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Continuamos nuestro estudio en esta noche en Colosenses, y lo invito a que abra su Biblia en el libro de Colosenses y me acompañe al primer capítulo. Continuamos en un estudio de esta carta tremenda escrita por el Apóstol Pablo, una carta que es muy parecida al libro de Efesios, diferente, pero muy, muy parecida en muchas maneras, y no sé cómo está usted respondiendo a este estudio, pero mi corazón realmente está emocionado conforme estoy preparando y estudiando y viendo lo que Dios me está enseñando semana tras semana conforme paso horas en esta carta maravillosa. Ahora, estamos viendo el capítulo 1, versículo 9 al 11 en esta semana, conforme examinamos Colosenses. Ya comenzamos a ver estos versículos, pero son tan ricos que, en cierta manera, nos quedamos ahí atorados por un tiempo, y simplemente seguimos conforme lo encontramos poco a poco y viendo lo que Dios tiene para nosotros.

Hemos titulado este estudio de estos tres versículos en particular “Llenos del conocimiento de Dios”, o “Llenos del conocimiento de su Voluntad”. Ahora, esta es una prioridad en la vida cristiana. Permítame presentarle este pasaje de nuevo en esta noche al hablar de algo muy, muy importante y muy elemental. Todo, y quiero que entienda esto, todo, sin excepción alguna, todo en la conducta de un cristiano debe relacionarse con la verdad revelada, todo en la conducta de un cristiano debe relacionarse con la verdad revelada. Cuando usted es exhortado, cuando a usted se le pide que haga algo, cuando cierto tipo de conducta es demandada de usted, cuando usted es amonestado a hacer algo, debe basarse en la verdad revelada; de lo contrario, realmente no hay autoridad alguna detrás de ese aliento, de esa exhortación. La verdad es la base para toda la acción correcta.

Ahora, eso le puede sonar bastante obvio, pero estoy seguro que para la mayoría de la gente no lo es. Vivimos en una sociedad en donde realmente hay un rechazo de absolutos, y como consecuencia, la conducta es extremadamente relativa. Pero desde el punto de vista cristiano, toda conducta está relacionada con la verdad revelada; toda conducta que es positiva, buena, está relacionada con la verdad revelada; debe haber absolutos antes de que pueda haber alguna demanda para la acción. Y usted puede ilustrar esto inclusive de la experiencia humana. Por ejemplo, si usted maneja a más de 140 kilómetros por hora y lo detiene un policía, usted es multado por una conducta inaceptable: manejar a más de 140 kilómetros por hora no es conducta aceptable. ¿Por qué no es aceptable? No es aceptable porque hay un absoluto, y el absoluto dice que el límite de velocidad es de 100 kilómetros por hora, ese es un absoluto. Y debido a su mal trato de un absoluto, usted se ha conducido de manera equivocada, y ha traído sobre usted una condenación de la ley.

Si usted va a hacer, si decide que en lugar de usar efectivo o un cheque o una tarjeta de crédito, simplemente se va a robar lo que usted quiere, usted va a comenzar a salirse de la tienda y quizá será arrestado y después será culpado de un crimen porque su conducta ha sido inaceptable. ¿Por qué es inaceptable? Porque hay un absoluto y ese absoluto es que el robo es un crimen y lo dice ahí en toda tienda. Como puede ver, los absolutos son siempre la base para determinar la calidad moral de cualquier acción. Toda conducta aceptable en nuestra sociedad está basada en absolutos. Ahora, si usted quiere otro término para absolutos son leyes, esas son todas las leyes, son absolutos. Si quitamos todos los absolutos, si no tuviéramos leyes, no habría manera de juzgar los actos de alguien; desde un punto de vista moral, no podríamos condenar a nadie. No habría manera de implementar nada, la buena conducta ni siquiera podría ser definida mucho menos implementada, porque usted habría quitado la norma, el estándar.

Entonces, tiene que haber una ley absoluta medular, y entonces la conducta puede ser evaluada. Ahora, precisamente se aplique esto en el área espiritual. Toda la conducta de un cristiano depende de absolutos divinos; Dios establece principios y nosotros nos conducimos en relación a esos principios. En Romanos 7, versículo 7: “¿Qué, pues, diremos, que la ley es pecado? No”, pero Pablo dice: “No, pues no habría yo conocido el pecado sino por la ley, porque yo no habría conocido la codicia a menos de que la ley dijera: No codiciarás”. En otras palabras, Pablo dice: “La única manera en la que puedo evaluar la moralidad de mis obras es encontrar un absoluto, encontrar una ley en algún lugar, encontrar un estándar en algún lugar, y después cuando digo: Hay un estándar; y creo que es un estándar que tiene autoridad, entonces tengo una manera de evaluar mi conducta”.

Ahora, entonces, toda la conducta espiritual debe ser evaluada en base a absolutos establecidos en la Palabra de Dios, este es un libro de absolutos, este es un libro de principios, este es un libro de leyes por así decirlo. Y lo primero que es el objetivo en la vida cristiana, y escúchelo, lo primero es aprender esos absolutos, ¿verdad? Porque es solo en respuesta al conocimiento de esos absolutos que usted puede conducirse de una manera apropiada. La única manera en la que usted puede tener entonces conducta correcta es tener conocimiento correcto.

¿Cómo puedo saber qué hacer en mi matrimonio si no sé cuáles son los estándares? ¿Verdad? ¿Cómo sé qué hacer en mi trabajo si no sé lo que la Biblia enseña de eso? ¿Cómo sé qué hacer en adorar a Dios si no entiendo lo que Dios espera en la adoración? ¿Cómo sé cómo nacer de nuevo si no sigo los absolutos de las Escrituras? ¿Cómo sé algo si no entiendo los patrones de Dios, los estándares de Dios, la ley de Dios? Ahora, eso es tan importante; sin embargo, es algo triste darnos cuenta de que la mayoría del cristianismo por muchos años ha tratado de vivir a un nivel moral elevado sin conocer realmente la Biblia, sin entender realmente los absolutos, sin entender los principios revelados en las Escrituras.

Entonces, lo que Pablo está diciendo en Colosenses, observe el versículo 9 del capítulo 1: “Por lo cual, también nosotros desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros”. Ahora, oramos por ustedes, ¿y cuál es el objetivo de nuestras oraciones? “Y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad”. Como puede ver, usted tiene que tener la base del conocimiento antes de que la conducta pueda proceder de Él. Conocer a Dios y Su voluntad, y entonces conformarse a eso. Ahora, la misma Biblia ilustra esto a lo largo de sus páginas, este es un principio tan obvio que me parece increíble que tanta gente no lo ve, pero no lo ve.

Ahora, permítame darle una ilustración. En todas las cartas, y las revisé simplemente para refrescar mi mente, pero en todas las cartas a las iglesias en el Nuevo Testamento, sin excepción, esto es ilustrado. Lo primero es que tiene una base de absolutos y después tiene un llamado a la conducta, esto está por todos lados. Por ejemplo, lo tiene en Romanos 12:1: “Así que os ruego, hermanos, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo”, ahora él está diciendo: “Así es como quiero que se conduzcan; en primer lugar, presenten su cuerpo en sacrificio vivo”. “Que su mente sea transformada”, versículo 2; “Encuentren su don espiritual”, versículos 3 al 8, “Y úsenlo”. Y después él sigue y sigue. Eso está en el capítulo 12. ¿Sabe lo que precede al capítulo 11? Dice usted: “Sí, capítulos 1 al 11”, exactamente.

¿Sabe lo que hay en los capítulos 1 al 11? Once capítulos de absolutos. Y cuando Pablo ha establecido 11 capítulos de absolutos, usted puede leer los primeros 11 capítulos de Romanos, ¿y usted no hace nada? Entonces, no le pidan que haga algo, excepto, entienda lo básico, entienda los principios. Después en el 12: “Así que hermanos, esto es lo que van a hacer”. Usted va al libro de 1ª de Corintios y usted va a encontrar lo mismo. Permítame darle una ilustración de 1ª de Corintios, capítulo 15: “Entonces cuando esto corruptible”, versículo 54, “se haya vestido de incorrupción, esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: La muerte es absorbida en victoria. Oh, muerte, ¿dónde está tu aguijón? Oh, tumba, ¿dónde está tu victoria?”, y demás. Él dice esta realidad tremenda, escuche: “Vamos a conquistar la muerte, vamos a tener un cuerpo incorruptible, vamos a tener un cuerpo inmortal”.

Versículo 58: “Por tanto, mis hermanos amados, estad firmes”, “No entren en shock, todo está bien, lo absoluto. Dios les va a dar un cuerpo inmortal, un cuerpo incorruptible, no tengan temor de la muerte, el aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado es la ley; todo ha sido quitado, gracias a Dios, por lo tanto, hermanos, no sean sacudidos. Gracias sean dadas a Dios, por lo tanto, hermanos, no sean sacudidos”. Como puede ver, la conducta de nuevo depende de la base de los absolutos. Esto aparece por todos lados. En 2ª de Corintios, estaba viendo el capítulo 6, versículo 17: “Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo y os recibiré, y seré a vosotros por Padre y vosotros me seréis por hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”. Ahora, aquí Dios dice, hay un principio medular: “Quiero que los creyentes estén limpios, quiero que se aparten de cualquier cosa que sea impía, se aparten para mí”, ese es un principio.

Versículo 1 del capítulo 7: “Teniendo pues estas promesas, amados, limpiémonos”, en otras palabras, cuando usted sabe lo que Dios quiere, cuando usted sabe cuál es su estándar, entonces usted sabe cómo conducirse, ¿verdad? Si Dios quiere pureza, entonces límpiese. En Gálatas usted tiene cuatro capítulos de absolutos y después, capítulo 5, versículo 1: “Estad, pues, firmes en la libertad con la que Dios os ha liberado”. Ahora, así es como se conducen. En Efesios, tres capítulos de absolutos, y en el capítulo 4 dice: “Ahora, por tanto, andad como es digno de la vocación elevada”. Filipenses, tres capítulos de absolutos, y después capítulo 4: “Por tanto, conducta”. Colosenses, tres capítulos de absolutos, y a la mitad del capítulo 3:5: “Por tanto, hermanos, haced morir las obras de la carne”. 1ª de Tesalonicenses, cinco capítulos de absolutos, y después capítulo 5, versículo 6 de 1ª de Tesalonicenses, viene la respuesta, él dice: “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”. Y sigue a lo largo de una lista entera de cosas. 2ª de Tesalonicenses, dos capítulos de absolutos, y después en el 2:15: “Por tanto”, aquí está la conducta. Ahora, eso cubre la Biblia de un fin a otro.  

Dios siempre tiene una base de verdad revelada sobre la cual la conducta depende, y a menos de que un creyente entienda esa verdad revelada, entonces va a tener dificultades tratando de determinar en qué consiste realmente la conducta moral. Y este es el pensamiento básico que Pablo tiene aquí en Colosenses, capítulo 1: “Estoy orando porque conozcan la verdad de Dios, porque esa es la base de la conducta”. Él ni siquiera entra a la conducta hasta el capítulo 3, versículo 5, en donde dice: “Haced, pues, morir lo terrenal”, y él entra cómo vivir, “haciendo un lado la fornicación, inmundicia, deseos malos”, pero le toma tres capítulos llegar ahí y establecer la base. Muy bien, la base entonces de la conducta, amados, es simplemente el conocimiento de la verdad de Dios, y esa es la razón por la que enfatizamos el hecho de que usted debe conocer los principios de la Palabra de Dios. Esa es la oración de Pablo aquí. Su oración aquí en Colosenses 1 tiene dos partes, la parte de petición está en los versículos 9 al 11, y la parte de alabanza está en los versículos 12 al 14, y eso realmente es un buen patrón de oración: petición y alabanza. Estamos tan solo viendo la parte de petición.

Él está orando por los colosenses, todavía es parte de esta introducción, y él no ha presentado ninguno de los problemas del libro; él realmente no ha entrado de manera directa en términos de lo que quiere decir, él simplemente está diciendo de manera general: “Estoy orando por ustedes, aquí está mi petición porque conozcan la verdad de Dios”. Ese es el comienzo. La gente a veces me dice: “¿Por qué es que lo único que haces es enseñar la Biblia? ¿Por qué es que tus sermones son tan doctrinales siempre?”, porque usted no puede vivir a menos de que conozca los principios, ¿verdad? Usted tiene que conocer los absolutos. Y si yo creo que Dios es supremo, y si yo creo que la Palabra de Dios tiene autoridad, y si creo que esa palabra de autoridad es la base de toda conducta, entonces mi trabajo consiste en asegurarme de que usted entienda esa palabra.

Ahora, observe lo que dice, regresemos y veamos el versículo 9: “Estoy orando por ustedes, y deseo y pido que sean llenos”, ¿recuerda esa palabra? Significa control total. Entramos a fondo la última vez que estudiamos hace dos semanas atrás. Ahora, control total: “Quiero que estén totalmente controlados del conocimiento”, “epignosis”, “conocimiento profundo detallado; quiero que estén totalmente dominados, no por un entendimiento superficial, sino por un conocimiento profundo”, ¿conocimiento de qué?, “de Su voluntad”. ¿Y qué dijimos que era eso? Su revelación de Sí mismo aquí, de sus absolutos, de sus estándares. Y después hablamos de esto, ¿se acuerda? Observe la siguiente respuesta en el versículo 9: “Que seáis llenos del conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual”. Ahora, eso lo lleva a dos pasos más hacia adelante.

Primero, hay que conocer; y después dijimos sabiduría y entendimiento se añaden a eso. Sabiduría es extraer principios o principalizar y entender, es aplicar. Entonces, primero usted conoce, después tiene un principio de eso, y después la aplica, y después viene la acción. ¡Oh, ese es un concepto hermoso! Escuche: Ser lleno del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría. Detengámonos ahí. Ahora lo digo. “Muy bien, John, el objetivo para mí como cristiano entonces es entrar a esta Biblia y aprenderla”. Es correcto. Obtener ese conocimiento profundo. Pero ese conocimiento profundo debe convertirse en sabiduría. ¿Qué es sabiduría? Eso es convertir toda esa información en un principio que pueda ser aplicado a la vida.

Cuando yo estoy en una conferencia de pastores y la gente me pregunta: “¿Qué intentas hacer cuando predicas?”, yo digo: “Tengo una cosa en mente, y es tomar un pasaje y extraer un principio de él”, lo llamo principalizar la Biblia, extraer de manera sistemática la verdad de una sección y hacer un principio a partir de ahí. Esto es tan importante. Permítame tan solo tomar algunas escrituras como muestra, para mostrarle cómo es que usted hace esto, porque usted lo puede hacer y lo tiene que hacer en su vida. Pase a 1ª de Tesalonicenses 2:8, y no he estudiado esto en particular, simplemente quiero mostrarle cómo lo abordo. 1ª de Tesalonicenses 2:8. Y le voy a mostrar cómo es que usted toma esta información; usted obtiene este conocimiento y lo convierte en un principio, y esto es realmente lo que usted debe hacer en su estudio bíblico. Cuando usted esté estudiando un capítulo tome un versículo y extrae de ese versículo un principio y lo escribe, y usted tiene un principio, así es como lo debe hacer.

Ahora, observe el versículo 8. 1ª de Tesalonicenses 2:8: “Tan grande es nuestro afecto por vosotros que hubiéramos querido entregaros no solo el Evangelio de Dios”, escuche esto, “sino también nuestras propias vidas”. Dice usted: “¿Acaso eso no es conocimiento agradable?”, “¡Oh, es fabuloso!”, “¿Qué tipo de conocimiento es?”, Pablo amaba a la gente a la que ministraba, ¿verdad? “Tan grande es nuestro afecto por vosotros que hubiéramos querido entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, porque habéis llegado a sernos muy queridos”. ¡Qué gran información es ésta! Pablo amaba a la gente a la que ministraba. ¿Cuál es el principio? Bastante obvio, ¿no es cierto? Usted debe, ¿qué? No solo dar el Evangelio, sino ¿qué?, darse a sí mismo.

¿Qué es lo que María dijo cuando dio su testimonio? Lo primero que tienes que hacer es hacer un amigo. Usted tiene que entregar su alma antes de que pueda dar su mensaje. Ahora, como puede ver, ahí hay un principio. Como puede ver, primero vino el conocimiento, después vino el principio. Dice usted: “¿Cuál es el tercer paso?”. Ese es entendimiento espiritual. Dice usted: “¿Qué es eso?”. Eso quiere decir: “Muy bien, ese versículo me dice que Pablo no solo predicó el Evangelio, sino que amó a la gente”. Ahora, voy a extraer un principio de eso. No solo debo predicar el Evangelio, sino que debo amar a la gente. Ahora, voy a hacer una aplicación de eso. En lugar de tan solo inclinarme ahí sobre la reja para ver a mi vecino y darle el Evangelio, creo que lo voy a invitar a cenar. Ahora, eso es entendimiento espiritual. Usted lo ha tomado del conocimiento, lo ha principalizado y lo ha hecho algo que puede aplicar, entonces usted lo puede implementar en acciones.

Ahora, en caso de que no lo entienda, veamos Mateo 23. Y quizás otra ilustración le va a ayudar, inclusive va a ser más claro, porque esto es tan básico. Si usted tan solo aprende esto para el estudio bíblico, va a revolucionar su entendimiento de las Escrituras. Mateo 23:37. Algunas veces usted va a necesitar un comentario y algunas otras cosas, y quizás va a necesitar la ayuda de alguien que es un estudiante de la Biblia para que llegue a ese principio; pero ésta es la manera en la que debe abordarlo. Muy bien, Mateo 23:37, éste tan solo es otro que acabo de escoger sin razón alguna: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados. ¿Cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas y no quisisteis? He aquí, tu casa ahora es desolada”. Ahora, usted lee eso y dice: “Oh, eso es interesante”.

