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Tomemos nuestras Biblias y abrámoslas en el pasaje que hemos estado estudiando. Esta es nuestra sexta semana estudiando Mateo capítulo 19, examinando la enseñanza de nuestro Señor del tema del divorcio. Simplemente, quiero tocar brevemente Mateo 19 y después, pasar nuestro tiempo esta mañana en 1 Corintios capítulo 7.

Ahora, hay algunas características de la primera Iglesia, la Iglesia del Nuevo Testamento, que son diferentes de la Iglesia en la actualidad. Tenían apóstoles. Tenían profetas, eran únicos en su época. Fue una época cuando la revelación de Dios estaba desarrollándose. Había una cercanía a la vida de Cristo. Había un celo, había un fuego, había una pasión, había una pureza dinámica, había una simplicidad de vida, había un tipo de testimonio que buscaba alcanzar a su mundo que quizás es diferente de nuestro día.

Pero mientras que había algunas cosas diferentes, y quizás algunas cosas diferentes que nos gustaría recapturar, hay algunas cosas acerca de esa primera Iglesia que son idénticas a nuestro día. Hay algunas cosas que ellos poseían que también poseemos, esto es el mismo mensaje, el mismo Cristo, el mismo Espíritu Santo y la misma Palabra de Dios con la misma enseñanza, los mismos principios y las mismas demandas y bendiciones para nuestra vida. Eso no cambia.

Y entonces, al llegar a la Palabra de Dios y tocar la vida de nuestro Señor y la vida en la época de Pablo, el apóstol, debemos oír lo que de ellos dicen y entender que es una verdad directa para esta generación. Una de las cosas que realmente son trágicas en nuestro tiempo en la Iglesia es que la gente adopta los estándares culturales y trata de imponerlos en la Biblia y eliminar cualquier cosa en las Escrituras que no encaje con la manera en la que pensamos que necesitamos vivir en la actualidad. No podemos hacerle eso a la Palabra de Dios sin profanar su pureza. Debemos oír lo que dice. Debemos afirmar sus principios como atemporales para toda generación.

Ahora, una de las áreas en las que la Biblia da enseñanza muy clara es en el área de divorcio y las segundas nupcias. No podemos alterar eso. No podemos cambiarlo para acomodar nuestro día, entre comillas, sofisticado. No podemos imponer en la Biblia ideas contemporáneas y cambiar las Escrituras o eliminar las que pensamos que son un estorbo para nuestros patrones de vida. Debemos oír de manera objetiva y abierta lo que la Biblia dice; y nuestro Señor nos da una afirmación muy clara con respecto al divorcio.

Los fariseos vinieron a Jesús en Mateo, capítulo 19 y dijeron en el versículo 3: “¿Es lícito para el hombre divorciarse de su mujer por cualquier causa?” Y Jesús de hecho dijo “No, no pueden divorciarse por cualquier causa. Sólo hay una causa para el pueblo de Dios en la ley de Dios y eso es el adulterio de corazón endurecido y después, el cónyuge inocente tiene la libertad de volverse a casar.”

Ahora, esa es una afirmación simple. Realmente no creo que hay mucha confusión acerca de eso si usted entiende las Escrituras. Ahora, usted puede imponer en la Biblia sus ideas preconcebidas y terminar con muchas cosas. Y la gente ha hecho eso y confundido a la Iglesia de muchas maneras. Pero es muy claro si usted simplemente lo toma del texto. El problema con esto es que está tan aislado que no nos habla de todas las excepciones. No responde a todas nuestras preguntas. Simplemente establece un principio.

Ahora, para ampliar nuestro entendimiento debemos ir a otros lugares en el Nuevo Testamento. Y quiero llevarlo ahora 1 Corintios capítulo 7, porque creo que este capítulo es el comentario de Pablo acerca del principio divino; el comentario de Pablo acerca de la ley divina; el comentario de Pablo acerca de la enseñanza de nuestro Señor. Ahora, mantenga en mente que Pablo estaba enfrentando a una sociedad muy parecida a la nuestra. Muy parecida a la nuestra.

Le dije la última vez que básicamente había cuatro tipos de matrimonio dentro del sistema romano. Y la gente estaba casada bajo todo tipo de situaciones. Por ejemplo, estaba lo que llamamos contubernium, lo cual era un compañerismo en una tienda. Los esclavos estaban simplemente viviendo juntos; en cierta manera era vivir en sexo. De hecho, el dueño de los esclavos los unía para procrear a otros esclavos. No había ceremonias, no había un intercambio de votos, no se hacía ningún pacto necesariamente, nada oficial o legal. Simplemente, vivían juntos. No es diferente de nuestra época. En la actualidad no tenemos esclavitud pero hay mucha gente que vive junta que tiene sexo. Tenemos personas que llegan a Grace Community Church y tienen curiosidad acerca de qué hacemos. Algunos de ellos aplican, solicitan membresía en la Iglesia y nos damos cuenta de que hay nombres de un hombre y de una mujer, nombres totalmente diferentes que viven en la misma dirección. Nuestra conclusión es obvia, viven juntos, no están casados.

Tenemos gente que viene a Cristo en ese tipo de situación. No están casados legalmente. Nunca han estado casados legalmente. Están viviendo juntos. Y puede ser que sólo estuvieron viviendo juntos por unas pocas semanas. Vienen a Cristo y de pronto enfrentan el hecho de que están viviendo en una religión de fornicación o adulterio. ¿Qué hay de ellos? ¿Qué hacen? Y eso nos lleva a la idea de usus, la cual era la ley común romana. ¿Qué si ellos han estado viviendo juntos por años? Hemos tenido esa situación. Recuerdo una situación cuando una pareja que había venido aquí, ellos nunca se había casado legalmente. Habían estado viviendo ya durante el tiempo suficiente como para tener cuatro hijos y era algo a largo plazo. Y vinieron a Cristo. ¿Ahora qué? ¿Cuál es su status? ¿Y qué si habían tenido parejas anteriormente con quienes estaban al legalmente casados y ahora no están legalmente casados? ¿Es esto simplemente un caso extendido de forma fornicación y adulterio? ¿De quién es esposa ella y de quién es marido él?

Y después, usted tenía la situación romana de coemptio in manum en donde el padre llevaba a cabo la venta de la hija por motivos económicos. Y hemos visto eso. Me acuerdo de un hombre que vino aquí de un país extranjero, que tenía una esposa que había comprado del padre. Realmente no le gustaba a él, de hecho era una relación familiar. La familia lo había planeado y en algunas culturas eso sucede. A él se le asignó casarse con ella. Con ella. Él había estado viviendo en Estados Unidos durante seis años. Ella viene de algún lugar del oriente; él llega a Cristo y quiere saber qué pasa con ella.

Y después, usted tenía confarreatio, la cual era el tipo de boda noble con votos y todas las cosas legales. Pero aquí en el caso del apóstol Pablo, estaban estas personas viniendo a Cristo en medio de todos estos enfoques caóticos del matrimonio. Algunos de ellos simplemente estaban viviendo juntos. Algunos de ellos estaban en medio de adulterio, otros son relaciones de fornicación. Algunos habían estado casados y se habían divorciado una y otra vez. Y ahora llegan a Cristo, no saben cuál es su status, no saben a quién le pertenecen, si es que le pertenecen a alguien, o si tienen la libertad de casarse con alguien más.

