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Acompáñeme en su Biblia al décimo capítulo de Mateo, Mateo capítulo 10. En la experiencia maravillosa y continua de estudiar el evangelio de Mateo, hemos llegado al capítulo 10. El capítulo comienza con una presentación de los doce discípulos y a partir de ahí pasa a su envío inicial en el ministerio. Antes de que entremos a cómo el Señor los preparó y los envió, hemos estado viendo quienes son. Y simplemente como contexto, permítame leer los versículos 1 hasta la primera parte del versículo 5, hablando del Señor dice:

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananista y Judas Iscariote, el que también le entregó. A estos doce envió Jesús.”  

Ahora, ésta es la cuarta parte en nuestra serie de los hombres del Maestro, y estamos estado viendo estos individuos a quienes nuestro Señor escogió y envió a predicar el reino, a sanar, y echar fuera demonios. Hemos descubierto, creo yo, que es fascinante darnos cuenta de que a pesar de lo que se cree de manera tradicional de ellos, fueron hombres muy ordinarios, comunes y corrientes, muy parecidos a nosotros. Realmente todo lo opuesto del aire de santidad que podríamos suponer, les perteneció en casi de una manera fuera de éste mundo. Simplemente al presentar nuestros pensamientos para ésta mañana, estaba leyendo una cita ésta semana de Henry Drummond, quien fue un autor, predicador, quien escribió el pequeño libro “La cosa más grande en el mundo” de 1 Corintios 13.

En una ocasión cuando él estuvo en Inglaterra se limitó a hablar en un club de Londres, de alta sociedad. Al llegar, él se dio cuenta de que todos los miembros estaban presentes, y todo estaba arreglado para su mensaje. Y comenzó su discurso con ésta verdad muy provocativa: “Damas y caballeros, la cuota de entrada al Reino de los Cielos no es nada, no obstante, la suscripción anual es todo.” Ahora, esos hombres en ese club sabían lo que eran suscripciones anuales y cuotas de entrada, así es como entraron. Fue una introducción bien establecida. Y así es en el reino de Dios, la cuota de entrada no es nada, es un regalo gratuito, la suscripción anual es todo.

Ahora, en ésta serie de Mateo 10, estamos examinando a hombres que estuvieron dispuestos a pagarlo todo. Estuvieron dispuestos a hacer el sacrificio definitivo, estuvieron dispuestos a darles la espalda a su profesión, su estilo de vida, sus hogares, sus propias decisiones en la vida, por seguir a Jesucristo. Estos doce entregaron todo. Dejaron sus redes, sus mesas de recaudación de impuestos, sus involucramientos políticos, sus proyectos totalmente comprometidos con seguir a Jesucristo adónde quiera que Él los guio. Y quiero señalarle que fueron unos cuantos entre muchos que no estuvieron tan dispuestos.

Acompáñeme por un momento a Juan capítulo 6, y quiero darle un contraste a partir del cual el mensaje en ésta mañana creo que va a desarrollarse con un significado más profundo. Ahora, Jesús tuvo a muchos que lo siguieron, de hecho, multitudes innumerables lo siguieron, fueron atraídos a Él por su personalidad magnética, fueron atraídos por el poder de lo que dijo, y su eco de la verdad y convicción en sus corazones, fueron atraídos por Su capacidad de hacer milagros y señales y maravillas, quedaron fascinados por Él y por las cosas que Él dijo e hizo. Y entonces, adónde quiera que usted ve a Jesús, usted ve a ésta masa de personas siguiéndolo.

Ahora, todas estas personas en un sentido u otro podían ser clasificadas como discípulos, porque la palabra mathetes en el griego simplemente significa un aprendiz. Estaban recibiéndolo todo, aprendiendo de Él. La Palabra realmente no dice nada acerca de su compromiso. Esa es la razón por la que el capítulo 10 de Mateo comienza con doce discípulos, y después un versículo más adelante dice apóstoles. Primero fueron aprendices, y después fueron enviados cuando habían mostrado que habían aprendido sus lecciones. Pero no todos fueron enviados, porque no todos estuvieron dispuestos a aprender todas las lecciones.

Para efecto de ilustración, observe el versículo 26 de Juan 6. Es la mañana, es la mañana después, la mañana después de que Jesús había alimentado a los cinco mil hombres, más las mujeres, más los niños. Conforme irrumpe la mañana, Él ve a la misma multitud de regreso, otra vez. Digo, porque no, recibieron una cena gratuita, porque no para un desayuno gratuito. Y entonces todos están de regreso. Y Jesús les dice, en el versículo 26, “De cierto, de cierto os digo, me buscáis, no porque visteis los milagros, sino porque comisteis los panes y fuisteis saciados”.

En otras palabras, Él les dice, su interés en mí no es sobrenatural. No es porque vieron la mano divina de Dios, no es porque vieron milagros, los cuales hablaron de la dimensión divina, es porque comieron y quedaron satisfechos. En otras palabras, están viviendo a un nivel totalmente físico, y su atracción hacia mí tiene que ver con alimento gratuito, y curaciones físicas. Versículo 27, dejen de trabajar, es lo que Él dice, por el alimento que perece, más que comiencen a trabajar por el alimento que es para vida eterna.

En otras palabras, más vale que dejen lo físico y se concentren en lo espiritual. Necesitan dejar la dimensión natural, por lo sobrenatural. Necesitan estar más preocupados por la eternidad de lo que están con el tiempo, con el cielo de lo que están con la tierra. Se vieron atraídos a Él por lo que podían ver que se aplicaba a su vida física, sin pensar realmente en lo espiritual en absoluto. Y entonces, Él no los va a aceptar a ese nivel, y Él los empuja más allá de eso, pasando al versículo 53, mismo día, misma multitud, misma situación. Y de nuevo Él les dice, “De cierto, de cierto os digo, a menos de que comáis de la carne del Hijo del Hombre, y bebed su sangre, no tenéis vida en vosotros.”

