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Regresamos esta mañana a nuestro texto en Mateo capítulo 28, versículos 16 al 20. Les confieso cierta cantidad de frustración en mi corazón porque podría pasar semanas en este pasaje y extraer todo tipo de verdad y enseñanza de otras áreas de las Escrituras para entenderlo, pero realmente lo voy a mantener muy simple y directo y no tratar de cubrir demasiado terreno, para que tenga un impacto único y condensado en nuestros corazones.

Ahora, permítame decir inicialmente, siempre ha sido el deseo de Dios alcanzar al mundo entero. Y entonces, cuando llegamos a Mateo capítulo 28 y vemos esa gran afirmación en el versículo 19, ‘haced discípulos de todas las naciones’, no estamos bajo ninguna suposición de que esto es algo nuevo. No es algo nuevo.

Es algo muy antiguo, porque Dios en el principio mismo tuvo la intención de traer a la humanidad a que tuviera una comunión y relación consigo mismo. De hecho, no fue sino hasta que el hombre en pecado se alejó de Dios que Dios inclusive diseñó naciones separadas. No fue sino hasta que Él necesitó una nación testigo, una nación misionera, que Él llamó a Israel para alcanzar al resto del mundo. No fue sino hasta que Israel fracasó en hacer eso, que Dios tuvo que llamar a un remanente pequeño de personas para hacer lo que la nación no haría, y es eso que nos lleva a Mateo 28, y las palabras de Jesús, ‘haced discípulos de todas las naciones’, fueron dadas a quinientos discípulos, ahí en un monte en Galilea, que fueron un remanente creyente de la Israel apóstata. Fue para ellos y para todos aquellos que tendrían una fe igualmente preciosa que la de ellos, incluyendo nosotros, que este mandato viene.

Pero esto es únicamente un eco, esto es únicamente un eco de la intención original de Dios de alcanzar al mundo. Inclusive al llamar a Abraham, Él dijo, ‘de ti vendrá una simiente, y mediante esa simiente, todas las familias de la tierra serán bendecidas.’ Y fue a la nación de Israel que Dios dijo, ‘declarad su gloria entre las naciones.’ 1ro de Crónicas 16 y Salmos 96, ‘sus maravillas entre todo pueblo.’ Y en Isaías 42 e Isaías 43, y después en Isaías 52, y en Isaías 66, oímos al profeta que habla, por así decirlo. El corazón de Dios diciéndole al pueblo que esparza el mensaje al mundo.

Siempre ha sido el deseo de Dios, alcanzar al mundo de gente perdida y traerlas a la comunión consigo mismo. En 1ra de Timoteo 2:3-4 dice, ‘Dios nuestro salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vean al conocimiento de la verdad.’ Entonces el corazón de Dios, siempre ha sido un corazón por alcanzar al mundo. En ese versículo que es más conocido que cualquier otro versículo, es simplemente afirmado: ‘Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El crea no se pierda, más tenga vida eterna.’

Entonces, no nos sorprende oír un mandato así, ‘hacer discípulos de todas las naciones’, porque esto es lo que Dios ha querido hacer desde el comienzo mismo. Y ahora Dios tiene un remanente de gente congregada en ese monte en Galilea, y todos aquellos que vendrán de su ministerio, incluyéndonos a nosotros a quienes este mandato es dado para alcanzar al mundo.

Recordamos que la afirmación, hacer discípulos, es el corazón de nuestro llamado, que estamos en el mundo para hacer eso. Que la enseñanza y la predicación y la alabanza, la comunión, todas esas cosas que disfrutamos y son queridas por nosotros, únicamente son medios para alcanzar un fin.

Únicamente son elementos de preparación para la tarea real, la cual es evangelizar al mundo, la cual es alcanzar a los perdidos para Cristo. Y entonces debemos estar concentrados en hacer discípulos de todas las naciones, todos los pueblos, todos los grupos étnicos, todas las tribus, todas las razas. La idea de hacer un discípulo es un término hermoso, hermoso. La palabra ‘matheteuo’, el verbo que es usado aquí conlleva la idea de un creyente y un aprendiz. Supongo que podríamos decir que es un aprendiz creyente, o un creyente aprendiz. Haced aprendices creyentes de todas las naciones, hagan creyentes que aprendan.

No es simplemente uno que cree, de lo contrario usted tendría otra palabra, no es simplemente uno que aprende o tendría usted otra palabra. Es un aprendiz creyente, uno que cree en Cristo, y quien sigue en una vida de aprendizaje. Como Jesús lo dijo en Juan 8:31, ‘el que persevera en mi Palabra, es el ‘mathetes alethos’, los discípulos reales, el discípulo genuino, en contraste al falso. Entonces, la misión de la iglesia en el mundo, puede ser definida de manera simple como hacer aprendices creyentes, o creyentes que aprenden, de todas las naciones. Estamos aquí para buscar a aquellos que están perdidos.

El Padre primero buscó adoradores verdaderos. Él envió al Hijo entonces, para buscar y salvar lo que se había perdido, y después el Espíritu, para capacitarnos para dar testimonio. Como dice en Hechos 1:8, para lograr la misma meta. Jesús en Juan 17:18 dijo, ‘Padre como me enviaste al mundo, así yo envío a mis discípulos.’ Por la misma razón, esto es para buscar y salvar a los que se habían perdido. Y Jesús dijo ‘después de que el Espíritu venga, recibiréis poder y entonces serán mis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra’. Entonces, estamos en línea con ese llamado y comisión que siempre ha estado en el corazón de Dios. Inclusive cuando Jesús inicialmente llamo a los discípulos

Él dijo, ‘síganme’, en Mateo 4:18 al 20, ‘y os haré pescadores de hombres’, nada ha cambiado. Desde el llamado de Mateo 4 hasta la comisión de Mateo 28, ha habido un proceso de preparación para que aquellos que fueron llamados a ser pescadores de hombres, cuando son comisionados para ser pescadores de hombres, sabrán lo que eso involucra, y serán fieles en cumplirlo. La tragedia de la iglesia de Jesucristo es que tantas personas han perdido de vista esa comisión, y se han conformado con un tipo de cristianismo cómodo, egoísta, que es poco más que un club social de membresía social barato. Esa no es la intención de Dios.

Me dio gusto el domingo pasado después de que derramé mi corazón el servicio por la mañana, que hubo una gran respuesta. La respuesta inmediatamente fue que las personas estaban hablando del mensaje el domingo por la noche, para mostrarle la realidad tangible de la respuesta, la ofrenda del domingo por la noche, la cual fue la primera vez en la que la gente, de hecho, pudo responder a lo que dije en la mañana. La ofrenda del domingo por la noche fue cinco veces más lo de una ofrenda normal, y eso fue seguido por una semana de cartas interesantes. Una pareja querida escribió y dijo, ora por nosotros, estamos vendiendo nuestra casa para que podamos mudarnos a algo menos caro y usemos nuestros recursos para la obra de Dios.

