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Nuestro estudio para esta noche lo podemos titular Reconciliación con Dios o Reconciliados con Dios, porque eso es precisamente de lo que habla Pablo. Notará usted que en el versículo 20 usted ve la palabra, unas dos o tres líneas abajo, reconciliados, al final del versículo 21 la vuelve a ver, reconcilió, tiempo pasado.

Este término en particular, reconciliar es el verbo, reconciliado es el tiempo pasado del verbo, y el nombre reconciliación es un término muy importante en el cristianismo. Quizás usted lo ha ido en términos de las cortes de divorcio. Quizás cuando un divorcio ha comenzado hay un esfuerzo por parte de la corte por tratar de reconciliar a las dos partes, esto es tratar de unir de nuevo a las dos partes. También es usado de esa manera para hablar de matrimonios que estaban siendo unidos en los días griegos, es una palabra que significaba reconciliación y los griegos la usaban cuando querían hablar de sus propias relaciones matrimoniales.

De hecho en el capítulo 7 de 1 Corintios dice: “Si ella partiere, que ella no se case o se reconcilie con su marido. Y que el marido no se divorcie de ella.” Y ahora usted tiene ahí la misma terminología que la palabra encuentra en nuestra sociedad en la actualidad. Pero la palabra reconciliación va más allá de una relación entre dos seres humanos, es usada en la Biblia para hablar de la relación de un hombre con Dios en términos de la restauración de la relación correcta entre un hombre y Dios. La reconciliación entonces es que Dios se reconcilie de regreso con el hombre, o el hombre, por así decirlo, se reconcilie de regreso con Dios, de cualquiera de las dos maneras.

Ahora, el término, el término familiar en la Biblia es catalaso, y solo menciono eso porque quiero hacer una distinción en un minuto, y catalaso significa reconciliar, entre otras posibilidades, puede significar cambiar o el intercambio. Ha sido usado en términos de intercambiar monedas. Pero básicamente en el sentido que la usaremos en su sentido figurado significa reconciliar.

Ahora, ese término particular es usado en el Nuevo Testamento únicamente dos veces en referencia a Dios y el hombre, esto es reconciliar a Dios con el hombre. Ese término es usado únicamente dos veces. Ocurre en 2 Corintios capítulo 5, versículo 19, es usado en ese sentido ahí y ocurre en Romanos capítulo 5, versículo 10. Y en ambos pasajes la palabra básica general reconciliar es usada cuando un hombre se reconcilia con Dios o cuando Dios y el hombre terminan su batalla y se declaran de nuevo en armonía como lo eran antes de la caída. Pero hay otro término para reconciliar que se usa aquí en Colosenses capítulo 1. No es catalaso que es usado, si no es apocatalaso, y de nuevo le señaló que cuando una preposición se añade enfrente de una palabra intensifica la palabra. Y entonces lo que se tiene aquí es la palabra reconciliada intensificada. De tal manera que significa totalmente reconciliado, completamente reconciliado, absolutamente reconciliado. Y es la terminología que es usada aquí en Colosenses, la palabra es diferente que la palabra normal reconciliar, tiene una mayor intensidad y hay una razón para eso y necesito señalárselo.

Cuando Pablo está escribiendo en Romanos acerca de la reconciliación y cuando él está escribiendo en 2 Corintios acerca de la reconciliación él no está peleando en contra de nada, él no está discutiendo en contra de un falso maestro, él realmente está presentando el punto de la reconciliación, eso es todo. Pero en Colosenses él está peleando un contraataque por parte de los falsos maestros, los falsos maestros que realmente estaban confrontando a la iglesia en Colosas, habían dicho que no era posible que un hombre se reconciliara con Dios por Jesucristo únicamente.

Ahora, usted recordará que habían algunos problemas que Pablo estaba confrontando en Colosenses en relación con los falsos maestros. Y los falsos maestros que habían tenido traído los problemas en Colosas habían enseñado que hubo una serie de espíritus que emanaron descendiendo de Dios y que Dios en cierta manera produjo un espíritu que emanó y después otro y otro y otro vino y después otro y simplemente fueron bajando, bajando, bajando y bajando y Cristo fue uno de esos espíritus emanando que descendieron. Fueron buenos al principio y después en un punto a lo largo del proceso comenzaron a volverse menos buenos y menos buenos y menos buenos. Y después malos y después peor y peor y peor. Y hasta abajo en algún punto está alguien como Satanás. Y que para que un hombre ascendiera a Dios él tenía que ascender por esa escalera de espíritus. Ninguno de esos espíritus podía cumplir con el trabajo. Ninguno de esos eones, ninguno de esos espíritus que emanaron, ninguno de esos seres angelicales, por así decirlo, eran suficientes para reconciliar al hombre con Dios. El hombre tendría que ascender por la escalera de muchos de esos para alcanzar a Dios.

Y el punto que Pablo está presentando aquí es este: Que hay reconciliación total y absoluta y completa mediante aquel que es Jesucristo. Esa es la razón por la que él usa una palabra mucho más intensa. Entonces Pablo está mostrando que Cristo es Dios en los versículos 15 al 19, y encierre esa sección, porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad. Porque eso le agradó al Padre, Él es Dios, Él no es un espíritu, y Él puede solo y sin ninguna otra ayuda de nadie más reconciliar a los hombres con Dios. Y ese es el punto que él quiere presentar habiendo hecho la paz, versículo 20 dice: “Mediante la sangre de la Cruz o de su cruz por Él.” Y ahí está, por medio de Él reconciliar a todas las cosas consigo mismo. Esto es Dios reconciliando todas las cosas consigo mismo mediante Cristo. Usted no necesita subir por una escalera ascendiente de seres angelicales, no hay algún tipo de escalera ascendiente de seres por los que usted debe subir para llegar a Dios, solo hay uno y tiene la capacidad de reconciliar de manera completa a un hombre con Dios.

Ahora, ya hemos visto lo que Pablo está haciendo aquí en esta sección en particular en nuestros estudios en el pasado, atacaron la deidad de Cristo, atacaron la suficiencia de Cristo para salvar. Entonces en primer lugar Pablo ya ha aclarado el área de alguna duda acerca de la deidad y él aclaró eso en los versículos 15 al 19. Y ahora él va a decir no solo Él es Dios sino que Él puede salvar. Y ese fue el segundo punto de ataque. Y entonces en los versículos 20 al 23 él establece la suficiencia de Cristo para salvar, para reconciliar a los hombres con Dios.

Ahora, quiero hablar de la teología de la reconciliación por tan solo momento porque es necesario que usted lo entienda. En el Nuevo Testamento, estoy tratando de resumir esto o expresarlo o explicarlo de la manera más simple que puedo, probablemente hay cinco términos que resumen nuestra salvación y usted debería escribirlos. Cinco términos que resumen nuestra salvación. Y usted puede hablar de estos cinco términos de diferentes maneras, a lo largo del Nuevo Testamento son ilustrados y aclarados muchas veces. Cinco términos, aquí están y voy a repasarlos. Entonces no debe preocuparse por escribirlos a la vez. Justificación, redención, perdón, reconciliación y adopción.