Y usted añade a todo eso el vicio y la actividad vil de esa cultura; ‘corintianizarse’ significaba tener una relación con una prostituta. Eso era lo que hacía Corinto. Esa era la mejor definición de los corintios, los que tenían relaciones con una prostituta. Ahí en Corintio estaba el templo de Afrodita y por lo menos tenían 1000 sacerdotisas. Y todas las tardes, las sacerdotisas descendían del templo de Afrodita y entraban a las calles de Corinto para vender su mercancía. Ellas eran prostitutas en la noche. Y cuando usted pagaba su dinero a la prostituta, usted no sólo se estaba involucrando en una experiencia religiosa entre comillas, sino que le estaba dando el dinero que era usado para apoyar el templo. De hecho, construyeron el templo de Afrodita partir de las utilidades generadas por la sacerdotisas prostitutas. Entonces, el estilo de vida de los corintios realmente estaba en el fondo, por no decir algo peor.

Los romanos, francamente tenían una perspectiva más moral del matrimonio. Pero como lo señala un historiador, aunque militar y políticamente Roma conquistó a Grecia, moral y socialmente, Grecia conquistó a Roma. Y en el matrimonio de las culturas griega y romana, la romana pudo haber prevalecido y la inmoralidad griega prevaleció. Y las semillas de destrucción se integraron al Imperio Romano debido al estilo de vida corrupto de la influencia de los griegos. Llegó a ser un comentario como entre los romanos que el matrimonio tenía dos días felices: el día en el que usted tomaba a su esposa por primera vez en su pecho y el día en el que usted la colocaba en la tumba. Y entonces, se burlaban del matrimonio.

Ahora, el apóstol Pablo está confrontando a una sociedad como esta. Él no estaba hablando a una sociedad judía como lo hizo nuestro Señor que había sido criada bajo la ley mosaica, una sociedad en donde la gente estaba tratando de conformarse al estándar divino a lo largo de su vida, aunque no podían hacerlo de manera total. Él estaba hablando a una sociedad totalmente pagana -este es Pablo- quien no tenía una relación alguna con la ley de Dios, cuyo trasfondo está literalmente lleno de incongruencias en término de la ley de Dios, quienes están entrando y saliendo de matrimonios y relaciones ad infinitum, ad nauseam.

Y ahora, ellos llegan a Cristo y están haciendo preguntas muy básicas. ¿Cuál es mi status? ¿Dónde estoy? Y demás. Ahora, le escriben a Pablo una carta. El capítulo 7, versículo 1 nos dice esto: “En cuanto a las cosas de que me escribisteis.” Le escribieron una carta y querían saber acerca de estos asuntos. “Dinos cuál es la situación”. Y le hicieron una serie de preguntas que responden en el capítulo 7.

La primera pregunta la señalamos el último domingo. Le preguntaron si el sexo era algo no espiritual. Naturalmente, si usted acaba de salir de ese tipo de vida, y usted ha vivido en el medio de este tipo de sociedad y lujuria y demás, ese tipo de enfoque pornográfico a la vida, usted podría decir ‘bueno, ahora que soy cristiano simplemente me voy a olvidar de todas esas cosas sexuales.’ Y aunque quería limpiar su vida y hacerlo bien, su mente estaría tan inundada de la basura del pasado que realmente no tiene una relación pura en su mente. Tomaría mucho tiempo el divorciarse a sí mismo de toda esa basura que ha saturado su manera de pensar.

Y entonces, algunas personas estaban diciendo “Simplemente necesitamos dejarlo de hacer en su totalidad.” Y alguien debió haberles dado un discurso a los corintios de que todo el sexo no era espiritual de cualquier manera, era todo malo, todo era pecaminoso y ahora eres cristiano y debes eliminarlo en su totalidad. Entonces, él responde a esa pregunta en el versículo 1 diciendo: “Está bien que un hombre no toque a una mujer.” Y ese es un eufemismo que se refiere a tener una relación sexual. Está bien no tener eso. Si quieres ser célibe, está bien. Pero el versículo 2: “Para evitar la fornicación, la mayoría de la gente necesita casarse.” El celibato está bien, pero para la mayoría de la gente es muy tentador porque Dios nos hizo para el matrimonio. No hay nada de malo con el sexo dentro del matrimonio, Dios lo inventó, Dios lo diseñó, Dios lo creó, Dios lo bendijo. Es algo maravilloso y glorioso.

Está bien ser soltero, también, pero también está bien casarse. Si usted trata de ser soltero cuando debería casarse, simplemente se va a meter en una situación en la cual usted se verá tentado de manera severa. Entonces, está bien el no tener una relación sexual pero no está bien el pelearla y verse tentado a hacer todo tipo de cosas pecaminosas en su mente y en últimas, con su cuerpo, porque usted no puede controlar su tentación.

Y después, en los versículos 3 al 5, él da un paso más hacia adelante y dice: “Y no hay un lugar en absoluto para el celibato en el matrimonio.” Hay lugar para el celibato entre los solteros; si esa es su decisión y es el diseño de Dios, está bien. La mayoría de la gente necesita casarse. Pero una vez que está casado, no hay lugar para el celibato y esa es la razón por la que el versículo 5 dice: “Dejen de negarse el uno al otro.” Y después, en el versículo 7 dice: “Me gustaría que toda persona pudiera ser soltera como yo lo soy. Es de gran beneficio para servir al Señor. Pero todo hombre tiene su propio don de gracia de Dios, uno de esta manera y otro de esta manera.” Todo el mundo es diferente, Dios hizo a algunas personas para que fueran solteras, algunas personas para que fueran casadas. Y es un don de Él.

Entonces, ¿es el sexo no espiritual? No, no lo es. Está bien no involucrarse en eso si Dios lo ha llamado a una vida de soltería y Dios le ha dado el don para enfrentar eso. También está bien casarse. Y si usted está casado, no está bien ser célibe. Entonces, el sexo no es algo que no es espiritual. El sexo es muy espiritual. Es creado por Dios; es la afirmación más obvia de la verdad de una carne. Y mantenga en mente que si usted es soltero, no es por causa de la libertad, no es por causa de la promiscuidad y no es por causa de que usted no se quiere comprometer. Es para el servicio del Reino.

Y después es presentada la segunda pregunta; la cual Pablo responde. Escuche la pregunta: “¿Acaso aquellos que han estado casados antes deben volverse a casar?” Aquellos que ya estaban casados, ¿deben volverse a casar? Esta realmente es una pregunta clave. Observe lo que usted tiene en la Iglesia en Corintio. La gente se salva. Vienen a Cristo y son solteros pero solían estar casados. Ahora, ellos han venido a Cristo, se han vuelto cristianos, ¿tienen el derecho de volverse a casar o cometieron un error en el pasado previo a la salvación y están en esa situación de por vida? Ése es el punto y creo que lo que el apóstol Pablo dice en el versículo 8 y en adelante se refiere a esas personas que ahora son solteras, pero antes de la conversión estaban casadas. Eso es lo único que tiene sentido en este pasaje y le voy a mostrar por qué conforme lo vemos. Realmente es un punto vital que todos debemos entender.

Muchas personas en nuestra iglesia han venido a Cristo. Son solteras, pero antes estaban casadas y quieren saber si tienen el derecho de volverse a casar. Yo creo que esto habla de eso. Versículo 8: “Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;” ahora, Pablo está de regreso hablando de la soltería. Y usted lo va a oír a lo largo de este capítulo, realmente cree que es una gran manera de vivir si usted ha sido dotado de esta manera. Él está tratando de mantener a la gente dotada en la soltería a mantenerse solteros para que puedan ser usados de manera máxima, óptima, para los propósitos de Dios. Pero él dice “yo le hablo a los que no están casados y a las viudas.”

Ahora, observe las dos categorías. Los no casados y las viudas. Hay otra categoría importante en este capítulo y está en el versículo 25: “Ahora, acerca de las vírgenes.” Este capítulo trata con los no casados, los viudos y las vírgenes. Esas tres categorías, entienda esto, son tres clases de personas solteras. Esas son tres clases de personas solteras: los no casados, los viudos y las vírgenes.

Ahora, entendamos qué son esas clases. Las vírgenes son personas solteras que ¿qué? Nunca se han casado, ¿verdad? Las viudas son personas solteras que estaban casadas antes pero fueron liberadas de ese matrimonio ¿por qué? Por la muerte. Ahora, eso nos deja con los no casados. Y ése es un término clave en este capítulo. Las vírgenes, parthenos. Sabemos qué son. Nunca se han casado. Las viudas, chēras, los que ahora son solteros por la muerte. Pero, ¿quiénes son los no casados? Y creo que esta es la palabra clave de interpretación si vamos a entender este capítulo. Y no creo que nada de lo que he leído realmente lidia con ese término. Y espero que pueda contribuir a eso en este mensaje.

Ahora, para entender el término, quiero que me siga, que vaya al versículo 32 por un momento. El término “no casados” es agamos. Sólo es utilizado en este capítulo en todo el Nuevo Testamento. Entonces, tenemos que extraer nuestro entendimiento a partir de este capítulo. Es utilizado cuatro veces y sólo aquí. Notamos en el versículo 32: “El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor.” Aquí es utilizado de manera muy general. No podemos aprender nada acerca de la definición aquí. Es simplemente una afirmación general de que es alguien no casado. En contraste al versículo 33, el que está casado. Uno es gamos, por así decirlo, en otros agamos, casado-no casado. Ahí es usado en un sentido muy general y no es usado de ninguna manera en particular que realmente nos lleve a aislar su definición.

Pero conforme avanzamos al versículo 34, vemos algo muy interesante. Aquí Pablo lo usa de una manera más técnica. Él dice: “Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.” Ahora, él está usando no casado junto con virgen. Ahora, si usted está hablando de vírgenes y no casados tienen que ser dos cosas diferentes, de otra manera no necesitaría decir y los no casados. Entonces, sean quienes sean los no casados, no son vírgenes. Porque aquí están los vírgenes y los no casados, ¿verdad? Y entonces, ahora tenemos dos grupos y ahora estamos comenzando a ver la categoría de no casados estrechándose, volviéndose un poco más específica. Ahora, regresemos al versículo 8 donde estábamos. Y ahí leemos: “Digo, pues, a los solteros y a las viudas.” Ahora, escuche con atención. A partir del versículo 34, aprendimos que los no casados no son vírgenes. ¿Verdad? Y a partir del versículo 8 aprendemos que los no casados no son ¿qué? Viudas tampoco.

Usted dice: “Si los no casados no son y si esa no se está refiriendo a las vírgenes, y si no se está refiriendo las viudas, ¿a qué se refiere? Versículo 11, el cuarto uso en el capítulo nos dice. Versículo 10 dice que una esposa no debe divorciarse de su marido. “Y si se separa, quédese sin casar.” Ahora, usted tiene ahí el significado específico de la palabra no casada. Se refiere a personas que eran divorciadas. Eso es lo que dice. Así es usada y así va a ser usada. Entonces, cuando usted regresa al versículo 8, usted tiene a dos categorías de personas solteras: los no casados y las viudas. Ambos son personas que estaban casadas anteriormente. Las viudas, estaban casadas anteriormente hasta la muerte. Los no casados estaban casados antes hasta el divorcio. Cuando usted llega al versículo 34, usted tiene a la virgen y al no casado. Y eso habla de personas solteras, algunas de las cuales nunca se habían casado, algunas de las casas cuales ya se habían casado.

Ahora, no se pierda. La única manera en la que realmente puede entender la palabra aquí es entender que se está refiriendo a personas que estaban casadas anteriormente. No son vírgenes porque es usada con esa palabra. No son viudas porque es usada con esa palabra. Cuando es usada sola, en el versículo 11, se refiere a alguien que se ha divorciado. Entonces, veo esto como un punto muy importante en entender este pasaje. No me interesa lo que alguien crea o no, o lo que este libro diga o no; sólo quiero ver lo que la Palabra de Dios dice. Y usted tiene que trabajar con esa palabra “no casados.” Y la mejor manera de entender esa palabra en su contexto es que se refiere a personas que antes estaban casadas pero no son viudas, son personas que ahora son solteras, pero no son vírgenes. Y eso tiene que ser personas que estaban casadas anteriormente.

Entonces, sabemos que Pablo les estaba hablando a ellos, a los que estaban casados anteriormente. Casados y creo que él está hablando a personas antes de Cristo, previo a que viniera la salvación en su vida. Han venido a Cristo. Y la pregunta que están haciendo es “¿ahora tengo el derecho de casarme?” Digamos que yo me había casado dos veces en mi pasado y me divorcié y aún en ese entonces, era el adúltero culpable o no hubo adulterio, los divorcios no tuvieron nada que ver con eso. Ni siquiera pensábamos en la ley de Dios, simplemente era nuestro estilo de vida anterior. Ahora soy soltero o estoy viudo. ¿Tengo el derecho de volverme a casar? ¿Y qué es lo que dicen el versículo 8? “Es bueno si se queda como yo estoy.”

Y él regresa de nuevo a lo mismo, quédese soltero si puede. “Pero si no tienen don de continencia, cásense.” Ahora, ésta es la provisión de Dios para esas personas que ahora son solteras que estaban casadas anteriormente, previo a su conversión. Ésa es la única interpretación que tiene sentido en el pasaje porque esa es la pregunta que están haciendo. Usted pasa a los versículos 17 al 24 y a lo largo de este pasaje entero, la implicación es que ahora, que me he vuelto cristiano, ¿qué cambio? Y la respuesta de Pablo a eso es básicamente nada. Quédate en el estado en que estás. Quédese en el estado en que está. Quédese soltero si puede. Si no puede, cásese porque es mejor casarse que quemar con lujuria o pasión.

Ahora, la Biblia dice eso. Es mejor casarse que pasar su vida entera luchando con la amenaza de la fornicación o el adulterio porque no puede controlar su pasión. Dios no lo creó con ese deseo y ese impulso para vivir una vida entera de frustración absoluta. Si usted puede quedarse soltero, quédese soltero. Es un don de Dios. Si no puede, aunque usted estuvo antes casado o algo pasó mal en el pasado, ahora que ha venido a Cristo, a usted se le ha dado, creo yo en este pasaje, no sólo el derecho sino la instrucción de casarse porque es mejor casarse que vivir la vida quemándose.

Entonces, cuando una persona se vuelve cristiana, creo que hay un nuevo día, es el amanecer de un nuevo día. Creo que hay algo nuevo totalmente que sucede y la gracia de Jesucristo que salva el alma no va a hacer el mismo tipo de gracia que salva al alma y sentencia al cuerpo a una vida entera de frustración y ansiedad total. No hay punto en eso. “Porque si alguno está en Cristo,” ¿qué? “es una nueva criatura.” Todo vuelve a comenzar. Y Dios permite que las viudas se vuelvan a casar, obviamente. Y aquí yo creo permite que los que antes estaban casados, también se casen. Entonces, sean solteros por muerte o soltero por divorcio, existe ese derecho y ese privilegio.

Es mejor casarse que estarse quemando. Esa es la razón por la que Pablo dice en Primera Timoteo 5, y él habla a la acerca de las viudas jóvenes cuando sus maridos mueren y son jóvenes, que no se entreguen a una vida de servicio a Cristo. Claro, porque si son dotadas para ello, está bien. Pero que no se apresuren a hacerlo, porque va a venir el momento en el que se van a revelar contra Cristo. En otras palabras, van a lamentar que hicieron ese voto, que hicieron esa promesa, porque van a querer un marido y después, van a tener problemas de lujuria. Entonces, es mejor para las viudas, las jóvenes, dice él, que se casen.

Entonces, está afirmando lo mismo, es mejor casarse que estarse quemando. Entonces, no debemos restringir a alguien que viene a Jesucristo diciéndole “Bueno, tienes la responsabilidad de vivir la ley de Dios a lo largo de tu vida inclusive antes de que fueras salvo o antes de que conocieras la ley de Dios o antes de que te preocuparas por la ley de Dios. Y si fallaste en algún momento en esa vida entera previa a Cristo, ya lo echaste todo a perder.” No veo la intención de eso en este pasaje ni el corazón de Dios en esa dirección.

Ahora, eso debe ser liberador para algunas personas y Dios es un Dios de gracia y Dios de liberación. Pero permítame darle un consejo. Si usted piensa en esto con mucho cuidado, de hecho, que no debería quedarse soltero, esa parece ser la prioridad para Pablo, el potencial para eso. Y después si usted se casa, usted encuentra la nota al final del versículo 39 y recuerde que cuando usted se vuelve a casar, se puede casar con quien usted quiera, pero se puede casar con quien quiera sólo en el Señor. Sólo en el Señor. ¿Qué significa eso? Sólo con un cristiano y sólo en la voluntad de Dios. Se puede casar con un cristiano pero con el cristiano equivocado. Entonces, debe casarse con un cristiano y debe casarse con el correcto en el Señor, en la guía del Señor, en la voluntad del Señor. Ése es el punto.

Entonces, la pregunta es ¿Acaso aquellos que estaban casados antes deben volverse a casar? Y la respuesta es sí, si no tienen el don de soltería, deben casarse. De hecho, deben casarse con toda seguridad en lugar de pasar su vida entera quemándose y tratando de luchar con la necesidad no satisfecha. Pero cuando usted se case, cásese sólo en la voluntad de Dios. Ahora, ése es un paso. Ése es el derecho de casarse. Y algunos de ustedes están diciendo ‘hombre, ya me puedo casar’. Pero eso es sólo la mitad del asunto. Digo, ‘ahora que estoy disponible no puedo encontrar alguien que esté interesado’. Y ese es un problema porque ahora tengo un vacío. Usted dice ‘estoy disponible. Tengo libertad de casarme. ¿Alguien está interesado?’

¿Sabe una cosa?, me acuerdo de la historia del hombre que iba a casarse al final del servicio de una Iglesia. Solían hacer es en la antigüedad. El servicio finalizaba y se preparaban para que viniera la pareja y él dijo: “El servicio se acabó, ahora queremos que aquellos que se quieren casar, pasen por favor adelante.” Y es una realidad que pasó al frente un soltero y ochenta y cuatro solteras de edad. Pero esa no era la intención. Esa no era la intención. Pero esa es la intención de Dios, es la intención de Dios que nos volvamos a casar si de hecho fuimos hechos para el matrimonio. Esa es la gracia de Dios. Ahora, esa es la clave que usted debe entender.

Si hay un vacío entre su derecho y su cumplimiento, la pregunta que siempre surge es: “¿Cómo debe usted enfrentar eso? ¿Cómo enfrenta usted la ansiedad? ¿Cómo maneja la presión cuando usted sabe que necesita casarse y quiere casarse, fue hecho para casarse y no puede satisfacerlo? ¿Cómo enfrenta el problema de estarse quemando?

Permítanme darle algunas sugerencias, ¿muy bien? Y creo que son muy prácticas. Canalice su energía a través del trabajo físico y el ministerio espiritual. Canalice su energía a través del trabajo físico y el ministerio espiritual. Los momentos de ocio no ayudan en absoluto. En segundo lugar, manténgase cerca y rindiendo cuentas a un amigo cristiano. No viva sola, no viaje sola, no vaya a lugares sola, no hagas cosas sola en donde se coloca a usted misma en situaciones vulnerables. Manténgase cerca de alguien en donde tiene una rendición de cuentas real con alguien que es maduro y entiende sus necesidades. En tercer lugar, ore por pureza y manténgase en la Palabra. Ore diariamente por pureza y manténgase en la Palabra. En cuarto lugar, no busque sólo casarse. No tome cualquier avión que está por despegar del aeropuerto. Piense dónde debe ir antes de que vaya. Busque honrar a Cristo en su vida y honre a Cristo en una relación de amistad y deje que Dios traiga un matrimonio.

Evite las tentaciones infestadas de sexo, adúlteras, mundanas. Cuidado con aquello a lo que usted se expone: lo que ve, lo que oye, dónde va. Porque lo que usted meta en su vida tendrá un impacto en usted. Dependa de la capacitación divina, es otra, para vivir por ahora sin satisfacción. Recuerde que Dios le da la fortaleza. Otra: evite toda situación potencialmente peligrosa. Manténgase lejos de ellas, porque usted puede sentir que es inocente, quizás no pueda controlar a alguien más. Y finalmente, alabe a Dios en medio de todo esto y esté satisfecho. La alabanza tiene un efecto muy saludable. Canalice su energía a través del trabajo físico, el ministerio espiritual. Manténgase cerca y rindiendo cuentas a un amigo cristiano. Ore por pureza y manténgase en la Palabra. No busque sólo casarse, busque honrar a Cristo en una relación y deje que Dios traiga un matrimonio. Evite todo el mundo infestado de sexo, adúltero. Dependa de la capacitación divina. Evite todas las  situaciones potencialmente peligrosas. Y alabe a Dios y esté satisfecho.

Y si usted es ese tipo de persona, van a estar tocando a la puerta para casarse con usted, porque ese tipo de personas son el tipo de personas que otros están buscando. Y cuando llegue el correcto, permítame darle un consejo. Tenga una relación espiritual y un compromiso corto.

Entonces, la pregunta número dos, ¿están conmigo todavía? Entonces, la pregunta número dos, ¿deben las personas que antes estuvieron casadas volverse a casar? La respuesta es: es opcional. Si puede quedarse soltero, quédese soltero. Si no puede, entonces cásese; está bien. Mejor es casarse que estarse quemando.

Hay una tercera pregunta en el pasaje. Están presentadas de manera implícita, por cierto, nosotros no tenemos las preguntas aquí; pero pueden identificarse por medio de las respuestas. La tercera es: ¿cuáles es la alternativa para aquellos que están casados? Y sabe una cosa, estos lo que estaba basado en Corinto, ¿verdad? La gente se estaba volviendo cristiana y están diciendo ‘hombre, estoy casado con alguien que no es salvo. Me voy a deshacer de mi cónyuge.’ ‘Voy a deshacerme de mi esposa incrédula.’ ‘Voy a deshacerme de mi marido incrédulo.’ ‘Voy a deshacerme de este cónyuge que no entiende al Señor.’ Y estoy seguro que algún hombre se puso de pie y alguien estaba enseñando ‘tiene que deshacerse de su cónyuge incrédulo porque es el diablo en su casa. Son los demonios en su casa. Va a corromper a sus hijos. No pueden caminar juntos a menos de que se hayan puesto de acuerdo. No puede tener la luz con las tinieblas. Tiene que deshacerse de ese cónyuge incrédulo.’ Belcebú, ¿se da cuenta? Y usted puede oír a alguien que estaba ahí dándoles todo un discurso con mucha elocuencia acerca de esa situación y realmente se oye bien. Y entonces, el tipo de tentación sería simplemente deshacerse de su cónyuge no salvo. ‘Oh, ahora que soy cristiano, usted dice, voy a ser un cristiano espiritual y realmente no estoy contento con esta unión. Nos casamos antes de ser salvos, ahora que somos cristianos ambos tenemos diferentes enfoques de la vida y nos estamos llevando bien. Entonces, vamos a volver a comenzar y vamos a deshacernos el uno del otro; y vamos a comenzar con otro matrimonio.’

Entonces, la pregunta que él tiene que responder es esta: ¿qué pasa ahora que se han vuelto cristianos, todavía están casados, se quedan casados o se deshacen de su cónyuge, cuáles son sus derechos y privilegios en esa área? Y él comienza en el capítulo 7, versículo 10 y dice: “A los casados.” Ahora, él ha salido de hablarle a las viudas y a los no casados y a los que estaban antes casados, divorciados y por muerte, solteros. Y ahora, les habla a aquellos que están casados. Ellos vinieron a Cristo y estaban casados. Y él les dice: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido.” Él regresa a Mateo 5 y 19, de regreso al estándar de Dios desde el principio en Génesis 1:27 y 2:24.

Y el resto de las partes de la Biblia que hablan de eso y dice ‘si están casados, quédense casados’. Y yo creo que él aquí se está refiriendo a dos cristianos porque en el versículo 12 él dice: “Al resto, yo hablo.” Y aquí, él habla de un cristiano casado con un no cristiano. Entonces, él no se mete a eso hasta el 12; estos tienen que ser dos cristianos. Entonces, estos dos vienen al Señor y él dice: “Quédense casados. No dejen a su marido.” Eso es literalmente: no se divorcien de su marido.

¿Pero sabe usted una cosa? Él sabe que algunas personas se van a divorciar. Entonces, si van a desobedecer a Dios en el punto uno, deténganse ahí. Versículo 11: “Y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.” Él sabe, usted le puede decir a las personas lo que Dios quiere y ellos irán y harán eran lo que quieran de todas maneras. Entonces, él establece otro estorbo. Él dice: “si ustedes violan la ley uno, por favor deténgase allí. No avancen.” Él no está diciendo deben divorciarse, sino que está diciendo ‘si van hacer desobedientes ahí, no avancen más allá de eso’. Porque si van a divorciarse tienen dos opciones: el resto de su vida permanecerán casados o van a reconciliarse con su marido.

Entonces, él se voltea y dice “que el marido no se divorcie de su esposa.” Entonces, no se divorcien. Si ambos están casados y ambos son cristianos, no hay divorcio. Y si violan la ley de Dios mandada por el Señor, es un mandato, versículo 10, por cierto no es una sugerencia. No es una buena idea de un consejero, no es un buen consejo. Es un mandato: quédense casados. Y si se divorcian, y claro que él no está considerando la excepción de adulterio aquí que ha sido considerada en Mateo 5 y Mateo 19. Y está ahí, no cambiamos eso, no es mencionada aquí. Si alguna de situación de adulterio se estaba llevando a cabo, entonces estaba la libertad de divorciarse y volverse a casar. Pero fuera de eso, sin considerar esa excepción, simplemente reafirmando aquí el ideal divino como se hace en los otros Evangelios, él simplemente dice ‘no se divorcien’. Y si se divorcian, tienen que permanecer casados al cónyuge de por vida, de lo contrario regresen a su marido. Entonces, eso es lo único que puede hacer.

Ahora, si se vuelve a casar, si se divorcia de un cónyuge cristiano y no se reconcilian, y no permanecen casados en toda la vida pero van y se casan con alguien más, se acaban de volver ¿qué? Un adúltero. Y acaba de convertir a la persona con la que usted se casó en una adúltera. Entonces, eso es exactamente lo que los judíos estaban haciendo. No tenían justificación para divorciarse, estaban deshaciéndose de sus esposas, volviéndose a casar y cometiendo adulterio por todos lados. Y entonces, si usted se casa con un cristiano, quédese casado. Quédese casado. Y si usted va a violar eso por causa de Dios, deténgase allí y no siga y reconcíliese o quédese soltero el resto de su vida. Y si las dos personas sólo tienen esas dos opciones, me parece que van a estar apurándose por completar la opción de reconciliarse, no la opción de quedarse casados para siempre sin reconciliarse.

Pasemos al versículo 12. Ahora, aquí hay algunas personas que están casadas y tienen un matrimonio mixto. Cristiano. No cristiano. Y claro, la persona cristiana está preguntando si debe salirse de esa unión. Y quizás el hombre adora a algunos ídolos, ¿verdad? Existe esa chance. Esta mujer, digamos, es cristiana, está casada con un hombre que adora ídolos, está casada con un hombre que engaña en sus negocios, está casada con un hombre cuyas palabras son sucias. El hombre es simplemente es un hombre pagano. Y de pronto, ella se va a volver blanca como la nieve, es pura como la lana; y Cristo ha transformado y cambiado la vida de ella. Y ella ahora ve todo lo horrible del pasado y ve su pecaminosidad, la pecaminosidad de él. Y ella quiere estar con el pueblo de Dios. Y como dijo Tertuliano, ella quiere besar las cadenas de un mártir y ella quiere abrazar a un hermano cristiano o una hermana cristiana. Ella quiere ir por las calles a las casas de los pobres, satisfaciendo las necesidades de ellos; y su marido no sabe lo que está pasando y toda esta religión lo está afectando y no puede vivir con esto o viceversa, si le pasó al marido. ¿Qué hace usted? ¿Acaso usted se deshace del hombre y se casa con un cristiano amable y continúa criando a hijos cristianos? ¿No parecería razonable? ¡Hombre, líbrate de ese pagano! Que los paganos se casen con los paganos y nos casaremos con un cristiano y vamos a criar a muchos hijos.

Además, ¿qué va a pasar con todos nuestros hijos? Soy cristiana, él no; y todos mis hijos serán criados y expuestos al paganismo y mis hijos serán corrompidos por este hombre. Él toma, él hace esto, él hace aquello; o ella hace esto y ella hace aquello y hace lo otro y va a corromper a toda nuestra familia. Tenemos que salirnos de este asunto. Y hombre, se oye como buen consejo.

¿Y qué dice Pablo? Versículo 12: “Al resto hablo yo y no tengo ningún mandato directo del Señor, el Señor no discutió esto.” Esto no es citar a Jesús, esto es igual a Su Verdad porque es inspirado por el Espíritu, pero él dice “no estoy citando al Señor pero les estoy diciendo esto: si un hermano tiene una esposa que no cree y ella concede convivir con él, que no se divorcie de ella.” Si ella quiere vivir contigo, si ella quiere quedarse contigo, no te divorcies de ella. No te divorcies de ella. “Y la mujer que tiene un marido que no cree, y concede en vivir con ella, que ella no lo deje.” No te atrevas a divorciarte de un incrédulo sino quieren divorciarse. No lo hagas.

Usted dirá: ‘bueno, espere un momento. Me va a corromper. ¿Cómo es que la luz y las tinieblas pueden llevarse? ¿Cómo es que Cristo y Belial pueden estar juntos? ¿Cómo puede tener ese tipo de relación? ¿La intimidad de la relación de una carne entre un creyente y un incrédulo? Hombre, me encantaría casarme con un cristiano. Hombre, me encantaría casarme con una cristiana.” ¡No!, dice, quédense juntos. Usted dirá ‘pero bueno, me van a corromper y todos mis hijos serán corrompidos.’ No, lo opuesto es la verdad. Versículo 14, en lugar de que usted se corrompa, el incrédulo va a ser santificado. “Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.”

Ahora, ¿qué tipo de santificación es esta? ¿Salvación? ¿Se salva usted al tener un cónyuge cristiano? ¿Se salva usted al tener una madre cristiana o un padre cristiano? ¡Claro que no! Esto significa que son apartados para bendición. En otras palabras, en lugar de que un incrédulo eche a perder un hogar, un creyente en medio de un incrédulo trae bendición al hogar. En otras palabras, usted como cristiano está casado con un no cristiano y trae bendición a ese hogar para esa persona. ¿Por qué? Porque Dios está derramando Su gracia y Su bendición y Su misericordia y Su bondad y bendición en usted como creyente y esto va a salpicar a la persona que es una carne con usted. En lugar de que esa persona lo corrompa a usted, usted va a traer una influencia piadosa en esa persona y en sus hijos también; también en sus hijos.

Entonces, no se divorcie. Aún si está casado con un incrédulo, quédese con él. Pero, versículo 15: “Pero si el incrédulo se separa,” literalmente significa chōrizō, se saca a sí mismo. “sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.” Él no lo ha llamado a usted a una vida de pelea, de estar en lucha y tratar de mantener alguien que no quiere quedarse. Dios no está interesado en la guerra, Él está interesado en la paz. Él quiere que Sus hijos amados experimenten paz aún en sus relaciones domésticas. Y si usted tiene a un incrédulo que quiere sacarse a sí mismo del matrimonio, que se saque a sí mismo del matrimonio. Usted no está en esclavitud. Es la misma idea que en Romanos 7:2, en donde dice que una mujer está en esclavitud o ligada a su marido mientras que él vive; cuando él está muerto, ella está libre. Aquí lo mismo. El mismo tipo de esclavitud. Cuando el incrédulo parte, se saca a sí mismo de esa unión, se sale, usted no necesita pelear para mantener eso unido porque ya no está bajo esa esclavitud. Dios no lo ha llamado a usted a vivir en una vida de pelea en una guerra con una persona incrédula que no quiere tener nada que ver con usted o con lo que usted cree y quiere salirse de la relación.

Ahora, la salvación causa este tipo de problema en una familia. Y el Señor dice ‘quédense juntos al menos de que el incrédulo quiere salirse. Y si esa persona quiere salirse, déjenlo salirse.’ Ahora, esta es una verdad muy liberadora. Permítame decirle algo práctico de esto. Esto significa que usted no se tiene que sacrificar sus principios cristianos para mantener a un incrédulo en un matrimonio. ¿Escuchó eso?

 Con mucha frecuencia, como usted sabe, la gente dice ‘bueno, tengo que mantener este matrimonio unido y si continúo haciendo estas cosas espirituales, simplemente lo irrita a él más y más. Entonces, simplemente voy a rendirme a su tipo de vida y así nos podemos mantener juntos.’ No haga eso. Nunca haga concesiones con principios ordenados por Dios. Usted viva esas cosas en su vida. Y si esa persona quiere salirse de ese matrimonio debido a la pureza y a la santidad y la piedad y la virtud en su vida en ese matrimonio, entonces la Biblia dice que usted está libre, pero tan pronto como usted empieza a hacer concesiones en su espiritualidad, usted está entrando en territorio prohibido porque usted está tratando de mantener un matrimonio unido al violar los principios de Dios. Un hogar de pelea, de luchas, no es la voluntad de Dios ni tampoco es un cristiano que hace concesiones. Usted viva su vida para la gloria de Dios y haga todo lo que usted pueda hacer de manera amorosa, generosa, en gracia. Haga todo lo que pueda hacer por ganar ese cónyuge. Como dice Primera de Pedro tres, si usted es una esposa, haga todo lo que puede hacer para ganar a ese hombre que no obedece la Palabra mediante la pureza de su vida y su conducta casta. Sea usted una esposa tan piadosa y virtuosa como pueda ser, tan amorosa como pueda ser, pero nunca haga concesiones con sus principios espirituales. Y si usted es un marido y usted está en la misma situación, sea usted tan amoroso y tierno y bueno y muestre tanta gracia como puede; pero nunca abandone la verdad y el principio dado por Dios y el lugar de responsabilidad que usted tiene en esa relación. Y si ese cónyuge incrédulo no va a responder a la bendición de Dios y no va a ser guiado la salvación, sino que reacciona en violencia buscando romper la unión, entonces usted está libre.

Y después, alguien dirá ‘pero si hago eso, entonces no van a ser salvos y ¿quién los va a alcanzar? ¿Y sabe una cosa, etc.?’ Entonces él dice en el versículo 16: “Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?” No trate de mantener un matrimonio unido por causa del evangelismo. El evangelismo no es una buena razón por la que deba casarse. Usted no se casa para evangelizar. No diga ‘hombre, ahí hay una mujer hermosa, creo que me gustaría evangelizarla. Ella no es cristiana. La voy a ganar al Señor.’ No haga eso. El matrimonio no es para evangelizar, y el propósito del evangelismo no es una buena razón para mantener tampoco unido un matrimonio porque, ¿cómo sabe que usted va a hacer eso? ¿Cómo sabe usted que va a tener ese efecto? ¿Y por qué pasar su vida entera luchando en una situación en donde alguien simplemente quiere salirse? Simplemente por causa del evangelismo usted ni siquiera sabe lo que puede alcanzar o lograr. Y ahí usted está pensando, recuerde esto, que el Señor sabe lo que Él está haciendo y si Él va a ministrar al corazón de esta persona. Y si Él va a traer la obra de gracia a su vida. No es como si usted fuera la única persona en el mundo que Él podría usar. Entonces, aférrese al matrimonio si los dos son creyentes. No se divorcie.

Si usted es un creyente y un incrédulo, aférrese a ese matrimonio y sea todo lo que debe ser como cristiano y viva su vida cristiana a plenitud, en su totalidad; y si ese incrédulo quiere salirse, usted está libre. Usted está libre; y creo que su libertad es una libertad de volverse a casar. Si no fuera, él habría repetido lo que repitió en el versículo 11 cuando dijo ahí: “si se divorcian, deben mantenerse sin casarse o reconciliarse.” Y sólo podría ser libre de ese matrimonio pero nunca volverse a casar, porque él no habría repetido esa misma frase. No, no. Si usted está libre, está libre. Simplemente la misma libertad de Romanos 7 que da la muerte. Entonces, si un incrédulo lo ha dejado, si quiere salirse de esa unión, usted está libre.

Ahora, el resumen de todo lo que él ha estado diciendo está en los versículos 17 al 24. Y creo que podríamos decir que hay una pregunta detrás de esto y la pregunta en cierta manera es general: ¿debe la salvación cambiar su estatus matrimonial? ¿Y cuál es la respuesta? No. No debe. Versículo 17: “Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.” ¿Cuál es tu mensaje a la iglesia, Pablo? Digo, ¿cuál es tu mensaje práctico? Mira, el mensaje es este: “la manera en la que Dios lo hizo a usted, la manera en la que Dios lo ordenó, la manera en la que Dios lo llamó, así es como debe vivir, como debe andar.”

En otras palabras, si él lo ha diseñado a usted para el matrimonio, debe casarse. Si él lo ha diseñado para la soltería, debe ser soltero. Y, si usted fue salvado casado, quédese casado. Y si usted fue salvado soltero, quédese soltero, a menos de que sienta que necesita casarse. Él simplemente está diciendo ‘mira, lo que yo digo en todas las iglesias es que el Señor tiene que hacer Su obra tal como Él lo distribuye a todo individuo.’ Y sólo usted sabe, es entre usted y Dios, si necesita ser soltero o casado. Pero la salvación no debe cambiar esas cosas.

Versículo 18: “¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso.” No puedo imaginarme cómo alguien podría así, pero esos lo que él dice. “¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es.” En otras palabras, él dice si usted fue llamado siendo circuncidado, usted no hace algo acerca de eso, ¿verdad? Entonces, ¿por qué va a cambiar su matrimonio? En el versículo 20 dice que si usted fue llamado en una situación, quédese en la misma en la que fue llamado. Cuando usted fue llamado al Salvador, cuando usted vino a Cristo, sea cual fuere el estado, quédese ahí. Si usted fue llamado siendo siervo, quédese como siervo. Si usted fue llamado siendo hombre libre, quédese hombre libre. Y el versículo 24 lo resume: “Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.” Entonces, la salvación no debe disolver matrimonios, no debe afectar la vida en ese sentido.

¿Es el sexo no espiritual? No. ¿Deben aquellos que se salvaron después de enviudar o haberse divorciado volverse a casar? Sí. Si no pueden permanecer solteros para el servicio del Señor. ¿Cuáles son las alternativas para aquellos que son casados? Si usted está casado con un cristiano, quédese casado. Si usted está casado con un no cristiano, quédese casado; a menos de que el no cristiano quiera salirse, entonces usted tiene la libertad de volverse a casar. ¿Debe la salvación cambiar su estatus matrimonial? No.

Pregunta número cinco: ¿deben aquellos que nunca se han casado, casarse? ¿Sabe una cosa?, la pregunta estaba haciéndose, ‘hombre, tu sabes, si el sexo es tan malo en nuestra sociedad y hay todas estas cosas tan terribles; ahora queremos vivir puros para Dios’, las vírgenes estaban diciendo ‘debemos permanecer célibes toda nuestra vida’. Bueno, la Iglesia católica adoptó esa postura, ¿no es cierto? Claro que sí. Ellos creen que hay más virtud en ser solteros y permanecer célibes que en estar casados. Y entonces, como usted sabe, cuando usted escoge ser un sacerdote o una hermana o monja o lo que sea, usted escoge una vida de celibato. Y había algunas personas que estaban diciendo ‘bueno, somos vírgenes, nunca hemos entrado en ningún tipo de relación. ¿Es mejor quedarnos así? ¿Debemos casarnos?’

En el versículo 25 él retoma eso: “En cuanto a las vírgenes,” parthenos, “no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.” No tengo mandamiento del Señor, el Señor nunca hizo comentarios a esto, entonces no puedo citar a Jesús. Pero les voy a dar mi juicio. Y es el juicio a manera de un hombre que fue fiel a Dios. Entonces, éste es el juicio divino. Estoy siendo fiel a la fe, estoy siendo coherente con Dios. Estoy dándoles buen consejo del Espíritu Santo como un hombre que recibido misericordia del Señor para ser fiel. Entonces, éste es el consejo de Dios para ustedes. Dice en el versículo 26: “Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está.” Si eres virgen, es bueno. Como puede ver, él está de regreso promoviendo la soltería. Está bien. Como puede ver, la sociedad quiere presionar a todo el mundo a que se case, pero hay una tendencia revertida en este capítulo en donde Pablo está tratando de presionar a la gente a permanecer solteros, si pueden vivir así, debido la libertad tremenda que hay en servir el Señor. Entonces él dice que cree que es bueno. Quédense solteros.

¿Por qué? Muchas razones. ¿Están listos? Razón número uno, él es muy claro: la presión del sistema. Versículo 26: “Es bueno por causa de la aflicción presente que un hombre sea virgen,” o no casado, ser célibe. ¿La aflicción presente? ¿De qué estás hablando? Violencia por parte de un mundo hostil. Usted sabe, los cristianos estaban siendo matados por todos lados y la gente perdía a sus cónyuges. Y hay mucho dolor y ansiedad en una situación de persecución, ¿verdad? Gente que salió inclusive del holocausto en Alemania, el pueblo judío, cuyas familias fueron matadas, la cantidad tremenda de dolor que enfrentaron. Él dice, debido a la violencia en contra de nosotros en estos tiempos, es mejor que estés soltero.

En segundo lugar, debido a los problemas de la carne. Versículo 28: “Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne.” ¿Por qué? Porque somos seres humanos y es bastante difícil para un pecador vivir con otro pecador. Que un pecador viva consigo mismo y otro pecador es difícil. Digo, la carne se mete en nuestras relaciones. Entonces sepan esto: si se van a casar, van a enfrentar presión por parte del sistema y también van a enfrentar algunos problemas de la carne. La palabra ahí para aflicción es thlipsis, significa aplastar juntos. Y cuando usted aplasta dos vidas juntos tendrá algunos problemas.

Después, la naturaleza pasajera del mundo es su tercera razón para quedarse soltero. El tiempo es corto, él dice en el final del versículo 31: “porque la apariencia de este mundo se pasa.” Todo en el mundo va a pasar de cualquier manera y el matrimonio es parte de ello. No hay matrimonio en el cielo. Entonces, reconozca que es algo temporal. Es algo pasajero. Es sólo para el aquí y ahora. Entonces, la presión del sistema y los problemas de la carne y la naturaleza pasajera del mundo; y después, la preocupación de los casados, versículos 32 al 34. Las personas casadas se preocupan por las cosas de sus familias y su cónyuge y sus hijos y todo eso. Las personas no casadas se preocupan por el Señor y demás.

Entonces, date cuenta de esto: vas a estar preocupado en el matrimonio en maneras en las que no estarías preocupado si estuvieras soltero. Y después, podríamos incluir la permanencia de la unión. Y simplemente retomando lo que los discípulos pensaron ahí atrás en Mateo 19, dijeron ‘si es algo tan permanente es mejor no casarse’. En otras palabras, una vez que estás metido, estás metido de por vida; entonces, más vale que lo piense.

Y entonces, el apóstol nos está dando una buena palabra aquí. Él está diciendo ‘es bueno ser soltero’. Es bueno ser soltero debido al mundo pasajero, el tiempo difícil que está por venir, la dificultad de pecadores viviendo en intimidad y proximidad cercanas, debido a la dificultad de tener la libertad de servir al Señor de manera plena y demás. Entonces, si usted es virgen, es bueno. Quédese soltero. Pero versículo 28: “Si una virgen se casa, no ha pecado.” No es pecado casarse. También es bueno casarse.

Ahora, vamos de regreso y vamos a llegar a un resumen en el versículo 27. Vea esto. “¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa,” ahora observe eso. A dos personas aquí se les da el derecho de casarse. A una virgen y a una persona que ha sido liberada de una esposa. Divorciado, claro, en términos divinos. Si has sido liberado de una esposa, ahora has venido a Cristo, ve si Dios te quiere soltero, pero si te casas, no has pecado.

Dos preguntas más, se las voy a dar rápidamente. ¿Sabe usted que más sucedió en la Iglesia corintia? Con todo este tema de que el sexo es malo y que debemos ser célibes para la gloria de Dios y todo esto, algunos padres estaban imponiendo virginidad perpetua en sus hijas; y entonces, él tiene que enfrentar eso en el versículo 36. Él dice: “Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad,” eso significa la época de su madurez sexual y madurez física, “y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case.”

Como puede ver, aquí hay un culpable que dice, ‘Hombre, esta soltería, Pablo, realmente habla mucho de esto, ser célibe para la gloria de Dios, entregar su vida entera a Jesucristo.’ Y está diciendo, él está dándole un gran discurso a su niña y ella dice: ‘papá, ese es un pensamiento maravilloso, pero necesito casarme’. Y él está diciendo ‘no, quiero que seas espiritual’. Y ella dice ‘pero papá, no puedo ser espiritual si tengo que ser soltera el resto de mi vida. Es una tentación demasiado difícil’ y su necesidad demanda que ella se case. Entonces, él dice ‘oye papá, deja que la niña se case. Está bien.’ Entonces, versículo 38: “De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor.” Oye, algunas de ellas deben quedarse solteras. Algunas de ellas deben quedarse solteras.

Y después, la última pregunta ¿qué hay acerca de las viudas? ¿Que hay acerca de ellas? Versículo 39: “La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.” Sólo en el Señor. Sólo en el Señor. Pero después, él incluye esto: “Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así.” Como puede ver, él siempre está tratando de meter eso ahí. Y dijo al final del versículo 40, ‘las cosas que les estado diciendo las he recibido del Espíritu Santo’. Buenas palabras en nosotros. Muy claras.

Permítame resumir rápidamente. Escuche. Usted es soltero. Si usted es soltero, usted entra en cuatro categorías. Categoría número uno es lo que yo llamo los retrasados. Usted es soltero pero no se va a quedar así. Simplemente es un retraso hasta que se pueda casar. ¿Qué es lo que le dice a usted la Palabra de Dios? Cásese, ¿verdad? Mejor casarse que estarse quemando. Usted es soltero por diseño divino para el servicio de Cristo. ¿Qué debe hacer? Quedarse soltero. Usted es soltero por divorcio. Bueno, debe considerar en primer lugar si debe quedarse soltero y después, si se ha divorciado a partir de una situación adúltera o si su divorcio fue antes de que usted fuera salvo o si su divorcio fue un incrédulo que se fue, usted tiene la libertad de casarse. De hecho, es mejor que se case a que esté quemándose. Y la cuarta categoría de soltería es aquellos que son solteros por muerte. Quédese soltero si puede. Pero si no puede casarse, no ha pecado.

Ahora, ¿qué hay acerca de los casados? Si usted está casado con un cristiano, ¿qué? Quédese casado. Si está casado con un no cristiano, ¿qué? Quédese casado. Si la persona no salva quiere salirse, déjela salirse. Está libre. Usted está libre. Ahora, sólo hay otra categoría. Y algunos de ustedes están sentados ahí pensando ‘tengo un problema, porque tuve un divorcio que no fue legítimo cuando era cristiano.’ ‘Eché a perder mi matrimonio cuando era cristiano.’ ‘Soy un adúltero o adúltera.’ ‘Me volví a casar cuando no tenía justificación.’ ‘¿Cuál es mi status?’ Bueno, usted es un pecador. ¡Bienvenido al club! Usted ya violó las leyes de Dios como cristiano si usted se divorció de manera ilegítima, se volvió a casar de manera ilegítima cuando no tenía justificación, si usted está en una unión que la Biblia define como una unión adúltera, usted sólo tiene un curso de acción: esto es confiese el pecado, cuéntele a Dios la tristeza de su corazón y quédese en esa misma unión y vea si Dios no va a sacar miel del cuerpo del león.

Como puede ver, si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados. Es fácil para nosotros que no hemos tenido pecado en esa área el sentarnos juzgando a aquellos que están en esa área, porque olvidamos los pecados de nuestra propia vida. Y Dios está ocupado en perdonar pecado. Mateo 12:31 dice: “Todo pecado y blasfemia será perdonado.” Un pastor dijo que si ese es su caso, tiene que divorciarse del cónyuge adúltero y tratar de regresar con el otro. No haga eso. No puede deshacer el problema. Quédese en donde está, confiéselo, arrepiéntase y agradezca Dios por la gracia que le permite estar todavía vivo y aproveche al máximo esa unión que tiene. Bueno, no creo que la Biblia es así de vaga, esto es en el divorcio. Es bastante clara. La única pregunta es si vamos a ser obedientes o no. Oremos.

Padre, volvemos a venir con corazones agradecidos por la claridad con la que el Espíritu de Dios habla a través de la Palabra. Ayúdanos a ser como Pablo le dijo a Timoteo “diligentes, aprobados por Ti, obreros que no tienen de qué avergonzarse, que usan bien la palabra de verdad.” Ayúdanos a estudiar la Palabra. Tú conoces mi corazón, Señor. Tú sabes que he orado por que hablara Tu Verdad y sólo Tu Verdad a partir de las páginas de Tu Libro. Y que Tú te agrades con nuestra respuesta también. Y que Tú hagas de toda vida soltera para Tu gloria, toda la plenitud de lo que Tú has planeado en la eternidad para esa vida.

Y para aquellos que son solteros que necesitan casarse, Te pedimos que traigas al cónyuge correcto porque son la persona correcta. Que Tú rectifiques su vida con la vida controlada por el Espíritu, una vida de obediencia para que puedan ser guiados a la persona correcta. Para aquellos que son casados, que hagas de sus matrimonios todo lo que quieres que sean. Para aquellos, oh Dios, que están casados con un cónyuge incrédulo, oramos porque traigas ese cónyuge de Cristo. Y para aquellos que han quedado solteros por la muerte o el divorcio y tienen la libertad de casarse, que les traigas a aquel con quien se pueden casar en el Señor para que la Iglesia pueda conocer la plenitud del poder que viene a través de la obediencia a Tu Palabra santa.

Gracias por instruirnos y ayudarnos a no sólo ser obedientes sino a anhelar el ser obedientes. Y que nunca pisoteemos Tu gracia. Si no tenemos derecho de casarnos, sino tenemos derecho de vivir en la relación en la que estamos, que cesemos, si eso es posible. Y sino, que busquemos de manera arrepentida Tu perdón y estemos agradecidos por la gracia.

 

 

 

 

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