Otra pareja envió un cheque por cinco mil dólares y dijeron, hemos estado ahorrando para una antena de televisión satelital, queremos que esto vaya para la obra del Señor. Eso es cambiar su perspectiva. En lugar de recibir al mundo, ir al mundo con el evangelio. En lugar de recibir su mensaje, enviar el nuestro. Pero muchas cosas maravillosas han sucedido en respuesta a lo que vimos la semana pasada conforme comenzamos a ver el pasaje. Necesitamos salir de ese molde cómodo, necesitamos alejarnos de ese tipo de perspectiva cristiana egoísta, y adoptar y poseer, y hacer nuestro el llamado de Dios que tenemos en este pasaje.

Ahora, ¿cómo lo hacemos? ¿cómo hacemos discípulos de todas las naciones? ¿cómo? Bueno la semana pasada, le dije que en primer lugar tenemos que estar disponibles, disponibilidad es lo primero. En el versículo 16 leemos que, ‘los once discípulos fueron a Galilea a un monte al que Jesús los había llamado’ y esto quiere decir que estaban disponibles, estaban ahí en donde debían estar, en donde debían estar ahí, y ahí es donde comienza, comienza con estar disponible, no comienza con saber a dónde va usted, no comienza con un llamado claro a cierto país, no comienza con toda la imprenta fina, terminada, y editada, y completa.

Comienza con simplemente estar ahí, decir, Dios no sé qué es y donde es, pero estoy disponible, estoy aquí, tu dijiste que estuviera aquí, aquí estoy. Estoy escuchando tu voz, estoy leyendo tu Palabra, estoy congregándome con tu pueblo, háblame Señor estoy disponible. La segunda cosa que vimos fue adoración, en el versículo 17 cuando lo vieron, y Él finalmente apareció ahí, al principio a distancia y después acercándose adoraron, cayeron sobre sus rostros, postrados por así decirlo delante de Él. Algunos de ellos estaban dudando hasta que Él se acercó, porque no lo habían visto aún, después de su resurrección, pero cuando Él se acercó ciertamente su duda fue disipada.

Ellos también adoraron, y sugerimos la última vez que es necesario para alguien que va a cumplir la gran comisión tener un corazón adorador, esto quiere decir que su corazón está totalmente concentrado en Jesucristo, todo lo demás está perdido, todo lo demás se desvanece. Cuando ellos ahí en ese monte vieron a Jesús resucitado, todos sus sueños despedazados fueron recuperados, todo su desanimo terminó de manera instantánea, su tristeza se convirtió en un gozo increíble, fue una inversión de toda emoción que estaban sintiendo y quizás hubo adoración que se llevó a cabo en ese día, que es equiparada por unas otras cuantas ocasiones de adoración en toda la historia humana.

Vieron al Cristo resucitado y todo en ellos volvió a nacer. Tener un enfoque que estaba totalmente concentrado en Cristo, como Pablo dijo, ‘porque he determinado conocer nada entre ustedes fuera de Jesucristo y Él crucificado, quien dijo ‘porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia’. Su enfoque fue tan claro, quien dijo a fin de conocerle en el poder de su resurrección y la participación de sus padecimientos, siendo conformado a su muerte. Fue esa concentración exclusiva que hizo la diferencia. Ellos como David habían colocado al Señor delante de ellos y todo lo demás desapareció, eso es lo que demanda.

No es solo un corazón disponible, es un corazón adorador. Y después, en tercer lugar, y aquí es a donde llegamos a nuestra lección el día de hoy, el tercer elemento para cumplir la gran comisión que vemos en el pasaje, sumisión, sumisión. En el versículo 18, nuestro Señor cuando se acerca habla y dice, ‘toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra’. Y Él hace una afirmación francamente que sacude mis pensamientos, y alcanza más allá de mi capacidad de concebir o expresarlo. Él está haciendo una afirmación de autoridad soberana absoluta, Él tiene toda autoridad. Ahora, la palabra potestad es la palabra exousia, autoridad. Básicamente es una palabra que significa privilegio, o derecho, poder o autoridad.

Esencialmente usted podría definirla como la libertad para hacer lo que usted quiere, es libertad sin límites. Jesucristo con toda autoridad, tiene la libertad de hacer lo que Él quiere, cuando Él quiere, en donde Él quiere, y con lo que Él quiere a quien Él quiere. Es libertad de decisión absoluta y acción. Esa es la esencia de autoridad soberana.

Ahora, conocemos algo de esa autoridad, y su rango al estudiar los evangelios. Sabemos, por ejemplo, en Mateo 4:23 y en otros lugares que Él desplego autoridad sobre la enfermedad. Sabemos también, en Mateo 4:24, Mateo 8:32, Mateo 12:22, Mateo 17 creo que alrededor del versículo 18, Él desplego autoridad sobre los demonios, lo vemos en varias ocasiones desplegando autoridad sobre la muerte, y de manera particular en Juan 11, cuando Él resucito a Lázaro de los muertos. En Mateo 7:29 al cerrar el Sermón del Monte, dijeron que Él habló como uno que tenía autoridad, lo cual significó que Él demostró una autoridad que sobrepasó a todos los demás maestros religiosos y líderes en Israel.

Él tuvo autoridad para comisionar y delegar el poder sobre la enfermedad y demonios a sus apóstoles, lo cual lo hizo en el capítulo 10, versículo 1. Y en Lucas capítulo 10 también Él dio esa misma autoridad a los setenta cuando los envió. Él tuvo autoridad según Mateo 9:6 para perdonar pecado. En Juan 5 dice que Él tuvo autoridad para juzgar, Él tuvo autoridad para resucitar a los muertos, Él tuvo autoridad para traer a todos los hombres ante el tribunal de Dios, para su juicio eterno.

En Juan 10:18 Él dice, ‘tengo autoridad para poner mi vida y para volverla a tomar’. Estas son todas indicaciones de lo que está incluido dentro del rango de su autoridad. Él tiene autoridad que algún día le permitirá tomar el título de posesión de la tierra y tomar posesión del mundo, y el universo y todos los hombres. Él tiene autoridad sobre Satanás, Él tiene toda autoridad en el universo, y Él tiene la libertad de ejercer esa autoridad como Él quiere. Toda esa autoridad es de Él. Él afirma eso aquí. Usted recuerda cuando Satanás vino a tentarlo, Satanás dijo, te voy a dar esto y te voy a dar aquello y te voy a dar lo otro, te voy a dar todos los reinos del mundo.

Él no tenía necesidad de recibir eso de Satanás, Él los habría recibido del Padre y poseer autoridad sobre todos ellos. Él poseyó autoridad en el cielo y autoridad en la tierra para hacer con ellos lo que Él quisiera. Y esa autoridad se convierte consumada en Su reino, cuando todos los reinos de este mundo, según Apocalipsis 11:15 sean sujetos a Él y los reinos de este mundo se vuelvan los reinos de nuestro Señor y de su Cristo.

Esa autoridad de la que se habla en el Salmo 2 en donde Él aplastará a los demás poderes y recibirá para sí mismo la autoridad del universo, la cual solo Él poseerá. Y entonces, el Señor Jesucristo tiene libertad de acción total soberana, no hay nadie que pueda resistir su autoridad, no hay nadie que pueda cuestionar lo que Él hace, no hay nadie de quien Él busque consejo para hacer lo que es lo correcto, autoridad total completa soberana, toda potestad.

Ahora, observe esta frase, ‘me es dada”, de donde la obtuvo. El primer vistazo de eso viene del Antiguo Testamento en la profecía de Daniel, en el capítulo 7, en el versículo 13. Y en la visión Daniel dice, ‘vi en las visiones de la noche, y he aquí uno semejante al Hijo del hombre’, ese claro es Cristo, ‘vino con las nubes del cielo’, él ve a Cristo en su segunda venida, casi una descripción exactamente paralela a Mateo 24:30, en donde Cristo describe su segunda venida, como el Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo.  ‘Y el Hijo del Hombre vino con las nubes del cielo y Él vino primero al Anciano de días’. Ese es un título del Antiguo Testamento para Dios Padre.

Entonces el Hijo viene a Dios Padre y se acerca delante de Él, y ahí a Él se le da dominio y gloria y el reino que todo pueblo, naciones y lenguajes le sirvieran. Su dominio, es un dominio eterno, que no pasará, y su reino no será destruido’. Ahí está la escena del Hijo glorioso en su gloria de segunda venida, acercándose frente a Dios Padre quien le da todo dominio y toda autoridad, y todo poder, y todo privilegio, y todos los reinos. ‘Toda potestad me es dada’, hacemos la pregunta ¿de dónde la obtuvo? Le fue dada ¿de quién? del Padre. El Padre ha encomendado todo juicio al Hijo, dice Juan 5. El Padre le ha dado toda autoridad al Hijo dice, Daniel capítulo 7, eso es repetido en muchos lugares diferentes.

En Isaías 9, dice que el gobierno está sobre sus hombros. Dios ha entregado todo juicio a Él, todo poder. Dios dice en Hechos 2:36, ‘lo ha hecho, para que sea Señor y Cristo, Mesías Rey’. Dios dice en Filipenses 2, ‘lo exaltó hasta lo sumo, y le ha dado un nombre, que es sobretodo nombre, para que ante el nombre de Jesús toda rodilla se doble en la tierra y debajo de la tierra. Y toda lengua confiese que Jesús es Señor para gloria de Dios Padre’, Filipenses 2 dice eso en los versículos 9 al 11. Cristo es hecho Señor, y viene un día cuando el venga con la plenitud de esa autoridad, y Él congregue a los reinos del mundo, y los congregue a sí mismo, los purgue de todo lo que es malo, y vil e impío, y que rechaza a Cristo.

Y envíe a todos aquellos que van al infierno, al infierno, y todos aquellos que van al cielo, eterno, glorioso que pertenecen ahí. Y los reinos del mundo llegan al fin y todo es resuelto en Cristo. En ese día cuando Él haya congregado al reino entero del mundo y universo consigo mismo, limpiado de todo lo que es impuro y redimido a todos lo que deben ser redimidos, dice en 1ra de Corintios 15:27, que ‘habiendo Él hecho todo eso, lo tomará y se lo devolverá al Padre’, en un acto de adoración.

Entonces, a Él se le ha dado toda autoridad, para retomar al mundo y al universo del enemigo usurpador Satanás y devolvérselo al Padre. Él entonces, tiene toda autoridad, lo que eso dice es esto, Él está a cargo, Él es soberano, y a Él debemos someternos. Ahora, ¿porque dice Él esto? porque es en base a nuestra sumisión a su autoridad que nos colocamos en el lugar de obediencia ¿no es cierto? Tenemos que entender que su mandato es obligatorio, antes de que vayamos a obedecerlo, porque el mandato en sí es sorprendente alcanza todo, es casi paralizador, haced discípulos de todas las naciones. Y si nos parece difícil, imagínese lo que les habría parecido a ellos.

Quinientos discípulos más bien impotentes, no influyentes, en un monte en Galilea, a quienes se les dio un mandato casi inconcebible que ellos tendían a desobedecer a partir de la mera naturaleza ridícula de ese mandamiento, sino fuera por el hecho de que Jesús estableció que Él tuvo dicha autoridad y ellos no tenían alternativa más que obedecer. Y entonces cuando llegamos a cumplir la Gran Comisión en primer lugar, lo hacemos con una actitud de disponibilidad, en segundo lugar, con una actitud de adoración, y en tercer lugar con una actitud de sumisión. Es únicamente gente que se somete. Ahora, permítame decirle de otra manera, si usted está esperando algún tipo de señal espiritual, antes de que sienta que usted es responsable por alcanzar al mundo, está mal.

No es cuestión de emoción, es cuestión de sumisión, no es cuestión de esperar hasta que usted reciba alguna señal del cielo. No es cuestión de esperar hasta que usted se caiga a la mitad de la calle, y su nariz aterrice sobre un mapa de Sudamérica, y usted diga, oh ya veo. No es hasta que usted escuche una voz de Dios, es cuestión de sumisión a un mandato que ya se expresó. Toda autoridad le es dada a Él. Y a muchos les encantaría venir a Cristo, como su abogado para rogar por ellos a favor de sus pecados, pero lo rechazan como el soberano que gobierna sobre sus vidas, pero eso es lo que Él es. Sus términos son que Él es Salvador y Señor, y Él llama a que haya sumisión.

Su Palabra y sus mandatos son absolutos. Y esa es la razón por la que en el versículo 19 dice, ‘por tanto’, por tanto, ¿Qué quiere decir por tanto? Debido a que yo estoy a cargo, tú debes hacer esto, haced discípulos de todas las naciones ¿Por qué? porque yo estoy a cargo y yo digo que se haga eso. Tiene que haber un espíritu sumiso, y cuando usted busca a alguien en quien invertir su vida, cuando yo busco alguien en quien quiero invertir mi vida, que siento que tiene potencial espiritual busco a alguien con un espíritu sumiso, alguien quien, dicho de otra manera, dócil, que está dispuesto a aprender.

Él es el Señor soberano, esto no es negociable, la gran comisión, la misión de la iglesia entonces, depende de tres actitudes, la actitud de disposición, la actitud de adoración y la actitud de sumisión. Ahora escúcheme, esas tres actitudes indican una preocupación centrada en Dios, en el corazón. Indican un enfoque centrado en Dios, de que mi corazón está dirigido a Dios, que hay un corazón devoto, entregado. Me encanta el Antiguo Testamento cuando habla de un corazón dispuesto, Éxodo 25, Éxodo 35, Jueces 5, Jueces 8, Nehemías 11, Esdras 1, Esdras 3 versículo 5, otros lugares, habla de que el pueblo tuvo un corazón dispuesto, el pueblo tuvo un corazón dispuesto, ese es el tipo de corazón que usted ve aquí, un corazón dispuesto, disponible. Un corazón adorador, un corazón sumiso para hacer lo que Él dice.

Esa es la antítesis de estar enredado en lo trivial de nuestro mundo moderno, de gastar nuestras vidas, y nuestro tiempo, y nuestro talento, y nuestra energía, y nuestro dinero, y nuestros recursos en nosotros mismos. Entonces, vea su propia vida, y si usted no desea cumplir la gran comisión, no es que usted necesita una señal de Dios, y no es que necesita algún lugar directo a donde ir, es que necesita revisar la actitud de su corazón y preguntarse, ¿está usted disponible? ¿realmente estoy disponible? ¿realmente estoy adorando? ¿tengo un enfoque exclusivo en mi vida? ¿soy sumiso de tal manera que cuando encuentro un mandato de Dios, lo obedezco con disposición?

Ahora, esa son tres actitudes básicas, Él tiene toda autoridad, y si Él tiene toda autoridad, eso significa que Él tiene autoridad que se extiende a todo. Él gobierna sobre la tierra y el cielo, Él gobierna sobre lo físico y lo espiritual, Él gobierna sobre los hombres y los ángeles, Él gobierna sobre los ángeles santos y los demonios caídos. Él gobierna sobre Satanás mismo. Él controla la enfermedad, Él controla las circunstancias, Él controla el viento y las olas, Él perdona pecado, todo está bajo su control. Y cuando Él dice que debemos hacer esto, entonces debemos hacerlo, y eso nos lleva al cuarto. Ese es el principio de la obediencia, o el elemento de la obediencia, el cual es necesario para hacer la Gran Comisión.

Y aquí en el versículo 19, es donde tenemos el mandato, haced discípulos de todas las naciones, y llama a la obediencia. ¿Cómo está haciendo usted eso? ¿Cómo está usted haciendo eso? ¿Cómo está usted haciendo discípulos de la gente que los rodea a usted la gente alrededor del mundo? ¿Cómo lo está haciendo? ¿o lo está haciendo? Podría parecerle raro para usted o imposible, como debió haberles parecido a ellos, pero fue mandado. ¿Está usted involucrado en hacer creyentes aprendices? Y creyentes aprendices está en las palabras de Marcos 16:15, yendo a todo el mundo y predicando el evangelio a toda criatura, ¿Está usted en las palabras de Lucas 24:47, llevando el arrepentimiento y perdón de pecados y predicando en Su nombre entre todas las naciones?

¿Cómo es que usted se está convirtiendo en un pescador de hombres? bueno debemos ser obedientes.Dice usted, bueno, ¿obediente a qué? Él le dice a usted cómo hacerlo aquí en el versículo 19, con tres participios, el verbo principal, es haced discípulos de todas las naciones, los tres participios son yendo, bautizando, enseñando. Así es como usted lo hace, yendo, bautizando, enseñando, así es como usted hace un discípulo. No es nada más que deben creer, es que deben creer y ser enseñados, no es nada más que son enseñados, también incluye su acto de fe, lo cual es simbolizado en el bautismo. Y ninguno de los dos puede llevarse a cabo hasta que usted vaya a esas personas. La comisión de la iglesia no es esperar hasta que el mundo se aparece, la comisión de la iglesia es ir al mundo, ir a ellos.

Ahora, hablemos de ese primer participio, yendo, poreuthentes. De hecho, en el griego podría ser traducido mejor, habiendo ido, habiendo ido. No es un mandato, vayan ustedes, ese no es un mandato en el griego. En una versión lo expresa en el modo imperativo, pero en el griego es una suposición, habiendo ido, digo, es básico que, si usted va a hacer discípulos de todas las naciones, usted tiene que haber ido, haber ido, se asume. Es obvio, es natural, es un corolario. Ahora, recuerde que, al principio del ministerio del Señor, Él le dijo a sus discípulos, no vayan, no vayan, excepto a las ovejas perdidas de la casa de Israel, usted puede leer eso en Mateo 10, versículo 5 y 6.

Lo vuelve a ver en Mateo 15 versículo 24, Él les dice no vayan, ahora Él dice vayan ¿Cuál es la diferencia? La diferencia es que inicialmente la salvación es de los judíos dice Juan 4. Inicialmente, Pablo dijo en Romanos 1:16, no me avergüenzo del evangelio de Cristo porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío ¿qué? primeramente, no solo, sino, primeramente. El diseño de Dios fue dar el ofrecimiento del reino a Israel, a todo Israel salvación, entonces usar a Israel y que llamado tan bendito este habría sido alcanzar al mundo. Entonces Él estaba diciendo, por ahora vayan a Israel. Vamos a Israel primero, no solo, pero Israel primero. Israel fue apóstata, Israel fue incrédula.

La tragedia de esa nación, está diseñada en una hermosa, hermosa parábola en Mateo 22, en donde un rey tiene una boda para su hijo, y el rey sale a llamar a todos los invitados, que ya habían sido invitados, esa es la nación Israel, ellos sabían quiénes eran, ellos eran el pueblo de Dios, sabían que su Mesías iba a venir, sabían que tenían su invitación en la mano, y él fue a decirles ustedes han sido invitados, ahora es el tiempo y se rehusaron a venir. Algunos simplemente fueron indiferentes, y algunos fueron hostiles, y entonces el rey dijo, vayan a las carreteras y a los caminos y encuentren a cualquier persona que puedan encontrar, e invítenlos para venir, y vendrán y serán los invitados en la boda del hijo.

Y el retrato fue de una Israel apostata que rechazó a su Mesías, perdió la celebración planeada para ellos, y fue entonces dado a otro pueblo. Entonces, al principio Dios en su gracia trajo salvación a Israel, no para que fuera solo de ellos, sino para que ellos habiendo creído, se convirtieran en los testigos privilegiados para alcanzar al mundo. Se rehusaron y Dios se quedó con este pequeño grupo de personas, congregados en un monte en Galilea y unos cuantos otros discípulos en Jerusalén. Y a través de ellos llevaría a cabo la obra de alcanzar al mundo, la cual, la nación de Israel se rehusó a hacer. Debido a que Israel ya no quiso el evangelio, Él dice ahora, vayan al mundo, vayan al mundo.

Ya no, nada más al pueblo de Israel, oh no serán excluidos, seguramente no lo fueron, porque el primer lugar en donde esa primera iglesia predicó fue en Jerusalén, y tres mil judíos fueron salvos. Y tres mil no debería de decir que todos ellos fueron judíos, tres mil fueron salvos, muchos de ellos sin duda alguna fueron judíos como también peregrinos de otras tierras. Y la iglesia en Jerusalén creció y floreció, bajo la doctrina del evangelio que había llenado la ciudad entera, y una gran iglesia hay, los judíos a lo largo de la historia de la iglesia han sido redimidos y han respondido al evangelio, no los excluyó en absoluto.

