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Con sus biblias esta mañana quiero que me acompañe a Mateo 5:43-48, Mateo 5:43-48. El Antiguo Testamento dice que el corazón del hombre piensa su camino, más Jehová endereza sus pasos. He descubierto que eso es verdad inclusive en la predicación. Hemos predicado muchos mensajes del amor porque es un tema recurrente en la Biblia. He predicado del tema del amor una y otra, y otra, y otra vez, cuando llegué a este pasaje dije: Señor, éstas queridas personas me han oído hablar del amor tantas veces que creo que simplemente voy a tomar todos estos versículos 43-48 y hacerlo en un mensaje, porque no quiero decir lo que ya han oído antes. Y esa fue mi intención. Pero el Señor simplemente me cautivó y ésta es la tercera semana en el mismo pasaje. Y como usted sabe en la predicación, usted planea todo lo que quiere, pero usted tiene el sentimiento con frecuencia de que el Espíritu de Dios lo está llevando a lugares a los que nunca esperaba ir. Y eso es parte de la aventura en el púlpito.

Y entonces, al llegar esta mañana al mismo pasaje por tercera vez, siento en mi propio corazón que esto realmente no es lo que le quiero decir, pero me imagino que eso es lo que el Señor necesita decir. Algunas veces creo que el Señor retoma el mismo tema porque quizás alguien no estuvo aquí la última vez, quién está aquí en esta ocasión, y Dios sabe que esto es para ellos. Lo único que temo es que a veces es cuando oímos los mismos pensamientos o las mismas palabras, o ideas parecidas, pensamos que las conocemos y no la oímos en absoluto.

Algunas de las más grandes lecciones que aprendemos, son lecciones que oímos una y otra vez, pero finalmente llegamos a entender realmente, entonces que el Espíritu de Dios llene en los espacios en blanco del amor, refuerce lo que usted ya conoce y lo diga de una manera fresca, para que haya un nivel diferente de compromiso que jamás ha habido en el pasado. Todos tenemos amigos, y me imagino que todos tenemos enemigos. Todos tenemos a personas que disfrutan estar con nosotros y personas que disfrutan atacarnos. La prueba de nuestra virtud cristiana no es como tratamos a nuestros amigos, es como tratamos a nuestros enemigos. Ese es el meollo.

Usted realmente puede identificar todo lo que se puede conocer acerca de la espiritualidad verdadera de un hombre, por lo que él hace cuando la gente lo ataca, por lo que él hace cuando la gente lo menosprecia, o lo odia, o lo persigue, o lo critica porque entonces ahí estará la revelación de la realidad de su vida. Si es una criatura de amor, hecha por la presencia de Jesucristo en su vida, él va a amar a esa persona, así como él va a amar a su amigo más querido. Porque estará en su virtud el amar y va a tener poco que ver con la persona involucrada.

Eso es esencialmente lo que Jesús está diciendo en este pasaje. Él está diciendo: “Su tradición les dice,” versículo 43, “amen a su prójimo y aborrezcan a su enemigo.” Eso es lo que han aprendido. Han aprendido que hay una justificación para el odio. Han aprendido que hay un lugar para la venganza, la enemistad, y la amargura y el resentimiento. Se les ha dicho que su soberbia se justifica y su prejuicio se permite. Se les ha dicho que hay algunas personas que deben odiar, pero el versículo 44, “Yo os digo, amad a vuestros enemigos.”

Cómo puede ver lo que los hombres hacen, y lo que Dios manda son dos cosas diferentes. Y esa es la esencia aquí. Cómo puede ver, la gente a la que Jesús le habló pensaba que era buena. Él dice, “No son buenos en absoluto. Su tipo de amor no es apropiado. Su tipo de amor es muy, muy estrecho, escoge a sus objetos. El amor de aquellos en mí reino es indiscriminado, ama a amigo y enemigo por igual, por igual.

En Lucas, capítulo 23, versículo 34, vemos una ilustración hermosa de esto. Los romanos han hecho algo terrible, le han quitado la vida al Hijo de Dios, han tratado terriblemente al hermoso Hijo de Dios, han metido clavos en sus manos, han metido clavos en sus pies, a una cruz de madera. Han levantado la cruz, y la metieron en su agujero, y cuando entró la caída habría desgarrado su carne. Lo han escupido, se han burlado de Él.

Los judíos han hecho algo terrible. Lo han acusado de ser un blasfemo, han gritado por Su sangre. Ellos también se han burlado de Él, le han arrojado cosas a Su rostro. Él cuelga de una cruz, a sus pies hay una multitud llena de odio que tiene sed de Su sangre, el resultado de años de amargura y odio en contra de Aquél que únicamente es un agente de amor. Y, ¿cómo responde Él a eso? Y, ¿cuál es Su reacción? ¿cuál es Su actitud hacia ellos?

Lucas 23:34 dice que Jesús dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” Y ellos partieron su vestido y echaron suertes. En medio de Su oración magnánima de perdón, ellos estaban ocupados, apostando por Su ropa. Pero el punto que quiero que vea es que Jesús podía amarlos tanto, que Él podía rogarle al Padre a favor del perdón de ellos. Ese no es un amor humano. Eso es simplemente no es verdad de la humanidad.

Usted dice: “Bueno, Jesús era Dios, usted sabe. No podemos hacer eso. Eso va más allá de nosotros. No podemos amar a enemigos a ese grado.” Creo que podemos. Hay otra ilustración bíblica en el séptimo capítulo del libro de Hechos. Hubo un hombre llamado Esteban, lleno de fe y del Espíritu Santo, un hombre que fue contado entre los primeros escogidos en la iglesia en Jerusalén, como un hombre piadoso que debía ser colocado sobre un ministerio importante.

Esteban, quien era lo mejor de lo mejor, Esteban quien era un hombre que conocía a Dios. Y él conocía el Antiguo Testamento, y el Nuevo Pacto inclusive en Jesucristo. Esteban se puso de pie en el séptimo capítulo de Hechos y predicó un mensaje poderoso que confrontó. No diferente del mensaje de Pedro en Pentecostés, y él desnudó la pecaminosidad de Israel. Y cuándo él acabó la gente estaba tan convencida de pecado, tan molesta, que dice Lucas, conforme él escribe, que literalmente gritaron con sus voces y colocaron sus manos sobre sus orejas, para que no oyeran nada de este hombre, y lo levantaron y lo aventaron a un precipicio y comenzaron a apedrearlo.

La Biblia dice que, en medio de esto, él se colocó en una posición arrodillado, simplemente imagine eso. El método judío de apedrear a alguien era encontrar una caída de varios metros, aventar al hombre, y después el primer acusador tomaba la piedra más grande y trataba de aplastar su cabeza con ella. El segundo acusador seguía. Y finalmente la multitud lo apedreaba hasta que le quitaban la vida.