En otras palabras, cuando están pensando acerca de la vida no piensen en ella a nivel físico, piensen en ella a nivel espiritual y reconozcan que al menos de que coman mi carne, y beban mi sangre, no tienen vida en el plano espiritual. El versículo 54 dice: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y lo resucitaré en el día postrero, porque mi carne es alimento en realidad,” el alimento real, alethes, real; y mi sangre es bebida real. El tipo más genuino, el cual es espiritual. El que come mi carne y bebe mi sangre mora conmigo, y yo en él.

Ahora, ésta es, ésta es una afirmación sorprendente, ¿qué es lo que Él está diciendo? Simple, realmente, Él no está hablando de comer físicamente su carne, ni beber su sangre, eso sería canibalismo. Cualquier persona sabe eso, Él está haciendo una analogía, y Él está diciendo no pueden venir a mí simplemente para que les conceda deseos físicos, deben recibirme en mi totalidad. Me van a recibir en base a esto, todo o nada. Él simplemente está diciendo, tienen que recibirme en mí totalidad, como si me estuvieran consumiendo. Todo lo que soy, todo lo que digo, todo lo que hago. Querían alimentos gratuitos, y milagros, pero no estaban interesados realmente en recibir a Jesucristo por todo lo que Él era.

Observe el versículo 60, “Muchos, por tanto, de sus discípulos”, aprendices, “cuando lo oyeron decir esto”, en la sinagoga ahí en Capernaum, “dijeron: “Palabra dura es ésta, ¿quién puede oír esto?” Ahora, algunas personas dicen que esto significa que no lo entendieron. No estoy de acuerdo con eso, creo que lo entendieron de manera perfecta. La palabra dura es skleros, inflexible, rígido, y están diciendo: “ésta es una afirmación ofensiva, imposible de aceptarse.” No están diciendo que es difícil de entender, es dura, no hace concesiones, es absoluta, está determinada, no es flexible. Jesús está diciendo, “Únicamente Yo tengo la capacidad de darles vida, y tienen que recibirme, todo lo que soy Yo, para tener esa vida.” Están diciendo, no podemos recibir eso, no podemos aceptar eso. 

Como puede ver, los discípulos falsos, y usted piense si esto no es verdad, simplemente piénselo, los discípulos falsos rechazan las palabras de Cristo. Solo reciben lo que encaja con su estilo de vida. Esa es la razón por la que hay tantas personas en la actualidad que quieren subirse y estar con el grupo y quieren identificarse con Jesús y quieren decir que son nacidos de nuevo, y llevar una cruz colgada de su cuello, o la señal de un pez en su auto, y quieren hablar de Jesús, pero cuando comienza a apuntarlos en la dirección de mandatos explícitos en la Biblia, no están interesados. Los discípulos falsos en ultimas, aceptaran únicamente lo que encaja con sus deseos y su estilo de vida, pero van a dejar todo lo demás. No les gustó lo que Él dijo, y lo entendieron.

Y como resultado de eso Jesús dijo en el versículo 61, “¿Acaso esto os ofende?” Él no está diciendo están confundidos, Él dice, “¿esto les ofende?” y Él usa scandalizo, la palabra scandalizo básicamente tenía que ver con un palo que estaba en una trampa, y colocaban la carnada en el palo y el animal venía y el palo los mataba, porque tan pronto como llegaba a la carnada metían el palo y la trampa caía y estaban muertos. ¿Qué está diciendo? Él está diciendo: “Cuando les alimenté estaba bien, cuando los curé estaba bien, teníamos algo, algo estaba pasando, pero cuando les dije me reciben todo o nada, ¿acaso eso mató nuestra relación? ¿eso terminó algo que teníamos? ¿fue una trampa para ustedes que hizo que se esfumara la esperanza de alguna relación para nosotros? ¿eso lo terminó?” Y, de hecho, así fue.

Vaya al versículo 66, “A partir de ese entonces, muchos de sus discípulos retrocedieron.” ¿Retrocedieron adonde? Simplemente retrocedieron, regresaron a su vida anterior. “Y ya no andaban más con Él”. ¿Por qué? se esperaba demasiado, se demandaba demasiado. No estaban interesados en un compromiso total, aventaron la toalla, desertaron. Alimento gratuito, maravilloso; curación, súper; compromiso, no estoy interesado. Versículo 67, “Jesús les dijo a los doce,” escuche, después de que todo el mundo se va, ¿adivine quién está todavía ahí? Doce hombres. Lo que estoy tratando de mostrarle es que estos no son simplemente personas que están siguiendo por seguir, estos doce son los que calcularon el costo, perseveraron, pagaron el precio cuando el resto se fue.

“Y él les dijo” ¿acaso queréis iros también vosotros?” Y no entiende que en inglés o español tiene que ver el griego, el griego es una clase de condición para la que usted espera una respuesta, no. En otras palabras, Jesús dijo, cómo si usted lo estuviera viendo en el griego, “Ustedes no se van a ir, ¿verdad?” Pedro habla por el grupo y dice: “¿Adónde iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y creemos, y estamos seguros de que tú eres Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Después Jesús señala que inclusive entre ellos, uno de ellos era un diablo. Pero el punto era éste, la multitud, a nivel superficial estaba en lo físico, Pedro dice, hemos ido más allá de esto, estamos viendo una verdad espiritual, te vemos como el Mesías, el Hijo del Dios viviente. Lo entendiste Pedro.

Ahora, porque lo llevé a usted a ese pasaje. Regrese a Mateo 10, porque amados quiero que entiendan que estos hombres con los que estamos tratando en este capítulo, son hombres que han tomado la decisión. Han cruzado la línea, han hecho el compromiso total, van a seguir a Jesucristo comiendo su carne, y bebiendo su sangre, y pagando sea cual sea el precio que tiene que ser pagado. Compromiso. ¿Se acuerda usted el discípulo que se fue porque quería sepultar a su padre? ¿Se acuerda del discípulo que se fue porque quería decirles adiós a sus parientes? ¿el discípulo que se fue porque quería comodidad? Así no son estos hombres. Estos han hecho el compromiso y pagado el precio. Esta es la crema y nata, lo mejor, ¿Por qué digo eso? Porque estoy a punto de presentarle a usted tres hombres de los que no conocemos nada. Y por lo menos, si no conocemos nada más, debemos saber que hicieron el compromiso, ¿verdad? porque cuando usted toma nombres oscuros, y vamos a estar viendo hoy a Jacobo, el hijo de Alfeo, Ledo por sobrenombre Tadeo, y Simón el zelote, por lo menos si no sabemos nada de ellos, la tendencia en cierta manera es verlos como una especie de seguidores de segunda clase, cuando el hecho es que hicieron el mismo compromiso que Pedro y el resto de ellos. Cruzaron la línea en absoluta obediencia a Cristo.

Ahora, hemos estado haciendo la pregunta, y la pregunta que hemos estado haciendo es que tipo de personas usa Dios en su servicio especial. ¿Cuándo el Señor salió a escoger personas, qué tipo de personas escogió? Y hemos encontrado algunas respuestas interesantes, ¿no es cierto? Él escogió a todo tipo de personas, digo, hemos visto que el Señor básicamente puede tomar cualquier material en bruto y usarlo para la extensión de su reino eterno glorioso. Longfellow podía tomar un pedazo de papel sin valor, y escribir un poema en él, e instantáneamente hacer que valiera miles de dólares. Eso es genio.

Rockefeller podía firmar un pedazo de papel y hacer que valiera millones de dólares. Esas son riquezas. El Tío Sam, el gobierno de Estados Unidos puede tomar un sello dorado, colocar un águila en una moneda y hacer que valga veinte dólares. Un mecánico puede tomar material que vale 5 dólares e instantáneamente hacer que valga 500 y dicen que eso es capacidad. Un artista puede tomar un pedazo de lienzo de 50 centavos y pintar en él y hacer que valga miles de dólares. Y Jesucristo puede tomar una vida pecaminosa, sin valor, lavarla en su sangre, colocar Su Espíritu en ella, y hacerlo una bendición, y eso es llamado santificación. Y de eso se encarga el Señor, tomar material crudo, en bruto y usarlo.    

Hay una iglesia en Estrasburgo, en la segunda guerra mundial, fue bombardeada junto con otras iglesias, la gente que iba a esa iglesia llegó después del bombardeo para ver que había quedado de su amada iglesia, y descubrieron que se había caído todo el techo. A la mitad de la iglesia tenían una estatua hermosa de Cristo con sus manos estiradas que había sido tallada siglos antes por un artista muy talentoso, era una pieza muy importante de arte para la iglesia. Y cuando regresaron y descubrieron que la iglesia se había caído, para su sorpresa descubrieron que la estatua todavía estaba en pie.

No obstante, una de las vigas se había caído sobre las manos y había cortado ambas manos. La gente se apuró para buscar un escultor que vivía en la aldea, en la ciudad, y le dijeron: “¿Sería tan amable de reemplazar las manos de nuestra estatua?” Y él estuvo dispuesto a hacerlo por nada. Él propuso eso a los líderes de la iglesia y tuvieron una junta, después de la junta salieron para anunciarle al escultor que habían rechazado su propuesta, la razón era que pensaban que la estatua sin manos sería la mayor ilustración posible del hecho de que Dios lleva a cabo Su obra, a través de Su pueblo, y las únicas manos que Él tiene son las manos de ellos. Entonces, la estatua permaneció sin manos.

En un sentido muy real, eso es verdad, Jesucristo escoge manos humanas, y algunas veces parecen ser las manos más débiles, las que tienen menor éxito potencialmente hablando. Y conforme hemos estado viendo a los apóstoles, nos ha sorprendido, creo yo, ver su falta de capacidad. De hecho, no hay una organización ejecutiva de búsqueda en el país que habría escogido a algunos de estos hombres, simplemente no eran aptos al ser evaluados por los estándares del mundo.

El grupo uno tuvo algunos líderes muy fuertes, Jacobo y Pedro, bastantes fuertes; amaban a los hombres. Andrés y Juan. Y el grupo dos, hay algunos hombres bastante buenos, Felipe, Bartolomé, Tomás y Mateo, pero ¿Jacobo el hijo de Alfeo, Lebeo y Simón el zelote? ¿quién oyó de ellos? ¿quiere saber que la Biblia no dice nada de ellos? algunos de ustedes están diciendo ¿acaso eso significa que nos podemos ir? No, porque, aunque la Biblia no dice nada de ellos, encontré algunas cosas que decir de ellos.

Ahora, éste es el grupo menos cercano, el que tenía menos intimidad con Jesús, ¿se acuerda usted que le dije que siempre aparece en los mismos grupos, cuatro, y cuatro, y cuatro? Cuándo la lista de los doce es dada, y es dada cuatro veces en la Escritura, y todos los nombres siempre aparecen en el mismo grupo de cuatro. Y se alejan en término de cercanía de Cristo, pero todos fueron escogidos de manera maravillosa por el Señor, todos predicaron el reino, todos enseñaron las verdades del reino, todos curaron enfermos, y echaron fuera demonios, fueron el primer orden de predicadores del reino después de Cristo mismo. Y reinarán en tronos reinando las doce tribus de Israel en el milenio. Digo, son sorprendentes al ver lo que hizo el Señor en ellos, como los transformó.

¿Qué hemos aprendido de ellos en términos de tipos de personas que el Señor usa? Bueno, Él usa a líderes fuertes, dinámicos, valientes como Pedro, que toman el liderazgo, la iniciativa, planean, confrontan. Él usa a almas humildes, gentiles, que se ven invisibles como Andrés, buscando de manera silenciosa evitar la prominencia sino llevar a gente a Cristo tras bambalinas. Él usa a hombres llenos de celos, apasionados, ambiciosos que no hacen concesiones, orientados a la tarea, no sensibles como Jacobo, que terminó siendo un mártir de los primeros.

Él usa a personas amorosas, orientadas a la gente, sensibles, consideradas, creyentes, que confían, íntimos que buscan la verdad como Juan. Él usa a personas escépticas, analíticas, mecánicas, tardas para creer, no muy inteligentes, sin visión, pesimistas, no muy seguros como Felipe. Y Él usa inclusive un hombre con prejuicio en su corazón, que es un buscador de la verdad, y a una persona honesta, abierta con una mente clara y profundamente rendida como Natanael. Y él usará a un extorsionador, un paria, un recaudador de impuestos, un traidor, y el hombre más aborrecido en su sociedad entera como Mateo, quien sabe que él es un pecador y busca el perdón, y Él lo va a convertir en un hombre manso, callado, humilde, que ama a la escoria de la sociedad y quien tiene una gran fe en Cristo.

Y ahora, el último grupo y para ésta mañana veremos estos tres: Jacobo, Lebeo y Simón. Primero, Jacobo el hijo de Alfeo. Hay una línea famosa en los apócrifos, que podrían encajar en éste punto, dice: “Alabemos ahora a los hombres famosos.” Bueno, si fuéramos a hacer eso, Jacobo el hijo de Alfeo no estaría en nuestra lista. Él nunca estaría en el quién es quién. Él nunca sería un invitado en un programa de televisión. A él nunca se le pediría que escribiera un prefacio para un libro, o que orara en una convención, y él nunca sería entrevistado por Cristianismo Hoy. Jacobo el hijo de Alfeo, ¿quién es ese? 

¿Sabe usted lo que la Biblia dice de él? Absolutamente nada. Es correcto, nada. Simplemente es un nombre. Y él tuvo un nombre famoso, me imagino que él probablemente sufrió porque estaba Jacobo el hijo de Zebedeo, quién era un hombre que sobresalía, un hijo del trueno, la Biblia lo llama. Y después estuvo Jacobo, el hermano de nuestro Señor, y después estuvo Jacobo el hijo de Alfeo. Nunca escribió nada, nunca dijo nada. Nunca preguntó nada, nunca hizo algo registrado en la Biblia. De hecho, en Marcos 15:40 él es llamado Jacobo el micros, el pequeño, el pequeño Jacobo. ¿Adivine quién era Jacobo el grande? Jacobo grande, el hijo de trueno, el pequeño Jacobo, él simplemente era el pequeño Jacobo.

La palabra micros, básicamente significa pequeño en estatura, podría indicar que él era pequeño, también puede significar joven de edad, podría significar que él era joven y pequeño. También podría significar que él era el menor en influencia, entonces, él era pequeño, joven, y no de mucha influencia. En cierta manera pienso que él era esas tres cosas y esa es la razón por la que en cierta manera le dieron ese apodo, el pequeño Jacobo, Jacobo el menor, como es llamado por Marcos. Si él era mayor que Jacobo el hijo de Zebedeo probablemente no lo habrían llamado micros, porque habría confundido a la gente, probablemente lo habrían llamado Jacobo el anciano, o Jacobo el mayor.

Entonces, probablemente indica que él era menor. Y si era alto en estatura probablemente no lo habrían llamado Jacobo el pequeño, y si él hubiera tenido mucha influencia probablemente nunca lo hubieran llamado por el apodo el pequeño Jacobo, probablemente le habrían dado un apodo según su influencia como Jacobo el valiente, o algo. Entonces, bien podría ser que él era un joven, pequeño, no muy alto que no eran una personalidad poderosa de manera particular.

Sabe una cosa, simplemente me es alentador saber que el Señor no depende de súper-estrellas, ¿no es cierto? La gente dice, “Oh, tu sabes, si tan solo tal y tal se convirtiera en cristiano, simplemente piense en lo que pasaría.” Le sorprendería usted oír lo que la gente me dice, “Estoy orando por Bob Hope porque se convierta en cristiano, porque si Bob Hope se llega a convertir en cristiano, ¿puedes imaginarte lo que pasaría?” Quiere saber algo, eso es algo fabuloso porque orar, me gustaría ver que él se volviera cristiano, pero el reino de Dios no va a avanzar con mayor velocidad si él guía el desfile que con cualquier otra persona, porque Dios no depende de eso. Jacobo el hijo de Alfeo se va a sentar en un trono, reinando sobre una de las tribus de Israel en el milenio. ¿Y qué sabe usted de él? Usted no sabe nada de él.

Bueno, ¿cuál es el punto? Que Dios es el que tiene el poder, ¿verdad? no Jacobo. La Biblia no dice nada de él. Lo que él hizo, su personalidad, nada. Su marca es la oscuridad y creo que es algo alentador que el Señor colocó a un hombre ahí que es absolutamente oscuro. Él es el más oscuro de todos ellos. Él no hizo ninguna pregunta, no dijo algo. No sabemos nada de él, bien podría ser que él simplemente fue obediente todo el tiempo y no había mucho que decir de eso, digo, Pedro aparece mucho, pero normalmente es negativo, Jacobo nunca aparece, quizás él simplemente hizo todo lo correcto todo el tiempo.

Oh, hay una tradición tenue de él. Los primeros padres de la iglesia dicen que predicó en Persia. Persia es Irán antiguo, y que él llevó el evangelio de Jesucristo a esa tierra, y se rehusaron a oírlo predicar, y lo crucificaron. Me pregunto cómo sería el mundo en la actualidad, si Irán hubiera oído el evangelio predicado por Jacobo el hijo de Alfeo. Quizás no tendrían un legado de religión musulmana. El Señor usa personas comunes y corrientes para hacer cosas extraordinarias, soldados callados, desconocidos. Y pensé conforme estaba reflexionando en éste individuo, de Hebreos capítulo 11, en dónde dice: “¿Qué más diremos? ...” versículo 32, “…no tendría tiempo para hablar de Gedeón y Barac, y Sansón, y Jefté, y David, y Samuel, y los profetas;” conocemos esos nombres.

Y después, “… quienes, mediante la fe, conquistaron reinos, obraron justicia, obtuvieron promesa, cerraron bocas de leones, apagaron fuegos, escaparon el filo de la espada, de debilidad fueron hechos fuertes…” Y después sigue, “… recibieron sus muertos a vida, otros enfrentaron aflicción mediante burla y azotes, encarcelamiento, cadenas, fueron apedreados, cortados a la mitad, y probados, y matados con la espada…” Y sigue y sigue, y sigue. Personas sin nombres, sin nombres, sin nombres, sin nombres que murieron por su fe. Y después él dice, “…de quienes el mundo no era…” (¿qué) “… digno” Inclusive, ni siquiera conocemos sus nombres.

¿Podría añadir una observación interesante de Jacobo? Alfeo es un nombre común, y también lo es Jacobo, pero hay otro discípulo que tuvo un padre llamado Alfeo, y ese es Mateo. Según Marcos 2:14, Mateo es llamado Leví, Leví o Mateo, el mismo. Y dice “Leví”, Marcos 2:14, “hijo de Alfeo”. Hay una posibilidad remota que Jacobo fue el hermano de Mateo.   

Ahora, quiero hablarle de mi corazón por tan solo un minuto. Los apóstoles, y usted ve esto y se está volviendo claro para mí conforme estoy viendo ésta serie, los apóstoles nos demuestran que realmente el obrero nunca es quien importa en la obra del reino, nunca es el obrero. Creo que jamás había entendido realmente lo que Pablo quiso decir cuando él dijo, “¿Qué pues es Pablo, y que es Apolos? Es Dios quien da el crecimiento.” 1 Corintios 3. El obrero no es nada, de tal manera que el Nuevo Testamento ni siquiera hace enfoque en éstos hombres, nunca. No dice ahora, ustedes, lo que importa es estudiar a éstos doce hombres.

Ahora, quiero que entiendan su carrera, su estilo, su método, sus medios, la Biblia no escoge al mejor predicador y le da a usted su método homilético. La Biblia no escoge al que fue el mejor sanador, o el más eficaz en esto o aquello. Ni siquiera trata con ellos. La única ocasión en la que los apóstoles son mencionados en la Escritura, es cuando cruzan, por así decirlo, su vida con la de Cristo por un propósito específico. Él es el centro de enfoque. No hay nunca un desvío. Usted no tiene registro alguno de la carrera de algún discípulo, usted no tiene el registro de alguna carrera de algún apóstol porque eso no es lo que importa. El instrumento humano no es importante para Dios. Él puede usar el asno de Balaam si tiene que hacerlo. Él puede hacer que las rocas clamen, si tiene que hacerlo. El instrumento humano no es lo que importa.

Usted no tiene que ser alguien brillante intelectualmente, o ser dotado de alguna manera fuera de lo normal, eso no es lo que importa. La Biblia nunca trata con eso. El enfoque siempre está en Jesucristo, y éstas personas simplemente entran y salen del escenario, y normalmente hacen preguntas torpes. Quizás usted ha leído la historia del hombre que pintó la gran pintura de la ultima cena. Él llamó a su amigo y le dijo: “Quiero que la veas. Ya acabé, evalúala.” Él la vio, y le dijo: “Quiero decirte, esos vasos que has pintado en la mesa son las cosas más magníficas que jamás he visto.” Su amigo, sorprendido de manera instantánea, conforme el pintor tomó el pincel y algo de pintura, y pintó sobre todo vaso. Él dijo: “Fallé porque quería que vieras a Cristo. Viste los vasos.”

Es algo maravilloso ser un vaso apto para el uso del maestro, pero ahí no debe estar el enfoque. Creo que una de las grandes tragedias del cristianismo en nuestra época y lugar es que vemos los vasos, no vemos a Cristo. Estamos orientados a la personalidad, estudiando los métodos y los medios de los hombres, en lugar de experimentar el poder de Dios. Y creo que parte de la impotencia en la iglesia se debe a ésta mentalidad de superestrella cristiana. Eso no es lo que importa, Cristo es lo que importa.

Entonces, el Señor usa a un hombre oscuro, pequeño, desconocido, podría haber dicho ser hermano de Mateo, pero en silencio pasa desapercibido a lo largo de la narración del evangelio. Sin embargo, sin duda alguna fue un predicador poderoso, con un compromiso profundo, profundo, usado por Dios. Y algún día usted puede leer el registro celestial por usted mismo y descubrir todo lo que la Biblia no dice.

¿Qué hay acerca del segundo? Versículo 3, “Lebeo, por sobrenombre Tadeo”. Y si usted ve en Lucas 6:16, y en Hechos 1:3, usted no lo tiene que buscar, usted descubrirá que tuvo un tercer nombre, Judas hijo de Jacobo. Y un llamado él es llamado Judas, no Iscariote. Judas, también un nombre común, significa “Jehová guía”. Y muchas personas en esa época nombraban a su hijo, “Jehová guía”, “Dios guía”. Éste es Judas, ese es probablemente el nombre que se le dio, y después probablemente recibió el nombre Lebeo y Tadeo, conforme la gente añadía nombres casi como apodos.

Tadeo es una palabra fascinante, viene de una raíz hebrea thad, la cual tiene que ver con un pecho femenino. Y básicamente Tadeo significa “hijo de pecho”. Y probablemente refleje el hecho de que Tadeo era el bebé de su familia. Era común tener familias grandes, Tadeo era el bebé, él era Tadeo. Usted ha visto una madre, ella se acerca y dice: “Quiero que conozcas a mi bebé”, y ella ve hacia arriba y el hombre mide 1,90, usted entiende, “éste es mi bebé”. Bueno, ese es el bebé de la familia, ese es el último, ¿verdad? Ese es el bebé del pecho. Quizás ese es un pequeño coloquialismo para el bebé.

Y entonces, para su familia él era el bebé, él era el hijo de pecho, objeto especial de deleite, probablemente para su mamá. Y después él también es llamado Lebeo. Ahora, ese también podría ser un apodo y viene de la raíz hebrea leb lo cual significa corazón, y significa un hijo de corazón. Y un hijo de corazón era alguien con un corazón grande, y normalmente estaba relacionado eso con la valentía.

Entonces, su familia lo veía como su bebé, y bien podía ser que los discípulos en cierta manera le dieron un apodo, u otros hombres que lo conocían, le dieron el apodo Lebeo, porque eso reflejaba su valentía. Él pudo haber sido un hombre valiente, ahora no podemos estar seguros de estas cosas, pero bien podría ser que desde la perspectiva de su madre él era el bebé tierno, pero desde la perspectiva de sus amigos él era un hombre de valentía fuerte, y también está encerrado en oscuridad. Él tampoco habría llegado a la lista de quién es quién, pero él hizo una pregunta muy importante, y la única vez que lo conocemos en la Escritura es Juan 14.

Véala conmigo rápidamente y vamos a ver esto de manera más bien breve. Jesús hablando la noche antes de su juicio y Él dice en el versículo 21, “El que tiene mis mandamientos y los guarda, él es el que me ama. El que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré, y manifestaré a él.” Esa es una afirmación increíble. Usted podría sentarse y ver eso y pensarlo por horas. Tú guardas mis mandamientos, muestras que me amas. Eso es todo lo que dice básicamente. Puede identificar a quien me ama, me obedecen. Puede decir amar a Dios, amar a Cristo, no obedeces, esa afirmación es una mentira. El que guarda mis mandamientos es el que me ama, y el que me ama será amado de mi Padre, y yo le amaré y me manifestaré a él.

Esa es una afirmación increíblemente importante. Dios solo puede manifestarse a un corazón que lo ama. Esa es, esa es la razón por la que la gente en el mundo no conoce a Dios, esa es la razón por la que no pueden percibir la verdad, porque no aman a Dios. Tiene que haber un amor hacia, una disposición a obedecerlo, y después Dios es manifiesto. El punto es que aquí está el resumen, Dios únicamente se manifiesta a un corazón amoroso. ¿Escuchó eso? Eso es todo. Únicamente a aquellos que lo aman, conforme Él se manifiesta.

Ahora, la palabra manifiesta da lugar a éste pensamiento, y Judas Lebeo, Tadeo, responde en el versículo 22, “Judas le dijo, (no el Iscariote), …” un Judas diferente, Judas hijo de Jacobo, “…Señor, ¿cómo es que tú te manifestarás a ti mismo a nosotros, y no al mundo?” Estás diciendo que únicamente aquellos que te aman van a verte y conocerte, y tú te manifestarás únicamente a aquellos que te aman, ¿cómo puedes manifestarte a ti mismo a nosotros y no al mundo? ¿Qué quiere decir? Bueno, él está pensando en la manifestación como algo externo.

Cómo puede ver, él vino al apostolado, como muchos otros, pensando en un reino terrenal, en un gobierno terrenal, un derrocamiento de Roma, una gran expectativa de establecer el reino terrenal. Y él está diciéndole: ¿cómo es posible que puedas cumplir la esperanza mesiánica; cómo es posible que puedas establecer el reino sobre la tierra; cómo es posible que puedas reinar sobre el trono de David; cómo es posible que puedas demostrar quién eres tú y que el mundo no lo vea? Digo, ¿cómo podrías hacer eso? ¿cómo podría ser hecho de tal manera que no lo vieran?

Y podría haber otra referencia en su afirmación. Él también podría estar diciendo, “¿Por qué pensarías en manifestarte a ti mismo solo a nosotros? Digo, éste grupo de insignificantes nadies, digo, si eres el Mesías, y éste es el momento, ¿por qué solo te muestras a nosotros? Digo, es el mundo el que el Mesías va a gobernar.” Es una buena pregunta. “¿Por qué es que no todo mundo te va a ver? Digo, si es el momento del reino, hagámoslo.” Y podría ver quizás usted ahí un poco de valentía, por la que él es conocido. “Hagámoslo Señor. El mundo entero necesita conocer ¿Por qué solo quieres mostrarte a nosotros?”

Pero como puede ver él no entendió, y entonces el Señor vuelve a decir, “Si un hombre me ama, él guardará mis palabras, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.” Y Él repite el mismo principio. El punto es éste: “Judas Lebeo, Tadeo, las únicas personas que me percibirán son los que me aman.”  Y versículo 24, “El que no me ama, no guarda mis dichos, y la palabra que oye no es mía, sino del Padre que me envió.”  En otras palabras, el que no me ama no sabe de qué estoy hablando, y no sabe que viene de Dios. Él dice, la manifestación está limitada a recepción. Es como una estación de radio, usted puede enviar la señal, pero hasta que usted enciende la radio no la puede recibir.

Robert Louis Stevenson una vez citó a Thoreau, y en una cita interesante dijo que Thoreau dijo en una ocasión, “Necesitas a dos personas que hablen la verdad, uno que la dice, y otro que la oye.” Es verdad. “Cristo vino a los suyos, pero…” ¿qué? “…los suyos no le recibieron.  Él estuvo en el mundo, el mundo fue hecho por Él, pero el mundo no le conoció.” El Dios de este mundo cegó sus mentes, la luz ha venido al mundo, pero los hombres aman las tinieblas. Como puede ver, los receptores no están encendidos, y Jesús está diciendo, “solo me puedo manifestar a mí mismo a personas que reciben.”

Me da tanto gusto porque él hizo la pregunta, porque esa es una verdad tremenda que saber, ¿no es cierto? Me da tanto gusto porque Jesús respondió eso. Esa fue una pregunta profunda. Éste hombre realmente pensó en lo que dijo. Él refleja una perspectiva judía típica del reino, que era un reino terrenal, literal, real. Eso es exactamente lo que los judíos creían. Él no podía entender cómo es posible que puedes traerlo sin que todo el mundo lo sepa. El también refleja, creo yo, humildad. ¿Por qué nos lo dices, y no al mundo entero? ¿Por qué te limitas a ti mismo a tan solo nosotros?

Entonces, usted ve algunas cosas en él que son admirables. Un escritor dijo que usted podía tomar un himno de Carlos Wesley, sacarlo del himnario, aventarlo a la calle, simplemente dejarlo ahí, un perro llegaría lo olfatearía y no significaría nada para ese perro. Y quizás el hombre de la basura vendría y lo recogería y lo aventaría a la basura. O alguna persona entusiasta que está preocupada porque esté limpia la calle vendría y diría, “Oh basura”, y la quitaría con cuidado. O alguien en el mundo podría venir, que fuera muy materialista y pensar, “Más vale que recoja eso, podría ser el título de propiedad para alguien o algo.”

Un hombre de letras podría venir y decir, “Aja, Carlos Wesley, hombre, él era un hombre literario, una maravillosa expresión poética hay aquí. Después podría haber una persona, con una manera especial espiritual y lo recogería y su alma sería bendecida. El papel era una cosa, pero la manera en la que lo recibiera usted eso es lo que importa. Así es en el mundo también. Solo aquellos cuyos corazones son purificados por amor y andan en obediencia conocerán la manifestación de Dios. Creo que ese es el tipo de persona que Tadeo fue.

Entonces, vamos que el Señor usa a gente oscura como Jacobo el hijo de Alfeo; y Tadeo Lebeo, Judas. No llegarán a la lista de quién es quién, pero reinarán en el milenio. Por cierto, la tradición de la primera iglesia nos dice algo de Tadeo, que él tuvo dones tremendos por el poder de Dios, para sanar a los enfermos. Y cierto rey en Siria, llamado Abgar, oyó de él y estaba enfermo y él llamó a Tadeo para que viniera y lo sanara. Y camino ahí, él sanó a muchos cientos de personas a lo largo de Siria y cuando finalmente llegó al rey él sanó al rey, y le presentó el evangelio al rey. Y la leyenda cuenta que el rey se convirtió en cristiano. Esto hizo que el país entrara a tal caos, que un sobrino apóstata del rey capturó a Tadeo, lo hizo su prisionero y lo mató como mártir, y él fue matado en Siria. Si usted llega a ver un libro de historia antigua de la iglesia, de Tadeo, verá que cada uno de los discípulos tuvieron un símbolo, y el símbolo de Tadeo es un palo grande, porque la leyenda dice que lo golpearon hasta matarlo con un palo, fiel a su Señor.

Finalmente, el último hombre para ésta mañana, Simón, el Zelote. Ahora, escuche con atención porque voy a explicar esto rápidamente. Usted tiene en su Biblia quizás la palabra cananista, esa es una transliteración desafortunada de la palabra Kananaios, realmente. Y la suposición es que se refería supuestamente a Caná, y geográficamente eso no es verdad. Viene de una raíz qanna, lo cual significa ser celoso o ser celoso por la ley. En Lucas él es llamado Simón el zelote, zelotes, y esto es simplemente otra palabra que significa lo mismo. Simón, el hombre lleno de celo, Simón el zelote. Y bien podría ser que él de hecho estaba identificado con un grupo en el judaísmo conocido como los zelotes, y que cuando él se convirtió en un discípulo realmente no cambiaron el nombre, él debió haber continuado manifestando el mismo tipo de celo apasionado que él tuvo cuando él era un zelote.

Básicamente hubieron cuatro grupos dominantes dentro del judaísmo. Los Fariseos eran los más estrictos, eran los fundamentalistas, los legalistas. Después estuvieron los Saduceos y eran los liberales, después estuvieron los Esenios, y eran los místicos, los ascéticos, los monásticos que estaban ahí en las cuevas. Y después estuvieron los Zelotes, ellos eran el grupo orientado a la política, eran los terroristas, eran las guerrillas. Ellos saqueaban por todos lados y quemaban y asesinaban. Un grupo de ellos dentro de los zelotes eran conocidos como los sicari, de sicaia, espada, eran los asesinos. Y se habían revelado en contra del dominio romano, de hecho, realmente nacieron a partir del período macabeo.

Fueran por nombre o no, no podemos estar seguros, pero, a partir del período macabeo cuando los judíos fueron enviados por Judas Macabeo para revelarse en contra del poder griego, hubieron afirmaciones hechas acerca de un revolucionario y se pusieron de pie para defender el pacto en Dios, particularmente en 1 Macabeos hay algo de eso. Y parece que a partir de eso, salió una especie de enfoque terrorista, políticamente orientado, y más tarde llegaron a ser conocidos como los zelotes. Encontraron un líder, en los tiempos del Nuevo Testamento, llamado Judas, otro como dije, un nombre muy común.

Y bajo éste Judas de Galilea comenzaron actos de sedición, y por toda la tierra éstas cosas estaban pasando. De hecho, si usted pudiera ver el resto de la historia, conforme usted lee el Nuevo Testamento, habrían pequeños interludios por todos lados guiados por los zelotes, que los romanos están apagando como pequeños incendios. Asesinaban por aquí, asesinaban por allá, saqueaban, quemaban, todo lo que pudieran hacer. Muy parecido a lo que usted ve en la actualidad en el Medio Oriente con una especie de actividad de guerrilla.

Ahora, por muchos años la tierra había sido gobernada por un rey idumeo, no un judío, llamado Herodes el Grande. Y cuando Herodes el Grande murió, él dividió su territorio y lo entregó a tres de sus hijos, Felipe, quien tomó las regiones del noreste; y después estuvo Antípas, quién tomó Galilea; y después estuvo Arquelao, quién tomó la parte de Judea-Samaria. Arquelao mostró ser un perdedor y entonces fue reemplazado por un gobernante romano, y así es como Pilato entró en la escena. Pero en toda esta efervescencia política, y el movimiento y lucha por el poder, la flama de los zelotes comenzó a arder bajo el liderazgo de Judas. Finalmente, los romanos asesinaron a Judas, pero no pudieron apagar el fuego de los zelotes, y entonces continuaron haciendo lo que hacían.

Eso llevó a la guerra santa. Josefo dice que creyeron que era una guerra santa, y simplemente saqueaban y mataban y quemaban y todo eso, es muy posible que Simón fue un miembro de los zelotes. Él es llamado Simón el zelote. Él era un terrorista involucrado en guerra de guerrillas. Podría parecer interesante saber que era tan anti-romanos que ni siquiera pensaban en matar un romano, pero eran tan anti-romano que cualquier persona de sus paisanos, inclusive un judío de sus paisanos, que de alguna manera estuviera de lado de Roma, también lo asesinaban.

Finalmente, en el 70 d. C., los romanos tuvieron que detener todo esto, y entonces vinieron y destruyeron Jerusalén. Y Josefo dice, escribiendo en sus antigüedades, que la razón clave de la destrucción de Jerusalén fue la actividad de los zelotes. Los romanos se cansaron tanto de pelear contra estas revueltas que decidieron entrar y simplemente destruir la operación entera. Y si tan solo pudieran destruir Jerusalén, se podían mover a partir de ahí. Y lo hicieron, destruyeron Jerusalén en el 70 d. C. y se movieron hacia afuera y mataron a la gente, en 985 ciudades y aldeas en Galilea. Simplemente aplastaron la nación, y los zelotes fueron el aguijón en su costado que finalmente dio lugar a esto.

Ahora, hubo un líder después del 70 d. C. de los zelotes, llamado Eleazar y él guio a los zelotes en saqueos continuos. Quedaban unos cuantos, pero iban por todos lados haciendo lo que siempre habían hecho. Finalmente encontraron un lugar dónde podían esconderse. El lugar era Masada, y los zelotes estaban ubicados en Mazada y de ahí salían para llevar a cabo sus actividades tipo guerrilla. Y esto claro, fue más tarde después del tiempo de Simón. ¿Se acuerda usted de cómo terminó todo finalmente? Los romanos finalmente se apoderaron de Masada, y los zelotes sin querer perder su vida en manos de su enemigo romano, aborrecido, cometieron suicidio.

Y Josefo escribe en La Guerra de los Judíos, que Eleazar convocó a la gente y les dio un discurso incendiario, en el cuál los instó a matar a sus propias esposas e hijos, y cometer después suicidio. Y ellos le tomaron la palabra, abrazaron de manera tierna a sus esposas, besaron a sus hijos y comenzaron entonces con el trabajo sangriento. 960 perecieron, sólo 2 mujeres y 5 niños escaparon al esconderse en una cueva. Ahora, recientemente, un movimiento en cierta manera ha llenado de glamour Mazada. Esas no fueron las personas judías normales, esos fueron los terroristas políticos. Y se mataban a sí mismos antes de que dejaran que un romano les quitara la vida, así de profundo era su odio.

Ahora, un hombre como Simón, que se pegara a ellos, debió haber sido un hombre con una pasión tremenda, una capacidad tremenda de celo. Y usted puede imaginarse que él debió haber sido una bola de fuego cuando hablamos de la obra del Señor. Él encontró un mejor líder y una causa más grande. Él se enlistó, ¿se da cuenta que él está enlistado ahí antes de que nombre? Judas Iscariote. Me parece interesante, pero probablemente iban juntos, quizás salieron de dos en dos, era él y Judas, porque Judas tuvo ese mismo tipo de orientación política, ¿no es cierto?

Y bien pudo haber sido que entraron al mismo nivel, pensando, “Hombre, éste Jesús realmente podría ayudar a nuestra causa.” Y Simón pudo haber sido el traicionero, y usted habría nombrado a sus hijos Judas, no Simón. Pero, Simón creyó y fue transformado, Judas no. Y entonces, nadie nombra nada, Judas. Simón se volvió el hombre de Cristo. Piense en cuan maravilloso habría sido para él llevarse con Mateo, quien recaudaba impuestos para el gobierno romano. Me pregunto si él llegó a tener un poco de ansiedad por Mateo. Bueno, el Señor usa todo tipo de personas no calificadas. ¿No es cierto? Él puede usarlo a usted y a mí.

Voy a cerrar con ésta ilustración. Hubo un violinista de concierto que quería demostrar un punto muy importante que él pensaba. Entonces él contrató una sala de conciertos grande en una ciudad, y anunció que él tocaría un concierto en violín de 20 mil dólares. Él hizo que el lugar estuviera lleno de amantes del violín, salió y tocó de manera exquisita, y aplaudieron simplemente de manera gloriosa. Él se inclinó, recibió su aplauso, aventó el violín al suelo y lo hizo pedazos. La gente estaba horrorizada, y después él dejo el escenario. Se acercó el gerente del escenario, y dijo: “Damas y caballeros, para que estén tranquilos, eso costaba 20 dólares. Él ahora va a regresar a tocar el violín de 20 mil dólares.” 

Sabe una cosa. Ellos no pudieron identificar la diferencia, y él les enseñó algo. No es el instrumento, es el artista, ¿verdad? Ahora, tenemos que enfrentarlo, la mayoría de nosotros somos violines de 20 dólares, en el mejor de los casos, ¿verdad? en el mejor de los casos. Pero, oh, que música puede tocar el Maestro con nosotros. Oremos.

Gracias Padre por Tu Palabra, nosotros a través de las vidas de estas personas oscuras. Gracias porque tienen un lugar especial para siempre, que los veremos reinando en Tu reino, que pasaremos la eternidad con ellos y aprendemos de todas las verdades no habladas de sus ministerios maravillosos y poderosos. Señor ayúdanos a saber que el enfoque nunca está en la herramienta humana sino solo en Ti. Y, oh, cómo eso enfatiza el hecho de que debemos operar en el poder de Dios, no en nuestra propia fuerza. Sálvanos de la necedad de ver los vasos en lugar de ver al Cristo. Padre, tráenos de regreso en esta noche de nuevo, conforme abrimos Tu libro y vemos el servicio espiritual y lo que nos has llamado a hacer. Coloca éstas verdades en la profundidad de nuestros corazones, y que veamos lo que Tú puedes hacer con una vida simple para Tú gloria.

Gracias por este tiempo juntos, en el nombre de Cristo. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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