Déjame ver esto un poco. “Jerusalén, Jerusalén”, este es Jesús lamentándose por Jerusalén, “tú que matas a los profetas”, e históricamente, usted sabe, tantos de los profetas habían sido matados por los que rechazaban, inclusive en la tierra de Israel, y habían apedreado a aquellos que les fueron enviados; y con cuánta frecuencia Dios quiso reunirlos a todos bajo sus alas y no lo quisieron hacer. Dice Él: “Muy bien. Tu casa queda desolada”. ¿Sabe usted el precio alto que Israel pagó por rechazar a Dios? Eso es conocimiento. Ahora, dice usted: “¿Cuál es el principio ahí?”. Oh, escuche, el principio ahí es obvio. Dios juzga a aquellos que lo rechazan, ¿verdad? Ese es el principio. Dios juzga a aquellos que lo rechazan. Ahora usted tiene un principio absoluto. Dice usted: “¿Pero cuál es el entendimiento espiritual o la aplicación?”, “Yo no lo rechazaré”, esa es la aplicación, y no quiero que mis amigos lo rechacen.

¿Y ve usted ahora cómo simplemente está asimilando el conocimiento, traduciéndolo en un principio y haciendo una aplicación del principio? Eso es ir del conocimiento a la sabiduría y al entendimiento espiritual. Permítame mostrarle otro, Marcos 6:52, y probablemente va a entender esto. Marcos 6:52. Jesús camina sobre el agua y eso no es algo que sucede todo el tiempo. Los discípulos estaban un poco sacudidos por esto. Y el versículo 52, me encanta esto, dice: “No consideraron el milagro de los panes porque su corazón estaba endurecido”.

¿Sabe usted cuánto tiempo ha pasado desde que se alimentó a los cinco mil? Una columna en mi Biblia, eso es todo. Dice usted: “¿Ya se olvidaron de eso? Y eso fue ayer”. Esta es la noche de ese mismo día. ¡Oh, Él está caminando sobre agua! ¡Fantástico! Eso es tan conmovedor. Se les olvidó que acaba Él de alimentar a cinco mil hombres, con cinco panes y dos peces; se habían olvidado porque su corazón estaba endurecido. El conocimiento nos cuenta la historia; sí, Jesús caminó sobre el agua y estaban impresionados, no deberían haber estado impresionados pero lo estaban porque habían olvidado el milagro del día anterior.

Dice usted: “¿Cuál es el principio? ¿Cuál es principio?”. Los corazones duros vienen de mentes olvidadizas, ¿verdad? Los corazones duros vienen de mentes que olvidan. ¿Cuál es la aplicación? Me esforzaré por recordar lo que Dios ha hecho. ¿Se da cuenta? Es algo simple que toma simplemente a las palabras de una página a algo en mi vida. Ahora dice usted: “Bueno, ¿cómo lo haces funcionar? Se ve tan fácil para ti”, le voy a decir cómo: Estudie, procure con diligencia presentarse a Dios aprobado. Estudie.

Ahora, permítame darle una pista. Algunas veces, y los pasajes que le acabo de dar han sido simplemente historias, y todo lo que tenía ahí fue simplemente el conocimiento; usted no tuvo los principios si no tuvo la aplicación, pero en algunos pasajes los tres ya están preparados para usted, es correcto, y esos son fabulosos. En algunos pasajes, usted tiene dos de esos elementos. Por ejemplo, hay algunos en donde usted tiene el conocimiento y el principio. Observe Filipenses 2, Filipenses 2:2. Aquí viene simplemente este hecho teológico básico. Versículo 2: “Sed del mismo parecer”, muy bien, “Tened el mismo amor”, eso significa amar a todo mundo igual, “Sed unánimes, ser de un mismo parecer”, sí, eso es conocimiento, esa es una buena verdad teológica. Sí, como puede ver, eso ya es un principio, ¿no es cierto?

Usted no necesita decir: “¿Cuál es el principio ahí?”. El principio ahí es unidad, amor. Dice usted: “Bueno, ¿cuál es la aplicación?”. Oh, eso también es dado. Observe el versículo 3. ¿Sabe cómo aplicar este principio? “Nada hagáis por contienda o por vanagloria, antes bien, con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a uno mismo”. Mire, ahí lo tiene todo, ni siquiera necesita ser algo, sino ponerse de pie y predicar eso. Todo está ahí. Como puede ver, en algunos pasajes usted va a tener la verdad y el principio y la aplicación está ahí presentado a usted.

En 1ª de Juan, permítame mostrarle otra, 1ª de Juan, capítulo 3, versículo 16: “Por esto conocemos el amor de Dios, porque Él puso su vida por nosotros”, deténgase ahí. Ahora, ahí hay conocimiento. Oh, Dios puso su vida por nosotros; hombre, eso es fabuloso, fabuloso. Ahora, vea el versículo 18. Ahora aquí está el principio. Acaba de oír el conocimiento, aquí está el principio: “Hijitos míos, no amemos en palabra ni de lengua, sino en hecho y en verdad”. Ahora, Dios amó de esa manera, ¿y sabe una cosa?, no tuvimos que buscar ese principio, Juan nos lo dio. Dice usted: “¿Cuál es la aplicación?”. De regreso al versículo 16: “También nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?”, ahí usted tiene todo. El conocimiento: Dios amó y dio; el principio: así también lo tiene que hacer usted; la aplicación: cuando ve usted a su hermano con una necesidad, satisfaga su necesidad, lo único que tiene que hacer es salir y hacerlo.

Ahora, en algunos lugares en la Biblia usted tiene que entender el principio y la aplicación, en algunos lugares usted va a tener el principio y no la aplicación, y en algunos lugares usted va a tener todo. Pero, amados, eso es lo que usted tiene que hacer en su estudio de las Escrituras, descubra lo que significa, cuál es el principio, cómo se aplica, y hágalo; pero todo comienza, escúcheme, todo comienza con ese conocimiento medular. Conocer los principios, conocer los absolutos; qué es lo que Dios está diciendo ahí. Entonces, Pablo ora porque estemos totalmente dominados por el conocimiento, porque el conocimiento por sí solo controla la conducta.

¿Sabe usted, que creo yo, que el mensaje primordial para la vida, el mensaje primordial para la vida para el cristiano es conocer la verdad de Dios? Lo creo. Conocerlo. Sabe usted que el capítulo más largo en la Biblia – ahora, debe haber una razón por la que es el más largo. ¿Cuál es? ¿Cuál es el capítulo más largo? Salmo 119, el capítulo más largo en la Biblia. Creo que tiene 175 versículos – ¿ciento qué? ¿Setenta y seis? Muy bien. El Salmo 119 es el capítulo más largo en la Biblia, ¿y sabe de qué trata? De conocer la verdad de Dios, de eso trata. Creo que solo hay dos, y quizás tres a lo mucho, versículos de 176 que no hablan de los absolutos de Dios; usan las palabras estatutos, leyes, ordenanzas, mandatos o palabra, todo está hablando de absolutos de Dios. El capítulo más largo de la Biblia está dominado por esa idea.

Entonces, la conducta correcta está basada en el conocimiento correcto. Para darle una ilustración negativa, vea Malaquías. Y vamos a regresar a Colosenses en un minuto. Malaquías, capítulo 2, versículo 7. Había muchos problemas en Israel en este punto; no vamos a entrar a todo el trasfondo, pero ahí atrás en Levítico 10, a los sacerdotes se les dijo originalmente cuando todo comenzó tenían un propósito, y ése era impartir el conocimiento de Dios. Levítico 10:11 dice eso. Pero aquí dice, en Malaquías 2:7: “Porque los labios del sacerdote”, escuche, “deben guardar el conocimiento, y deben buscar la ley de su boca”. En otras palabras, el sacerdote debe ser alguien que comunica la verdad de Dios, y el resto de la gente debe buscar la verdad de Dios de la boca de este hombre, porque él es mensajero de Jehová de los ejércitos; “Mas vosotros os habéis alejado del camino, han causado que muchos tropiecen en la ley y han corrompido el pacto de Leví, han prostituido el sacerdocio”, es lo que dice. Como puede ver, los sacerdotes tenían una función: Abrir su boca y dejar que Dios hablara. Guardar la ley y el conocimiento en su boca.

Amados, tenemos que conocer los principios. Quiero decirle, tenemos que conocerlo. Todo eso nos lleva a Santiago 1:21. Ahora eso nos lleva a los versículos 10 y 11, créalo o no. Cuando usted conoce la verdad de Dios y usted conoce los principios de Dios, y usted los ha convertido en realidades aplicables, va a haber súper resultados y aquí vienen los cinco, escuche esto, los cinco beneficios del conocimiento aplicado, conocimiento en acción. Versículo 10, es lo que llaman en el griego una cláusula de propósito, una cláusula jina, ¿para qué? Cuando usted está lleno del conocimiento, cuando ese conocimiento es convertido en un principio, cuando ese principio es convertido en algo aplicable, ¿para qué? Aquí están los resultados. Estos son propósitos o resultados. Cinco beneficios van a suceder en su vida, cinco cosas fantásticas van a llevarse a cabo en su vida cuando usted entienda los absolutos de Dios.

Número 1, usted andará como es digno del Señor. Deténgase ahí. Usted andará como es digno del Señor. Hombre, ese es un concepto bíblico tan importante. ¿Sabe usted lo que significa “andar” en la Biblia? ¿Qué significa eso? Significa conducta diaria, ¿no es cierto? Es un retrato de conducta diaria, es un retrato de vivir día a día. Y lo que él quiere decir aquí es que cuando usted está dominado por el conocimiento, principios y aplicaciones espirituales, usted vivirá una vida diaria digna del Señor. Ahora, no sé usted, pero para mí eso realmente se oye imposible, ¿verdad? Cuando pienso en lo que el Señor es, pienso en su grandeza y su gracia y la maravilla de quién es Él, y entonces la Biblia me dice que puedo ser digno de Él, eso realmente es difícil de creer. Se oye imposible. Hombre, ¡cómo jamás podría andar como es digno del Señor! ¡Cómo jamás podría andar de manera coherente con quién soy yo en Él!

Pero dice que usted puede. 1ª de Tesalonicenses 2:12: “Que andéis como es digno de Dios que os llamó”. Puede ser hecho, es mandado, es afirmado. De hecho, en Efesios, capítulo 4, y en el versículo 1 dice esto: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados”. Amados, ¿saben que se nos dicen las Escrituras que andemos como es digno de Él? Es correcto. “¿Qué significa, John, andar como es digno de Él?”. Significa dejar que su práctica encaje con su posición. Jerry habló del beisbol en esta noche y solía yo cuando era un pequeño, los Yanquis siempre ganaban realmente cuando era un pequeñito, digo, era realmente muy, muy pequeño, y los Yanquis siempre ganaban, y de lo único que oía usted era de los Yanquis. Y me acuerdo en una ocasión, fue Bobby Richardson creo yo quien es cristiano, estaba hablando en algún lugar y lo oí o lo leí, él dijo: “¿Saben una cosa?”, él dijo: “Cuando se visten con su uniforme de Yanqui, probablemente juegan 20% mejor de lo que realmente son, porque están tratando de vivir al nivel de ese uniforme”.

Ahora, eso es precisamente lo que está en mente aquí. Como cristiano, usted está vestido de Jesucristo; como cristiano, usted está en unión con él, usted está identificado con él y usted debe vivir como es digno de ese tipo de llamado. Usted debe elevar su práctica a ese nivel en donde encaja con su posición. En algunos de mis escritos estaba reflexionando en un hombre que tuvimos en fútbol americano quien en la universidad estaba teniendo dificultades con jugar en su posición, y el hombre tenía una capacidad tremenda. Hombre, él tenía la capacidad. Físicamente él era simplemente tremendo, y él no jugaba en su posición. Y usted sabe, es muy complejo en el fútbol americano porque todo mundo tiene que estar en el lugar correcto o echa a perder todo; si un hombre simplemente hace lo que quiere, tenemos un gran agujero en algún lugar; todo mundo tiene que estar en el lugar que se le ha asignado; este hombre estaba por todos lados. Y él podía entrar ahí rápidamente y él lastimaba a la gente camino a ese lugar, usted sabe, y tan pronto como la ofensiva se daba cuenta de lo que él estaba haciendo se iban con toda la capacidad deportiva que tenía el hombre, nunca lo olvidaré. El entrenador se acercó a él un día y le dijo: “Se acabó”, y lo sentó, lo puso en la banca. Y tenía un pequeño grupo, usted sabe, un grupo que cargaba la cubeta, y ahí estaba. “¿Pero por qué? ¿Por qué?”, “Porque no quieres jugar en tu posición”.

Bueno, en un sentido real, Dios nos ha exaltado a los lugares celestiales en Cristo Jesús, y él dice: “Mira, eso es en donde estás, espero que actúes así”, ¿verdad? Es correcto. El andar digno. Y usted puede hacer eso si tiene conocimiento correcto porque entonces usted tiene los absolutos y usted sabe lo que Él quiere. Dice usted: “Pero sí, John, aunque sé, hombre, ¿cómo voy a hacer eso?”. Bueno, le voy a decir cómo: Usted necesita un modelo qué seguir, ¿verdad? Si usted es como John, necesita un modelo para andar de una manera digna. Tengo uno para usted, 1ª de Juan 2:6, escuche lo que dice: “El que dice que permanece en Él”, él está hablando de Cristo, “El que dice que permanece en Él”, me encanta esto, “debe andar como Él anduvo”. Dice usted: “Tengo un modelo”, ¿quién es?, “Cristo”. “Oh, muchas gracias, John. Ahí está, ¿verdad? Tengo que andar como Cristo”, “Sí, sí”. “¿Quieres decir que si voy a andar de una manera digna tengo que andar como Cristo?”, “Oh, sí, es correcto”. “No puedo hacer eso”, eso es correcto también.

Entonces, sabe lo que Dios hizo. Uno de mis versículos favoritos, 2ª de Corintios 6:16, esto es súper. 2ª de Corintios 6:16, esto es bueno. Ahí a la mitad del versículo, 6:16: “Mas vosotros sois el templo del Dios viviente”. ¿Es correcto? Escuche: “Como Dios ha dicho, moraré en ellos y andaré en ellos”. ¿Sabe usted lo que la Biblia dice? Ande como es digno de Él. ¿Necesita un modelo? Vea a Jesús, ande como Él. Y por cierto, debido a que sabemos que no lo puedes hacer, Dios dice: “Voy a vivir en ti, y voy a andar en ti”. ¿No es eso grandioso? En mi propia fortaleza nunca podría andar como es digno de Él; pero debido a que Él mí y Él anda como es digno, yo puedo andar y conformarme a mí mismo por su poder a Su imagen.

Escuche, Jesucristo caminará el andar digno en usted y en mí, pero hay un aspecto preliminar: que yo sea lleno de todo el conocimiento de Su voluntad. ¿Se da cuenta? Y yo conozco los principios. Y mire, inclusive va más allá, esto es fabuloso: “Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo”. Simplemente significa agradar a Dios en todo. Cuando yo me conformo a Cristo, cuando estoy totalmente rendido al Espíritu morando en mí, y el Espíritu está andando a través de mí, entonces estoy andando caminando de una manera digna y todo lo que hago le agrada a Él.

¿Sabe una cosa? Hay muchas personas que quieren andar como es digno de Dios y quieren agradar al Señor, pero a menos de que lleguen a través del conocimiento de Su voluntad, eso nunca sucederá, esa nunca será su experiencia. Bueno, no quiero extenderme en eso. En segundo lugar, saltándome mucho material bueno, eso es lo que el predicador siempre dice cuando se le acabó el material, ¿verdad? Podremos seguir y seguir. Punto dos. Otro de los beneficios, esto es fabuloso. Cuando usted está lleno de conocimiento no solo experimenta usted un andar digno y agrada al Señor en todo, sino que, me encanta esto, estará llevando fruto en toda buena obra. Otra cosa que resulta del conocimiento es ser fructífero. Este es un concepto hermoso.

Los hijos de Dios son como árboles. El Salmo dice, el Salmo 1, que debemos ser como un árbol plantado junto a corrientes de aguas que produce su fruto a su tiempo. Como puede ver, el pueblo de Dios – eso ni siquiera es algo del Nuevo Testamento, es tan viejo como los Salmos; que el pueblo de Dios son como árboles y deben dar fruto. Los resultados de la justicia. Dice usted: “Hombre, me gustaría tener algo de fruto”. ¿Qué es fruto en la Biblia? Hemos hablado de esto tantas veces. Fruto son buenas obras, fruto es llevar gente a Cristo, las primicias de Acaya; Pablo le dice a los romanos: “Quiero venir y tener algo de fruto entre vosotros, llevar algunos de ustedes a Cristo”. Fruto es alabanza, Hebreos 13, el fruto de mis labios, lo cual es alabanza; fruto es dar dinero, Filipenses, capítulo 4, “Me da gusto que me dieron algo de dinero –dice él– porque quiero ver algo de fruto entre ustedes”; fruto son muchas cosas diferentes, son los productos de una vida justa.

Y escuchen, amados: La única manera en la que van a ver esa productividad y ese fruto y esas obras justas es cuando el conocimiento esté ahí. Cuando usted conoce la verdad de Dios y usted la ha principalizado y usted la ha aplicado a su vida, y entonces se vuelve productiva. De hecho, usted inclusive podría decir esto: El fruto que está ausente en su vida podría ser debido a los huecos vacíos en su conocimiento. Santiago 3:17 podría ayudarnos, escuche esto, esto es muy importante: “Pero la sabiduría que es de arriba”. Ahora, esto está hablando de la sabiduría de Dios, los principios de nuevo, la verdad de Dios, eso viene primero. La sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, pacífica, amable, llena de misericordia, de buenos frutos. Oh, buenos frutos. Sí. La sabiduría de Dios produce frutos buenos. Yo puedo decirle a partir de la experiencia personal, a partir de mi propia vida, que lo que está relacionado de manera directa, escúcheme, lo que está relacionado de manera directa a la productividad en mi vida es el conocimiento de la verdad de Dios, ¿puede entender eso? ¿Es ese su testimonio?

