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Acompáñeme a Mateo capítulo 6 en su Biblia, y vamos a ver de nuevo las lecciones que el Señor tiene para nosotros en esta sección del evangelio de Mateo, el cual es conocido como el Sermón del Monte. Tengo que confesarle algo en este punto, hemos estado en el sermón del monte por mucho tiempo y creo que hay cierta razón por ello. Desde el momento en el que entré por primera vez en el seminario, en 1961, siempre he tenido en mi corazón un deseo tremendo por entender el sermón del monte. Había oído interpretaciones diferentes de como encajaba, a que época pertenecía, y que propósitos tenia y nunca parecieron satisfacer mi propia mente. Y a lo largo de los días del seminario me encontré pensando insatisfecho en términos de entenderlo, y he permitido que estos años que han pasado, realmente no me llevaran a un estudio exhaustivo del sermón del monte.

Y esto ha estado en mi mente por todos estos años, porque creo que es la afirmación más importante de Cristo acerca de la sustancia de Su mensaje para el mundo, demanda atención prioritaria. Y debido a que tantos años han pasado, quizás me he tardado un poco, pero estoy llenando un espacio de muchos anhelos a lo largo de un gran periodo de tiempo. Entonces, espero que usted me permita hacer esto conforme lo hacemos. Inclusive así, debo admitir que únicamente le doy la décima parte de lo que está en mí decir, debido a que las riquezas de esto, simplemente son inagotables.

Con eso en mente, permítame llevarlo a Mateo 6:25, y leyendo hasta el versículo 34, darle el contexto para el siguiente pasaje que estaremos explicando en este mensaje de nuestro Señor. “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió, así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

Ahora, este es un pasaje tremendo, y formará el estudio para las siguientes semanas. Debido a su profundidad y sus riquezas, queremos extraer todo lo que podamos de él. Es añadido a un pasaje previo, el cual quiero leerle, para que tenga el contexto completo. En el versículo 19 recordará que nuestro Señor dijo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará el uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

Ahora, observará usted que en ambos pasajes estamos tratando con bienes físicos, posesiones materiales. En el primero estamos hablando de dinero, de los versículos 19 al 24, como dijimos, lujo. Como tratamos el lujo. En el segundo, versículos 25 al 34, estamos hablando de necesidad, lo que comemos, lo que bebemos, lo que usamos para vestirnos. Podría decir usted que la primera parte está dirigida más a los ricos, que tienden a tomar su lujo, y acumularlo para sus propios fines. Y el segundo está dirigido más a los pobres, quienes tienden a, debido a su pobreza, y su falta de bienes materiales, tienden a cuestionar o dudar de Dios. O viven en temor y ansiedad, dudando si van a tener lo suficiente para comer, y beber y vestirse.

Ahora, ser rico tiene sus problemas y ser pobre también tiene los suyos. La tentación para los ricos es confiar en su riqueza, y la tentación para los pobres es dudar de la provisión de Dios. Pero, el Señor está diciendo en ambos casos, tengo una perspectiva para ti, seas rico o pobre, tu concentración debe estar en mí. Por ejemplo, en el versículo 21 Él dice, “Haceos tesoros en el cielo, porque ahí es dónde quiero tu corazón.” Y en el versículo 33, Él dice, “Buscad primeramente el reino.” En otras palabras, la misma cosa. Coloca de nuevo tu corazón en el cielo, y no te preocupas, Yo te voy a dar todo lo demás. El punto es que quiero que estés concentrado en algo, quiero que tengas un enfoque.

Ahora, el enfoque del mundo es, si es rico, hacerse tesoros en la tierra, versículo 19. El enfoque del mundo, si es pobre, en el versículo 32, es buscar que comeréis, buscar lo que beberéis, buscar con lo que me voy a vestir. Pero ustedes, si son ricos, ustedes busquen inversión celestial. Si usted es pobre, busque el reino de Dios. En otras palabras, cuando hablamos de dinero y posesiones, nuestro enfoque está en Dios, no en esas posesiones. No estamos aferrándonos y buscando cosas, sino que más bien estamos buscando a Dios, y permitiendo que Dios cumpla Sus promesas y sus provisiones para nosotros.

Ahora, con eso como un panorama, quiero tan solo darle una introducción a la segunda sección, que realmente actúa como una transición entre las dos. Y no vamos a entrar de manera específica en ningún versículo en particular hasta la próxima vez. Administrar el dinero, y administrar las posesiones es un problema severo para todos nosotros, y todos estamos muy conscientes de esto. Ahora, todos tenemos diferentes cantidades de dinero, todos nosotros tenemos un ingreso diferente, y eso es por diseño de Dios. Pero todos tenemos el mismo problema de que hacemos con eso, como lo invertimos, como lo gastamos, como lo usamos. Y constantemente tenemos que enfrentar el hecho de que el dinero provee para nosotros, escuche esto, una prueba de espiritualidad verdadera.

De hecho, si usted me pregunta, es la mejor prueba que hay. Puedo decirle más, de un hombre o una mujer espiritualmente, por la manera en la que manejan sus propiedades físicas, que sobre cualquier otra cosa. Es un gran revelador del corazón. Es un problema serio en la vida. Y cuando alguien puede enfrentarlo, manifiesta la fortaleza de la verdadera vida espiritual. Para una pequeña ilustración lo diría de esta manera. El Señor dio 38 parábolas en los evangelios, de esas 38, 16 tienen que ver con cómo manejamos nuestro dinero. Ese es un énfasis serio.

Cristo por ejemplo dijo más del dinero y las posesiones que del cielo y el infierno combinados. En los evangelios, uno de cada diez versículos, uno de cada diez versículos, tratan del dinero o las posesiones. 288 versículos en los 4 evangelios. En la Biblia, hay más de 500 referencias a la oración, hay menos de 500 referencias a la fe, y hay más de 2,000 referencias al dinero y a las posesiones.  Es un asunto serio. Y francamente, no está volviéndose más fácil para nosotros de lo que fue en tiempos bíblicos. De hecho, si podríamos decirlo, es más difícil. Digo, vivimos en un día en el que la tecnología nos ha provisto recursos ilimitados tan increíbles que la prueba es más severa de lo que jamás ha sido.

Nunca ha habido una sociedad, por ejemplo, en la historia del mundo, que ha tenido tantas cosas como nosotros. Simplemente cosas, bienes materiales, productos. Y en Estados Unidos probablemente tenemos más que en cualquier otra parte del mundo, estamos viviendo en riqueza de la cual no se había oído en la historia del mundo. La tecnología moderna ha incrementado nuestra comprensión de diseños y dispositivos al punto en el que ahora podemos crear casi cualquier cosa, corta de la vida misma. ¿Pero sabe usted lo que es revelado? Nuestra riqueza increíble, nuestras comodidades increíbles, nuestro desarrollo increíble para producir bienes materiales ha revelado un problema serio, y es que el hombre no puede manejar lo que produce. No podemos manejar nuestro dinero, y no podemos manejar nuestros bienes materiales. Digo, en el sentido más simple estamos en un proceso de autodestrucción definitiva.

Ahora, todos nosotros estamos muy conscientes de esto. Oímos todo el tiempo acerca de hacia dónde va nuestro país, y hacia dónde va todo el mundo con todos sus problemas económicos y financieros que tenemos. Pero los problemas no son económicos, y los problemas no son financieros, y esa es la razón por la que nadie llega a la solución correcta. Digo, estoy escuchando, usted sabe, como Howard Jarvis y estoy escuchando a Jimmy Carter, quien está diciéndole a todo mundo que hacer. Estoy escuchando a todas las leyes, y a todos los senadores, y todo el consejo, y todas las cosas que están siendo producidas, pero nadie aun realmente ha colocado el dedo en el problema.

Y el problema es éste, usted crea un ambiente con recursos ilimitados, usted crea un ambiente con bienes materiales ilimitados, y usted desata al hombre, y él se va a destruir a sí mismo. No me importa qué tipo de legislación tenga usted, porque hay una verdad básica del hombre, que tiene que reconocer, él en últimas es egoísta de manera total. Y el egoísmo relacionado con la productividad se traduce, en una palabra, avaricia. Y en dónde usted tiene el corazón pecaminoso del hombre, el cual está controlado por el egoísmo, y el egoísmo apegándose a sí mismo a productos, se convierte en avaricia, y usted tiene el fin definitivo de la autodestrucción.

La Biblia nos dice, por ejemplo, en Apocalipsis capítulo 18, que el mundo, el sistema económico mundial en su totalidad llegará a un colapso total. Es correcto. En ultimas va a ser destruido de manera devastadora. El hombre va camino a una autodestrucción total, porque cuando usted continúa proliferando el potencial de producir dinero, y proliferar productos, usted le da al hombre aquello que alimenta lo peor en él, lo cuál es su egoísmo, y él se vuelve un monstruo de avaricia. Lo he dicho antes, siempre me sorprende en cuantos lugares hay cosas que nadie puede usar. Usted simplemente lo mete en lugares, y así es. Estamos obsesionados en nuestro deseo por las cosas, y claro, somos cautivados por los medios masivos de comunicación, por un lado, el Presidente está diciendo, “Recorten. Apriétense el cinturón. Guarden todo.”

Por otro lado, la televisión está diciendo, “Cómpralo, cómpralo, cómpralo. Búscalo. Tienes que tenerlo. Debes tenerlo. Es la vida. No puedes sobrevivir sin esto.” Entonces, la hipocresía del sistema es increíble, y el hombre está atrapado. Se le ha dicho toda su vida que el únicamente va a ser feliz cuando tenga todos los bienes materiales que él pueda tener. Y ahora se les dice que no los puede tener. Y entonces, él está siendo forzado a ser infeliz. Cómo puede ver el problema no es financiero. Oímos acerca de condiciones sin precedentes que están causando lo que es conocido como un caos financiero global. De hecho, estamos viviendo en la primera década en la historia registrada, de una inflación mundial de dos dígitos, y leí recientemente que Los Ángeles es el centro de inflación del mundo. La ultima cuenta indicó que el 26 % en inflación anual al paso que iba el mes pasado.

Y está pasando por todo el mundo, se habla de manera constante de depresión, y colapso, y tenemos el número más elevado de desempleo desde La Depresión. Y me imagino que sabemos que parte de la esencia de esto en términos de cómo todo esto fue generado en realidad, es el cartel árabe que decidió elevar el precio del petróleo, y ha elevado el costo del petróleo por 500%. Y como puede ver, cuando eso sube, entonces todo sube, porque el petróleo genera todo lo que lleva todo producto. Entonces, todo sube. Y esa es la razón por la que como mencioné el domingo por la noche pasado, este oficial naval, me dijo que creían que el siguiente paso de Rusia era atacar Israel porque deben sellar el Mediterráneo.

Han sellado el este en Afganistán, y el norte. Están trabajando por sellar el sur del Océano Indico, y si pueden sellar a las naciones árabes del Mediterráneo pueden aislarlos, y no pueden sacar su petróleo, y entonces pueden entrar y apoderarse, porque pueden ver potencialmente el colapso del mundo en el precio indiscriminado de los productos petroleros. Y entonces, estamos viviendo en esta situación inflacionaria. En Estados Unidos tenemos problemas de dinero monstruosos. Digo, son absolutamente monstruosos. Tenemos un déficit, y tenemos suficiente tinta roja en Estados Unidos como para llenar el Mar Rojo.

Permítame tan solo darle una idea. En 1901 la deuda nacional era menos de 1,000 millones. En 1901 era menos de 1,000 millones. En 1978 eran 800,000 millones, eso es lo que le debemos a los bancos. Para el año próximo estiman que serán más de 3,000 millones, esa es nuestra deuda, el interés es de 4,000 millones al año. ¿Sabe usted que si liquidara los Estados Unidos, no vale 3,000 millones de dólares? No tenemos los bienes para pagar toda la deuda, pero eso no detiene nada. Los precios han subido más de 100% en los últimos 10 años. La familia promedio de 4, de acuerdo con el Departamento de Estados Unidos del Trabajo, ha perdido su capacidad de adquisición, aunque el sueldo se ha duplicado, debido a que la inflación y los impuestos han consumido la ganancia.

¿Piensa usted que eso detiene algo? No. Todavía compramos más. Simplemente nos metemos en deudas para comprarlo. Y el sistema se acomoda a nosotros al producir tarjetas de crédito, para que nuestra avaricia no tenga límites en absoluto. Solía ser que su avaricia en cierta manera era detenida cuando a usted se le acababa el dinero, ¿verdad? Y usted podría decir, “No soy avaro esta semana. No tengo dinero.” Ahora usted puede ser avaro todo el tiempo, porque usted no necesita dinero. Y entonces, que pasa cuando se nos acaba el dinero, simplemente seguimos imprimiendo dinero, y cuando se nos acaba un estándar de plata, seguimos imprimiendo más dinero. Y cuando finalmente se nos acaba el dinero, imprimimos tarjetas, tarjetas de crédito. ¿Y quiere saber qué va a pasar cuando a la gente se le acabe la tarjeta de crédito? Van a robar, porque así es la avaricia. Somos un pueblo avaro.

La compra a crédito a incrementado la inflación. Y después esa maldición de todas las maldiciones en nuestra sociedad, la esposa que trabaja crea más problemas de dinero, colocando más personas en la fuerza laboral, para que compre más productos, para confundir al asunto, como también devastar el hogar. Y, por cierto, las estadísticas han mostrado, acabo de leer esto ayer, que la familia estadounidense está en problemas financieros, y ahora de acuerdo con un 50% record, de todos los divorcios se deben a presión financiera en el hogar.

Y entonces, pensé que quizás podríamos añadir otra frase a la ceremonia del matrimonio: “Hasta que la deuda nos separe”. Ahora, realmente estamos en problemas. No hay salida. Como dije, usted podría liquidar a todo Estados Unidos de Norteamérica, y no podríamos pagar lo que debemos en el banco. Estamos muertos, en términos de eso. Estamos acabados. Y hemos recibido una prueba de la vaca gorda, y creo que vamos rápidamente al paso de autodestruirnos.

Ahora, ¿cuál es la respuesta? Bueno, la gente dice, “Nuestro Presidente dice, y sé que tiene buenas intenciones, simplemente, “Todo mundo apriétese el cinturón.” Bueno, ¿qué nos estás diciendo? ¿qué significa eso? ¿qué es lo que va a hacer eso con el problema real? He estado escuchando las soluciones de todo mundo, y son ineficaces, no tienen esperanza. Estamos en este desastre debido a una sociedad que produjo su potencial, y debido a la maldad del corazón del hombre. Ahora, esta sociedad nos ha estado diciendo a través de la televisión, la radio, los espectaculares y el resto de las cosas, que seremos felices cuando tengamos cosas, y ahora nos dicen de que no podemos tener nuestras cosas. ¡Qué hipocresía! Estamos metidos en esto porque nos han estado diciendo que la felicidad y la paz y el gozo se encuentran en bienes materiales.

Permítame darle la filosofía clave de la vida en el mundo. Aquí viene. Sólo conforme usted acumula suficientes bienes como para satisfacer su estilo en particular de vida, usted realmente puede ser feliz. Esa es la médula. Ese es el meollo. Sólo conforme usted acumula suficientes bienes materiales como satisfacer su estilo de vida en particular, usted realmente puede ser feliz. Y entonces, tenemos toda esta sociedad de personas que han determinado cuales son los bienes que ellos quieren y buscan esas cosas. Tenemos sub-culturas que tienen algún tipo extraño de cosas que están buscando, pero al hombre se le ha dicho que debe tener bienes materiales.

Vi un letrero, en la playera de un hombre, ayer, no lo podía creer: “Después del sexo, lo que más me gusta son las Harley Davidson.” Bueno, sabe lo que eso decía, y él se veía como un hombre que se acababa de bajar de una motocicleta. Usted sabe, tenía grasa de la cabeza al pie. Pero para él, lo que él quería era una mujer y una Harley Davidson. Digo, así es como él veía la vida. Eso era la vida. Y entonces, si él tan solo podía tener suficiente dinero para conseguir a la mujer correcta, y la máquina correcta, él estaba feliz, él pensó. Y si tan solo podemos conseguir un auto más lujoso, simplemente conseguir ese nuevo guardarropa, simplemente hacer ese viaje, simplemente conseguir esa casa más grande o lo que sea, podemos ser felices.

Eso es lo que nos dicen. Si tan solo podemos tener el bien material correcto. Y eso es exactamente lo que los medios masivos de comunicación nos promueven todo el tiempo. Y nos sentamos, usted sabe, y vemos los grandes promocionales, y van a poner a este hombre en su auto del año, y lo van a convertir en el hombre macho, y todas las mujeres van a gritar conforme él va por la calle. Y él realmente va a estar feliz. Y si usted no se ve muy bien vestido en la casa, con su bata, y los hilos que están colgando, y usted ve los anuncios de la moda. Esto es lo que el mundo sigue diciendo. Y ahora nos están diciendo, “Ya no lo puedes tener.” Literalmente, y ésta es la severidad de la situación en la que estamos, alguien le ha estado mintiendo al mundo a lo largo de este proceso, y están tratando de cambiar ahora la situación. Nos han estado diciendo, así era nuestra vida, y ahora están diciendo, ya no las podemos tener. No va a funcionar.

La gente dice. “Oh, hay tantos ladrones el día de hoy, hay tanto robo, ¿por qué? el hombre está empeorando.” Bueno, ese no es el problema, el problema es que usted tan solo tiene que seguir diciéndole que debe tener bienes materiales para estar feliz, y en ultimas va a tener que robar para tenerlo.

Entonces, no estoy interesado en las soluciones del mundo, porque son hipócritas. Cuando dicen, “Refrénense, apriétense el cinturón, hagan esto. Sabe una cosa, deje de ir a comprar una Big Mac y coman una normal. No puedes mantener el estándar en el que vives.” Cuando eso me dicen, yo digo, “Bueno, ese no es el problema. Estás jugando en la periferia. El problema es que nos has dicho que nunca seremos felices, hasta que podamos absorber los bienes materiales para tener el estilo de vida que buscamos. Si ustedes nos dicen eso, entonces así vamos a vivir, y ahora nos dicen que no hagamos eso. Algo hipócrita en esto.

Como puede ver, el problema con el hombre, es que se le ha mentido toda la vida. Y tristemente los cristianos han creído esto. E inclusive pensamos que la felicidad viene en los bienes materiales. El cristianismo inclusive se ha convertido en un gran negocio. Richard Kabadil ha dicho, “Los cristianos son culpables de ascender en la sociedad.” Estamos tratando con tanta rapidez por subir a lo largo de la escalera, junto con los ricos, y los famosos, y los populares. Pero eso no es lo que nuestro Señor dijo. Nuestro corazón debe estar en el cielo, porque nuestro tesoro está ahí, y no encontramos felicidad en nuestras vidas en los bienes materiales. No estoy en contra de esos bienes materiales, simplemente no los busco. Si Dios quiere darnos cosas, esa es Su mano buena, y de gracia, pero si hacemos de esas cosas el amor de nuestra vida, estamos equivocados.

Y creo que básicamente, es porque se nos ha mentido acerca de donde está el contentamiento real. Escuche la Palabra de Dios, Filipenses 4:11 y 12, ha sido una paráfrasis, no la busque. Simplemente escuche la paráfrasis. “No que jamás estuve en necesidad, dice Pablo, porque he aprendido a cómo vivir de manera feliz, tenga mucho o poco. Sé cómo vivir en casis nada o con todo, he aprendido el secreto del contentamiento en toda situación. Sea con un estómago lleno, o con hambre, sea con necesidad, sea con suficiente o con necesidad. Eso es todo.

Pablo dice, “Saben una cosa. Tengo contentamiento que es absoluta y totalmente algo que no está relacionado a las posesiones. ¿No es eso bueno? Esa es la distinción de un creyente, él busca el reino y Dios se encarga de eso, él coloca su tesoro en el cielo, y el Señor se encarga de su necesidad. Eso es lo que estamos diciendo. Eso es lo que el Señor está enseñando.

Ahora, recuerde que los fariseos y los escribas, a quienes Jesús dirigió gran parte de Su enseñanza aquí, eran avaros, eran avaros, y tenían la perspectiva influenciada, tenían la perspectiva del mundo de que usted será feliz y estará contento solo cuando haya acumulado suficiente riqueza para satisfacer su estilo de vida deseado. Pero la Biblia dice que su contentamiento es independiente de los bienes, es independiente de los bienes materiales. Su contentamiento viene en Dios, no en los bienes.

Ahora, permítame seguir eso por un minuto. Y esto es tan sólo la introducción al texto, al que llegaremos la próxima vez. Nuestro contentamiento debe ser hallado en Dios. Permítame decirle por qué. Tres palabras quiero darle, que se relacionan con el asunto del contentamiento con Dios. Número uno, es la palabra posesión. Escríbala, posesión. Ahora, esto quiere decir que Dios es dueño de todo. La Biblia dice que Dios es el único dueño de todo, ¿muy bien? Dios es el único dueño de todo, ¿de qué? de todo. Todo. Ahora, ¿entiende usted lo que quiero decir con eso? Todo. Todo lo que hay Él lo posee: la ropa de usted, sus zapatos, su reloj, su casa, su auto, sus hijos, todo, su jardín, todo. Todo. Él es dueño de todo.

En el Salmo 24:1 dice esto, “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan.” Ahora, eso es bastante simple, ¿no es cierto? Digo, usted no necesita mucha explicación de eso, todo en el mundo es de Él. En 1 Crónicas 29:11 dice esto, “Todo lo que hay en los cielos y en la tierra, es tuyo oh Jehová, y éste es tu reino.” Muy bien, si voy a estar contento en la vida como cristiano. Entonces, la primera cosa que tengo que reconocer es que todo le pertenece a Dios. Todo.

Entonces, observe este corolario. Entonces jamás puedo ganar nada de cualquier manera. Entendió eso, es de Él. Para aprender a estar contento, usted reconoce que Dios es el único dueño de todo. Ahora, escuche esto, si usted cree por un minuto que usted es dueño de una sola posesión, entonces, esa posesión que usted cree que es de usted, va a gobernar sus actitudes espirituales. Y eso es malo. Permítame darle una ilustración. Tenemos una camioneta, porque tenemos cuatro hijos. Y entonces tenemos una camioneta, una camioneta Ford 1977 que disfrutamos como familia. Ahora, creo que es importante cuidar a esa camioneta, porque cuesta mucho conseguir otra. Y entonces, quiero cuidarla.

Ahora, si yo digo, “Hombre, esta es mi camioneta.” Voy a cuidar mi camioneta. Y mi camioneta va por el camino y alguien viene a una intersección y choca mi camioneta. Ahora, si esa es mi camioneta, entonces estoy muy enojado con esa persona que chocó mi camioneta. Y mi reacción va a ser, “No puede ser tan torpe. Tienes que ver por dónde vas.” Y entonces voy a descubrir lo inevitable, él no tiene seguro, y mi santificación va a alejarse aún más de mi control. Y después voy a tener que llevarlo al taller y el hombre no va a poder igualar la pintura de manera apropiada, y voy a tener que regresar, y voy a tener ahí otro problema, y voy a estar enojado con él. Y después voy a ir por la calle así, porque la carrocería está chueca, y usted no puede arreglar eso. Y eso va a desgastar mis llantas. Y eso me va a costar dinero, y voy a estar muy enojado.

Pero como puede ver, esa no es mi camioneta. Entonces si alguien le choca esa camioneta, únicamente voy a decir Señor, Tú debes tener cuidado por como cuidas de Tu camioneta, siento mucho que esto le pasó a Tu camioneta, espero que tengas los recursos para arreglarla. Tengo que enfrentar cosas en mi vida, o desde mi perspectiva o la de Él. Y mientras que sea de Él no me preocupo. Llegaron corriendo con Juan Wesley, un día y le dijeron, “Señor Wesley,” Wesley quien no estaba en casa, “pasó una tragedia terrible, su casa se quemó.” Él dijo, “Estás equivocado.” Y ellos dijeron, “No, no. Tu casa se quemó.” Él dijo, “No, eso no es verdad.” Ellos dijeron, “Bueno, estamos diciendo que tu casa se quemó.” Y él dijo, “Bueno, oigo lo que estás diciendo, pero no es mía, es del Señor. Y francamente, es una responsabilidad menos porque preocuparme.” Creo que así debemos pensar. Pero eso no es lo que se nos ha enseñado. Eso no es lo que se nos ha enseñado.

La acumulación de propiedad personal es el legado del mundo para nosotros. Y necesitamos romper ese entendimiento. No somos dueños de nada. Yo no soy dueño de mi casa, mi auto, mis hijos, no soy dueño de nada. Por lo tanto, las implicaciones de esto son tremendas, por lo tanto, si pierdo algo, realmente no lo perdí porque de cualquier manera nunca fui dueño de eso. Si alguien más lo necesita tiene tanto derecho a tenerlo como yo, porque si yo no soy dueño de eso, pero el Señor sí, y si el Señor sabe que lo necesitan, es de ellos. Digo, si todo lo que tengo es dado a alguien más, ese no es mi problema. El Señor va a tener que quitárselo a alguien para satisfacer mi necesidad. Pero tengo que iniciar con la comprensión de que Dios es dueño de todo. Pero este es un problema para nosotros en Estados Unidos, porque este concepto entero de capitalismo ha sido un legado tan enfatizado en Estados Unidos, en nosotros, y estamos dispuestos a ponernos de pie y a pelear por ello a tal grado, que olvidamos que ni siquiera es un principio cristiano. En absoluto. 

Ahora, en 1914, un hombre llamado Harvey Calkins escribió un libro, y el libro es titulado “Los Elementos de la Administración”. Y él dijo en ese libro, algunas cosas muy, muy importantes que creo que le van a ayudar a usted entender porque digo esto. Él dijo que hemos recibido un legado de posesión de nuestra sociedad, y no de la Biblia. Esta es una cita, él lo dice de esta manera: “Ha existido únicamente una nación cuyo concepto de las posesiones estuvo basada en la posesión de Dios. Y esa fue la nación de Israel. El resto de las naciones que conocemos, los egipcios, los griegos, los romanos, su filosofía de poseer propiedades y sus leyes con relación a la propiedad, estaban basadas en el concepto de que el individuo era dueño de lo que él poseía. ¿De dónde recibimos nuestros estándares de posesión de propiedad? Está arraigada en la ley del imperio romano. La filosofía romana de la vida se cristalizó en la ley romana, y a través de esa ley estandarizada en la civilización cristiana, no estuvo edificada sobre la ley Señor, la cual es posesión por parte de Dios, sino que estuvo edificada sobre la ley del hombre, la cual es posesión del hombre.”

“El hombre promedio,” dice Calkins, “a menos de que haya enfrentado el asunto de frente, y se haya liberado de las tradiciones heredadas, permanece atrapado en un concepto falso de la posesión. Su instinto cristiano está enredado con la creencia honesta de que él es el dueño de lo que meramente se le ha dado para poseer, su historia entera y la cultura entera lo cautivan, lo empujan para que crea que él es el dueño de su propiedad.” (Fin de la cita) Y eso no es verdad. O en un sentido legal en Estados Unidos, debido a que esa es nuestra filosofía, es verdad, pero en un sentido real, usted no es dueño de nada, y yo tampoco. Y si no lo sé, entonces no me importa si lo pierdo, y no me molesta mucho si lo gano, porque de cualquier manera nunca ha sido mío.      

Segunda palabra. Primera palabra, posesión. En entender el contentamiento con Dios hay una segunda palabra, y esa es “control”. La primera cosa que usted tiene que entender es que Dios es dueño de todo. La segunda cosa es que Él controla todo. Él controla todo. Él es el dueño y el controlador. Por ejemplo, el Antiguo Testamento presenta una atención especial al hecho de que Dios controla todas las circunstancias para sus propios fines. Escuche 1 Crónicas 29, parafraseándolo de nuevo. “Te adoramos, como aquel que está en control de todo.” Me encanta eso. “Te adoramos como aquel que está en control de todo. Las riquezas y la honra vienen de ti únicamente, y tú eres el gobernante de toda la humanidad. Tu mano controla el poder, y la fuerza, y es a tu discreción que los hombres son hechos grandes y reciben fortaleza.” En otras palabras, Dios, Tú controlas todo. Tú controlas las riquezas, Tú controlas el honor. Tú controlas el poder y la fuerza, y la grandeza, y la fortaleza. Tú decides todo. Tú mueves los bienes materiales por todos lados.

Daniel en el capítulo 2. Si usted estuvo con nosotros recordará estaba alabando a Dios, y esto es lo que él dijo, me encanta esto, Daniel 2:20, él dijo: “Bendito sea el nombre de Dios, por los siglos de los siglos, porque solo Él tiene toda la sabiduría y todo el poder.” Ahora escuche esto: “Los acontecimientos del mundo están bajo Su control.” En otras palabras, Daniel dice, Dios tú controlas todo. Y más adelante en el libro de Daniel cuando Daniel fue arrojado al foso de los leones, ese tipo de teología realmente lo fortaleció, ¿verdad? Él llegó al foso de los leones y él estuvo en circunstancias terribles. Digo, usted no puede imaginarse algo peor, que ser arrojado en un foso con muchos leones hambrientos. Y habían muchos leones por cierto, los suficientes como para devorar a una familia entera, de parientes que fueron arrojados ahí. Y todos fueron comidos antes de que llegaran al suelo. Entonces, había un buen número de ellos ahí.

Bueno, arrojaron a Daniel ahí, y él tuvo un tiempo maravilloso, él estuvo cómodo, él estuvo relajado, él probablemente se acostó en un león grande y cómodo y se durmió. Y el rey, el rey, quien estaba en circunstancias perfectas, viviendo en el palacio babilónico, con los jardines colgantes, y todo el asombro y la pompa que podía ser de él, como el más grande monarca en el mundo, al mismo tiempo Daniel estaba disfrutando de una gran tarde con los leones, no podía comer, no podía dormir, no podía beber, él no quería ser entretenido, ¿por qué? ¿cuál es la diferencia? Daniel sabía que, en cualquier situación, Dios estaba en control total. El otro hombre era un desastre, porque no tenía un sentido del Controlador divino, las circunstancias estaban más allá de su control. Esa es la diferencia. Daniel sabía que Dios estaba en control.

Ahora escuche, si usted sabe que Dios es dueño de todo y controla todo, entonces usted no va a colocar su esperanza en el lujo, y usted no va a temer si no tiene suficiente en necesidad. Dios sabe lo que usted necesita. Dios dice que Él va a proveer para todas sus necesidades conforme a sus riquezas por Cristo Jesús. Él le va a dar todo lo que necesita, Él va a encargase de todo lo que es necesario para su vida, Dios va a darle a usted lo que Él sabe que usted tiene que tener para invertir en Su reino. Dios se encarga de todo eso. Esa no debe ser su preocupación. Y esa es la razón por la que dice en este pasaje, tres veces, “no os afanéis”. No se preocupen.

Ahora, hay una tercera palabra que quiero que vea, esa es la palabra “provisión”. Posición, Control, y Provisión. Dios es dueño de todo, ahora observe esto, Él es dueño de todo, y Él controla todo para proveer para los suyos. Ahora, ¿escucho eso? Él es dueño de todo, y controla todo para proveer. El Antiguo Testamento le da muchos nombres, pero uno de los más hermosos de los nombres de Dios es Jehová Jireh. Jehová Jireh significa el Señor que provee, el Señor que provee. Es una característica de Dios a tal grado que es Su nombre.

Ahora, nunca debatiríamos que Dios es amor, y nunca debatiríamos que Dios es glorioso, y que Dios es grande y poderoso, y santo, y justo, y bueno. Pero algunos debatirían que Dios provee. Y podrían cuestionar, y dudar y tener miedo, porque Dios no va a satisfacer sus necesidades. Y eso es exactamente de lo que el Señor habla en los versículos 25 al 34, cuando Él dice, “No se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a usar de ropa, o todas esas cosas, el Señor todavía es Jehová Jireh. Ese es su nombre, y Su nombre es sinónimo con un atributo. Dios es un Dios que provee. Y esa es la razón por la que David dijo, “Nunca he visto al pueblo de Dios mendigando por,” ¿qué? “pan,” porque Dios es Jehová Jireh.

En Lucas 12, versículos 30 y 31, de nuevo haciendo una paráfrasis del texto, dice, “Toda la humanidad lucha por su pan diario.” Hombre, el mundo escarba y rasca y se aferra y acumula, y se asegura de que tenga lo suficiente, pero en contraste a eso, “Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, y Él siempre les dará todo lo que necesitan día tras día. Que promesa, que promesa tan increíblemente maravillosa. Él conoce su necesidad. Escuche, yo no tengo que ser dueño de todo para satisfacer mi necesidad. No tengo que controlar todo para satisfacer mi necesidad. Puedo recibir lo que Dios me da, puedo invertirlo en Su reino eterno. Puedo hacer a un lado toda la ansiedad acerca de mis necesidades, y puedo adorar a Dios con mi vida, y tengo la promesa absoluta de que Él va a proveer todo lo que necesito, inclusive más allá de eso. Para mí, esa es una cosa tremenda.

En 1 Timoteo 6 dice, “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con eso.” ¿Está usted contento? ¿está contento, o se aferra buscando más, negando a Dios en el proceso? En la Segunda Guerra Mundial hubieron muchas personas matadas, como usted bien lo sabe. Y la matanza de muchos adultos dejó a muchos huérfanos. Los aliados, al término de la segunda guerra mundial, querían hacer algo para ayudar a los huérfanos pequeños. Y entonces, proveyeron algunos campamentos y reunían a los huérfanos y los alimentaban ahí, y trataban de encontrarles un lugar para ubicarlos. Y conforme comenzaban a alimentarlos de su malnutrición, comenzaban a desarrollarse y a crecer, y podían recibir más y más alimento. Y, estaban recibiendo el mejor cuidado y el mejor alimento.

Pero en uno de estos campamentos en particular, estaban realmente perplejos porque los niños no podían dormir. Comían tres buenas comidas, pero en la noche se quedaban despiertos y no podían dormir. No podían entender que era. si era algún problema físico o que. Finalmente, agotando lo físico, trajeron algunos psicólogos para hacer un estudio de estos huérfanos, para saber por qué con todo ese alimento y cuidado todavía no podían dormir. Bueno, los psicólogos presentaron una solución. Cada noche, cuando los pequeños eran metidos en la cama, alguien pasaba junto a las camas, y en cada pequeña mano colocaba un gran pedazo de pan. Y entonces, lo último que experimentaban por la noche, era cerrar su pequeña mano, colocada en el pan. Acostarse con el pan, e invariablemente, en cuestión de días, estaban todos durmiendo toda la noche. ¿Por qué? Aunque eran alimentados hasta quedar satisfechos durante el día, su experiencia les había enseñado que no había esperanza para mañana, y en ansiedad por lo que podría suceder al día siguiente, no podían dormir. No podían disfrutar lo que tenían porque tenían miedo del futuro.

Oh conozco muchas personas así. Los niños pequeños no pudieron dormir porque pasaron demasiados días sin alimento, y cuando tuvieron un pequeño pedazo de pan en su mano, y sabían que por lo menos tendrían desayuno para mañana, pudieron dormir. ¿Sabe usted lo que Dios ha hecho por nosotros? Yo creo que Dios nos ha dado un pedazo de pan en nuestra mano, y nunca me voy a la cama sin ese pequeño pedazo de pan. Y ¿sabe usted cuál es ese pequeño pedazo de pan? Es este: “Mi Dios pues suplirá,” ¿qué? “todo lo que os falta, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”  Y si tengo ese pequeño pedazo de pan en mi mano, puedo dormir. No necesito acumular para el futuro, no necesito almacenar para el futuro. Dios es el dueño de todo en el mundo, y Dios controla todos esos bienes materiales, y lo hace para proveer para mí. ¿Por qué? porque soy su hijo. Y esa es la razón por la que el Señor dice, ¿no saben que su Padre celestial las alimenta?, en el versículo 26, a las aves. ¿Y no son ustedes mejores que ellas? Digo, si Él alimenta a las aves, va a alimentar a sus propios hijos. ¡Qué gran verdad! Él es el dueño y el Controlador, y el Proveedor.

Entonces, la vida para mí, como puede ver como cristiano, no consiste en la abundancia de cosas que poseo, Lucas 12:15. Esa no es la vida para mí. La vida para mí está en estar, Hebreos 13:5, contento con esas cosas que tengo. Ahora, si el Señor escoge darme más, está bien. Tengo que recordar que es de Él de cualquier manera, y tiene que ser usado para Su gloria, y para Su reino. Y todo se reduce a esto, algunas veces, bueno, digo, hay una necesidad por aquí, tal y tal tiene una necesidad. Y después algo me dice: Sí, ¿pero que hay acerca del futuro? Bueno, se te podrá acabar la comida, o no sabes lo que va a pasar o tus hijos podrán enfermarse, o algo podría pasar, pero, tal y tal tiene una necesidad, tengo esto, y lo necesitan ahora, ¿y estoy viendo al futuro? Esa no es una decisión para mí. Voy a tomar ese recurso que Dios posee, y lo voy a usar a la manera de Dios para proveer, y en el futuro Dios va a proveerlo de otra manera.

Cuando se reduce a eso, ahora, algunas personas no pueden tomar esa decisión. Y entonces, tendemos a apilar y almacenar cantidades desenfrenadas. No quiero decir que está mal planear para el futuro. Creo que Dios espera que hagamos eso, está en el libro de Proverbios el hacer eso. Pero estoy hablando de cuando usted se aferra a eso, y cuando su esperanza está en eso, y su fe está en eso, y usted vive en temor de eso, y usted no puede soltar eso. Y usted siente que es de usted. Sabe una cosa, tengo que admitirle, que cuando yo veo una necesidad, y alguien hace una apelación a esa necesidad, simplemente hay algo en mí que simplemente quiere empujar todo en esa dirección. ¿Se siente usted así? Simplemente, esa es la dirección en la que mi corazón va, y no siempre pienso en el futuro, quedándome corto de ser necio, creo que esa es la manera en la que tenemos que aprender a vivir, acumular dinero y posesiones no provee contentamiento.

Estar contento es colocar su tesoro en una bóveda celestial en dónde va a tener dividendos eternos. Estar contento es no preocuparse por lo que usted va a comer o va a beber, o lo que va usted a usar de vestido, sino simplemente tener en su mano ese pequeño pedazo de pan cada noche, cuando usted se acuesta, que dice, “mi Dios suplirá todo lo que os falta.” Y después, sean cual sean los recursos que tengo, los hago disponibles a quien lo necesite. Entonces, una relación correcta con Dios, está en el fondo del contentamiento verdadero. Confiar en Él como Poseedor, Controlador, y Proveedor. Eso amigos es la respuesta de la Biblia. La respuesta de la Biblia a la inflación, la respuesta de la Biblia a la avaricia, la respuesta de la Biblia al robo, la respuesta de la Biblia al egoísmo y a la soberbia. Es simplemente creer que Dios va a satisfacer todas sus necesidades, después de todo Él es su Padre.

¿De qué tiene que preocuparse? Me atrevo a decir que la razón por la que esos huérfanos pequeños tenían miedo, era porque eran huérfanos. Eh, no tenían un padre que les proveyera. Nosotros sí. Ahora, no estoy diciendo que está mal tener posesiones, no estoy diciendo que está mal tener dinero, únicamente estoy diciendo que está mal codiciarlas, y aferrase a ellas, y construir su vida en torno a ellas. Realmente creo que este es un problema serio que enfrenta la iglesia en la actualidad. Creo que el cristianismo en lugar de ofrecer una alternativa, en lugar de ser distinto, en lugar de apartarse del mundo se ha vuelto materialista en tantas maneras, buscando su satisfacción personal. Es algo terrible. Ya no sé si los cristianos están dispuestos a ser la escoria del mundo. Digo, usted sabe esta idea de ascender en la escala.

John White dice, y él ha escrito un libro muy útil, usted lo debería leer, se llama “La Vaca Dorada.” Y John White dice en ese libro que: “nos hemos postrado ante la vaca dorada del materialismo, y necesitamos que Cristo tome un látigo, y limpie el templo de nuevo.” Permítame leerle algunos párrafos de su libro. “La iglesia del siglo 20 también ha olvidado a que amo le pertenece, pintándose a sí misma como una prostituta en su retrato torpe del señor dinero. O para usar otra imagen, la iglesia se ha convertido en una prostituta que está buscando a una vaca dorada; no un becerro, si es tan amable en entender, sino una vaca. Y la llamo una vaca dorada, porque su ubre está hinchada de oro líquido. Especialmente en el occidente, en dónde ella pasta en campos llenos de pasto verde. Sus sacerdotes la aplacan al matar principios piadosos, sobre la sangre de los cuales ella ve con satisfacción tranquila. Filas ansiosas de adoradores se postran ante las cubetas de ella, aunque el oro sale de manera interminable, los adoradores están temblando, no sea que su provisión de victimas sacrificiales llegue algún día a dejar de apaciguarla.”

Después White dice: “Solía estar enojado con mis colegas fundamentalistas, y enojado en contra de ciertas instituciones evangélicas, debido a sus actitudes materialistas. Pero mi enojo se ha quitado desde hace mucho tiempo. Inclusive pasé por una etapa de amabilidad, que Dios me perdone, ¿quién soy yo para enojarme o ser amable? Conozco algunos hijos cuyas madres son prostitutas, ¿puede imaginarse como se siente el descubrir que su madre se acuesta con hombres por dinero? Como hecho, dichos niños sienten una variedad de emociones, pasando desde la indiferencia al rechazo amargo, a la vergüenza, a sentirse heridos, mezclados con compasión.

Es difícil dejar de amar a tu propia madre, aun si ella es una prostituta, solo tienes una. El fundamentalismo es mi madre, yo crecí en su seno cálido, ella cuidó de mí con amor y me enseñó todo lo que ella sabía. Le debo a ella, humanamente hablando mi vida, mi alimento espiritual, y muchos de mis primeros gozos. Ella me presentó al Salvador y me ensenó a alimentarme del pan de vida. Nuestra relación no fue todo miel y rosas, pero ella fue la única madre que tuve, me aferré a ella en ese entonces, y me parece difícil no apoyarme en ella ahora. Si ella me decepciona en ocasiones, tengo la suficiente edad como para darme cuenta que ninguna madre es perfecta. Pero descubrir que ella fue una prostituta, y ella permitió que la usaran por dinero, otro asunto. Y conforme el movimiento evangélico más grande, de manera gradual la reemplazó en mi vida, fue doloroso hacer el mismo descubrimiento dos veces.” (Fin de la cita).

Es bastante potente y verdadero. Creo que las iglesias en la actualidad, enfrentan un materialismo colectivo tremendo por parte de sus miembros. Somos como el hombre en Lucas 12, de quien la Biblia dice que siguió construyendo graneros que eran más y más, y más grandes. Y esto no es para los cristianos. ¿En dónde podemos encontrar nuestra identidad distintiva en el mundo, si caemos presa a esto que domina tanto la manera de pensar del mundo? Ahora, de nuevo, no estoy diciendo que debemos ser pobres. Digo, voy a ser muy personal en esto. Tomo al predicador, por ejemplo, algunas personas piensan que el predicador debería ser muy pobre, hacerlo un hombre de oración. Bueno, eso está bien.

Otras personas piensan que el predicador debería ser muy rico porque si él es muy rico él va a atraer a personas ricas, y las personas ricas van a alimentar el presupuesto. Pastor de lujo, congregación de lujo, ¿verdad? John White dice algo acerca de eso que creo que es interesante. Él dijo, “Si usted tiene problemas acerca de que pagarle a su pastor, ¿habría algo de malo con darle 50% más de la suma que le parezca razonable? ¿tiene usted miedo de que lo va a hacer demasiado consciente del dinero? Si es así, que tuvo que ver usted en designarlo como su pastor. Si usted está en una posición de escoger un pastor, también debería saber que Dios espera que usted discierna si él tiene una debilidad con el dinero, y si él tiene una debilidad por el dinero usted nunca debería haberle dado la responsabilidad de un pastorado, porque la Biblia dice que él no debe ser codicioso de ganancia deshonesta.”

“A algunas iglesias les gusta pagar sueldos altos, porque el estándar de vida del pastor va a afectar el tipo de personas que asisten, pero Dios se preocupa por los motivos, no por las cantidades. ¿Resiente usted el pensamiento de que su pastor tenga demasiado dinero? Entonces, duplique su sueldo para mostrarle su amor hacia él. Pero dice usted, “¿no hay mejores maneras de mostrar amor?” Bueno, claro que las hay. Pero porque no mostrarle amor de esa manera también. Me pregunta qué pasa si el sueldo es demasiado para él. Entonces respondo, ese es el problema del pastor. Él podría dar más dinero, por ejemplo, ore porque tenga sabiduría, al manejar lo que no necesita.”

Ahora escuche, le leí eso, porque Grace Church ya me paga demasiado dinero. Y varios años atrás uno de los hombres le pregunté eso, ¿Por qué me pagan tanto dinero? Y ellos dijeron: “Porque queremos ver que haces con lo que no necesitas.” Eso es apropiado, tengo esa responsabilidad, ¿no es cierto? No es cuestión de cuanto tiene usted, es cuestión de donde está su corazón. Puedo recibir del Señor. Sabe una cosa, es sorprendente en el cristianismo en la actualidad, hay personas que vienen y hablan en nuestra iglesia, pero su cuota mínima, son $5,000 dólares. Hay personas que quieren venir y cantar, y cobran $8,000 dólares como mínimo. Ahora, no todos son así. O hay muchas personas que van a dar un testimonio por Cristo, por $1,500 dólares, muchos de ellos.

Como puede ver, nos hemos metido en una situación. Hablé con una casa de publicaciones que recientemente me dijo, que para que un autor firmara en la línea de abajo, para comprometerse de que iba a escribir un libro cristiano para ellos, tenían que pagarle $200,000 dólares por adelantado. Ahora, los libros son un ministerio maravilloso, pero si usted escribe un libro para producir dinero, ese es un motivo equivocado. Si usted escribe un libro para honrar a Dios, y para extender Su reino, entonces si Él escoge darle dinero de eso, eso es maravilloso. Y usted usa eso como Su posesión, bajo Su control para proveer para su cuerpo.

Como puede ver, todo está en su perspectiva. Y permítame decir esto, conforme concluimos nuestros pensamientos. Todo lo que usted tiene, todo su dinero y posesiones, ahora escuche esto, más que cualquier otra cosa, ahora escuche esto, usted no lo necesita para satisfacer sus necesidades, Dios va a hacer eso de cualquier manera, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no los da? ¿Por qué tiene usted su casa, su auto, su cuenta de banco? ¿Por qué tiene eso? Le voy a decir porque, aquí está: “Es una prueba de su espiritualidad.” Escuchó eso, es lo que es, es una prueba de su espiritualidad. Como está usted, es el punto. Usted no lo necesita porque Dios va a cuidar de usted de cualquier manera, es una prueba, y Dios está probando la legitimidad de su profesión espiritual por lo que usted posee. ¿Es aterrador, no es cierto? Yo creo que quizás el mejor revelador de la espiritualidad verdadera es el dinero.

Y eso es lo que el Señor va a mostrarnos conforme seguimos en este texto. Cómo manejar el lujo, eso es el 19–24; cómo manejar la necesidad, 25–34. Ahora escuche, voy a cerrar con este pensamiento. Una lectura cuidadosa de la Biblia revelará que la gente rica es condenada. Es verdad, la gente rica es condenada en la Biblia. Pero escuche, nunca son condenados por sus riquezas, siempre son condenados por el mal uso de las riquezas. ¿Escucho eso? El mal uso. Vivimos en una sociedad que conoce riquezas, que Dios nos ayude a no usar mal eso. La gente pobre también es condenada en la Biblia, no porque son pobres, sino porque en su pobreza cuestionan la equidad de Dios y el amor de Dios. Ser pobre es una prueba de confianza, y también lo es ser rico. Cuando usted lo tiene, usted confía en él, y cuando usted no lo tiene, quizás ha dejado de confiar en Dios. No importa como lo vea, las posesiones y el dinero son una prueba espiritual.

Ahora, espero que usted se haya examinado a sí mismo en el área de los lujos, en el texto pasado, y se examinará en las necesidades en el que viene. Esa es la razón por la que Proverbios 30:8–9 le dice al Señor: “Señor, no me des pobreza, ni riquezas. No me des el extremo o el otro, simplemente dame mi pan necesario, de otra manera puedo tener demasiado y olvidarte y decir: “Quién es Jehová? O siendo pobre, robe, y deshonre el nombre de mi Dios.”

Como puede ver tener es una prueba, y también lo es no tenerlo. El que lo tiene se ve tentado a no confiar en Dios, y el que no lo tiene se ve tentado a deshonrar Su nombre. Y entonces somos probados. La pregunta es, cómo estamos. Tenemos tanto más conforme entramos en este texto. Permítame decirle lo que va a venir la próxima semana. Tres razones por las que usted nunca debe preocuparse por el dinero. Tres razones por las que nunca debe preocuparse. Y veremos eso la próxima vez.  

Oremos juntos. Padre nuestro, esto simplemente ha sido un tiempo muy práctico esta mañana. Sin embargo, realmente un tiempo de adoración. No podemos adorarte de manera apropiada, a menos de que podamos adorarte con nuestro dinero, y bienes. Te adoramos al hacer tesoro en el cielo, y al buscar primero el reino y dejar que Tú añadas todas estas necesidades. Ayúdanos Señor a adorarte con un corazón verdadero y puro. Gracias porque Tú eres dueño de todo, Tú controlas todo, Tú provees todo para Tus hijos. Y Señor, simplemente se también que hay algunos aquí en el medio de nosotros en esta mañana, que no son Tus hijos, Tú los amas, y moriste por ellos, pero nunca han dicho sí, nunca han abierto su corazón para recibirte, no están en Tú familia y no tienen garantía de Tú provisión.

Oramos Señor que sea el día en el que sus corazones sean abiertos por el Espíritu de Dios, que sus corazones se vuelvan receptivos el día en el que creen en Jesucristo quien murió y resucitó por ellos, y entren en base al milagro del nacimiento en Tú familia, y estén bajo la providencia de Tú cuidado. Oramos Señor que esto pueda suceder en muchos corazones en esta mañana. Algunos que vinieron aquí, afuera de la familia, pueden irse a casa en la familia. Y algunos Padre, que han estado en la familia, pero que han desperdiciado los recursos, y han sido posesivos y egoístas y avaros, y ha tocado a cada uno de nosotros, incluyendo mi propio corazón, se puedan ir con una determinación nueva de vivir de tal manera para Tú honor que nuestro tesoro esté en el cielo, y que nuestra búsqueda sea por Tú reino y justicia.

Gracias por mostrar tanta gracia, Padre. No solo simplemente al darnos lo que pensamos que poseemos, sino al darnos el mundo y la eternidad. En el nombre de Cristo. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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