Muy bien. Veamos el primero. El primer término que es usado para resumir nuestra salvación es el término justificación. En la justificación, y únicamente lo voy a decir de manera breve, así que escuche, en la justificación el pecador está delante de Dios como el acusado y es declarado justo. En la justificación el pecador está delante de Dios como el acusado y es declarado justo.

El segundo término es redención. En la redención el pecador está delante de Dios como un esclavo y se le concede libertad mediante un rescate, el pago de un rescate. En la redención el pecador está delante de Dios como el esclavo y se le concede libertad mediante el pago de un rescate.

El tercer término que resume nuestra salvación es perdón. En el perdón el pecador está delante de Dios como un deudor y la deuda habiendo sido pagada es olvidada. En el perdón el pecador está delante de Dios como un deudor y la deuda habiendo sido pagada es olvidada.

Cuarto, es la reconciliación. Y esto es hermoso. En la reconciliación el pecador está delante de Dios como un enemigo y se convierte en un amigo, se hace la paz con Dios. En la reconciliación el pecador está delante de Dios como un enemigo y es llevado a la paz como un amigo.

En quinto lugar, el término adopción resume nuestra salvación. En la adopción – me encanta esto – el pecador está delante de Dios como un extraño y es hecho un hijo. El pecador está delante de Dios como un extraño y es hecho un hijo.

Piénselo. Estuvimos delante de Dios como los acusados y Él nos declaró justos. Estuvimos delante de Dios como esclavos y Él nos concedió libertad. Estuvimos delante de Dios como deudores y Él olvidó nuestra deuda. Estuvimos delante de Dios como un enemigo y Él nos hizo un amigo. Estuvimos delante de Dios como un extraño y nos llamo un hijo. Ahora, eso lo resume. Eso resume la salvación.

Ahora, permítame regresar a esto. Voy a repasar esos términos de nuevo de una manera diferente. Escuche, el perdón trata con el fruto, la redención trata con la raíz. ¿Sabe usted lo que quiero decir con eso? El perdón trata con los pecados de nuestras vidas, Él los perdona. La redención trata con la raíz, la condición de nuestra naturaleza; como esclavos al pecado Él nos libera, ya no somos esclavos al pecado. El perdón trata con el fruto, la redención trata con la raíz.

Ahora, la reconciliación trata con nuestra condición y la adopción trata con nuestra posición. La reconciliación trata con nuestra condición, nos volvemos sus amigos, experimentamos comunión. La adopción trata con nuestra posición, nos volvemos herederos y coherederos.

Ahora, escuche, el perdón trata con el fruto, la redención con la raíz, la reconciliación trata con nuestra condición, la adopción trata con nuestra posición y todo esto expresa la justificación. Ahora, acaba usted de recibir una clase de soteriología en tres minutos y usted ni siquiera lo supo.

Entonces como puede ver, cuando usted es salvo, todo fue cubierto; fruto y raíz, condición y posición. Todo ha sido cubierto. Y lo llama usted a todo esto justificación. Es maravilloso, ¿no es cierto? Sisendorf dijo, y estoy de acuerdo, “Nadie es más santo que un pecador que ha recibido gracia.” Fruto y raíz, condición y posición. Nadie es más santo que un pecador que ha recibido gracia.

Ahora a partir de esos cinco términos gloriosos vamos a escoger uno. Podríamos escoger los cinco y estudiarlos. Vamos escoger uno porque está en el texto, reconciliación. Y vamos a hacerlo el tema porque Pablo lo hace el tema aquí. Y aunque la sección es breve, hombre, él lo cubre bien. Él nos da cuatro aspectos de la reconciliación. Cuatro aspectos de la reconciliación. El plan de reconciliación, los medios de la reconciliación, el objetivo de la reconciliación y la evidencia de la reconciliación. El plan, el medio, el objetivo y la evidencia. Esto es emocionante porque es como la canción, me encanta contar la historia. No importa cuántas veces la contado usted antes. Y la canción que dice cuéntame la antigua, antigua historia. Simplemente es la reiteración de lo que significa ser salvo, ser reconciliado con Dios. El plan, el medio, el objetivo, la evidencia.

Veamos el plan. Y en cierta manera vamos estar saltando por el texto aquí y no necesariamente seguirlo de manera cronológica, e incidentalmente algo del texto en el griego está invertido, algunas de las formas griegas del versículo son diferentes que en inglés, las palabras son las mismas y la traducción básicamente es la misma pero algunas de las frases han sido cambiadas también en español. Entonces simplemente vamos a estar brincando para tener el panorama en su totalidad.

Número uno, el plan de la reconciliación aparece en el versículo 20: “Y habiendo hecho paz mediante la sangre de su cruz por Él – escuche esto – reconciliar todas las cosas consigo mismo. Digo, sean cosas en la tierra o cosas en los cielos. Y a vosotros también que erais en otros tiempos extraños y enemigos en vuestra mente haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado.” Ahora, ahí usted tiene el plan básico de la reconciliación y la frase clave es esta: Reconciliar consigo todas las cosas. Y notará después de la frase la palabra por Él, y notará antes de la frase la palabra por Él, y el por Él es referencia a Cristo y consigo mismo a Dios. Dios reconcilia todas las cosas consigo mismo por Cristo. Explicaremos eso.

Ahora, quiero que vea que ese es un tema grande. Reconciliar todas las cosas, panta, todas las cosas consigo mismo. Ahora, no podemos explorar todo esto, digo, eso sería tan vasto. Pero en cierta manera vamos a escoger una verdad primordial.

Regresemos. Dios hizo todo bueno, ¿verdad? Dios creó y lo vio y dijo, “Es bueno.” Lo hizo todo bueno. Lo hizo para su placer. Y él poseyó todo y él era dueño de todo y no estaba separado y el hombre y la mujer caminaban en el huerto al aire del día y caminaban en la presencia del Señor, todo era muy bueno. Pero el pecado entró y el mundo se reveló y el universo fue maldecido y separado de Dios y vivimos en una tierra maldecida y nuestra tierra ocupa un lugar en un universo maldecido. Inclusive los cielos están contaminados. ¿Sabía usted eso? Están ocupados por Satanás, están ocupados por sus demonios. Dios va a limpiarlo todo algún día y esa es la razón por la que cuando la Biblia habla de la restauración de todo lo llama nuevos cielos y nueva tierra. Todo va a hacer rehecho. Esta en rebelión ahora.

