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En nuestro tiempo de enseñanza en esta mañana, regresamos de nuevo a Mateo, capítulo 13. Y estamos estudiando las parábolas de nuestro Señor que describen al Reino en el tiempo entre Su rechazo y Su segunda venida. Y quiero leer como preparación para nuestra lección en esta mañana, de los versículos 31 al 33 de Mateo 13. Dos parábolas. Comenzamos a estudiar la primera la última vez y hoy veremos la segunda. Pero necesitamos unirlas porque tratan del mismo tema.

“Otra parábola les refirió, diciendo: El Reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas. Otra parábola les dijo: El Reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.”

Ahora, ambas parábolas hablan del mismo tema. Hablan acerca de la influencia. Hablan acerca de comienzos pequeños con grandes conclusiones. John Greenleaf Whittier, el poeta, una vez escribió, y cito: “nada fracasa en sí mismo, nada deja determinar. Se pierde de la vista la piedra conforme se hunde en la profundidad del mar del tiempo. Pero los círculos continúan expandiéndose conforme llegan como murmullos hasta las costas. Y las aguas oscuras y muertas brincan de gusto en el sol.” Fin de la cita. Usted arroja una piedra en un lago y su influencia toca toda costa.

Y la última vez dijimos que eso es lo que nuestro Señor está diciendo. Algo comienza muy, muy pequeño. Pero termina siendo muy, muy grande. Y así será con el Reino. Comenzará pequeño. Pero en últimas, su influencia era global. Eso es lo que Él está diciendo aquí. Él está hablando acerca del Reino en su grandeza definitiva, que llegará a su punto máximo al dar fruto. Se moverá hacia su cumplimiento, se moverá hacia su poder mundial que Dios quiso que tuviera.

Vivimos en una época en la que eso está llevándose a cabo. Nunca en la historia del mundo el cristianismo ha tenido la influencia global que tiene en la actualidad. Es asombroso pensar en esto. El cristianismo comienza con una oscuridad tan grande, con un puñado de individuos hasta llegar a las proporciones que conocemos en la actualidad.

Pero eso es exactamente lo que estas dos parábolas nos dicen que sucederá. Son proféticas. La integridad de Jesucristo está en juego en su cumplimiento. La veracidad de la Palabra de Dios está en juego en ellas alcanzando el objetivo de lo que lo Señor dijo que alcanzarían.

Ahora, permítame darle tan sólo un poco de trasfondo para que entienda lo que nuestro Señor está diciendo en su contexto. En el Antiguo Testamento, los profetas predijeron que el Reino de Dios vendría en últimas a la tierra. Y al venir a la tierra, en últimas, tocaría al globo en todo punto. Alcanzaría a todo rincón de la tierra. Jesucristo sería el representante de Dios, el Hijo mayor de David, el Mesías, el Ungido, el Rey que se sentaría en el trono en la ciudad de Jerusalén y gobernaría al mundo. Y habría paz mundial. Y sería el fin de la guerra y el crimen y la pobreza. Y el alivio del sufrimiento, inclusive la muerte. Llegaría la salvación entre las naciones como también de los judíos. Y Jesucristo sería reverenciado y honrado como Rey. Todos los rebeldes serían destruidos. Todos los blasfemos serían condenados cuando el Reino llegara. Y tenían razón de creer eso.

Miqueas, el profeta, escribió esto en el capítulo 4: “pero en los postreros días, sucederá que el monte de la casa de Jehová será establecido en la cumbre de las montañas y será exaltado por encima de los montes y las naciones fluirán a él.” Y Miqueas está viendo al Reino en los últimos días exaltado, levantado y Cristo está reinando en el trono. Y las naciones están llegando para adorar, para rendir adoración, para venir bajo Su gobierno. Y muchas naciones vendrán y dirán: “venid, vayamos al monte de Jehová y a la casa del Dios de Jacob y Él nos enseñará Sus caminos y caminaremos en sus caminos porque la ley saldrá de Sión y la palabra de Jehová de Jerusalén.” En otras palabras, el gobierno saldrá de Jerusalén y las naciones responderán y regresarán ahí. “Y Él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos;” en otras palabras, Él controlará el mundo.

“Y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera,” en otras palabras, habrá alimento para todo el mundo, todo el mundo poseerá sus recursos. “Y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.  Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre.”

El mundo vendrá a los pies del Mesías y donde estén los rebeldes, serán reprendidos. Y los otros profetas han dicho que Dios gobernará mediante Su Hijo con vara de hierro y justicia. Y la justicia será pronta e inmediata. Y después, viene a nosotros otra palabra de Zacarías, el profeta en el capítulo 8. Y es una palabra muy interesante. Dice en el 8:18 de Zacarías: “la palabra de Jehová de los ejércitos vino a mí diciendo,” y aquí hay otra descripción de ese Reino futuro, “así ha dicho Jehová de los ejércitos: el ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto y el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo serán para la casa de Judá gozo y alegría y festines gozosos.” En otras palabras, los ayunos serán convertidos en fiestas.

Ahora, los ayunos eran tiempos de duelo y tiempos de tristeza. Tiempos de recordar acontecimientos trágicos. Y los judíos recordaban la cautividad. Recordaban los tiempos cuando fueron devastados o destruidos y fueron llevados cautivos. E hicieron una memoria al identificar a ciertos ayunos. Y ellos dejaban de comer para recordar estos tiempos de tristeza.

Y comienza al decir: “el ayuno del cuarto mes.” Ellos ayunaban en el cuarto mes porque se acordaban de la huida de la simiente real y de la invasión de Jerusalén. Y después, estaba el ayuno del quinto mes cuando ayunaban debido a la destrucción del templo. Y después, estaba el ayuno del séptimo mes. Ellos ayunaban recordando el asesinato de su gobernador Godolías. Y después, el ayuno del mes décimo, el comienzo del sitio que eventualmente llevó a su cautiverio.

Y algunos judíos en el mundo hoy en día están todavía observando esos ayunos. Pero el profeta dice que esos ayunos se convertirán en festividades gozosas. No habrá más ayuno, ya no habrá necesidad de recordar la tristeza. Todo va a cambiar. Sucederá que vendrán pueblos y los habitantes de muchas ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a otra diciendo “vayamos rápidamente a orar delante de Jehová y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré.” Muchos pueblos y naciones fuertes vendrán a buscar el Señor de los ejércitos en Jerusalén. Y a orar delante de Jehová. El mundo va a venir al Mesías.

En esos días, sucederá que 10 hombres se aferrarán al atuendo de un judío y dirán ‘iremos contigo porque hemos oído que Dios está contigo.’ Y el judío será el agente para traer al mundo a los pies de Cristo. En otras palabras, vendrá un día cuando el Mesías reine y habrá fiestas y gozo y alegría y el mundo se postrará ante Sus pies. Los rebeldes eran purificados. Ese es el Reino.

Bueno, los judíos vivían en la perspectiva de esto. Digo, esperaban que todo esto sucediera. Y aquí vino Jesús y Él era el rey, pero nada de esto sucedió. No se purgó a los rebeldes. No hubo muchos gentiles que se estaban aferrando a sus atuendos y diciendo llévennos a Él, llévennos a Él. No se sentó en un trono. No se derrocó a la potencia romana. No se limpió al mundo. Todavía había guerra. La gente no estaba convirtiendo sus espadas en instrumentos para arar o sus lanzas en garfios para podar. No había paz en el mundo. No se castigó ni se condenó a los rebeldes y a los que rechazaron y a los blasfemos. Y aquellos que creyeron que Jesús fue el Mesías en sus corazones, luchaban con dudas porque no veían el cumplimiento de sus expectativas del Reino de Él.

Y entonces, lucharon. Y hemos estado viendo eso. Los judíos, francamente, simplemente no podían creer que Él era el Rey porque Él no hizo lo que ellos esperaban que el Rey hiciera. Acompáñeme por un momento al capítulo 18 de Juan. Y creo que usted va a encontrar otro principio. El capítulo 18 de Juan. Aquí encontramos a nuestro Señor ante Pilato. Y Pilato le dijo en el versículo 33: “¿eres Tú el rey de los judíos?” Ahora, como puede ver, ésa era la pregunta. Él dijo que Él lo era. Él dio evidencia absoluta, contundente de que Él lo era. En Sus milagros y en Sus palabras.

Ellos no podían negar que para efecto de lo que Él quería probar, Él expulsó la enfermedad de Palestina durante el período de Su ministerio. Desplegó un poder increíble con una comunicación maravillosa, incomparable que sólo pudo haber venido de la mente infinita de Dios. Entendió el corazón humano siendo omnisciente.

Pero ellos luchaban con esto, porque no encajaba con lo que el Reino debía ser. En una ocasión, inclusive trataron de hacerlo Rey y forzarlo para que estuviera a cargo del Reino. Lo forzaron para derrocar a Roma. Y Él escapó y no les permitió que lo hicieran. Entonces, francamente, simplemente no podían aceptar el hecho de que Él era el Rey. Aunque las credenciales estaban ahí. Entonces, Pilato presenta la pregunta que no es su pregunta. Él ni siquiera entiende la profecía mesiánica. Y dice: “¿eres Tú el rey de los judíos”? Y Jesús le dice: ¿estás diciendo esto de ti mismo o eres un perico? ¿Estás haciendo esa pregunta o estás repitiendo lo que los judíos están preguntando?

Y lo que eso nos dice es que eso es exactamente lo que ellos estaban preguntando. ¿Acaso Él puede ser el rey? Pilato dijo: ‘¿acaso soy judío? ¿sé algo de estas cosas? ¡Claro que no sé nada de esto! Tu propia nación y Tus principales sacerdotes Te entregaron a mí. Este es problema de ellos. ¿Qué has hecho Tú?’ Él ni siquiera sabe lo que Él ha hecho.

Pero el punto acerca de ser un rey es asunto de ellos, no de él. Jesús, entonces dice esto: ‘Mi Reino no es de este mundo. Pilato, Mi Reino no es algo que tú entiendas. Mi Reino no es algo que ellos tampoco entiendan. Si Mi Reino fuera un reino terrenal o un reino mundano, como tú entiendes un reino, entonces mis siervos pelearían. No habrían permitido que me entregaran a los judíos. Pero Mi Reino no es de aquí. Mi reino es diferente que tu reino o tu entendimiento de un reino o el de ellos. Y Pilato entonces dice: ‘bueno, ¿eres entonces un Rey?’ Y Jesús dice: ‘tú lo has dicho, Yo soy un Rey. Yo nací para ser un Rey y vine al mundo para ser un rey. Y Yo soy un Rey.”

Ahora, no hay duda alguna en mi mente de que Jesús es un Rey. Esa es la razón por la que Él nació. Esa es la razón por la que Él vino al mundo. Y no hay duda tampoco en mi mente de que este es un Reino en el que vivimos, pero no es percibido como un reino como los hombres entienden los reinos. Es, en primer lugar y sobre cualquier otra cosa, un Reino desde adentro del corazón. Y esa es la razón por la que en Romanos 14:17 Pablo dice: “el Reino de Dios no es comida y ni bebida, no es externo. Es justicia y gozo y paz en el Espíritu Santo. Es interno.” Como puede ver, en otra actuación en Lucas 17:20, realmente dijeron acerca de Él: “bueno, si Tú eres un rey, ¿dónde está el Reino?” Y Él dijo: “un el Reino de Dios está dentro de vosotros. Está en el medio de ustedes, sólo que no lo perciben porque no es discernido mediante percepción humana. No obstante, soy un Rey.”