Cuando aprendo la verdad de Dios, realmente me vuelvo fructífero; entonces, mi vida cambia. Entonces, comienzo a ver obras justas; entonces, comienzo a ver alabanza verdadera; entonces, comienzo a ver oración genuina; entonces, comienzo a ser usado por Dios. Sí, ser fructífero. En 2ª de Pedro 1:3, me encanta esto, dice: “Él nos ha dado todas las cosas, promesas preciosas”, versículo 5, después de todas las promesas preciosas, él dice: “Y además de esto, sean diligentes y añadan a su fe virtud, y a su virtud”, escuchen esto, “conocimiento”. Y después él sigue y presenta otras cosas y dice: “Si estas cosas están en vosotros y abundan, harán que no seáis estériles ni infructíferos en conocer a nuestro Señor Jesucristo”. Una de esas cosas que trae fruto aquí es el conocimiento, conocer la verdad de Dios es fertilizar la tierra para producir fruto.

Muy bien. Hay una tercera cosa en Colosenses, y de nuevo, nos estamos saltando algunas cosas por motivos de tiempo; pero hay una tercera cosa, y él dice: “Si están llenos de todo conocimiento van a andar como es digno de Él para ser fructíferos”, y en tercer lugar: “Van a crecer”. Obsérvenlo. “Y creciendo”, observe, “por” o “en”, en el griego diríamos que ese es un caso instrumental en lugar de uno locativo o de lugar, para aquellos de ustedes que son técnicos, “Y creciendo por el conocimiento de Dios”. ¿Qué significa crecer? Madurar. Dice usted: “John, ¿qué significa madurar?”. Muy bien, se lo voy a decir de manera simple. Efesios 4 dice que el objetivo de un cristiano es llegar a la plenitud de la estatura, ¿de quién?, Cristo, ¿verdad? Efesios 4:13.

La meta del cristiano es llegar a la estatura completa de Cristo. El proceso de ir de donde yo estoy ahí es crecimiento, crecimiento. Dice usted: “¿Qué me va a hacer crecer, John?”, le voy a decir qué: Crecer por el conocimiento de Dios. El conocimiento de Dios y su verdad y su voluntad y sus principios es la clave para la madurez. Escuche esto: “Desead como niños recién nacidos la leche espiritual de la Palabra, para que por ella crezcáis”. ¿Qué lo va a hacer crecer a usted? La Palabra de Dios, la verdad de Dios, esa es su leche, ese es su sustento. Ahora, el crecimiento es un énfasis crítico en el Nuevo Testamento, y vamos a crecer para ser como Jesucristo; pero la clave de todo esto es el conocimiento, es alimento lo que nutre.

Entonces, ¿qué estamos viendo aquí? Andar como es digno del Señor, vivir al nivel de mi posición para que el Señor se agrade. Quiero agradarlo a Él. Ser fructífero para que otros sean bendecidos, crecer para que me esté volviendo más como Cristo; todos son resultados de conocimiento. Hay más. En cuarto lugar, versículo 11: “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria”. Hay otra cosa que va a suceder del conocimiento de los principios de Dios, y con eso quiero decir conocimiento práctico, conocimiento aplicable, del conocimiento de los principios de Dios usted va a descubrir que usted es fortalecido. ¡Wao! Escuche:” Fortalecidos”, con un poco de poder, eso es lo que dice, Fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria”, y usted dice: “Eso es increíble. ¿Quieres decir que, de hecho, puedo ser fortalecido por el poder divino?”, esa palabra “fortalecidos” es un presente participio, lo cual significa que tiene una acción continua; no significa que cuando usted se salva, Dios, en cierta manera, le da un arranque inicial y le dice: “Buena suerte”, usted sabe.

Bueno, cuando usted es salvo, Dios simplemente comienza lo que para su vida entera es un poder que lo sustenta a usted. Usted estará siendo continuamente fortalecido con todo poder, según, ¿qué tipo de poder?, la potencia de su gloria. Gloria significa la manifestación múltiple de quién es Dios, su poder, esta es la obra del Espíritu, como usted sabe. En Efesios, capítulo 3, versículo 16, simplemente para darle un texto de comparación, dice: “Que Él os conceda, según las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder por su Espíritu”. Cuando usted se convirtió en cristiano, el Espíritu de Dios entró a usted, y Jesús inclusive dijo: “Pero recibiréis poder después”, ¿de qué? Hechos 1:8: “de que el Espíritu Santo venga sobre vosotros”. Entonces, el Espíritu Santo está ahí y somos fortalecidos. Pero entre más conocemos de su Palabra, entre más cedemos a su Palabra, entre más principalizamos y aplicamos su Palabra, más fuertes nos volvemos. ¡Hombre, eso es emocionante!

En 2ª de Corintios 4, la traducción de Phillips dice esto: “Estamos afectados en todos lados, pero nunca estamos frustrados; estamos confundidos, pero nunca en desesperanza; estamos siendo perseguidos, pero nunca tenemos que estar enfrentándolo solo; podemos estar golpeados, pero nunca derribados. Diariamente experimentamos algo de la muerte del Señor Jesús para que también conozcamos el poder de la vida de Jesús en estos cuerpos nuestros; esta es la razón por la que nunca nos colapsamos. El hombre exterior, de hecho, se desgasta, pero diariamente el hombre interior recibe fortaleza fresca”, 2ª de Corintios 4.

Sí, conforme estudiamos la Palabra de Dios, conforme nos alimentamos de la Palabra de Dios, Dios nos fortalece, nos da poder y energía. Sí, esa es su promesa. ¡Y qué promesa es ésta! Entonces, andar de una manera digna, ser fructífero, creciendo, siendo fortalecidos, todo esto resulta del conocimiento espiritual verdadero. Hay uno más: Soportando. Versículo 11: “Para toda paciencia o perseverancia”, para toda paciencia, esto es capacidad de soportar, “y longanimidad con gozo”. El conocimiento da la capacidad para soportar. ¿Recuerda de lo que hablamos esta mañana? ¿Qué es lo que le ayuda a usted a soportar el conocimiento? ¿Es el conocimiento de qué? De las promesas de Dios.

¿Sabe una cosa? Cuando yo estoy en una prueba, yo digo: “¡Hombre! Yo sé lo que estás haciendo, Dios, porque yo conozco lo suficiente tu Palabra. Tú has dicho que esto iba a venir, y estás tratando de llevar a cabo una obra perfecta en mí, según Santiago 1, y eso es bueno. Y conozco tu promesa de que eres fiel y que nunca me dejarás ser tentado más de lo que puedo soportar, sino que siempre me darás la salida. Gracias Dios”. Como puede ver, es el conocimiento de su Palabra, escúcheme, el conocimiento de quién es Él, el conocimiento de sus promesas, y el conocimiento de sus propósitos, lo que me hacen enfrentar y soportar cualquier cosa porque Dios me está perfeccionando.

 Observe lo que dice Pablo, él dice: “Yo sé estar contento en cualquier situación en la que esté, sé cómo abundar, sé cómo ser humillado; no me preocupo si alguien me golpea o me castiga o me avienta a la cárcel, eso es fabuloso porque Dios está operando”. Dice usted: “Pablo, ¿cómo es que puedes enfrentar cosas así?”, “Conozco a Dios, sí, yo conozco sus propósitos y conozco sus promesas”. ¿Se acuerda usted de Sadrac, Mesac y Abed-nego al borde del horno de fuego? ¿Se acuerda? Explicamos eso. Y el rey dice: “¿Van a entrar ahí?”, y ellos dijeron: “Nuestro Dios nos librará”, “Está bien. ¿Y si no lo hace?”, “Está bien también”. Dice usted: “Eso es increíble”. No. Como puede ver, la razón por la que podían decir eso era porque ellos conocían a Dios, conocían sus propósitos y conocían sus promesas, y conocían sus propósitos. Eso es lo que se necesita, y eso es soportar.

Entonces, el resultado: van a tener toda paciencia, y paciencia significa capacidad de soportar de manera deliberada; y usted va a tener longanimidad, y ese es el tipo de actitud que va con ello, un tipo de actitud de aceptación; esas palabras realmente son sinónimas y quizá simplemente hay un matiz de diferencia en su significado, quizás una más tiene que ver con la capacidad de resistir de hecho, y una más; y una tiene que ver más con la actitud, no lo sé, pero sea lo que signifique, vea el final de esto, sea que usted esté soportando con paciencia o longanimidad, la clave de esto es gozo. Como puede ver, sin eso las dos serían muy frías; no es el soportar de manera estoica: “Dios me está probando y voy a soportar dolor”, no es eso; es: “¿No es esto fabuloso lo que Dios está haciendo?“.

¿Sabe lo que está haciendo? Es estar en la cárcel filipense, ¿y qué?, estar cantando. Dice usted: “¿Qué estaban cantando?”, “No sé lo que estaban cantando, algún tipo de alabanza”, no estaban cantando: “Oh, Señor, pronto terminaremos con los problemas del mundo”, no; simplemente estaban alabando y disfrutando un tiempo fabuloso. Dice usted: “¿Cómo sabes eso?”, porque ese carcelero no habría llegado corriendo y querían que le contaran si él – porque ese carcelero no habría llegado corriendo ahí, y quería que le contaran lo que ellos sabían, si ellos no hubieran estado felices. ¿No le gustaría experimentar en toda prueba una perseverancia gozosa? ¿No sería eso fabuloso? ¿Sabe que usted puede? Si usted conoce a Dios y conoce sus propósitos y conoce sus promesas, usted puede porque usted sabe lo que Él está haciendo. Gozo, oh, eso es emocionante.

Escuchen, amados: Pablo ora: “Simplemente quiero que conozcan la verdad de Dios”. Esa es la base de los absolutos, y una vez que conocen todo eso, la conducta simplemente va a fluir, va a salir de eso, van a andar como es digno de Él, emocionante, agradándole en todo, van a ser fructíferos, van a dar fruto en toda buena obra, van a crecer, van a ser fortalecidos, y van a soportar cualquier cosa con gozo. No sé usted, pero eso se oye como vivir realmente, ¿no es cierto? ¡Hombre, eso se oye como realmente vivir! Dice usted: “¿Cómo llegas ahí, John? ¿Cómo llegas a ese tipo de vida?”, siendo llenos del conocimiento de su voluntad. Haga principios y aplíquelos y vívalos.

Oremos. Ha sido bueno, Señor, estar juntos en esta noche. Hombre, nuestros corazones están simplemente tan llenos. Simplemente te damos gracias por todo en esta noche, todo mundo compartiendo y simplemente estar juntos y tocando a alguien a nuestro lado, y simplemente la manera en la que tu Espíritu Santo ha hecho que nos regocijemos, ha sido bueno. Te damos gracias, Padre, por cómo simplemente nos das lo que necesitamos, y cómo lo haces accesible a nosotros. Enséñanos a cómo estudiar las Escrituras, enséñanos a estudiarlas para que realmente podamos obtener lo más que podamos de ellas, para que podamos escarbar en ellas y aprender tus absolutos, para que podamos saber cómo quieres que nos conduzcamos, para bendición máxima, para que podamos simplemente ser el tipo de personas que podamos experimentar ese andar digno, agradándote en todo, siendo llenos de toda buena obra, siendo fructíferos, y todas esas otras cosas que quieres hacer en nosotros,

trayendo crecimiento y fortaleza y perseverancia.

Oh, Señor, realmente queremos experimentar esas cosas, entonces envíanos a tu libro. Ayúdanos a hacerlo nuestro aliento mismo, que nos alimentemos de él para que podamos conocer la plenitud de todo lo que has diseñado para nosotros. Señor, simplemente te agradecemos por reunirnos en esta noche, y te pedimos que todo lo que ha sido hecho en esta noche, nunca se acabe, sino que afecte nuestras vidas conforme salimos de aquí y afectemos vidas, y que esto tenga consecuencias eternas, y que esta noche sea un catalizador para el resto de la historia. Gracias por esta comunión dulce. En el nombre de Jesús. Amén.

 

 

 

 

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