Esteban estaba a los pies de esto, recibiendo las piedras y él pudo colocarse en una posición arrodillado, ¿para hacer qué? para hacer una oración. ¿Cuál fue su oración? Simplemente esta: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Señor, se misericordioso. No los hagas pagar por esto. Muéstrales gracia.” Eso es amar a sus enemigos. Varias veces he leído la historia de Jorge Wishart, quién fue un mártir en los primeros años por su fe en Cristo. Él iba a morir porque él amaba a Jesús y no lo iba a negar.

Y entonces fue llevado al lugar de la ejecución, el ejecutor se preparó para quitarle la vida, pero él había sabido de su vida y testimonio y él estaba tan cargado con la culpabilidad de su función como ejecutor, que él titubeó, no quería quitarle la vida. Y el biógrafo dice que en el punto en el que él titubeó, Wishart lo vio y vio que titubeó. Entonces se puso de pie y lo abrazó, abrazó a su ejecutor, le dio un beso en la mejilla y le dijo: “Señor, que esta sea una muestra de que lo perdono.”   

Eso es amar a sus enemigos. Y de eso está hablando Jesús. La virtud del reino no odia, ni siquiera odia a los enemigos. No la virtud del reino, no el tipo de virtud que manifiesta piedad. No el tipo que manifiesta la virtud de una vida transformada. Y ese es el mensaje aquí. Cómo puede ver, los judíos pensaban que ya estaban bien. Pero el Señor les muestra que no lo estaban, como es probado por el hecho de que incluso su amor es un tipo de amor inepto, estrecho.

Entonces, Jesús les presenta la verdad acerca del amor. En los versículos 44-48 tenemos la enseñanza de Jesús en respuesta a la tradición de los judíos. La tradición de los judíos, ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. La enseñanza de Jesús, bastante diferente. Conforme avanzamos a lo largo de este pasaje esta mañana, hay cinco puntos que quiero que vea, conforme avanzamos. Cinco verdades ascendientes, conectadas, secuenciales, que nos llevan a una conclusión maravillosa. Oro porque Dios verdaderamente le muestre conforme avanzamos, como estas se aplican en su corazón.

Ahora, mantenga dos cosas en mente. Jesús está hablando aquí realmente, hay un propósito doble. Uno, digamos que una persona no es cristiana y está oyendo esto, ¿cuál es su reacción? Su reacción es saber que se quedan cortos del estándar de Dios. Su reacción es saber que no aman así, no pueden amar así, por lo tanto, son pecaminosos porque esto es requerido. Y si usted no ama así, usted es un pecador. Y si usted es un pecador, necesita un Salvador.

Entonces, el mensaje que Jesús está dando aquí a la gente, ahí a los judíos, a esa multitud masiva, es que esto debe probarle de una vez por todas, que usted no ha llegado a dónde debe estar, que usted necesita un Salvador, y después claro, Él es el que se ofrece a Sí mismo como ese Salvador. Pero había otro grupo ahí, cuándo Él predicó esto, y eran Sus discípulos. Ya habían creído en Él, ya habían comprometido sus vidas a Él, pero algunas veces inclusive para aquellos de nosotros que hemos sido perdonados por nuestra falta de amor, aquellos de nosotros a quienes se nos ha dado el poder de amar, no amamos.

Y entonces, para nosotros esto se vuelve una exhortación, ¿no es cierto? para vivir ahora al nivel de lo que potencialmente es una realidad. Primero Él está diciendo, eres un pecador si no amas así, y debes ser perdonado. Después Él dice, Si has sido perdonado, y se te ha dado la capacidad de amar así, debes responder a eso en obediencia. Entonces, es un mensaje para todo el mundo, la multitud y los discípulos, porque para aquellos de ustedes que conocen a Cristo, una exhortación a amar más. Para aquellos que no lo conocen, el darte cuenta de que eres un pecador y te quedas corto, y necesitas un Salvador.

Veamos el primer punto en los cinco. Jesús dice, simplemente en el versículo 44, “Pero yo os digo, amad a vuestros enemigos.” Ahora, amados, esta simplemente fue una afirmación devastadora en la sociedad en que Jesús vivió, porque había tanto odio. El comentarista maravilloso, William Hendriksen escribe: “Alrededor de Jesús habían muros y rejas. El vino con el propósito mismo de derribar esas barreras, para que el amor, el amor puro, cálido, divino, infinito, pudiera fluir del corazón de Dios y por lo tanto de su propio corazón maravilloso, a los corazones de los hombres, su amor saltaba las fronteras de raza, nacionalidad, y partido, edad y sexo, cuando Él dijo: Amad a vuestros enemigos, Él debió haber sacudido a Su audiencia porque Él estaba diciendo algo que probablemente nunca antes había sido dicho de manera tan fuerte, concisa, y positiva.” Fin de la cita.

Él estaba diciendo algo que simplemente no hacían. Amad a vuestros enemigos. ¿Estás bromeando? Leí de una tribu nativa en Polinesia, que alrededor de sus chozas tenían artículos especiales que colgaban del techo de la choza. Un visitante dijo, ¿qué son? Son recordatorios. ¿Recordatorios de qué? Recordatorios de vida cuando alguien nos lastima, o alguien hace algo en contra de nosotros, colgamos una muestra de esa herida, para que recordemos cada vez que se nos ha lastimado y ninguno de ellos jamás es quitado hasta que la venganza plena se ha cumplido. Esa es la manera humana, esa no es la manera de Dios.

Esa es la manera en la que los fariseos vivían, en torno a su choza legalista colgaban todos los artículos o símbolos de su venganza. Eran soberbios, llenos de prejuicios, llenos de juicio, hombres llenos de odio que se presentaban como religiosos. Y Jesús devasta eso. Él dice simplemente en una afirmación, Amad a vuestros enemigos. Lo que es contradictorio a su estilo de vida entero. Ellos odiaban. Odiaban a la multitud, odiaban a los publicanos que eran los recaudadores de impuestos que habían, se habían vendido a Roma, odiaban a los gentiles literalmente los menospreciaban. Jesús les da un mandato simple que desnuda todo ese odio. Amad a vuestros enemigos, dice Él. ¿A quién tiene en mente? A todo el mundo.

Hablamos la última vez de que prójimo, incluía enemigo, ¿no es cierto? Prójimo es una palabra bastante grande como para incluir un enemigo. Jesús dijo: Amad a nuestro prójimo como a ti mismo. Un enemigo encaja en eso. Un prójimo es cualquier persona en necesidad, ¿no es cierto? Se acuerda, vimos en Lucas 10, y hablamos del Buen Samaritano. ¿Cómo es la historia del Buen Samaritano?

Dijimos que el Buen Samaritano vino vio a este hombre que era un judío, los samaritanos y los judíos no se trataban entre sí, había un odio tremendo entre los dos. Sin embargo, él fue y él vio a ese hombre, y él dijo: Ese hombre es mi prójimo, y él curó sus heridas y él cuidó de él, y lo envolvió y lo colocó en su animal y lo llevó a la posada y pagó sus gastos. Hizo todo. Él hizo un sacrificio, ¿no es cierto? Un sacrificio de tiempo, un sacrificio de energía, un sacrificio de dinero, un sacrificio de prejuicio, un sacrificio de todos los factores de su vida para detenerse y hacer todo eso, porque el hombre estaba en necesidad.

Y dijimos que así es, su prójimo es cualquier persona en su camino con una necesidad. Pero en Lucas 10, y el Buen Samaritano, Jesús realmente está presentando un punto opuesto también porqué el intérprete de la ley dijo, quién es mi prójimo. Digo, voy a vivir por el mundo, quiero escoger a mi prójimo y hacer lo que debo, pero cuando Jesús llegó al final de la historia y dijo, ¿quién fue el prójimo de ese hombre? ¿o cuál de los tres que pasaron por el camino se mostraron como su prójimo?

Ahora, ¿qué estaba diciendo él? Primero había un sacerdote y lo ignoró. Después hubo un levita, y básicamente eran los que ayudaban a los sacerdotes, y entonces encajaban en la comunidad religiosa y él lo pasó de largo. Y después un samaritano, de raza mixta y le ayudó. Y Él le dijo al intérprete de la Ley, ¿cuál de ellos mostró al hombre herido que era su prójimo? En otras palabras, Jesús revertió la situación. En lugar de pasar por la vida y tratar de escoger quién es tu prójimo. Él dice, ¿eres tú un prójimo? Porque si tú eres un prójimo entonces cualquier persona en tu camino va a recibir tu amor de prójimo.

En cierta manera funciona así en nuestra sociedad, humanamente hablando básicamente estamos orientados al objeto en nuestro amor, ¿no es cierto? Usted sabe, en cierta manera usted ama a la gente en base al tipo de objeto que son. Si son atractivos, ¿me entiende? Por ejemplo, cuándo los hombres están buscando a una mujer con quien casarse, usted sabe, las mujeres vienen por su camino y dice, no gracias. Y sigo avanzando, no estoy ahí todavía. Y usted sabe, diferentes mujeres vienen y de pronto, boom, usted entiende. Ahí está.

Y en cierta manera se concentra usted en ella, y hay algo atractivo ahí, y está este asunto emocional que lo engancha y usted no siente esto con ninguna otra persona de tal manera que nuestro amor está orientado al objeto. Cuándo vemos una pintura, vemos una casa, o el estilo de un auto, hay algunos objetos que atraen nuestro afecto y algunos no. Hay ciertas personalidades que atraen nuestro amor y otras no. Ahora ese es el tipo humano de afecto, y eso es realmente es lo que estaba diciendo el intérprete de la Ley.

Ahora, conforme vivo en el mundo, como sé que objetos, a que objetos me debo apegar. Jesús está diciendo: Eso no importa, el punto es, ¿eres un prójimo? Y usted es un prójimo y su corazón está lleno de amor, cualquier objeto que cruce su camino va a recibir ese amor, ¿lo ve? Eso es lo que él está diciendo, Él está diciendo no trates de saber quién es tu prójimo, debes ser prójimo de todo mundo, y después no tendrás un problema. Jesús está llamando amor hacia un enemigo, y eso es algo simple. No sé cómo decirlo de otra manera, fuera de simplemente decir que significa amar a todo mundo exactamente igual, amigo o enemigo.

Dice usted, ¿qué quieres decir con amor, John? No quiero decir afecto, hablamos de eso la última vez, Dios espera que usted los ame ‘filia’ como un amigo, Él no espera que usted los ame ‘estorge’ como si usted ama a alguien en su propia familia. Él no espera que los ame ‘eros’ un amor que desea, de afecto, pero lo que Él dice es que los ame, ‘agapao,’ el cual es un amor que busca su bienestar más elevado y busca servir sus necesidades. Cuándo Jesús dijo en Juan 13, “Amaos unos a otros como Yo os he amado,” Él simplemente acababa de lavar sus pies. En ese punto Él no estaba diciendo, ustedes saben, estos discípulos son tan maravillosos que simplemente son irresistibles.

No. Eran personas que se estaban portando mal, discutiendo por quién sería más grande en el reino, estaban actuando de manera pecaminosa, estaban motivados por su soberbia, estando centrados en sí mismos, y ni siquiera podían ser lo suficientemente considerados como considerar que Cristo iba a la cruz, y consolarlo. Estaban actuando de la manera tan horrenda como de lo que jamás habían actuado en el Nuevo Testamento. Sin embargo, Él dijo: “Amaos unos a otros como yo los he amado.” ¿Qué hizo? Él lavó sus pies sucios. Y eso es lo que Él está diciendo, el amor es un acto de servicio a alguien en necesidad, no necesariamente una emoción. Se dará cuenta que Él dice: “Amad a vuestros enemigos,” y después el texto también dice en una versión, “Bendecid a los que os maldicen, y haced bien a los que os aborrecen.”

Ahora, ese no está en el texto crítico o en el texto del manuscrito. Ha sido traído desde Lucas 6, el Señor lo dijo, Mateo simplemente no lo incluyó, y algún escriba lo metió aquí, pero realmente es verdad. Si usted ama a su enemigo, cuando él lo maldice a usted, usted lo bendice, cuando él lo odia a usted, usted le hace bien a él. Esa es la manifestación práctica de esto. Como puede ver, no es tanto el sentimiento, observe esto, no es tanto el sentimiento como cuando su enemigo es su enemigo, usted dice cosas que lo bendicen y usted le hace bien. Es lo que usted dice y lo que usted hace que busca Dios, no como se siente. Usted puede tener un enemigo y en su corazón usted sabe que no hay un gran afecto humano, usted sabe que nunca habrá una gran amistad, usted sabe que nunca lo va a abrazar como una persona en su familia, pero usted con su boca lo va a bendecir en lo que dice, y con su vida lo va a bendecir en lo que hace.

Entonces, vemos que el amor del que estamos hablando es amor de acción, no el amor de la emoción. Acompáñeme por un momento a 1 Corintios capítulo 13, 1 Corintios capítulo 13. Y lo que está diciendo, pero quizás es la definición más grande dada por el amor, quiero que vea el versículo 4 al 7 de manera breve. Podemos pasar mucho tiempo en esto, y de manera apropiada deberíamos y lo hemos hecho en el pasado, pero por este momento una mirada breve. Pero mantenga en mente una gran verdad importante.

Hay quince características del amor, dadas aquí. Todas ellas aparecen en forma de verbo. No son presentadas como sustantivo, o nombres, son presentadas como verbos, ¿por qué? porque el amor es hacer. El amor es una acción, el amor nunca puede ser definido de manera estática. El amor nunca puede ser definido como algo que no se mueve. El amor es siempre una actividad, siempre una acción. Y, por cierto, alguien ha titulado esto como “Las bienaventuranzas con música,” “Una interpretación lírica del Sermón del Monte.”

Entonces, otros han visto el paralelo, pero Pablo al describir el amor usa verbos, porque el amor únicamente es descrito en términos de lo que hace. Y supongo que la razón por la que usted no siempre cree en alguien que dice que lo ama a usted cuando lo dice, es porque lo dicen, pero nunca parece que hacen nada al respecto. Y usted tiene todo el derecho de cuestionar ese tipo de amor porque el amor hace cosas. Por ejemplo, versículo 4, el amor es paciente. Literalmente significa, de mucha paciencia. Y en la mayoría de las veces la palabra se usa de paciencia con la gente. El amor es paciente, el amor es benigno, significa literalmente en el griego, útil.

En otras palabras, el amor se coloca para hacer obras de bondad que ayudan a la gente en su momento de necesidad. Después dice, el amor no tiene envidia. Esto es, no tiene un espíritu competitivo, no es celoso, se goza en el éxito de alguien más. Dice, el amor no es jactancioso, no es jactancioso. No se despliega a sí mismo, significa, no es jactancioso, y creo que la palabra griega tiene que ver primordialmente con mostrarse a sí mismo, lucirse externamente, la voz de la soberbia. Después dice, siguiendo eso, dice el amor no se envanece. Y creo que eso está hablando más de la actitud centrada en uno mismo, interna.

Como puede ver, el amor no está centrado en sí mismo. Es paciente hacia la gente, es amable, no tiene un espíritu competitivo, no hay celo, nunca envidia la posición de alguien más o la situación de alguien más en absoluto, y simplemente de manera total puede regocijarse en el éxito de alguien más. El amor no es desconsiderado, dice. Ese es un pensamiento tan hermoso, al principio del versículo 5, “el amor siempre es considerado.” Siempre preocupado por alguien más, siempre tierno al tratar con la gente, inclusive a la gente mala. El amor nunca insiste en ejercer sus derechos. Y como usted sabe, hoy día, usted inclusive puede tomar curso, ¿sabe usted eso? Inclusive puede asumir a seminarios de toda una semana y tomar cursos acerca de cómo establecer y demandar sus derechos. Así no actúa el amor. El amor no busca lo suyo.

En otras palabras, es abnegado, solo busca las cosas de otros. El amor no es provocado y eso significa que no tiene una explosión repentina de enojo, nunca reacciona a la herida, ni pierde su control, el amor no piensa el mal, esto es, siempre imagina lo mejor de la gente. Siempre quiere pensar lo mejor, siempre quiere dar el beneficio de la duda. Siempre perdona y olvida y nunca se amarga, nunca es defensivo, nunca está dispuesto a culpar a alguien más. Y después dice, el amor, en el versículo 6, “no se goza de la injusticia,” el amor nunca se deleita cuando alguien más peca. Nunca encuentra placer cuando alguien más es disciplinado. “Se goza de la verdad,” esto es, es positivo, alentador, bondad, y el amor, después cuatro cosas, “todo lo soporta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta.”

El amor soporta todas las cosas. Es una palabra hermosa en el griego, significa cubrir algo, arroja una manta sobre las fallas de alguien más, simplemente las cubre. Cree todas las cosas, nunca es sospechoso, siempre cree lo mejor, todo lo espera, inclusive cuando sabe que hay un fracaso, es lo suficientemente optimista como para creer que algo diferente va a pasar. Va a haber un cambio. Se rehúsa a recibir el fracaso como algo final, definitivo. Y después el amor todo lo soporta, no importa lo que usted le haga al amor, el versículo 8 dice, “el amor nunca deja de ser.” Hombre, qué gran retrato.

Simplemente como brillar, iluminar una lámpara en el prisma, esparce todos los colores del amor. ¿Ama usted así? Ese es el tipo de amor que caracteriza a nuestro Señor Jesucristo. Esa es la manera en la que Dios ama, si usted no ama así usted necesita un Salvador. Si usted ha recibido el perdón por una ausencia de amor, y Cristo vive en su corazón, y usted tiene perdón y usted tiene su amor derramado en su corazón, como Romanos 5:5 dice, pero no está dejando que ese amor se manifieste, lo está encerrando, entonces necesita hacer un nuevo compromiso a amar, como Él dice que usted debe amar.

El comentarista Lenski dice: “De hecho, ve todo el odio y la impiedad de un enemigo, siente sus ataques y sus golpes, quizás tenga que hacer algo para protegerse, pero todo esto simplemente llena el corazón amoroso, con un deseo y objetivo de liberar a su enemigo de su odio para rescatarlo de sus pecados y de esta manera salvar su alma. El mero afecto con frecuencia es ciego, pero inclusive entonces piensa que ve algo atractivo hacia quien dirige ese amor. El amor más elevado puede no ver nada atractivo en el que ama. Su motivo interno simplemente es dar una bendición verdadera en el que ama, y hacerle el bienestar más elevado.”

Lenski dice, “No puedo amar a un criminal bajo, malo, que me roba y amenaza mi vida, por lo menos en el sentido de que me caiga bien. Y no me puede caer bien un hombre falso, mentiroso, calumniador, que quizás me ha atacado una y otra vez, pero puedo por la gracia de Jesucristo amarlos a todos, ver lo que está mal con ellos y desear, y desear y esforzarme por hacerles solo el bien, y sobre todo liberarlos de sus caminos llenos de vicios.” Fin de la cita.

Y entonces debemos amar, no en términos de un sentimiento, sino en términos de servicio. Pablo lo dice de manera tan hermosa en Romanos 12, versículo 20, permítame leérselo. “Por tanto, o así que, si tu enemigo tiene hambre dale de comer, si tiene sed dale de beber, así es como usted trata a un enemigo. Si tiene hambre aliméntalo, si tiene sed dale de beber, porque al hacerlo amontonarás ascuas de fuego sobre su cabeza. Básicamente creo que eso significa traer convicción sobre él, hacerlo sentir mal por su odio y su pecado.

“Y no seáis vencido por el mal.” En otras palabras, cuando alguien te hace mal, no te vengues, no pierdas la batalla sino vence esa maldad con tu bondad. Que el enemigo venga y aviente todo lo que quiere contra ti. Nunca te hará caer en pecado. Vas a ahogar su maldad, como dijo Crisóstomo, como una chispa que cae en el mar, así también una herida se encuentra extinguida cuando entra al mar del amor de un creyente. Cuando la gente avienta sus chispas de odio contra nosotros, que sean apagadas como la chispa en el mar. Ahora, Jesús simplemente entonces dice: “Amad a vuestros enemigos.”

En segundo lugar, moviéndonos por esta escalera ascendiente de verdad, acerca del amor Él dice, “Orad por aquellos que os persiguen,” en el versículo 44, “y orad por aquellos que os menosprecian, que os tratan mal y os persiguen, orando aquí simplemente rogándole a Dios a favor de ellos, que los usan de manera menospreciable, es usado para un propósito negativo. Abusar de usted, ciertamente la persecución es clara, cuando alguien viene y lo menosprecia a usted o le hace algún tipo de maldad o lo lastima, o lo hiere, o lo persigue, ¿qué debe hacer? Usted debe ir delante del Señor a favor de ellos, interceder por ellos. Eso es lo que Jesús hizo en la cruz. Eso es lo que Esteban hizo.

He leído tantas historias de aquellos que han muerto por la fe, inclusive mientras estaban siendo consumidos en las flamas, estaban orando por aquellos que estaban persiguiéndolos. Me acuerdo leer, en un libro tremendo, Una Tristeza Distante, debería leer ese libro si no lo ha leído. Le conté la historia de Kefa Sempangi, algunos meses atrás. Ese libro está disponible ahora, cómo llegaron a quitarle su vida en Uganda bajo Idi Amin, y vinieron estos hombres con las armas apuntando a su cabeza y comenzó a confrontarlos con el evangelio, y orara porque Dios cambiara sus vidas, y los hombres que vinieron a matarlo doblaron la rodilla ante Jesucristo.

Orad por aquellos que os persiguen. Sabe una cosa, no hay persecución en el mundo, y no hay algo en el mundo tan severo como el odio con respecto a cosas religiosas. Como puede ver, el hombre vive en pecado, y el hombre vive con una culpabilidad tremenda, y la culpabilidad produce temor, y el temor definitivo que el hombre tiene es el temor de la muerte, que va a pasar. Si hay un Dios y he pecado, ¿seré castigado? El hombre vive con la inminencia del castigo, y de esta manera el hombre vive en temor.

Entonces, el hombre inevitablemente construye un sistema en el que puede enfrentar su temor. Él se convence a sí mismo de que él está bien. Y él ha mantenido suficientes reglas, de tal manera que Dios va a dejarlo entrar al cielo, y realmente no es un hombre tan malo, de otra manera él simplemente decide que no hay Dios en absoluto. No voy a estar bajo la culpabilidad, no voy a tener el temor del juicio, me voy a deshacer de esto, simplemente al decir que no hay Dios.

Cuándo usted va con un individuo y le dice: eres un pecador, vas a morir y vas a irte al infierno, fuera de Jesucristo. Necesitas ser redimido, necesitas ser salvo. Está usted confrontando a ese individuo en el meollo de su dolor más profundo, porque usted está arrastrando toda su ansiedad, todo el pecado, toda la culpabilidad, todo el temor que él de alguna manera ha tratado de controlar bajo su filosofía o religión, ¿lo ve?

Usted está abriendo todo eso de nuevo. Y esa es la razón por la que la persecución más severa siempre es religiosa, porque usted está desenmascarando a la gente en su punto más vulnerable. Además de eso, la persecución presenta de manera clara la batalla real entre Satanás y Dios, de tal manera que la persecución religiosa a lo largo de toda la historia, siempre ha sido la más intensa, siempre. Cuándo realmente nos ponemos de pie, y vivimos por Jesucristo en esta sociedad, vamos a ser perseguidos, y más, y más todo el tiempo. Esto va a pasar. Y la pregunta es: en medio del tipo más horrendo de odio, en el punto de la reacción más seria hacia la persecución, ¿podemos orar a favor del que busca destruirnos? Eso es lo que Jesús dijo que debemos hacer.

¿Qué quieres decir con orar? Creo que Él quiere decir, rogarle a Dios por el bienestar más elevado de la persona. No creo que él está hablando de la oración de ser inoportunos por clamar a Dios porque haga que descienda fuego y los consuma. Creo que Él está orando aquí por su salvación. Estaba leyendo Spurgeon hace un par de semanas atrás, y encontré una pequeña frase en uno de sus mensajes. Y él dijo: “La oración es el precursor de la misericordia.” Cuándo oramos liberamos la misericordia de Dios de una manera muy real. Y esto es lo que creo que Jesús está diciendo. Oren por sus perseguidores. Los que quieren quitarles la vida, oren por ellos.

Saben una cosa, podemos señalar a nuestros enemigos, podemos decir, hombre son enemigos de Cristo y son enemigos de la cruz y la Biblia, y la iglesia, y podemos olvidar que lo que odiamos es lo que representan, pero debemos amar quienes son. Odie el pecado y ame al pecador, ¿no es cierto? Y ore por ellos. No sería maravilloso si tan solo comenzáramos a orar por la gente que está contra nosotros. ¿Orar por qué? Que sean redimidos. Y sabe una cosa, simplemente la oración en sí misma va a llenar su corazón de amor, va a lavar su alma al orar así.

Cuando alguien viene a mí y dice: “Sabes una cosa, tenemos un problema con tal y tal, simplemente estoy enojado con ellos.” Y esta es mi respuesta, siempre es la misma: “Te voy a decir que hacer. Ora por ellos. Aparta cierto tiempo diariamente y ora por ellos.” Sabe usted lo que sucede, eso comienza a lavar el alma de la amargura, cuando usted ora por alguien, y usted le pide a Dios que sea misericordioso. De hecho, Crisóstomo también dijo: “Ese tipo de oración es la cima más elevada del domino propio.” Usted realmente ha llevado su vida bajo conformidad de los estándares de Dios, cuando usted puede orar por sus perseguidores.”

Dietrich Bonhoeffer, quien sufrió tanto en la Alemania Nazi, dijo: “Este es el mandato supremo, mediante el medio de la oración vamos a nuestro enemigo, nos colocamos a su lado y le rogamos a Dios por él.” Oh, qué cosa tan hermosa es esa. La tortura cruel de la crucifixión no pudo callar la oración de Jesús. Las piedras aplastantes no pudieron callar la oración de Esteban. Pero me pregunto lo que ha callado la oración de usted por su enemigo. Entonces, ame a sus enemigos. Ore por sus perseguidores.

Y después ascendemos otro nivel más, manifieste su naturaleza como hijo. Ese es el tercer punto, manifieste su identidad como hijo, versículo 45. Y comienza con un hopōs en el griego, lo cual indica propósito. ¿Por qué amar a sus enemigos? ¿Por qué orar por sus perseguidores? Con el propósito de que seáis hijos de vuestro Padre. La Biblia dice, Dios es amor. Si Dios es amor y yo soy su hijo, entonces debo caracterizarme por el amor. Y, entonces, 1 Juan dice, Si no muestras amor a tu hermano, ¿cómo puedes decir ser un hijo de Dios? No diga usted que pertenece a Dios si usted no manifiesta amor.

Y Jesús no está diciendo te convertirás en un hijo de Dios si amas. Él no está diciendo, ahora, simplemente produce suficiente amor y puedes llegar a ser un hijo. Él está diciendo, vas a probar la validez de la profesión de que eres un hijo, cuando el amor se manifieste en tu vida. Lo vas a probar. Es algo así como Pedro dijo, ya tenemos esta naturaleza divina, y hemos recibido ésta virtud incorruptible. Pero para hacer de nuestro llamado y elección seguras tenemos que añadir a lo que hemos recibido virtud, y demás.

En otras palabras, nunca convenceremos a nadie que le pertenecemos a Dios, a menos de que seamos como Él. Y Él ama. Manifieste su identidad como hijo. Le dije hace unos años atrás, cuando era un niño pequeño me metí en problemas robando algunas cosas de una tienda de Sears, con un pequeño amigo. Y nos llevaron y nos colocaron en la cárcel de la ciudad en Glendale.

Mi padre estaba ahí jugando golf con un par de diáconos, y se le informó, él vino para sacarme de la cárcel, pensando que era un error, y después trató de explicarles a los diáconos que su hijo salió con una fianza. Pero me acuerdo cuando llegué a casa mi madre estaba llorando y ella no pensaba que yo haría algo así. Y nunca olvidaré lo que una persona me dijo, ni siquiera puedo acordarme quién era. Y simplemente, en cierta manera dijeron: Johnny MacArthur, ¿se te olvidó quién era tu padre? Nunca olvidé eso.

Le debía algo a mi padre. Él me había dado mi vida misma, quería ser su hijo. Uno de mis hijos pequeños, Marcos, me dijo el otro día, él dijo: Papá, ¿alguna vez te vas a jubilar? Yo le dije: “No.” Él dijo: “Muy bien, porque me da gusto que eres un predicador.” Yo le dije: ¿Te da gusto ser mi hijo? Él dijo: “Sí. Me da gusto ser tu hijo.” Bueno, me da gusto ser también el hijo de mi Padre, pero creo que es solo lo correcto que manifieste algo de la virtud de mi Padre, ¿verdad? Eso es lo que Jesús está diciendo.  

Saben una cosa, ustedes fariseos y escribas, pueden decir ser hijos de Dios, pero si no manifiestan la virtud de Dios nunca convencerán a nadie jamás. ¿Cuál es la crítica más grande que la gente tiene de la verdad del evangelio? Es la gente que dice vivirla, pero no la vive. Siempre es así, hay tantas hipócritas en la iglesia. La mejor respuesta para eso es: “Pásale. Tenemos lugar para más.” Pero es verdad, el ataque más grande en contra del cristianismo es contra los cristianos. Simplemente no vivimos al nivel del estándar que profesamos. Entonces, ese es el problema, manifieste su identidad como hijo. Que sea un hecho claro. Pruébelo.

Sabe una cosa, hay personas que son cristianas, pero usted nunca lo sabría porque no aman así. Pero le voy a decir, encuentre a alguien cuya vida está llena de amor, que abunda de amor, que se le sale el amor hacia todo mundo sea amigo o enemigo, y el mundo va a tener dificultades pensando que esa persona viene de una fuente humana, porque la gente no ama así. Eso es exactamente lo que el Señor procede a decir en este versículo, Él dice: “Deben ser hijos de su padre que está en el cielo.”

En otras palabras, su estilo de vida debe ser uno que no sea terrenal. Deben manifestar una fuente celestial. Esa es la razón por la que Él identifica al Padre como el que está en el cielo. No Su padre terrenal, Su Padre celestial. No con una manera de ver la vida humana, por buena que sea en términos filantrópicos, pero una manifestación de amor que solo es posible describir como celestial. Después él dice, ¿cómo es eso? Bueno, vean a Dios. Él hace Su sol salir sobre malos y buenos. Y Él hace llover sobre justos e injustos.

Primero habla de los malos y los buenos. Después Él lo invierte y habla de los justos y los injustos. Y Él cambia esos, los malos vienen primero una vez, y el bueno viene primero la próxima vez para que usted vea que el punto aquí es imparcialidad. Invierte el orden simplemente para mostrarle que Él está diciendo que Dios ama a todo mundo. Cuándo el sol sale y brilla en su belleza y esparce su calidez es para todo el mundo. Cuando la lluvia cae y es para todo mundo.

La otra noche estábamos afuera viendo a nuestro hijo jugar un juego de futbol americano en la tarde, en un lugar afuera de la ciudad, y las nubes se veían acolchonadas, y vi dos arcoíris por ahí, y un arcoíris por allá, y éstas nubes enormes, bellas, hermosas, y la luna. Y lo estaba disfrutando, simplemente una tarde hermosa. Un poco de lluvia estaba cayendo y sabe una cosa, el resto de la gente que me rodeaba no conocía al Señor, también lo disfrutaron. El sol sale y da luz, y hace que crezca su pasto, y hace que crezca mi pasto y hace que crezca el pasto de la gente en nuestra cuadra que no sabe que ni siquiera Dios existe, y le podría importar menos. ¿Por qué? Porque Dios es bueno. Y Dios es indiscriminado en Su benevolencia. Esto es lo que Calvino llamó, “gracia común”. Gracia común. El amor divino y providencia toca a todo el mundo, y esto es lo que Él está diciendo. Miren, sean como su Padre, que su amor sea tan indiscriminado que su sol brille sobre todo mundo, y su lluvia cae sobre el justo y el injusto. Entonces era obvio que ustedes pertenecen a su Padre.

Hay un cuento rabínico antiguo que cuenta de la destrucción de los egipcios en el Mar Rojo. Y cuándo los egipcios fueron ahogados, dice que los ángeles comenzaron a alabar a Dios. Y Dios levantó Su mano y orando, y calló a los ángeles y dijo: “La obra de mis manos fue ahogada en el mar, ¿y ustedes cantan?” Dios amó a Faraón. Dios amó a los soldados de Faraón, porque Dios es amor. Esté manifestando su identidad como hijo al orar por sus perseguidores, y al amar a sus enemigos.

En el Salmo 145:15 leemos esto, escuche con cuidado: “Los ojos de todos,” escuche esa palabra ‘todos’, “los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su alimento a su tiempo. Tú abres tu mano y satisfaces el deseo de todo ser viviente.” ¿Quién es la fuente de toda provisión para todo ser viviente? Es Dios, es Dios. Todos los hombres reciben gracia común, amor providencial. No todos reciben ese amor, muy, muy especial que está reservado para el pueblo de pacto de Dios que viene a la sangre de Cristo.

Simplemente una ilustración, Génesis 17:20. En cuanto a Ismael, Ismael fue un hijo ilegítimo, no el hijo del pacto de Abraham. No el que Dios había planeado para la línea mesiánica, pero un hijo tomado en adulterio, de Agar. “Y en cuanto a Ismael, te he oído, he aquí lo he bendecido y lo haré fructífero y lo multiplicaré excesivamente. Doce príncipes él engendrará, y lo haré una gran nación.” ¿Escuchó eso? Dios muestra gracia, inclusive a un hijo ilegitimo. Dios muestra gracia inclusive a un no pueblo, sino a una persona rechazada. Ese es el amor de Dios.

Pero, el versículo 21 dice: “Pero mi pacto estableceré con Isaac.” Escuche, Dios amó a Ismael, pero él tuvo algo realmente especial hacia Isaac. Dios ama a todos, y al mundo, pero Él tiene algo muy especial hacia Su pueblo de pacto que viene en fe a Cristo. La gracia común es una cosa maravillosa. El amor providencial es una cosa maravillosa, pero no lo va a salvar a usted, para eso usted debe venir a Cristo. Jesús dice: “Amad a vuestros enemigos, orad por los que os persiguen, y de esta manera manifestarán que son hijos.”

Número cuatro. Exceda a los hombres que le rodean, exceda a los hombres que le rodean. Este es un punto breve y claro, versículo 46, “Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis?” Digo, si ustedes simplemente aman a las personas en su grupo ¿van a ser reconocidos? Si ustedes simplemente aman a las personas que están de acuerdo con usted, y piensan como usted y pertenecen a su pequeño grupo, ¿debe usted ser reconocido? ¿va a recibir algún tipo de recompensa? ¿Acaso los publicanos no hacen lo mismo?

Quiero que sepan que ustedes no pueden de ninguna manera imaginar la emoción de los fariseos y los escribas cuando Él acabó eso en una frase. ¿Acaso los publicanos no hacen lo mismo? Digo, deberían haberse enojado. Si había alguien a quien odiaban eran los publicanos. ¿Por qué? Porque estas personas eran judíos traidores, renegados que habían cometido traición en contra de Israel al alinearse con el gobierno romano, para quitarle al pueblo impuestos, para acolchonar sus propios bolsillos. Se habían vuelto las garras de los romanos, que literalmente un ciudadano romano podía comprar cierto territorio en el imperio romano y él tenía los derechos para quitarle, para extraer los impuestos de ese territorio, después lo que hacían es que contrataban a judíos renegados, rechazados que querían únicamente dinero y no pensaban en absoluto en su pueblo. Y esos judíos entonces recolectaban los impuestos, tenían que tener cierta cantidad para este hombre, y el resto podían quedárselo. Se habían vuelto personas menospreciables.

De hecho, si usted lee Mateo, si usted lee Marcos, si usted lee Lucas y usted encuentra una y otra y otra vez la persona menospreciada de los publicanos y los recaudadores de impuestos definidas en esos pasajes. Ahora, él les dice: Miren, si ustedes aman a los que los aman, qué recompensa van a tener. Si únicamente aman a las personas con su propia soberbia, y su propio prejuicio, y su propia manera de pensar estrecha, ustedes no son mejores que los traidores y renegados, y los publicanos, porque ellos aman también a su grupo. En otras palabras, ustedes no prueban que pertenecen a Mi reino. Pensaban, ustedes saben, bueno, tenemos amor, amamos a la gente en nuestro grupo, él dice: Sí, eso es maravilloso, así también las personas en la raza humana, ellos hacen eso, se aman unos a otros. Los homicidas tienen algo en común, y también los ladrones, y los adúlteros y los extorsionadores y lo que sea.

Sabe una cosa, me parece interesante simplemente al leer un poco de la mente criminal, algunas personas no pueden esperar el regresar a la cárcel, porque ahí está su elemento. ¿Sabe eso? Una de las razones primordiales por las que la gente comete crímenes una y otra vez, es porque se sienten más en casa en la cárcel que afuera. ¿Por qué? Ahí está su gente. Aman esas personas. No son mejores que eso, Él dice.

Si lo único que pueden hacer es amar a las personas en su grupo, si usted piensa que ese fue un golpe, el siguiente fue peor. Él dice en el versículo 47, “Si saludan a sus hermanos únicamente, ¿qué hacen más que otros? ¿acaso los gentiles no hacen eso? Si lo único que pueden hacer es abrazar de manera cálida, la palabra saludar tiene que ver con un abrazo cálido, con un beso, como era hecho en el este. Si lo único, si ustedes solo tienen un abrazo cálido y afectuoso para sus hermanos, no son mejores que un gentil.

Ahora, solo hay una cosa peor que un publicano, ¿qué era? Un gentil. Y digo, Jesús no suavizó nada. Cuando él les dijo que no eran mejores que publicanos y gentiles, Él realmente estaba dándoles dónde les dolía. Algún tipo de religión tienen, dice Él, no son mejores. Observe la afirmación a la mitad del versículo 47, simplemente me encanta esta afirmación, ¿qué hacéis más que otros? ¿qué los hace diferentes? Si ustedes no exceden el estándar humano, no son diferentes. ¿Por qué deben ser ustedes recompensados por ser como el resto de la gente? ¿Por qué es que Dios va a reservar Su reino para ustedes? ¿Por qué es que Dios va a reservar sus coronas para ustedes? ¿Por qué es que Dios va a derramar sus bendiciones sobre ustedes? Ustedes no son mejores que nadie más.

Ahora, ésta es una afirmación devastadora. Él está diciendo que la gente religiosa no es mejor que la gente pagana. Él está diciendo que la gente que opera en el templo no es mejor que la gente que extorsiona. Todos ustedes son pecadores, como puede ver es solo cuestión de tipos de pecados. Ustedes no son mejores que el resto. ¿Qué hacen más que el resto? ¿Qué los hace diferentes?

Amados, esa es una pregunta que debemos enfrentar, usted sabe. Aquellos de nosotros que somos cristianos, ¿qué nos hace diferentes en el mundo? ¿Somos diferentes en el trabajo por nuestra ética y diferentes, nuestra conversación es diferente, nuestra actitud es diferente, nuestro amor es diferente? ¿Somos diferentes en nuestros hogares? ¿Somos diferentes en nuestras comunidades? Porque si no somos diferentes no estamos nada que decirle a esta sociedad, que van a creer.

Oswald Sanders dijo: “El Maestro espera de sus discípulos tal conducta, que solo puede ser explicada en términos de lo sobrenatural. Y si su conducta solo puede ser explicada en términos de lo sobrenatural, entonces tiene algo que decirle a la sociedad, van a darse cuenta. Pero si usted es como el resto de la gente, ¿cuál es la diferencia? ¿qué tiene usted que ellos no tienen? Si vamos a hablarle a este siglo, y llamar a este siglo impío a Jesucristo, y decirles que hay algo real en Jesucristo, será cuando nuestras vidas sean excepcionales, únicas, y no haya otra explicación fuera de que Dios está ahí.

Entonces, Jesús dice: Amen a sus enemigos. Oremos por nuestros perseguidores, manifestemos nuestra identidad como hijos, y excedamos a los hombres que nos rodean. Y uno más, seamos como nuestro Dios. Esta es la cúspide, ésta es la cima de su afirmación, versículo 48, “Por tanto,” todos estos cuatro solo llevan a esta, “sé pues vosotros perfectos”. Y he oído a personas decir: “Oh sí, pero Él quiere decir ‘madura’, Él quiere decir, ‘necesitas estar creciendo, necesitas estar avanzando. Necesitas estar creciendo. Escuche, Él dice, “Sed perfectos,” ¿Qué tan perfectos? “Como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” Y Él no solo está avanzando, Él está ahí. El punto es este, deben ser como Dios.

Dice usted: “Bueno, el estándar es demasiado alto.” Tiene razón, y eso es exactamente lo que Él quería que los fariseos supieran. No podían llegar, no podía usted alcanzarlo. Creo que esto es ilustrado de manera hermosa en Mateo 19, y quiero que vea esto, simplemente de manera muy breve, después llegaremos a una conclusión. Pero en Mateo 19, versículo 23, usted conoce esto porque lo ha oído antes, pero permítame leérselo. Jesús les dijo a sus discípulos: “De cierto os digo, que un rico con dificultad entrará en el reino de los cielos.”

Ahora, esa es una afirmación muy difícil para que ellos la oigan, ¿verdad? que un hombre rico con dificultad entrará al reino. ¿Sabe usted por qué era difícil? Porque creían que la gente rica llegaba al reino de manera más fácil que el resto de la gente. ¿Por qué? Porque ellos creían básicamente en su sistema, enseñaba a usted llega al reino por obras. Entre más rico es usted mayores son sus obras. ¿Por qué? usted puede comprar más corderos para sacrificarlos, usted puede comprar más animales para el sacrificio. Usted puede dar más dinero para el templo.

En otras palabras, usted es más religioso, usted puede comprar su entrada al reino. Entre más rico es usted más sacrificios hace usted, más dinero da usted, con mayor facilidad usted va a entrar al reino. Pero Él invierte todo esto. Un hombre rico con dificultad entra al reino. ¿Cuán difícil es? Es más fácil para un camello entrar por el ojo de una aguja, que un hombre rico entre al reino de los cielos.

Ahora, he oído a personas decir todo tipo de cosas de esto. “Dicen, Oh bueno, es muy malo, es demasiado triste que Jesús dijo esto, eso es muy confuso. Un camello no puede entrar por el ojo de una aguja.” Bueno, eso es bastante obvio, entiendo eso. Los camellos no pueden entrar por el ojo de una aguja. He oído todo tipo de cosas, usted puede ordenar las moléculas de un camello en una línea derecha y usted lo puede colocar por el medio del ojo de una aguja. Usted puede reducir un camello a líquido, usted lo puede meter con gotas de ojo por el ojo de una aguja, y demás, y demás.

Inclusive he oído de una puerta de una aguja, usted sabe, una pequeña puerta baja y todos los camellos tenían que entrar de rodillas. Si iban a construir una puerta así, y los arqueólogos, no creo, jamás han encontrado algo así. Pero si hubieran construido una para camellos, no la habrían construido así, la habrían hecho lo suficientemente grande para que los camellos pasaran. Digo, eran totalmente ineptos en esos días. ¿Qué está diciendo Él? Él está diciendo, es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos. Dice usted: Pero un camello no puede pasar por el ojo de una aguja. Y eso es lo que Él está diciendo. Y tampoco puede un hombre rico entrar al cielo. Es igual de imposible. Ese es el siguiente versículo.

“Cuando los discípulos lo oyeron, estaban excesivamente sorprendidos. Y no lo habrían estado si no supieran de una puerta de aguja. Dijeron, ¿quién entonces puede ser salvo? Si un rico no puede ser salvo, ¿quién puede? Jesús los vio y les dijo: Con los hombres esto es, ¿qué? imposible, pero con Dios todo es posible. ¿Sabe usted lo que Él está diciendo? Nadie puede ser salvo. Ni un hombre rico, ni un hombre pobre, o nadie en medio. El hombre con el potencial más posible, dinero, lo que sea, no lo puede hacer.

Nadie puede ser salvo por sí mismo, nadie lo puede hacer mediante carne, obras, pero con Dios todo es posible. Lo que Jesús está diciendo en el Sermón del Monte es lo mismo. Sean perfectos. Ellos debían decir, pero no puedo ser perfecto, y ahí es cuando Él dice: “Correcto.” Y si quedan cortos de la perfección necesitan un Salvador. Y ahí es donde entra Jesús, y le trae a usted lo que Pedro llama la naturaleza divina, y lo hace como Dios, un participante de Su naturaleza.

Entonces Dios, en un milagro de salvación hace por usted lo que usted nunca podría hacer por usted mismo, ser como Dios. Cuándo usted vino a Jesucristo, posicionalmente usted fue hecho como Dios. A usted se le dio su vida eterna, la justicia de Él, usted se volvió como Él en ese sentido, y ahora necesita llevar su conducta al nivel de armonía, que esté en armonía con su posición.

Escuche, un cristiano no es alguien que guarda el Sermón del Monte, un cristiano es alguien que sabe que no puede. Lo ve y viene a Jesucristo para el perdón por el pecado de quedar corto, y recibe de Cristo el perdón y después el poder para comenzar a vivir estos principios. Ese es el punto del mensaje. Incluso cuando usted falla, usted es perdonado porque Cristo ha pagado el precio por su pecado. Ese es el mensaje.

Entonces de regreso a dónde comencé. Si usted no es cristiano, ¿cuál es el mensaje para usted? Si usted no ama así, ese es un pecado. Y si usted es un pecador necesita un Salvador. Jesucristo va a entrar y perdonar su pecado de ausencia de amor. Jesús va a limpiar su vida, y Él va a implantar Su amor en su corazón. Y después le va a enseñar a usted como amar como Él quiere que usted ame. Para algunos de ustedes este es un llamado de salvación. Para algunos de ustedes es una exhortación a dejar que el amor que está ahí fluya. Mi ilustración favorita, y cierro de amar a un enemigo es esta. Abraham Lincoln era menospreciado por un hombre llamado el Sr. Stanton, él llamó a Lincoln un payaso bajo. Y él lo apodo El Gorila Original. Y él dijo que los hombres eran necios para estar en África, tratando de capturar a un gorila cuando podrían encontrar a uno en Springfield, Illinois. Lincoln nunca dijo nada a Stanton, y debido a que Stanton era el mejor hombre para el trabajo, cuando Lincoln necesitó un ministro de guerra para los Estados Unidos, él escogió al Sr. Stanton. Él lo designó sobre todos los soldados de los Estados Unidos, él lo trató con amor y cortesía y los años pasaron.

La noche en la que la bala de un asesino le quitó la vida a Lincoln, en un pequeño cuarto al cual fue llevado el cuerpo del Presidente, ahí estaba ese mismo Sr. Stanton, viendo el rostro silencioso de Abraham Lincoln, con toda su virtud y como era él, y hablando en medio de sus lágrimas, él dijo: “Ahí está el gobernante más grande de los hombres que el mundo jamás ha visto.” Y debido a que el Sr. Lincoln podía amarlo con un amor perdonador, él recibió y fue correspondido.

Amados, Jesús nos está llamando a amar a nuestro mundo que no es agradable de amar, con un amor que no conoce discriminación. Y un amor así va a demostrar que somos como Dios y va a revelarles a Dios a ellos. Ese es el comienzo de un evangelismo eficaz. Que Dios nos ayude a amar como debemos amar para manifestar Su naturaleza. Oremos.

Señor, estamos tan conscientes aquí en nuestra propia iglesia de personas con necesidades. Transportes para los mayores, y los discapacitados. Limpiar el hogar de personas de edad y personas que están discapacitadas. La gente necesita trabajo, casas, atención médica, legal, financiera. Tenemos a niños que necesitan ayuda, como el niño que mencionamos esta mañana. Personas en las cárceles y los hospitales. Y necesitamos algunas personas cuyos corazones estén llenos de amor, para tocar estas personas, para buscarlos, para levantar a los heridos, y a los necesitados.

Señor, necesitamos amarnos unos a otros, sin importar en dónde estemos en definición humana. En la manera en la que tú amas a todos y eres bueno para con todos. Enséñanos a amar, para que seamos conocidos como Tus hijos. En el nombre de Jesús. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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