Ahora, los discípulos, en cierta manera se están rasgando sus cabezas y diciendo: “Él es el Rey, no lo puedes negar. ¿Pero dónde está el Reino? Porque ellos estaban esperando el despliegue externo y acaban de atravesar por el rechazo horrendo del capítulo 12, en donde Él ha sido blasfemado y llamado satánico.

Y entonces, el Señor dice: ‘miren: ahora, les voy a enseñar cómo entender este periodo todo de Mi Reino. El futuro está por abrir la gloria plena del Reino en su majestad externa, milenaria.’ Tal como Zacarías y Miqueas lo profetizaron, pero por ahora, hay una forma del Reino que Él llama en el versículo 11 de Mateo 13, el misterio. Y durante este tiempo, el Reino será diferente de lo que será al final. Y entonces, Él procede a describirlo.

Él les da siete parábolas, como hemos estado diciendo. Las primeras dos describen la naturaleza del Reino. La naturaleza del Reino. La parábola de las tierras, la parábola de la cizaña y el trigo; y la naturaleza del Reino es que el bien y el mal van a coexistir. Estará la tierra que rechaza, estará la tierra verdadera. En otras palabras, habrá personas que rechazan al Reino y habrá otras que reciben al Reino.

Entonces, la segunda parábola dice que deben crecer juntos hasta el juicio final. Entonces, no debe esperar que los rebeldes sean condenados. Debe esperar a que los rebeldes y los que rechazan a Cristo sean devastados, quemados, consumidos o lo que sea. Van a crecer uno al lado del otro.

Ahora, habiendo dicho esto, Él ahora explica el poder del Reino en las siguientes dos. Y él dice “A pesar de eso, a pesar de que coexisten el bien y el mal, a pesar del poder tremendo del pecado y de Satanás, a pesar de que van a ser sembrados a nivel masivo, la cizaña y el trigo, a pesar del hecho de que tres de las cuatro tierras son malas y rechazan, aún así el poder del Reino es tan grande que va a crecer. A partir de un comienzo pequeño, como una semilla de mostaza, se convertirá en un árbol enorme. A partir de la semilla más pequeña, se convierte en el arbusto más grande. Y así como en la pequeña parte de levadura escondida, en una pila inmensa de masa, permea todo. Influencia todo.”

Ahora, amados, esta es una palabra de esperanza después de dos parábolas que no tenían esperanza en absoluto. Las primeras dos parábolas nos dijeron que vamos a tener que permitir que la maldad crezca en este mundo. Y voy hacer muy honesto con usted. Odio el pecado. Y hay muchas veces cuando yo percibo el corazón Davídico en donde David exclamó porque Dios destruyera al pecador y destruyera al pecado. Y hay ocasiones en las que usted simplemente desearía que pudiera actuar como el ejecutor de Dios y limpiara. Pero las primeras dos parábolas dijeron ‘no’. No, eso no le corresponde hacer a ustedes. Este es el tiempo de la gracia de Dios. El juicio espera el futuro. Entonces, van de la mano. Este es un mensaje de temor, de intimidación, de aflicción porque toleramos todas estas cosas.

Pero el mensaje de esperanza viene en las siguientes dos parábolas. A pesar de que el Reino va a crecer y finalmente va a llenar la tierra, y yo creo que estas dos parábolas de hecho nos llevan al milenio, cuando el arbusto está a su mayor nivel de crecimiento y los árboles y el árbol está llenado, por así decirlo, con aves. Cuando la levadura ha leudado la masa entera, y esperamos eso, entonces estas son parábolas de gran esperanza. Gran esperanza.

Por cierto, las otras dos parábolas también tienen un término en común. Tratan de la apropiación personal del Reino. Las primeras cuatro ven el Reino en general. Las siguientes dos, lo ven en específico. Entonces, las primeras dos parábolas hablan de la naturaleza del Reino, las siguientes dos del poder del Reino y las siguientes dos de la apropiación del REINO. Y eso es muy importante porque cuando usted interpreta esta parábola, usted debe interpretarla con una coherencia homilética que nuestro Señor usa conforme Él presenta estas parábolas. Y veremos eso en un momento.

Ahora, esto va a ser como una lección de estudio bíblico. Y voy a llevarlo en una situación de interpretación que necesita ser aclarada. Porque yo creo que la parábola que vamos a ver en el día de hoy, la parábola de la levadura, ha sido malentendida mucho. Veámoslo.

La parábola de la levadura en el versículo 33. Ahora, ya hemos visto la parábola de la semilla de mostaza y hemos aprendido tres lecciones a partir de ella. El Reino comenzará pequeño, se convertirá en algo grande y las naciones, en últimas, disfrutarán de sus beneficios. Pero ahora, vamos a ver una lección muy parecida en la parábola de la levadura.

“Otra parábola les dijo: El Reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.” Ahora como siempre, nuestro Señor escoge Sus parábolas a partir de la vida común. Vida muy común. Como un niño creciendo, Él habría visto a Su madre haciendo esto muchas, muchas veces, haciendo pan. Y hacían pan usando levadura. O masa ácida, como a veces es llamada. Y esto era algo muy común en el hogar. Usted toma una pila de masa que ya está preparada y amasada y lista; y toma una parte de masa fermentada ácida de otra pila. Y usted lo coloca en esa nueva pila y eso fermenta y permea a esa nueva masa hasta que leuda toda y hace que se eleve. Y nuestro Señor había visto esto como todo el mundo lo habría visto muchas veces. Ahora, la levadura es algo muy pequeño, muy pequeño. Pero notará que está escondida en tres medidas de harina.

Ahora, esa es una cantidad enorme de masa. ¿Quiere saber cuánto? Tres medidas de esto es equivalente a una ephah. ¿No le da gusto saber eso? Y, por cierto, no era raro para ellos preparar tanto pan porque ése era el alimento esencial que comían. Y las familias eran numerosas y también los siervos en la casa y todo el mundo. Entonces, hacían grandes cantidades de pan.

Simplemente, como un comentario al margen, revisé esto cuando vi por primera vez tres medidas de harina y en cierta manera me sorprendió. Digo, eso habría producido pan que habría sido una cantidad casi inconcebible. Y entonces, regresé y encontré que cuando el Señor y los dos ángeles en Génesis 18 visitaron a Sara y Abraham, Sara hizo pan. ¿Y sabe cuánto ella usó? Tres medidas.

Y después, cuando fui a Jueces, capítulo 6, versículo 19, y encontré en el caso de Gedeón que el pan fue preparado usando tres medidas. O una ephah. Entonces, esa debió haber sido una medida común. Digo, si esa fue la medida que Sara usó cuando hizo pan para Dios, no es sorprendente que mantuvieran la receta, ¿no es cierto?

Ahora, la gran cantidad de pan, creo yo, indica la inmensidad de la tarea que cumplía un poco de levadura. Es muy paralelo a la semilla más pequeña resultando en el arbusto más grande. Aquí usted tiene una pequeña medida de levadura, en últimas, extendiendo su impacto y afectando a una cantidad inmensa de masa.

Entonces, oh, por cierto, se usaba a una mujer aquí porque éste era la tarea de las mujeres. Los hombres estaban en el campo y las mujeres estaban en la cocina o en ese entonces, afuera, en esos días, trabajando en el horno. Y así es como se dividían las labores. Y la levadura es un pedazo de masa fermentada ácida que viene de otra masa; y se han quedado con ella para que fermentara de alguna manera y actúa como levadura causando que leude el pan.

Ahora, francamente, permítame tan sólo añadir un comentario al margen. El pan con levadura es superior por mucho al pan sin levadura, ¿estaría de acuerdo con eso? El pan sin levadura es plano, duro, seco. No es algo que tenga buen sabor. El pan con levadura es suave, esponjoso, caliente. Es algo que sabe bien, ¿no es cierto? No quiero meterme mucho en esto, o de lo contrario todos se van a ir. Pero aquí hay algo más que debe tener en mente. La levadura influye a una cantidad inmensa de masa. En segundo lugar, la influye positivamente. Tiene un efecto positivo. La hace mejor y hace que sepa mejor. Tiene una buena influencia, en últimas, en la masa. Hace que el pan sea mejor.

Otra cosa que vemos aquí es que ella escondió esto. La levadura tiene que ser insertada. No puede sentarse ahí en la cocina y gritarle al pan. Dios no extendió Su influencia en el mundo al quedarse suspendido en una nube y gritar. ¿Se da cuenta? La levadura tiene que ser inyectada, tiene que ser colocada adentro. Y entonces, comienza a permear. Y permea y permea.

Ahora, esto era algo que todo judío sabría. Todo judío lo habría entendido. No es muy difícil. ¿Cuáles son las lecciones? Es una historia muy simple con lecciones muy simples. Y, sin embargo, quiero decirle algo que hasta ahora, de todas las parábolas que he estudiado, la gente está más confundida en esta que cualquier otra parábola. Y es tan simple. Si no le dijera a usted cuál es la postura alternativa de lo que le voy a dar, y usted nunca lo hubiera oído, no creo que jamás la habría encontrado. Es así de oscuro en mi pensamiento.

Pero le voy a decir lo que es en caso de que sea confrontado y usted pueda ayudar a esas personas que no están de acuerdo conmigo. Ahora, aquí están las verdades clave. Aquí vamos. Aquí están las lecciones. Número uno: el poder del Reino es grande. Esa es la lección. El poder del Reino es grande. Digo, un poco de levadura influencia a toda la masa. Eso es lo que Él está diciendo. El hecho de que el Reino comience pequeño, no necesariamente lo hace débil. Porque tiene el poder de influenciarlo todo. La masa aquí, las medidas de la levadura, la masa es como el mundo. Y usted coloca el Reino del cielo en medio del mundo y por pequeño que sea, va a influenciarlo todo porque inherente en él hay un poder sobrenatural que se está fomentando. Y yo creo sin lugar a dudas que la levadura representa la influencia buena de Cristo, Su reino, Su Evangelio, Sus súbditos en el mundo.

En primer lugar, creo eso por la manera en la que el Señor presentó las parábolas. Las primeras dos han hablado de la naturaleza del Reino. Las siguientes dos, creo yo, de Su poder para vencer la maldad que está presente. Ahora, algunas personas en este punto, les voy a hablar a continuación de la otra postura más dominante. Algunas personas, creen que la levadura significa maldad. Y que lo que la parábola está enseñando es que la maldad estará en el Reino y permeará al Reino.

Bueno, tengo varios problemas con eso. Problema número uno, no encaja con el orden de las parábolas. Ya hemos visto la maldad en el mundo en las primeras dos parábolas. Ahora, estamos viendo el poder del Reino para vencer eso. Entonces, no es coherente con el patrón de nuestro Señor. Y, en segundo lugar, el versículo dice esto: el Reino de los cielos es semejante a ¿qué? A la levadura. Ahora, si yo tan sólo le preguntara de manera simple y clara a que se refiere la levadura, en base a esa afirmación, ¿qué diría usted? El Reino de los cielos es como levadura. Por lo tanto, levadura se refiere a ¿qué? Muy bien, clase, el Reino de los cielos. Y realmente usted no tiene que ser una eminencia para entender eso.

Y eso me parece bastante obvio, que el Reino de los cielos es como levadura lo cual significa que levadura se refiere al Reino de los cielos. Y que tengo que creer en ese sentido que Él está viendo al Reino de los cielos en su sentido bueno. El Reino de los cielos es bueno y su influencia es aquello que hace que la influencia sea mejor como la levadura lo hace con el pan.

Ahora, en este punto tenemos que mantener en mente cuál es el argumento primordial de aquellos que quieren hacer que la levadura sea mala aquí. Y éste es su argumento: que la levadura en el resto de los lugares que se usa en el Nuevo Testamento siempre se refiere a maldad. Por lo tanto, aquí debe haber coherencia. Y ellos dirán que Jesús inclusive la usa para referirse a maldad.

Ahora, permítame responder eso. Agárrese de su asiento, aquellos de ustedes que han enseñado eso. La levadura, de manera inherente, nunca se refiere a la maldad. Esa no es su intención. Usted dice ‘oye, espera un momento. Dice en Lucas 12:1, ‘guardaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía.’’ Escuche, la levadura ahí no es tanto la hipocresía en sí como la influencia que tiene.

Como puede ver, la levadura es únicamente una analogía que es buena cuando es aplicada a influencia que permea. ¿Entiende? Entonces, el punto de usar la levadura para describir la hipocresía de los fariseos era que la hipocresía de los fariseos los afecta, así como la levadura afecta al pan. Permea todo lo que hacen. De tal manera que la levadura no es una ilustración de pecado, es una ilustración de permear. Eso es muy importante. Ellos estaban permeados de hipocresía de lo cual la levadura es una analogía apta. Entonces, la analogía es una analogía de permear. Ahora, si usted toma la levadura más allá de eso, usted ha destruido su analogía. No es simplemente una analogía de algo malo.

Ahora, cuando la Biblia quiere hablar acerca de algo que es malo, lo llama oscuridad o tinieblas, ¿verdad? Vemos esos términos para maldad. La ausencia de luz, porque eso en cierta manera es una definición estática de la maldad. Pero cuando la Biblia utiliza la levadura como una ilustración, está hablando acerca de algo que permea. Esa es la utilidad de esa analogía y yo creo que esa es la manera en la que tenemos que verla aquí. Habla de algo que permea.

Ahora, quisiera añadir otro comentario aquí al margen. Y esto podría ser útil. Esto quizás no lo verían algunos de ustedes, pero para alguno de ustedes puede ser útil. Usted no debe tomar analogías y hacerlas absolutas al punto de convertirlas en términos teológicos.

En otras palabras, la levadura es únicamente una ilustración y no tiene un significado teológico absoluto. Usted no puede asignarle un significado teológico absoluto de tal manera que cada vez que usted tiene levadura, usted tiene pecado. Digo, eso es únicamente una analogía. Eso es sólo una ilustración. Y usted realmente tiene muchos problemas cuando usted llega al Antiguo Testamento y usted llega a la fiesta de Pentecostés y todos los judíos son mandados por Dios a ofrecerle a Dios pan leudado. Ahora, usted tiene un problema. Le están ofreciendo maldad a Dios. Como puede ver, eso no puede ser como una analogía simple o una ilustración. Entonces, tiene que ir más allá del término mismo. Su significado básico es permear. Esa es la analogía en su utilidad.

Y como usted puede ver en el Nuevo Testamento, es utilizada varias veces. Se utiliza en diferentes pecados. No es solamente hipocresía, sino diferentes cosas. Es usada acerca de legalismo en Gálatas 5:9. Es usada de inmoralidad en 1 Corintios 5. Entonces, podría ser hipocresía o legalismo o inmoralidad. Podría ser cualquier cosa que influencia, que permea. Esa es la razón por la que se usa la levadura. Es solamente una ilustración de aquello que permea.

Entonces, cuando usted llega aquí, usted no puede tomar la levadura y asignarle un significado teológico absoluto de maldad. Usted debe usarla como una analogía. Y es una analogía de aquello que permea. Y ahí tiene tanto derecho de usarse como una analogía de aquello que permea para bien, como una analogía de aquello que permea para maldad. Aunque nunca pudo haber sido utilizada de esa manera en el Nuevo Testamento, como una analogía de aquello que es bueno. ¿Entiende lo que estoy diciendo? El Señor todavía puede usarla para eso. Entonces, usted no puede usarla de manera extrema a partir de los otros usos.

Ahora, permítame darle otra razón del por qué. Acompáñeme a 1 Corintios capítulo 5. Primera de Corintios capítulo 5. Y simplemente, le voy a dar un principio que podría ayudarle a ver esto. Versículo 6, Pablo está condenando a la Iglesia corintia por su pecado. Y él usa una ilustración aquí de levadura. Él dice: “¿no sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?”

Ahora, eso simplemente es una afirmación proverbial. Eso es simplemente un dicho. Es una analogía excelente. Usted tiene un poco de influencia y eso echará a perder a muchas cosas. Ahora, tenemos una muy parecida que la Biblia no usa. Nuestra pequeña analogía es que una manzana podrida ¿qué? Pudre el barril. Nada más que nuestra analogía va más allá de eso porque tenemos ¿qué tipo de manzana? Una podrida. Entonces, influencia para mal.

Pero la levadura es neutral. Depende de cómo usted quiere aplicarla. La levadura realmente hace que el pan sea mejor, pero puede ser usada para hablar de cualquier cosa que en definitiva influencia a una masa grande a partir de un comienzo pequeño. Una influencia que permea.

