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Hablamos nuestras Biblias juntos en 1ra de Timoteo capítulo 2, 1ra de Timoteo capítulo 2. Hace un par de semanas atrás, estaba leyendo un bosquejo biográfico muy interesante, de una familia más bien famosa. Algunos de nosotros recordamos el nombre Beecher, como una familia en la historia estadounidense. Ciertamente usted conoce el nombre Harriet Beecher Stowe, una gran novelista estadounidense. Harriet Beecher Stowe fue una de trece hijos, el miembro de mayor edad de la familia fue Catherine Beecher, ella era la mayor de los trece, ella fue una de nueve hijos por su madre y hubieron cuatro hijos más nacidos de una madrastra, con quien su padre se casó, después de que su madre murió.

Catherine Beecher, creció en particular teniendo un amor natural hacia los niños. Ella encontró gran gozo en los deberes de criar a los hijos, a ella le encantaba cuidar de infantes, a ella le encantaba cuidar a niños pequeños. Cuando Catherine únicamente tenía 16 años de edad, y el resto de los hijos nacidos a la madre, nueve de ellos eran más chicos que ella y su madre murió; entonces ella realmente se quedó como la madre de otros ocho pequeños. Su madre había sido muy capaz en las tareas domésticas, y había pasado una gran cantidad de tiempo, enseñándole a Catherine como cuidar del hogar, y entonces era muy buena ya para la edad de 16.

Y vino a la casa una tía, y la tía iba a ser el reemplazo de una madre. La tía era sorprendente por su pulcritud y su orden, y su capacidad de tratar con las cosas a nivel económico. Más adelante, ella fue reemplazada por una madrastra, quien era experta en todo asunto de administración en el hogar. Bajo todas ellas, Catherine adquirió experiencia bajo la tutela de estas mujeres, y a la edad de 23 años había aprendido todo lo que se podía aprender acerca de la vida doméstica, y decidió que el estado de las mujeres en los Estados Unidos era tan severo, que ella necesitaba hacer algo muy dramático, para preparar a las mujeres para la responsabilidad doméstica.

Entonces ella fundó el seminario para mujeres Hartford, el diseño del cual consistió en preparar a mujeres para amar a su marido, amar a sus hijos y cuidar su casa. Ella y su hermana Harriet Beecher Stowe, no solo fundaron el seminario para mujeres de Hartford, sino que un par de años más tarde, fundaron lo mismo en Cincinnati, Ohio, con miras a preparar a mujeres para la responsabilidad doméstica. En ese mismo tiempo, alrededor de 1869, escribieron un libro titulado ‘El hogar de la mujer estadounidense’.

Permítame leerle tan solo un poco, “el llamado de las mujeres incluye el cuidado y la alimentación de bebés en esos periodos críticos de la infancia y la enfermedad, la preparación de las mentes de los niños, en los años más impresionables de la vida, la niñez. La preparación de las mentes de los niños, en los años de mayor impresión de la vida, la niñez. Involucra el asunto de satisfacer las necesidades de su marido, para que la vida de él se vea enriquecida y su hogar sea un refugio. Involucra las responsabilidades de la administración de la casa, para el beneficio de la familia y los demás que la llenan de gracia. Estos deberes son tan sagrados y demandantes como cualquier deber dado al hombre. Sin embargo, ¿en donde está la preparación de ella? ¿y qué cuerpo la certifica a ella como alguien que está apropiadamente preparada para entregar su mejor esfuerzo al llamado de ella?” fin de la cita.

Como resultado de ese deseo, de darle a las mujeres preparación para que ellas pudieran ser capaces de cumplir con su responsabilidad doméstica, ellas fundaron los dos seminarios, y escribieron esto como su propósito. El propósito es enseñarle a las mujeres, como no solo cumplir de la mejor de manera con todos los deberes manuales de la vida doméstica, sino también honrarlos y disfrutarlos. Ahora, la razón por la que le leí eso, es simplemente para darle una pequeña idea de cuán lejos hemos llegado en unos cuantos años.

El comercial de cigarros que decía, ‘has avanzado mucho bebé’, es de hecho verdad. Si alguien se imaginó comenzar un seminario femenino para preparar a mujeres en la actualidad en la responsabilidad doméstica, se habrían convertido instantáneamente en objeto de burla para todos los Estados Unidos, si no es que, para la mayor parte del mundo.

Sería absolutamente ridículo que alguien tratara de ganarse la aprobación de la sociedad para un esfuerzo como ese. ¿Puede imaginar usted el tipo de ridículo que enfrentaría alguien por hacer eso? ¿Esforzarse por preparar a mujeres para que sean amantes de su marido, amantes de sus hijos y cuidadoras de su casa?

Colocaría una persona así, en oposición directa a todo lo que está sucediendo en la sociedad humana. Por cierto, un seminario así, o una preparación parecida a ese seminario, es la meta del Masters College. Y pronto estará usted oyendo acerca de nuestro énfasis en esa área.

Vivimos en un día en la actualidad, en el que la inversión de las funciones, realmente es una prioridad uno para Satanás. Una cosa sería si se estuviera ocupando con el mundo, pero es inclusive más trágico cuando se ocupa así mismo con la iglesia. Y la iglesia en la actualidad, definitivamente ha perdido su sentido de perspectiva y equilibrio en términos de cuál debe ser la función de una mujer.

Me sorprende mes tras mes, ver que más y más personas evangélicas que creen en la Biblia, cambian su perspectiva de la función de la mujer bajo la presión de la sociedad que los rodea.

Lo triste es que entonces están instruyendo a las mujeres, a negar un patrón para la vida, dado por Dios y ordenado por Dios, que les traería el mayor gozo, y eso es triste.

Fue un problema en el día de Catherine Beecher, es un problema en la actualidad y me gustaría añadir que fue un problema en el día en el que Pablo escribió su primera carta a Timoteo. Y conforme usted ve, primera de Timoteo 2, versículo 9 al 15, vera usted que Pablo está enfrentando ese mismo problema. Él está identificando aquí un problema de mujeres, que estaban tratando de usurpar la función de los hombres en la iglesia. Estaban actuando de manera indecente en la iglesia, estaban actuando de manera vergonzosa, estaban violando su lugar ordenado por Dios, desafiando el estándar divino.

Y entonces Pablo le escribe a Timoteo, alentándolo con su correctivo, en los versículos 9 al 15, para que corrija las cosas en la iglesia de Éfeso, en donde Timoteo está ubicado en el tiempo actual. Entonces, tenían sus propios problemas en ese tiempo, como tenemos el problema en este tiempo. Ahora, en los versículos 9 al 15, un pasaje muy conciso, hay 7 versículos ahí, pero son muy breves, con la excepción del versículo 9. Entonces realmente no hay muchas palabras aquí. Pero en unas cuantas palabras, hay un tratado muy amplio de la función de las mujeres, y esa es la razón por la que estudiarlo nos ha tomado las últimas 2 semanas, está semana y por lo menos una más, para cubrir estos versículos.

Porque abren un espectro tan amplio de entendimiento, que debe ser explorado para poder entender la enseñanza plena de las Escrituras. Pero en estos breves versículos, hay una presentación de 6 elementos, relacionados con el lugar de una mujer en la iglesia. Ahora, no estamos hablando del hogar aquí, no estamos hablando de la sociedad secular aquí, únicamente estamos hablando de la iglesia. De hecho, estamos hablando de la iglesia cuando se congrega para adorar. Estamos hablando del orden de la iglesia, la conducta en la iglesia. Estos 6 elementos con los que Pablo trata son: su apariencia, su actitud, su testimonio, su función, su diseño y su contribución.

Y él enfatiza todas estas cosas de una manera que, en cierta manera, está llegando a un clímax que viene en el versículo 15, el cual veremos la próxima semana. Y le quiero decir, que difícilmente puede esperar, es tan maravilloso. Pero recordemos el versículo 9, su apariencia. ‘Así mismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, ni oro, ni perla, ni vestidos costosos’. Ahora, lo primero que ocupa la mente de Pablo, como vimos hace 2 semanas atrás, es que las mujeres deben vestirse de tal manera que están preparadas para la adoración, se visten de tal manera que llama la atención a su devoción a Dios y no así mismas.

No deben desfilar su sexualidad, no deben desfilar su riqueza, no deben desfilar una actitud de insubordinación a sus maridos. No deben hacer que otras personas las vean con envidia, no deben crear una tentación sexual en otros hombres. Todas estas cosas están ligadas en lo que vimos en el versículo 9, su apariencia es muy, muy importante. Obviamente, algunas mujeres se estaban en la congregación de santos redimidos y llamando la atención a sí mismas, para satisfacer sus propias pasiones y sus propios deseos egoístas.

En segundo lugar, vimos su actitud. Su actitud debía ser una de temor piadoso. Esa palabra realmente tiene en su raíz la idea de un sentido de vergüenza, deben tener una vergüenza apropiada acerca de sí mismas. Eso no significa que una mujer debe avergonzarse de sí misma. Eso no significa que debe avergonzarse de su belleza y esconderla, lo que significa es que ella debe tener un sentido de vergüenza, que dice, nunca quiero hacer algo que haga que alguien más se sienta atraído de manera ilícita. Nunca quiero hacer algo que haría que la atención de alguien más, sea alejada de Dios hacia mí. La actitud de ella es una de un sentido de vergüenza, que ella nunca debe ser la causa del pecado de alguien más.

En segundo lugar, modestia, dominio propio. Y la palabra está relacionada con controlar lo deseos de ella, y controlar sus pasiones y no estar en una posición, en la que cause que otros tengan un deseo equivocado. Entonces su apariencia, debe ser apropiada para la adoración y su actitud también.

En tercer lugar, su testimonio, en el versículo 10, es un aparte de su discusión.

Una mujer que profesa públicamente piedad, debe probar esa confesión con buenas obras. Entonces, usted no solo tiene apariencia y actitud, sino que usted tiene su acción o su actividad, aquello que ella hace, aquello que ella dice, debe indicar la legitimidad de su profesión de piedad.

Ahora esas tres entonces nos llevan a la cuarta. Y vamos a volverla a ver el día de hoy y esa es su función. Y ahora, usted llega al corazón real de este texto, en los versículos 11 y 12.

La función de la mujer es dada en estas palabras, ‘la mujer aprende en silencio con toda sujeción porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio’. Ahora, notará usted que el versículo 11, comienza con estar en silencio y el versículo 12, termina con estar en silencio, y entonces eso encierra la idea entera aquí, y se convierte en el pensamiento dominante, el pensamiento dominante es que cuando la iglesia se congrega para adorar, las mujeres deben estar en silencio, y a la mitad de eso en cierta manera, él habla de ese mismo asunto.

Ahora, conforme vimos está función de las mujeres dada por Dios, y creada por su poder creador para las mujeres, en primer lugar, y la semana pasada enfatizamos, la afirmación de apertura del versículo 11, la mujer aprenda. Y espero que haya entendido el punto primordial que estaba presentando, que a nivel espiritual los hombres y las mujeres son iguales, son iguales. Y como resultado de eso, deben estar involucrados por igual en el proceso de aprendizaje. Y le sugerimos que, sin duda, había gente en la iglesia en Éfeso que salieron de un trasfondo judío, o personas en esa iglesia que salieron de un trasfondo griego, y ambos trasfondos, minimizaban la función de las mujeres, ambos trasfondos, creían que la mujer es inferior. Y ambos asumían que no era importante, o inclusive necesario que las mujeres aprendieran algo. Y entonces esto, sin duda alguna, se había infiltrado en la iglesia.

Y Pablo está diciendo, la mujer aprenda, manthanōis. Es el verbo de donde obtenemos la palabra discípulos, que sean discípulos, que sean aprendices, que estén en el proceso de entender y aplicar la verdad divina y no dejen que la influencia de la cultura judía y la cultura griega, las cuales minimizan y denigran la función de las mujeres hablen mal de ellas y las estorben de aprender la verdad de Dios. Y fuimos al Antiguo Testamento, recordará usted, y le dije que la ley fue dada para hombres y mujeres, y las reglas acerca de la pascua fueron dadas para hombres y mujeres, y Dios de manera personal apareció tanto a hombres como mujeres, el servicio a Dios involucró tanto a hombres como mujeres.

Usted viene al Nuevo Testamento, y los hombres y las mujeres ambos sirven al Señor. Y hombres y mujeres son responsables por todos los mandamientos, y se les dan todas las promesas, y se les prometen todas las bendiciones, y son advertidos acerca de todas las maldiciones. En otras palabras, en términos de vida espiritual y bendición, todos son iguales. No hay duda al respecto, pero eso no significa que su función es la misma. Usted puede tener igualdad espiritual y tener funciones diferentes. Dicho de otra manera, usted y yo somos iguales espiritualmente, usted y yo tenemos la misma responsabilidad espiritual delante de Dios de vivir para su gloria ¿no es cierto?

Tenemos la misma responsabilidad de obedecer la palabra de Dios, la misma responsabilidad de orar, y enseñar la palabra de Dios, y dar testimonio, y vivir una vida semejante a la de Cristo. Y tenemos la misma promesa de bendición, y tenemos el mismo fruto del espíritu, tenemos la misma esperanza de vida eterna a nivel espiritual, todos somos iguales. Sin embargo, obviamente, en una situación de funciones usted está ahí y yo estoy aquí.

Ahora, deberíamos estar cómodos con la igualdad espiritual y funciones diferentes.

No sé porque, queremos pelear por eso. El hecho de que todas las mujeres demanden tener funciones iguales que los hombres, será como si toda la congregación demandara tener funciones iguales con el que está predicando. Y usted puede entender lo que eso haría.

Esto simplemente son funciones que Dios ha diseñado, que nosotros tengamos, para cumplir su voluntad. Entonces vemos, en el Antiguo y Nuevo Testamento igualdad de vida espiritual, pero no vemos igualdad de función.

Y usted recordará, que conforme vimos el Antiguo Testamento la última vez, que no hubieron sacerdotes mujeres, ninguna. No hubieron mujeres que tuvieron una función profética continua, hubieron algunas mujeres que fueron llamadas profetiza, específicamente cuatro de ellas. La esposa de Isaías únicamente fue llamada profetiza, porque iba a dar a luz un hijo cuyo nombre tenía un significado profético, no porque ella dijo algo.

Pero María, Débora y Hulda, las tres son llamadas profetizas, y lo único que sabemos de ellas es que cada una de ellas, en la Biblia se registra que en una ocasión dieron un mensaje de Dios. No sabemos que hayan tenido un ministerio profético continuo, ciertamente no como los profetas mayores, los profetas menores, Elías, Eliseo, Moisés. No tenemos a líderes mujeres como ellos. Débora aparece en la lista de jueces en Jueces 4:4, habiendo estado en una posición de dar algún consejo sabio en la vida de Israel, pero ella está muy lejos, pero ella está muy distante y es la excepción y realmente cuando, y como, y cuantas veces ella fue usada por Dios para dar sabiduría. No hay mujeres reyes en toda la historia de Israel.

Y alguien sin duda alguna me preguntara acerca de segundo de Crónicas 22:2, en donde dice que Atalía reinó. No la llama rey o reina.

Atalía, recordará usted, fue la madre de Ocosías. Cuando él murió ella quiso gobernar, entonces ella masacró a la simiente real entera. El único al que no mató fue a Joás, ¿recuerda usted? Él fue protegido y más adelante se convirtió en el rey. Pero ella usurpó ese trono y hasta el día de hoy no está enlistada entre los reyes de esa tierra. No hubo mujeres reyes, no hubo sacerdotes mujeres, no hubo una mujer con una función profética continua, y ninguna mujer escribió un libro del Antiguo Testamento.

Ruth y Ester tienen nombres de mujeres, pero no fueron escritos por mujeres. Entonces no tuvieron una función continua de liderazgo en el curso normal de la vida, en la economía de Dios en el Antiguo Testamento. Aunque algunas de ellas fueron usadas por Dios aquí y allá para hablar una palabra para Dios y muchas veces una mujer profetizó. Según el Salmo 68, una gran hueste son las mujeres que proclaman las buenas nuevas. Eso no significó que las mujeres no podían hablar por el Señor, claro, no, deben hablar por el Señor, pero no se les dieron las funciones de liderazgo dentro de la nación de Israel, ni en la vida política, ni en la vida religiosa, ambas de las cuales fueron lo mismo en una teocracia gobernada por Dios.

Usted llega al Nuevo Testamento, y usted recordará que no hay varón y mujer en Cristo, Gálatas 3:28. Y sabemos que todos somos iguales espiritualmente. Sin embargo, es muy obvio en el Nuevo Testamento, que no hay mujeres apóstoles. Aunque hubieron mujeres que acompañaron a Cristo y a los doce, no están incluidas en los doce. No hay mujeres profetas, está Ana, mencionada en Lucas 2. Y se dice que fue una profetiza porque su marido había muerto 7 años después de su matrimonio, y ella durante más de 80 años se quedó en el templo esperando al Mesías, y a cualquier persona que venía al templo, ella le contaba del Mesías que estaba por venir y que gozo fue cuando ella conoció al Mesías, inclusive como un infante.

Pero ella realmente, es parte del Antiguo Testamento, y ella fue una profetiza en el sentido de que ella habló acerca del Mesías a cualquier persona que viniera. Y después usted ve el Nuevo Testamento de nuevo, y usted ve que las 4 hijas de Felipe profetizaron, hablaron para Dios. Pero muchas mujeres hablan para Dios, no sabemos nada al respecto, no son llamadas profetas, eso habría sido después de que la iglesia comenzó, y no son llamadas profetas, Simplemente dice que profetizaron, hablaron, proclamaron para Dios, está implícito ahí.

Hubieron otras mujeres, 1ra de Corintios 11, regresaremos a eso en un minuto, que también profetizaron, proclamaron para Dios, pero como dije, no hubieron apóstoles mujeres, ninguna mujer es llamada profeta, evangelista, pastor, maestro, anciano, y ninguna mujer escribió un libro del Nuevo Testamento. Entonces, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, presentan de manera clara que, aunque haya igualdad a nivel espiritual, hay diferentes funciones y todo eso fue simplemente un repaso de lo que le di la semana pasada. Entonces si quiere los detalles de eso, escuche el mensaje de la semana pasada y va tenerlo todo.

Pero esa igualdad de aprendizaje que es dada aquí en el versículo 11, es aclarada al final del versículo. Regresemos ahí, quiero hablar el resto del tiempo en esta mañana de la última mitad del versículo 11. La mujer aprende en silencio, y aquí viene la aclaración, en silencio con toda sujeción, en silencio con toda sujeción. Ahora, usted tiene que entender lo que está pasando en la cultura, para tener una idea de lo que está pasando en esta situación. Ahora recuerde, usted tiene en la iglesia en Éfeso, una cultura gentil, como la cultura básica en la que la iglesia existe. Asia menor, la cual es Turquía moderna, fue un lugar gentil, y las mujeres estaban ranqueadas en la religión gentil a un nivel muy bajo, muy bajo.

De hecho, si usted fuera a visitar el templo de Diana, de los efesios en Éfeso, usted encontraría cientos y cientos de sacerdotisas, llamadas ahí Melisas cuya función primordial consistía en actuar como prostitutas para los adoradores hombres. Debían ser usadas y descartadas. Además, cualquier mujer griega respetable, que no era algún tipo de prostituta, algún tipo de mujer así, llevaba una vida muy confinada.

Ella vivía en su propia habitación, y nadie más que su propio marido podía entrar. Ella ni siquiera tenía el privilegio de aparecer en la comida, a menos de que ella fuera invitada a estar ahí, ella nunca aparecía en la calle sola.

Ella nunca iba a ninguna junta pública. Y mucho menos llegaba a hablar o tomar alguna parte activa en una junta o reunión. Entonces, usted puede entender que cuando algunas de estas mujeres se convirtieron, comenzaron a sentirse envalentonadas, dicho de manera coloquial.

Y ellas habrían leído el concepto que entendemos, iguales como uno en Cristo, y ellas habrían dicho ahora, hombre, ahora es momento de que tomemos nuestro lugar. Otras mujeres estaban saliendo de un trasfondo judío, sabemos eso porque hay indicaciones en 1ra de Timoteo, de que hubo una influencia judía en la iglesia en Éfeso.

Entonces, aquí usted tiene algunas mujeres saliendo de un trasfondo judío, el cual era muy parecido en términos de reprimir a las mujeres, y mantenerlas en una especie de situación privada en términos de aprender. Y ahora estas mujeres, han llegado a la fé en Jesucristo, quizás en algunos casos, están creciendo más rápido que sus maridos, entonces ellas, también comienzan a sentir el anhelo de prominencia, y de salirse debajo de este tipo abusivo de tradición chauvinista que han conocido. Y entonces está esta presión en la iglesia, conforme estas mujeres comienzan a buscar salir de esa situación.

Ahora, usted añade a eso, que esta iglesia era una iglesia pecaminosa. Y no es tan solo esas presiones que vienen, debido a que estas mujeres están sobre reaccionando a su libertad en Cristo, sino que usted añade la pecaminosidad de la cultura que las rodeaba, la cual obviamente iba en contra de las cosas de Dios, y usted tiene a estas mujeres sueltas inmorales en la iglesia, que están viniendo a la iglesia, desfilando su sexualidad, desfilando su riqueza, tratando de seducir y atraer a otros hombres.

Usted tiene a otras mujeres que están tratando de elevarse a posiciones de enseñanza, y elevarse a posiciones de liderazgo, mujeres que ya no quieren subordinarse a sus maridos.

Quieren usurpar la autoridad en la iglesia, la autoridad en la relación en el hogar, y la iglesia está en una gran, gran necesidad, y en un gran, gran peligro. Y entonces como el capítulo 3, versículo 15 dice, esta sección entera es para poner orden en la iglesia.

Lo segundo que él quiere corregir, después del pasaje de la oración en los versículos 1 al 8, es este asunto de la función de las mujeres, porque todo está de cabeza.

Y él llama básicamente, a que ellas aprendan en silencio con toda sujeción.

Dos cosas ahí, deben estar en silencio y sujetas.

La palabra silencio significa simplemente eso, hesuchia, simplemente significa silencio. Tenemos que definir lo que tiene la intención de decir por el contexto. La palabra sujeción es de hupotasow, lo cual significa alinearse debajo de, en otras palabras, alinéense de manera apropiada y no se rebelen. No deben ser rebeldes, deben alinearse en su lugar apropiado. Entonces las mujeres, deben aprender en silencio y alinearse en su lugar apropiado.

Ahora, es obvio que la Biblia dice eso, y nadie va a quedar confundido en eso, dice, la mujer aprenda en silencio, entonces dice usted, ¿Qué van a hacer con esto las personas que creen en predicadores mujeres?

Bueno van tomar la palabra silencio, y van a decir que dice no significa eso. Silencio significa un espíritu afable y apacible, lo que significa es que cuando enseñas y predicas, lo haces de una manera silenciosa, con un espíritu callado. Muy bien, hay personas que quieren promover eso, hay otros por otro lado, que son estrictos y dicen, cuando dice, la mujer aprenda en silencio, eso es exactamente lo que significa, ninguna mujer jamás debería hablar en la iglesia, bajo ninguna condición. Ni siquiera con la persona que está sentada a su lado, ni al entrar, ni al salir. Usted sabe, lo estricto, lo que es realmente estricto, silencio total. Las mujeres nunca dan un testimonio, las mujeres nunca oran, las mujeres nunca hablan, nada.

Ahora, cuál de estas dos o que otra opción tenemos. La respuesta es muy simple.

Usted siempre debe definir la terminología por el contexto, y lo único que tiene que hacer es ver el contexto para entender exactamente lo que él quiere decir con la palabra silencio. Versículo 11, la mujer aprende en silencio con toda sujeción, ¿qué quieres decir Pablo?, digo, ¿no permito a una mujer hacer qué? enseñar, ese es el asunto de silencio. Ni ejercer autoridad, ese es el asunto de sumisión. Él define exactamente lo que él quiere decir, lo que él quiere decir con el silencio de una mujer, es que él no permite una mujer tomar la función de maestro.

Lo que él quiere decir, mediante la sujeción de ella es que él no permite que ella se levante, que usurpe la autoridad sobre lo hombres en la vida de la iglesia. Él no quiere decir que la mujer no puede cantar una canción, él no quiere decir que en un lugar apropiado una mujer no puede hacer una oración, él no quiere decir que ella no puede ofrecer alabanza a Dios en un momento apropiado, él no quiere decir que ella no puede participar en la adoración, no quiere decir que ella ni siquiera, puede hacer una pregunta cuando es el momento de hacer una pregunta, en un espíritu apropiado y de una manera apropiada.

Lo que significa es que ella no debe ser la maestra, y ella no debe revelarse en contra de la función de sumisión que Dios ha diseñado para ella en la vida de iglesia. El silencio entonces, es en relación a la enseñanza, significa que ella no debe ser la maestra. Vamos a entrar a eso, a más detalle, la próxima semana, conforme veamos lo que la frase en el versículo 12 significa. Se entiende fácilmente que, la sumisión significa que ella no debe revelarse, ella no debe desear cambiar el patrón divino.

Ahora, necesitamos entender lo que esto significa. Muy bien entonces, tenemos a la iglesia, estamos viendo a la iglesia, estamos diciendo muy bien, la mujer no debe ser el maestro, eso es claro y simple. No debemos tener predicadores y maestros, poniéndose de pie en la iglesia, ante todo mundo con congregaciones mixtas de hombres y mujeres que son la maestra oficial de la iglesia, el predicador oficial dando el mensaje, el sermón, la lección, eso es correcto, eso es muy obvio. Pero hay otros pasajes que amplían nuestro entendimiento de esto, y necesitamos verlos, entonces regresemos a primera de Corintios capítulo 14. Y creo que a usted le va a parecer que esto es muy muy interesante.

En 1ra de Corintios 14:34, tenemos una afirmación muy parecida, en una situación muy parecida. En el versículo 34 dice, vuestras mujeres guarden silencio en las iglesias. Ahora, no es demasiado difícil entender lo que eso significa, usted no tiene que ser un erudito en griego, es obvio lo que significa, y en caso de que usted no lo haya entendido, las mujeres guarden silencio en las iglesias. Y me encanta este tipo de razonamiento porque no les es permitido hablar. Y usted dice, bueno espere un momento, eso simplemente está diciendo lo mismo dos veces sin una razón, no, esa es la razón, la razón por la que las mujeres deben guardar silencio en las iglesias, es porque no se les permite hablar. Dice usted, no me da una razón.

Claro que le da a usted una razón, se les manda a estar bajo obediencia ¿y también lo dice qué?, la ley, ¿la ley de quién?, la ley de Dios. ¿Sabes usted porque las mujeres no deben predicar en la iglesia? Dice usted, bueno tiene que ver con su psicología. No, no.

Bueno tiene que ver con el hecho de que, si usted le da a la mujer ese tipo de función, ella no tiene la mentalidad para enfrentar las cosas que viene. No, la razón por la que no lo hacen es porque la ley de Dios dice que no lo pueden hacer, eso es todo, ese es el punto. No es sociológico, no es psicológico, no es patológico, no es nada, es simplemente la ley de Dios, entonces las mujeres deben guardar silencio en la iglesia.

Dice usted, pero bueno ¿qué significa eso? Ahora, tenemos un gran debate acerca de lo que significa de nuevo estar en silencio. Bueno descubramos lo que significa, no debe ser demasiado difícil, lo único que tenemos que hacer es ver el contexto.

Entonces regresamos en el capítulo un poco, y nos preguntamos ¿de qué trata este capítulo? bueno, el versículo 1 del capítulo 14 habla de profetizar, el versículo 2 habla de lenguas, y después usted tiene lenguas y profetizar comparado a lo largo del capítulo, y él dice, claro lo mejor es profetizar, versículo 39 no deben de dejar de hablar en lenguajes legítimos.

Y en esa época apostólica era un don legítimo de Dios, pero es mejor que ustedes deseen como congregación cuando se congregan que haya profecías. Es la proclamación de la palabra de Dios y, sobre todo, versículo 40, debe ser hecho de manera decente y en orden. Pero usted debe tener una idea de lo que pasando ahí. Permítame darle algo de trasfondo.

Al otro lado de la bahía de Corinto hay otra ciudad, el nombre de esa ciudad es Delfos. En la ciudad de Delfos hay una estructura religiosa. En el pináculo de esta estructura religiosa, hay una mujer llamada Pitia, ella es conocida como el oráculo de Delfos, ¿alguna vez ha oído esa frase? ella es conocida como el oráculo de Delfos en este tiempo mismo.

En la cúspide de la religión de Delfos, hubieron tres sacerdotisas como esa, la dominante de la que conocemos en la historia es Pitia. Esto es de Stuart Rossiter y su libro acerca de Grecia, en el cual, él trata todo esto. Esta es una mujer de unos 50 años de edad, y ella es una médium, que se pone en contacto con espíritus demoniacos y todo mundo quiere conocer el futuro, y todo mundo quiere saber lo que viene, y todo mundo quiere conocer los secretos, y todo mundo quiere saber cómo es que las cosas van a salir, y quieren saber cómo deshacerse de sus problemas y demás y demás.

Y entonces, todo mundo quiere ir al oráculo de Delfos para que les de la verdad. Entonces es una religión muy popular, controlada claro por Satanás, dominada por demonios, quienes le hablan a esta médium y ella presenta esto. Ahora Rossiter, al describir esto, nos dice algunas cosas muy interesantes, alguien que va ahí, lo primero que hacen es hacer un sacrificio animal, puede ser una oveja, o una cabra, o un oso, o algún otro animal, presentan un sacrificio animal con unas cuantas sacerdotisas, que están ahí de pie, y evalúan los presagios en el sacrificio.

No sé cómo hacían eso, quizás tenía que ver con la manera en la que el animal se quemaba, o en la manera en la que la parte de adentro del animal se caía, algún tipo de presagio.

Si los presagios eran favorables en base a la evaluación del sacrificio, la persona entonces podía entrar al edificio, ninguna mujer jamás podía ser admitida en eso, únicamente los hombres, entonces el hombre entraba, digamos que los presagios eran buenos.

Y entonces aceptaban un sacrificio, entonces entra el hombre, él toma una tableta, y en esa tableta él escribe su petición.

Por cierto, los arqueólogos han escavado esa área, y han descubierto algunas de esas tabletas que todavía están intactas. Entonces, sabemos algo de lo que la gente estaba preguntando. Esa tableta entonces, conforme él espera en la fila, es su consideración para entregársela al oráculo y finalmente, si toda la fortuna sale bien, él es metido para ver al oráculo. Ella está sentada en un tripié, tres patas de bastante altura, por encima de un espacio enorme, del cual se eleva incienso, que tiene un aroma, y hay un humo denso, y ella está sentada sobre este espacio para responder a esta petición, antes de que ella pueda tomar su trono, ella tiene que comer hojas de laurel, y ella tiene que cumplir con algún tipo de ritual.

Y ella entonces, se sube ahí, y la petición es tomada y presentada. En respuesta a la petición, ella expresa algún tipo de balbuceo que no se puede entender, algún tipo de palabras demoniacas, y al lado de ella hay un poeta, que interpreta todo lo que ella dice en un hexámetro perfecto, lo cual es una forma poética. Y esa es la interpretación porque nadie entiende lo que ella está diciendo, y la persona entonces, oye un balbuceo muy oscuro, muy confuso en forma de poesía, por parte de este hombre que probablemente los deja más confundidos de lo que estaban cuando llegaron ahí, pero han tenido una experiencia estática, y se han encontrado con lo sobrenatural.

Ahora piense en eso, eso está al otro lado de la bahía de Corinto. Ahora en la iglesia de Corinto, y Satanás siempre falsifica algo que Dios hace. Si Dios tiene un don verdadero del lenguaje y un don verdadero de interpretación, y un don verdadero de profetizar y de hablar la palabra de Dios, y un don verdadero de profetizar, y un don verdadero de proclamar la palabra de Dios, entonces Satanás va a entrar, y se va a acercar lo más que pueda y falsificar todo eso. Y entonces usted tiene a algunas personas, que llegan a la asamblea corintia, y lo que están haciendo es un tipo de situaciones de médiums, del ocultismo, demoniacos.

Están presentando este mismo tipo de balbuceos que salieron del oráculo de Delfos, y ese mismo tipo de cosas proféticas oscuras, absurdas que están pasando por allá.

Y están haciéndolo supuestamente en el nombre de Cristo y la iglesia, algunas personas en la iglesia está operando con los dones verdaderos, y la gente en la iglesia no está evaluando de manera apropiada la situación, y lo que usted tiene en Corinto es una confusión absoluta.

Algunas personas de hecho, se están poniendo de pie, diciendo tener el don de lenguas, maldiciendo a Jesucristo, y recibiendo una palmada en la espalda por ello.

Debe ser de Dios porque es sobrenatural. Ahora ese es el trasfondo de primera de Corintios, cualquier persona que es totalmente ingenua, que viene al capítulo 14, y comienza a leer acerca de lenguas y profecía, y no tiene eso como trasfondo, Pablo está corrigiendo todo eso.

Entonces el asunto aquí en la iglesia corintia, no solo era que habían mujeres que estaban desfilando su sexualidad, sabemos que había sexo terrible en la iglesia corintia ¿no es cierto? una maldad sexual terrible. Pero aquí usted tiene algunas mujeres, que están viendo una religión en donde toda es mujeres, el asunto de Delfos, y diciendo hombre, deberíamos ser prominentes también en esta religión.

Entonces están empujándose así mismas para llegar a la prominencia al ponerse de pie, y hablando en estas expresiones de balbuceo incoherente, al ponerse de pie y dando sus profecías.

Entonces cuando llegamos a este capítulo, observe el versículo 26, él dice, ¿qué está pasándoles? Cuando se congregan cada uno de vosotros tiene un salmo, una doctrina, o enseñanza, o lengua, revelación, interpretación, que todo sea hecho decentemente y en orden, arreglen este desastre.

Y después él dice, no más de dos o tres personas en lenguas, nunca sin un intérprete, no dejen que los profetas hablen excepto dos o tres de ellos, y todo mundo evalúe lo que ellos dicen para ver si realmente conocen al Señor, si realmente hablan la verdad, corrijan esto, versículo 33, porque Dios no es el autor de ¿qué? de confusión.

Y después en el versículo 34 él dijo, las mujeres guarden silencio, ¿guarden silencio acerca de qué? bueno es obvio, guarden silencio, no hablen públicamente en la asamblea de la iglesia, ni en balbuceo estático, ni en profecía.

Entonces si vemos primera de Timoteo, vemos que las mujeres no deben predicar o enseñar, si vemos primera de Corintios 14:34 y 35, podemos concluir que las mujeres simplemente no deben hablar en lenguas, y las mujeres no deben dar profecías en la iglesia.

No deben proclamar en la iglesia ¿por qué? no se les permite, ¿por qué? deben estar bajo obediencia, ¿por qué? la ley de Dios dice eso.

Aquí viene, porque es impropio que las mujeres hablen en la iglesia.

No es indecente que las mujeres hablen, hablen todo lo que quieran, a menos de que estén usurpando la función de autoridad, a menos de que estén tomando el liderazgo en la iglesia, esto es tan claro

Entonces que estamos diciendo, cuando se congrega la iglesia las mujeres no deben predicar o enseñar, no deben proclamar la palabra de Dios, no deben hablar en balbuceo estático.  Obviamente el resumen de esas cosas es decir que la iglesia cuando se congrega debe escuchar de hombres, ese es simplemente lo que Dios ha establecido.

Pero lo que está detrás de esto que quiero que usted entienda es esto, esto no significa que una mujer nunca, bajo ninguna circunstancia puede hablar en un grupo de cristianos.

De lo que esto habla es de las mujeres que usurpan eso, que se elevan al lugar de la prominencia. Recuerde, Dios usó a María para hablar una palabra por él.

Dios usó a Débora y a Hulda, para hablar una palabra por él a hombres muy importantes.

Dios usó a Ana durante muchos años en el templo, hablando del Mesías venidero a cualquier persona que venía ahí. Entonces no hay razón para creer que en el momento correcto y en el lugar correcto, las mujeres no pueden hablar.

Cuando Pablo viajó en sus viajes, a lo largo del libro de los Hechos, dice que él llego a un área, a una iglesia, y él dialogó con ellos a partir de las Escrituras. Yo creo que habían hombres y mujeres, yo creo que las mujeres pueden hacer preguntas honestas, en un formato correcto, y respondidas por el apóstol Pablo.

Creo hubo un tiempo y un lugar, para que las mujeres hablaran y dieran un testimonio de alabanza del Señor. No creo que él ésta diciendo que ellas nunca pueden hacer eso, lo que él está diciendo es que no pueden colocarse en una posición de liderazgo en la iglesia, de tal manera que se convierten en las que dominan la iglesia con su autoridad, y su enseñanza, y sus dones.

Hay un lugar claro cuando es el ambiente correcto, y pedimos que hagan preguntas, en donde una mujer tiene todo derecho de hacer una pregunta, en un espíritu correcto, así como un hombre. Hay un tiempo cuando pedimos que se ofrezca alabanza a Dios cuando una mujer tiene todo derecho de alabar a Dios, así como cualquier otra persona.

Ahí es cuando el predicador o maestro desvía la responsabilidad de la comunicación a su congregación y le dice, quiero oír de ustedes, pero ese no fue el asunto aquí, el asunto aquí fue interrupción, el asunto aquí fue usurpación.

Ese es un asunto diferente, entonces, entendemos lo que él está diciendo.

Ahora regresemos a 1ra de Corintios 11, porque no podemos entender todo este panorama, sin entender este pasaje. Por cierto, en el capítulo 14 él dice, que no hagan eso, que es absolutamente impensable, porque él dice en el versículo 36, ¿qué? ¿vino la palabra de Dios de ustedes o vino a ustedes únicamente? En otras palabras, él dice, si ustedes desafían esto, nos están diciendo que son el originador de la palabra de Dios, ¿van a decidir cómo debe ser hecho? ¿Quizás únicamente fue escrita para ustedes o para torcerla como ustedes quisieran?

Es ridículo para él ¿Qué? ¿escribiste tú la Biblia? Ustedes que quieren ejercer autoridad en la iglesia, ustedes que quieren hablar y proclamar y ser los predicadores, maestros, y los que profetizan, y los que hablan en lenguas y todo eso.

Simplemente es ridículo, simplemente es absurdo imaginar que usted puede torcer las Escrituras, que usted puede hacerlo como a usted le agrade. Y regresando a 1ra de Corintios capítulo 11, versículo 2 él dice, ‘os alabo hermanos porque me recuerdan en todas las cosas y me recuerdan, y guardan las ordenanzas como yo se las entregué’.

Con frecuencia, nos quedamos con la idea de que toda persona en Corinto era corrupta, pero este versículo nos dice que no es así. Hubo un gran numero ahí que no lo era, y él dice, yo sé que me recuerdan en todas las cosas, y guardan los mandamientos u ordenanzas de la manera en la que se las entregue.

Pero hay algo que necesitan saber. Ahora recuerde esto es Corinto, en medio de Corinto había un templo afrodita, mil prostitutas sacerdotisas, con las cabezas descubiertas, y expuestas, y su cabello corto, desfilando su sexualidad. Tratando de atraer a hombres para que se involucraran en actos sexuales en el templo, colocado ahí en la parte de arriba de Corinto, en la cima del monte afuera de Corinto, estaba este templo grande.

Y estas mujeres, de nuevo, desfilando su liberación, desfilando su sexualidad, había una actitud entera muy parecida a la de Éfeso.

Entonces él dice, yo sé que ustedes me obedecen, yo sé que ustedes se acuerdan de lo que dije, pero quiero decirles esto, tienen que reconocer que la cabeza de todo hombre es Cristo, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios, tienen que entender una cosa, las mujeres son colocadas en un lugar de sumisión a los hombres, simplemente así es. Y de nuevo le recuerdo, eso no es para decir que las mujeres no pueden hablar, no es para decir que las mujeres no pueden orar, es para entender como un objetivo clave, que el hombre es la cabeza de la mujer.

Ahora observe de nuevo el versículo 3, nadie discute por esto, la cabeza de todo hombre es Cristo.

¿Conoce usted alguien que no creo eso? ¿conoce usted a alguien que tiene una especie de liberación del cristiano que demande igualdad con Cristo? ¿ alguien que anda por todo lados diciendo quiero ser igual con Cristo de lo contrario olvídalo? No. Y todo mundo entiende que Dios es la cabeza de Cristo, Cristo viene en sujeción a su Padre, se convierte en un siervo, adoptó la forma de un siervo, humildad y todo eso, Filipenses 2, la kenosis.

Entonces ¿porque debatimos acerca del hecho de que el hombre es la cabeza de la mujer, eso es simplemente básico?

Entonces permítame darle un detalle cultural. En Corinto la mujer como costumbre se cubría la cabeza, así era como una mujer identificaba su humildad.  

Así es como ella se escondía como si dijera, no estoy disponible, pertenezco a un hombre.

Y esa era su modestia, ese era su feminidad. Así es como ella se conducía, y así es como ella se arreglaba para demostrar su feminidad. En la sociedad corintia los hombres no se cubrían la cabeza, sus cabezas estaban descubiertas, sus rostros abiertos, y eso como la marca de masculinidad. De alguna manera en la iglesia corintia, estas cosas se estaban invirtiendo, y las mujeres estaban orando y hablando la palabra de Dios con sus cabezas descubiertas.

De hecho, en cierta manera, identificándose con las prostitutas y el movimiento de liberación de mujeres, y los hombres quizás de algún trasfondo judío o algo así, se estaban cubriendo sus cabezas y orando, la gente los estaba viendo y diciendo son afeminados.

Entonces él dice en el versículo 4, miren todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza, ¿Qué están haciendo? No hagan eso.

¿Por qué? dice usted, ¿quieres decir que es un pecado colocarte algo en tu cabeza cuando oras? No, no, a menos de que tu cultura perciba eso como algo que es femenino.

Y el punto ahí, era que, si un hombre se cubría así mismo, estaba actuando como una mujer, los hombres no hacían eso, versículo 5, pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza, porque lo mismo es que si se hubiese rapado, bien podría destruir toda su feminidad, verse como una prostituta, o alguna persona liberada, versículo 7, porque el varón no debe cubrirse la cabeza.

Como puede ver en su sociedad, eso dice algo, entonces Pablo está diciendo esto, ahora escuche con atención, observa tu sociedad e identifica los símbolos.

¿Cuáles son los símbolos de la feminidad en nuestra sociedad? ¿Cuáles son los símbolos de masculinidad? E identifícate con ellos sino violan las Escrituras, sino violan el diseño de Dios para la moralidad. Entonces adhiérete a esos símbolos, porque eso le dice algo a tu sociedad, escuche, inclusive esta sociedad en la actualidad todavía sabe cuándo una mujer se ve como una mujer, hay símbolos en nuestra sociedad para la feminidad. Y usted sabe también como yo, que usted puede ver una mujer que obviamente ha adaptado los símbolos de feminidad y se ve como una mujer, y usted puede ver otra mujer, que se ve como si se está revelando en contra de todo lo que la feminidad significa.

¿No pueden identificar esa diferencia? Claro que puede, porque inclusive nuestra sociedad tiene símbolos, toda sociedad los tiene, nuestra sociedad tiene símbolos de masculinidad. Usted puede ver un hombre, y por la manera en la que él se ve y se conduce a sí mismo y se viste, usted puede decir, ahora ese hombre es un hombre, y usted puede ver a otro hombre, y usted tiene la impresión de que este hombre realmente es muy femenino, porque él está negando los símbolos de masculinidad. Y él está comunicando un mensaje invertido, pervertido.Entonces eso es todo lo que él le está diciendo a los corintios. Miren, cuando se conducen como cristianos, háganlo de tal manera que se adhiere a la percepción de su cultura, para que ellos entiendan.

Y más adelante en el versículo 14, inclusive la naturaleza ha provisto una analogía para el símbolo de cubrirse la cabeza, al darle a las mujeres cabello que crece más rápido, como una cubierta especial que Dios les dio. Las mujeres entonces, deben estar en una función de sumisión como las que están bajo la cabeza de los hombres. Ahora la gente dice, acerca del versículo 5, ahora espere un minuto, aquí hay mujeres orando y profetizando, ¿acaso eso no es en la iglesia? Bueno no lo dice.

Permítame mostrarle algo, creo que simplemente está hablando de cosas generales, no creo que está hablando de la adoración formal de la iglesia, la congregación de la iglesia.

Y dice usted ¿por qué no lo crees? Vaya al versículo 18, y está es realmente la primera vez que él se mete en asuntos de la iglesia.

Observe lo que dice, pues en primer lugar, ¿qué es eso de nuevo?, literalmente, en el griego, en primer lugar, lo cual significa que si este es el primer lugar, no hay ningún lugar antes de esto, si esto es en primer lugar, realmente no hay nada más relacionado con lo que va a explicar.

Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, quiero decirle que nadie se ha congregado en la iglesia hasta ese versículo.

En primer lugar, cuando os reunís como iglesia, quiero que arreglen estas divisiones. Entonces previo a esto, él no ha estado hablando de la adoración de la iglesia, entonces las mujeres a quienes se les permite orar o profetizar con su cabeza cubierta, no están haciendo eso en la iglesia, están haciendo eso en otro lugar fuera de ese lugar de adoración, constituido apropiadamente, ese lugar de adoración de la iglesia.

El no entra a describir la iglesia hasta el versículo 18. Entonces aquí él, simplemente está diciendo en general, quizás es en un grupo en una casa, quizás es en un estudio bíblico, quizás es un tipo de oración, quizás es cuando se reúnen como familia entorno a la mesa.

Quizás es cuando varias familias se reúnen. Cuando ustedes como cristianos se reúnen, sea cual sea el lugar, ustedes mujeres, mantengan el decoro de la sumisión, y ustedes hombres, mantengan el decoro de ser la cabeza. Y después más adelante, él llega a la iglesia, cuando se congrega en su asamblea formal.

Entonces, el permitir que una mujer ore y profetice en el versículo 5, no revierte lo que Pablo dice en primera de Timoteo, claro que una mujer debe orar, claro que ella debe proclamar la palabra de Dios, cada vez que ella tiene una oportunidad, pero no cuando se le da el título de maestro oficial, oración de la iglesia.

Cuando la iglesia se congrega para adorar, y ciertamente no como una intrusa en la adoración de la iglesia, esto es muy importante. Entonces en el versículo 3 él dice, juzgad vosotros mismos, simplemente juzgad vosotros mismos, vean el símbolo y tomen una decisión, ¿es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? Y ustedes saben que en su sociedad van a decir no, entonces síganla la costumbre.

El resumen de lo que él dice es esto, si una mujer está cubierta cuando ella ora o habla la palabra de Dios, ella da testimonio de su feminidad, ella firma su función, ella refleja la cubierta protectora de su marido sobre ella, ella protege la relación que ella tiene con su marido, ella no se revela, ella sabe que el cielo se agrada.

Versículo 10,  inclusive los ángeles están viendo, ella está reconociendo lo que los versículos 7 en adelante dicen y esto es tan importante, el hombre es la imagen y gloria de Dios, y la mujer es la gloria del hombre. Hombres, es un versículo que simplemente manda a la gente de la liberación de las mujeres al espacio.

Entonces el hombre, en un sentido es el sol, y la mujer es la luna que refleja la luz del sol. El hombre es el representante del dominio glorioso y el liderazgo de Dios, y la mujer es la representante del que sigue, la mujer es la gloria del hombre. Dios pudo haberlos creado juntos, él pudo haber dicho hombre, mujer, y habrían estado ahí, y El habría dicho, son iguales, salgan y vean quien gana.

El no hizo eso ¿y por qué queremos pelear contra eso? Ella fue tomada del hombre, versículo 8, el hombre no es de la mujer, sino la mujer del hombre. Usted habla de qué vino primero ¿la gallina o el huevo? El hombre vino primero, en este caso el hombre, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. Ahora, ¿por qué no queremos aceptar esto? permítame decirle cual es la filosofía que está detrás de esto, muy simple. Dios ha diseñado toda la vida humana en términos de esta palabra clave, relaciones.  Muy bien, todo depende de relaciones, familia, padres y madres e hijos, maridos y esposas.

Todo mundo tiene su relación y dentro de esas relaciones hay funciones diferentes, ¿no es así?

Muy bien, en nuestra cultura y nuestra sociedad la palabra no es relación, la palabra es individualidad, yo quiero mis derechos, yo quiero hacer lo que quiero, si encajas en mi vida por un tiempo puedes entrar, en cuanto no me gusta lo que estás haciendo, te vas.

Matrimonio, divorcio, matrimonio, divorcio, vive con alguien, sea lo que sea, todo mundo está viviendo para sí mismo. La familia está siendo desintegrada, simplemente es un grupo de palos todos viviendo uno al lado del otro, y en una sociedad en donde las relaciones como un concepto de vida, se pierden y son reemplazadas por individualidad porque no todo el mundo tiene derechos iguales y funciones iguales, ¿lo ve?

Entonces ¿qué hace Satanás para atacar la función de las mujeres? Él ataca el concepto entero de la familia, devasta, destruye la familia. Y en la devastación y destrucción de la familia, lo único que le queda es un grupo de individuos, que ven al mundo entero por sus propios ojos y ven únicamente su propia individualidad y gritan por sus derechos.

Eso es todo el meollo, pero la iglesia es un organismo, y la familia es una organismo, y las relaciones de la familia llevan a la iglesia ese mismo tipo de actitud.

El movimiento feminista no es nada más que la raza humana siendo definida como un grupo de individuos que no tienen relación entre sí y todos están demandando sus propios derechos. Esa es la gran mentira de Satanás.

Ahora le voy a decir con honestidad, usted quizá no esté de acuerdo con lo que Pablo dice, quizás usted no le guste lo que él dijo, pero lo dijo y es obvio lo que él dijo.

Dice usted bueno, ahora ¿cuándo es que las mujeres pueden profetizar? Cada vez que usted quiera hablar la palabra de Dios, háblela. Cada vez que usted quiera y en cualquier lugar, pero no trate de apoderarse de la iglesia, no trate de entrar en el territorio en el que a usted no se le permite entrar. Una mujer puede hablar la verdad, Ana la habló, María cuando ella presento su Magnificat, en el anuncio del nacimiento de Cristo, proclamó la palabra de Dios y nadie más modeló la virtud de la feminidad como ella.

Escuchen mujeres, oro a Dios por que proclamen la verdad una y otra vez mientras vivan.  Dicen, ¿qué hay de un estudio bíblico? ¿podemos compartir lo que vemos? Claro, claro, en el ambiente correcto, cuando eso les es dado a ustedes. Cuando el liderazgo dice si, si, queremos oír de ti, comparte lo que el Espíritu de Dios está haciendo, ofrece alabanza a Dios, Si, dices ¿qué acerca de orar, pueden las mujeres orar? Qué tal si hay hombres ahí ¿puede la mujer todavía orar? Observe Lucas, vea Hechos 1. En Hechos capítulo 1 tenemos una reunión de oración, versículo 13, vinieron, vinieron en Jerusalén, del monte de los Olivos, y subieron al aposento alto, y ahí estaban Pedro, Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomas, Bartolomé, Mateo, Jacobo el hijo de Alfeo, Simón el zelote y Judas el hijo de Jacobo.

Esto es lo que quedo después de Judas, claro, quien  es llamado Iscariote, ya se fue, aquí están los discípulos que quedan. Ahora observe el versículo 14, todos ellos continuaron unánimes ¿en qué, que estaban haciendo allá arriba? En oración y suplica, observe esto, con las mujeres, y María, la madre de Jesús y con sus hermanos.

¿Pueden las mujeres reunirse con hombres y tener una reunión de oración?

Claro, hay una aquí, e involucró a los once discípulos, a muchas mujeres, incluyendo a María y algunas otras personas. De hecho ¿cuantos estuvieron ahí en ese aposento alto, 120 no es cierto?

Tuvieron una reunión de oración.

Hay un tiempo y lugar para que las mujeres proclamen la palabra de Dios, hay un tiempo y lugar para que una mujer ore, hay un tiempo y lugar cuando se le pide que una mujer comparta una pregunta.

El punto de todas estas cosas es esto, usted regresa a 1ra de Timoteo de nuevo, y es muy obvio lo que él quiere decir cuando él dice, la mujer aprende en silencio, él está hablando en la congregación oficial de la iglesia.

Y él quiere decir su silencio, en el sentido de que no permito a una mujer enseñar.

Y lo que le mostrare próxima, es que esa frase, una mujer enseñar, literalmente en el griego debería ser traducida, no permito que haya una mujer maestro, como una función oficial continua. Simplemente eso es coherente, con el Antiguo Testamento, en donde no hubo mujeres reyes, ni mujeres profetas, ni mujeres sacerdotes, ni escritores de la Biblia mujeres. En el Nuevo Testamento ni profetas mujeres, en el sentido continuo del Nuevo Testamento del profeta. No hubo evangelistas mujeres, no hubo mujeres pastores maestros, no hubo ancianos mujeres, no hay escritores mujeres de la Biblia.

Entonces ¿por qué estamos preocupados cuando la iglesia sigue con el mismo patrón, cuando llegamos al orden de la adoración de la iglesia?

Esa responsabilidad del ser el predicador, el maestro, el que habla por Dios, el que guía en oración, como vimos en el versículo 8, en donde dice, mando que los hombres oren, el que guía la congregación ante el trono de Dios. Esto es una función dada a los hombres.

Dice usted, bueno ahora ¿por qué es que Dios le dio todas las cosas buenas a los hombres y nos deja a los mujeres simplemente sentadas aquí escuchando en silencio? ¿Quiere saber una cosa? nosotros tenemos la parte fácil, dice usted bueno ¿dónde está el equilibrio?

Venga la próxima semana, es exactamente en lo que voy a entrar, y es exactamente en lo que quería entrar hoy, pero no pude llegar ahí, simplemente no puedo ir lo suficientemente rápido.

Inclinémonos en oración.

Padre, cuan agradecidos estamos, cuan agradecimos estamos por tu palabra. Cuan agradecidos estamos por su claridad. Entendemos lo que pides de nosotros como hombres y mujeres. Ayúdanos Señor a no estar buscando el palillo en el ojo de alguien más, hasta que hallamos sacado la viga de nuestro propio ojo. Ayúdame a mí, como hombre y al resto de los hombres de esta congregación, a no estar culpando a las mujeres hasta que nos convirtamos en la cabeza que debemos ser. Ayúdanos a no estar criticando a otros, hasta que hallamos examinado nuestros propios corazones, y si somos la cabeza de la mujer como Cristo es la cabeza de nosotros y Dios es la cabeza de Cristo.

Entonces ayúdanos a actuar de una manera coherente con eso. Padre que los hombres de esta iglesia sean los hombres como los hombres deben ser, proveyendo liderazgo y dirección espiritual, asumiendo la responsabilidad de proveer, sustentando y cuidando a sus esposas. Protegiéndolas y salvándolas del peligro y el daño, alentándolas, y apoyándolas, y fortaleciéndolas en su vida espiritual. Y Señor que las mujeres sean mujeres, que ellas lleven toda la gracia y la belleza y la hermosura de la feminidad. Que ellas disfruten de todo el privilegio espiritual, la promesa, bendición, instrucción, que ellas estén en la línea frontal en la oración, en la línea frontal al hablar, al proclamar la palabra de verdad.

Y entender que en esa función que está diseñada para ellas, hay satisfacción completa.

Te damos gracias porque tú le has dado a la iglesia maestros hombres, hombres piadosos, que pueden estar en lugar de Cristo como sus representantes, reflejando su gloria ante la congregación. Oramos porque siempre seamos fieles a ese diseño, para que podamos ver que el lugar de los hombres está en el liderazgo oficial de la iglesia, la enseñanza, la predicación, la oración, la toma de decisiones, la autoridad de guiar a la iglesia.

Y que la función de las mujeres es aprender todo lo que puedan, y venir al lado de ellos en sumisión, para que ellas puedan estar preparadas para esa tarea profunda y de un impacto grande, que es de ellas, dentro del hogar, como veremos en nuestro próximo estudio juntos.

Y Señor que la combinación de los hombres que guían en la iglesia y las mujeres que influencian de manera poderosa y profunda y de por vida en el hogar, produzca una simiente piadosa para la alabanza y la gloria del salvador y las generaciones venideras.

  

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