Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Estamos regresando al libro de Gálatas para ver la siguiente sección aquí, y esa sería el capítulo 4. Entonces puede abrir su Biblia en Gálatas capítulo 4. Y comenzaremos por lo menos examinando el tema de los hijos de Dios, los hijos de Dios. Y la doctrina, la doctrina maravillosa de la adopción. A manera de recordatorio, todas las religiones, todas las religiones sin excepción, todas las religiones como también las formas falsas del cristianismo, y hay muchas como ellas, enseñan que la gente es librada del juicio, salvada del castigo divino, mediante sus propias obras. Obras de moralidad, obras de religión, y eso claro es la gran mentira de Satanás, y ha cubierto el planeta a lo largo de toda la historia humana desde la caída.

El evangelio, el evangelio verdadero de la salvación por la fe únicamente, independientemente de las obras, había sido sepultado bajo el poder montañoso, monolítico de la iglesia católica romana durante mil años hasta la reforma. La reforma consistió en recobrar el hecho de que la salvación era por la fe únicamente y no por la fe más las obras, como el sistema romano siempre había dicho, y todavía lo dice. No podemos malentender el evangelio sin deshonrar a Dios, deshonrar a Cristo, deshonrar al Espíritu Santo, confundir a la iglesia y perder el poder de nuestra misión en el mundo. Debemos entender el evangelio verdadero. Aquí estamos quinientos años después de la reforma, y la iglesia de Jesucristo, la iglesia profesante de Jesucristo todavía está tratando de entender el evangelio. No es sorprendente debido a que Satanás trabaja muy duro para derrotar la verdad y colocar el error en donde la verdad ha sido quitada.

Entonces siempre estamos en toda generación peleando por el evangelio verdadero. La mayoría de los protestantes evangélicos creen que la salvación es por la fe y obras, esa es la razón por la que hubo una reforma para deshacer esa herejía. Aquí estamos de nuevo necesitando esa reforma nueva. No es solo gente que son cristianos falsos, los que creen que la salvación es mediante la fe y obras, sino que hay cristianos verdaderos que han sido engañados, como leímos al principio del capítulo 3, “Oh, gálatas insensatos, ¿quién os ha engañado?” Gente que ha sido engañada, que ha sido turbada al creer en un evangelio distorsionado, aunque ellos mismos fueron convertidos al creer en el evangelio verdadero. Es posible que los creyentes verdaderos sean engañados y estén confundidos y acepten un evangelio falso, y por lo tanto sean ineficaces y eventualmente inútiles en la proclamación del evangelio verdadero.

El apóstol Pablo aquí, está escribiéndole a iglesias en región de Galacia alrededor del Mediterráneo. En el primer siglo, él había plantado iglesias en varias ciudades al predicar el evangelio de la gracia únicamente mediante la fe únicamente, en Cristo únicamente, para la gloria de Dios únicamente. Pero algunas personas judías habían venido desde Jerusalén, diciendo ser creyentes en Cristo, diciendo haber sido enviados por Jacobo, quien fue el hermano de nuestro Señor y la cabeza de la iglesia en Jerusalén, y enviados con el mensaje de que creer en Cristo no es suficiente, deben ser circuncidados según la ley de Moisés y deben adherirse a todas las prescripciones que están en la ley mosaica. La salvación, dijeron ellos es cuestión de fe, pero también cuestión de obras. Pablo dice, esto es una distorsión del evangelio, es otro evangelio que no es un evangelio en absoluto, él dice eso en el capítulo 1 y cualquier persona que predique este evangelio distorsionado debe condenado, él dice eso dos veces ahí atrás, en el capítulo 1.

La gente sigue predicando un evangelio distorsionado inclusive en la actualidad y de esta manera hemos llegado al libro de Gálatas, el cuál fue el libro que Lutero estaba leyendo un par de años después de que él clavó sus tesis en la puerta de la iglesia en Wittenberg. Él estaba leyendo Gálatas y fue entonces, al leer Gálatas y también Romanos cuando él fue convertido un par de años después de que él había clavado sus tesis de protesta. Él conocía el sistema religioso, él sabía que estaba mal, pero aún no se había convertido hasta que el poder del libro de Romanos y Gálatas sacudió su alma en las manos del Espíritu Santo. Tenemos que regresar y asegurarnos de que entendemos el evangelio, y entonces el libro de Gálatas es un libro para todos los creyentes en todos los lugares y todos los tiempos en la historia de la iglesia para asegurarnos de que estamos aferrándonos a la verdad, y proclamando la verdad que únicamente salva.

Pablo es apasionado por el evangelio verdadero, él es agente de su aclaración, es Dios quien lo escogió para escribir trece cartas en el Nuevo Testamento, y delinear la esencia del Evangelio. Él corazón del mismo es que la salvación es mediante la fe, independientemente de las obras y él escribe Gálatas para reafirmar esto. Y le recuerdo por ejemplo del capítulo 2 versículo 16, en donde él dice, “un hombre no es justificado”, esto es declarado recto por Dios, “un hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús”. Inclusive nosotros hemos creído en Cristo Jesús, de tal manera que seamos justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la ley. Debido a que por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

Él dice lo mismo tres veces en un versículo. No es por la ley, no es por la ley, no es por la ley, es por la fe en Jesucristo. Ahí en el capítulo 3, y en el versículo 6, él usa Abraham como una ilustración. Él dice, “Abraham creyó a Dios y le fue contado a él por justicia.” Abraham fue salvo de la misma manera en la que toda persona es salva por la fe en Dios. Y ahora que Cristo ha venido, la fe en Cristo es requerida, pero la salvación es por la fe. Versículo 9, “aquellos que son de la fe, son bendecidos por Abraham, el creyente”. Versículo 11, “que nadie es justificado por la ley ante Dios, es evidente. Porque el justo por la fe vivirá”. Y ahí Pablo a Habacuc capítulo 2, versículo 4 del Antiguo Testamento. El profeta está diciendo la salvación es por la fe. Él lleva este tema hasta el capítulo, llegando hasta el versículo 22, la Escritura ha encerrado o ha encarcelado a todos bajo pecado, de tal manera que la promesa, la promesa de salvación que vino originalmente a Abraham, y mediante Abraham al mundo, la promesa por la fe en Jesucristo pueda ser dada a aquellos que creen.

Versículo 24, “la ley se ha convertido en nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que seamos justificados por la fe”. Versículo 26, “todos vosotrois sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús”. Este es el corazón maravilloso de la salvación, no es algo que usted se gana, es un regalo que usted recibe al creer. Somos justificados por la fe, justificados significa que Dios declara al pecador justo, o recto a sus ojos debido a que el pecador cree en el Señor Jesucristo. Dios considera, ha dicho pecador que cree, como el destinatario de su propia justicia. Esta es una realidad sorprendente que Dios justifica a los impíos que creen. ¿Cómo es que Dios puede hacer eso? Él puede hacer eso porque Cristo pagó el castigo por nuestros pecados. Regrese al capítulo 3, recuerde, versículo 10, “Todos aquellos que son de las obras de la ley están bajo maldición. Escrito está, maldito todo aquél que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley para cumplirlas”. Si usted en algún punto quebrantara la ley de Dios, usted es maldecido, es maldito.

Después leemos esta afirmación maravillosa del versículo 13, “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose convertido en una maldición por nosotros”. Esto es de lo que hemos estado hablando, Cristo toma nuestro lugar en la cruz, él muere una muerte sustitutiva, él es nuestro sustituto, él está en nuestro lugar, él paga el castigo por nuestros pecados, su justicia nos es dada, porque nuestros pecados fueron colocados en él, él vivió una vida perfectamente recta que es acreditada a nuestra cuenta. Nosotros vivimos una vida totalmente pecaminosa que fue acreditada a su cuenta, y por lo cual él sufrió la ira divina y tomó nuestro castigo.

Pablo ha estado presentando un contraste entre lo que la ley hace y lo que la fe hace, y no pueden ser mezclados. Cuando los judaizantes vinieron y dijeron es fe más obras, mezclaron cosas que no pueden ser mezcladas. La ley tiene un propósito, de regreso en el versículo 19 del capítulo 3, “porque la ley”, no para salvar, “fue añadida debido a las transgresiones”. ¿Por qué la ley? Y le di a usted cuatro razones para la ley. Razón número uno, para definir el pecado en su nivel más amplio. Obviamente hay una ley escrita en el corazón de todo mundo, y todos tenemos una conciencia, entonces todo mundo sabe lo que está bien y lo que está mal. Y lo saben porque la ley de Dios está escrita en el corazón, pero esa no es una ley completa y entonces Dios reveló Su ley a Moisés y en toda su totalidad para definir el pecado en el nivel más amplio posible.

En segundo lugar, él reveló su ley para demostrarnos que el pecado no solo es algo que está mal con nosotros, es algo que está fuera de línea con nosotros, que afecta nuestras relaciones con otras personas y trae malas consecuencias, en cierta manera, de manera natural. Pero la violación de la ley, es de hecho rebelión abierta en contra de Dios, es un crimen elevado. La ley entonces dice que el pecado es más que un defecto, es un acto de rebelión en contra de Dios.

La tercera razón que Pablo nos dice que hemos recibido la ley es para que entendamos qua habiendo violado la ley, y habiéndonos rebelado contra Dios, estamos bajo la sentencia de muerte. La muerte viene a todos los hombres, la paga del pecado es muerte, preguntamos ¿porque hay muerte?, ¿porque hay muerte? Porque todo mundo es un quebrantador de la ley, la paga del pecado es muerte.

Y la cuarta razón por la que Dios envió la ley. La ley fue establecida desde Moisés a Jesús durante todos esos cientos de años, fue para demostrar que la ley no podía salvar. Estuvo en las manos de la gente judía que tuvieron la mejor oportunidad de cumplir la ley, obedecer la ley, juraron que lo harían, hicieron un juramento de sangre ahí atrás en Éxodo 24, de que obedecerían la ley, no obedecieron la ley, de hecho, violaron el primero de los mandamientos el cual era no tener dioses, se entregaron a la idolatría, violaron la ley de Dios en todo punto. En ultimas el juicio cayó sobre sus cabezas, fueron llevados en la cautividad, fueron sacados de su tierra, y en cierta manera hay algunos que gota a gota están ahí aún en la actualidad, pero Israel todavía existen desobediencia, apostasía, y rebelión en contra de Dios en un sentido colectivo.