Pero vea esto. Ahora, Él la aplica en el versículo 7. Así es como Él usa la analogía. “Limpiaos de la levadura vieja para que podáis ser una masa nueva.” Ahora, usted aquí tiene masa, ¿verdad? ¿Y de qué está hablando aquí? Él está diciendo: “ahora eres cristiano. Son una nueva masa, ¿verdad? No coloquen levadura en esa nueva masa.” Ahora, ¿de dónde vino esa levadura? Vino de una masa vieja, ¿verdad? Entonces, cuando usted cocinaba pan en ese entonces, usted tomaba un pedazo, lo hacía un lado, dejaba que fermentara y lo colocaba en ese nuevo. ¿Sabe usted lo que Pablo está diciendo? Usted es una nueva criatura en Cristo. No traiga nada de las cosas de la vida antigua que influyan en esa vida nueva.

¿Ve usted lo que él está diciendo? Es una ilustración hermosa. Es la ilustración de continuidad. Corte la continuidad es lo que él está diciendo. Porque cuando usted hornea pan, usted hornea esta hogaza y toma un pequeño pedazo y comienza con el siguiente. Eso es lo que se llama… La gente que hornea pan habla acerca de comienzo, ¿no es cierto? Y, simplemente, esto es toman un pedazo del otro. Y él dice ‘corta ahí y comienza aquí con una hogaza nueva’.

Y el versículo 7: “porque Cristo, nuestra Pascua, es sacrificado por nosotros, así que guardemos la fiesta.” Ahora, él está hablando en términos espirituales. “No con la vieja levadura de malicia e impiedad, las cosas de nuestra vida anterior sino con pan no leudo.” Ahora, ¿de qué está hablando? Hombre, todo judío que habría leído habría sabido: Cristo es nuestra Pascua. Bueno, ¿por qué habla de eso?

Ahora, escuche con mucha atención. De regreso a Éxodo, capítulo 12… No lo busque, tan solo escuche. Dios dijo ‘van a salir de Egipto, los voy a sacar de Egipto, de la cautividad, han estado aquí 400 años. Y cuando ustedes salgan quiero que tengan una fiesta de Pascua.’ ¿Se acuerda de eso? ‘Y el ángel de muerte vendrá y la sangre en el dintel y demás. Y ustedes estarán seguros. Cuando el ángel pase y demás, él pasará por alto. Pero quiero que guarden una fiesta de Pascua para recordar que Dios, en Su gracia, los pasó por alto, los libró en misericordia.’

Ahora, cuando usted guarda la fiesta de la Pascua, usted usa ¿qué tipo de pan? Pan sin levadura. Y usted guardaba esa fiesta por siete días. Pan sin levadura durante siete días. ¿Por qué? Bueno, Éxodo 12:39 habla del hecho de que tenían que salir apresuradamente. Pero más que eso, ahí había simbolismo como es interpretado por 1Corintios capítulo 5. ¿Cuál era el simbolismo? Están dejando Egipto, aquí esta Egipto. Ustedes están dejando Egipto. Ustedes son un nuevo pueblo. Van a una tierra prometida. No hagan pan leudado. ¿Por qué? Porque si aquí hacen este pan leudado, entonces, ¿de dónde va a salir su pequeña parte de pan leudado? ¿El pan que hicieron en dónde? En Egipto. Corte en el cordón, ¿se da cuenta?

Como puede ver, el pan con levadura se volvió en un símbolo del corte con Egipto. Corten eso y después de siete días, entonces pueden comenzar a hacer su pan leudo. Y después, en Levítico dice: “cuando finalmente lleguen al tiempo la fiesta de Pentecostés, entonces ofrézcanme ese pan leudo.” Ahora, si la levadura fuera siempre pecaminosa, no habría razón por la que Dios les habría permitido ofrecérselo a Él. Y no hay razón por la cual Dios habría limitado eso de pan sin levadura a un período de siete días. Porque si la levadura siempre significara maldad, entonces habrían vivido el resto de su vida demostrando la tolerancia de Dios hacia la maldad cada vez que hicieran pan.

Pero como puede ver, era un punto de continuidad. Y la razón por la que debían cortar ese proceso de levadura era para simbolizar que estaban comenzando de nuevo sin influencia egipcia. Y ellos tuvieron dificultades con dejar Egipto, ¿no es cierto? Salieron al desierto, comenzaron a quejarse. “Queremos el puerro, el ajo y las cebollas” ellos debieron haber olido algo horrible con lo que comieron en Egipto. Bueno, ellos querían que regresar y tener todas las cosas que tenían en Egipto. Y el Señor quería cortar ese cordón, ¿se da cuenta? Ése es el punto.

Ahora, cuando usted llega 1Corintios 5, usted entiende lo que él está diciendo. Ahora, en un sentido espiritual, Cristo es nuestra Pascua, ¿verdad? Él nos ha librado. Y ahora, cuando hemos sido librados de nuestra vida antigua una vida nueva, no tomen nada de esa levadura con ustedes. Entonces, la levadura no es tanto una definición de pecado como tal, sino las influencias que permean que vienen de nuestra vida pasada. No influencie su vida actual con cosas del pasado.

Entonces, la levadura habla de esa influencia que permea. ¿Y sabe una cosa?, Los rabinos solían tener dichos acerca de eso. Los rabinos solían hablar acerca del hecho de que la levadura no era necesariamente negativa, sino inclusive positiva. Un rabino dijo: “grande es la paz en que la paz es para la tierra lo que la levadura es para la masa.” Como puede ver, lo usaban en un sentido bueno. Era proverbial y podía ser utilizado de cualquier manera.

Quizás le ayudaría saber algo más que es interesante. Cuando la hija de una madre judía se casaba, la madre le daba regalos. Y uno de los regalos que una madre le daba a una niña judía era un pedazo pequeño de levadura de la última masa que se hizo antes de la boda. Y la niña debía comenzar su primer pan en su nuevo matrimonio con ese pedazo que le había dado la mamá. ¿Qué simbolizaba eso? Simbolizaba que todo lo mejor, todo el bien, toda la bendición de esa familia debía ser llevada a la siguiente familia. El legado justo debía pasar a la siguiente generación y se simbolizaba en esa costumbre judía tan simple de darle levadura a la hija. Habla de continuidad en ese punto.

Y todo lo que estoy diciendo es que la manera en la que la levadura es usada en la Biblia es muy amplia. Y es una excelente analogía de influencia que permea. Y entonces, vemos que nuestro Señor la usa, creo yo, de esa misma manera aquí. Claro que es usada en el Nuevo Testamento para hablar de maldad y su influencia que permea; pero, ¿estamos diciendo que Dios no la puede usar también para influencia del bien? Especialmente cuando Él dice “el Reino de los cielos es semejante a la levadura,” y especialmente cuando es parte de un par de parábolas que realmente están dirigidas a mostrarle cómo el poder del Reino es extendido en contraste a la influencia de la maldad que se presenta las primeras dos parábolas.

William Arnaud nos presenta una explicación maravillosa de esto. Él dijo esto, y cito: “con el atrevimiento de un soberano, este maestro toma un proverbio en la actualidad se usaba de las estrategias exitosas del adversario y sella el metal con la imagen y firma del rey legítimo. La maldad se esparce como levadura. Usted tiembla ante su avance silencioso y su extensión inalcanzable. Pero tened buen ánimo, discípulos de Jesús, mayor es el que está a favor de ustedes que todos los que están en contra de ustedes. La palabra de vida que ha estado escondida en el mundo, escondida en los corazones creyentes es una levadura también. La unción del Santo es más sutil y penetrante y más poderosa que el pecado y Satanás. En donde el pecado abunda, la gracia abundará mucho más,” fin de la cita.

Y lo que él está diciendo es tan bueno. Él está diciendo que Jesús sabía que ellos entendieron la analogía de la levadura relacionada con la maldad y que ellos percibieron el movimiento masivo que se extendía de la maldad. Pero qué mejor entender que ellos entendieran y dijeran “y eso es exactamente qué tan rápido y cuán imparable y cuán penetrante será el esparcimiento del Reino.” Una inteligencia maravillosa para impartir la verdad para hablar de la extensión del Reino.

Y entonces, la levadura es el Reino en el mundo. La masa grande, la masa inmensa es el mundo; y desde adentro, comienza a hervir y a crecer. ¿Y sabe una cosa?, El cristianismo le causa problemas al mundo en un sentido, ¿no es cierto? Lo influencia para bien, pero en algunos casos es doloroso para el mundo soportarlo. Siempre pienso en lo que Acab dijo cuando Elías se apareció y le dijo cara a cara, y le dijo ‘¿eres tú el que aflige a Israel?’ Y así es como el mundo siempre reacciona al profeta de Dios. En Tesalónica dijeron: ‘estos hombres que han turbado al mundo, también han venido aquí’. En Filipos dijeron: ‘estos hombres son judíos que están turbando nuestra ciudad’. Muy bien, hemos estado molestando a la gente durante 2000 años. Pero es increíble, ¿no es cierto?, los resultados.

Usted comienza con 120 pequeños discípulos aquí, juntos en Jerusalén y observe en la actualidad. Millones por toda la faz de la tierra han sido influenciados por el cristianismo. Millones. Al punto en el que todos progresos sociales, todos los sistemas legales y de jurisprudencia, todo el bienestar social y educación y el arte y la música y todo refleja la influencia del cristianismo.

Todas las sociedades de benevolencia y de cuidado, todas esas cosas que ayudan a los pobres y dan ayuda a los deprimidos y a los que están afligidos y demás, salen del Espíritu de Cristo colocado a través de los corazones de Su pueblo, son levadura en el mundo. Si usted no lo cree, vaya a países en donde nunca han conocido el toque del cristianismo y vea cómo tratan a la gente.

El mundo ha sido leudado. Ha sido influenciado dramáticamente de una manera increíble. ¡Qué parábola tan llena de esperanza para los discípulos! Tan desanimados y afligidos por que el Señor no iba a traer al Reino en su plenitud. ¿Qué va a pasar con este pequeño grupo? Ah, sí, pero dice Él: ‘ustedes son como levadura y van a fomentar y hervir y antes de que se acabe, ustedes van a permear todo esto.’

Segunda lección, la influencia positiva del Reino viene desde adentro. Viene desde adentro. Dios tiene que plantar Su levadura dentro del mundo. La razón por la que Él deja que los dos crezcan juntos es para que podamos influenciar. Este es el tiempo para que los hombres se salven. Este es el tiempo para que el cristianismo lleve a cabo su obra. El mundo, y usted no piensa acerca de esto de este modo, pero el mundo ha sido inyectado de vida eterna y está esparciéndose.

Pienso en este pequeño pedazo de levadura que fue plantado en la encarnación, ese pequeño bebé en Belén, ese pequeño pedazo de levadura que se hundió en el mundo y en últimas, dominará al mundo. En últimas, toda rodilla se doblará. Y aquí estamos, extensiones de esa misma vida eterna. Cristo mora en mí. La vida que yo vivo, la vivo por la fe en el Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí. “Y ya no vivo yo, sino,” ¿qué?, “Cristo vive en mí.”

La vida de Cristo en mí está en el mundo leudando, leudando y leudando; y la influencia se mueve y se mueve y se mueve. Es increíble. Desde adentro. No necesitamos una posición política para hacerlo. No tenemos que ser el presidente de los Estados Unidos. No tenemos que tener la organización del gobierno para hacerlo. No tenemos que tener leyes y armas y soldados que marchen y dominen al mundo con el cristianismo. No, no. Simplemente podemos comenzar a movernos a partir de un comienzo pequeño.

Pienso en esa primer cinta que jamás se grabó, de una cinta a otra, dos pequeñas máquinas haciendo una tras otra. Tomando una hora entera para hacer la cinta cada una. Y ahora, conforme pasan los meses, otro millón de ellas. Un comienzo pequeño. Y la influencia es increíble, permeando y permeando y permeando. Y sabe una cosa, acabamos de hacer una serie de grabación de vídeo de la familia, simplemente como comentario al margen. Y acaban de mandarle el aviso a los pastores acerca de si les gustaría ordenar la serie. Las personas ahí en el departamento de grabación del Instituto Moody dijeron que ya tenían 3000 órdenes en la primera semana. Una oportunidad tremenda para influenciar. Tres mil iglesias diferentes en una semana. Y eso es sólo la primera semana de respuesta. Es increíble, no es cierto, cómo el cristianismo se mueve en su influencia.

Sabe una cosa, “antes de que el Señor regrese,” dice en Mateo 24:14, “este Evangelio del Reino será predicado en todo el mundo.” Se va a extender, y va a continuar y va a permear a todo. Y después, finalmente, nuestro Señor vendrá y establecerá Su Reino.

Permítame cerrar con estos pensamientos. Esto es tremendo. ¿Sabe usted a dónde ha llegado el cristianismo a partir de sus pequeños comienzos? Y me doy cuenta de que no toda persona que nombra el nombre de Cristo es cristiano, pero por lo menos el mensaje está ahí afuera. Y la gente sabe qué es y se están escondiendo en sus ramas en algún lugar. Están estableciendo sus nidos ahí y son, en cierta manera, “santificados,” 1 Corintios 7:14, “por la presencia misma del cristianismo en el mundo.”

Pero las últimas estadísticas indican que hay más personas que dicen que son cristianos en el mundo que cualquier otra religión sobre la faz de la tierra. Un billón. Ciento cincuenta millones de personas se identifican a sí mismas como cristianas. El segundo es el islam, con setecientos cincuenta millones. Casi uno de cada tres dice ser cristiano. Es increíble. La influencia.

Y claro, está distorsionado aquí y allá pero, sin embargo, el Reino se ha movido por todo el mundo. Y la palabra de nuestro Señor es verdad. Tenemos 80,000 misioneros en la tierra del cristianismo. China se acaba de abrir. ¿Y quiere escuchar una estadística sorprendente? Estiman en este momento que hay medio millón de iglesias que se reúnen en casas en China, con una cantidad que oscila entre 25 a 50 millones de cristianos. Eso es simplemente China.

Pensamos en Cuba, Castro, el comunismo y todo eso. Cuarenta y seis denominaciones cristianas en la actualidad están operando en Cuba. La Iglesia está viva ahí. Algunos han estimado que hay 63,000 personas por día que aceptan al cristianismo y 1600 iglesias nuevas son comenzadas cada semana.

¿Se da cuenta usted de que cuando la Iglesia se reunió en Jerusalén les tomó siete años antes de establecer la primera misión de la Iglesia en Antioquía? Y ahora, ¿mil seiscientas por semana? Noventa y cinco por ciento de la población del mundo tiene toda o parte de la Biblia en su propio idioma. Y el noventa por ciento de las tribus en la faz de la tierra han tenido la oportunidad de oír el Evangelio de Jesucristo. ¿No es eso sorprendente? La influencia del cristianismo.

Entonces, a pesar de los arbustos, a pesar de las aves que arrebatan la semilla, a pesar del sol abrasador, de la persecución, hay algo de tierra buena. A pesar de la presencia de la cizaña, el trigo está creciendo. Y con toda esta oposición mala, la semilla de mostaza crece y la levadura influencia.

Realmente resume lo que nuestro Señor dijo. En Mateo 16:18 Él dijo esto: “edificaré Mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” ¿No es eso algo que nos da confianza? Cristo está edificando Su Reino. Y vendrá el día cuando todo llegue a su clímax y es indicado en Apocalipsis y se lo leo. “Y el séptimo ángel sonó y hubieron grandes voces en el cielo diciendo: “el reino de este mundo se ha convertido en el Reino de nuestro Señor y de Su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos.””

En definitiva, ahí es hacia donde se dirige. El cristianismo ganará, Jesús reinará, la maldad será destruida, los hombres malos serán enviados al eterno infierno y el Reino vendrá en su plenitud eterna. Qué parábola tan llena de esperanza. La próxima vez, vamos a descubrir cómo usted y yo nos apropiamos de manera personal del Reino en nuestras vidas. Inclínense conmigo en oración.

Padre nuestro, sabemos que en Tu revelación Tú nos has dado verdad profunda. Verdad eterna. Tú nos has dado aquello que procede de la mente infinita de Dios. Gracias por expresarlo en términos simples, para que podamos entenderlo. Gracias por la esperanza de que Tu Reino avanza en victoria a pesar de la oposición del mundo.

Padre, oro porque toda persona en este lugar sea parte de ese Reino, que nadie conozca el lloro y el crujir de dientes de un infierno eterno en el Reino de las tinieblas porque han venido a Ti a través de Cristo. Gracias Padre por defender la palabra. Jesús dijo que crecería y así fue. Su palabra es digna de confianza. Gracias porque podemos hacer descansar 45.40 nuestro destino eterno en su veracidad. Amén.

 

 

 

 

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