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Como ustedes saben estamos estudiando Segunda de Timoteo capítulo 2, en los versículos 8 al 13.

Quiero recordarle brevemente, para ayudar a aquellos que no han estado con nosotros en nuestro estudio, que Pablo está escribiendo esta su última epístola a su hijo en la fe, Timoteo. Timoteo ha llegado aparentemente a un punto bajo en su vida espiritual y ministerio. Él está en peligro de avergonzarse del Señor y avergonzarse de Pablo. Él no está usando su don como debiera. Él está sintiendo la presión de la persecución por parte de los ancianos de la Iglesia en Éfeso, quienes han dejado la fe y a quienes él está tratando de corregir. Y él también está sintiendo algo de enemistad y rechazo por parte de la congregación en la Iglesia en Éfeso, porque están viviendo en impiedad y él debe corregirlos. Él definitivamente siente el calor del imperio romano conforme entra a perseguir a los cristianos.

Pablo, quien le escribe, está en la cárcel en el momento de su escritura y espera ejecución. Timoteo sabe que podría enfrentar eso. El ministerio no ha sido fácil. Timoteo es joven, él es naturalmente tímido. Él tiene sus propios pecados con qué lidiar. Él tiende a ser un poco débil en algunas áreas de defender la fe contra cierta filosofía sofisticada. Entonces él realmente está luchando. Sería un tiempo en su vida en el que está buscando empatía. Un tiempo en el que está acurrucándose en un rincón y esperando que alguien venga al rincón y le ayude, le dé una bebida fría, le dé algunas palmadas y se esfuerce por elevar su sentido de dignidad. Es un tiempo en su vida en el que él se está lamiendo sus heridas. Podría haber un poco de mentalidad de pobre de mí inclusive, autocompasión que quizás habrían abrumado a Timoteo debido a la dificultad.

Y en esa situación él es confrontado por el apóstol Pablo quien no le da empatía en absoluto, sino que más bien le da fortaleza, él le dice: “de hecho lo que necesitas Timoteo no es empatía. Para la dificultad de tu situación lo que necesitas es fortaleza para la dificultad de tu situación.” Y esta no es la primera vez en la que una infusión de fortaleza a un siervo que está decayendo se ha llevado a cabo. De hecho conforme me sentaba y pensaba en eso, me acordé de un pasaje maravilloso en las escrituras de Jeremías, el cual es un muy buen paralelo.

Entonces comencemos a ver Jeremías capítulo 11. Para darle un poco de trasfondo de Jeremías, Jeremías sin duda alguna fue la personalidad más grande religiosa y justa en Israel de su época. Él fue el ejemplo supremo de piedad en su época. Él no tuvo una vida fácil. Él habría sido una publicidad muy pobre para el Evangelio de la Prosperidad. Su vida entera era una vida de tristeza y dolor y persecución. Él era una persona única. Él nació como sacerdote, pero fue llamado a ser profeta. Sus sufrimientos eran más incisivos y dolorosos y más duraderos que los de cualquier otro profeta del Antiguo Testamento. Su vida podría haber sido caracterizada realmente como un martirio largo. Y de hecho si Dios no lo hubiera liberado, en el texto de Jeremías dice esto, él habría muerto una y otra vez, quizás mil veces habría muerto. Entonces era tan odiado, tan menospreciado y rechazado por la gente a la que le habló. Él ministró por unos 40 años y los 40 años fueron de tristeza. El pueblo era apóstata, no quería nada que ver con su mensaje confrontador y condenador que los llamaba a la santidad, y los llamaba al arrepentimiento. No querían oírlo, no querían escucharlo, querían callar a Jeremías. En ocasiones él se sentía como si Dios lo hubiera abandonado. Él maldijo el día en el que nació debido a la tristeza interminable e inmitigada que llevaba.

Uno de los reyes que reinó durante su ministerio como profeta es Joaquín, se enojó tanto con lo que dijo que tomó el rollo de la profecía de Jeremías, lo cortó en pedazos y después lo quemó. Jeremías se volvió un fugitivo de la ira del rey. Jeremías de última terminó encarcelado. Él tuvo mucha más oposición a nivel acumulativa que cualquier otro profeta del Antiguo Testamento. Él sufrió mucho y parte de esto se debió al hecho de que su mensaje siempre fue un mensaje de compromiso incondicional con Dios. Él no enfatizó nada más que abandono total al servicio de Jehová, una rendición total. Y debido a eso en última la tradición nos dice que fue apedreado hasta la muerte. Él enfrentó persecución sobre persecución, sufrimiento, dolor. Él soportó pruebas increíbles, él soportó rechazo, él tuvo tristeza todo el tiempo de tal manera que se llegó a conocer y todavía se conoce como el profeta llorón. En su profecía él habla acerca de cómo él deseaba que sus ojos fueran como fuente para que pudieran derramar agua al llorar por la destrucción de su pueblo quienes estaban enfrentando el juicio de Dios.

Al llegar al capítulo 11 y al final del capítulo, una de las muchas tristezas en la vida de Jeremías se lleva a cabo. Él originalmente era de una ciudad de Anatot, y ahora leemos en el versículo 21 que los hombres de la ciudad de dónde venían sus propios amigos, sus propios amigos conocidos, aquellos que fueron parte de su vida, estaban buscando su vida y estaban diciendo no profetices en el nombre de Jehová para que no mueras en nuestras manos. En otras palabras, los propios vecinos de Jeremías estaban diciendo si no dejas esta profecía condenadora vamos a quitarte la vida, te vamos a matar. Y entonces aquí está Jeremías, justo, piadoso, virtuoso, fiel en proclamar la verdad y nunca aliviado de una vida incesante de pruebas y sufrimiento y persecución. Y ahora cuando llega al punto en el que inclusive el pueblo, la gente de su propia ciudad buscan su vida si no guarda silencio en su mensaje. Él ya ha recibido todo lo que puede recibir y clama al Señor y su oración es registrada en los primeros cuatro versículos del capítulo 12. Y escuche lo que dice: “Justo eres tú Oh, Jehová para que traiga mi caso ante ti.” Ahora él va al Señor reconociendo que Dios hace lo correcto y dice: “quiero traer mi caso ante ti, tú eres un Dios justo.” De hecho él dice: “Yo discutiré asuntos de justicia contigo. Quiero hablar de lo que es justo Dios.” Y la actitud que se encuentra detrás de esto es, lo que me está pasando francamente no es justo ¿por qué el camino del impío ha prosperado? ¿Por qué todos aquellos que tratan de manera impía están cómodos? ¿Por qué todos los impíos disfrutan de una vida cómoda y yo soy tan fiel y mi vida está tan llena de sufrimiento? Simplemente no encaja, tú eres un Dios justo. Y entonces en un sentido él llega corriendo a las puertas del cielo con una familiaridad santa. Él no está acusando a Dios de nada, él simplemente está hablando con Dios. Él está preocupado porque los impíos están prosperando y en contraste a eso él le dice a Dios acerca de su propio corazón, versículo 3: “¿pero tú me has conocido Jehová? ¿tú me ves y tú examinas la actitud de mi corazón hacia ti? ¿tú conoces la diferencia entre lo que soy y lo que ellos son? ¿Y cómo es que ellos prosperan y yo en un, sentido perezco? Tú conoces mi corazón y tú conoces, tú sabes que no soy un hipócrita, mientras que ellos tratan en impiedad como él dijo en el versículo 1 y versículo 2: “Tú los plantaste. Ellos echaron raíces, ellos crecen, ellos inclusive han producido fruto. Tú estás cerca de sus labios, pero lejos de sus mentes. Yo soy verdadero y ellos falsos. Yo soy genuino y ellos hipócritas, pero yo estoy sufriendo y ellos están prosperando.” Él realmente está bajo el dolor de su persecución, él está soportando con gran dificultad y él quiere que Dios le dé algo de empatía.

Los impíos, versículo 4 dice inclusive se están burlando de Dios. Jeremías dice: “por cuánto tiempo la tierra va a llorar y la vegetación del campo va a secarse por la impiedad de aquellos que moran en ella. Los animales y las aves han sido quitados porque los hombres han dicho Él no vera nuestro fin. En otras palabras se están burlando de Dios. Podemos hacer lo que queramos, podemos devastar esta tierra, podemos actuar como queramos, Dios nunca va a ver el fin de esto. En otras palabras está negando la omnisciencia de Dios, que Él conoce todo, se están burlando de Dios.

Entonces Jeremías dice: “Señor ¿cómo puedes lidiar con estos impíos, hipócritas que se burlan y les permites prosperar, mientras que yo estoy en una condición incesante de sufrimiento?” Y francamente esa no es una pregunta que no se ha preguntado desde hace mucho tiempo por aquellos que sirven al Señor Dios y han soportado el mismo tipo de incongruencia aparente – digo – creo que han habido ocasiones en mi vida cuando les confieso que he hecho la misma pregunta al Señor ¿por qué siempre parezco estar luchando con cosas y otras personas parecen tener tan pocas luchas? ¿Por qué es que otros no son perseguidos, mientras que los que predicamos la verdad somos acusados de todo tipo de cosas que no son verdad? – Digo – es algo pequeño comparado con lo que Jeremías soportó, pero cualquier siervo de Dios quien enfrenta cualquier punto bajo de sufrimiento en un periodo prolongado de tiempo, va a clamar a Dios en una oración no diferente a esta: “¿Señor cómo es que esto encaja con tu justicia?” Entonces Jeremías quiere algo de empatía, él está en cierta manera pidiéndola. Él está impacientándose. A él le gustaría que su sufrimiento terminara y a él le gustaría que las cosas fueran invertidas.

La respuesta de Dios es muy interesante. Dios no le da empatía, de hecho lo opuesto, de hecho Dios le dice: “¿tú crees que has sufrido? No has visto nada todavía.” Simplemente lo opuesto de que él quería oír. Observe el versículo 5, él acababa de decir: “deberías matar a todos estos impíos.” Y al final del 3: “deberías prepararlos para el día de la ira,” pero por otro lado ve el versículo 5, Dios dice, y debería encerrar en un círculo los versículos 5 y 6, son fascinantes, pueden subrayarlos. “Si has corrido con los que van a pie y te han cansado, ¿cómo entonces puedes competir con los caballos?” ¡Qué afirmación! Dices, “¿qué le está diciendo?” Aquí está el pobre profeta golpeado, sufriendo, quien se mete arrastrándose en un momento de meditación silenciosa y clama a Dios y dice: “ya no puedo seguir con esto. Tengo un corazón puro, estoy viviendo para tu gloria. Estoy tratando de hacerlo bien, estoy predicando la verdad y literalmente estoy siendo matado todo el día.

Y para tomar terminología Paulina por otro lado “los injustos que te odian, que usan tu nombre, están cercanos a tus labios, pero no les importas en absoluto. Son hipócritas y deberían ser matados como animales sacrificiales en un día de carnicería y están prosperando por todos lados. Señor estoy llegando a un punto de impaciencia ¿qué tal si me das un poco de empatía?” Y la respuesta del Señor es: “Oye, si no puedes correr con los hombres que van a pie y no cansarte ¿qué vas a hacer cuando tengas que correr con los caballos?” En otras palabras Jeremías en lugar de estar tan consumido por este esfuerzo en particular, más vale que te des cuenta de que lo peor está aún por venir. Solo estás corriendo con los hombres que van a pie ahora.

No sé cómo seria, nunca he tratado de competir en una carrera con un caballo. He corrido con muchos seres humanos en mi vida, pero nunca he tratado de correr con un caballo, pero me acuerdo ver en la televisión en una ocasión a un hombre que pensó que podía correr con un caballo y ganar. Ese hombre fue un necio. Y eso es esencialmente lo que está detrás de esta imagen aquí. “Jeremías si no puedes enfrentar la dificultad de correr con los hombres que van a pie ¿qué vas a hacer cuando traiga yo a los caballos y te haga correr con ellos?” La idea es que se va a poner peor.

Lo que Jeremías necesita no es empatía, lo que necesita es más ¿qué? Fortaleza, más fortaleza. Y después él le dice también en el versículo 5: “Si te caes en una tierra de paz ¿cómo te va a ir en el espino del Jordán?” Eso es fascinante. Ahí junto al río Jordán en tiempos antiguos a lo largo de la historia, antes de que pasara lo que hemos visto a lo largo de la historia que básicamente ha deforestado la tierra. Ahí en el río Jordán había muchos arbustos, era el lugar en donde las bestias salvajes se ocupaban a sí mismas y vivían. Y lo que él le está diciendo a Jeremías es: “mira, si no puedes estar de pie y ser fuerte en una tierra de paz ¿qué vas a hacer cuando estés en un jungla? metafóricamente ¿Qué vas a hacer cuando entres ahí en medio de los arbustos con las bestias salvajes? Todavía no has visto nada, apenas estás aprendiendo a soportar. ¡Hombre qué afirmación! pero esa es una gran instrucción para nosotros y él está hablando de hermanos en la casa y aquellos que están cerca de él que están lidiando de manera pecaminosa con él, clamando contra él. En otras palabras, las personas más cercanas a ti te rechazan y te odian y si no puedes enfrentar eso, nunca podrás enfrentar lo que está por venir. En lugar de empatía, él recibe un llamado a la fortaleza. Y eso es precisamente lo que Pablo está haciendo.

Ahora regresemos a Segunda de Timoteo. Timoteo en cierta manera está debilitándose bajo la presión y Pablo le está diciendo, tomando el concepto de Jeremías: “oye Timoteo si no puedes correr con los hombres que van a pie, ¿qué vas a hacer cuando vengan los caballos? Si no puedes estar de pie en una tierra de paz antes de que el calor realmente se ponga difícil ¿qué vas a hacer cuando estés en medio de los arbustos con las bestias salvajes? Esto es un llamado a la fortaleza a un joven que no es diferente de un Jeremías, un vocero para Dios en un tiempo de problemas.

Timoteo está enfrentando pruebas, él está enfrentando persecución y él está acobardándose como Jeremías se acobardó y él quiere que le den palmadas y él quiere empatía. Y en lugar de esto el apóstol Pablo lo llama a la fortaleza, él lo llama a la valentía, él lo llama a no avergonzarse, él lo llama a comprometerse de manera apropiada. A ser un soldado y un atleta y un granjero que trabaja duro. Él lo llama a enseñar la palabra de Dios sin importar lo que suceda. Y aquí en los versículos 8 al 13, él le da los motivos que yacen detrás de cumplir con ese llamado.

Estaba leyendo un sermón por Hugh Black que fue uno de los grandes predicadores escoceses del siglo pasado. Él estaba viendo la Iglesia en su sermón y viendo su sufrimiento y él escribió esto y cito: “La Iglesia de Cristo ha sobrevivido a través de su poder para soportar. Ella estuvo dispuesta a entregar cualquier cosa por ser fiel. Estuvo entregada a entregar su sangre como agua para poder echar raíces. La semilla de la mostaza plantada con lágrimas y regada con sangre soportó el riesgo de toda tormenta, se aferró tenazmente a la tierra, entrelazó sus raíces debajo de las rocas, levantó su cabeza un poco más alta y esparció sus ramas un poco más. Y cuando la tempestad vino, se aferró por su propia vida y nunca titubeó, nunca descansó en la tarea divina de crecer y al final se volvió el árbol más grande de todos, proveyendo refugio a las aves del aire en sus ramas amplias. Así es el Reino del Cielo,” dice Black, es una parábola verdadera de la Iglesia. Ella conquistó la violencia no por la violencia sino por la virtud. Ella venció la fuerza no por la fuerza, sino por la paciencia. Los hijos de ella estuvieron listos para morir, para morir diariamente. A ellos no solo se les concedió el creer en Cristo, sino también sufrir por su causa. Filipenses 1:29: “ellos no fueron aplastados cuando los perseguidores de ellos pensaron que los habían esparcido como tamo, resultó que se habían esparcidos como la semilla. El poder omnipotente de Roma fue impotente ante una resolución como esa. La batalla no las barracas es el lugar para producir soldados. La Iglesia enfrentó al imperio y lo quebrantó durante el mero poder de soportar. Ella estuvo dispuesta a sufrir y a sufrir y a sufrir y después a conquistar,” fin de la cita.

Esparcida como tamo pero terminó ser semilla. Ustedes están aquí el día de hoy porque hubo creyentes que estuvieron dispuestos a soportar y han soportado y soportado y soportado y soportado a lo largo de todos siglos. Y soportan inclusive el día de hoy. Estaba leyendo ayer acerca de la Iglesia en Rumania. El presidente de Rumania, Nicolae Ceausescu, quien encabeza el gobierno comunista estaba siendo presentado en este artículo y decía que el gobierno comunista rumano viola virtualmente toda área de los derechos humanos. Creyentes religiosos, particularmente evangélicos, son los objetos de abuso. Las iglesias han sido aplastadas, las biblias han sido confiscadas y se han convertido en papel higiénico. A los creyentes no se les permite evangelizar y a algunos grupos no se les permite reunirse. Los activistas religiosos han sido encarcelados, golpeados, torturados y aun así la Iglesia continua porque hay esas personas piadosas que van a soportar cualquier cosa. Ellos pueden correr con los hombres que van a pie, pueden correr con los caballos. Ellos permanecen fieles en el día de la paz y en la tierra de paz y pueden sobrevivir en los arbustos del Jordán y es sobre ese tipo de gente que Cristo ha edificado du Iglesia. El resto van caminando junto a ellos para beneficiarse del sacrificio de los pocos. Claro que Jesús estableció el ejemplo original de ese tipo de devoción.

“Considerad aquel,” el escritor de Hebreos dice en Hebreos 12:3: “quien soportó tal hostilidad por parte de los pecadores en contra de sí mismo para que no os canséis y desfallezcáis,” porque no habéis resistido al punto de sangre en su lucha contra el pecado. Considerar a Cristo y lo que El soportó sin cansarse antes de que ustedes se cansen en la batalla. Gracias a Dios por una Iglesia valiente. Gracias a Dios por aquellos que están dispuestos a entender lo que significa ser un discípulo, que ser un discípulo es como dijo Jesús, dejar todo, enfrentar persecución.

En Mateo capítulo 10 versículos 24 y 25 esa sección ahí él dice, “no esperes que el siervo esté por encima de su amo y no esperes que el estudiante esté por encima de su maestro.” Y la explicación es que si el maestro es perseguido, así también en el estudiante y así será el siervo. La persecución debe esperarse, necesita estar listo para eso, necesita estar dispuesto para eso, no necesita desfallecer. Y en ese mismo décimo capitulo él dice: “no temáis tres veces, no temáis ¿por qué? porque su Dios sabe, su Dios se preocupa, su Dios supervisa, su Dios va a recompensarlos al final.” Ese es su llamado.

El llamado entonces a soportar es parte del llamado al discipulado. Jesús en el mismo pasaje dice: “Quizás tengas que decirle adiós a padre, madre, hermano, hermana. Quizás entres en una relación de enemistad después de eso, no vine a traer paz, sino espada, a cortar una familia en la mitad. Enemistad y persecución pueden salir de una familia. Debes hacer todo sacrificio personal que puedas, inclusive esto puede involucrar tomar tu cruz. Ciertamente va a involucrar negarte a ti mismo, perder tu propia vida para que la puedas encontrar.” Todo ese tipo de enseñanzas usted lee de los seres de la fe en Hebreos capítulo 11, que soportaron todo tipo de persecución concebible. Y después él dice: “de quien el mundo no era digno.” Entonces de tal manera que la vida de la Iglesia ha sido edificada sobre aquellos que pudieron soportar.

Ahora el punto de todo esto es llamar a Timoteo y a nosotros a esa perseverancia. Y eso tiene que venir de la profundidad de una persona, algo tiene que estarnos motivando más que nuestro propio bienestar. Si usted está buscando su bienestar; usted no va a soportar ninguna persecución. Más que su propia comodidad, si usted está buscando su propia comodidad, usted no va a perseverar frente a la persecución. Más que su propia prosperidad, éxito, reputación, fama o lo que sea, si usted es lo que le preocupa, entonces usted va a hacer concesiones en lo que tenga que hacer concesiones para ganar lo que usted quiere, así es, pero aquellos que están dispuestos a entregar sus vidas y a entregar sus energías enteras para el servicio de Cristo y soportar lo que enfrenten, esas personas tienen objetivos más elevados, están motivados por algo que va más allá de sí mismos, Y de eso queremos hablar en esta mañana.

¿Qué motiva a uno a perseverar? ¿Qué debe motivar a Timoteo? Bueno recordemos lo que dijimos la semana pasada, Lo primero que Pablo dice que debe motivarlo a usted es la preminencia del Señor, versículo 8: “Acuérdate de Jesucristo del linaje de David resucitado de los muertos conforme a mi Evangelio.” En otras palabras recuerda al Señor del Evangelio, recuerda a quien sirves, recuerda a quien predicas, recuerda para quien vives – digo - si usted está consumido consigo mismo, usted va a hacer concesiones, usted va a estar evitando el conflicto, usted no va a querer meterse en la confrontación, usted no va a hablar la verdad, usted se va a proteger para que no ofenda porque su vida le preocupa – digo – si usted está en la oficina y sabe que debe hablar una palabra para Cristo, el momento es perfecto, es el tiempo exacto para hacerlo. Usted está en su reunión familiar y están a punto de hacer algo que sabe usted que está mal. Usted debe confrontar eso amorosamente en el nombre de Cristo. Usted sabe que es el momento para que usted hable el Evangelio en una situación dada. Usted sabe que le debe decir a su jefe que está a punto de hacer algo que es ilegal, injusto. Y debe decirle que eso está mal y que Dios es deshonrado por eso, pero usted se contiene ¿por qué? Porque usted está más preocupado por usted mismo de lo que usted está por la causa de Cristo.

Entonces lo que Pablo está diciendo aquí a Timoteo es, la gente que soporta sin concesiones no buscan preservarse a sí mismo. Y Daniel es una ilustración clásica. Él estuvo dispuesto a enfrentar el foso de leones en lugar de hacer concesiones con su compromiso de adorar a un Dios vivo y verdadero.

Juan Bunyan y cito “He amado a mi Señor y en donde quiera que he visto la huella de su zapato en la tierra, yo he hecho un pacto a colocar la mía también,” fin de la cita. Quiero caminar en los caminos de Jesús y soportar como Él lo hizo, sin concesiones. Entonces debe usted recordar a quien sirve. El Señor preminente tiene la causa preminente. Y si usted recuerda a Jesucristo, el Cristo vivo y resucitado, el Cristo del Evangelio y que usted lo sirve, esa es una motivación que lo obliga a usted. Es contundente y es elevada.

En el siglo XI hubo un himno escrito con toda probabilidad por Bernard de Clairvaux, quien fue algo místico, no obstante un seguidor devoto de Jesucristo y uno que soportó una tremenda cantidad de sufrimiento en su vida. Él escribió estas palabras hermosas y que nos llevan a examinar nuestro corazón, que son muy conocidas por muchos de nosotros. Él dijo: “Jesús el pensamiento mismo de ti con dulzura llena mi pecho, pero mucho más dulce que eso es tu rostro ver y en tu presencia reposar. Ninguna voz puede cantar, ningún corazón puede entender ni la memoria puede encontrar un sonido más dulce que tu nombre bendito. Oh Salvador de la humanidad, oh esperanza de todo corazón contrito, oh gozo de todos los mansos, de todos los que preguntan qué tan amable eres tú, cuan bueno eres para aquellos que buscan, pero qué van a encontrar aquellos ah, ni lengua ni pluma puede mostrar el amor de Jesús, que no es conocido por nadie más que aquellos a quienes tu amas. Y después de esto Jesús nuestro único gozo sé tú, así como tú serás nuestro premio. En ti toda nuestra gloria sea ahora y a lo largo de la eternidad.” Ahora esa es la idea, vivir para Cristo, estar consumado con la dulzura de Cristo. Lo cantamos en esta mañana, cuando la mañana pinta los cielos, mi corazón despertando clama que Jesucristo sea alabado. Y si eso es realmente lo que su corazón al despertar en la mañana busca, eso controla su vida.

En 1943, en Diciembre, once misioneros fueron martirizados en la Isla de Pinos en las Filipinas. Martirizados por la causa de Cristo. Uno de ellos fue un doctor Francis Shores. En algún punto previo a ese martirio, él había escrito estas palabras magnificas para expresar su compromiso con Cristo contra la persecución y cito: “Todo el progreso humano hacia Dios ha manchado las escaleras del tiempo con sangre, porque toda ganancia para el cristianismo es traído por el martirio de alguien. Por nosotros El derramó la copa roja y nos pidió que la tomáramos y la bebiéramos. Él mismo se entregó para liberarnos. Ayúdanos Oh Cristo para beber contigo. Diez mil santos llegaron a casa, saliendo de fosos de leones y catacumbas, el fuego y la espada y a la vez te desafiaron por Cristo como su Rey y con gusto murieron. Con el ojo de la fe vemos el día de hoy, esa columna guiada por la cruz que lleva al calvario repetido. Nos levantamos Oh Cristo para seguirte,” fin de la cita. Es una asociación maravillosa a la cual pertenecer francamente, aquellos que viven para la preminencia de Cristo. Y esto es lo que Timoteo debe entender, él debe saber que él sirve al Señor Cristo quien es el más digno y por lo tanto cuya causa es la más digna de todas.

En segundo lugar, la última vez vimos que el motivo no solo viene en la preminencia del Señor, sino que el motivo para el sufrimiento en nuestro ministerio viene del poder de la palabra, versículo 9. Al final del versículo 9 usted se acuerda después de hablar de su propio encarcelamiento él dijo: “más la palabra de Dios no está presa.” Y entonces Pablo dice: “Yo entiendo que puedo avanzar y aunque me tomen y me encarcelen, la palabra de Dios va a seguir. Entonces no hay necesidad de sentirme como alguien que debe preservar su vida. Usted no tiene que guardar su vida, proteger su reputación o asegurarse de que nadie jamás es ofendido, porque usted pueda perder su libertad. Escuche, predique con valentía,” Pablo dice, “no se preocupe por lo que pase, quizás lo encarcelen, quizás le quiten su vida, pero la palabra de Dios no está presa.” Eso es tan maravilloso, podemos hablarla ¿verdad? podemos hablarla con valentía, podemos hablarla de manera directa, podemos decir lo que debe ser dicho, lo que necesita ser dicho para la gloria de Cristo y no temer ninguna repercusión sin importar lo antagonista que la sociedad pueda ser, porque inclusive si estamos encarcelados la palabra de Dios no está presa.

Eso nos lleva a nuestros últimos dos puntos finales para el día de hoy. Somos motivados en el servicio sacrificial a Cristo debido a su preminencia, debido al poder de su palabra. Y en tercer lugar al propósito de la obra. Observe el versículo 10, es tan básico y Pablo es más bien explicito aquí, muy directo. “Por tanto, día en base a esto todo lo soporto.” Ahora aquí está su razón ¿Por qué soportas todo esto? ¿Por qué vives de tal manera que enfrentes todo esto? Bueno todo esto lo soporto por amor de los escogidos, ¿quiénes son? Bueno, estos son los escogidos. Yo soporto, esa palabra significa permanecer bajo sufrimiento, todo tipo de sufrimiento relacionado a dificultad, sacrificio, persecución, cadenas, prisión, todo eso. Soporto todo eso continuamente y continuamente lo soporto todo por causa de aquellos que son elegidos, los elegidos, los escogidos. Y de nuevo se nos recuerda amados y no lo podemos escapar que Dios identifica a personas que han sido escogidas para salvación desde antes de la fundación del mundo como los elegidos, los escogidos. Pablo dice la razón por la que estoy dispuesto a entregar mi vida es por causa de los escogidos.

Dice usted, bueno ahora espera un momento ¿por qué necesitas entregar tu vida con respecto a los elegidos si son los elegidos, acaso Dios no los va a salvar? Por qué no simplemente te sientas y dices bueno, no necesito estar involucrado en este asunto, estas personas son elegidas, van a ser salvadas de cualquier manera, no voy a arriesgar mi vida – digo – si lo único que tuviéramos fuera una doctrina de la elección desequilibrada, sería una justificación para que todos nosotros hiciéramos absolutamente ¿qué? Nada. Simplemente diríamos bueno, el que va a ser salvo, eso es escogido por Dios, simplemente diríamos bueno, el que va a ser salvo, es el que es escogido por Dios. Efesios 1, usted sabe, 4, 5, 6, todo ese pasaje, elegidos, escogidos en él desde antes de la fundación del mundo, predestinados en amor para ser adoptados como hijos, todo llevado a cabo por la discreción totalmente soberana y libre de Dios, nada de nosotros. Ustedes saben podemos decir bueno debido a que todos somos elegidos y somos elegidos por Dios, y Él ha hecho eso antes de que el mundo comenzara, y nuestros nombres están escritos en el libro de la vida del cordero, desde antes de la fundación del mundo como dice el Apocalipsis en dos lugares, seguro no tenemos que preocuparos por el evangelismo - digo - ¿por qué voy a ser un mártir si ellos van a salvarse de cualquier manera, verdad? Esa es una manera de pensar bastante razonable, lógica. Y entonces él añade esta afirmación tan importante en el versículo 9: “Por tanto todo lo soporto hasta prisiones a modo de malhechor. La palabra de Dios no está presa, por esta razón todo lo soporto por causa de aquellos que son elegidos para que [Inaudible] con un subjuntivo, lo cual es una cláusula de propósito directo, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.

“¿Por qué haces lo que haces Pablo? Porque quiero alcanzar a los elegidos ¿Por qué quieres alcanzar a los elegidos? Para que puedan obtener aquello para lo que han sido elegidos.” El punto es este, Dios los ha escogido para ser salvos, pero Dios también nos da este privilegio increíble de ser el agente humano mediante el cual el Evangelio salvador es traído a sus corazones, ese es el punto. Entonces lo que obliga a Pablo no es que él es responsable de salvar a personas, que Dios lo guarde de eso, sino que él tiene el privilegio santo y elevado de ser el instrumento mediante el cual Dios salva a personas.

Hace muchos años atrás y supongo que esto se me ha preguntado un par de veces, pero me acuerdo que una señora me preguntó en una ocasión y era algo ignorante, estábamos hablando de cierta reunión y ella dijo:”¿bueno, salvaste a alguien? Sabe una cosa cuando alguien me dice eso, simplemente eso es, esa no es la manera en la que usted debe expresar la pregunta, pero bueno, así lo expresó. Yo nunca he salvado a nadie en mi vida. Nadie sobre la faz de la tierra jamás ha llegado a Jesucristo como un resultado directo de la eficacia de John MacArthur. Cualquier persona que viene a Cristo, viene a Cristo porque Dios en su poder increíble y maravilloso y lleno de gracia los atrae ¿verdad? Jesús dijo: “ninguno puede venir a mí si el Padre que me envió no le trajere.” Y entonces nadie jamás ha sido salvado por John MacArthur, pero John MacArthur ha tenido el maravilloso privilegio de ser el agente que Dios ha usado cuando Dios estableció el salvar a alguien. Y ese es el punto, ese es el privilegio. Inclusive podríamos decir por causa del privilegio involucrado, Pablo está dispuesto a sufrir. ¡Es increíble! Ahora la gente podrá ser elegida, pero el otro lado del asunto de la verdad es que tienen que obtener la salvación a la cual han sido escogidos.

Entonces hay una obtención aquí ¿Y cómo la obtienen? ¿Cómo es que usted obtiene salvación? Porque por gracia sois salvos por medio de la fe. Ese es el acto de creer en el Señor Jesucristo y seguirlo. Y entonces usted llama a la gente a obtener esa salvación.

Y le voy a decir algo, estaba diciéndole esto a alguien recientemente que si yo creyera por un momento que la gente fuera salva por la eficacia de mis sermones, estaría yo loco en un asilo, porque no podría vivir con la culpabilidad de sermones ineficaces. Si yo creyera que la gente estuviera en el Reino de Dios debido a mi inteligencia o mi poder en la predicación, yo sería un manojo de nervios, porque me sentiría responsable porque la gente fuera condenada porque la semana que ellos vinieron aquí no fuera muy bueno, no se salvarían - digo – yo no querría vivir con eso, pero no creo ni por un momento que alguien vaya a estar en el cielo o en el infierno debido a John MacArthur. Van a estar en el cielo porque son elegidos por Dios en su gracia soberana y tengo este privilegio tremendo de ser el vocero para la consumación de ese propósito electivo cuando ellos obtienen la salvación que tiene inherente en ella la gloria eterna. ¡Qué privilegio, qué llamado, qué propósito tan sublime para su vida! Entonces en lugar de vivir con algún tipo de mente preocupada temiendo que la gente son condenadas debido a que no soy lo suficientemente bueno. Tengo el privilegio de vivir un tipo de vida gozosa que dice aunque soy totalmente inadecuado, Dios en su gracia infinita no solo redime a personas, sino que me usa como un vaso para ser eso. ¡Hombre qué pensamiento!

Y eso es lo que está en el corazón de Pablo aquí. Él dice: “Yo voy a soportar cualquier cosa por causa de aquellos que han sido elegidos para que ellos también lleguen a la fe para obtener aquello para lo que han sido elegidos. Esto es la salvación que es en Cristo Jesús y con ello gloria eterna.” ¡Qué afirmación! Y no hay salvación en ningún otro nombre ¿verdad? Hechos 4:12, porque no hay otro nombre bajo el cielo en que podamos ser salvos. No hay otro nombre bajo el cielo y el nombre es Jesucristo. La salvación aquí viene exclusivamente en Cristo Jesús. Nadie jamás entrará en el Reino de Dios, la presencia de Dios, la vida eterna o el cielo fuera de la salvación provista en Cristo Jesús.

Simplemente piense ¿para qué es su vida? Y después vea su vida de manera muy honesta. ¿Qué hace con su vida? ¿Qué es lo que usted ve como su meta más elevada? ¿Avanzar por la escalera corporativa, encontrar un mejor trabajo, producir más dinero, comprar su camper, tener una vacación más larga, tener muebles nuevos para la sala, pintar la casa, comprar una casa nueva? ¿Cuáles son sus objetivos en la vida? ¿Puede pensar en algo más elevado como un objetivo que ser usado por el Dios eterno como un agente mediante el cual Él trae la obtención de la salvación eterna a uno que es elegido en Él desde antes de la fundación del mudo? ¡Qué llamado tan sublime! – Digo - eso presenta el ministerio en perspectiva, para eso vivimos ¡Qué emoción!

Sí, la salvación desde el punto de Dios es mediante la elección, desde el punto de vista del hombre debe haber una obtención mediante la fe. Y podemos ser el instrumento. En Romanos 10 usted recuerda esa maravillosa, maravillosa afirmación: “Todo aquel que invocara el nombre del Señor será salvo,” ¿se acuerda de eso? Versículo 13.

Escuche el 14: “pero cómo invocarán en el cual no han creído y cómo creerán en aquel del que no han oído y cómo oirán sin un ¿qué? un predicador y cómo predicarán a menos de que sean enviados.” Y no es sorprendente que esté escrito: “cuan hermosos son los pies de aquellos que traen las buenas nuevas.” ¡Qué llamado tan maravilloso! Todo aquel que invocara el nombre del Señor será salvo, pero cómo van a invocar si no oyen, cómo lo van a oír si no envían un predicador, eso es básico. Entonces sus sufrimientos tienen un propósito evangelístico. El hecho de que Dios esté usando su predicación para salvar a los elegidos, lo capacita para soportar cualquier cosa, cualquier cosa. ¡Qué llamado tan emocionante! Este es el gozo del predicador, amados, este es el gozo del predicador.

Estaba leyendo de nuevo esta semana acerca de algunos de los predicadores del pasado. John Wesley, él se despidió de la comodidad a principios de su ministerio, él se despidió de la comodidad del dinero, todo el tiempo en su ministerio él vivió de manera muy simple, con muy poco y dio casi todo lo que tuvo. Él dijo “yo también dejo mi reputación en donde deje mi alma, en las manos de Dios,” porque él estaba siendo calumniado continuamente en su día. Juan Wesley viajó a pie o sobre caballo más de 300 mil kilómetros, predicó más de 2400 sermones que conocemos en medio de la calumnia y el abuso, nunca conociendo los deleites del amor en casa, sujeto a ataques incesantes por parte de multitudes, por otros predicadores, por parte de la prensa. Sin embargo nunca perdió el goce de su servicio hasta que él murió a la edad de 88, porque él siempre supo a quien estaba sirviendo y el resto de las cosas simplemente eran cosas que simplemente caían a sus pies, pero nunca realmente tocaron el corazón. De hecho Ferrar dijo: “A Wesley se le concedió la tarea que inclusive un arcángel podría haber envidiado.”

Se dijo de Jorge Whitefield también “Dios claro, Dios lo usó poderosamente aquí en Estados Unidos, después de que lo usó en Inglaterra durante años.” En 34 años él cruzó el Atlántico 13 veces y predicó 18 mil sermones. Como un soldado de la cruz él fue un humilde ardiente devoto. Se puso toda la armadura de Dios, prefirió el honor de Cristo en lugar de su propio interés, su propio reposo, su propia reputación o su propia vida. Y William Cowper escribió esto en tributo a Whitefield: “él amó al mundo que él odió. La lágrima que él derramó sobre su vida fue sincera, atacada por el escándalo y la lengua de la contención. Su única respuesta fue una vida irreprensible.”

Y usted va a ser atacado, lo sé. Me pasa a mí todo el tiempo. Recientemente confronté a otro pastor en esta área. Decidí que necesitaba ir y confrontarlo cara a cara porque él había decidido publicar un anuncio en el periódico LA Times por lo menos de media página llamándome un hereje. Y sentí que necesitaba confrontar eso, no porque quiero protegerme, sino porque quiero proteger el honor de Cristo. Y el único argumento que usted tiene en contra de ese tipo de situación, es como Cowper dijo de Whitefield, la respuesta es una vida irreprensible. Usted debe asegurarse de que usted cuando es calumniado y perseguido, lo tengan que inventar. Tienen que inventarlo porque no hay ninguna verdad que puedan usar contra usted ¿Y por qué va a estar usted dispuesto a soportar todo eso? Porque la obra es tan maravillosamente increíble. Usted tiene el privilegio de ser el agente de Dios para unir la elección soberana y la voluntad humana en la obra salvadora. ¡Qué pensamiento, qué privilegio!

Cualquier hombre que entiende la preminencia del Señor, cualquier mujer que entiende el poder de la Palabra y el propósito de la obra, se verá obligado a servir sacrificialmente en valentía por la causa de Cristo. La gente dice bueno, no quiero decir nada podría ofender a alguien. Y lo que hacen es que se sacan del panorama general de ser usados por Dios y Dios trae a alguien más para alcanzar esa persona elegida. En el libro de los Hechos Dios le dijo a Pablo “tienes que ir a esa ciudad, tengo mucho pueblo ahí. Métete ahí Pablo y sé el instrumento cuando alcance a esos elegidos.”

Finalmente el cuarto punto que él le presenta a Timoteo es “debes estar motivado por la promesa de la recompensa.” Hay una recompensa que está por venir y está en los versículos 11 al 13. Palabra fiel es esta: “si somos muertos con Él, también viviremos con Él. Si sufrimos también reinaremos con Él. Si negaremos, Él también nos negará. Si fuéramos infieles, Él permanece fiel. Él no puede negarse a sí mismo.” ¿Ahora qué significa eso? Bueno en primer lugar, palabra fiel, es una palabra digna de confianza, es una pequeña frase de introducción es usada cinco veces en las epístolas pastorales y en ningún otro lugar en el Nuevo Testamento. Y aparentemente la mejor manera que podemos entenderla era una manera de presentar algo que era axiomático en la primea Iglesia. Esto es algo que era un truísmo y todo mundo conocía y repetía, conocimiento común.

La Iglesia ya para cuando Pablo escribe estas epístolas, había desarrollado cierto credo, había resumido sus doctrinas y enseñanzas básicas importantes. Y entonces cuando Pablo dice esto es una palabra fiel y algunas veces añade la frase “y digna de ser recibida por todos. Él se está refiriendo a alguien que todo el mundo conoce. Es conocimiento común, en este caso es una afirmación digna de confianza porque tiene tal paralelismo y tal ritmo y probablemente fue un himno. Y probablemente era cantado por la primera Iglesia. Tenemos cosas similares en otras formas que han sido encontradas en otros lugares que el Nuevo Testamento, que en cierta manera podrían verificar que este era un tipo común de himno que cantaban. Ahora recuerde que la Iglesia había experimentado algo de persecución. Y estaba en la realidad en la enemistad del mundo de manera muy vívida en sus mentes. Y este tipo de palabra fiel o truísmo o axioma, el tipo de himno que ellos cantaban de manera común, “Si morimos también viviremos con Él. Si soportamos también reinaremos con Él.” Ahora frente a la persecución, eso será muy confortante ¿no es cierto? Muy confortante.

Todas estas líneas son condicionales de primera clase. Esto es, indican que así es como realmente es. “Si morimos con Él, también viviremos con Él.” El tiempo aoristo si morimos ve la acción como un todo. Si en algún momento muriéramos o morimos pasado, nosotros en el futuro viviremos con Él. De lo que él está hablando aquí es de algo que sucede en un momento y algo que sucede en la eternidad. El contraste entre el aoristo y el futuro parte esto en dos puntos diferentes en el tiempo: el presente y el futuro Y entonces si hemos muerto en el presente y lo tomo como que Él tiene el martirio en la mente, si vamos al punto en donde perdemos nuestra vida, en el futuro viviremos con Él. En otras palabras perder su vida aquí simplemente significa ganar su vida allá. Usted simplemente va a la presencia de Cristo. Si es por la causa de Cristo que usted pierde su vida, la promesa es que usted la va a recibir de regreso en la gloria. Usted vivirá con Él. Pablo dice: “es mucho mejor partir y estar con Cristo, ausente del cuerpo es estar presente con el Señor.” Esta fue la esperanza que llenaba su corazón.

Jesús en la cruz “en tus manos encomiendo mi espíritu.” Esteban bajo las piedras en Hechos 7:59 “Señor Jesús recibe mi espíritu.” Si usted muere con Él, usted vive con Él ¡Qué consuelo! O podría tener la implicación también de Romanos 6: “que los que hemos muerto en Cristo por fe, también vivimos y andamos en vida nueva.” Pero creo que el sentido más fuerte del que está hablando aquí es acerca del martirio y por otro lado él dice al principio del versículo 12: “si sufrimos de manera paciente, soportando, perseverando bajo las pruebas es un presente activo indicativo, una paciencia, un soportar de manera presente, actual, continuo. Si continuamos soportando, también reinaremos con Él.” No todos nosotros seremos mártires, algunos de nosotros simplemente soportaremos la persecución y si lo hacemos, reinaremos y si morimos viviremos con Él inmediatamente. Entonces piense en la recompensa.

Entonces si usted se arriesga y usted es valiente y predica la verdad de Jesucristo y termina perdiendo su vida, usted va a vivir con Él y si usted entregara su vida en el servicio a Cristo y soporta la persecución y enemistad y amargura y resentimiento, lo que sea, reconoce que usted puede estar enfrentándola ahora, pero se va a acabar después. Usted podría estar sometiéndose ahora, pero usted va a estar en autoridad después. Usted va a reinar con Cristo en su reino ¡Qué promesa!

La idea es que la lealtad a Cristo, perseverar en la persecución es recompensada con gloria eterna, reinar eternamente con Cristo. Es una promesa maravillosa. Él ya mencionó esa gloria eterna en el versículo 10 al final y podemos soportar aquí, pero también vamos a recibir en la vida venidera. Vamos a reinar junto con, esa palabra está conectada acá con [Inaudible] la cual es una preposición que significa junto con. Y entonces vamos a reinar junto con todos los otros creyentes que también han soportado.

Ahora permítame darle un pequeño pensamiento aquí antes que nos vayamos. Escuche esto. Esta afirmación no es solo es acerca del servicio fiel, sino acerca de la perseverancia de los santos. Si usted muere con Cristo, usted vivirá con Él. ¿Por qué? Porque en un sentido si usted ha llegado al punto de la muerte en fidelidad a Cristo, eso prueba de manera positiva que usted en un cristiano genuino y usted va a su presencia a vivir. Por otro lado usted quizás no haya muerto, pero si usted ha soportado toda la persecución, ha soportado de manera continua y nunca abandonó la fe, entonces usted va a ser alguien que demuestra que usted es un creyente genuino, que va a reinar para siempre con Cristo. Esa es la perseverancia de los santos

¿Cómo sabe si una persona es salva de manera genuina? Perseverarán. Ellos van a enfrentar las pruebas, las luchas, las persecuciones, las dificultades y van a permanecer siendo fieles al Salvador. Oh, claro que hay lapsos. Hay ocasiones cuando como Pedro niegan al Señor momentáneamente, pero salen y lloran amargamente. Y Pedro, usted recordará, murió eventualmente como mártir genuino siendo fiel a la fe. El Señor le dijo que así sería y la tradición dice que así fue.

Nadie es elegido que no soporta. Estamos seguros en nuestra salvación desde el lado divino porque Dios nos ha escogido. Y estamos seguros desde el lado humano porque por su poder perseveramos. A lo largo del Nuevo Testamento es la doctrina de la perseverancia es enseñada. “Si perseveráis en mi palabra, entonces seréis verdaderamente mis discípulos,” Juan capítulo 8:31. Primera de Corintios dice lo mismo en el capítulo 15. No sé si usted se acuerda cómo comienza predicando el Evangelio “Ahora os doy a conocer, hermanos, el Evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual estáis, por el cual también sois salvos si retenéis la palabra que os prediqué, a menos de que habéis creído en vano.” Es posible creer para nada, eso es creencia fácil, eso es entre comillas toma una decisión.

Estaba hablando con mi papá ayer acerca de esto y estábamos discutiendo el hecho de que hacer una decisión por Cristo no es un término bíblico. La palabra decisión ni siquiera aparece en las Escrituras. Aceptar a Cristo realmente no es usado en las Escrituras, lo que las Escrituras hace al invitar a una persona a Cristo es llamarlos a ser un seguidor de Jesucristo. Ese es el punto. Usted no le dice a alguien Jesús murió y Jesús resucitó, y Él quiere que cambie su vida. Si tan solo lo aceptas, Él cambiará tu vida. Ese es simplemente algo a corto plazo, tú simplemente haces esto y vas a recibir aquello. Eso es algo muy confuso y ese tipo de evangelismo, creo yo, ha producido muchos abortivos.

Lo que debemos decirle a la gente es, si tú crees que Jesús es el Hijo de Dios, que murió y resucitó. Si tú crees que Él es el Salvador quien pagó la paga por tu pecado. Si tú crees que Él desea perdonarte y estás dispuesto a seguirle en obediencia y vivir para su gloria, entonces ven y sigue a Cristo. Debemos llamar a la gente al discipulado, no a decisiones. Debemos llamar a la gente a seguir a Cristo, no a aceptar a Cristo. Y aquí volvemos a ver que usted reinará si usted continua bajo la persecución siendo fiel a Cristo. Si usted es un seguidor, nadie es elegido que no soporta. Entonces Él dice, “puedes morir, pero si mueres vivirás con Él.” Por otro lado “si soportas, el hecho que hayas soportado prueba que tú eres genuino y reinaras con Él.”

Colosenses 1, ¿se acuerda de los versículos 21 al 23? Dice que habiendo estado alejados antes, siendo hostiles en vuestra mente y Él los ha reconciliado en su cuerpo carnal mediante la muerte. Y después él dice esto en el versículo 23 “Si de hecho continuáis en la fe firmemente arraigados y sin moveros de la esperanza del Evangelio.” Como puede ver si usted continúa fiel, si usted es un seguidor de Cristo1. Entonces él dice ahí en el primer punto, “Si vas a morir, vas a vivir con Él y si tienes que soportarlo todo, está bien, al final vas reinar con Cristo, esa es la recompensa.” ¡Oh qué cosa tan maravillosa! Pero por otro lado él no se detiene ahí, él nos da toda la palabra fiel, él nos da toda la estrofa del himno. Obsérvelo en el versículo 12, “Por otro lado si le negaremos, Él también nos negará y si somos incrédulos, el permanece fiel porque Él no puede negarse a sí mismo.” Si lo negamos tiempo futuro, en algún tiempo en el futuro, ahora nombramos su nombre. Oh si, creemos pero en algún punto en el futuro, bajo la persecución, la presión, el estrés, la dificultad negamos a Cristo, ese, enfáticamente ese es Cristo mismo también nos negará. La palabra significa rechazar o renunciar. Él lo va a rechazar a usted.

En Hechos 3:3 es usado cuando dice, “el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado a su siervo Jesús, aquel a quien vosotros entregasteis y dejasteis en la presencia de Pilato.” En otras palabras es usado del rechazo de los judíos contra Jesucristo cuando lo llevaron a Pilato y eso es lo que significa, denunciar, rechazar. Es usado en Tito 1:16, “profesan conocer a Dios, pero con sus obras, sus hechos, lo niegan.” Es una palabra con referencia al rechazo. Algunas personas que profesan, después rechazan. Ese es su uso aquí en Tito 1:16. Por un rato, por un tiempo todo se oye bien, se oye como que realmente creen pero niegan. Es la misma palabra usada en Segunda de Pedro 2 versículo 1 de aquellos que nombran el nombre de Cristo, pero niegan al amo que los compró. Por un lado dicen ser maestros representándolo, pero por otro lado realmente lo niegan.

Entonces si usted lo niega en algún punto a lo largo del proceso, como el tipo de personas de la tierra rocosa, hay un poco de vida ahí y de pronto cuando la persecución comienza y vienen los problemas y hay un precio que pagar, usted rechaza a Cristo, usted se seca, usted muere. El que continuamente, entonces, sigue en esa negación o puede haber momentos como el momento de Pedro cuando sus palabras salen y niega lo que usted sabe que es verdad, y se arrepiente y continúa creyendo. Pero cuando usted llega a un punto en su vida, cuando inclusive habiendo nombrado el nombre de Cristo, usted entra en un modo en el que continúa negándolo y renunciándolo y rechazándolo, Él lo va a negar a usted, Él va a renunciar a usted y lo va a rechazar a usted. Eso es lo que dice y eso es tomado por cierto de Mateo 10.

Puedo leérselo porque quiero que vea la conexión. Mateo 10:32 “Por tanto todo aquel que me confesaré delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos, pero todo aquel que me negare delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.” En otras palabras, aquí es donde sin duda alguna el pensamiento del apóstol Pablo es tomado. Están esas personas quienes continúan fielmente confesando su creencia en Cristo y están aquellos que niegan. Los que son fieles en confesar, Él confesará. Los que son infieles y lo niegan, a ellos también los negará. Son los demasíes del mundo quienes habiendo amado este mundo, dejan a Cristo. Son como aquellos discípulos en Juan 6 quienes siguen a Jesús por un tiempo y después ya no andan más con Él. Y entonces él dice: “si en el proceso de la persecución niegas a Cristo y te apartas, pruebas que nunca fuiste genuino y el Señor te va a negar y quizás algún día oirás apártate de mí, nunca te conocí.” Aunque puedes decir Señor, Señor en el día del juicio.

Y después finalmente él dice, el segundo paralelo de los incrédulos, “si fuéramos incrédulos llega al lugar de infidelidad, de incredulidad y es un estado continuo, ese, de nuevo enfático, Cristo mismo permanecerá fiel. Él no puede negarse a sí mismo. Usted podría haber nombrado el nombre de Cristo, pero ahora llega a no creer. Conozco muchas personas así, muchas personas. Personas con las que crecí y quienes en la actualidad rechazan a Cristo, quienes no creen en Jesucristo. Han rechazado todo, son incrédulos.

Bueno le voy a decir una cosa. Quizás no hayan sido fieles a su promesa a Cristo, pero Cristo será fiel a su promesa a ellos ¿Y cuál fue su promesa a ellos? Que si usted es un incrédulo, usted será condenado. Entonces cuando Él dice, Él permanece fiel, Él no puede negarse a sí mismo, significa que usted estará bajo el juicio que un Dios justo traerá, porque así es como Él guarda su palabra.

Usted tiene una negación de Cristo en la tercera afirmación y tiene una incredulidad en la cuarta, dos negativos que van con los dos positivos de morir con Él y soportar ¿Qué significa continuar en incredulidad? Bueno es la palabra pisteos, significa no creer. Está en el sentido de incredulidad continua y él está diciendo: “puedes nombrar el nombre de Cristo y después caes en incredulidad y si sigues en esa incredulidad y el Señor no va a ser fiel como tú lo fuiste.” Él será fiel a su palabra y su palabra dice que una incredulidad así es castigada por juicio eterno. Y somos, Juan 3 dice, condenados porque no creemos. Algo menos que eso, Él cesaría de ser Dios. Dios va a cumplir sus amenazas, le quiero decir eso. Él va a cumplir sus amenazas y si Él dijo que Él juzgará la incredulidad, eso es exactamente lo que Él hará. Él juzgará la incredulidad y los incrédulos serán condenados como Él dijo que serán condenados. ¡Oh, esto es muy fuerte! Esa pequeña palabra fiel, ese pequeño himno que sale de la primera Iglesia apunta al futuro. Y él está diciendo sirva a Cristo con todo su corazón ¿Por qué? Porque si estás dispuesto a morir con Él, vivirás con Él. Porque si estás dispuesto a soportar con Él, reinarás con Él.

La otra alternativa es que en algún punto del proceso comienzas a negar a Cristo y si ese patrón continúa, muestra un corazón no regenerado y Él te va a negar. Tú caes en un periodo de incredulidad prolongada en donde rechazas la verdad y Él va a permanecer fiel a lo que Él le va a hacer a los incrédulos. Entonces piensa en su recompensa. Si usted es un verdadero cristiano y usted es fiel al Señor, usted tiene la promesa de esa vida eterna, la promesa de ese reinado eterno. Y a la luz de esa promesa usted lo puede servir en esta vida y soportar cualquier cosa, inclusive la muerte, porque significa vida y soportar porque será transformada en la gloria.

¿Cómo podemos hacer menos que entregarle todo a Cristo cuando entendemos la preminencia del Señor, el poder de su palabra, el propósito de la obra, la promesa de la recompensa? Y entonces Él dice en el versículo 15 al principio y cierro con esta frase: “Recuérdales esto. Recuérdale a la gente, recuérdale a los hombres fieles y capaces, recuérdales a todo mundo, recuérdale a los maestros, recuérdales de estas cosas, recuérdales que sean leales, que sean fieles, que sean consistentes, que soporten, que se sacrifiquen, que sirvan porque estos son los motivos,

Permítame hacerle esta pregunta al cerrar ¿Cuál es la pasión de su vida? ¿Cuál es? ¿Qué es lo que realmente esta buscando? ¿Qué es lo que realmente quiere hacer con su vida? Digo- ¿está buscando prosperidad? ¿Ahí es donde está usted? ¿Es eso? ¿Está buscando la comodidad? ¿Es ese su objetivo primordial? ¿Quiere seguridad? ¿Eso es lo que más le preocupa a usted? Por cierto eso no es lo que edificó la Iglesia. La gente que estaba preocupada por sí misma, de hecho la Iglesia para todo su crecimiento y a lo largo de todos sus años, ha parecido caminar por encima de los cuerpos de los fanáticos que murieron para preservarla.

Una pequeña cita favorita de Teodoro Roosevelt, ocupa un lugar prominente en mi casa porque es un recordatorio profundamente tremendo para mí. Esto es lo que Teodoro Roosevelt dijo y cito: “No es el crítico quien cuenta, ni el hombre que señala cómo el hombre fuerte tropezó, o en donde el hacedor de obras pudo haber hecho algo mejor. El crédito le pertenece al hombre quien de hecho está en la arena, cuyo rostro está manchado por el polvo y el sudor y la sangre, quien lucha valientemente, quien erra y vuelve a quedar corto de nuevo y de nuevo, porque no hay esfuerzo sin error, quien eventualmente intenta hacer la obra, quien conoce el gran entusiasmo, la gran devoción y se entrega a sí mismo, se gasta a sí mismo en una causa digna. Quien en el peor de los casos si él fracasa, por lo menos fracasa mientras que actuó con gran atrevimiento. Es mucho mejor atreverse a hacer cosas poderosas, a ganar triunfos gloriosos, aunque se enfrente en el fracaso, que terminar con aquellos espíritus pobres quienes ni disfrutan y sufren mucho, porque viven en una oscuridad gris que no conoce ni la victoria ni la derrota,” fin de la cita.

No quiero vivir en una luz gris. Quiero usar mi vida para que cuente para Dios y si muero, moriré para viviré para vivir, y si soporto, soportaré para reinar. Y si soy movido, motivado por la preminencia del Señor y su causa. Y si soy movido por el poder de su palabra sin importar lo que los hombres pueden hacer. Y si soy movido por la preminencia de la obra que hacemos para pensar que podemos ser parte de una historia redentora que Dios está completando ¡Qué emoción!

Inclinémonos juntos en oración. Recuerdo Padre las palabras de Jorge Whitefield que dijo, “Señor cuando me veas en peligro de acobardarme en mi nido, coloco una espina en mi nido.” Señor ayúdanos a no acobardarnos en nuestro nido, ayúdanos a no ponernos cómodos en este mundo, sino ayúdanos a que siempre estemos en el borde. A ser todo lo que tú quieres que seamos. Te agradecemos porque podemos aprender de nuestro querido hermano Timoteo quien vive hoy contigo en tu cielo glorioso y con quien algún día, sin duda alguna, tendremos comunión y cantaremos las canciones de la redención. Y te damos gracias por los otros grandes hombres y mujeres de las edades quienes se entregaron a sí mismos de manera sacrificial por la causa que nos ha dado nuestra vida misma el día de hoy. Oramos porque podamos ser fieles y sacrificiales en el ministerio que tú nos hayas dado. Danos valentía en la causa del Salvador en cuyo nombre oramos. Amén.

 

 

 

 

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