Entonces, la ley de Dios tiene un propósito, su propósito es definir el pecado, declararlo como rebelión, pronunciar una sentencia de muerte, y probar históricamente por la ilustración de Israel, que la ley no salva a nadie. Esa es la ley. No tiene la intención de salvar, tiene la intención de hacer exactamente lo que acabo de decir. Lo único que salva es la fe, fe en Dios, fe en Jesucristo. Entonces, Pablo está presentando esa distinción entre la ley y su obra, y la fe y como recibe la promesa.

Juan Wesley fue el iniciador de un grupo de personas en Inglaterra, llamado ‘El Club Santo’, ese es un nombre bastante osado que adoptaron, una especie de auto declaración. En sus días después de su graduación en Oxford, él fue parte del Club Santo. Juan Wesley fue el hijo de un predicador, él fue muy religioso en su vida personal y práctica. Él fue externamente moral en su conducta y él estuvo lleno de buenas obras externas. Él y sus amigos, dice él, visitaban las prisiones y a los prisioneros, iban a las casas de trabajo en donde estaban los pobres, trataban de traer alivio a los pobres, se compadecían de los niños que estaban en basureros, proveían alimentos para ellos, ropa para ellos, inclusive fundaron, proveyeron educación para la pobreza horrenda que se mostraba en los niños que estaban en basureros, muchos de los cuales eran huérfanos.

Él y sus amigos observaban el día de reposo el sábado, y guardaban el día del Señor el domingo. Entonces, tanto el sábado y el domingo se apegaban de manera minuciosa a sus preocupaciones religiosas, daban generosamente limosnas a los pobres, y a la iglesia, leían la Biblia, ayunaban, oraban. De esta manera eran ‘El Club Santo’. Pero Juan Wesley dijo que él y sus compañeros estuvieron encadenados en las cadenas de su propia religión de justicia personal, y no confiando plenamente en Cristo. ¡Que afirmación! Encadenados en las cadenas de su propia religión de justicia personal, y no confiando plenamente en Cristo. ¿En que estaban confiando? Estaban confiando en sus obras para su salvación.

Unos cuantos años después, Juan Wesley en sus propias palabras dijo y cito, “Llegué a confiar en Cristo, en Cristo únicamente para salvación” (fin de la cita). Y después fue que él experimentó por primera vez en su vida, lo que él dice que fue la certeza de que sus pecados habían sido perdonados. En ese punto, el punto de su conversión, él miró hacia atrás a sus días en el Club Santo y él escribió esto, “En ese entonces, tenía la fe de un esclavo, y no de un hijo”. ¿Qué quiso él decir con eso? tuve la fe de un esclavo porque estaba en esclavitud a la ley, no tenía la experiencia de la libertad de ser un hijo.”

Él se estaba refiriendo a Gálatas 4, permítame leerle algo de Gálatas, comenzando en el versículo 1, “Pero también digo entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo, sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuantos sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: “Abba Padre”. Así que ya no eres esclavo, sino hijo, y si hijo también heredero de Dios por medio de Cristo”.

Juan Wesley dijo, “éramos esclavos y no hijos”. Y eso es exactamente el lenguaje del versículo 7. ¿Qué significa eso? ¿Qué significa cuando él dice, era un esclavo? Él quiere decir que él era un esclavo a la ley. Y la ley es un amo brutal y cruel. Porque no importa cuánto se esfuerce usted por hacer obras buenas. Usted no puede hacer lo suficiente, y no puede evitar el pecado. Y entonces la ley se convierte esencialmente en el ejecutor de usted. Usted viola la ley y la sentencia de muerte es pronunciada sobre usted. La ley, llevándolo a usted a ese punto de desesperación entonces tiene el propósito de regreso al capítulo 3, versículo 24, de convertirse en un ayo, un paidagógos, una persona que tiene la intención de cuidar de un niño, antes que en cierta manera era una especie de guardián personal. La ley fue ese guardián que tuvo la tarea y la responsabilidad de llevarnos a Cristo para que fuéramos justificados por la fe.  La ley es para mostrarle a usted el infierno, como la realidad inevitable al final de su vida. Y de esta manera en su desesperación, llevarlo a Cristo, a quien usted recibe mediante la fe, y la fe únicamente.

Ese es el mensaje de Pablo a lo largo de Gálatas. Y aquí en el capítulo 4, él continúa con la misma verdad de nuevo, presentando un contraste entre la condición del hombre cuando él está bajo la ley y con su condición en Cristo, cuando él es el destinatario de la promesa, como él pasa de la esclavitud a la ley, a la libertad en Cristo. Ahora, dice usted, bueno ¿porque otra vez hemos cubierto esto? lo hemos cubierto, ¿es esto repetitivo? No, en lo absoluto, más bien en lugar de ser repetitivo es expansivo, amplia nuestro entendimiento en maneras profundamente maravillosas y ricas. Y mantenga en mente, esto es tan importante, la importancia absoluta de la verdad del Evangelio está en el corazón de la misión de la iglesia en el mundo. Y es casi como si no pudiéramos decir lo suficiente acerca de esto para que todo mundo entienda el mensaje. El tema todavía es la justificación por la fe únicamente en Cristo únicamente, pero los términos son profundamente ricos, conforme llegamos a entender la doctrina de la adopción, lo que significa ya no ser un esclavo, sino ser un hijo.

La doctrina de la adopción es una de las doctrinas más preciadas de todas las doctrinas cristianas, rodeando a la realidad de la salvación usted tiene la doctrina de la regeneración, usted tiene la doctrina de la justificación, usted tiene la doctrina de la conversión, usted tiene la doctrina de la unión, usted tiene la doctrina de la santificación, pero también tiene usted esta doctrina maravillosa de la adopción. Si usted ve tan solo unas páginas a la derecha, al capítulo 1 de Efesios, al primer capítulo de Efesios cuando Pablo habla de bendición, el hecho de que somos bendecidos, versículo 3, “con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, él añade, “según nos escogió en él desde antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor él nos predestinó para ser adoptados como hijos de mediante Jesucristo.”

La doctrina de la elección es con el propósito de la doctrina de la adopción, él nos escogió para que el pudiera adoptarnos, y eso esencialmente es lo que es la adopción. Es cuando usted escoge a alguien para que sea su hijo. Eso no sucede en el nacimiento, usted simplemente recibe lo que se aparece. Usted no tomó una decisión y yo sé que después de un rato a muchos de ustedes les hubiera gustado que fueran considerados un poco más en la opción que se hizo a favor de ustedes, o en su lugar.  Pero la adopción es donde usted escoge y usted toma a un hijo que esencialmente viene de otra familia. Esa verdad gloriosa es parte de la multiplicidad de las glorias de nuestra salvación, fuimos elegidos por Dios de un mundo de pecadores para convertirnos en sus hijos adoptados.

Ahora, en estos siete de versículos de apertura, aprendemos tanto de las maravillas de esta obra de Dios llamada la adopción. Vamos a llamarla, hechos hijos. Comencemos con la preparación para ser hechos hijos. La preparación, en los tres versículos de apertura. “Pero también digo, entre tanto que el heredero es niño”, (la palabra para niño es népios, significa bebé, infante), “en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo, sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre”. Muy bien, ahora esa es la ilustración simple, esa es la analogía simple, Pablo comienza al decir, ‘usemos una ilustración natural para presentar el punto’. Un hijo podría ser un heredero, él podría ser un heredero, pero él no difiere en absoluto de un esclavo, aunque él es el dueño de todo. Porque como un infante él está bajo guardianes y gente que lo cuida hasta la fecha establecida por el padre, cuando él pueda entrar a su herencia.

En el mundo antiguo el proceso de crecer era identificado de manera mucho más dramática, en la cultura en la que vivimos, ni siquiera sabemos lo que alguien ya que creció significa. tenemos a treintañeros que no han crecido. Tenemos a niños de diez años que han sido tan sobrexpuestos a cosas en el mundo que su manera de pensar es de adulto. Nosotros no definimos eso, hemos borrado esos momentos que definen de manera tan clara el crecimiento humano, y hemos creado una especie de cultura entre la niñez y la etapa adulta, y la llamamos la adolescencia, es una cultura de irresponsabilidad, primordialmente. Pero en el mundo antiguo usted pasaba de ser un niño a ser un adulto. Usted no tenía un punto medio. En el mundo judío, un niño en su cumpleaños número doce, era preparado para venir al primer día de reposo después de su cumpleaños, y su padre lo llevaba a la sinagoga. Y él era presentado en la sinagoga, presentado al rabino y se le decía que él ahora era bar-mitzvah, un hijo de la ley.

Él ahora pasaba de estar en las manos de su padre, y él ahora es responsable ante Dios por su adherencia a la ley. El padre pronunciaba una bendición, esto es lo que un padre judío decía: “Bendito eres tú oh Dios, quien me has quitado la responsabilidad de este niño”. Ahora, si usted no cree que hay un cambio en el mundo imagínese, entregar a su hijo de doce años y darle libertad, quitando sus manos de la responsabilidad que usted tenia, lo que el padre quería decir con eso, no era irresponsabilidad, sino que el niño ahora está sujeto a ti, y a tu ley. El niño entonces oraba la siguiente oración: ‘Oh mi Dios, y Dios de mis padres, en este día solemne y sagrado, el cual marca mi paso de ser un niño a ser un adulto, un hombre, humildemente levanto mis ojos a Ti, y declaro con sinceridad y verdad que a partir de ahora guardaré tus mandamientos y llevaré la responsabilidad de mis acciones delante de ti. Eso es Bar-Mitzvah, ese fue un bar-mitzvah verdadero y antiguo, no como son los bar-mitzvah contemporáneo. Es un grupo de personas que se reúnen para darte dinero, primordialmente.

Pero esa era una línea que dividía de manera clara la vida. Y la gente en esa edad, entonces contemplaba el matrimonio. En Grecia, era muy parecido. El niño estaba bajo el cuidado de su padre hasta cierto tiempo, quizás un poco después que los niños judíos, a la edad de doce, algunos años después de eso. Pero los Atenienses, por ejemplo, eran divididos entre clanes. En algún punto a un niño se le asignaba un clan. Un festival muy especial se llevaba a cabo, llamado una Apaturia, y el niño entonces venía a ese festival y la señal de que él había llegado a un punto responsable en la vida, era de que su cabello largo era cortado. Yo sé, algunos de ustedes, mamás están diciendo, ¿podríamos por favor tener un Apaturia en nuestra casa? Su cabello largo era cortado, y a la niña también se le cortaba su cabello largo y se ofrecía al dios que era su ídolo. Unos cuantos años después de haber sido presentado a un clan, él se convertía en un ephébos, la palabra es ‘cadete’. De ahí obtenemos esa palabra. Y durante dos años, él era un cadete, él era un ephébos, y él estaba bajo la dirección del estado. Es como entrar en algún tipo de servicio civil, para que usted sea preparado para ser un ciudadano bueno.

Bajo la ley romana, el año era fijado en algún punto entre la edad de catorce y diecisiete, la familia tenía un festival sagrado llamado Liberalia. El niño era llevado al foro en Roma, y era presentado a la vida pública, era un día definitivo, era el fin de la niñez, era el principio de la edad adulta y el símbolo de este día para el niño y la niña era que traían sus juguetes. Traían sus juguetes y colocaban ahí todos sus juguetes, y de manera tangible hacían a un lado las cosas de niños. Pablo toma esa idea y aquí es lo que Pablo tiene en mente. Todo mundo en el mundo antiguo sabía, que había un tiempo en el que un infante entraba a la etapa de la responsabilidad, hasta ese entonces él no difería de un esclavo. Él podía ser el heredero de un patrimonio increíblemente grande, él pudo haber tenido poder latente, y un día ese poder sería de él, de él por promesa. Pero todavía no en experiencia, todavía es un niño y por lo tanto todavía está bajo guardianes y gente que lo cuida. Aunque él es el heredero, y aunque él es el que un día poseerá todo esto, el dueño legal, el amo de todo, durante la niñez él no es mejor que un esclavo en este sentido. Él no le dice a nadie que haga algo, le dicen a él. Él es heredero por derecho, pero él no es heredero de facto, no es heredero de hecho.

Mientras que él es un niño, él está bajo guardianes y gente que los cuida. Guardianes y administradores sería como paidagógos, el tutor, eran esclavos, esclavos en los que confiaba la familia, era los que cuidaban del niño, muy parecido a sus mentores y sus guardianes, cuidaban del niño como el paidagógos del que hablamos allá atrás en el versículo 24, el capítulo 3. Él no puede recibir su patrimonio, él no puede administrar su patrimonio, el de hecho no puede tomar su herencia, la promesa está esperando, pero su espera es su madurez. Mientras que él es un niño, él no es diferente de un esclavo, él recibe órdenes, él no las da hasta la fecha establecida por el padre. Ahora, recuerde, hablamos de tiempos muy definidos, el padre establecía la fecha. Esta es la fecha cuando tú te conviertes en un hombre, cuando tú te conviertes en alguien responsable a la ley, a la ley de la tierra, si eres un griego-romano. A la ley de los dioses o a la ley del Dios verdadero si eres un judío. Era un tiempo establecido fijado. Este es el retrato.

Así, versículo 3, “así también nosotros”. Ahora, él pasa de la ilustración a la aplicación. “Así también nosotros, cuando éramos niños estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo”. Ese es el periodo de tiempo antes de que nos convirtiéramos en hijos maduros, antes. Esto es verdad de los judíos, los judíos en un sentido, a los judíos se les dio la promesa. La promesa vino a Abraham, a través de Abraham iba a ir a Israel y al mundo. Fue reiterada como hemos dicho a través de David, a través de los profetas, y el Nuevo Pacto, la promesa de la salvación fue dada, la herencia estaba esperando, pero no estaba disponible para aquellos que estaban en la infancia.

Un infante está en la esclavitud, aquellos que controlan su vida. Y Pablo dice, ‘mientras que éramos niños estábamos en esclavitud, bajo las cosas elementales del mundo’. Para el judío, su esclavitud esencialmente era definida por la ley escrita de Dios, como también por la voluntad de su padre. Para el gentil su esclavitud también, por la ley de Dios, pero la ley de Dios escrita en su corazón, porque él no tenía una ley escrita, y también por las decisiones de su padre. Y así como los padres creaban esclavitud para sus hijos, así también la ley, la ley escrita en el corazón para los gentiles, la ley escrita en las escrituras para los judíos, creaba un tipo de esclavitud y realmente nunca somos liberados de esa esclavitud hasta que nos convertimos en hijos maduros.

Ahora, observe esa frase, “los rudimentos del mundo”. Esto ha causado que algunas personas tengan algo de lucha, ¿qué es lo que exactamente esto significa? Y si usted ve Colosenses 2 por un momento, recordará que se lo leí antes, versículo 8, “Mirad que nadie los lleve cautivos mediante filosofías y engaños vacíos, según las tradiciones de los hombres, según los rudimentos del mundo en lugar de según Cristo.” Y después ahí, en el versículo 20, de ese capítulo, “Si habéis muerto con Cristo a los rudimentos del mundo”, ¿cuáles son los rudimentos o principios elementales del mundo?, son las cosas a las que usted era cautivo antes de Cristo, lo que sea. Sea cual sea esa esclavitud, para un gentil sería, si usted está viendo Colosenses, sería esto, filosofía, engaño vacío, tradiciones de hombres, a los gentiles.

O sería ahí en el versículo 21, ciertas reglas, decretos, no toques, no gustes, no palpes. O ahí en el versículo 23, la apariencia de sabiduría en religión auto inventada, de humillación personal, trato severo del cuerpo, religiones que piensan que la santidad es alcanzada mediante la flagelación, y aplicar dolor en usted mismo. Eso es una forma de rudimentos o principios elementales del mundo, pero así también es la ley de Dios. Si estamos hablando de judíos, dice en el versículo 3, “Éramos niños que estaban en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Inclusive la ley es algo elemental. ¿Cuál es esta palabra en el griego? Stoicheia, significa cosas alineadas, literalmente significa cosas en una fila. Es una palabra que usted usa en la escuela elemental, A, B, C, D, E, F, G, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, simplemente identifica cosas simples. Toda la religión, no importa cuán sofisticada pueda parecer, inclusive el judaísmo, toda la religión realmente es elemental, elemental. No hay una madurez real en ninguna religión básica, la ley era una forma de religión que era elemental, era elemental. Y si usted se quedaba ahí era condenado. El punto era pasar de ahí a Cristo. En Cristo viene la madurez completa.

Los principios elementales del mundo podrían ser filosofía. Bueno, ¿qué quieres decir con filosofía? Cualquier idea impía que se levante en contra de la verdad de Dios, tomando el lenguaje de 2da Corintios 10. Cualquier impía que se levante en contra del conocimiento de Dios. Tradición. ¿Qué es tradición? Simplemente el patrón del pasado perpetuado de manera interminable hasta el presente. Esta es una especie de ABC, uno, dos, tres, una forma de religión simple, simplista, elemental. La religión sin Cristo es elemental, la religión sin Cristo es inmadura. Romanos 1 dice que, “profesan ser sabios, pero son necios”. Toda la religión fuera de Cristo es elemental.

Entonces, eso es lo que él está diciendo. Conforme hablamos de un niño estando en nivel básico de la escuela, todos estábamos ahí cuando estábamos bajo la esclavitud a la religión y a la ley, es meramente el ABC. No está mal si usted resulta ser un judío, porque la ley de Dios es santa, justa y buena, y le enseña a usted la verdad. Entonces, si usted va a estar en la escuela a un nivel elemental, sería mejor estar en el judaísmo o en las Escrituras ahora del Nuevo Testamento para que por lo menos usted conozca la verdad. Pero todos nosotros estamos encarcelados, estamos en esclavitud en nuestra infancia, lo cual es nuestra condición pre-salvación, incapaces de tomar nuestra herencia, porque no hemos llegado a la edad adulta.

Entonces, esa es la preparación para ser hijos, simplemente unos cuantos comentarios acerca del segundo punto, el cumplimiento de ser hijos. El cumplimiento de ser hijos, “Pero cuando”, aquí viene el punto de quiebre, “pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.” Esto es simplemente lenguaje glorioso. “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo”. El tiempo de Dios fue perfecto, Dios es paciente, la ley estuvo en existencia durante cientos y cientos de años, cuando Cristo finalmente vino, con Cristo vino libertad de la ley y la edad adulta.

La esclavitud fue larga, la esclavitud fue dura, pero cuando vino el cumplimiento de los tiempos, eso simplemente se refiere a la nueva época de salvación, la llegada de Cristo, la edad mesiánica. ¿Cómo sabes eso? “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo.” Eso marca la culminación de la historia humana. La esclavitud había sido larga y dura esperando a que un redentor nos liberara. El cumplimiento del tiempo, el tiempo perfecto, el tiempo exacto. Inclusive desde un punto de vista humano fue un tiempo perfecto, la ley fue conocida por los judíos, y después de la cautividad babilónica, cuando regresaron a la tierra, nunca más adoraron a un ídolo. La idolatría literalmente había sido quitada de ellos en su cautividad.

Entonces, en términos religiosos la cautividad babilónica había resultado en que Israel finalmente se volviera de los ídolos y se concentrara en el único Dios verdadero. Eso limpió el camino en un sentido, en cierto sentido, para la venida de Cristo. También el canon del Antiguo Testamento ya había sido terminado por un buen tiempo, y tenían la ley y los profetas y los escritos sagrados, tan necesarios para entender a Cristo. Esa es la razón por la que él dijo, “Si conocieran las Escrituras, sabrían quién soy yo”. Culturalmente Alejandro Magno había hecho que fuera un mundo griego, lo cual significaba que había un idioma en común, que se extendía por todos esos grupos étnicos múltiples en toda el área del Mediterráneo, todos conocían un idioma en común, griego, el cual entonces permitió que los libros del Nuevo Testamento fueran escritos en un idioma que todo mundo podía leer.

Y después políticamente la pax romana, el poder del Imperio Romano que abarcaba tanto, había construido caminos en todos lados para que el evangelio pudiera entonces ser llevado al mundo. Leemos de eso en el libro de Los Hechos, entonces inclusive desde el punto de vista de simplemente ver lo que estaba pasando en el mundo, era un gran tiempo. Y más importante que eso, era el tiempo perfecto de Dios. Él envió a Su Hijo, no dice que Él creó a Su Hijo, dice que Él lo envió. Él ya existía, “en el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Pero Juan 1:14 dice, “Aquel Verbo fue hecho carne”, el Hijo eterno se convirtió en hombre, Dios envió a Su Hijo, Él es Dios, Él es la representación exacta de Dios, Él es Dios en carne humana, y vimos dice Juan su gloria, “gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

Y esa es la razón por la que los evangelios del Nuevo Testamento, presentan un mensaje tan claro de la deidad de Jesucristo. Él no llegó a existir en este punto, ya existía, Dios simplemente lo envió. Él es llamado en Lucas 1:32 y 35 “el Hijo del Altísimo”, eso quiere decir que Él lleva la naturaleza del Dios Altísimo mismo. A él en su bautismo Dios le dijo, “Tu eres mi Hijo amado”. Dios envió a Su Hijo, él es deidad, pero no solo deidad, él dice que fue nacido de mujer, él fue nacido de mujer, humanidad completa, humanidad completa. Él tuvo que ser Dios para cumplir la persona divina, vencer al pecado y la muerte, pero él tuvo que ser hombre para ser el sustituto por nosotros. Él tuvo que ser Dios para tener el poder de una vida eterna, él tuvo que ser Dios para conquistar el pecado, pero él tuvo que ser hombre para tomar el lugar del pecador, él es el sacrificio perfecto, él es hombre, nuestro sustituto, él es Dios quien vence inclusive el pecado y la muerte por nosotros.

Además, dice acerca de él, que él nació bajo la ley. Cuando él vino la ley todavía estaba en su lugar, y al se adhirió a la ley mosaica en todo detalle, él fue circuncidado en el día octavo cuando él era un infante, él fue fiel a la ley, él fue santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores, él cumplió con toda justicia, él guardó toda ley que Dios había establecido, él fue nacido bajo la ley como cualquier otro hombre, cualquier otro hombre judío, él era responsable como cualquier otro hombre judío, para con la revelación escrita de la ley de Dios. Y él la guardó de manera perfecta. Y él entonces fue más allá de eso, y el literalmente, aunque él era inocente se convirtió en una maldición por nosotros, capítulo 3, versículo 13 dice, “murió en nuestro lugar, como el sustituto perfecto por nosotros”.

Romanos 8:3, “porque lo que la ley no podía hacer, débil como era mediante la carne, Dios lo hizo enviando a Su propio Hijo”. ¿Qué era lo que la ley no podía hacer? La ley no podía salvar, la ley no podía traer perdón, la ley no podía quitar la sentencia de muerte e infierno. Lo que la ley no podía hacer, débil como era para la carne, no era la culpa de la ley, es santa, justa y buena, pero la carne es débil. Dios lo hizo enviando a Su Hijo, a semejanza de carne pecaminosa y como una ofrenda por el pecado el condenó el pecado en la carne, para que el requisito de la ley fuera cumplido en nosotros. Él no solo se convirtió en una maldición por nosotros, sino que él la cumplió en su muerte, sino que en su vida cumplió la ley por nosotros, de tal manera que nuestros pecados son imputados a él en su muerte y su vida perfecta nos es imputada por la fe. Él envió a Su Hijo, ¿por qué? Versículo 5, “para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. Él quería redimirnos, comprarnos de regreso de nuestra esclavitud, pagar el precio.

La palabra ‘bajo’ aparece mucho aquí, ¿ha notado eso usted? bajo la ley, en el capítulo 3, una vez en el capítulo 4, bajo una maldición, capítulo 3, bajo pecado, capítulo 3, bajo rudimentos del mundo, capítulo 4, inclusive bajo un tutor, esto describe la vida de alguien antes de Cristo. Bajo la ley, bajo pecado, bajo cosas elementales de religión básica, bajo una maldición, todo esto refleja nuestra esclavitud. Nuestro Señor dice, “fue nacido bajo la ley”, pero él la guardó perfectamente, esa es su justicia activa, su obediencia activa. Y después él murió en nuestro lugar y ese es su obediencia justa, pasiva. Él lo hizo para redimirnos, comprarnos de la esclavitud al pecado, ¿a fin de que? Y aquí viene al final del capítulo 5, “a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. Este es un privilegio tan honorable.

Dice usted, bueno, espera un minuto, nacimos en la familia de Dios, ¿verdad? nacimos, fuimos regenerados, hablamos del nuevo nacimiento, hablamos de renacer, nacimos en la familia de Dios. Ahora dice que somos adoptados, ¿cómo pueden ser ambas verdades? porque ambas son símbolos de una realidad de la salvación, explican dos aspectos diferentes de nuestra salvación. Fuimos regenerados, se nos dio vida, y también fuimos escogidos y adoptados, ambas son verdad. Como dije, somos los destinatarios de muchos aspectos de la salvación, regeneración, justificación, conversión, unión, santificación y adopción. Pero hablemos de la adopción. ¿Cuál era nuestra familia de antes? “Vosotros sois de vuestro padre el diablo” Juan 8. Hijos de desobediencia, hijos de ira, nuestro hogar es el sistema del mundo. Estábamos en esclavitud al pecado y a la muerte y al infierno. Nuestro padre es el diablo, esa es nuestra familia, esta es la condición universal humana. Pero Dios mostró su gloria a través de amor y gracia hacia nosotros, en el capítulo 3, versículo 26 dice, “todos vosotros sois hijos de Dios, mediante la fe en Cristo Jesús”.

Y después, como leímos en el versículo 5, él vino a redimirnos, para que pudiésemos recibir la adopción como hijos. Fuimos regenerados, se nos dio vida, fuimos declarados justos y ahora Dios dice,” estoy moviéndolos de la familia de Satanás a mi propia familia y los estoy colocando en mi familia. Y entonces y de manera tan intrínseca los estoy colocando en mi familia, que los estoy colocando en unión con Mi Hijo, en unión con Mi Hijo”. Juan 1:12 “Más a todos los que lo recibieron, les dio autoridad de ser hechos hijos de Dios”. Tenemos autoridad como los hijos de Dios.

Siempre me veo atraído a 1ra de Juan capítulo 3, escuche el versículo 1, “Mirad cuan amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios”, cuán grande amor el Padre nos ha dado, que seremos llamados hijos de Dios. Sí, de hecho, volvimos a nacer para que seamos nuevas criaturas con vida nueva. Pero también fuimos doblemente colocados dentro de la familia de Dios, al ser entonces escogidos y adoptados y sacados del reino de las tinieblas. Romanos 8:17 habla de nuevo de esta verdad magnifica, “Y si hijos”, ustedes los que son los hijos de Dios, si ustedes que ahora son hijos, “también son herederos”. Herederos de Dios y co-herederos con Cristo. Esto es lo que significa ser un hijo de Dios, y eso es lo que dice el versículo 7, un heredero a través de Dios. Usted ya no es un esclavo, o es como un esclavo siendo un niño inmaduro. No, mejor que un esclavo, usted ha sido librado de esa esclavitud. Ahora usted ha sido adoptado de manera completa como un hijo.

Si usted vive apartado del evangelio de Cristo. Si usted vive apartado de la fe en Jesucristo, no importa cuán religioso sea usted, cuan moral sea usted, usted está en esclavitud. Usted bajo la ley, usted está bajo pecado, usted bajo una maldición, y usted es cautivo a las cosas elementales de este mundo, las cuales no tienen poder para refrenar o sujetar su carne pecaminosa, su carne mala. Y no puede hacer nada más que llevarlo al juicio eterno. Usted es un esclavo. Hay promesa ahí, pero usted no puede entrar en ella hasta que usted se convierta en un hijo, un hijo completamente maduro. Y eso sucede únicamente cuando usted viene en fe a Jesucristo, y después la generosidad de Dios es asombrosa. Usted literalmente se sienta con Cristo en Su trono en gloria, dicen las Escrituras, y se convierte en un coheredero con Él de todo lo que Dios posee. Gracia asombrosa, para con los pecadores.

Señor, nosotros que te conocemos, amamos Tu Palabra, nos encanta oírla, nos encanta entenderla porque anhelamos obedecerla, y como nos regocijamos Señor en la grandeza de tu bondad hacia nosotros. Bondad eterna para hacernos tan inmerecedores, para hacernos coherederos con Tu Hijo. Debido a que estamos en él, todo lo que es de él, es nuestro. Las glorias ilimitadas, incomprensibles del cielo eterno. Gracias Señor por darnos vida, por regenerarnos, gracias por adoptarnos con todos los derechos y privilegios. Gracias por sacarnos de nuestra familia antigua, una familia de tinieblas, el mundo, Satanás, el pecado, y por colocarnos en tu familia santa para siempre, y amarnos como Tú amas a Tu propio Hijo eterno. Estamos tan agradecidos. Te agradecemos en el nombre de Tu Hijo. Amen.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
DERECHOS DE AUTOR © 2018 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Series (Alta Calidad) Series (Alta Calidad)

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

Subject to Import Tax

Please be aware that these items are sent out from our office in the UK. Since the UK is now no longer a member of the EU, you may be charged an import tax on this item by the customs authorities in your country of residence, which is beyond our control.

Because we don’t want you to incur expenditure for which you are not prepared, could you please confirm whether you are willing to pay this charge, if necessary?

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar