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En nuestro estudio de hoy, llegamos a 1 Pedro capítulo 2. Y como creyentes, hemos visto que Dios nos ha llamado a un papel de sumisión en la sociedad. Y la Biblia nos dice debemos vivir un tipo de vida que manifieste a Jesucristo en medio de una cultura impía.

Al final del capítulo 2, Pedro ha  hablado de Cristo al desarrollar estos elementos de nuestra conducta cristiana, puesto que Él es el modelo que debemos seguir. Consideramos el padecimiento de Jesús como nuestro modelo o estándar. En nuestro mensaje de hoy, consideraremos al Señor Jesús tal como lo hace Pedro -no sólo como nuestro estándar sino también como nuestro sustituto y finalmente, como nuestro pastor en el versículo 25.

En el seno de la adoración de la iglesia está la hermosa ordenanza de la cena del Señor, la cual conocemos muy bien. Allí, en la cena del Señor, tomamos el pan y la copa en memoria y comunión con Cristo. En ella hay un elemento clave, una doctrina que es la esencia misma del evangelio cristiano. Se resume en las palabras de nuestro Señor, que dijo: "Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado." La esencia del Evangelio cristiano es que Jesucristo ha hecho algo por nosotros. Más específicamente, Él murió por nosotros. Ése es el punto. Murió por nosotros. Y eso es precisamente lo que Pedro está diciendo aquí. Versículo 21: "Porque también Cristo padeció por nosotros." Él sufrió por usted. Fue por nosotros que Cristo padeció, eso es lo que dice.

Vemos el sufrimiento de Cristo de tres maneras. En primer lugar, ya hemos dicho que Pedro miró al sufrimiento de Cristo como el estándar de cómo nosotros mismos sufrimos al ser tratados de modo injusto. Cristo padeció por nosotros, dice en el versículo 21, dejándonos un ejemplo, patrón,  norma o modelo para que sigamos Sus pisadas... "El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en Su boca, quien cuando Le maldecían, no respondía con maldición, cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente."

Cristo sufrió por nosotros en la cruz para darnos un ejemplo de la forma en que también debemos sufrir con paciencia en medio de un trato injusto. Cristo fue tratado injustamente, más que cualquier otra criatura será tratada porque Él era la única persona perfecta. Todo lo que Le hicieron era totalmente inmerecido; y el infierno, así como la humanidad, concentró sus energías contra Él. Y así, Él sufrió de una manera que ninguno de nosotros conocerá verdaderamente. Y al sufrir de ese modo, Él fue el ejemplo perfecto de paciencia. Aunque el dolor era más injusto que cualquier otro, Él nos da el modelo perfecto de la paciencia duradera. Se convierte en nuestro estándar, nuestro modelo. Él sufrió para dar el ejemplo. Nosotros vamos a sufrir injustamente como creyentes en una sociedad impía. Hemos de seguir el modelo de Jesucristo.

Pero Él sufrió por nosotros de un modo mayor. No sólo como nuestro estándar, sino también como nuestro sustituto... Él padeció como nuestro sustituto. Note el versículo 24. Este es un gran texto, que debe ser subrayado en cada Biblia. "Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia y por cuya herida fuisteis sanados."

Ese gran verso habla de Cristo como nuestro sustituto. Se habla de Cristo como el que tomó nuestro lugar. Por cierto, hemos observado que Pedro desarrolla esta sección final del capítulo 2 pensando en Isaías 53. Y aquí, él alude a Isaías 53 versículo 4, 5 y 11 porque en esos versículos, Isaías escribe sobre la muerte sustituta de Cristo. Y aquí, repito, está la esencia del Evangelio cristiano. La gran doctrina de la expiación, que Cristo es nuestro sustituto en la muerte, es fundamental para nuestra fe. De hecho, se podría decir con seguridad que todos los demás elementos de la salvación simplemente acompañan a esta gran verdad central.

Uno de mis escritores favoritos está ahora con el Señor, un hombre llamado León Morris; usted haría bien en leer algo que él haya escrito. León Morris escribe: "La redención es sustitutiva porque significa que Cristo pagó ese precio que nosotros no podíamos pagar, lo pagó en nuestro lugar y somos libres. La justificación interpreta nuestra salvación judicialmente y como el Nuevo Testamento la ve, Cristo asumió nuestra responsabilidad legal, ocupó nuestro lugar. La reconciliación significa lograr que las personas se unan removiendo el origen de la hostilidad. En este caso, la causa es el pecado; y Cristo lo quitó por nosotros. Nosotros no podíamos lidiar con el pecado," dice Morris, "Él podía y lo hizo; y lo hizo de tal manera que se computa a favor nuestro. La propiciación nos indica la eliminación de la ira divina y que Cristo ha hecho esto soportando la ira por nosotros. Nuestro pecado hizo que descendiera, Él lo sufrió."

"¿Había un precio a pagar? Él lo pagó. ¿Había una victoria a ganar? Él la ganó. ¿Había un castigo que soportar? Él lo soportó. ¿Había una sentencia que enfrentar? Él la enfrentó." Fin de la cita.

Y lo que León Morris dice -ya sea si estamos hablando de la redención, justificación, reconciliación, la eliminación del pecado, la transgresión, la propiciación- es que todos esos son corolarios, en un sentido, de la gran verdad de la sustitución, que Cristo tomó nuestro lugar en la cruz. Así que el apóstol Pablo ve a Cristo como sustituto.

En 2 Corintios dice lo que Pedro dice aquí. "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él."; y allí se hace eco de las palabras de Pedro. Pedro dice que es la sustitución. Pablo dice que la sustitución es la esencia del Evangelio cristiano. Pablo también dice en Gálatas 3:13 que Jesús fue hecho maldición... y estas dos palabras... por nosotros.

Para decirlo de la manera más simple posible, si Cristo no es mi sustituto, entonces sigo ocupando el lugar de un pecador condenado. Si mis pecados y mi culpabilidad no son transferidos a Él, y Él no los recibe, entonces se quedan conmigo. Si Él no se ocupó de mis pecados, entonces tengo que hacerlo yo. Si Él no cargó mi condena, entonces debo soportarla yo. No hay ninguna otra posibilidad. Es Él o yo. Algunos han sugerido, por cierto, que es inmoral enseñar la doctrina de la expiación. Algunos teólogos han sugerido que es inmoral enseñar que Dios encarnado tomó el pecado –el mío y el de usted- y lo cargó. Pero no es inmoral porque usted no está imponiendo a Dios algo que Él no quiera. Usted no está manchando Su santidad... para nada. La verdad es que en el proceso de la salvación, Dios no está transfiriendo el pecado de un hombre culpable a otro hombre inocente. No, Él está cargando el pecado en Él mismo ya que Jesús era Dios encarnado.

El punto es este, nadie está empujando a Dios a la muerte sustitutiva, Dios lo asume Él mismo. No es inmoral. No es una afrenta a un Dios santo decir que Él cargó el pecado. Lo hizo por Su propia voluntad. Él quiere que el pecado sea castigado y quiere ser la víctima que lleva su castigo. La conclusión es que: o Cristo tomó mis pecados y los cargó o lo haré yo. O Él pagó el castigo por mi pecado o yo lo voy a pagar en el infierno para siempre.

Ahora, ¿qué dice el texto? Comienza con estas palabras: "Quien llevó Él mismo nuestros pecados..." "Él mismo" es enfático y hace hincapié en que éste es Dios encarnado llevando Él mismo nuestros pecados, no porque alguien fuera de la Trinidad lo presionó, sino porque Él mismo lo eligió. Él mismo llevó nuestros pecados. Lo hizo solo, el pronombre personal enfático indica que lo hizo solo y también indica que lo hizo voluntariamente. Voluntariamente y solo Dios tomó nuestros pecados. Él vino al mundo para quitar el pecado de Su pueblo, como dijo Juan del Cordero de Dios en Juan 1:29. Pedro simplemente afirma que Jesús voluntariamente tomó sobre sí el pecado; Él mismo, sin influencias externas, acarreó nuestros pecados. Esa es la clave.

Algunas personas piensan que Jesús murió como un mártir. Ellos piensan que Jesús es un gran ejemplo de alguien que murió por una causa. La mentalidad  de "Jesucristo Superstar", que Jesús fue un mártir que vivió por una buena causa y es un gran ejemplo de cómo entregarse a una causa por la que usted está dispuesto a morir como un mártir. Y sin duda, un mártir puede ser un ejemplo de sufrimiento, pero no puede ser un sustituto. Una víctima no puede quitar mi pecado por el sacrificio de sí mismo.

Veamos 1 Pedro 3:18 por un momento, en donde Pedro reitera esta misma gran verdad de la sustitución: "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos." Él murió como nuestro sustituto, los injustos. Él tomó nuestro lugar. El verbo "padecer" ahí  significa llevar una pesada gran carga. Y es exactamente lo que el pecado era... un gran peso que Jesús cargó por nosotros. De hecho, si usted quiere saber cuán pesada la carga es, lea Romanos 8; dice que toda la creación gime bajo el peso del pecado. Jesús tomó la pesada carga de nuestros pecados.

Usted preguntará quiénes son a los que dice"nuestros". Yo creo que significa todos los hombres que son pecadores. Él tomó nuestros pecados, los pecados de los pecadores y los cargó.

¿Qué significa concretamente que Él llevó nuestros pecados? Viene del Antiguo Testamento y quiero que lo entiendan. No es común en el Nuevo Testamento usar la frase "Jesús llevó nuestros pecados". Sólo aparece aquí y en Hebreos 9 versículo 28. Sin embargo, aparece con frecuencia en el Antiguo Testamento. Y si usted entiende cómo el Antiguo Testamento lo usa, usted entenderá cómo Pedro antes de que fuera un santo del Nuevo Testamento, lo habría entendido.

Cuando vamos al Antiguo Testamento, se ve claramente qué significa llevar los pecados. Permítame que le diga lo que significa. Israel, por ejemplo, dice que llevó sus pecados deambulando por el desierto durante 40 años. ¿Se acuerda de cuando Dios sacó a Israel de Egipto y los llevó a la tierra de Canaán, hasta Cades-Barnea, y los espías entraron en la tierra durante 40 días, regresaron y dijeron al pueblo: "No se acerquen a la tierra, hay gigantes allí, no podemos con ellos. Nos destruirán." Y Dios dice: Está bien, por vuestra incredulidad y falta de confianza en Mí, os castigaré. Y anduvieron errantes cuarenta años por el desierto. Dios los castigó haciéndolos vagar por el desierto durante 40 años, en lugar de ir directamente a la tierra prometida.

¿Cuál es el significado de eso? Escuchen Números 14:33:  "Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años." ¿Qué significa entonces llevar la iniquidad? Significa ser castigado. Eso es lo que significa. Por cada día en la tierra, llevarán un año de iniquidades en el desierto. En otras palabras, sufrirán el castigo de su pecado. Llevar la iniquidad significa sufrir castigo. En Ezequiel hay otro ejemplo -hay muchos más- sólo estoy seleccionando un par. Ezequiel capítulo 18 versículo 20 dice: "El alma que pecare, esa morirá." Y escuche esto: "El hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo". ¿Qué significa eso? Ningún hijo será castigado por el pecado de su padre, y el padre no será castigado por el pecado de su hijo. Soportar iniquidad significa ser castigado, en ese caso, el alma que pecare, esa morirá. Él dice: "Hijos, no morirán por los pecados de sus padres, padres no morirán por los pecados de sus hijos".

Así que llevar el pecado significaba soportar el castigo del mismo. Y esa es una distinción bíblica muy importante de hacer a fin de comprender claramente lo que Jesús hizo en la cruz. Él llevó el castigo... la ira de Dios contra el pecado fue puesta sobre Él en vez de nosotros, eso es precisamente lo que significa. En Números capítulo 18 versículo 1: "Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio." ¿Qué está diciendo? Cuando se viola el santuario y cuando se viola el sacerdocio, llevarás la culpa. ¿Qué significa eso? Ustedes van a sufrir el castigo.

En el versículo 23 de Números 18 dice: "Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad." En otras palabras, si ellos violan la ley de Dios -los levitas en el ejercicio de sus funciones- sufrirán el castigo. Y esto se encuentra en varias ocasiones en los escritos de Ezequiel. Capítulo 4 versículo 4: "Tú te acostarás sobre tu lado izquierdo y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel. El número de los días que duermas sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos." Pasó por un castigo simbólico, demostrando al pueblo de Israel lo que sucede cuando uno es castigado por su maldad. Se encuentra de nuevo en el capítulo 44 de Ezequiel y otros lugares en el Antiguo Testamento.

Regresemos a 1 Pedro, ¿qué quiere decir? Dice que Él llevó nuestros pecados en Su cuerpo. ¿Qué significa eso? ¿Eso quiere decir que Él se convirtió en un pecador? Pablo dice que Él se hizo pecado por nosotros, pero eso es un tema diferente. Cuando él dice que Él llevó nuestros pecados, significa que Él cargó el castigo. Él soportó la condena. Y no era sólo la muerte física, fue la muerte espiritual... "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" El grito de la muerte espiritual. La muerte espiritual es la separación de Dios. Él lo cargó por nosotros. Sí, nuestro pecado fue puesto sobre Él. Sí, llevó nuestros pecados en Su cuerpo. Pero eso no es de lo que Pedro está hablando. Pedro está hablando de que Él tomó el castigo para satisfacer a un Dios santo; Él llevó nuestros pecados. ¡Qué verdad absolutamente conmovedora!

Spurgeon amaba la doctrina de la sustitución. Si usted ha leído a Spurgeon, la encuentra una y otra y otra vez. Y él sabía que es la esencia del cristianismo. Permítanme leer algunas de las cosas que dijo, tomadas de diferentes áreas de sus escritos.

Él dijo: "En una palabra: el gran pilar de la esperanza cristiana es la substitución. El sacrificio vicario de Cristo por el pecado; Cristo hecho pecado por nosotros para que pudiésemos ser hechos justicia de Dios en Él; Cristo ofreciendo un sacrificio verdadero, expiatorio y vicario en lugar de todos aquellos que le fueron dados por el Padre, a quienes Dios reconoce por nombre y quienes son reconocidos porque confían de corazón en Jesús. Este es el hecho esencial del Evangelio." Lo que él está diciendo es que la expiación está en el centro, la sustitución está en el eje. Él dice: "No hay doctrina que encienda mi alma de gozo como la de la expiación. La sustitución es el núcleo de toda la Biblia, es el alma de la salvación, la esencia del Evangelio. Debemos saturar nuestros sermones con ella que es la sangre de vida del ministerio del Evangelio." Él dice: "Yo soy incapaz de alejarme un centímetro de la vieja fe, el evangelio de la sustitución y lo que hago es predicarla. Si usted deja de lado la doctrina del sacrificio sustitutivo de Cristo, ha aplastado al Evangelio y arrancado de él su corazón."

Anoté dos citas más de Spurgeon. "Yo ruego, Dios, que cada piedra de este tabernáculo caiga en ruinas y que cada madera se despedace en átomos antes de que en esta plataforma se pare un hombre a predicar que niegue al sacrificio sustitutivo de Jesucristo o que incluso la mantenga en un segundo plano, ya que esta es nuestro lema." Usted lo sabe. Jesús fue nuestro sustituto. Él no sólo se hizo pecado por nosotros, sino que Él cargó el castigo por nosotros.

¿Cómo? Versículo 24: "En su propio cuerpo en la cruz." Por medio de la crucifixión. Él tenía que morir en la cruz, Él tenía que ser levantado. Tenía que ser crucificado. Era el plan. Ser colgado, como dice Pablo, para cumplir con la maldición de aquel que es colgado en un madero, crucificado en un madero. Sintió en Su cuerpo el potente castigo de Dios cuando estaba colgado en la cruz. Por cierto, ahí  la palabra "cruz" es literalmente la palabra madero. Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre el madero.

¿Por qué hizo eso? El versículo 24 dice: "Para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia". ¡Qué gran manifestación! Lo hizo para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. No dijo que lo hizo para que pudiéramos ir al cielo. Para que pudiéramos tener paz. Con el fin de que podamos experimentar el amor. No lo hizo  principalmente por eso. Él lo hizo para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. Lo hizo para transformarnos de pecadores en santos. Lo hizo para cambiarnos. Lo hizo para regenerarnos.

Así que el propósito de la muerte sustitutiva de Cristo no es sólo el perdón de los pecados, no sólo la eliminación de la culpa, no sólo un cambio en nuestra posición o nuestra situación. No es  sólo un cambio declarado. Es uno de verdad. Él tomó nuestro lugar para transformarnos para que muramos al pecado. Por cierto, la palabra "morir" aquí es única en el Nuevo Testamento, no es la palabra normal para morir; de hecho, es la única vez se ha utilizado. Significa estar lejos de, ausente, salir o de dejar de existir. De hecho, la partícula se usa en el griego clásico para referirse a los muertos como a los queridos difuntos. Lo que está diciendo es que el propósito de esta obra sustitutiva de Cristo es que podamos salir del pecado. Lo que está diciendo es que es para que nos apartemos del pecado y vivamos a la justicia, para que tengamos un modelo de vida nuevo.

Pedro aquí está en la misma senda que Pablo en Romanos 6. Después de haber sido crucificados con Cristo, morimos al pecado y resucitamos para caminar una nueva vida, es un cambio real. Ese gran pasaje en Romanos 6 se encuentra en el núcleo de toda la vida del cristiano. Si no ha estudiado eso cuidadosamente, debería hacerlo. He escrito un pequeño libro sobre Romanos 6 y 7; y todo cristiano debería dominar ese material. Hemos sido crucificados con Cristo y hemos muerto al pecado. ¿Cómo? Hemos pagado el castigo, eso es una parte. Pero no sólo eso; nos hemos apartado del pecado. Y Pedro va más allá de lo que Pablo quiere decir en Romanos 6. Pablo está diciendo que hemos pagado la pena del pecado por la muerte de Cristo, hemos muerto al pecado, en términos que hemos pagado la pena en Cristo y por lo tanto, el pecado no tiene derecho sobre nosotros. Pedro dice: "Además, somos salvos para apartarnos del pecado." Pablo menciona eso cuando habla de vivir de acuerdo con esa nueva vida. Pero Pedro usa explícitamente la palabra que significa apartarse de.

Así que, Cristo murió por usted para que usted pueda desviarse del pecado y vivir para la justicia, para cambiar su patrón de vida, para regenerarlo, para convertirlo en una nueva persona, de pecador a santo. Y luego alude a Isaías 53:5 cuando dice: " y por cuya herida fuisteis sanados." ¿Sabe lo que significa la palabra "heridas" -molops? Cicatrices de los azotes, magulladuras, hematomas, laceraciones. Por Sus cicatrices, por medio de Su dolor, de Su castigo, nosotros fuimos sanados. Inclusive la flagelación de Jesús, el azotamiento que desgarró Su espalda, fue parte del castigo de Dios cuando Él soportó el pecado. Y fue el medio para nuestra sanidad espiritual. Aquí, él no está hablando de la sanación física, habla principalmente de la curación spiritual, habla de la transformación de la muerte a la vida, del pecado a la justicia. Él tomó nuestro lugar para hacer de esto una realidad.

Alguien siempre comenta que cuando dice por cuya herida fuisteis sanados, significa que se puede reclamar sanidad en la expiación. Eso está bien. Creo que hay sanidad en la expiación. Pero todavía no. La sanidad en la expiación vendrá en nuestra glorificación. Hay sanidad en la expiación, no voy a discutir eso. Y por Su llaga fuimos curados espiritualmente; y por Su llaga seremos curados físicamente -porque llegará el día en el que no tendremos más dolor físico, no más problemas físicos.

En Mateo 8:16 Jesús estaba echando fuera demonios y sanando a todos los que estaban enfermos para que lo dicho por el profeta Isaías se cumpliese, diciendo que Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias. Y la gente dice: "¿Ves, ves, Él tomó nuestras enfermedades, Él llevó nuestras enfermedades cuando sanó a esas personas". Eso es correcto. Y Él estaba mostrando como ejemplo a esas personas, lo que todos nosotros experimentaremos en la gloria futura, la curación de la enfermedad física. Pero la enfermedad física no es el tema en este texto. Hay sanidad física prometida en la expiación; todavía no se ha realizado. Si ahora hubiera curación física en la expiación, ningún cristiano nunca estaría enfermo o moriría. Eso es obvio. Pero sí prometió sanación en la expiación... en el futuro.

Nuestro Señor sufrió. Sufrió como nuestro modelo para mostrarnos un patrón de sufrimiento virtuoso en medio de un trato injusto y sufrió como nuestro sustituto... y esto es tan esencial... Él tomó nuestro lugar. Es realmente incomprensible que el precioso Hijo de Dios, puro y virgen de todo pecado, sin mancha alguna, tomara sobre sí no sólo nuestro pecado, sino también nuestro castigo; y que lo hiciera por voluntad propia.

Por último, Pedro dice que es no sólo nuestro estándar y sustituto, Él es nuestro Pastor. Me encanta esto. Versículo 25, vemos que el Señor tenía que hacerlo "porque vosotros erais como ovejas descarriadas". Si el Señor no hubiera provisto un sacrificio, nunca podría habernos traído a Su redil. Si el Señor no hubiera proporcionado un sustituto, nunca podría habernos salvado. Pedro sigue pensando en Isaías 53:6, debe haberlo leído antes de que el Espíritu le inspirara en este texto. Isaías 53:6 dice: "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros." ¿Qué significa eso? Él llevó el castigo por todo. Y debido a eso, usted ha vuelto al Pastor y Guardián de su alma. Él tuvo que soportar el pecado para ser su Pastor. Usted y yo somos como ovejas que se han extraviado y dice, al igual que Isaías, que somos como ovejas descarriadas, pero un Pastor nos trajo de regreso porque dio Su vida por nosotros.

Cuando dice que erais como ovejas descarriadas, está hablando acerca de su estado no salvo en el pasado. Pero ahora, debido a la provisión de Dios en Cristo, habéis vuelto; eso es lo que el verbo significa. Se refiere a la fe arrepentida. Ese fue el hijo pródigo que regresó al padre. Usted no se ha vuelto hacia un sistema, una teología, una religión, sino una Persona. Usted se ha vuelto hacia el Pastor y Guardián de su alma. ¿Quién es? ¿Quién es el buen pastor? El Señor Jesucristo.

Usted dice: "Bueno, eso está en el evangelio de Juan." Eso está también en la epístola de Pedro. Mire el versículo 4 del capítulo 5. Llama a Cristo el Príncipe de los pastores. Es tan maravilloso. Él lo llama aquí el Pastor y Guardián. Por cierto, eso es algo muy importante porque en el Antiguo Testamento, ¿quién era el verdadero Pastor? El Señor es mi pastor. Así que lo que Pedro está diciendo es que Jesús es el Señor... Jesús es Dios. Esta es una afirmación de Su deidad.

El término Pastor es Su título. El término Guardián es Su función. ¿Cuál es la función de un pastor? La tutela. Es interesante que la palabra "pastor" es poimen. Y la palabra "tutor" es la palabra epitropos, que es la palabra "obispo o supervisor." Ambos se aplican a los ancianos. Somos los pastores guardianes del rebaño bajo el Príncipe de los pastores. Por cierto, en Ezequiel 34:23 y 24 y en Ezequiel 37:24, el título de pastor de Dios llega a ser mesiánico. Así que incluso en Ezequiel, el Mesías será pastor. Cada judío debería haber entendido que se trataba de una promesa que el Mesías sería Dios. Él es el Pastor que cuida, supervisa, dirige, examina y además da Su vida por las ovejas. En Juan 10 Jesús dijo: "Yo soy el buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas." Jesús puso en riesgo Su vida por nosotros, para llevarnos a Sí mismo.

El Jesús que sufre; Él sufrió para ser nuestro estándar. Él sufrió para ser nuestro sustituto. Él sufrió para ser nuestro Pastor, para juntarnos con Él. Spurgeon dijo: "Cuando los dolores disparan a través de nuestro cuerpo y la muerte espantosa aparece a la vista, la gente ve la paciencia del cristiano moribundo. Nuestras debilidades se convierten en el terciopelo negro sobre el cual el diamante del amor de Dios brilla más que todo. ¡Gracias a Dios que puedo sufrir! ¡Gracias a Dios que puedo ser objeto de vergüenza y contentarme ya que de este modo, Dios será glorificado."

¿Qué quiso expresar? Bueno, él realmente está resumiendo el punto de Pedro. Todo esto comenzó cuando Pedro nos quiso decir que como cristianos, deberíamos esperar sufrir. En el versículo 11 dice: "Miren, son extranjeros y peregrinos en un mundo hostil; y no sólo eso, tienen deseos carnales que batallan contra el alma. Hay paganos que los difaman, autoridades humanas que abusan de ustedes. Amos crueles que se aprovechan de ustedes. Van a sufrir y va a ser injusto. Así que miren a Cristo. Y miren a Aquel que es el modelo".

Usted preguntará por qué no se detuvo ahí. No podía. Una vez que uno ha reconocido el sufrimiento de Jesús, usted no puede decir que sufrió solo como un ejemplo. Hay que decir, entonces, que Él sufrió como portador del pecado y que sufrió como un pastor que junta a Sus ovejas. Pero el punto principal aquí es que Satanás quiere colmarnos de sufrimientos injustos. Y en medio de ellos, perdemos nuestra victoria, perdemos nuestro testimonio. Pecamos con nuestra boca. Pecamos con nuestros actos. Pecamos con nuestra actitud. Tomamos represalias. Somos vengativos. Y Pedro quiere que sepamos que eso no es coherente con lo que Dios nos ha llamado a hacer. A pesar de que suframos injustamente, podemos vencer.

Hay una buena pista de cómo hacerlo. Con esto finalizamos. Apocalipsis 12, versículo 11. Esta es una descripción de algunos santos piadosos que han sido objeto de ataques de Satanás, el acusador de los hermanos que implacablemente agrede su carácter. Pero dice en el versículo 11 que ellos le han vencido. ¿A quién? A Satanás. Ellos le han vencido. Superaron todas sus embestidas, todos sus insultos, toda su persecución, todos sus esfuerzos para destruir a ellos y a su testimonio. Ellos le han vencido. ¿Cómo lo hicieron? Por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos; y porque menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

¿Cómo se supera? En primer lugar, por la sangre del Cordero, que es la salvación, que es el poder de Dios. Porque a través de la sangre del Cordero, se tiene el poder de Dios para vencer. En segundo lugar, por medio de la palabra del testimonio de ellos; y esto quiere decir que porque no quisieron renunciar a su testimonio. Y cuando ellos fueron perseguidos y tratados con hostilidad, no tomaron represalias, no perdieron su testimonio. Tuvieron valentía audaz y un espíritu sin concesiones.

Hay tantas concesiones hoy en día. Estas personas no transigirían. ¿Cómo vencieron? Debido a que en la salvación, ellos tenían el poder de Cristo, no quisieron comprometer su testimonio y, por último, sus vidas realmente no les importaban. No era gran cosa para ellos si sufrían o no en esta vida, no les afectaba mucho. Y si usted tiene el poder de Dios a través de la salvación, si usted tiene la convicción audaz de no transigir para hablar de manera ambigua de su testimonio, sino que a toda costa lo mantiene puro, y si realmente no le importa mucho su vida aquí, lo superará. Sin duda, debería ser nuestra oración que se pueda decir esto de nosotros. Ellos vivían en un mundo hostil, Satanás los arruinó todo lo que pudo, pero ellos le vencieron. Ellos nunca perdieron su testimonio, nunca se preocuparon por sus vidas.

Padre, te damos gracias por el gran recordatorio de quién es nuestro Cristo. Te bendecimos, te alabamos porque Él es nuestro modelo por el cual aceptamos con paciencia el sufrimiento injusto y es el modelo de nuestra respuesta; y confiamos la equidad y la justicia en Tus manos. Gracias porque Lo hemos visto como nuestro sustituto cargando nuestro pecado, Aquel que pagó el castigo por nuestros pecados, que murió en nuestro lugar. Gracias porque Lo hemos visto como el Pastor que sufrió, que da Su vida por sus ovejas, a fin de poder rescatarlas y recogerlas en el redil. Todo es acerca de Cristo, Padre, queremos que amarle y exaltarle. Como hemos visto en Filipenses 3: "Todo lo demás es pérdida, todo en Él es ganancia." Que Él sea alabado en nuestras vidas. Amén.

 

 

 

 

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