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Abran su Biblia a continuación al sexto capítulo de Apocalipsis. Apocalipsis, capítulo 6; y vamos a estar estudiando los versículos 12 al 17. Como le comenté hace un momento en el servicio, no creo que podamos terminar estos versículos en el mensaje de esta noche. Hay demasiado aquí. Entonces, no vamos a presionarnos. Pero quiero leerles este texto, Apocalipsis 6, versículos 12 al 17.

“Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.

Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de Aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de Su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?’”

Aquí tenemos el registro de la descripción del sexto sello de los siete. Si fuéramos a titular el mensaje, podríamos titularlo “Aterrados.” El sexto sello abre otra fuerza. Ahora recuerde, hay un libro sellado siete veces, un pergamino, un libro que contiene la información acerca de Cristo tomando el universo. Conforme cada sello es roto, otra escena se desarrolla. Estos siete sellos se desarrollan en un período de siete años que está por venir en el futuro que conocemos como el tiempo de la Tribulación, el tiempo de la aflicción de Jacob, la septuagésima semana de Daniel. Y durante este período de tiempo, el Cordero, el Hijo de Dios, está desenrollando el rollo porque Él tiene tanto la autoridad para hacerlo como el heredero legítimo de todo y también el poder para hacerlo como Dios del universo.

Entonces, el Cordero de Dios, el Hijo, el Señor Jesucristo aquí en esta visión de Juan está desarrollando el rollo el cual describe los acontecimientos conforme Él se apodera del universo, lo quita de las manos de Satanás y los demonios y los pecadores que lo ocupan; y lo controla. La primera fuerza que vimos fue la paz falsa. La segunda fuerza fue la guerra. La tercera fuerza que vimos fue el hambre. La cuarta fuerza fue la mortandad, la pestilencia, la cual también podría incluir desastres naturales tal como lo describe nuestro Señor, incluyendo un terremoto. La quinta fuerza que vimos fue venganza, la cual es expresada en el quinto sello como aquellos que han sido martirizados por causa de Cristo y oran porque Dios traiga un venganza.

La fuerza que es ejemplificada y descrita en el sexto sello es el temor… Temor. El temor es una emoción poderosa, lo suficientemente poderosa en esta escena como para que la gente tenga la reunión de oración más grande que el mundo ha tenido. Sólo que no le oran a Dios, sino que le oran a los montes y a las rocas. Y oran para que los montes y las rocas caigan sobre ellos. Es una oración de suicidio, una oración de destrucción. Están tan atemorizados que prefiere morir que enfrentar la ira de Dios, la ira del Cordero.

El temor es una emoción poderosa. Algunas veces, es un sentimiento tan abrumador que controla la mente y hace que uno desee lo que es irracional. Algunas veces, se apodera de la voluntad y hace que la gente se conduzca de manera inexplicable. Francamente, el temor puede crear todo tipo de respuestas, todo desde la cobardía el heroísmo, de la fortaleza a la debilidad, de la agresión a la pasividad, de la razón a la confusión, del pensar con claridad al pánico total. El temor puede fortalecer el corazón y hacerlo palpitar o latir con mayor rapidez. El temor puede detenerlo. El temor puede llevar a una persona a tener un cambio total en lo que cree y siente y hace.

El temor, ciertamente, es parte del factor humano. Es parte de la vida. Hay temores normales que todos nosotros tenemos; y Dios nos ha dado la capacidad de temer ciertas cosas por causa de preservarnos a nosotros mismos y proteger a otros. Los temores normales que todo el mundo tiene son el temor a la enfermedad, el temor a ser lastimados, el temor de perder a la familia o la pérdida del amor, la pérdida de un trabajo, la pérdida de dinero, el temor a la muerte. Y después, conforme han indicado algunas pruebas, el temor más dominante es el temor de hablar en público. Dichos temores comunes normalmente son manejados en cierta manera de un modo adecuado por la mayoría de la gente.

Si una persona no puede manejar el temor normal, decimos que esa persona tiene una fobia. Y con fobia básicamente queremos decir una respuesta anormal a un miedo normal o la invención de un miedo anormal y absurdo. Una fobia es temor exagerado. Es temor que paraliza a una persona. Es temor que es incontrolable, inconquistable, es temor que se apodera de manera total de una persona a tal grado que no puede operar normalmente. Dicha fobia lleva a paranoia, ataques de pánico y diferentes tipos de conducta antisocial y errónea.

Cuando usted observa a la gente y examina qué es lo que temen, es bastante asombroso. Es curioso ver lo que Ann Landers ha realizado a lo largo de los años. Ella fue acumulando en su correo las cosas a la que la gente teme. Tiene una lista de las cosas a las cuales la gente más teme. Ella dice, y cito: “En primer lugar, hay algunos temores muy extraños acerca de los cuales las personas me han escrito, tales como el temor de caerse en el excusado, el temor de ciertos colores, el temor de ser sepultado vivo, el temor de llamarle a alguien por su nombre. Pero los temores más comunes, de acuerdo con mi correspondencia, dice ella, son los siguientes: animales, abejas, estar solo, que alguien lo mire de manera intensa, sangre, sonrojarse, cáncer, datos, ahogarse, cadáveres, multitudes, oscuridad, muerte, deformaciones, demonios, suciedad, perros, sueño, elevadores, lugares cerrados, volar, gérmenes, la altura, caballos, enfermedades, locura, insectos, luces, ratones, estar desnudo, el dolor, el ruido, la pobreza, el embarazo, los ladrones, la escuela, el tener relaciones sexuales, el dormir, el no poder respirar, arañas, serpientes, extraños, operaciones quirúrgicas, sífilis, rayos y truenos, viajar, vomitar, trabajar y los gusanos.” Fin de la cita.

Francamente, esa es una lista de cosas bastante normales. Cosas que son parte de la vida. Pero es impresionante ver cómo la gente tiene fobias acerca de cosas normales como también inventan cosas absurdas como temer a ciertos colores y demás. La gente teme a todo tipo de cosas. Temen cosas normales de manera anormal; y temen cosas anormales. Pero rara vez temen lo que realmente deberían temer… Rara vez.

En Hebreos, capítulo 10, permítame leerle un versículo, no necesita buscarlo, Hebreos 10:31. “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” El versículo anterior dice: “Mía es la venganza, Yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a Su pueblo.” Ahora, eso es algo de lo que la gente debe tener miedo. Los gatos y los perros y los ratones y los truenos y los ruidos y el dolor y el embarazo son cosas mínimas, cosas normales de la vida. Si la gente va a tener una fobia, si va a tener un temor incontrolable, debilitante, que los paralice, que sea exagerado, que no pueden conquistar, que sea el temor de caer en las manos del Dios vivo.

En Lucas, capítulo 12, hay una declaración conocida que sigue este mismo pensamiento. Lucas 12:5: “…os enseñaré a quién debéis temer.” Está hablando Jesús. Quiero decirles a quién deben temer. En el versículo anterior, Él dijo: “No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a Aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.” ¿Quién es? Este es Dios. Teman a Dios. Con todas las fobias y todos los temores que la gente tiene, hay uno que rara vez tienen; pero deberían tener.

Y de hecho, a veces me pregunto si la Iglesia no está ocupada el día de hoy tratando de asegurarse de que no lo tengan. Tratando de hacerlos sentir que Dios es un abuelo benigno, que es un buen hombre, todo el tiempo, un hombre cósmico, Jesús conocía bien a Su Padre y Él dijo ‘témanle’. Porque después que ha matado, Él tiene la autoridad de arrojar del infierno. Sí, les digo, témanle.

Permítame decirle algo. Acabamos de leer, puede regresar a Apocalipsis 6, acabamos de leer de un día en el cual todo el mundo tendrá ese temor. Lo tendrá en la categoría de fobia. Va a ser la paranoia definitiva. Será el ataque de pánico universal. Viene un día en el que el mundo tendrá la misma fobia debilitante, fuera de control, que los paralizará, que no podrán conquistar, un temor tan grande que estarán aterrados y querrán morir.

¿Qué quiere decir con eso? Jesús dijo de ese día venidero en Lucas 21:26, si quiere escribirlo, Lucas 21:26, Jesús dijo: “desfalleciendo los hombres por el temor.” Los hombres desfallecerán por temor. La palabra desfallecer, apopsucho, en griego aparece sólo en ese versículo. ¿Sabe lo que significa? Morir… Literalmente expirar. Cuando ese día venga, habrá tal temor que la gente va a tener tanto miedo que va a morir. Algunos van a morir allí mismo. Morirán del puro terror, porque se darán cuenta de que han caído en las manos del Dios vivo. Es Su Día de ira y es tan aterrador que va a parar sus corazones. Y aquellos que sobrevivan el temor inicial van a clamar, a gritar porque las rocas los aplasten hasta que los maten, antes de que tengan que enfrentar a Dios, como si eso pudiera ser un medio de escape.

¿Qué es lo que podría causar este nivel de pánico? Se abre el sexto sello. Y la fuerza dominante que usted aquí ve es el temor. Ahora, por lo menos por esta noche, quiero hablarle acerca de la razón por la que debe temer. ¿Por qué tienen tanto miedo? Y la respuesta viene en los versículos 12 al 14. Después, hablaremos del rango del temor; y después hablaremos de la respuesta al temor.

Pero en primer lugar, la razón del temor. Veamos la razón de su temor, versículo 12, usted recordará que Juan está en una visión. Dios está revelándole estas cosas a él. Y él ve visiones que dramatizan las escenas futuras. “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.” Un escenario absolutamente increíble.

Comencemos al principio. “Miré cuando abrió el sexto sello.” El Cordero que tiene el rollo de siete sellos, usted recordará, el libro apareció primero en los capítulos 4 y 5 cuando estábamos en el cielo con Juan. El libro apareció en la mano del Padre, en el final del capítulo 5. Él se lo entrega a Su Hijo en el capítulo 6 diciéndole “El universo y el mundo son Tuyos, desenrolla este rollo. Te da el título de propiedad del mismo y describe la acción que debe llevarse a cabo conforme Tú lo retomas, conforme Tú te vuelves a apoderar de él.”

Conforme cada uno de los sellos ha sido roto, hemos visto lo que está por venir. Primero, hay una paz falsa dirigida por falsos profetas y falsos cristos, guiada por el anticristo, guiando al mundo a una utopía imaginaria que es inmediatamente despedazada por el segundo sello que es la guerra, guerra mundial, guerra por todo el globo, seguida de hambre. El resultado muy obvio de la guerra, la falta de alimentos, seguida de muerte mediante pestilencia y desastre de tal manera que un cuarto de la población del mundo entero perecerá en un breve período de tiempo. Y después, vimos el quinto, cómo se desata la persecución. Y después vimos a los mártires orando por la venganza de Dios.

Todos esos primeros cinco, subraye esto, tenían un elemento de agencia humana. Eran agentes humanos dirigiendo la paz. Eran agentes humanos los que estuvieron involucrados en la guerra, el hambre, la muerte que viene a través de la pestilencia. Eran agentes humanos los que inclusive estuvieron involucrados en esta venganza conforme hay creyentes orando porque esto suceda. Claro que ellos son hombres y mujeres - aunque glorificados en ese punto.

Ahora, cuando usted llega el sexto sello, Dios actúa sin los hombres. Usted ha llegado a un nivel de intervención por parte de Dios, quien es Santo, y únicamente lo hace por sí mismo. Y el acto aterrador paralizador es inconcebible y devastador. Obviamente para este entonces, como hemos aprendido en el capítulo 6, el mundo se ha llenado de una violencia continua. El mundo se ha llenado de desastre tras desastre, de muerte por todos lados desde que la paz falsa fue despedazada.

Esto se está moviendo rápidamente, más y más rápido, más intenso y con un holocausto más y más grande conforme los dolores de parto se incrementan hasta llegar al gran acontecimiento. Y a lo largo de este tiempo, los creyentes han estado proclamando la Palabra de Dios. Le han estado diciendo al mundo que lo que están viendo y lo que están experimentando está escrito en las Escrituras. Todo está en las Escrituras. Ellos también han estado predicando el Evangelio de Jesucristo porque fue por el testimonio de Cristo y la Palabra de Dios, versículo 9 dice, que fueron matados en primer lugar. Entonces, conforme todos estos acontecimientos se están desarrollando, aquellos que creen le están explicando al mundo esto en las Escrituras, esto está en las Escrituras, aquello está en las Escrituras, se lo podemos mostrar, vean lo que está pasando, vean lo que está sucediendo y aquí está el Evangelio salvador de Jesucristo que los puede librar.

¿Pero qué hace el mundo? Hace lo que puede por masacrar a los cristianos y masacrar a los predicadores y a todos aquellos que siguen a Cristo. Y el mundo sigue al anticristo. Están engañados por Satanás, siguen el engaño, no creen en la Biblia, no creen en el Evangelio, creen en el anticristo. Aunque han oído la predicación del testimonio de los mártires que están dando testimonio, que han matado, ellos no creen. Y van a creer en el anticristo.

Observen el capítulo 13 por un momento para ver cómo sucede esto. En el versículo 5 del capítulo 13 dice que el anticristo habla con palabras arrogantes y blasfemias y opera durante cuarenta y dos meses, esos son los últimos tres años y medio de este período. “También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.” Versículo 8: “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” El mundo entero está siguiendo a este hombre. Todos lo buscan.

Él tiene un asociado, viene otra bestia en el versículo 11. Y en el versículo 13 hace grande señalas señales, desciende fuego del cielo. Y en el versículo 14: “Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.” Aquí viene uno conocido como el falso profeta y él hace estas cosas maravillosas y llama al mundo entero a adorar al anticristo; y creen el engaño. A pesar de lo que está pasando a su alrededor, los terrores, los juicios, a pesar de todo esto, le creen al anticristo, al falso profeta y siguen viviendo su vida como si todo esto fuera normal. De hecho, hay profetas que están por todos lados aun cuando todo esto comienza a suceder, en el momento de la guerra y el hambre y la pestilencia y la muerte, en el momento de toda esa persecución y matanza, de creyentes y judíos y están clamando el Evangelio, en medio de todo esto, estas personas simplemente van a seguir viviendo de manera normal.

Usted preguntará cómo lo sé. Porque Jesús lo dijo en Mateo 24. Escuche lo que Él dijo: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” Así como en el día de Noé, no importó lo que él dijo y predicó justicia por 120 años, no importa cuántas advertencias él les dio, no importa lo que se les dijo sino que simplemente siguieron comiendo, bebiendo, casándose, dándose en matrimonio, la vida como si esto fuera normal y no lo supieron hasta que esto llegó y se ahogaron. Y así va a ser en la venida del Hijo del Hombre. A pesar de todo esto, el mundo va a ser engañado, no va a creer lo que los cristianos están diciendo. El engaño llegará hasta el final.

En cierta manera, lo que hará que el engaño se multiplique será la gran cantidad de falsos profetas, falsos cristos, Jesús dice que estarán por todos lados. Uno dirá que estoy aquí, otro dirá que estoy acá, otro dirá que está por allá. Yo soy el verdadero cristo, yo soy el verdadero cristo, estarán por todos lados dando respuestas y explicando lo que está sucediendo, dando sus opiniones; y su mensaje será realmente el mismo. Versículo 3 de 7 Tesalonicenses 5: “Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina.” ¿Y saben lo que van a estar diciendo? Tan pronto como hayamos masacrado a estos cristianos, vamos a alcanzar nuestra utopía. ¿Verdad? Simplemente nos tenemos que deshacer de ellos. Y después, paz y seguridad. Y mientras que ellos están diciendo eso 1 Tesalonicenses 5:3 dice: “Vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” Los dolores finales vienen de manera intensa y repentina.

Y cuando lleguen, de regreso en Apocalipsis 6, cuando lleguen por primera vez, el mundo sabrá que los cristianos tenían razón. Usted preguntará cómo sabemos eso. Porque en el versículo 16 dice: “Escondednos del rostro de Aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero porque el gran día de Su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?” ¿Qué le dice eso? Le dice que al mundo entero se le ha dicho que la ira de Dios y la ira del Cordero vienen. Lo han oído. Lo han oído. Y han oído el Evangelio, porque será predicado hasta los fines de la tierra. Jesús dijo en el discurso del Monte de los Olivos. Y el ángel eterno se asegurará de que cada persona oiga conforme él vuela a través del cielo, pero no es sino hasta el sexto sello, después de que han tratado de silenciar a todos los cristianos al masacrarlos que repentinamente despertarán ante el hecho de que lo que esos cristianos estaban diciendo era verdad. Y lo que enfrentan inevitablemente sólo se le puede atribuir a Dios. Y una escena más aterradora y un reconocimiento más serio no podrían ni siquiera ser imaginados.

Por cierto, como comentario al margen, esta secuencia en Apocalipsis 6 encaja también de manera exacta con la secuencia en Mateo 24 porque sigue la misma cronología. Usted avanza a lo largo de Mateo 24 y llega al versículo 29. “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” Es el mismo acontecimiento.

Los fenómenos descritos en Apocalipsis 6 acerca del cielo son semejantes a los fenómenos de los que Jesús habló en Mateo 24, es la misma secuencia. Notará usted apenas previo a eso en el versículo 24 de Mateo 24, los falsos cristos y los falsos profetas vienen; y dicen ‘aquí estoy, aquí estoy, aquí estoy’, y claro, están prometiendo la utopía, ‘si tan sólo terminaremos de deshacernos de los creyentes y los judíos con ellos’. Lucas 21 continúa la misma secuencia, el mismo modelo, y es el versículo 25 que dice: “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” Mismo modelo.

Joel el profeta lo vio. Tome el tiempo de regresar y estudiar Joel, capítulo 2, viendo claramente a partir del Antiguo Testamento. Joel lo vio. Joel 2, él describe a este día como un día de oscuridad, versículo 2, un día de oscuridad intensa, de nubes. En el versículo 10, un tiempo en el que la tierra tiembla y los cielos se estremecen y el sol y la luna se oscurecen, las estrellas pierden su resplandor. Versículo 30, maravillas en el cielo, prodigios en la tierra, sangre, fuego, columnas de humo, el sol convertido en oscuridad, la luna convertida en sangre antes de que venza el gran y terrible Día del Señor. El mismo acontecimiento y él lo vio.

Isaías lo vio. Él escribe de eso en el capítulo 29 en un la pequeña declaración en el versículo 6: “Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.”

Ahora, esta escena en particular no puede ser descrita. Podemos intentar describirla. Y creo que debemos porque las Escrituras bosquejan seis características aterradoras. Y el detalle es dado aquí por el Señor para que podamos entender algo del horror de ese día. Tomemos la primera de las seis y quizás no pasaremos de esta.

Versículo 12: “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto.” Deténgase allí. Primero que nada, él dice que hubo un terremoto. Siempre ha habido terremotos, de vez en cuando, aquí y allá. Y en la primera mitad de esta época de la Tribulación, el tiempo conocido como el principio de dolores, de acuerdo con Mateo 24:7, habrá terremotos. Entonces, han experimentado algunos terremotos, más de lo que solían experimentar. Pero realmente esto no está hablando de tan sólo un terremoto. Sé que esas es la manera en la que la Palabra se traduce y lo que es interesante es que probablemente es una traducción muy cercana a lo que usted puede obtener.

El cataclismo que viene aquí conforme ha comenzado la gran Tribulación, la segunda mitad, es más poderoso y más intenso y más destructivo que todos los terremotos de toda la historia juntos. Es un acontecimiento final masivo, la ira de Dios operando a su máxima potencia. Ahora a Dios, a Su propia discreción, le gusta sacudir al mundo de vez en cuando. Lo sacudió en el Sinaí cuando dio la Ley. Lo sacudió cuando Elías le llamó. Lo sacudió cuando Jesús, Su Hijo, fue asesinado ante Él. Lo sacudió cuando quiso liberar a Pablo y a Silas de la cárcel. Y lo sacude de vez en cuando a lo largo de la historia para Sus propios propósitos. Pero estos más que cualquier terremoto, inclusive totalmente diferente de aquellos que Dios mismo causó, esto es más allá de eso. Le interesará saber que la palabra griega es seismos de la cual obtenemos la palabra en español sismógrafo, el cual es un instrumento para medir los temblores. Significa sacudir. Agitar. Pero la palabra Tierra no está aquí. La palabra Tierra no está aquí.

Hubiera sido mejor traducirlo ‘y hubo una gran sacudida’, porque francamente no es sólo la Tierra, lo primero que menciona es el sol y luego la luna y las estrellas que se están cayendo del cielo; y después el cielo se está partiendo como un pergamino y sólo entonces él dice que todo monte e isla comienza a moverse. Este es un sacudir que es más que un terremoto, es un seismos en el universo.

Mateo 8 traduce esta misma palabra seismos tempestad para describir lo que sucedió en el mar de Galilea. Es una agitación severa. Joel 2 utiliza la misma palabra en la Septuaginta, la cual es la versión griega del Antiguo Testamento. En el profeta Hageo, esa pequeña profecía, capítulo 2, versículos 6 y 7 describen el mismo acontecimiento, escuchen lo que dice: “Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco Yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Los terremotos asustan a la gente. Crean fobias, créanme. Constantemente se nos habla de uno grande que vendrá aquí a California. Se nos ha dicho eso por años, que un día habrá un temblor que nos va a arrojar al océano. Y en cierta manera, tenemos temor de eso. Digo, nuestra población teme eso. Cada vez que hay un pequeño temblor, todas las citas con los psicólogos y los psiquiatras aumentan porque la gente necesita ayuda, quiere ayuda para enfrentar sus fobias y sus temores. Pero sean cuales sean los pequeños temblores que experimentamos, no se comparan en absoluto con esto. Esto es más inestable, se va a sacudir con mayor fuerza que lo que podemos llegar a imaginarnos.

Pero usted tiene que entender algo, esas personas ya han atravesado tantas cosas… esto será realmente devastador. Los últimos años han vivido guerras mundiales, hambre mundial, plagas y pestilencias mundiales y algunos otros desastres naturales, instruyendo temblores, terremotos que han matado a un cuarto de la población del mundo. Y todo sucedió en el momento en el que ellos pensaron que habían alcanzado la paz mundial. Y los falsos profetas todavía están clamando ‘paz, paz, paz y seguridad, estamos cerca de la utopía. Tan pronto como masacremos a los cristianos, vendrá la utopía. Ellos son el problema.’ Y también, a lo largo de este período de tiempo, recuerde 2 Tesalonicenses 2 que dice que aquel que lo restringe es quitado. Esto es el Espíritu Santo, quien refrena el pecado. Y entonces, el pecado no tiene refreno, la inmoralidad no tiene refreno, la impiedad, el vicio, Satanás está a cargo del mundo, el anticristo está demandando que todo el mundo lo adore en su impiedad engañosa. El mundo se ha hundido en las profundidades del pecado. Y a lo largo de esto, ha estado literalmente siguiendo todas sus concupiscencias e impulsos; y se le ha prometido a una utopía, que va a salir del caos que existe. Y una gran cantidad de personas están siendo salvadas de acuerdo con el capítulo 6 versículos 9 al 11, están bajo el altar orando por la venganza de Dios. De acuerdo con el capítulo 7, versículo 9, hay tantos de ellos que se han convertido durante ese período de tiempo que ni siquiera pueden ser nombrados, contados. Entonces, va a haber un gran avivamiento, una gran cantidad de gente que va hacer salva. Pero el resto del mundo sigue pecando y son engañados y siguen al anticristo y matan a los cristianos.

Luego, en un momento, mientras que algunos duermen y otros están despiertos, mientras que algunos están manejando por la autopista y algunos están volando en un avión y algunos están caminando y algunos están corriendo y algunos están en el trabajo y algunos están leyendo el periódico en su casa y algunos están viendo la televisión y algunos están jugando al tenis y otros están en casa y otros en un hotel, algunos en un auditorio, algunos en un evento deportivo, algunos en la escuela, el universo entero empieza sacudirse. Un seismos de Dios que ningún sismógrafo podría llegar jamás a medir. Y como usted puede ver, esto es algo aterrador, tan aterrador porque el hombre siempre espera que el universo esté estable. Él siempre espera el amanecer y la oscuridad, el ciclo de la rotación de la tierra y las estaciones conforme se mueven en una órbita. El hombre demanda uniformidad en su mundo. Y eso es lo que la evolución le dice. Siempre es igual, recuerde las palabras de Pedro acerca de los burladores, todas las cosas continúan siendo iguales como desde el principio. Todo sigue igual. En un momento, esa teoría es explotada de manera absoluta y llega el seismos.

Lo primero que Juan describe es el segundo elemento. Y el sol se oscureció como tela hecha de cilicio, de pelo. El cilicio era lo que la gente usaba para un funeral. El cilicio era una tela áspera que usted usaba cuando quería llorar por alguien. Se la ponía sobre usted como una túnica y llegaba hasta el suelo de tal manera que nada de usted se podía ver. Usted no quería atraer la atención a sí mismo mientras lloraba la muerte de alguien. El cilicio negro de pelo simplemente significa que el cilicio era tejido lo más probable de pelo negro de cabra. Y era muy, muy oscuro. Y así es como el sol será; será tan negro como la túnica negra de alguien que está llorando que ha sido tejida de pelo negro de cabra.

Esto sacude todo y es tan enorme lo que está pasando, que oscurece el sol. ¿Qué es lo que oscureció al sol? ¿Por qué el sol se oscurece? El Dr. Henry Morris, un científico maravilloso, creacionista escribe lo siguiente, y cito: “El seismos descrito aquí es mundial en su espectro por primera vez en la historia. Los sismólogos y los geofísicos en años recientes han aprendido mucho acerca de la estructura de la Tierra y acerca de la causa y la naturaleza de los temblores. La corteza sólida de la Tierra está compuesta por una red compleja de fallas, mientras que todas descansan sobre una capa plástica cuya estructura es en gran parte todavía desconocida. Sea que la corteza consiste de grandes placas que se mueven, es una cuestión actual de controversia entre los geofísicos; y de tal manera que la causa definitiva de los terremotos todavía no es conocida. Lo más probable es que el complejo entero de inestabilidades en la corteza sea un remanente del fenómeno del gran diluvio, especialmente la división de las fuentes del gran abismo. De cualquier manera, la enorme red de cinturones de temblores inestables en todo el mundo comienza de pronto a deslizarse y a fracturarse a nivel global y se produce un terremoto gigante. Esto es evidentemente acompañado de manera natural por erupciones volcánicas tremendas que están arrojando enormes cantidades de polvo y de vapor y de gases a la parte superior de la atmósfera. Y son probablemente éstas las que causarán que el Sol se oscurezca y la Luna parezca tener color rojo de sangre.” Fin de la cita.

Eso encaja con lo que dijo el profeta, fuego y humo, ¿no es cierto? Oscuridad y tinieblas se asocian con frecuencia con juicio. Cuando Dios juzgó a Egipto, trajo mucha oscuridad. Cuando Dios fue al monte de Sinaí para traer la ley, estaba lleno de humo negro. Cuando Dios juzgó a Su Hijo, recordarán, en la cruz por nuestros pecados, desde el mediodía hasta las tres de la tarde, el mundo se oscureció. Isaías vio a este tiempo de juicio y vio a esta oscuridad. Y se le reveló en Isaías capítulo 13, versículo 9: “He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores. Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.” Y ahí en el versículo 13: “Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de Su ira.” Una oscuridad viene sobre el universo.

Lo tercero que él señala es que la luna se convierte como sangre. Literalmente, el texto dice la luna entera. Hay un eclipse total. Sea lo que sea lo que lo cause, es vívido. El Sol ha sido oscurecido, por supuesto, entonces oculta la Luna, porque refleja al Sol. Joel el profeta dijo: “el sol y la luna se oscurecen.” Y como le leí anteriormente, Joel dijo, Dios dijo: “se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?”

Ahora, usted entiende que cuando esto comienza suceder, afecta todo. Afecta la luz del día y la oscuridad. No habrá luz de día. Afecta la vida de las plantas, afecta al hombre, afecta al mundo animal. Todos los ciclos por los que los animales funcionan, las plantas funcionan, los humanos funcionan entran en un caos total. Y después, una cuarta característica, a partir de esa oscuridad, versículo 13, las estrellas del cielo cayeron sobre la Tierra. Bolas de fuego comienzan a caer de la oscuridad y lo que usted temía se vuelve realidad.

La palabra estrellas, usted notará que es la palabra aster. Se puede referir a cualquier cuerpo celestial, grande o pequeño, sin estar limitado a lo que nosotros conocemos como estrella. Podría ser una estrella, una estrella que es millones de veces más grande que nuestro Sol, como lo son algunas. También podría de referirse a un asteroide, un meteorito. Quizás es el mejor entendimiento de la palabra aquí. Sobre la Tierra van a llover asteroides que están cayendo del cielo. Obviamente, si eso significara estrellas, nos quemaría antes de que llegara aquí. Entonces, probablemente son asteroides, una lluvia de asteroides o meteoritos. Los científicos, por cierto, han especulado por años acerca de lo que causaría una lluvia enorme de asteroides llegando a la Tierra. La increíble destrucción que crearía. Ciertamente, las estrellas están involucradas a medida que todo el universo se sacude y comienzan a salir de sus órbitas. Comienzan a funcionar de manera errática, girando por el espacio a medida que todo el universo se colapsa y se comienza a desintegrar. La Tierra es entonces inundada con bolas de fuego que caen del cielo. Es análogo, él dice, para hacerlo vívido, como la higuera que deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Una higuera puede estar cubierta con higos y cuando el viento la azota, se caen en masa.

¿A dónde va la gente? ¿A dónde va la gente en el pánico de todo esto en el globo entero? ¿A dónde van a ir? No hay modo que puedan escapar.

Zacarías capítulo 14 ve la misma escena. Y dicen el versículo 6: “Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura.” Versículo 7: “Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche.” Es lo mismo, el mismo tiempo.

Después, en términos en los que Juan ni siquiera puede describir, versículo 14: “El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla.” Un par de veces en mi vida he tenido la oportunidad de ver un pergamino. Digo, realmente un pergamino antiguo. He visto los pergaminos del mar Muerto, los que están en Jerusalén. He sostenido pergaminos antiguos. Y una de las cosas interesantes de un pergamino es que conforme es enrollado y desarrollado, enrollado y desenrollado, se va desgastando. Y conforme pasa el tiempo, se seca. Y frecuentemente es el caso, sucede que cuando usted desarrolla un pergamino y lo saca en su punto de tensión, porque ha estado enrollado por tanto tiempo y se secó en esa posición, se va a romper. Y Juan dice que será como el desenrollar un pergamino y simplemente se rompe a la mitad y después termina en dos pedazos, dos partes separadas. Y él dice que el cielo se partió en la visión de Juan, literalmente se rompió. Retrata al cielo entero como un pergamino abierto en el punto de tensión. Y de pronto, simplemente se parte por la mitad y el cielo entero desaparece, ya no está. Las estrellas están volando por todos lados sin orden alguno. Todo el universo se está sacudiendo. No hay sol, no hay luna y la tierra está siendo golpeada con asteroides, meteoritos que están cayendo del cielo conforme el universo se rompe. El cielo que era tan conocido para nosotros, es despedazado.

Esta es la escena. Ciertamente Isaías lo tenía en mente nuevamente en el capítulo 34: “Jehová está airado contra todas las naciones, e indignado contra todo el ejército de ellas; las destruirá y las entregará al matadero. Y los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor; y los montes se disolverán por la sangre de ellos. Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera.” El universo entero está desintegrándose. “Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema.” Él está diciendo que golpeará los cielos. ¿Por qué? Porque ese ha sido el dominio de Satanás, el príncipe de la potestad del aire, el universo entero se está desintegrando.

Entonces, esta sacudida no es sólo la Tierra. Llega a la Tierra en la sexta característica. Versículo 14: “Y todo monte y toda isla se removió de su lugar.” Esto es difícil de concebir, todo monte y toda isla. La corteza entera inestable de la Tierra comienza a moverse y las fallas comienzan a abrirse y salen los gases volcánicos. El doctor Morris añade, y cito: “La corteza de la Tierra siendo tan inestable desde el gran diluvio será tan agitada por los impactos de los asteroides, las explosiones volcánicas y los terremotos que grandes segmentos de la misma comenzarán de hecho a moverse por el manto plástico profundo de la Tierra. Los geofísicos durante muchos años han estado encantados con la idea del movimiento continental. Varios han publicado series de catastrofismo pasado naturalista involucrando lo que ellos llaman la corteza de la Tierra cambiante. Dicho fenómeno puede ser en realidad detonado bajo este juicio del sexto sello, minimizando el daño ocasionado por los grandes terremotos del pasado. Aquellos que habitan en regiones que estén arriba de estas placas sobre la corteza observarán que los cielos parecen moverse en la dirección opuesta,” dice él. Todo sacudiéndose.

¿Puedo detenerme ahí y darle una palabra a los ambientalistas? ¿Le puedo decir algo al grupo de ‘salvemos el planeta’? Si usted cree que el hombre ha dañado la Tierra, espere a ver lo que Dios le va a hacer. Este es un planeta desechable, amigo mío, fue hecho desechable por el pecado. Espere a ver lo que el Creador hace con él. Él lo creó, el pecado lo devastó y lo va a destruir. Es un mundo que está listo para ser desechado, es un universo desechable. El cosmos que salió del caos va a regresar al caos; y del caos vendrá un nuevo cosmos, nuevos cielos y nueva tierra. Pedro escribió acerca de eso en 2 Pedro, capítulo 3.

Bueno, Jesús resumió todo lo que acabamos de ver en esos versículos donde Él dijo en Lucas 21:11: “Y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.” Y cuando eso suceda, la gente morirá de miedo. Van a estar aterrados. ¿Usted puede entender eso? Por supuesto que puede.

Y le digo entonces esto, al llegar a una conclusión en esta noche: la gente tiene miedo de muchas cosas, ¿no es cierto? Tienen miedo de muchas cosas por las que no debe tener miedo. Y normalmente, de manera común, no temen a la Persona a la que deben temer. Romanos 2:5 dice que los pecadores están acumulando pecado que algún día va a sentir la ira de Dios. Y aquellos que nunca Le han temido, entonces Le temerán.

Pero usted no necesita temer. No necesitamos temer, nosotros que somos cristianos, ¿verdad? Porque hemos escapado la ira de Dios. Hemos sido librados de la ira venidera a través de Jesucristo. Usted ha escuchado a personas dando testimonios en el bautismo de esta noche y ellos hablaron de cómo Cristo ha cambiado sus vidas. Eso es verdad. Permítame también decirles que Él ha cambiado su destino futuro de la ira a la bendición, del infierno al cielo, del terror al gozo. Nosotros no estamos esperando esta ira. Seremos raptados para estar con el Señor antes de que llegue, ¿verdad? ¿Amén? Amén. Si usted de es en el Señor Jesucristo, usted escapará de la ira venidera. “Temed a Aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a Éste temed.” Oremos.

Señor, ¡esto es tan poderoso, tan aterrador; y sin embargo el mundo está tan engañado! Este tipo de verdad con frecuencia es presentada sin convicción, que no sea así. Para aquellos que oyen esta palabra en esta noche, que sientan el terror del Señor y que sepan que hay un Dios de ira y venganza quien algún día va a juzgar al mundo engañado con la realidad; y entonces será demasiado tarde. Y que la gente sepa que sólo tiene el tiempo en esta vida para escapar de la ira por venir. Te damos gracias porque nosotros como cristianos estamos esperando que Cristo venga del cielo, Jesús, quien nos libra de la ira venidera. Te damos gracias porque esperamos a Cristo. Ya no Te tememos como Dios de venganza y Dios de ira porque hemos puesto nuestra confianza en Cristo quien ha sentido Tu ira por nosotros en la Cruz. Oro, Señor, porque si hay alguien aquí que no conoce a Cristo venga a Él ahora como Salvador y Señor para que no sienta nada de Tu ira, sino únicamente toda Tu bondad. Y por aquellos de nosotros que somos cristianos, Padre, que en primer lugar estemos agradecidos; y en segundo lugar, advirtamos al mundo así como esos queridos santos algún día lo harán perdiendo sus vidas porque serán fieles al Evangelio. Ayúdanos a estar dispuestos en nuestro tiempo, en nuestra época, a advertir a los pecadores de Tu ira. Haznos fieles, en el nombre de Cristo. Amén.

 

 

 

 

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