Pablo inclusive le predicó a los judíos en toda ciudad a la que fue. El primero fue a la sinagoga para ganarlos a Cristo, los judíos están incluidos, pero hay un nuevo plan, ya no es que Dios va a usar a la nación de Israel para ser su testigo, se rehusaron. Él usara el remanente que creyó como su pueblo que da testimonio. Ahora Él dice entonces, vayan a todo mundo, Israel ya no va a ser mi pueblo que da testigo, ustedes que son de la fe conviértanse en ese pueblo y ustedes vayan al mundo entero a predicar el mensaje de la gracia salvadora. Cuando Pablo fue llamado a ser un ministro y un testigo, en Hechos 26:16, Él reitera su testimonio, y dice que Dios lo libró del pueblo y de los gentiles a quienes ahora yo te envío para que abras sus ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, del poder de Satanás a Dios para que reciban perdón de pecados y herencia entre los que son santificados por la fe que es en mí.

Y Pablo es un ejemplo perfecto, de uno que es enviado al mundo, así como estos aquí en el versículo 19, así como usted y yo. Y todavía debemos estar concentrados en esa tarea, tenemos que ir, debemos ir, y entonces la suposición del versículo 19, es que, habiendo ido, porque este es el mandato, habiendo ido, estamos involucrados en hacer discípulos de todas las naciones. Y usted se acuerda en Hechos 1:8, dice que cuando el Espíritu venga, me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria, el mundo, fueron dispersos. El primer elemento esencial de hacer discípulos entonces, es ir, eso significa en donde quiera que estén que no conocen a Cristo. A donde quiera que usted vaya, que Cristo no es nombrado, podrá ser su escuela, o su oficina, o el lugar donde vive, o lo que sea, quizás alrededor del mundo en algún lugar. Pero habiendo ido, se asume si vamos al cumplir con el trabajo alrededor del mundo.

El segundo elemento, el segundo participio que modifica el verbo principal, es bautizando. Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Baptizo, un término familiar, significa sumergir en agua, sumergir en agua. Y nuestro Señor está diciendo, cuando vayan deben estar bautizando. Ahora, ¿qué importancia tiene esto? ¿Por qué es que Él enfatiza esto? porque el bautismo fue la señal externa de un acto interno de fe en Cristo, el bautismo era sinónimo de la salvación, aunque el bautismo de ninguna manera salvaba, fue el símbolo visible, externo de lo había sido hecho en el corazón.

Y fue un acto externo de obediencia mediante el cual una persona podía demostrar la realidad del milagro de la salvación. No hay manera en la que usted pueda ver a alguien siendo salvo. Yo nunca he visto una salvación ¿y usted? Yo no podía verla, es una transacción sobrenatural – espiritual, nunca he visto una salvación, lo único que he visto es el fruto de una ¿verdad?

Lo único que he visto es el resultado de una. Y si no veo el resultado entonces tengo que cuestionar, si hubo en realidad una salvación. Y en la primera iglesia, era esencial que la salvación fuera demostrada por el fruto de la obediencia, y ese fruto inicial de la obediencia fue el bautismo, mediante el cual, un individuo daba testimonio de su unión en la muerte y sepultura y resurrección de Cristo, simbolizada de manera tan hermosa en la inmersión.

Ahora, el bautismo de Juan el bautista fue diferente, fue un bautismo de arrepentimiento, de un pueblo arrepintiéndose de su pecado, para purificarse a sí mismo internamente, y mostrar que por su bautismo externo estaban listos para el Mesías. Pero aquí hay nuevo tipo de bautismo, por primera vez desde que Jesús murió y resucitó aquí, la gente podía ser bautizada como una demostración de su identidad con Cristo, en su muerte y resurrección. Esa es la razón por la que la inmersión es el único modo viable del bautismo, porque retrata la muerte y resurrección de Cristo en la ceremonia misma. El bautismo entonces, fue mandado como lo vemos aquí, y esa es la razón por la que fue hecho.

Jesús dijo, ‘bautizándolos’. Ahora cuando usted entra al libro de los Hechos y la gente se convirtió, y usted ve que son bautizados, usted sabe por qué, porque fueron obedientes a un mandato. Aquellos que creen en Cristo, deben ser bautizados pero el mandato aquí es para aquellos que predican el evangelio, bautizar, lo cual significa que al dar el evangelio, amados, debemos decirle a la gente que no es solo algo en lo que usted cree, y eso es todo, es algo en lo que usted cree, y confiesa públicamente en este acto de bautismo. Y cuando usted encuentra a alguien que se rehúsa a hacer eso, usted puede tener razón para cuestionar la legitimidad de su fe, porque Jesús dijo, el que me confesare delante de los hombres, lo confesaré delante de mi Padre, que está en los cielos.

Esto es confesión pública, nadie es salvo por el bautismo en sí mismo, el agua no lo puede salvar a usted, cualquier rito o acto religioso es impotente para salvarlo a usted. Pero este es un acto de obediencia, este es un símbolo, y esa es la razón por la que las Escrituras enfatizan de manera repetida el bautismo. En Marcos 15, Marcos 16:15, ‘id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’, después el versículo 16, dice, ‘el que creyere y sea bautizado será salvo’. Algunas personas han dicho, bueno, espere un minuto, ¿eso significa que el bautismo en una parte de salvación? No, la siguiente parte del versículo dice, ‘pero el que no cree será condenado’. El asunto es creer, usted cree y es salvo, usted no cree, es condenado.

No dice, el que no es bautizado es condenado, pero el bautismo está ahí como en Efesios 4, ‘un Señor, una fe, un bautismo’, y así como está en Hechos 2:38, ‘arrepentíos y sed bautizados, para el perdón de pecados y así como está aquí, id y haced discípulos de todas las naciones, mientras que van bautizándolos, porque es un elemento intrínseco en la confesión y demostración de la fe genuina de corazón ¿entiende usted eso? Por las obras de la ley o las obras de la carne, nadie es justificado, somos salvos por la fe, eso es repetido una y otra vez, porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y eso no de vosotros es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe’, Efesios 2:8 y 9.

Pero el bautismo de convierte en ese acto que identifica, que dice que algo ha sucedido, y usted se está identificando con Cristo. Y el bautismo fue un paso de fe, si, también fue un paso tremendo de confesión y valentía. Usted estaba haciendo una afirmación pública de su identificación con Jesucristo. Ahora, para ustedes aquí, en el bautisterio cómodo de Grace Community Church, eso es una cosa, pero para un judío viviendo en la ciudad de Jerusalén eso fue otra cosa, había un precio que era muy alto. Y entonces usted, podría separar a los verdaderos de los falsos de una manera más pronta, creo yo. Entonces debemos ir bautizando.

¿Qué significa eso? guiando a la gente a Cristo, cuya salvación es lo suficientemente genuina, como para que ellos deseen hacer una confesión pública de su unión con Cristo, en su muerte y resurrección. Y necesitamos predicar eso, y necesitamos enseñar eso, y necesitamos decirle a la gente eso. De tal manera, que les estamos diciendo, miren, no solo les estamos pidiendo que tan solo crean en Jesús, y obtengan vida eterna, sin importar como quieran vivir y lo quieran hacer. No estamos ofreciendo una gracia barata y una creencia fácil. Estamos diciendo, los estamos llamando a Cristo y llamarlos a Cristo significa que los llamamos a la obediencia, lo cual es demostrado en ese acto del bautismo, mediante el cual ustedes declaran a un mundo que los observa, su fe en el Salvador y su misión a su Señorío, el bautismo aquí es sinónimo.

Ahora, siga mi pensamiento con la salvación, y la salvación aquí, por lo tanto, es sinónima con hacer discípulos, subraye eso en su mente. El bautismo es sinónimo con la salvación y la salvación es sinónima con hacer un discípulo. Entonces, usted hace un discípulo cuando usted lleva alguien a Cristo. Todas las cosas que sigo leyendo ahora en la actualidad, que un discípulo es algún tipo de generación segunda, un segundo nivel de cristiano y después, usted se puede convertir en un discípulo, simplemente no encaja con las Escrituras. Hacer un discípulo significa guiar a alguien a le fe en Cristo, lo cual el bautismo tipifica.

Cuando usted viene a Cristo, lo confiesa como Señor y Salvador, cree en su corazón que Dios lo ha resucitado de los muertos, y demuestra eso en un acto de bautismo obediente. Usted es un discípulo, usted no espera convertirse en un discípulo en algún tiempo futuro en su vida. Pero hay muchas personas en la actualidad que están diciendo, que hay muchos cristianos que no son discípulos, usted puede ser cristiano y no un discípulo. Y la razón por la que dicen es porque saben que la Biblia enseña, que ser un discípulo significa que tiene que entregar todo y seguir al Señor, si usted no está dispuesto a hacer esto, haz esto, esto, y aquello, no eres digno de ser ¿qué? mi discípulo, no estás dispuesto a entregar tu vida tomar tu cruz, seguirme y demás, no puedes ser mi discípulo.

Entonces la gente que quiere permitir que la gente entre de una manera fácil, que quiere permitirle a la gente ser salva, simplemente a levantar su mano, firmar una tarjeta o quererlo, que quiere permitir que la gente sea salva, que quiere no hacer un compromiso de obediencia con Cristo. Tienen esta categoría conveniente de gente que son cristianos, pero no son discípulos. Bueno, un problema muy severo textual, que van a tener que enfrentar es este, ¿cómo es entonces que un discípulo es hecho en el momento de la salvación, en Mateo capítulo 28, versículo 19? Usted no puede separar el discipulado de la conversión.

Cuando usted es salvo, usted entonces, se convierte en un aprendiz de Cristo, y hay un espíritu sumiso, en uno que verdaderamente es salvo, que se manifiesta a sí mismo en una disposición a hacer una confesión pública y una disposición a someterse a la enseñanza de lo que Cristo mandó. Y eso lo lleva a usted al tercer principio, al cual entraremos en tan solo un momento, enseñanza. Una persona que viene a Cristo está dispuesta a aprender. Entonces, la responsabilidad es nuestra de enseñarles lo que Cristo mandó. La suposición es que si verdaderamente son convertidos van a querer saber, una persona verdaderamente convertida tiene un hambre por la verdad de Dios, un hambre por la Palabra de Dios, un deseo de ser obediente.

Inclusive cuando somos desobedientes, sabemos que eso va en contra de nuestro deseo más profundo, el cual es obedecer. Entonces habiendo ido, Él dice, haced discípulos de todas las naciones, y hacen eso inicialmente, al traerlos a la fe en Jesucristo, la cual es demostrada en el acto de obediencia inicial en el bautismo. Ahora, observe que Él dice, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. En primer lugar, necesito decir que eso no necesariamente es una fórmula para el bautismo, esa es una manera común y con frecuencia usamos eso en nuestros bautismos. Te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y es una manera hermosa de hacer eso.

No obstante, hay varias ocasiones en el libro de los Hechos, en donde la gente es bautizada en el nombre del Señor, bautizada en el nombre del Señor Jesús, bautizada en el nombre de Jesucristo. De hecho, no hay bautismo en el libro de los Hechos, en el que esta fórmula jamás es usada, solo aparece aquí. Todo bautismo específicamente, en donde alguna fórmula es dada o algunas afirmaciones, es hecha para afirmar en quien es el bautismo, es en el Señor, el Señor Jesús, el Señor Jesucristo. Ahora concluimos entonces de eso, que realmente no hay una forma obligatoria, la gente quiere enfatizar esto, pero realmente no hay una forma obligatoria.

Bautizar a alguien en el nombre de Jesucristo es simplemente bautizarlos, cierta manera demostrando y retratando, su unión con Jesucristo, y eso es maravilloso, y eso dice suficiente. Aquí únicamente tenemos la afirmación más completa posible, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, no solo muestra su unión con Cristo, sino su unidad con toda la Trinidad. Es una afirmación más completa y rica, más amplia. Pero de ninguna manera debemos decir que es algún tipo de formula absolutamente necesaria, debido a que hay otras afirmaciones hechas en el libro de los Hechos.

Lo que es maravilloso que queremos señalar en el libro de los Hechos, es que fueron obedientes a esto, y en todo lugar en donde el evangelio fue predicado, y en todo lugar en donde la gente creyó, la gente fue bautizada. Hechos 2:41, Hechos 8:38, Hechos 9:18.

En el décimo capítulo de Hechos con Cornelio versículo 48, el capítulo 16 de Hechos versículo 33. El carcelero de Filipo y su familia, usted llega a Hechos 18:8, Hechos 19:5, los seguidores de Juan el Bautista, ahí en Hechos 22, creo que es alrededor del versículo 10, bautismos, bautismos, bautismos, bautismos, bautismos, siempre llevándose a cabo, siempre haciéndose.

Y entonces, no estamos buscando algún tipo de rito ceremonial, en el que la conversión se lleva a cabo mediante agua, y hay alguna forma especial que usted debe decir. Simplemente es que nuestro Señor nos ha dado la afirmación más rica posible, de la unión amplia que ocurre cuando un santo viene a la fe en Jesucristo. Somos uno con el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo, un pensamiento maravilloso. Esa es una gran afirmación también, porque Cristo se coloca a sí mismo a un nivel con los otros dos miembros de la Trinidad.

Y esas personas que quieren decir que Jesús nunca dijo ser Dios, tienen algunos problemas en ese versículo, Él se coloca a sí mismo, al mismo nivel con los otros dos miembros de la Trinidad, es un gran versículo también para probar la Trinidad. Las tres personas están ahí. Pero sería tan amable en observar esto, no dice bautizándolos en el nombre del Padre, y el nombre del Hijo, y el nombre del Espíritu Santo, ni dice, en los nombres del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, es un nombre con tres personas, el misterio de la Trinidad.

El nombre significa todo lo que una persona es y hace, todo lo que se encierra en ese nombre. El nombre significa todo lo que Dios es como una Trinidad, todo lo que Dios Padre, Dios Hijo, y Dios el Espíritu Santo son. Somos bautizados en, la palabra eis podría significar en, es solo la idea de que cuando somos bautizados entramos a una unión con la Trinidad a través de Jesucristo. Y como dije antes simboliza su muerte y resurrección.

Tenemos una unión completa con Jesucristo, que pensamiento tan maravilloso y glorioso, y no solo con Él, sino con el Padre, y con el Hijo también. Ahora el punto es este, convertirse en un discípulo sucede en la salvación, e involucra una unión completa con el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, lo cual es una realidad transformadora demostrada por la ceremonia hermosa del bautismo. ¿Qué somos llamados a hacer entonces? Mientras que estamos yendo, o ya habiendo ido, debemos estar trayendo a los hombres al Salvador, bautizándolos como un testimonio externo de esta unión interna.

Y después observe el versículo 20, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. No es solo un ministerio de conversión al que somos llamado, sino que es un ministerio de enseñanza. Ahora, tenemos que darle seguimiento a ese nuevo convertido que ahora desea ser obediente. Y, por lo tanto, desea aprender lo que él o ella debe obedecer, al enseñarle todas las cosas, todo el consejo de Dios, en términos de Hechos 20:27. Oh, eso es algo tan maravilloso. Debemos enseñarles todas las cosas que el Señor ha mandado. Un compromiso de obediencia con la obediencia, me encanta eso, como puede ver ser un discípulo es cuestión de obedecer mandatos.

Usted no puede ser un discípulo de Cristo, si un corazón obediente, usted no puede ser un discípulo de Cristo, sin un deseo por seguirlo como su Señor. Ese es el punto entero del joven rico, cuando le dijo, usted sabe, toma todo lo que tienes, véndelo y da el dinero a los pobres y sígueme. Y el hombre se fue y le dijo olvídalo, no estas a cargo de mi vida. El no pudo ser convertido, venir a Cristo, es decir, tu estas a cargo de mi vida, me someto, quiero ser obediente. Y entonces, Él les dice a esas personas congregadas ahí, enséñenles todas las cosas que os he mandado, y Él les mando mucho, algunos de ellos lo escribirían. Juan 14:26 les dijo, les enviaré al Espíritu Santo, el Espíritu les va a recordar todo lo que les he dicho, y los escritores de la Biblia lo escribieron.

El Espíritu de Dios nos lo dio, el Espíritu de Dios nos dio todo a nosotros, tenemos los mandatos de Cristo, tenemos las palabras de Cristo, tenemos la enseñanza que Él dio, y eso es lo que debemos enseñarles a otras personas, debemos enseñarles todo, todo me encanta eso, todas las cosas, no hay opciones, simplemente hay una gran cantidad de enseñanzas a la que debemos someternos. No hay verdadero discipulado fuera de la fe personal en Cristo, y no hay discipulado verdadero fuera del deseo por un corazón obediente. Esa es la razón por la que la Biblia habla de la obediencia de la fe, esa es la razón por la que dice en Hebreos 5:9, que las únicas personas que realmente son personas que han sido redimidas, Hebreos 5:9, las únicas a quienes Cristo realmente ha transformado y creo que esto es tan claro, dice, son todos aquellos que le obedecen a Él, son los que han recibido salvación eterna.

Romanos 6, Pablo dice, solían ceder, presentarse como siervos de injusticia, le doy gracias a Dios porque ahora se presentan a sí mismos como siervos de justicia, son obedientes a la fe, son obedientes a la verdad. Entonces nuestro ministerio consiste en hacer discípulos, lo cual significa hacer creyentes aprendices o aprendices creyentes, gente que cree y desea obedecer. Entonces nuestra obediencia es edificada sobre actitudes de disposición, adoración y sumisión. Y a partir de esas actitudes vendrá una obediencia a este llamado de Dios. Y quiero decirle, es un gozo alcanzar al mundo de personas que no conoce a Cristo, y enseñarles, y enseñarles, y enseñarles. Alabo a Dios por los medios que esta iglesia tiene.

Y usted puede ser parte de esto, usted tiene que hacer no necesariamente la enseñanza a ir, pero sus ofrendas y su involucramiento en nuestra iglesia y nuestro ministerio de radio, y ministerio de cintas, y cosas como esas, nos permiten enviar materiales y enseñar alrededor del mundo, y todos podemos tener una parte en esto. Escuche, usted tiene más oportunidad en esta iglesia de cumplir la extensión de la gran comisión que en la mayoría inclusive, quizás casi todas las iglesias por todo este país, por la gracia de Dios. A usted se le dado un gran privilegio, de ver a personas venir a Cristo debido a sus oraciones, y sus ofrendas, y su involucramiento. No solo en su propia vida personal, sino en un énfasis a nivel mundial, y después darle seguimiento con materiales de enseñanza y cosas que los van a llevar a los mandamientos del Salvador, los cuales desean obedecer.

Todas esas cuatro cosas son críticas, pero no significarían nada sin la última. Digo, no importaría si estaría dispuesto, no importaría si tuviera un corazón adorador, y no serviría de nada si fuera sumiso, y quisiera ser obediente sino fuera por el número cinco, y eso es poder. Porque no podría hacerlo en mi propia fortaleza, nada sucedería, todo sería cenizas. Y entonces la conclusión que se da de manera maravillosa, ‘y he aquí’, y eso llama nuestra atención, una exclamación, piensen en esto, imaginen esto, entiendan esto, ‘Yo’, el ego aquí, Yo, enfático, Yo, ningún otro más que Yo, el Hijo de Dios, vivo resucitado, ‘estoy con vosotros’, ¿no es eso maravilloso? Digo, no querría yo hacer esto solo ¿usted? Pero Él está con nosotros.

No se usted, pero yo, me apoyo en eso mucho, todo el tiempo. Yo hago una oración común en mi vida, Señor tú te preocupas más por esto de lo que yo me preocupo, entonces haz lo que quieras Señor. Tú amas estas personas más que yo, entonces alcánzalos. Señor, tu estas más preocupado por la integridad de tu Palabra que yo, entonces, por favor Señor, capacítame mi corazón para ser fiel al texto. Digo, me apoyo en el hecho de que es el poder y el propósito de Dios que está detrás de todo, y la promesa de poder viene en la promesa de la presencia. ¿Vio usted eso? ‘yo estoy con vosotros’, estoy con ustedes, nadie menos que yo, y cuando Él se fue Él dijo, ‘yo me voy, pero vendré a ustedes ¿se acuerdan de eso? en la forma del Espíritu, yo vendré a ustedes.

El Señor está con nosotros, Él está en nosotros y Él nos está capacitando. Oh, que poder, Yo, nadie menos que Yo, el Cristo resucitado con poder sobre la muerte, estoy con ustedes, ¿no es eso maravilloso? Este es el que tiene poder sobre los demonios, poder sobre la enfermedad, poder sobre el pecado, poder sobre la muerte, Él está con nosotros. Dice usted, sí, pero ¿con qué frecuencia? usted dígame, ¿con que frecuencia? ‘Todos los días’ dice el griego, todos los días, todos los días, días literales, todos los días, Él estará con nosotros todos los días hasta la consumación de la época. No la palabra fin, fin, simplemente significa que algo se detuvo.

Consumación es la palabra sunteleia, significa traducir, consumación. Esa es la consumación de muchos elementos diversos en un gran final. ¿Ahora, que quiere decir el con sunteleia? ¿qué es esto? Teleos, significa el fin, sun, significa unirse. Entonces, la reunión de todos los acontecimientos finales. Él la usa aquí y tres otras veces, esas otras tres veces están en Mateo 13, y en Mateo 13 las tres veces que Él las usa, siempre habla de la segunda venida. Entonces lo que el Señor está diciendo es tan maravilloso, Él está diciendo, estoy con ustedes todos los días hasta mi segunda venida. Dice usted, pero ¿qué acerca de eso, que viene después de eso? bueno, después de eso Él estará aquí, ese no es un problema, hasta que yo llegué aquí, estaré aquí, es lo que Él está diciendo. No se preocupen voy a regresar y hasta que yo regrese voy a estar aquí.

El fin de las épocas es la segunda venida, que será seguida por el reino de Cristo. Entonces Él dice hasta que yo venga en mi reino, yo estaré allí en mi presencia, ¿no es eso maravilloso? Entonces, la tarea de alcanzar al mundo, es una tarea que es hecha posible por el poder de Cristo que está presente en nosotros, en nosotros. ¿Y no es sorprendente que Pablo dice, y aquel que es poderoso para hacer todas las cosas, mucho más abundante, más allá de lo que podemos pedir o entender, según el poder que actúa en nosotros? ¿Y no es sorprendente que en Mateo dijo Amen así sea? Digo, puedo meterme en esta gran comisión ahora, entiendo que lo que Dios quiere de mí es disposición, lo que Él quiere de mi es un corazón que adora, que está totalmente centrado en Él y no la basura del mundo.

Lo que Él quiere es un espíritu sumiso, que dice lo que tu pidas Señor lo haré. Y después cuando lo oigo, Él quiere obediencia. Y lo que Él me da a cambio, no solo son todos los mandatos, y todas las ordenes, y toda la instrucción correcta, sino el poder de su propia presencia para ejecutarlo y hacerlo. Entonces así sea, inclinémonos en oración, y con su cabeza inclinada, quiero que escuche algo. Hace unos cuantos años atrás, compartí esto con ustedes, y quiero que lo vuelvan a oír, porque creo que es tan profundo, es una pequeña historia. En una costa peligrosa, en donde los naufragios ocurren con frecuencia.

En una ocasión hubo una estación sencilla, pequeña de salvavidas. El edificio era apenas una choza y solo había un barco. Pero los pocos miembros comprometidos, mantenían una vigilancia constante del mar, y no pensaban en su seguridad, sino que salían día y noche de manera incansable rescatando a los perdidos. Muchas vidas fueron salvadas por esta maravillosa estación salvavidas que era pequeña. Y entonces se volvió famosa. Algunos de aquellos que fueron salvados y otros en el área que rodeaba la estación, quisieron asociarse con la estación, y dar de su tiempo, y dinero, y esfuerzo para apoyar su trabajo. Se compraron nuevos barcos y se prepararon tripulaciones, y la pequeña estación salvavidas creció.

Algunos de los miembros de la estación salvavidas no estaban contentos, porque el edificio era tan sencillo y porque estaba equipado de una manera tan pobre. Pensaron que un lugar más cómodo debía ser provisto, como el primer refugio de aquellos que fueron salvados del mar. Entonces reemplazaron los colchones y camas de emergencia, y metieron muebles mejores en el edificio grande. Ahora la estación salvavidas se convirtió en un lugar popular en el que sus miembros se reunían. Y lo decoraron de manera hermosa, y lo adornaron de manera exquisita, porque lo usaban como una especie de club. Había menos miembros que ahora estaban interesados en salir al mar, en misiones salvavidas.

Y entonces contrataron a tripulaciones de botes salvavidas para que realizaran el trabajo. El lema salvavidas, todavía prevalecía en las decoraciones del club. Y había un bote salvavidas litúrgico en el lugar en donde las inauguraciones del club se llevaban a cabo. Y alrededor de este tiempo un barco grande chocó cerca de la costa y las tripulaciones contratadas metieron a muchas personas que estaban mojadas, que tenían frio, ahogadas a medias, estaban sucias y enfermas, el club nuevo hermoso fue echado a perder de manera considerable. Entonces el comité de la propiedad construyó inmediatamente una casa con regaderas afuera del club, en donde las victimas de naufragio serian limpiadas antes de entraran.

En la siguiente junta, hubo una división en la membresía del club, y la mayoría de los miembros querían detener la actividad salvavidas, porque eran un estorbo, y era desagradable para la vida social normal del club. Algunos miembros insistieron en que salvar vidas era su propósito primordial, y señalaron que todavía eran una estación salvavidas, después de todo. Finalmente fueron eliminados por el voto de los demás, y se les dijo que, si querían salvar las vidas de diferentes tipos de personas de naufragios en esas aguas, podían comenzar con su propia estación salvavidas ahí cerca de la costa, lo cual lo hicieron. Conforme pasaron los años, la nueva estación experimentó los mismos cambios que ocurrieron en la de antes, se convirtió en un club, y otra estación salvavidas fue fundada.

La historia continúo repitiéndose a sí misma, y si usted visita esa costa en la actualidad, encontrará varios clubes exclusivos que están ahí a lo largo de la costa. Los naufragios todavía son frecuentes, pero la mayoría de la gente se ahoga. Es fácil para la iglesia ¿no es cierto?, perder de vista lo que es tan fácil, ¿qué hay acerca de usted?

Padre oro por cada persona aquí, porque cada uno de nosotros debido a que hemos oído todo esto, en tantos años, el evangelio de Jesucristo, que en fidelidad estemos con esas personas en el monte en Galilea. Y oigamos la gran comisión, y con disposición vayamos como ellos fueron, y somos el fruto de que ellos fueron.

¡Oh Dios, que haya una generación que sea el fruto de que nosotros vayamos! Ayúdanos a enfrentar nuestras vidas, nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestras oportunidades, todo, por causa del Salvador y la eternidad. Y saber que estamos aquí, por una razón, y perder eso, es perder todo. Lleva a cabo tu obra en toda vida y oramos en el nombre de Cristo. Amen.

 

 

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