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Acompáñeme en su Biblia al doceavo capítulo de Daniel. Llegamos al final de un estudio maravilloso, glorioso de este libro; en otro sentido, quizás acabamos de establecer el comienzo porque espero y oro que usted regrese a este libro una y otra vez para ser enriquecido con sus verdades tremendas. Estamos viendo la última porción del libro, capítulo 12, versículo 4 al 13; 12, 4 al 13. Es obvio, creo, para todos nosotros que el hombre tiene curiosidad acerca de su futuro. En la sociedad humana, tenemos y creo que siempre lo hemos tenido, a personas que buscan entender el futuro o por lo menos intentan hacerlo o se ofrecen a sí mismos como aquellos que pueden hacer eso; y siempre le ha fascinado al hombre a lo largo de su existencia esta realidad, personas que tratan de interpretar la posición de las estrellas, adivinos, magos, lectores de la mano, personas que leen el té, profetas, personas que predicen, médiums y demás.

Pero siempre han tenido una respuesta amplia y con mucha utilidad por parte de la gente. ¿Por qué? Básicamente, porque en la profundidad del hombre existe una curiosidad tremenda acerca del futuro. Pero ¿por qué? ¿Por qué es que el hombre, de manera tan desesperada, parece querer conocer el futuro? Bueno, quizás por tres razones. Número 1, es simplemente curiosidad. Simplemente queremos saberlo porque no queremos saberlo. Hay una cierta cantidad de ansiedad acerca de lo que usted no conoce, y creo que al hombre simplemente le gustaría terminar con la ansiedad acerca de lo desconocido y entonces tiene curiosidad por el futuro, pero hay más que eso. Creo que los hombres quieren conocer el futuro en muchos casos para aprovechar lo que está por venir; si los hombres pueden conocer el futuro, podrían saber cómo invertir en la bolsa de valores, podrían saber todo lo que va a venir en el mundo y podrían protegerse contra eso. En otras palabras, la avaricia, la ambición o la satisfacción egoísta podría ser una razón por la que la gente quiere conocer el futuro.

En tercer lugar, y creo que de manera más significativa, la gente quiere conocer el futuro debido al temor, porque como usted puede ver, básicamente vivimos en el temor de lo inesperado, es lo que no conocemos lo que nos asusta, es lo que podría pasar. Y el hombre siempre ha querido eliminar lo inesperado y, por lo tanto, eliminar su temor. Entonces, sea curiosidad o cierto nivel de avaricia personal o temor, siempre ha habido una curiosidad sorprendente acerca del futuro. En nuestra propia época, tenemos un interés tremendo en el futuro; la ciencia ficción y todas las películas y libros sorprendentes que continúan saliendo, que quieren llevarnos al futuro, nos han mostrado cómo la curiosidad del hombre ha buscado ver lo que hay en esta área. Inclusive, un libro como “El gran último planeta Tierra”, vende más de 20 millones de copias, la gente quiere conocer el futuro y también ha dado lugar a cientos de otros libros que la gente compra por millones.

Ahora, la única fuente verdadera de conocimiento acerca del futuro es la Biblia; voy a repetir eso: La única fuente verdadera de conocimiento acerca del futuro es la Biblia, no hay otra fuente verdadera. Y Daniel es uno de los grandes libros proféticos de la Biblia. En este libro, aprendemos acerca del futuro. Dios nos da vistazos de acontecimientos futuros, personalidades futuras, juicios futuros, bendiciones futuras, y de esta manera éste es un libro sorprendente. Ahora, ¿por qué Dios nos habla del futuro? ¿Simplemente para satisfacer nuestra curiosidad? ¿Para darnos la capacidad de, en cierta manera, protegernos contra lo que está por venir de una manera egoísta? No. Yo creo que básicamente hay cuatro razones por las que Dios nos habla del futuro y he tratado de pensar en esto esta semana y creo que usted va a estar de acuerdo conmigo.

En primer lugar, Dios nos habla del futuro para validar su Palabra. Una de las grandes certificaciones de la veracidad de la Biblia es que predice el futuro, y cuando lo que predice sucede, es un argumento convincente de que Dios la escribió. Entonces, en términos de Dios mismo, certifica su Palabra. En segundo lugar, Dios nos habla del futuro para revelar su soberanía, Él quiere que sepamos que Él está guiando el curso de la historia humana. En tercer lugar, yo creo que Dios nos habla del futuro tanto para motivar como consolar a su pueblo. Cuando sabemos que el Señor está por venir, nos ocupamos en vivir por Él. Juan dice: “El que tiene esta esperanza, en sí mismo se purifica a sí mismo”. Cuando sabemos que Él está por venir, somos confortados por saber que no importa lo que sucede en el mundo, todo va a salir al final con el Señor Jesucristo reinando como Rey de Reyes.

Entonces, Dios nos habla del futuro para certificar la verdad de su Palabra, para revelar la soberanía de su Persona, y para consolar y motivar a su pueblo. Y hay otra razón: Yo creo que Dios revela el futuro para amonestar a los impíos y a los pecaminosos, para advertirles del juicio venidero. Dios quiere que sepamos algo del futuro, lo suficiente para que sepamos que la Biblia es verdad porque puede predecir, y cuando es cumplida, muestra su veracidad. Quiere que sepamos que Él es soberano, quiere que seamos motivados y consolados, y quiere que los perdidos y los impíos sean advertidos acerca de la condenación venidera.

Ahora, estos cuatro propósitos han sido vistos de manera clara en el libro de Daniel. Hemos visto que Dios da la historia antes de que sucediera, podemos mirar atrás y ver que todo sucedió de manera exacta como Él dijo que sucedería; hemos visto que Dios soberanamente está controlando toda la historia, hemos visto que Dios hace un gran esfuerzo por confortar, consolar y también motivar a su pueblo Israel a través de estas profecías, como también advertirle al impío y a los perdidos. Entonces, estas han sido afirmaciones proféticas amplias, maravillosas, emocionantes, pero con todo el detalle sorprendente del libro de Daniel, con toda la precisión de la Palabra de Dios revelada aquí acerca del futuro; aún después de que hemos estudiado todos estos 12 capítulos, nos quedamos con el hecho de que todavía hay mucho misterio, ¿no es cierto? Porque entre más conocemos, más sabemos que no conocemos.

Y entonces, al llegar al capítulo 12, nos decimos a nosotros mismos: “¿Ya estamos al final del libro? ¿Quieres decir que no hay más? No estoy seguro que lo entiendo todo”, eso es correcto, no se sienta mal, yo tampoco lo entiendo todo; lo único que puedo entender es lo que Dios dice y Él no ha dicho todo, hay misterio involucrado, hay mucho que no se ha dicho. Y ese no es solo es mi problema y es su problema, sino ¿creería usted que ese fue el problema de Daniel? Él tampoco lo entendió todo, de hecho, me atrevería a decir que él no lo entendió también como nosotros. Dice usted: “Ahora, espere un momento, ¿cómo es posible?”, porque él solo tuvo que lidiar con Daniel, afortunadamente también tenemos Apocalipsis, y el libro de Apocalipsis añade mucho a nuestro entendimiento.

Entonces, Daniel en el capítulo 12, en cierta manera todavía está confundido; en el mejor de los casos, las profecías son bocetos, no son panoramas a todo color; en el mejor de los casos, lo que vemos aquí son figuras de trazos, y realmente no vemos la totalidad de todo el futuro. Aún aquellos de nosotros que tenemos el beneficio de oír el discurso del Monte de los Olivos de nuestro Señor, en el cual Él habló con más detalle, inclusive aquellos de nosotros que tenemos las promesas maravillosas del libro de Apocalipsis, aún teniendo todo eso no lo entendemos todo. Y Daniel, menos esas cosas, ciertamente no lo entendió; estaban tan lejos de los últimos tiempos que fueron limitados en su percepción.

Pedro habla de esto en 1ª de Pedro, en  un pasaje muy interesante, capítulo 1, versículo 10, él dice que la salvación que los profetas han estudiado y escudriñado la salvación misma que profetizaron acerca de la gracia, y eso tiene que ver con la venida de Cristo y su provisión de una salvación de gracia, de lo que los profetas hablaron escudriñando, versículo 11, qué persona –literalmente– o qué manera de tiempo el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, quería decir cuando Él testificó de antemano los sufrimientos de Cristo y la gloria que seguiría. En otras palabras, lo que está diciendo es que ellos, de hecho, estaban recibiendo las profecías y después estaban regresando y estudiando el significado de las profecías mismas que estaban recibiendo acerca de Cristo, porque, versículo 12: “A quienes se les reveló que no para ellos mismos, sino para nosotros, ministraban las cosas que ahora os son anunciadas a vosotros”.

En otras palabras, simplemente para darle la idea aquí: Los profetas lo leyeron, pero no lo entendieron de manera plena; lo estudiaron, pero no fue claro para ellos en su totalidad; es más claro para nosotros, dice Pedro, quienes habiendo visto a Cristo de lo que fue para ellos, y los detalles que están por venir de su segunda venida, esperan un entendimiento completo. Tuvieron un deseo, tuvieron una sed por conocer más de lo que podían entender. En Mateo 13, versículo 17: “Porque de cierto, os digo, que muchos profetas y hombres justos han deseado ver esas cosas que vosotros veis y no las han visto, y oír esas cosas que vosotros oís y no las han oído”. Jesús está diciendo: “Muchos de los profetas y muchos de los hombres justos quisieron ver la venida del Mesías, quisieron ver su llegada, y verlo y oírlo”, versículo 16: “Bienaventurados vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen”. No tuvieron ese privilegio.

Entonces, cuando escribieron acerca de Cristo tuvieron que escudriñar para ver qué persona y qué tiempo y qué acontecimientos harían que esto sucediera. Entonces, lo que Pedro está diciendo es que hubo cierta cantidad de misterio, inclusive acerca de la primera venida de Cristo. Ah, cuánto más misterio de la segunda venida. Ahora, en esta sección final, el Señor trata con Daniel y también con un par de ángeles que expresan algunas preguntas acerca de los detalles que está por suceder; inclusive, después de toda la información del libro, todavía hay mucho misterio; pero toda esta revelación ha provocado su interés y quieren más, y entonces en la sección de conclusión del versículo 4 al 13 el Señor aclara algunas características finales; inclusive, después de la aclaración, deja un misterio abundante para el futuro. Ahora, veamos estas palabras finales y vamos a tomarlas simplemente como fluyen en el texto y vamos a avanzar.

En primer lugar, el contenido sellado; en segundo lugar, la cronología establecida; después, la confusión afirmada, la limpieza asegurada y el reconocimiento afirmado. Primero, el contenido sellado. Versículo 4: “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin”, se puede detener ahí por el momento. Ahora, el ángel le dice la visión que comenzó en el capítulo 10, o la revelación que comenzó en el capítulo 10, la revelación de la historia de Israel desde el tiempo de Daniel hasta el tiempo del anticristo; toda esa revelación panorámica se acabó: “Te he dado las palabras finales de esta revelación final. Ahora enrolla el rollo y ciérralo”, eso es todo, ese es el final. “Séllalo hasta el tiempo del fin”.

Ahora, ese es un periodo de tiempo muy específico. Permítame tan solo explicarle eso. El versículo comienza con: “Cierra las palabras”, y lo que realmente está siendo dicho aquí es la idea de preservación: “No dejes que esto desaparezca, ciérralo, presérvalo, séllalo, has que esté seguro”, inclusive podría aplicarse con un sello de certificación para que la gente lo tratara con seriedad, “Séllalo para que esté seguro y presérvalo”, presérvalo, ¿hasta cuándo?, hasta el tiempo del fin, “Presérvalo hasta el tiempo del fin”. Ahora, la palabra “libro” ahí, “Sella el libro”, tiene referencia a material escrito. La palabra “seferín” en el hebreo normalmente se refiere a material que es más bien sustancioso, esto es en extensión, una cantidad grande de material.

Entonces, la instrucción de este ángel glorioso quien le ha dado la revelación, es ahora sellarlo y preservarlo para el tiempo del fin. Ahora, ¿qué quiere decir él con esto? Bueno, lo que él está diciendo es una referencia –subraye esto– al tiempo de la gran tribulación; es mejor interpretar la frase “el tiempo del fin” como una referencia al tiempo de la tribulación; no es un término nuevo, es un término usado en el capítulo 11, versículo 35; allí en el versículo 40 del 11, dice: “Y en el tiempo del fin el rey de sur empujará al rey del norte”, y ahí estamos en las batallas de la tribulación. Entonces, es mejor ver el tiempo del fin como una referencia al periodo de la tribulación. Ahora, ¿qué está diciendo? Ahora, escuche: “Tú preserva ese libro, séllalo hasta el tiempo de la gran tribulación”.

Ahora, el sello no significa que el mensaje esté escondido, únicamente significa que está preservado de manera segura para aquellos que vienen después, especialmente aquellos que estén en la gran tribulación. Ahora, no estamos en la gran tribulación aún, y nosotros, por así decirlo, hemos desenrollado el libro de Daniel y lo estamos leyendo y lo entendemos mejor que Daniel lo entendió debido a que tenemos toda la historia entre esa época y la nuestra, y debido a que tenemos al libro de Apocalipsis y el comentario de nuestro Señor en Mateo 24 y 25, en el cual Él hace comentarios del libro de Daniel. Entonces, tenemos un entendimiento mucho mayor. Pero el entendimiento más completo de Daniel no vendrá sino hasta la gran tribulación. Ahora, esa es una verdad muy importante.

Durante el tiempo de la tribulación, creo yo, que el libro de Daniel volverá a ser abierto por el pueblo de Dios y será otra vez estudiado y lo entenderán de una manera tan clara como si estuvieran leyendo el diario, el periódico, debido a todos los acontecimientos que sucederán. De hecho, hablamos la última vez de cómo es que muchas personas van a ser salvas; dice un número incontable de gentiles, dice que todo Israel será salvo, y hablamos de eso y diremos más de eso en esta noche; pero ¿cuál va a ser el instrumento? Bueno, ciertamente le ministerio de los 144.000, pero también creo que, además de eso, el libro de Daniel y también sin duda alguna el libro de Apocalipsis serán los dos libros en los que el mundo se enfocará porque relatan detalle a detalle todo acontecimiento que ocurre en la tribulación. Entonces, Daniel, para comenzar, simplemente reconoce esto: “No lo puedes entender de manera completa. Presérvalo hasta el último tiempo, el tiempo final, el tiempo de la tribulación, cuando podrá ser entendido de manera completa”.

Ahora, vayamos al resto del versículo 4: “En ese tiempo, muchos correrán de aquí para allá y la ciencia se aumentará”. Ahora, esta es una frase muy interesante, ha sido interpretada en muchas maneras. Permítame darle lo que es la interpretación básica, las palabras, el contexto que creo que hace que tenga un sentido real. No está hablando del incremento del conocimiento científico primordialmente, aunque podría ser una referencia a una implicación que podría ser extraída; de lo que está hablando es esto: Muchas personas en la tribulación, el tiempo del fin, van a correr de aquí para allá tratando de encontrar respuestas para lo que está pasando y van a encontrar el libro de Daniel, y en ese punto, su conocimiento se incrementará. Es usado muchas veces en el Antiguo Testamento de una persona en búsqueda de información, buscando y corriendo y buscando respuestas, y realmente creo que eso es lo que hay aquí.

En Jeremías 5:1 usted tiene la misma palabra, es la palabra “shut” en el hebreo, en su forma polel para aquellos de ustedes que son estudiantes de hebreo: “Corre de aquí para allá por las calles de Jerusalén y ve ahora y conoce, busca en sus lugares más amplios y ve si puedes encontrar un hombre, si hay alguno, que ejecute la justicia, que busque la verdad y yo perdonaré”. En otras palabras, “Corre por todos lados y trata de encontrar a alguien”, ese parece ser su uso. Y lo mismo se indica en Zacarías 4:10. Y usted tiene la idea de alguien que está corriendo por todos lados tratando de encontrar una respuesta.

Y yo creo que cuando el tiempo del fin venga sobre el mundo, los judíos van a estar corriendo por todos lados tratando de encontrar una respuesta: “¿Por qué está pasando esto? ¿Por qué otra vez este holocausto sobre nosotros? ¿Por qué todos estos desastres están viniendo? ¿Por qué estos acontecimientos están llevándose  a cabo?”; van a esforzarse por estudiar, por encontrar las respuestas y creo que van a llegar a desenrollar el rollo de Daniel; el conocimiento se incrementará, encontrarán sus respuestas, entenderán. Leon Wood en su comentario extremadamente útil, nos da la paráfrasis del pensamiento en estos términos, él dice: “Muchos correrán de aquí para allá en su deseo por el conocimiento de las últimas cosas y lo encontrarán en el libro de Daniel porque habrá sido preservado para este fin, su conocimiento será incrementado”; en otras palabras, Daniel tiene que preservar su libro para que la gente de todo el tiempo, desde su día hasta el fin, puedan tener el conocimiento de estos acontecimientos, y el entendimiento más claro vendrá para aquellos que estén viviendo eso. ¿Y sabe usted lo que especialmente maravilloso acerca de eso? Regrese al versículo 3: “Y los entendidos brillarán como el brillo del firmamento y volverán a la justicia a muchos, y brillarán como las estrellas para siempre”.

¿Sabe una cosa? Daniel será usado por Dios para convertir, para volver a muchos a la justicia; siglos, milenios después de que él murió, porque él fue el autor humano de este libro, el cual les dará las respuestas en el tiempo de la tribulación. El ángel entonces le está diciendo a Daniel: “Mira, el contenido está sellado, Daniel, en cuanto al futuro inmediato concierne, cualquier intento por entenderlo de manera plena será imposible, pero al final todo se volverá claro”. Ahora, la pregunta obvia es ésta: ¿Cuándo es que esto va a suceder? ¿Cuándo es el fin? ¿Cuándo es que todo mundo va a leerlo y entenderlo? ¿Cuándo va a suceder? Ahora, yo sé que Daniel quería hacer esa pregunta porque la hace de manera semejante más adelante en el capítulo, pero antes de que Daniel pueda hacer esa pregunta, dos más entran y la hacen. ¿Sabe usted quiénes son? Dos ángeles. Es correcto. Versículo 5, vamos del contenido sellado a la cronología establecida, la cronología es establecida aquí.

¿Cuándo va a suceder? Le voy a dar la cronología: “Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban en pie”, otros dos que estaban en pie, ¿qué? Bueno, aquí él estaba hablando, ¿de quién? Un ángel, otros dos ángeles. El uno a este lado del río y el otro al otro lado del río. Ahora, él estaba cerca, según el capítulo 10, versículo 4, del Río Hidekel, el cual es otro nombre para el Tigris. Aquí estaba cuando todo comenzó, y de pronto él ve, y a los dos lados del río él ve a otros dos ángeles diferentes del ángel glorioso con quien él ha estado hablando. Ahora, ¿por qué aparecen estos dos? ¿Por qué dos ángeles? Bueno, la mayoría de los comentaristas bíblicos creen que Dios, cuando Él quería confirmar alguna revelación grande, la confirmó por boca de dos testigos, y entonces aquí están dando testimonio de la proclamación que está a punto de ser hecha. Ahora, de nuevo vemos involucramiento angélico en la proclamación y ejecución del plan de Dios.

Esto para mí es uno de los estudios más fascinantes. Si usted nunca ha escuchado la serie que hicimos de los ángeles, debería hacerlo; es emocionante ver cómo los ángeles están involucrados; simplemente porque usted no los ve no significa que no están ahí, están involucrados en el plan de Dios cumpliéndolo, y aquí aparecen. Y en el versículo 6 observe lo que sucede: “Y dijo uno al varón vestido de lino”, oh-oh, alguien más aparece, “que estaba sobre las aguas del río”. Ahora, hay uno de un lado y otro de otro lado, y un hombre vestido de lino a la mitad, arriba del río, sobre el río, en el cielo; ¿y qué dijo uno?: “¿Cuándo será el fin de estas maravillas?”, ¿quiere saber una cosa? Los ángeles son tan curiosos como Daniel. Aparentemente, tampoco tienen ellos todo el panorama. De hecho, si usted recuerda las palabras de Jesús cuando le dijeron: “¿Usted sabe cuándo serán estas cosas?”, y Él hizo la afirmación de que nadie sabe ni siquiera los ángeles del cielo, ni siquiera el Hijo del Hombre en su humillación, sino únicamente el Padre. Hay misterio con ellos, y tienen curiosidad. De hecho, en           1ª de Pedro 1 dice: “Estas cosas anhelan ver los ángeles”, ellos están tan fascinados por las profecías como nosotros y se adelantan a Daniel.

Entonces, él ve a un hombre vestido en lino, arriba del río, él ve un ángel a los dos lados del río y uno de los ángeles, quizás el que estaba más cerca de él, cuya voz él podía oír, le dice al hombre vestido de lino que está a la mitad, arriba del río: “¿Cuánto va a ser hasta el fin de estas maravillas?”. Ahora, ¿quién es el hombre vestido de lino? Bueno, para que usted sepa eso, tiene que regresar al capítulo 10, versículo 5 cuando todo comenzó. Él dice: “Cuando estuve ahí en el día 12 del primer mes al lado del gran río, levanté mis ojos y vi y he aquí cierto hombre vestido de lino”. Ahora, ¿quién es este hombre vestido de lino? Bueno, “y ceñido sus lomos de oro de Ufaz, su cuerpo era como de berilo y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud”, y esa descripción es casi un paralelo idéntico de la descripción del Señor Jesucristo en el primer capítulo de Apocalipsis, usted simplemente la puede tomar paso a paso.

El hombre vestido de lino fino, como le mostramos a usted en ese texto en esa ocasión, no fue ningún otro que el Cristo pre-encarnado, es una cristofanía, una teofanía; el Cristo no creado, apareciendo de una manera pre-encarnada; y Él está vestido de lino porque el lino era la vestimenta del sacerdocio, y el lino blanco era el símbolo de santidad y pureza. Y entonces, aquí Él aparece de nuevo. ¿Y no es maravilloso que en la conclusión de la vida de Daniel, conforme él llega a los 90 años de edad, y en la conclusión de todas sus revelaciones y profecías, su última visión final es una visión del que está por venir para cumplirlo todo? Qué cosa tan gloriosa.

Y entonces, él ve a este hombre majestuoso, maravilloso, vestido de lino; y usted puede estar seguro de que todas esas cosas que fueron verdad de su aparición en el capítulo 10, son igualmente verdad en su aparición de nuevo en el capítulo 12; y los ángeles, como puede ver usted, le piden información y eso me indica que Éste, de hecho, es Dios, la segunda persona de la Trinidad, porque Él tiene información que los ángeles no tienen. Los ángeles son vistos en lugares subordinados aquí en la parte de los dos extremos del río, Él es visto a la mitad elevado. En cierta manera, nos recuerda el Salmo 29:10, en donde dice que el Señor se sienta sobre la inundación o las aguas. Ahora, los ángeles hacen la pregunta: “¿Hasta cuándo será el fin de estas maravillas? ¿Cuándo es el tiempo del fin?”, ahora, ¿qué maravillas?

Bueno, de las que Él acaba de hablar, las maravillas que están conectadas con el reino del anticristo, le acaban de dar todas estas cosas de que el anticristo va a hacer al final del capítulo 11 en este tiempo de la gran tribulación, o problema, en el capítulo 12, versículo 1. “¿Cuánto va a ser?”, ahora observe esta frase, “¿Para el fin de estas maravillas?”. Él no está hablando de toda la historia del tiempo de Daniel al anticristo, sino simplemente el fin, simplemente el fin de estas cosas; ¿cuánto? Hasta que el anticristo va a hacer estas cosas. Quieren conocer la duración del tiempo, quieren conocer cuándo va a suceder. Bueno, ¿por qué los ángeles querrían saber eso? Bueno, creo que los ángeles probablemente inclusive en el tiempo de Daniel están bastante cansados de pelear contra los demonios y quieren acabar con esto, ¿no lo cree usted?

Debieron haberse cansado un poco, como esos ángeles al principio del libro, que tenían que pelear constantemente en el espacio de Tiro para cumplir con la obra de Dios; Miguel ha estado defendiendo al pueblo de Israel por mucho tiempo; y ellos están tan ansiosos por ver la redención, como usted y yo. ¿Cuánto va a ser hasta el fin? Hasta que todas estas cosas vengan bajo el anticristo en la gran tribulación. ¿Cuánto tiempo durará el tiempo de aflicción? En cierta manera, me interesa que todavía están haciendo esta pregunta aún, cuando en el capítulo 7, versículo 25, les había dado una respuesta bastante buena; usted no necesita pasar ahí, pero el Señor les había dicho ahí que iban a ser tres y medio años y que iba a ser en el futuro. Creo que probablemente sabían que iban a ser tres y medio años en un sentido, pero quizá simplemente necesitaban una afirmación, o quizá realmente no entendieron lo que Él quiso decir ahí literalmente, o quizás ellos realmente no entendieron que Él se refirió a eso de manera literal; es muy difícil para mí saber eso, porque Él les da la respuesta aquí, y van a ser tres y medio años, y Él ya había dicho eso en el 7:25.

No sé por qué los ángeles necesitaban una respuesta, o quizás ya habían hecho una pregunta a la que conocían la respuesta, pero simplemente para aprovechar la oportunidad: “Vuélvenos a decir, Señor”. En ese sentido, ¿cuánto tiempo va a ser? Realmente, no sabemos. Pero la pregunta que había sido respondida en el capítulo 7, versículo 25, cuando la visión ahí les había indicado tres y medio años, ese iba a ser el tiempo que iba a durar. No obstante, vuelven a preguntar; en el versículo 7 viene la respuesta: “Y vi al varón, vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos”.

Ahora, esto es fascinante. Cuando un judío quería hacer un juramento él levantaba su mano derecha, y hacemos eso, ¿no es cierto? Va usted a la corte a dar testimonio, a testificar, usted levanta su mano derecha: “¿Promete decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?”, usted levanta su mano derecha, esa es una señal de juramento. Cuando usted levanta ambas manos, eso es lo más lejos que usted puede ir, y esa es una afirmación absolutamente cierta. Y aquí el Señor levanta ambas manos y jura por Aquél que vive por los siglos, ¿quién es? Ese es Dios. Dios, el único que tiene inmortalidad. 1ª de Timoteo 6:16, solo Dios vive para siempre por los siglos. Y Él jura por el Dios Eterno. ¿Y qué jura? Que será por tiempo, ese es uno; tiempos, eso es dos, plural; y la mitad, eso es uno más dos, más una mitad; tres y medio, tres y medio años. ¿Cuánto va a durar el reinado de terror del anticristo? ¿Por cuánto tiempo van a existir el fin de estas maravillas? Tres y medio años. Eso es muy explícito, muy, muy explícito.

Eso es exactamente lo que fue dicho en el capítulo 7, versículo 25, tres y medio años. Y después el Señor da un propósito para la actividad del anticristo en el versículo 7, léalo: “Y cuando se acabe”, ¿qué? ¿Qué es lo que esos tres y medio años van a lograr? “Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas”. ¿Sabe usted lo que la tribulación va a cumplir? Va a devastar de manera absoluta al pueblo santo. ¿Quiénes son? ¿Cuál fue la nación apartada para Dios? Israel. El anticristo va a venir, y él va a venir, dice literalmente, para romper el poder, o literalmente, despedazar o hacer pedazos el poder de los judíos. Ahora, tenemos que decirle al pueblo de Israel, debemos bendecirlos y amarlos, que no va a mejorar la situación, va a empeorar mucho, y estar por venir un gobernante mundial futuro, van a creer en él, van a tener fe en él; Daniel 9, dice que van a firmar un tratado con él durante siete años, al principio de los tres y medio años que lo terminan, él se va a volver contra ellos y él los va a devastar y él los va a despedazar y él los va a hacer pedazos; él va a romper su poder de manera total y absoluta, él va a traer tal persecución como ellos jamás han concebido; él va a traer un tiempo de aflicción como ningún otro en la historia del mundo, dice en el versículo 1.

¿Y sabe qué va a salir de esto? En lugar de destruir al pueblo de Dios, él los va a aplastar al punto en el que van a estar tan quebrantados y tan perdidos y tan devastados que ellos mirarán a su Mesías. Y como Zacarías lo expresa, mirarán a Aquél a quien traspasaron, y llorarán por Él como unigénito, y van a aceptar al Señor Jesucristo como Rey y Mesías y Salvador, estarán tan aplastados que no tendrán a dónde acudir, sino a Cristo. Y le va a tomar al anticristo tres y medio años traer esta devastación, este quebrantamiento. Si usted se ha preguntado para qué es la tribulación, es para el juicio de una tierra mala, es para el castigo de las naciones; pero en esta parte de la revelación, el escritor se enfoca por la inspiración del Espíritu Santo en lo que le sucederá a Israel.

Ahora, sabemos que este periodo de tres y medio años está por venir; a partir del libro de Apocalipsis se repite una y otra vez. Simplemente no hay duda acerca de esto. Capítulo 11 dice que vendrán dos testigos que predicarán y profetizarán 1.260 días, esos son 1.260 días, esos son tres y medio años tomando meses de 30 días, y ese es el calendario judío. Entonces, de nuevo, sean tres y medio años o sean 1.260 días es lo mismo; usted lo vuelve a tener en el capítulo 12, versículo 6, el Señor va a proteger al remanente de Israel creyente por 1.260 días. En el versículo 14 del capítulo 12, van a ir al desierto y serán cuidados ahí por un tiempo, tiempos y medio tiempo, esa es otra manera de decirlo tres y medio años, misma idea. Capítulo 13, versículo 5 dice: “El poder le será dado al anticristo 42 meses”, 42 meses esos son tres y medio años.

Entonces, simplemente repetido en toda manera posible en la que usted lo puede repetir: el fin de la historia va a ser el anticristo despedazando al pueblo santo, y entonces, genuinamente se van a convertir en santos; su pecado va a ser tan profundo, su destrucción va a ser tan devastadora que mirarán a su Dios que guarda el pacto, que será fiel en redimirlos a través del Mesías. Habrá una salvación gloriosa, maravillosa. Nuestro Señor habló de esto en Mateo, capítulo 24, versículo 29, escuche lo que dijo: “Inmediatamente después de la tribulación, inmediatamente después de los tres y medio años, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, las estrellas caen del cielo, los poderes de los cielos son conmovidos, y después aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo, después todas las tribus de la Tierra llorarán y verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo con poder y gran gloria”, pero observe, “y Él enviará a sus ángeles con gran sonido de trompeta y congregarán a sus elegidos de los cuatro vientos de un fin del cielo al otro”.

Cuando Él venga en juicio total al final de la tribulación, Él también viene para congregar a su pueblo gloriosamente salvo, y eso incluirá a Israel, se volverán a su Mesías en la destrucción terrible de la tribulación. Entonces, vemos el contenido sellado en el versículo 4; en los versículos 5 al 7, la cronología es establecida; ahora en los versículos 8 y 9, la confusión es afirmada. Daniel oyó todo esto y todavía está confundido. Ahora, recuerde, él no tiene todo el conocimiento que tenemos, y el otro lado de la moneda es que probablemente él tuvo mucho más que no tenemos porque él quizás entendió las profundidades de algunas cosas que no podemos percibir porque estamos tan nublados por el mundo. Pero observe los versículos 8 y 9, Daniel está confundido: “Y yo oí”, él dijo, “digo, lo oí todo, mas no entendí”.

La idea del uso imperfecto del verbo es que él estaba luchando por tratar de entenderlo, pero realmente no podía entenderlo. Y dije: “Señor mío”, y esa es otra razón por la que creo que el hombre vestido en lino era una cristofanía, una apariencia pre-encarnada de Cristo; “Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas?”. Ahora, el ángel dijo cuándo y por cuánto tiempo, esto era lo que les preocupaba, cuánto dura; él dice: “¿Cómo será? ¿Cuán severo? ¿Qué tipo de cosas van a suceder? Realmente, no creo que entiendo”. Daniel quería conocer el tipo de acontecimientos, qué tan severo y cuánto iba a sufrir su pueblo para llevarlos a la santidad, cuánto demandaría; “Dime el grado de severidad, dime el tipo de acontecimientos en el clímax”, ahora él sabía que iba a ser un desastre, pero él quería algunos detalles específicos. ¿Y qué recibió por respuesta? Versículo 9: “Él respondió”, este es el hombre en lino, y dijo: “Anda, Daniel”, ¿sabe qué tipo de respuesta recibió él? Él no recibió ninguna respuesta, Él dijo: “Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin”. Él le vuelve a decir: “No te puedo ayudar, Daniel, porque no las puedes entender hasta que veas que las cosas suceden”.

De hecho, Él dijo: “Deja de hacer preguntas. Tienes toda la información que vas a recibir. La información está preservada, está sellada, será aclarada en el futuro para aquellos que vivan en el tiempo del fin”. Ahora, esas son palabras de reprensión, en cierta manera, pero también son palabras de consuelo. El consuelo consiste en el hecho de que Daniel no necesita preocuparse porque Dios está en control, y los acontecimientos están lejos en el futuro; y la verdad que él ha escrito al ser usado por Dios, será preservada para ese futuro y se convertirá en una fuente de conocimiento y una fuente de salvación y consuelo. En otras palabras, hay un gran principio aquí, amados, Él está diciendo: “Debes estar contento, satisfecho con lo que Dios ha revelado. Descansa satisfecho en eso y mantente alejado de especulación sin significado”. Esa es una buena palabra para nosotros.

Usted sabe, creo que hay muchas personas en la actualidad que están tratando de entender cada detalle en la profecía que realmente han ensuciado las aguas. Aceptemos lo que Dios nos ha dicho y dejemos el resto en el misterio. No tenemos que tener todo detalle profético catalogado y todo acontecimiento explicado de manera plena. De cualquier manera, creo que a muchos de nosotros se nos va a reordenar la escatología al final, pero creo que lo que Él está diciendo aquí es que no puedes entenderlo de manera completa hasta que llegues al tiempo de la tribulación y ellos entonces lo entenderán y Daniel no iba a estar ahí, y francamente tampoco nosotros; pero la gente en ese entonces lo verá de manera completa. En algún punto en su vida y en la mía, tenemos que aprender a decir: “No sé, no entiendo”; eso no está mal, eso es bueno; esa no es debilidad, eso es fe.

Entonces, Daniel está algo confundido, pero Dios le da dos realidades gloriosas para concluir. La siguiente es la limpieza asegurada, versículos 10 al 12, y voy a explicar esto rápidamente, así que escuche, esto es maravilloso; Él no quiere dejarlo en una nota negativa, Él no quiere decirle: “Anda, Daniel, vete, ese es el final”, ese sería un final terrible, ¿no es cierto? ¿No sería terrible que terminara en el versículo 9: “Vete, Daniel”? Pobre hombre; todo lo que ha invertido en esto, digo, “tú sabes lo que he vivido por 90 años, vete”, ¡no! Él no lo deja ahí, Él tiene algo que añadir, y hay una limpieza asegurada; versículo 10: “Simplemente debes saber esto, Daniel, no necesitas los detalles; muchos serán limpios y emblanquecidos y purificados”; en otras palabras, exactamente la misma afirmación hecha en el versículo 35 del capítulo 11: “Simplemente debes saber esto, Daniel, que habrá un remanente redimido que nacerá en ese tiempo, eso es lo único que necesitas saber. Habrá un tiempo cuando el pueblo se vuelva a Mí y al Mesías”.

“Sucederá”, dice Zacarías 13:8, “que en toda la tierra, dice Jehová, dos partes en ella serán cortadas y morirán, y la tercera quedará”. “No todos”, no dice: “Todos serán purificados”, dice que “muchos”, únicamente un tercio según Zacarías, “dos tercios serán destruidos; pero voy a hacer que pase esa tercera parte por el fuego”, esa es la prueba, “y refinarlos como la plata es refinada, y probarlos como el oro es probado, e invocarán Mi Nombre y yo los oiré y diré: él es mi pueblo; y dirán: Jehová es mi Dios”, esa es la salvación del remanente; los muchos, no todos, los muchos. Entonces, “los muchos” de Daniel se convierten en “el todo” de Pablo en Romanos 11:26; constituyen a la nación redimida. Entonces, “Daniel, hay una limpieza asegurada, almas serán salvas en medio de una impiedad abominable”. Observe de nuevo el versículo 10: “Los impíos procederán impíamente”. ¿No es eso sorprendente?

Este es el peor de los tiempos, sin embargo, este es el mejor de los tiempos. ¿Y sabe una cosa? Honestamente, puedo decir en base al principio de la Palabra de Dios, que usted no necesita temer que entre más impío se vuelva el mundo, más difícil es ver a hombres redimidos; eso no es necesariamente verdad. El tiempo más impío en la historia del mundo será la tribulación y puede que sea el tiempo más grande de avivamiento que el mundo jamás ha visto, porque los hombres no se van a quedar con nada más que maldad, tendrán poca dificultad en reconocer su pecaminosidad, y ese es el prerrequisito para la salvación. “Los impíos procederán impíamente”. Es como Apocalipsis 22, en donde dice: “El que es inmundo, siga siendo inmundo”, digo, van a continuar con su maldad vil, pero en medio de todo eso, muchos serán purificados, muchos emblanquecidos y probados y saldrán, como dice Zacarías 3:8 y 9, como oro y plata.

La tribulación es el ápice de la maldad; toda la furia del infierno es derramada, la maldad sin refreno, todos los demonios van a estar sueltos por toda la tierra, y en medio de todo eso, salvación gloriosa. Y así es Dios, que toma toda la furia que Satanás puede desatar cuando está al máximo nivel de su poder y convertirlo en avivamiento. Ahora, observe también en el versículo 10: “Y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán”, los impíos no van a saber lo que está pasando, inclusive van a leer el libro de Daniel, pero no lo van a entender porque el hombre natural no percibe, ¿qué?, las cosas de Dios. No tendrán la capacidad de entenderlo, no lo verán en absoluto.

Es como en la actualidad; hemos estado predicando mucho acerca de la existencia de la nación de Israel y decimos que es la gran prueba de que la Biblia es verdad que esa nación todavía existe; la gente oye ese mensaje y simplemente siguen su vida y lo ignoran, simplemente lo ignoran. Y en esos días, dice que los impíos nunca entenderán lo que está pasando sin importar cuántos predicadores haya. ¿Por qué? Porque nadie, a partir de su propio entendimiento  humano, percibe la verdad de Dios. Gran verdad. Si usted va a entender la Palabra de Dios, tiene que entenderla por el Espíritu de Dios. La verdad siempre está fuera del alcance de los impíos, está escondida de los sabios y de los entendidos. Mateo 11:25 dice: “Y revelada a los niños”, ningún hombre jamás puede entender la Palabra de Dios, a menos de que sea iluminado por el Espíritu Santo para discernir su significado verdadero.

Entonces, Daniel dice: “Bueno, ¿qué va a suceder?”, el Señor dice: “No necesitas saber eso. Lo único que necesitas saber es que muchos van a ser salvos”, aunque es un tiempo de impiedad consumada y aunque los impíos no entenderán lo que están leyendo; los entendidos entenderán y será claro para ellos. Y después, el Señor le da un poco más de verdad acerca de la limpieza del pueblo, versículo 11: “Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá 1.290 días”. Ahora, escuche eso. Ahora, ¿qué es esto? El tiempo del sacrificio diario es quitado. Bueno, durante los siete años el anticristo hace un tratado, ¿verdad? Establece su adoración en su templo, están disfrutando de un gran tiempo haciendo sus sacrificios, haciendo lo que quieren en su templo; a la mitad de ese periodo de siete años, el anticristo dice: “Se acabó”, él profana su templo, probablemente levanta una imagen de sí mismo ahí, él abomina su adoración, y a partir de ese tiempo, comienza la persecución refulgente intensa.

Y observe lo que dice: “Desde el tiempo, habrá 1.290 días”, en los otros tiempos, son 1.260 días. ¿Cómo es que obtenemos 1.290? ¿De dónde viene esto? En Apocalipsis 12 son 1.260. ¿Cómo es que tenemos un mes extra? Bueno, el propósito de lo que el Señor está diciendo aquí es decirle a Daniel el tiempo involucrado en la purificación, versículo 10, “Muchos serán purificados, emblanquecidos y demás, y va a tomar 1.290 días”, ¿por qué? Bueno, yo creo que la mejor explicación es ésta: Usted tiene 1.260 días hasta el fin de la tribulación, el regreso de Cristo; y después, aparentemente, usted tiene 30 días, ¿30 días para qué? 30 días para la purificación que queda. Y si usted quiere ver esa purificación, lo único que tiene que hacer es abrir su Biblia y leer el capítulo 25 de Mateo, es llamado el “Juicio de las naciones”, o el “Juicio de las ovejas y las cabras”, y yo creo que en un periodo de 30 días el Señor Jesucristo termina la purificación; 1.290, 30 días para terminar la purificación, para determinar quién tiene el derecho –escuche esto– de entrar al reino milenario, quién tiene el derecho de la bendición del reino de Cristo.

Y después el versículo 12, y aquí hay una nota positiva: “Bienaventurado el que espere y llegue a 1.335 días”. Ahora, espere un minuto. 1.260, ahora tenemos 30 días más para limpiar el juicio como se define en Mateo 25, y ahora tenemos 1.335 días, esos son 45 días más, dice usted: “¿Qué es eso?”. Bueno, no son 45 días más para purificar, sino 45 días más para – ¿cuál es la primera palabra? Bienaventurado, bendición. Entonces, le toma 30 días adicionales para la purificación, aparentemente va a tomar 45 adicionales para el establecimiento pleno del reino de bendición; creo que esa es la mejor manera de ver que ese es el establecimiento, y si un hombre soporta y vive en medio de la tribulación por la gracia de Dios y es parte de ese remanente de queda vivo, y es parte de las ovejas a quienes se les dice: “A mi diestra, heredad del reino”, él pasará los 1.290 días y él atraviesa por esos 45 días, él entrará a la bienaventuranza del establecimiento del reino. Ahora, eso es bastante preciso, ¿no es cierto? Bastante específico.

El clímax del libro entonces, en el versículo 12: “El reino viene. Bienaventurado el que espera y llega al final de 1.335 días”. Ahora, he oído a personas que dicen: “Bueno, tú simplemente no puedes creer en la Biblia cuando trata de ser específica”, ese es un comentario tan absurdo que difícilmente merece una respuesta. Digo, Dios es bueno en términos generales, pero ¿tiene problemas con asuntos específicos? Usted puede creer los detalles como también las cosas generales. Entonces, el clímax del libro es la restauración final y la bienaventuranza de Israel, “Bienaventurado el que espere”. Amados, quiero añadir una nota a pie de página eso: Bienaventurado es todo aquel que entra al reino, bienaventurado es todo aquel que cree en el Señor Jesucristo; estaremos ahí, estaremos ahí; regresamos con Él, creo yo, en nuestros cuerpos glorificados para reinar en su reino; será un reino de bienaventuranzas. Dice usted: “Bueno, ¿qué hace tan bienaventurado estar ahí?”.

Permítame dárselo lo más rápido que puedo: Porque Cristo reinará, Satanás estará cautivo, los santos tendrán autoridad, la verdad dominará, la justicia florecerá, la paz reinará, el gozo abundará, la justicia prevalecerá, el poder del Espíritu Santo será revelado en su totalidad, habrá un nuevo templo, una tierra purificada, la maldición será levantada, suficiente alimento, salud y sanidad, la exaltación de la ciudad de Jerusalén, y sigue; el reino bienaventurado. Es bueno, ¿no es cierto?, que el libro de Daniel termine en bienaventuranza. Comenzó con una cautividad triste, ¿no es cierto? Comenzó con un pueblo de Dios destrozado, comenzó con un pueblo de Dios arrancado de su tierra, matado, llevado cautivo; nos lleva a lo largo de la historia humana entera al tiempo de su bendición, de su bienaventuranza. Finalmente, el Señor da un reconocimiento en el versículo 13.

Hemos visto el contenido sellado, la cronología establecida, la confusión afirmada, la limpieza asegurada, y ahora el juramento de un reconocimiento. Me encanta esto: “Y tú irás hasta el fin y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días”, este es una bendición enorme, una promesa jurada por Dios para Daniel. ¡Oh, qué hombre fue Daniel! Casi 90 años de edad, siempre fiel; el hombre de Dios en una tierra pagana, devoto, sin hacer concesiones, piadoso, leal, valiente; un hombre de oración, humilde, celoso, compasivo, sabio, valiente; toda virtud que usted puede decir de un hombre. A él se le habían dado revelaciones detalladas de la historia de los tiempos de los gentiles, a él se le había dado entendimiento de todo el destino de Israel; él había visto el tiempo del fin, él había visto al anticristo, la gran tribulación y el reino de bendición; y él sabía que mientras tanto Israel, su pueblo amado, sufriría de manera horrible.

Entonces, Dios le da un vistazo del Cristo pre-encarnado, el hombre en lino quien le da a Daniel gran consuelo. Él le da tres cosas, tres grandes características en este versículo. Número 1, responsabilidad. Creo que esto nos habla. Él le dice: “Y tú irás”, ¿qué quiere decir con eso? “Vive tu vida, Daniel, sigue ocupado en tus asuntos y déjame el futuro. Tú vives según mi voluntad y mi palabra; tú sigue tu camino, haz lo que te he dicho que hagas”, es algo así como el Nuevo Testamento en donde dice: “Ocupaos hasta que venga”. “Vive la vida”. Es como Pedro quien dijo: “Viendo que todas estas cosas van a suceder, ¿qué tipo de personas debemos ser? Deben ser santas y piadosas”. “Vive tu vida, sigue”. Ese es un mensaje para nosotros.

¿Cuál es su respuesta al hecho de que todo esto va a suceder? ¿Usted se pone su pijama y se sienta en el techo y espera que suceda? ¿Entra en pánico? No; simplemente sigue su camino. Simplemente viva usted la vida, para cuando Él venga, usted no se avergüence ante su aparición. Entonces, la primera característica es responsabilidad. La segunda, es una promesa: resurrección. Me encanta esto: “Y reposarás y te levantarás”. En otras palabras: “Sigue hasta el fin”, ¿en fin de qué? “El fin de tu vida. Sigue hasta que mueras, y cuando mueras reposarás y después te levantarás”. ¿Qué promete eso? Resurrección. Una de las grandes afirmaciones del Antiguo Testamento de la resurrección: “Daniel, tienes dos cosas”, “Responsabilidad”, “Tú irás”, “Sigue”, y “Resurrección”. “Vas a reposar y después te levantarás. Y una tercera cosa, Daniel: recompensa. Vas a recibir tu heredad al fin de los días”. ¿Qué es la heredad? Es su herencia.

La palabra griega que corresponde a éste es usada en Colosenses 1:12 para la herencia de los santos, es esa herencia que está guardada en los cielos incorruptible, incontaminada, inmarcesible, reservada para nosotros en los cielos. “Daniel, te prometo esto: tienes responsabilidad mientras que tú vivas, y cuando mueras vas a resucitar, y cuando resucites vas a ser recompensado eternamente. Heredarás tu heredad en el reino”. Bueno, es emocionante, ¿no es cierto?, ver el futuro con ese tipo de perspectiva; no me preocupo por morir francamente, porque voy a resucitar. De hecho, cuando morimos, nuestro espíritu se va inmediatamente para estar con Jesucristo, y de cualquier manera, es únicamente el cuerpo lo que esperamos; y en ese día cuando resucitemos seremos recompensados; pero hasta ese tiempo, tenemos responsabilidad. Estoy tan emocionado porque al final el Señor estuvo cara a cara con Daniel y le dijo estas cosas.

Un padre cuenta de ser despertado en la noche por su pequeño niño, aparentemente el pequeño estaba teniendo una pesadilla y estaba en pánico y él gritó: “¡Papá!”; su padre corrió a la habitación y estaba oscuro y él le dijo: “Papi, ¿estás ahí?”, “Sí hijo, estoy aquí”, el padre le dijo con consuelo. “Papi, –dijo el pequeño– ¿tu cara me está viendo?”, el padre respondió: “Sí, hijo”; el pequeño perdió su temor y se quedó dormido. ¿Sabe cuál es la gran esperanza del futuro para nosotros? Que la cara del Salvador nos está viendo, ¿no es cierto? Él nos tiene en su corazón, Él no es indiferente, Él está ahí. Todas estas cosas van a suceder. El cielo y la tierra pasarán, pero ni una jota, ni una tilde pasará de esta ley; pero no tememos porque el Salvador nos está viendo y nos tiene en su corazón. Tenía a Daniel en su corazón; Él no dejó que ese hombre cerrara su vida sin salir de la gloria y hablar de manera personal con este Santo. Qué gran, gran confianza que usted y yo tenemos a este mismo Cristo, quien tiene su rostro hacia nosotros y se preocupa. Tenemos responsabilidad, tenemos la promesa de resurrección y recompensa eterna. Con esas cosas en mente, que Dios nos ayude a vivir como Daniel vivió y ser el tipo de hombre que él fue.

Padre, gracias por nuestro tiempo en tu Palabra en esta noche, qué gran, gran libro. Cuán emocionante ha sido tener la aventura de estudiar sus verdades. Bendice a estas personas preciadas, a cada una de ellas, a cada hombre, mujer, joven y niño. Oh, Dios, que cumplan todo lo que a Ti te agrada en Tu voluntad, que vivan una vida de responsabilidad en obediencia; siguiendo su vida, caminando según Tu voluntad; y algún día conozcan la resurrección gloriosa cuando estemos contigo en Tu reino, para ser recompensados a lo largo de la eternidad. Oh, Dios, conforme vemos el futuro y sabemos que todo está en Tus manos, somos confortados y somos motivamos, y Tu Palabra es afirmada para nosotros, y Tu soberanía es hecha manifiesta.

Y oramos también, Señor, que conforme aquellos que oyen que están perdidos, reconozcan que estas cosas van a venir y que sean amonestados para asegurarse de que sus vidas estén bien contigo, porque ese será un día de juicio para aquellos que no te conocen; Padre, que nos aseguremos de que estemos listos para el día inevitable. Gracias por darnos todo lo que necesitamos para esperar la bendición, debido a Tu gracia en Cristo, en cuyo nombre oramos. Amén. 

 

 

 

 

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