Pero la Biblia dice aquí que Dios va a reconciliar todo de regreso consigo mismo. Si usted quiere la explicación más simple, Dios va a hacer amigos con el universo otra vez. Esa es la idea amplia de la reconciliación. Dios va a terminar la rebelión y ser amigo del universo. Va a regresar a estar en armonía. ¿Cómo lo va a hacer? Por Él. ¿Por quién? Por Cristo. Cristo es el agente, Él va a llevar a cabo la reconciliación.

Ahora, quiero que vea por un minuto el todas las cosas porque me interesó cuando leí eso, reconciliar todas las cosas, tienes que estar bromeando. ¿Quieres decir que todo va a regresar a Dios? Es correcto. Y todo ello por Cristo, un universo totalmente redimido. Fantástico.

Escuché Romanos 8:19, ayuda esto porque nos ayuda a ver de qué está hablando, “Porque el anhelo ardiente de la creación espera la manifestación de los hijos de Dios.” ¿Sabía usted que todo el universo está esperando que nosotros seamos glorificados porque van a beneficiarse de esto? La creación fue sujeta a vanidad, en otras palabras, el mundo ha creado plantas, animales y demás. El mundo creado fue sujeto a vanidad, no por su propia voluntad. Digo, ciertamente no fue la culpa de ningún animal, simplemente fue el hombre que cayó y echó a perder todo y fue Satanás quien cayó y echó a perder todo. Y el mundo creado fuera del hombre y los ángeles no tuvieron nada que ver con él, fueron hechos sujetos a la maldición no por su propia voluntad, pero están esperando. Porque la creación, versículo 21 dice: “También será liberada de la esclavitud la corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” Cuando demos el giro y nos reconciliemos y la creación entera va a estar con nosotros y la maldición de la tierra será detenida y estará la libertad gloriosa de los hijos de Dios extendiéndose al hecho de que la tierra misma y los cielos que nos rodean y sus planetas que lo ocupan, todos serán liberados de la esclavitud, de la corrupción y la putrefacción que sufren todos.

¿Y sabe usted que nuestro universo está desgastándose? ¿Y sabe usted que es energía que se está disipando? El sol es energía que está disipándose. Todos los planetas son energía que están disipándose. Todas las estrellas, debido a la ley de la entropía que está en operación en el universo entero, debido a la maldición. Y el versículo 22: “La creación entera este está gimiendo y está teniendo dolores de parto hasta ahora.” Están esperando para que sean restaurados. Están esperando ser reconciliados con Dios para conocer el tipo de existencia eterna con ninguna pérdida de energía que ellos conocieron antes de la caída.

En Efesios 1:10 dice que en los siglos venideros la dispensación de la plenitud del tiempo, él congrega todas las cosas en Cristo, tanto las cosas que están en el cielo como las que están en la tierra, inclusive en él de nuevo, y es debido a Cristo y es por Cristo que el universo entero regresa a Dios. La restauración del universo entero.

Ahora, este es un punto tremendo porque los herejes en Colosas y en la Odisea y en Hiriapolis, las ciudades que rodeaba esa área, el valle Lico; esos herejes estaban diciendo que el análisis verdadero del universo es dualista, que el espíritu es bueno y la materia es mala. Y Pablo está diciendo: “Olvídenlo, Jesucristo no solo va a reconciliar al hombre sino que Él va a reconciliar el universo material con Dios.” Únicamente está sufriendo a nivel temporal una maldición, algún día será reconciliado con Dios. El pecado arruinó este universo, destruyó la armonía entre una criatura y la otra, entre todas las criaturas y Dios. Pero a través de Cristo el universo va a ser traído de regreso, va ser restaurado a la relación correcta con Dios.

Usted puede verlo si usted lee el libro de Apocalipsis. ¿Qué sucede durante la tribulación? Las plagas que vienen durante la tribulación, salen de las copas y las trompetas y los sellos esos juicios que vienen sobre la tierra, son juicios que salen de la naturaleza, en la mayoría de los casos salen del mundo. Ahora, algunos de ellos son demoniacos, pero la mayoría de ellos salen de fenómenos naturales que están fuera de control. Y lo que sucede es que en la tribulación, en el periodo de la tribulación la tierra comienza a desintegrarse, el universo comienza a despedazarse, las estrellas caen de los cielos, el cielo se enrolla como pergamino, los planetas dejan de existir. Como en el caso de una higuera que está siendo sacudida. El universo entero se desmorona, el agua dulce se amarga, se quema el césped, el sol quema la tierra, el sol se oscurece, la gente se congela, se vuelve totalmente oscura. Todas estas cosas sucederán conforme la maldición finalmente alcanza su clímax. La tierra entera se despedaza, Cristo viene establece su reino y al final de eso crea unos nuevos cielos y nueva tierra. Ese es el plan. Esas la reconciliación de todo.

Y usted necesita únicamente leer su Biblia un poco para descubrir qué va a pasar y cómo va a ser cuando haya un mundo restaurado, nos dice, podría darle unos cuantos que usted conoce pero simplemente le recuerdo Isaías 12 dice: “El lobo morará con el cordero y el leopardo se acostara también, y el joven león con el cordero juntos, y un niño pequeño los lleva, y la vaca y el oso pastarán. Los jóvenes se acostaran, el león comerá pasto como el buey y los pequeños bebés jugaran con serpientes y demás. No van a lastimar ni a destruir en todo mi monte santo y no habrá más guerra, no habrá más muerte. Todas estas cosas en una tierra restaurada.”

Isaías 35:9: “Además en ningún león habrá ahí, ninguna bestia salvaje subirá por ahí.” Ese va a ser el final de todas las bestias salvajes. No habrá más de eso, nada de eso en la tierra restaurada.

El 65 de Isaías, versículo 25: “El león y el cordero pastarán juntos, el león comerá paja como el buey, y la comida de las serpientes será polvo, no herirán ni destruirán en todo mi monte santo dijo Jehová.”

¿Lo ven? Va a haber una reversión total de la maldición. Va a haber animales ahí, animales que de alguna manera pudieron sobrevivir la tribulación y van a entrar al reino y el hombre y el reino cuando el rey llegue van a ser animales diferentes. Va a haber una restauración del mundo animal, y no solo eso, sino que la tierra y el sistema solar también. Fuera del mundo animal aquí todo va a adoptar cambios dramáticos.

El Señor creará – esto es Isaías 4:5: “Jehová creará sobre todo lugar del monte de Sión y sobre sus congregaciones una nube y humo de día y brillará un fuego ardiente de noche porque sobre toda la gloria habrá una defensa, habrá un tabernáculo como sombra de día del calor y como refugio de la tormenta y de la lluvia.”

Digo, no sé lo que todo eso significa pero va a ser algo excepcional. Luces en el cielo y cosas sombrillas celestiales súper gigantes que no dejarán que la lluvia caiga en usted y lo eche a perder todo. Va a crecer mucho, el alimento va a florecer.

En Isaías 30, versículo 26: “La luz de la luna será como la luz del sol.” Ahora, piense en eso. Todo va a ser igual en la noche como en el día. ¿Cuándo dormiremos dice usted? Bueno, y la luz del sol va ser séxtuple como la luz de siete días, súper luz. ¿Sabe usted lo que va hacer eso para los cultivos? Hombre, usted simplemente no plante un jardín. ¿Cuándo va a suceder eso? En el día de Jehová cuando Él cuide de Su pueblo y cure su herida, el día de la restauración va a hacer un mundo emocionante, quiero decirle que estoy emocionado por estar ahí.

En Isaías capítulo 60, versículo 19: “El sol ya no será luz por día ni dará brillo la luz de noche para mí porque esto va a ser para los cielos eternos.” El reino es en donde usted va a tener el sol y la luna y después en el cielo final va a ser la gloria de Dios, la luz eterna. Tu Dios será la gloria y después el sol no será más. Entonces después de que el sol se vuelve siete veces más brillante la luna se vuelve como el sol. El reino termina y dejan de existir y Dios alumbra el universo. Una transformación fantástica se va llevar a cabo.

En Zacarías, creo hay una más aquí. Habla de que en el reino ahí alrededor de Jerusalén Dios dice: “Seré un humo de fuego y seré la gloria en medio de ella.” Los cielos van a ser diferentes, la tierra va a ser diferente, los animales van a ser diferentes, la gente va a ser diferente. Un cambio tremendamente dramático se va llevar a cabo en este mundo en la reconciliación de la creación con Dios. Cuando Dios haga amigos con este universo otra vez las cosas van a pasar como nunca antes usted soñó que fueron posibles. Va a ser un mundo como fue antes de la caída. Va a ser un mundo cómo fue antes de que Adán pecara. Todo esto va a suceder en los cielos nuevos y en la nueva tierra.

Mencioné creo que hace una semana atrás, 2 Pedro, pero tengo que regresar ahí por un segundo. 2 Pedro 3:13, me encanta esto, “No obstante esperamos según sus promesas porque creemos sus promesas. Y esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia.” Eso es lo que estoy esperando; cielos nuevos, tierra nueva.

Y si usted va al final del libro de Apocalipsis usted va a tener un vistazo pequeño de esto. Juan dice en el 21:01: “Vi un cielo nuevo y tierra nueva. El primer cielo y la tierra habían pasado y ya no había más mar y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén descendiendo de Dios del cielo preparada como una novia adornada para su marido.” La vi, dice él aviso, yo Juan, simplemente yo, la vi. Fantástico. Nuevo cielo, nueva tierra.

Y bajando de ahí estaba la nueva Jerusalén, el palacio de cristal de Dios. Erihower dice en su libro El Triunfo del Crucificado, él dice: “La ofrenda en el Gólgota – esto es la muerte de Cristo – extiende su influencia en la historia universal. La salvación de la humanidad es únicamente una parte del mundo que incluye los consejos de Dios. Las cosas celestiales también serán limpias mediante el sacrificio de Cristo de sí mismo. Una limpieza de los lugares celestiales se demanda si no es por ninguna otra razón que han sido la morada de espíritus caídos y debido a que Satanás, su jefe durante muchos años ha tenido acceso a las regiones más elevadas del mundo celestial.”

Dios simplemente va limpiarlo todo. La tierra va a ser la capital del universo, el lugar de la morada de Dios, el centro de la eternidad, una nueva tierra. Fantástico. Sauer dice, y me encanta esta afirmación, “El otro lado se convierten este lado. La eternidad transfigura el tiempo. La tierra, el escenario primordial de la reconciliación es reconciliar y se convierte en el palacio del reino de Dios universal por los siglos.” Fantástico.

Ahora dice usted: “Algo me molesta acerca de ese todas las cosas, Colosenses 1. Lo que me molesta es todas las cosas.” Ahora, hay algunas personas que dicen: “Bueno, eso significa todas las cosas.” Y resultan ser universalista que creen que al final todo mundo va a ser salvo y los ángeles caídos, todos van a ser perdonados y todos vamos a estar ahí entrando en un vals cielo.

¿Qué hay acerca de los ángeles caídos? ¿Van a ser restaurados? ¿Van a ser reconciliados? No.

¿Qué hay acerca de los hombres caídos? ¿Van a ser restaurados? ¿Van a ser reconciliados? No.

Como puede ver, usted siempre tiene que interpretar la Biblia la luz de la Biblia. Cuando dice todas las cosas serán reconciliadas, significa todas las cosas para las cuales la reconciliación es posible. Si usted lee Apocalipsis capítulo 19, versículo 20: “Y la bestia fue tomada y con él el falso profeta que hizo milagros delante de él y los que habían recibido la marca de la bestia y los que adoraron su imagen y fueron arrojados a un lago de fuego que arde con azufre no son atraídos a Dios, son llevados a un lago de fuego.” Capítulo 20, versículo 10: “Y el diablo acompaña a este falso profeta y a la bestia. Él fue arrojado al fuego y serán atormentados día y noche – escuche – por los siglos de los siglos. Y todo aquel – versículo 15 – cuyo nombre no fue hallado en el libro de la vida también fue arrojado el lago de fuego.” Cuando dice todas las cosas son reconciliadas no significa ángeles caídos y hombres incrédulos, porque únicamente se puede referir a esas cosas que pueden ser reconciliadas.

¿Pero sabe una cosa? Hay un sentido amados, en el que todo en el universo de Dios será reconciliado y yo creo que el infierno, si usted lo puede pensar de esta manera, es un lugar que está fuera del universo de Dios. Pero todo lo que está en su reino se reconcilia con él. Los seres malos son despojados de su poder, son sujetados mediante el acto de reconciliación de Cristo, el acto de reconciliación de Cristo, Colosenses 2:15 dice que Él despojó a los principados y a las potestades en la cruz. Dice Romanos en 16 20: “Y el Dios de paz aplastará a Satanás bajo vuestros pies. Los ángeles buenos, los hombres redimidos se someterán con gozo al gobierno de Dios. Los ángeles malos y los hombres malos serán expulsados de la esfera de su gobierno. Despojados de su poder.”

Entonces la reconciliación afecta a todo, mundo físico, ángeles santos, hombres santos, inclusive afectará a los ángeles malos y a los hombres malos. Y doblarán la rodilla, créanme, doblarán la rodilla a Dios, ¿no es cierto? No con gusto, menospreciándolo, no obstante lo tendrán que ser. Y en 2 Corintios capítulo 5, versículo 19 dice esto: “Que Dios – escuche esto – estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo.” Ahora observó el versículo 21, y él deja de hablar de manera general y él se vuelve muy específico y él comienza, “Y a vosotros – y él quiere mostrarnos algo de sangre y carne de gente reconciliada para que él pueda de cierta manera tener un pulso del plan – y a vosotros también que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado.”

¿Quieres saber cómo va a ser? Véase usted mismo, Él lo reconcilió a usted consigo mismo. Los colosenses vivos respirando reconciliados eran evidencia suficiente de que Jesucristo era suficiente para reconciliar a los hombres con Dios. ¿Se da cuenta? Jesús lo puede hacer. Véanse a ustedes mismos. Él lo ha hecho con ustedes. ¿Qué necesita usted fuera de Él? “Y a vosotros también que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne por medio de la muerte.”

¿Necesita usted otro eon? ¿Necesita usted a otro espíritu angelical? ¿Necesita subir por alguna escalera de emanaciones de regreso a Dios? No. Ustedes son prueba viviente que respira que Cristo es suficiente para reconciliar a los hombres con Dios y eso es esencialmente lo que Él va hacer algún día cuando el reconcilie al universo entero.

Ahora, veamos lo que nos dice en el versículo 21 acerca de la reconciliación. “Y a vosotros también que erais en otro tiempo extraños.” ¿Sabe usted? Antes de que viniéramos a Jesucristo éramos extraños. La palabra significa extraños, antes de que usted fuera un cristiano usted estaba alejado de Dios, usted estaba separado de Dios. Efesios 2:12: “En ese entonces estabais en Cristo y erais extranjeros de la ciudadanía de Israel. Extranjeros de los pactos de la promesa sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero – y me encanta esto – ahora en Cristo Jesús a vosotros que antes estabais lejos os ha acercado.” Hermoso,

Jesucristo vino y lo encontró a usted y lo acercó a Dios. Usted es prueba viviente del poder que Cristo tiene para reconciliar, y si Él puede reconciliarlo a usted, Él puede hacer lo que Él dijo que un día hará y reconciliará el universo. Capítulo 4 de Efesios, versículo 17, versículo 18, Él habla de los gentiles, Él dice: “Andan en la vanidad de su mente – versículo 18 – teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos debido a la ceguera de su corazón. Y se han entregado a la lascivia. La gente no salva está separada de la vida de Dios. Aislados de Él.”

Ahora quiero decirle algo, no es debido a la ignorancia, no es debido a la inocencia, no existe algo tal como un pagano inocente, no existe algo tal como un incrédulo inocente. Observe de nuevo Colosenses 1:21: “Y a vosotros también que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente.” Tradúzcalo de esta manera: “Hostil en disposición hacia Dios.” Su propia culpa.

Ustedes estaban alejados porque odiaban a Dios. Y dice usted: “¿Por qué odiábamos a Dios?” Odiaba Dios porque el versículo 21, ¿debido a qué? A sus malas obras. ¿Ve lo que sucede? Los hombres amaron las tinieblas antes que la luz, ¿porque qué? Porque sus obras eran malas. Usted peca, usted ama su pecado, usted odia a Dios, Él reprende su pecado, usted odia a Dios, usted está aislado, separado por obras malas. No hay alguien que sea un pagano inocente. No hay alguien que sea un incrédulo inocente. Las obras impías detienen la verdad, crean hostilidad hacia Dios y eso trae separación. Y esa es la razón por la que la gente está separada.

Romanos capítulo 1 dice: “Habiendo conocido a Dios no le glorificaron como Dios sino que se envanecieron en sus racionamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron necios. Dios los entregó.” ¿Qué pasó? Conocieron a Dios pero amaron el pecado. Debido a que amaron el pecado se volvieron hostiles hacia un Dios justo y su hostilidad hacia un Dios justo los aisló de Él. Así que en la vida. Tal hostilidad que no se justifica, tal hostilidad humana es un resultado del amor a su propio pecado.

En Isaías hay un versículo que quiero mencionar. Creo que es el 59, si, 59:2, aquí está, “Pero vuestras iniquidades os han separado a vosotros de vuestro Dios.” Aquí está. “Y vuestros pecados han escondido su rostro de vosotros Él el no irá porque vuestras manos están contaminadas de sangre y vuestros dedos de iniquidad. Vuestros labios han hablado mentiras. Vuestra lengua ha pronunciado perversidad.” Es el pecado ustedes lo que crea la hostilidad hacia un Dios justo, lo que crea el aislamiento.

Ahora, me apresuro a decir esto; si esto es verdad y esto está en Romanos 8:7, Pablo dice: “La mente del hombre es enemistad contra Dios.” Si esto es verdad, si los hombres están separados de Dios debido a que son hostiles, debido a que aman su pecado. Entonces si usted va a reconciliarlos, ¿qué es lo que va a tener usted que enfrentar? El pecado. Esa es la causa de raíz del problema. Y entonces la reconciliación como doctrina debe enfrentar el pecado del hombre. Si el pecado puede ser enfrentado, entonces lo que me libera de mi hostilidad hacia Dios es lo que me libera de mi separación.

Ahora, algo tiene que suceder con el pecado y yo soy el problema, no Dios. Pero Dios tiene un problema, la gente con frecuencia discutido quién se reconcilia con quién. ¿Acaso Dios se reconcilia conmigo o yo me reconcilió con Dios? Creo que yo me reconcilió con Dios y Dios se reconcilia conmigo. Cuando no puedo entender una de las dos cosas, siempre tomo ambas. Y la razón por la que digo esto es porque creo que hay suficiente base bíblica para hacer eso. Por ejemplo, para que yo me reconcilie con Dios, ahora escuche esto, para que yo me reconcilie con Dios entonces voy a tener que ser transformado de ser un pecador a ser justo, ¿verdad? El pecado tiene que ser enfrentado. Y para que Dios me permita entrar a su presencia, su actitud hacia el pecado va a tener que ser apaciguada.

¿Ve lo que quiero decir? Tengo que ser transformado primero. Esa es la razón por la que dice 2 Corintios 5, no lo busque, usted lo va a recordar, 2 Corintios 5:17: “Según está en Cristo – nueva qué – nueva criatura es.” Y el siguiente versículo: “Y todas las cosas son de Dios que nos ha reconciliado consigo mismo.” Él tiene que hacernos nuevas criaturas antes de que pueda reconciliarnos. Entonces el hombre tiene que ser transformado de manera dramática. Pero Dios también tiene que tener su actitud enfrentada porque Dios no puede ver la iniquidad y la iniquidad va a tener que ser enfrentada, ¿verdad? Algo tiene que modificar la ira de Dios, algo tiene que enfrentar la actitud de Dios.

El Antiguo Testamento por ejemplo, y si usted lo lee con respecto a la doctrina de la reconciliación, usted descubrirá que en el Antiguo Testamento muestra un entendimiento amplio de que el hombre no podía reconciliarse con Dios a menos de que algo se haga para apaciguar la ira de Dios, como también cambiar la naturaleza del hombre. Entonces nuestra separación de Dios se debe número uno a que soy un pecador y número dos a que Dios odia mi pecado y demanda castigo.

Dice usted: “Hombre, ese es un problema difícil. ¿Cómo puede un Dios Santo y un hombre pecador reconciliarse?” Usted tiene que cambiar al hombre pecador, usted tiene que apaciguar la ira de un Dios Santo. ¿Y sabe una cosa? Eso es precisamente lo que Dios hizo. Dios apaciguó su ira al derramarla, ¿sobre quién? Cristo. Dios nos hizo nuevas criaturas, ¿por fe en quién? Cristo. Seguro está en Cristo, ¿él es qué? Una nueva criatura. Cristo llevó en su propio cuerpo nuestros pecados.

Esas cosas amados, y acabo de pensar en esto en este segundo, a usted le va a sorprender cuánto pasa aquí arriba. Pero en 2 Corintios capítulo 5, versículo 17, aquí tiene usted en los versículos 18 al 20 un estudio de la reconciliación. Y por un lado versículo 17 dice: “Si alguno está en Cristo nueva criatura es.” Por otro lado versículo 21: “Al que no conoció pecado lo hizo – qué – por nosotros lo hizo pecado.” Ahora, usted tiene por un lado Dios nos hace nuevos y por otro lado Dios coloca nuestro pecado en Cristo y apaciguada su ira. Esos son los dos lados de la reconciliación y a la mitad usted tiene la doctrina de la reconciliación, ambos deben llevarse a cabo.

Amados, que cosa tan fantástica ocurrió en la cruz, Él llevó nuestros pecados en Su propio cuerpo y el poder de Su propia vida es derramado en nuestras vidas si somos transformados. Ambos son cubiertos. Fantástico.

¿Y sabe una cosa? Usted no puede reconciliarse por sí mismo. Usted no puede decir: “Bueno, voy a reconciliarme con Dios. Voy a meterme en una dieta espiritual. No voy a comer pecado, simplemente me voy a disciplinar para ser justo.” Olvídelo. Nunca sucederá. ¿Sabe por qué? Observe Romanos 5, le voy a mostrar algo interesante, versículo 6, hombre, realmente es divertido estudiar la Biblia, ¿no es cierto? ¿No está usted disfrutando esto? Gracias a ustedes dos. Romanos 5, digo, esto es emocionante para mí. Ahora, quiero que vea ahora, hay cuatro razones por las que usted no puede salvarse a sí mismo. Es un bosquejo bueno, algún momento que puede usar con un incrédulo. Cuatro razones por las que no se puede salvar usted mismo.

Número uno, falta de fortaleza. Porque cuando éramos débiles, a su tiempo Cristo murió. Lo primero, usted no se puede salvar a sí mismo, no tiene la suficiente fuerza, no hay fuerza, falta de mérito, falta de mérito. Cuando éramos débiles a su debido tiempo Cristo murió, ¿por quién? Por los impíos. ¿Sabe lo que usted es? Usted es un impío, usted no se puede salvar a sí mismo, usted no es lo suficientemente bueno. Muy bien. Versículo 7, podríamos decir que esto es falta de justicia porque apenas un justo moriría. Quizás por un hombre bueno alguien se atrevería a morir. Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún – qué – pecadores, usted no se puede salvar a sí mismo porque usted no tiene justicia alguna. Y le voy a decir algo más, usted no se puede salvar a sí mismo porque usted ni siquiera puede entrar a la presencia de Dios por usted mismo. Usted es un enemigo. Versículo 10: “Porque si siendo aún enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo.”

Cuatro razones por las que no se puede salvar a sí mismo. Falta de fuerza, falta de mérito, falta de justicia, falta de amistad con Dios. Usted ni siquiera puede entrar a Su presencia. Ahora, si usted va reconciliarse con Él, usted va a tener que, versículo 10: “Cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios. Fue por la muerte de su Hijo.”

Ahora, eso nos lleva al punto dos en el bosquejo, los medios de la reconciliación. Esto es realmente rico. Los medios, versículo 20 de nuevo de Colosenses 1. Aquí están los medios, escuchen, aquí venimos, “Haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” ¿Cómo es que Cristo tomó al hombre y a Dios que eran enemigos e hizo la paz entre ellos? Él hizo paz entre el hombre y Dios a través de la sangre de Su cruz. Ahora, vaya al final del versículo 22, lo dice de otra manera, “En el cuerpo de Su carne mediante la muerte.” Deténgase ahí, dos frases, dos frases. Número uno la sangre de Su cruz; número dos el cuerpo de Su carne mediante la muerte. Estas dos frases nos muestran cómo es que Dios enfrentó el pecado.

En primer lugar mediante la sangre de su cruz. Sangre es la metáfora para sacrificio, es su muerte por el pecado lo que nos salva. Pero inclusive dice que fuimos redimidos con la sangre preciosa, pero lo que Él está diciendo es en un sentido metafórico, la sangre es el símbolo del sacrificio de Cristo, la razón por la que la Biblia habla acerca de la sangre de Cristo es porque eso conecta la muerte de Cristo con el sistema sacrificial entero del Antiguo Testamento y dice que Él es el sacrificio final. ¿Lo ve? Él murió una muerte violenta y sangre habla de muerte violenta como una metáfora hebrea. Pero inclusive más que eso, habla de la muerte de un sacrificio. La sangre fue colocada en el dintel y en el marco, la sangre fue rociada. Pero fue la muerte lo que era la expiación. La sangre fue el símbolo de la violencia de esa muerte. Y todos esos sacrificios estaban diciendo: “Cuando el sacrificio final venga, Él morirá una muerte violenta.” Y no fue la muerte violenta como un animal que desangró hasta morirse, un animal simplemente desangraba hasta morirse. Jesús no se desangró hasta morir sino que fue la muerte violenta del que llevaba el pecado. Eso es importante.

En hebreos 13, versículo 11: “Los cuerpos de esos animales cuya sangre es metida al santuario por el sumo sacerdote, por el pecado son quemados afuera del campamento.” Por lo tanto Jesús también para que Él pudiera santificar a Su pueblo con Su propia sangre sufrió afuera de la puerta. Y aquí muestra la violencia de su muerte y la comparación sacrificial como los sacrificios estaban derramando sangre para que Cristo viniera y derramará sangre, no que el derramamiento de sangre es algo que salva literalmente, sino eso conecta su muerte con los sacrificios del Antiguo Testamento.

Ahora, todas las ofrendas por el pecado en el Antiguo Testamento derramaban sangre, así es como se mataba a esos animales, de manera violenta. Y los animales eran retratos del sacrificio final venidero de Cristo, quien moriría, una muerte violenta por el pecado. Ese fue el plan de Dios, el pecado debía ser pagado por la muerte. El precio del rescate debía ser sangre, muerte sacrificial. Y la razón, simplemente que quiero que quede claro, la razón por la que habla con tanta frecuencia en el Nuevo Testamento de la sangre de Cristo, esto es de que la sangre de Cristo es derramada, no es para decirnos que Jesús se desangró hasta morir, Él no se desangró hasta morir. ¿Sabe cómo murió Él? Él quiso morir. Nunca olvide eso. Él dijo: “Ninguno me quita la vida. Yo – qué – yo la pongo por mí mismo.”

Y escúcheme, cuando ese soldado vino y perforó el costado de Jesús, ¿qué salió? Sangre y agua. La sangre todavía estaba en su cuerpo mucho tiempo después de que Él había muerto. Él no se desangró hasta morir. Y el punto que creo que la Biblia está presentando aquí es que Jesús nunca se desangró hasta morir como una víctima, sino que Él murió porque Él quiso morir. “Padre – qué – en tus manos encomiendo mi espíritu.” Él murió como el cumplimiento del sacrificio del Antiguo Testamento y esa es la razón por la que habla de su sangre. Y por favor, no estoy aquí entrando al liberalismo, no estoy negando la sangre preciada de Cristo. Y digo eso de manera sería, yo sé que cuando usted habla de algo de lo que usted debe hablar de algo que es muy sentimental para nosotros, simplemente quiero que entienda lo que eso significa. Su sangre únicamente nos salva en el sentido de Su muerte, de que Su muerte fue la muerte sacrificial del Cordero final. Y si que saber algo, Él nunca perdió Su sangre, la mayor parte de Su sangre. Aparentemente parte de Su sangre salió por esas heridas y esas se habrían sellado rápidamente con los clavos ahí. La mayor parte de Su sangre permaneció Su cuerpo por lo menos media hora y quizás mucho tiempo después de Su muerte. Y fue Su muerte lo que era lo importante.

Y como dije, la sangre únicamente lo conecta con el sacrificio del Antiguo Testamento. Y entonces cuando llegamos al versículo 22 leemos esto: “En la sangre de Su carne mediante la muerte.” Y esta es una información exacta. Su muerte como hombre, Su muerte encarnada en carne humana es lo que nos reconcilió con Dios. Porque lo que la ley no pudo hacer porque era débil mediante la carne, Dios al enviar a Su propio Hijo semejanza de carne de pecado y por el pecado condenó el pecado en la carne y Cristo murió no solo como un sacrificio sino como una sustitución perfecta. Él no murió como un animal. No, Él no murió como un espíritu. El murió como un hombre por hombres. Como puede ver, esos lo que el versículo 22 significa. Él murió como un sacrificio, en el versículo 20. Él murió como una sustitución, en el versículo 22. El pagó el castigo como un sustituto, un sustituto perfecto.

¿Entonces sabe usted lo que pasó? Dios hijo: “Eso cubre mi ira. Esa muerte sustitutiva cubre mi ira.” Y entonces Jesucristo salió volando de la tumba tres días después y entró a las vidas de los suyos para que ellos pudieran ser transformados y eso cubre ese lado de ello. Y yo puedo decir con Pablo, porque para mí, ¿el vivir es qué? Cristo. Dios ha sido apaciguado y yo he sido transformado. Todo debido a la cruz. Nuestra salvación es posible únicamente mediante la muerte de Cristo.

Ahora, únicamente voy a comentar rápidamente aquí en los pensamientos finales. Ahora observe. Vemos el plan y el medio de la reconciliación, quiero mostrarle el objetivo. ¿Por qué nos reconcilió? Oh, me encanta, versículo 22, a la mitad del versículo, “Para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de Él.” Dios hijo: “Miren, si van a estar aquí arriba conmigo, tienen que ser limpiados, tienen que ser santos.” Eso significa limpio de todo pecado. Tienen que ser sin mancha, sin ninguna mancha, irreprensibles, sin represión.” Dice usted: “¿Por qué esas tres palabras?” Bueno, lo pensé por mucho tiempo y esto es lo que pensé, Santo tiene que ver con nuestra relación con Dios, sin mancha tiene que ver con nosotros mismos, y ese último, irreprensible, parece extenderse a otros. Tiene que haber una santidad entre nosotros y Dios, tiene que haber una ausencia de mancha dentro de nosotros mismos, tenemos que ser irreprensibles, por así decirlo, en términos de otros porque quién es el que siempre está en el trono de Dios acusándonos, Satanás. ¿Y sabe una cosa? Cuando usted cree en Jesucristo, instantáneamente en ese momento ustedes se vuelve santo sin mancha irreprensible a sus ojos.

Ahora, esa pequeña frase al final, mucha atención, debemos ver esta, no salga de aquí diga: “Acabo de ser salvo y quiero que me conozcas, soy santo sin mancha e irreprensible.” Usted es santos= sin mancha e irreprensible. ¿Cuál es el resto del versículo? Delante de Él. No lo olvide, en realidad usted tiene algunos problemas. Pero como puede ver, ¿a quién ve Dios en usted? A sus ojos usted está, ¿en quién? Usted está en Cristo. Entonces Él lo ve a usted en Cristo. Entonces a sus ojos usted es santos= sin mancha e irreprensible. Y esa es la razón por la que él dice: “Ahora pues ninguna condenación hay –” Romanos 8:1. Y esa es la razón por la que dice en Romanos 8:33: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Es Dios el que justifica.” ¿Hay una corte más elevada en el universo? No. Gran verdad. Eso es básicamente posicional.

Y yo creo que tiene un significado posicional en este momento. Escúchelo, para presentarlo santo sin mancha, irreprensible delante de Él. ¿Pero sabe una cosa? Quiero simplemente incluir esto de manera gratuita, creo que también tiene un significado futuro, creo que algún día vamos a llegar al cielo y vamos a convertirnos en práctica lo que somos en posición, ¿verdad? Vamos a poder ir al cielo y decir: “Hola, soy John McArthur, santo sin mancha irreprensible.” Finalmente va a haber ese aspecto de esto. Pablo escribe que él quiso presentar como dice en 2 Corintios, “Una virgen pura al Señor.” O como Pablo escribe: “Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la iglesia, a fin de presentársela a sí mismo sin mancha y limpia.” Algún día vamos a ser en práctica lo que somos en posición. Esa es la razón por la que Él nos reconcilió, para hacernos aptos para encontrarnos con Él. Ese es el propósito de esto, el objetivo. Finalmente, la evidencia de la reconciliación.

Dice usted: “Hombre, la reconciliación es súper. ¿Quién la recibe? ¿Quién participa de esto?” ¿Cómo sabe usted que la tiene? ¿Cómo sabes que ha sido reconciliado con Dios? Versículo 23: “Si – cuáles son las siguientes palabras – en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído.” ¿Sabe usted cómo distinguir el cristiano verdadero? Una palabra, continúa, continúa, continúa. No sé cuántas veces explicado esto y lo voy a explicar otra vez.

¿Quién estaba reconciliado? Los que continúan. En Lucas capítulo 8, versículo 13 tenemos la parábola, “La semilla cayó sobre la roca. Son los que cuando oyen la palabra reciben la palabra con gozo y no tienen raíz. Por un tiempo creen y en el tiempo de la prueba – qué – se alejan.” ¿Sabe una cosa? Nunca fueron salvos. Los verdaderos cristianos, ¿qué? Continuarán, continuarán. No lo olvide. Continuarán, continuarán. Jesús lo dijo en Juan 8:30: “Muchos creyeron en su nombre pero Él dijo ‘si permaneciera es en mi palabra entonces seréis verdaderamente mis discípulos.’” Usted puede identificar el cristiano verdadero, él continúa. Las ramas verdaderas en Juan 15, ¿hacen qué? Permanecen. Las ramas como Judas están ahí por un tiempo y se van. Santiago 1, Santiago dice: “Sed hacedores de la palabra y no tan solo oidores.” Debe asegurarse de que hay más que tan solo escuchar, sino que hay una continuidad ahí, no sea como alguien que es un oidor, que se ve en un espejo, se ve, se va y olvida cómo era. Hay continuidad ahí, hay continuidad.

Escuche 1 Juan 2:19: “Salieron de nosotros pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros sin duda alguna hubieran continuado con nosotros. Pero salieron de nosotros para que se manifestase que nunca fueron de nosotros.” Versículo 24: “Que permanezca en vosotros aquello que habéis oído desde el principio. Si aquello que habéis oído desde el principio permaneciera en vosotros, vosotros también continuareis en el Hijo y en el Padre y esta es la promesa que Él prometió vida eterna.”

¿Quién recibe vida eterna? Aquellos que continúan. Es repetido muchas veces en las Escrituras, la persona que está arraigada, firme y no se aleja de la esperanza del Evangelio. En contraste con Juan 6:66 después de cierto incidente, Jesús hablando dice: “Y muchos de Sus discípulos – qué – ya no andaban más con Él.” Los cristianos verdaderos continúan. Y entonces él le dice a los Colosenses, “Oigan, Jesús puede reconciliarlos.” Y ellos podrían decir: “¿Pero cómo sabemos que Él nos ha reconciliado? ¿Cómo sabemos que somos los reconciliados?” Y él les dice, “Los que continúan – es casi como una advertencia – no se distraigan con la enseñanza falsa.”

¿Qué debemos creer? ¿Cuáles es el Evangelio en el que debemos continuar? Observen el versículo 23: “El Evangelio que habéis oído, el Evangelio apostólico el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo. Y eso es una hipérbola para toda persona en su mundo, el Evangelio universal y el Evangelio del cual yo Pablo fui hecho ministro.” Usted sabe qué Evangelio, el Evangelio apostólico, el Evangelio declarado, el que yo predico. Ese es en el que debe continuar. Entonces el Evangelio que han oído, el Evangelio que les ha sido predicado, el Evangelio que salva y el Evangelio del cual Pablo es un ministro, ese es el Evangelio. El Evangelio del cual soy ministro, él dijo: “El Evangelio que me redimió.” El que los apóstoles predican es ese, continúen en ese. Y Pablo le dijo a los Gálatas: “Si alguno predica cualquier otro Evangelio sea – qué – maldecido.”

Ahora quiero cerrar al llevarlo a 2 Corintios 5, y esta es la clave para todo para los cristianos. 2 Corintios 5:17 y esto resume nuestro estudio, reconciliación. Escuché esto, voy a darle principios simples de la reconciliación.

Número uno, transforma los hombres, versículo 17: “Si alguno está en Cristo nueva criatura es.” Transforma los hombres.

En segundo lugar, apacigua la ira de Dios, versículo 21: “Al que no conoció pecado por nosotros le hizo pecado, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.” Él llevó nuestros pecados, Dios pudo darle justicia. Satisface a Dios.

En tercer lugar, viene a través de Cristo, todo es a través de Cristo, versículo 18: “Y todas las cosas son de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo mediante Jesucristo.” Versículo 19: “Que Dios en Cristo estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no contándoles sus transgresiones.”

Deténgase ahí. Nos cambia, satisface a Dios, viene a través de Cristo. Él reconciliar el mundo, de regreso el versículo 14: “El amor de Cristo nos constriñe porque juzgamos que si uno murió por todos, entonces todos estábamos muertos.”

¿Qué decimos entonces acerca de la reconciliación? Transforma a los hombres, satisface a Dios, viene a través de Cristo, es para todo mundo.

Ahora quiero añadir una cosa más, es nuestro ministerio; usted y yo que hemos sido reconciliados, véalo, el versículo 18, al final del versículo, “Nos ha encomendado, nos ha dado el ministerio – de qué – de la reconciliación.” Al final del versículo 19: “Y nos ha encomendado – qué – la palabra de la reconciliación. Versículo 20: “Ahora entonces somos embajadores de Cristo como si Dios os rogaré a través de nosotros, rogamos en el nombre de Cristo – qué – reconciliados con Dios.”

Escuchen amados, la historia de la reconciliación no terminará hasta que Jesús venga porque usted y yo le estamos cumpliendo. Somos enviados a este mundo como embajadores. Representamos a Dios en una tierra extranjera, ¿y cuál es nuestro ministerio? Rogarle a la gente que venga a Jesucristo. Eso es lo que es, rogarle a la gente que se reconcilie con Dios, decirles que Jesucristo en su muerte satisfizo la ira de Dios y puede transformar sus vidas. Y decirles eso al mundo porque Él lo hizo por el mundo. Ese es el ministerio de la reconciliación. Escuché, la doctrina de la reconciliación no termina cuando usted es salvo, simplemente se convierte en algo que es suyo que debe entregarle a alguien más.

Padre, te damos gracias por nuestro tiempo en esta noche. Gracias por reconciliarnos contigo mismo. Padre, en ese momento oro por alguien que esté en este lugar que no esté reconciliado contigo, que está alejado, separado hostil en su mente debido a obras malas. Oro porque Tu Espíritu Santo les extienda ese amor gentil que los va a traer a ti mismo. Oro porque de alguna manera comiencen a experimentar convicción, que puedan comenzar entender lo que es enfrentar el pecado, que abran sus corazones al único que puede transformarlos, que los hagas justos. Padre, oro por ellos en este momento porque abran su corazón y reciban a Jesucristo y se reconcilien con Dios. Y pido Padre también por aquellos de nosotros que somos cristianos, que conozcamos el ministerio encomendado a nosotros, el ministerio de la reconciliación, que salgamos al mundo para llevar el mensaje de la reconciliación a aquellos que necesitan oír que Dios quiere reconciliarse con el hombre. Y la palabra más amplia de que Dios algún día va a ser amigos de este universo entero de nuevo y que usted puede ser parte de eso. Ayúdanos a ser fieles. Oramos en el nombre de Cristo. Amén.

 

 

 

 

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