Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Conforme pensamos en agradecerle al Señor, obviamente hay muchos lugares en la Escritura a los que podríamos ir. Pero quiero llevarlo a un lugar en el que no, quizás pensaría usted, pero me di cuenta que el Señor lo colocó en el corazón el día de hoy, y decidí llevarlo ahí, al Antiguo Testamento, 1 Crónicas, el Antiguo Testamento, 1 Crónicas capítulo 16, 1 Crónicas capítulo 16.

Mientras que ciertamente la alabanza es objeto de referencia en ésta historia vasta que es escrita para nosotros, probablemente por Esdras. Éste es el único lugar en dónde la alabanza, de hecho, se lleva a cabo.  Se dará cuenta usted conforme ve al capítulo 16 comenzando en el versículo 8, que la forma se convierte en la forma de los Salmos. Se divide en párrafos y es colocado en forma de Salmos. Vamos a ver ese Salmo en un momento, vamos a alabar al Señor a través de eso en un momento. Pero antes de eso, solo un poco de historia. Esta historia en 1 Crónicas y 2 Crónicas es un libro, realmente, de manera original. Fue escrito unos 450 años AC, y unos 500 años después del reinado de David. Da la historia de la redención que se desarrolla desde Adán hasta la cautividad babilónica.

Entonces, va de la creación hasta cuando Israel es llevado al cautiverio en Babilonia. Y mientras que es la historia que ya conocemos, porque es registrada en 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes, es un libro que es excepcional. El 50% de lo que está en 1 y 2 Crónicas no está en esos otros libros, esto es 50%, pero esta historia es un segundo relato de la historia. Después de la historia del Pentateuco, después de la historia de los libros de Reyes, y Samuel, la historia se vuelve a contar, desde Adán a la cautividad babilónica, para un grupo muy específico de personas. Escrito alrededor del 450, fue escrito para los judíos que regresaron de la cautividad, escrito para ellos, habían regresado de Babilonia, y estaban enfrentando la realidad de que su nación no era nada como solía ser.

Estaba muy lejos de su gran historia bajo David, su gran historia bajo Salomón, cuando regresaron, virtualmente tenían una ciudad en ruinas. No tenían protección, no tenían muro. Jeremías después les ayudó a construir el muro. No tenían templo, Zorobabel les ayudó a reconstruir un templo que era muy simple, y común y corriente, nada como el templo glorioso de Salomón, que intentó reemplazar. E inclusive después que se habían reestablecido en la tierra, eran pequeños, eran débiles, no tenían influencia, eran vulnerables, eran personas comunes y corrientes.

Y francamente estaban luchando con el hecho de que, si llegarían o no a ascender a los días de gloria que habían conocido en su historia, en la época de David, y en la época de Salomón. Cuando regresaron inclusive, tuvieron un gobernante persa, y no un rey judío. Pensaron en esos días, 450 y 500 años antes, cuando Salomón reinó, y antes de él su padre David, sabían que todo esto era el resultado del juicio, y se preguntaban si llegaría a haber alguna esperanza de que ellos volvieran a ser grandes otra vez. Y esta historia fue escrita para alentarlos, para alentarlos porque Dios había sido fiel en el pasado, y porque Dios por naturaleza es fiel, y porque Dios no puede alterarse a sí mismo, ni su propósito, ni su plan, ni puede ser infiel a su Palabra, como acabamos de cantar. No importa que tan oscuro se veía, esto es para recordarles de la fidelidad de Dios en el pasado. Porque es la fidelidad de Dios en el pasado que es el cimiento y la base para nuestra confianza en su fidelidad en el futuro.

Entonces, es muy probable que Esdras escribió esta historia global, para recordarle a la gente lo que Dios había hecho en el pasado, y para restaurar su fe en que Dios cumpliría su promesa con respecto a la tierra, con respecto al pueblo, con respecto a los sacerdotes, con respecto a la adoración, con respecto a la salvación, y que Dios traería al gran rey Davídico, que era esperado, el Mesías, en el futuro. Lo más importante de esta historia, creo yo, está en el capítulo 16, en dónde a los exiliados se les recuerda de un gran día en la historia de Israel, un gran día.

Durante el tiempo de Saúl, él fue un rey muy malo, la presencia de Dios simbólicamente se fue de Jerusalén, el arca del pacto, la cual representaba la presencia de Dios, no estuvo en Jerusalén. En cierta manera era un símbolo de el desagrado de Dios hacia Israel. Una de las primeras cosas que David quiso hacer era traer el arca del Pacto de regreso a Jerusalén. Entonces David, que ahora era el rey, construyó una casa para sí mismo y preparó una tienda, un tabernáculo para el arca de Dios. Fueron para conseguir el arca de Dios, la primera vez en el capítulo 13, la cargaron mal y un hombre la tocó y murió ahí, un hombre llamado Uza, porque él había violado los estándares de Dios para el transporte santo de lo que simbolizaba su presencia. Pero finalmente llegó en el capítulo 16, versículo 1, estaban diciendo, de hecho, queremos a Dios en medio de nosotros, queremos su presencia, queremos su cuidado, queremos su poder.

“Así trajeron el arca de Dios, y la pusieron en medio de la tienda que David había levantado para ella; y ofrecieron holocaustos y sacrificios de paz delante de Dios. Y cuando David acabó de ofrecer el holocausto y los sacrificios de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová. Y repartió a todo Israel, así a hombres como mujeres, a cada uno una torta de pan, una pieza de carne, y una torta de pasas. Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel: Asaf el primero; el segundo después de él, Zacarías; Jeiel, Semiramot, Jeiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed-Edom y Jeiel, con sus instrumentos de salterios y arpas; pero Asaf sonaba los címbalos. También los sacerdotes Benaía Y Jahaziel sonaban continuamente las trompetas delante del arca del pacto de Dios.”

Ésta es una gran celebración. Tuvieron una comida maravillosa y tuvieron alabanza fuerte con una orquesta grande, completa, el pueblo estaba ofreciendo sacrificios, holocaustos, esas serían ofrendas por el pecado, inclusive ofrendas de paz. “Entonces, en aquel día,” versículo 7, “David comenzó a clamar a Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos.” Me imagino que usted podría decir éste es el día prototipo de gracias, porque Dios está de regreso, su presencia está ahí. Y el pueblo se está regocijando por eso.

Comenzando en el versículo 8, y hasta el versículo 36, usted tiene este Salmo que todos cantaron, que fue guiado por Asaf. El músico que guiaba todos y el resto que estaba participando aquí. Aquí está la verdadera adoración, por cierto, si usted tiene alguna referencia cruzada en su biblia, usted se dará cuenta que la primera mitad de éste Salmo, viene del Salmo 105, y después hay muchos otros Salmos aquí.  

Entonces, ésta es una especie de resumen de algunos de los Salmos más hermosos de gratitud, y fue en esa ocasión que el pueblo dio gracias. Ahora, la gratitud viene en 3 párrafos, y solo quiero caminar a lo largo de este Salmo con usted. 3 párrafos. Cada uno comienza con mandatos a dar gracias, y después sigue con razones para obedecer los mandamientos. Mandamientos seguidos de razones para obedecer los mandamientos. Razón número 1 va desde el versículo 8 hasta el versículo 22. Pero comencemos con los mandamientos. Lo que es interesante entre los versículos 8 y 12, hay diez verbos imperativos. Esencialmente, hay diez mandamientos aquí: alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer en los pueblos sus obras, cantad a Él, cantadle Salmos, hablad de todas sus maravillas, gloriaos en su santo nombre, alégrese el corazón de los que buscan a Jehová, buscad a Jehová y su poder, buscad su rostro continuamente, haced memorias de las maravillas que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca.

Simplemente ese conjunto de apertura de mandamientos, esos diez imperativos, nos muestra lo que realmente es la esencia de la alabanza, es exaltar a Dios, es honrar a Dios, es agradecer a Dios, es alabar a Dios, esto es adoración, esto es lo que debe suceder en una ocasión de gratitud. Este es un gran acontecimiento de gratitud. El arca estaba de regreso, los enemigos habían sido sometidos, David era el nuevo rey, todo parecía estar bien, y esta es su alabanza. 

Las razones son dadas entonces en los versículos 13 y en adelante. La primera es la elección, “Oh vosotros, hijos de Israel, sus siervos, hijos de Jacob, sus escogidos.” Agradézcanle porque los escogió. Jehová, “Él es nuestro Dios. Sus juicios están en toda la tierra.” Él no es una deidad local, Él es el Juez de toda la tierra, y podríamos jactarnos aquí un poco, Él es nuestro Dios, “Él nos ha escogido, Él hace memoria de su pacto perpetuamente. Y de la palabra que Él mandó, para mil generaciones.” Lo cual significa, de manera interminable. “Del pacto que concertó con Abraham, y de su juramento a Isaac”. Usted se acuerda que hizo el pacto con Abraham, y después se lo reconfirmó a Isaac. “El cual también se lo confirmó a Jacob por estatuto”. El pacto abrahámico, la promesa de salvación, una nación, un reino, bendición Él le dio a Abraham, Isaac y Jacob.

Y después a través de Jacob, claro, a Israel como un pacto eterno, diciéndole: “A ti daré la tierra de Canaán, porción de tu heredad cuando ellos eran pocos en número, muy pocos, y forasteros en ella”. Esto es elección. Le agradecieron a Dios por escogerlos para que fueran su pueblo, por darles promesas de pacto que son eternas. Le agradecieron primero por elección, y en segundo lugar por protección. Aunque eran escogidos, aunque fue cuando solo eran unos cuantos, Abraham, e Isaac y los patriarcas, y andaban de nación en nación, y de un reino a otro pueblo. No permitió que nadie los oprimiese, antes por amor de ellos castigó a los reyes. “No toquéis” dijo, “a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”

El registro de Génesis, comenzando con Faraón, es el registro de como Dios protegió a Su pueblo. Los sacó de Egipto, los trajo de regreso. Ahí es dónde comienza la alabanza. Comienza con un reconocimiento de nuestra elección y protección. Dios nos ha escogido y Él nos va a guardar para cumplir sus promesas. Párrafo número dos viene en los versículos 23 y 24, y de nuevo comienza con mandamientos. “Cantad a Jehová toda la tierra. Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas.” Se nos manda aquí, no solo como en la primera parte, a concentrarnos en Dios, agradecerle, a cantarle, pero inclusive en el versículo 8, a dar a conocer sus obras entre los pueblos.

Entonces, la adoración verdadera es una combinación de agradecerle a Dios, alabar a Dios, y contar de su grandeza a toda persona. Se nos manda entonces a cantar al Señor y a proclamar su salvación de día en día, contando de su gloria entre las naciones, y que toda la gente sepa a través de nosotros de sus obras maravillosas. La razón para eso, versículo 25, “Porque grande es Jehová y digno de suprema alabanza”, y de ser temido sobre todos los dioses. “Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos.” Hay una nota al margen en ciertas versiones, que dice, cosas no existentes. Eso es verdad, todas las naciones que rodeaban a Israel tenían sus deidades y no eran nada. “Más Jehová hizo los cielos…más Jehová hizo los cielos. Alabanza y magnificencia delante del poder y alegría en su morada.”

El trasfondo de todo esto son todos los dioses falsos e ídolos falsos. Y aquí al pueblo se le dice, por parte del Salmista inspirado que deben adorar y alabar al único Dios verdadero, al Creador, el único que es Dios. Toda la gloria es para Él, y para nadie más debido a quién es Él. Debido a su esplendor y su majestad, su fuerza y su gozo. El tercer párrafo viene en el versículo 28, aquí hay mandamientos de nuevo. “Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos. Dad a Jehová, gloria y poder. Dad a Jehová la honra debida a su nombre, traed ofrenda, y venid delante de Él. Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad”. En otras palabras, vengan a Su presencia vestidos de santidad, no por fuera, sino por dentro. “Temed en su presencia toda la tierra; el mundo será aun establecido para que no se conmueva. Alégrense los cielos”.

Y ahora, comienza a llegar un crescendo, en dónde él llama a toda la creación a que se una en la alabanza. “Alégrense los cielos, y gócese la tierra, y digan en las naciones: “Jehová reina, de nuevo””. Ésta es una gran celebración. Sólo hay un Dios verdadero. “Resuene el mar y su plenitud, alégrese el campo y todo lo que contiene. Entonces cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque Él viene a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová, porque él es bueno, porque su misericordia es eterna.” Si supieran eso, ¿cuánto más sabemos eso? Estaban diciendo eso. Algunos de ellos estaban trayendo adoración verdadera, para algunos era meramente algo externo, pero para nosotros que no somos el pueblo de Dios por nacimiento, nacimiento físico, sino más bien el pueblo de Dios por nacimiento espiritual, sabemos de qué hablamos, somos los verdaderos adoradores que adoran en espíritu y en verdad.

Entonces, usted tiene tres párrafos. Párrafo número uno, nos manda a adorar, nos dar razones. Párrafo número dos, nos manda a adorar, nos da razones. Párrafo número tres, nos manda a adorar, y nos da razones. Y después de que hemos llegado a la cúspide de la alabanza, viene una petición en el versículo 35, “Y decid, ‘Sálvanos, oh Dios, salvación nuestra. Recógenos y líbranos de las naciones, para que confesemos tu santo nombre, y nos gloriemos en tus alabanzas”.

Creo que este es un gran modelo para la adoración. Toda esa alabanza, toda esa gratitud, y después una petición humilde. Esa es la razón por la que el Señor cuando le enseñó a sus discípulos a orar dijo, “Vosotros pueis orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad”. Fue la alabanza antes de la petición. Después clamamos, “Oh Dios de nuestra salvación, sálvanos, protégenos, líbranos de las naciones para que podamos agradecer a tu santo nombre, y nos gloriemos en tus alabanzas.”

Creo que a veces olvidamos que el testimonio del pueblo de Dios, en ese entonces, y el testimonio del pueblo de Dios ahora en el mundo, debe ser que de todas las personas del planeta debemos ser los más agradecidos, ¿verdad? ¿cómo no podríamos serlo? ¿cómo no podríamos serlo? Sea lo que usted pueda pensar acerca de lo que está pasando en el mundo, económicamente, políticamente, materialmente, sea lo que sea que usted pueda estar pensando de sus circunstancias con relación a las circunstancias de alguien más, sea lo que sea que usted puede estar pensando que son los problemas en su vida que roban su gozo, más vale que supere eso porque ustedes, de todas las personas sobre el planeta tienen la mayor motivación de porque estar agradecidos. Todo esto es sólo temporal, ¿verdad? temporal. Usted ha sido escogido, usted ha sido elegido, y usted está siendo protegido hasta que el Señor oirá, y responderá a esa oración, Él lo va a librar a usted, Él le va a traer a usted esa salvación final, y por toda la eternidad estará usted en su presencia dándole gracias a su Santo nombre y se gloriará en Él.

El versículo 36 cierra, “Bendito sea Jehová, Dios de Israel, de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo…” ¿qué? “…’Amén’, y alabó a Jehová”. Esa es alabanza real, es adoración real, así debe ser. Los exiliados que estaban leyendo esta historia necesitaban hacer eso. Olviden sus circunstancias, olviden el hecho de que no se ve como les gustaría que se viere en este momento. Olviden el hecho de que una vez esto era glorioso con David y Salomón, Dios no va a cambiar y sus promesas no van a cambiar. Todas sus promesas se van a cumplir, todas ellas se van a cumplir.

Quiero que vaya al 17, y quiero terminar ahí. Después de que se acabó la celebración, el versículo 43 termina el capítulo, “Y todo el pueblo se fue cada uno a su casa. Y David se volvió para bendecir su casa. Aconteció que, morando David en su casa, dijo David al profeta Natán, ‘He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Jehová debajo de cortinas”. Está en una tienda. “Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón porque Dios está contigo”. Bueno, lo que David estaba implicando es que, ‘no puedo vivir en una casa de cedro y Dios en una tienda. Tengo que construirle a Dios una casa’.

Ahora, recuerde, él está saliendo de la euforia de la alabanza. Él está sintiendo éstas realidades profundas acerca de Dios. Y después él se da cuenta de que Dios está en una tienda. Él está en una casa de cedro, un palacio. Bueno, Natán piensa que es una gran idea. “Haz todo lo que está en tu corazón porque Dios está contigo”. “En aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán diciéndole, ‘Ve y di a David mi siervo, así ha dicho Jehová” ‘Tú no me edificarás casa en que habite’”. Un pequeño recordatorio de que antes de que Natán afirme algo, probablemente deberías confirmarlo con el jefe. “Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué a los hijos de Israel hasta hoy, antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo en tabernáculo. Por donde quiera que anduve por todo Israel, ¿hablé una palabra a algunos de los jueces de Israel a los cuales mandé que apacentasen a mi pueblo, para decirles porque no me edificáis una casa de cedro?”

Antes de que digas sí a construirme una casa, quizás deberías confirmar conmigo si quiero una. “Por tanto, ahora dirás a mi siervo David, ‘Así ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘Yo te tomé del redil de ir detrás de las ovejas para que fueses príncipe sobre mi pueblo de Israel. Y he estado contigo en todo cuanto has andado. Y cortado todos tus enemigos de delante de ti, y te haré un gran nombre, como el nombre de los grandes en la tierra. Asimismo, he dispuesto un lugar para mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite en él, y no sea más removido, ni los hijos de iniquidad lo consumirán más como antes. Y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel, más humillaré a todos tus enemigos. Te hago saber además que Jehová te edificará casa.” Lo cual quiere decir un templo.

“Y cuando tus dias sean cumplidos, para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente.” ¿De qué hijo cree usted que está hablando? No Salomón, su reino no duró mucho, en absoluto. Fragmentado y dividido en el reino dividido. “Y yo le seré por padre y él me será por hijo. Y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquél que fue antes de ti, sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre”.

Ese, queridos amigos, es el gran Pacto Davídico. Cuando Dios, 2 Samuel 7 da el mismo registro, cuando Dios promete un rey futuro de la descendencia de David que establecerá su reino para siempre, ese reino eterno, que nunca podría ser edificado sobre la tierra para satisfacerlo. ¿Quién es ese rey? ¿Quién es ese rey? Escuche lo que dice Lucas. Lucas capítulo 1, versículo 26: “Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David. Y el nombre de la virgen era María.”

También era un descendiente directo de David. “Y entrando el ángel en dónde ella estaba dijo, ‘Salve, muy favorecida. El Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres’. Más ellas cuando le vio se turbó por sus palabras, y pensaba que salutación sería esta. Entonces el Ángelo le dijo: ‘María, no temas porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y llamaras su nombre Jesús. Éste será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David su padre. Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Y él será llamado, Hijo de Dios.”

Cristo, es el que es prometido en 1 Crónicas 17. ¿Acaso Dios va a cumplir sus promesas a Israel? Sí. En el reino glorioso del Mesías, el Señor Jesucristo. Y él se ganó el derecho a ese reino, mediante su muerte, mediante su muerte. Y mediante esa muerte, proveyó nuestra salvación.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 

DERECHOS DE AUTOR © 2019 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar