mente está bajo control porque está saturada por las Escrituras. Después, toda esa verdad que está ahí es sintetizada y principalizada en mi mente, y se convierte en la sabiduría de Dios en mi mente, y después es aplicada conforme estoy entendiendo las cosas que me están rodeando y estoy haciendo la aplicación apropiada de la verdad de Dios. Entonces, el conocimiento lleva a principalizar, lo cual lleva a implementar la verdad. Pablo ora por los colosenses para que ellos tengan control de su mente, a partir del conocimiento, lo cual entonces como veremos la próxima vez en la práctica, versículo 10, lleva a dominio propio y obediencia. Pero la Palabra, amados, es la fuente, aquí está. Oh, es tan importante conocer la verdad.

Estaba leyendo de nuevo esta semana por segunda vez el libro de John Stott, “Tu mente importa”,  y es un libro útil; él tiene algunas ilustraciones prácticas de la importancia del conocimiento. Como usted sabe, Israel, Israel en Romanos 10:2 dijo de Israel: “Tienen celo, pero no conforme a…”, ¿qué? Ciencia o conocimiento. Tienen un celo, pero no tienen conocimiento. Digo, soy muy religiosos, nada más que no saben lo que están haciendo. Todos se preocupan por la religión, pero no tienen contenido. John Stott en su libro, es muy interesante, él habla del entusiasmo sin el alumbramiento, y él usa tres ilustraciones. Número 1, es el catolicismo romano tradicional clásico histórico, y esa no es la única categoría, usted probablemente podría encontrarlo en muchos otros lugares, pero él dice en esa área lo que sucede es que se hace a un lado el conocimiento y se sustituye, y lo que es, es el ritual, lo que sucede en una iglesia como la iglesia histórica que estoy mencionando, es que el ritual degenera en ritualismo, lo cual no es más que un mero cumplimiento de una ceremonia en donde no hay razonamiento y se sustituye la adoración inteligente.

Él dice una segunda ilustración, viene en el protestantismo radical, y éste es el grupo ecuménico liberal; se concentran en cosas sociales, activismo social, asuntos políticos, todas esas cosas periféricas, y la razón es porque están en un estado de desesperanza porque nunca parecen alcanzar algún tipo de verdad, porque no creen en la inspiración de las Escrituras; entonces, sin conocimiento alguno, terminan, en cierta manera, bailando un vals ignorando la doctrina, y se convierte en una actividad carente de razonamiento. El tercer grupo que él usa para ilustrarlo es el cristianismo pentecostal, él dice en el cristianismo pentecostal, y él tiene toda la razón, la experiencia se convierte en el criterio de la verdad; lo que es verdad es lo que yo experimento, y la experiencia subjetiva es exaltada por encima de la verdad revelada. De hecho, ha sido dicho, y estaba en el libro de Stott, pero yo mismo lo he dicho, que Dios de manera deliberada le da a la gente lenguas que no se entienden para evadir sus intelectos orgullosos.

Escuche: Dios quizá quiera confrontar nuestro orgullo, pero ciertamente no va a darle la vuelta a la mente que Él hizo; debe haber celo con conocimiento. ¿Sabe usted lo que los corintios estaban haciendo? Estaban excediéndose y estaban metidos en todo tipo de prácticas absurdas; pero me encanta, me encanta lo que Pablo le dijo a los corintios, y él le dice muchas cosas a ellos. Pero una cosa en particular que quiero que vea, 1ª de Corintios 10:15, simplemente me encanta esto, él les ha dado toda esta información y él le dice: “Hablo como a sabios, juzgad lo que digo”, ¿sabe lo que él dice? “Oigan, corintios, usen sus cabezas, le estoy hablando gente inteligente con cerebro, por favor úsenlas, usen su cabeza”. Antes vimos en nuestro estudio de 1ª de Corintios, capítulo 1, versículo 30: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, quien nos ha sido hecho sabiduría”, Cristo se vuelve para nosotros sabiduría.

En 2ª de Pedro, capítulo 1, versículo 5: “Y encima de esto, dad toda diligencia, añadid a vuestra fe virtud, y a la virtud conocimiento”; capítulo 3, versículo 18: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. Efesios, capítulo 1, versículo 17: “Oro porque el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de Él, a fin de que los ojos de vuestro entendimiento sean iluminados”. Conocimiento. Capítulo 3, él ora porque conozcan el amor de Cristo. Escuchen: Debemos tener celo conforme al conocimiento, tenemos que usar nuestras mentes, debemos usar nuestra inteligencia. La Biblia dice: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y alma y mente”. Dios no quiere una adoración en donde no esté involucrada la mente, Dios quiere adoración, escúcheme, en respuesta a entender su revelación; Dios no quiere una vida en donde la mente no está operando, Él no quiere un celo viviente en donde la mente no esté involucrada; Él dice: “Si hay alguna virtud, si hay algo digno de alabanza, en esto pensad”, Filipenses 4; “Renovaos –dice él– en el espíritu de vuestra mente”. 

Dios no quiere una predicación en donde la mente no esté involucrada, Dios no nada más quiere actuación en el púlpito y hacer que la gente sea manipulada, Dios no quiere eso; Él quiere verdad. Cuando pienso en el Apóstol Pablo en la escuela de Tirano, en Éfeso, durante dos años, diariamente durante cinco horas – nos lleva 3,120 horas de enseñanza; Pablo simplemente ora porque conozcan y sean llenos del conocimiento de su voluntad, y que ese conocimiento le permita a usted crear principios que puedan ser aplicados a la conducta. Ahora, los efectos de esto lo veremos la próxima vez.

Oremos. Padre, en esta noche simplemente reflexionamos en cuán importante es que nosotros realmente te conozcamos, conozcamos Tu Palabra. Dios, sabemos que es más que académico, sabemos que es más que tan solo leer y comprender mentalmente, es estar lleno de ese conocimiento, amarlo, valorarlo, hallarnos saturados por él, y en nuestras mentes poder extraer principios que puedan ser aplicados en actos de entendimiento espiritual, y que den lugar a un andar digno. Te agradezco, Padre, porque hace tantos años atrás cuando me enseñaste esto, que lo que querías que hiciera en el ministerio era enseñar la Palabra y orar por la gente, y después a partir de eso, varias cosas grandes y poderosas, y lo he visto. Y oro porque todos nosotros lo veamos, que lo que Tú quieres de nosotros es aprender Tu verdad, estudiar tu libro, para que esas cosas que son Tu voluntad puedan encontrar reposo en nuestras mentes y expresión en nuestra conducta; que te conozcamos verdaderamente y que estemos absolutamente llenos y dominados por ese conocimiento. Oramos, en el nombre de Cristo. Amén.

 

 

 

 

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
DERECHOS DE AUTOR © 2014 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Series (Alta Calidad) Series (Baja Calidad)

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Minimizar