Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Queremos continuar la serie que hemos estado cubriendo en las últimas semanas, Sombra para los hijos, o algunas veces la hemos llamado La guerra contra los niños. Creo que todos tenemos suficiente conocimiento de la cultura en la que nos encontramos en la actualidad para saber que hay una guerra contra los niños. Es una guerra educativa contra los niños. Es una guerra psicológica contra los niños. Es una guerra política contra los niños. Pero más que eso, es una guerra espiritual contra los niños. Y más que eso, es una guerra satánica contra los niños. “No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en los lugares celestes”.

Es una guerra espiritual contra los niños; adopta muchas formas. En este momento está dominada por una mentalidad que escogería llamarla la cultura anti verdad. Hubo un tiempo cuando definimos la vida humana—post alumbramiento, post reforma—como moderna; y eso significaba que estábamos buscando la verdad. Y eso fue seguido por lo post moderno, lo cual significaba que ya no estábamos buscando la vedad; decidimos que no había verdad absoluta. Usted podía tener su propia verdad, encontrar su propia verdad. Hemos pasado por eso y salimos del otro lado en una cultura que está inclinada hacia las mentiras y la anti verdad. Es un ataque abierto contra el concepto mismo de la verdad. Es una ignorancia deliberada de la realidad.

Y los niños son las víctimas más grandes de esto porque los autores de esto saben a donde tienen que ir para moldear mentes. Los atrapan lo más chicos posible, lo cual entonces dificulta la situación para los padres porque ya no somos ayudados por el sistema educativo. Ya no somos ayudados por las estructuras sociales a nuestro alrededor. Ya no somos ayudados por la política. Ciertamente no somos ayudados por los grandes de la tecnología. No somos ayudados por los medios de entretenimiento. En un sentido real, no tenemos ayuda. Estamos en un paganismo abierto, anti verdad, satánico.

Y de nuevo, eso dificulta la crianza de sus hijos. “El bueno”, dice Proverbios 13:22, “El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos”. Un buen hombre tiene un impacto sobre los nietos. En otras palabras, él tiene un impacto generacional. Los hombres malos también tienen un impacto generacional; esa es la razón por la que los pecados de los padres son visitados sobre la tercera y cuarta generación.

Y hemos estado oyendo a partir de la Palabra de Dios cómo debemos proteger a nuestros hijos. Comenzamos en Deuteronomio 6; permítame tan solo recordárselo. Versículo 4, “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos”, tus hijos. Ahí está el primer mandamiento a los padres: Enseñe a sus hijos a amar al Señor con todo su corazón y alma y fuerzas, desde el corazón, y a ser obedientes a todo lo que Dios desea. Ese es el cimiento de nuestra responsabilidad.

Vimos en Ezequiel 16 que Dios dijo, incluso de los que estaban ofreciendo a sus niños pequeños a Moloc—sacrificando a sus hijos, colocándolos en un fuego para apaciguar a un dios falso—que están ustedes ofreciendo a Mis hijos”. Dios afirma que toda vida es suya: “Son mis hijos”. En Marcos 10, vimos que Jesús dijo, “Dejad a los niños venir a mí, porque de los tales es el reino de los cielos”.

Y solo quiero comenzar en el principio con eso porque no quiero dejar nada afuera. Toda vida concebida es una vida creada por Dios—una vida que le pertenece a Él, una vida que debe ser protegida y criada para Su gloria. Toda concepción produce una persona eterna, una persona eterna, y cómo los niños son tratados debe comenzar con un reconocimiento de esa realidad. La concepción de todo ser humano es un acto de Dios. Dios personalmente crea toda vida; solo Dios abre y cierra el vientre; solo Dios permite la concepción, solo Dios crea la vida. Él supervisa el nacimiento, conforme Él supervisa la concepción.

Hay varios pasajes que son fundamentales para nuestro entendimiento de esto. Quiero llevarlo, en primer lugar, a uno en el libro de los Hechos: Hechos capítulo 17. Pablo está en el Areópago en la gran ciudad de Atenas, enseñando teología a filósofos paganos, y él está describiendo al Dios verdadero. Y él escoge a un ídolo en particular ahí, “AL DIOS NO CONOCIDO”, y les dice quién es ese Dios no conocido—y, de hecho, es el único Dios verdadero; el resto no son Dios.

Pero en Hechos 17, simplemente viendo el versículo 24, al hablar del Dios no conocido, el Dios que ellos no conoce, pero el único Dios verdadero, él dice, “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres”.

Qué ridícula es la idolatría, en donde el hombre crea a Dios, cuando en realidad el único Dios verdadero ha creado todo, todo. Dios es el Creador. El Salmo 146 dice, “Dios, el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay”. Zacarías 12:1, Dios que forma el espíritu del hombre dentro de él. Dos veces en el libro de Números Él es llamado “Dios de los espíritus de toda carne”.

Muchos pasajes de las Escrituras identifican a Dios como el Creador, el Creador de cada vida. Dios no solo echó a andar algún patrón de reproducción; Él literalmente crea al ser espiritual que está empaquetado en forma humana. Todo ser humano es una creación de Dios y es eterno. La reproducción puede explicar la carne, la humanidad. La reproducción no puede explicar el alma, no puede explicar el espíritu; esa es una creación directa de Dios. Él ciertamente es más que un ídolo hecho por el hombre.

Hace un momento en el servicio—y le voy a pedir que regrese ahí otra vez—leí el Salmo 139 porque quería que estuviera familiarizado con él, porque voy a hacer unos cuantos comentarios de él. Salmo 139. Este gran salmo se enfoca en la creación de Dios y en la omnisciencia de Dios. Comienza con Su omnisciencia, versículo 1, “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda”. Entonces, “Tú sabes que estoy pensando aún antes de que diga algo”. Esto es omnisciencia.

“No puedo esconderme de Ti”, versículo 7, debido a omnipresencia, “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol—o la tumba—allí tú estás. Si tomare las alas del alba—si vuelo—si habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra”. No solo Dios creó a todo ser humano en el punto de la concepción, sino que Dios conoce todo acerca de usted y todo acerca de todo mundo, y está siempre presente a lo largo de todos los momentos de toda vida. Si usted piensa que se puede esconder en la oscuridad, el versículo 11 dice, la noche resplandecerá.

¿Cómo es que Dios tiene tal conocimiento? Versículo 13, porque tú formaste mis entrañas. Tú me hiciste. Tú me formaste. Literalmente eso dice, Tú formaste mis riñones, mis órganos internos. Tú me hiciste en el vientre de mi madre”. Qué increíble afirmación. Eso habla de la concepción, la vida fetal y el desarrollo. “Te alabaré”, el versículo 14 dice, “porque formidables, maravillosas son tus obras, estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”. Lo que todo ser humano es, a partir de la concepción, es la obra de Dios.

Versículo 15, “Mi cuerpo, mi estructura”—literalmente—“mi sustancia o mi fortaleza”, bien podría referirse a huesos y músculos y nervios. “No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en lo oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra”—en un lugar oscuro, metafóricamente”. “Mi embrión vieron tus ojos”, versículo 16.

No solo eso, “En tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. Esto realmente es testimonio sorprendente de Dios como el Creador. “Tú me moldeaste cuando no era nada más que una sustancia sin forma embriónica. Tú tomaste mi sustancia no formada, y la formaste”. Literalmente, “Tú la enrollaste. Y Tú has planeado mi vida antes de que siquiera la viviera”. En el versículo 17 él dice, “Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos, Cuán grande es la suma de ellos”. Esto es abrumador para el salmista, que Dios conoce absolutamente todo acerca de él porque Dios lo hizo, a partir de la concepción. 

Es importante decir esto, porque usted no puede reducir a la gente simplemente al producto de un proceso. Cada vez que oigo a alguien decir, “Bueno una mujer tiene derecho sobre su cuerpo”—quizás sí lo tiene, pero ese no es su cuerpo, ese no es el cuerpo de ella, es de alguien más, creado por Dios. Job 33:4 dice, “El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida”. Dios respiró, y el hombre se vuelve un alma viviente.

Salmo 22:9 y 10, “Tú eres el—hablándole a Dios—que me sacó del vientre…desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios”. Dicen en Islandia que virtualmente no hay nacimientos de niños con síndrome de Down—porque todos son asesinados en el vientre. Hay algunas organizaciones religiosas, incluso denominaciones “cristianas”, que afirman el aborto en el caso de alguna deformidad. Necesitan que se les recuerde Éxodo 4:11, en donde Dios dice, “¿quién hizo al mudo? ¿Quién hizo al sordo? ¿Quién hace al que ve? ¿Quién hace al ciego?” ¿No soy yo Jehová?”

Aquí es donde la responsabilidad comienza: comienza con la concepción. El aborto es el asesinato de una creación de Dios. Isaías 49:15 nos da la actitud normal: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?” Dios está diciendo es normal que las mujeres protejan. Ellas tienen que ser muy pecaminosas para no hacer eso porque es el instinto natural, por diseño es ese. Pero sucede; las mujeres olvidan. Y la siguiente parte de ese versículo dice, “Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”.

El deber que los padres tienen para con los niños es protegerlos, proteger la vida de ellos. Más allá de eso—y ahí es donde tiene que comenzar—más allá de eso es enseñarles a amar al Señor su Dios con todo su corazón, alma, y fuerza. Esto es tan serio que nuestro Señor hace una analogía en Mateo 18 que creo que servirá como una ilustración. Mateo 18, Jesús dice en el versículo 6, “Cualquier que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”.

Ahora eso no está hablando de niños: “estos pequeños que creen en mí”. En otras palabras, esto es una advertencia a no causar que otro creyente tropiece. Usted estaría mejor muerto que causar que otro creyente tropiece en pecado, sea al guiar directamente a ese creyente al pecado, al guiar indirectamente a ese creyente al pecado, o incluso poner un mal ejemplo. Pero eso está hablando de creyentes aquí. Pero está tomando una analogía de algo que todo mundo entendía: Usted no daña a los niños. Ese es el punto. Usted estaría mejor ahogado que dañando a un niño.

Y simplemente para darle un contexto para eso, en tiempos antiguos, tiempos antes de Cristo y tiempos después de Cristo, la gente que mataba a un miembro de familia—un crimen llamado parricidio—frecuentemente era ahogada de las maneras más aterradoras. Lo que era más común era tomar a alguien que mató a un hermano o mató a un miembro de familia o mató un niño y los cosían en una bolsa, una especie de costal, metían unas cuantas serpientes en la bolsa, otros cuantos animales, quizás un pollo, aventaban todo al océano. Un tipo horrendo de muerte. Pero reflejaba la realidad normal de que usted no daña a los niños, usted no mata a sus miembros de familia. Los romanos eran ambivalentes en esto porque le daban la patria potestas al padre, que podía quitarles la vida a sus hijos. Pero había otros como los cartaginenses, e incluso los fenicios, que hacían que la gente pagara el precio definitivo por dañar a los niños.

Entonces en primer lugar usted tiene que entender que toda vida es una creación de Dios, y usted tiene una responsabilidad de proteger esa vida; y usted estaría mejor muerto que abusando de los niños. Yo entiendo el problema de abuso de niños, pero la definición de esta cultura de abuso de niños es demasiado estrecha. Mientras que meten a la cárcel a algunos ofensores sexuales por abuso de niños, la cultura está abusando de los niños sin misericordia diariamente, dándose palmadas en la espalda como si fuera noble.

Ahora eso nos lleva a Efesios capítulo 6 de nuevo, y aquí es donde necesitamos estar. Padres, vimos esto la última vez, o padre y madre, patera, “no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”. Criadlos, ¿puedo solo decir esto? No van a hacer un buen trabajo criándose a sí mismos. Proverbios 29:15 dice que el muchacho consentido avergonzará a su madre. Es inevitable.

Se necesita un esfuerzo masivo por parte de los padres criar a un hijo para que ame a Dios con todo su corazón. Y el trabajo de los padres es trabajo de corazón, no solo modificación de conducta, no solo hacer que se conformen por fuera. Proverbios 4:23 dice, “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.

Permítanme presentarles el corazón de su niño pequeño, ¿muy bien? Marcos 7, versículo 20, Jesús estaba diciendo, “Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre”. Ahora escuche, usted tiene que entender esto. Solo hay dos posibilidades: Tenemos un mundo problemático porque algo nos está siendo hecho desde afuera, o tenemos un mundo problemático porque algo está mal con nosotros por dentro. La cultura contemporánea diría que todo lo que está mal en el mundo es porque alguien ha sido oprimido; todo lo que está mal en el mundo es porque alguien ha sido tratado con desigualdad; todo lo que está mal en el mundo es porque alguien no está recibiendo lo que merece. La Biblia dice que lo que está mal en el mundo es de adentro.

Solo hay dos posibilidades, y la afirmación del versículo 21 es clara, “porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la calumnia, el orgullo y la insensatez. Todas estas maldades salen de dentro y contaminan al hombre”. Permítame ser muy claro: Todo lo que usted vio en las protestas este verano no estuvo relacionado a nada de afuera, todo fue una manifestación del corazón humano. Usted no puede arreglar el corazón humano de ninguna otra manera más que con la transformación del evangelio. Usted no puede echarle la culpa por todos los crímenes que fueron enumerados en lo que acabo de leerle a algo que le pasó a la gente. Es debido a quien es usted por dentro.

Realmente es algo sorprendente que no nos destruimos unos a otros más de lo que lo hacemos. ¿Cómo puede esta cantidad de gente sentarse en un lugar por tanto tiempo y no atacarse entre sí? Porque la postura automática de la humanidad es odio. La posición automática de la humanidad es egoísmo y soberbia. Y cuando usted mata la religión verdadera, tiene que colocar algo metafísico en su lugar. Y entonces puede inventar una religión que encaje con la cultura; y entonces esta cultura le encanta odiar, entonces inventa la TRC, teoría de raza crítica, que hace que la gente sea noble cuando odia al grupo correcto.

Toda esta tontería acerca del hecho de que lo que está mal con nosotros es alguna desigualdad social no se acerca para nada al problema. Lo que está mal con nosotros es que somos impíos en el interior; y la posición automática del hombre es dañar y pecar. Esa es la razón por la que el primer mandamiento es amar a Dios, y el segundo mandamiento es amar, ¿qué? A su prójimo, porque eso anormal para el corazón no convertido.

La conducta no es el asunto crucial con su hijo. Usted puede controlar a su hijo por un tiempo; pero si no ha hecho el trabajo de corazón, su hijo va a regresar a la posición automática del corazón humano. La sociedad está inclinada en enseñarle a los niños a rebelarse contra la autoridad. Esto es algo absolutamente devastador porque solo hay un mandamiento en la Biblia para los niños. ¿Cuál es? Obedece y honra. Entonces ¿qué hace el diablo? él le vende a toda una generación de jóvenes necios la nobleza del odio y la rebelión. Pero esta es la posición automática; esto es paganismo abierto.

Entonces usted tiene que criarlos. Y usted va a estar trabajando a lo largo de cuatro categorías: Lucas 2:52 dijo que Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres. Entonces hay sabiduría—eso es formación intelectual. Hay estatura—eso es formación física. Hay gracia para con Dios—eso es formación espiritual. Y gracia para con los hombres—eso es social. Entonces usted está trabajando en el intelecto de ellos, en su físico, su espiritualidad, y sus habilidades sociales. Y detrás del acto de obediencia está el honor. Eso es algo que usted ya no oye.

Y si usted ve de regreso en Efesios 6, “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”. Y la promesa es que si honras a tu padre y a tu madre es “para que te vaya bien—eso es calidad de vida—y seas de larga vida sobre la tierra—esa es la cantidad de vida. Entonces si quieres una vida rica y plena, obedece a tus padres, y honra a tus padres.

De todas las cosas que debe enseñarles a sus hijos, la rebelión es la última. De todas las religiones que usted quisiera inventar, una religión que hace del odio un acto noble es la falsificación satánica. Lo que me sorprende es la necedad de los líderes evangélicos que aceptan toda esta religión falsa del odio. Entonces seamos específicos por un momento. Regresemos a Proverbios. Y si actúo como si no tengo un bosquejo, eso sería verdad.

Entonces dijimos que en Proverbios usted tiene el patrón, usted tiene al manual para enseñar a los niños. En el capítulo 3, por ejemplo, “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Largura de días está en su mano derecha; En su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen”. Usted debe conseguir sabiduría, y debe aferrarse a ella.

Capítulo 4, versículo 5, “Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca”. Este es un padre hablando. “No la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará. Sabiduría, ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela, y ella te engrandecerá; Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado. Adorno de gracia dará a tu cabeza; Corona de hermosura te entregará. Oye, hijo mío, y recibe mis razones, Y se te multiplicarán años de vida. Por el camino de la sabiduría te he encaminado, Y por veredas derechas te he hecho andar. Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, Y si corrieres, no tropezarás. Retén el consejo, no lo dejes; Guárdalo, porque eso es tu vida”. Hombre, eso es bastante enérgico, ¿no es cierto? Y claro de manera inequívoca. Adquiere sabiduría.

Ahora ¿qué es esta sabiduría en Proverbios? Bueno la última vez le di los primeros dos de una lista. El primero es: Tema a su Dios. Proverbios 9:10, “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría”. Todo se reduce a temer a Dios. Y temer a Dios es una categoría amplia. Incluye todo desde amarlo hasta estar aterrado por Él. Incluye todo el espectro de lo que se le debe a Dios—y esa es una comprensión completa de todo el rango completo de Sus atributos. Usted necesita temer al que destruirá el alma y el cuerpo en el infierno. Al mismo tiempo, necesita temer al Señor en su adoración gozosa, conforme contempla la gloria de Su gracia.

Entonces hablamos de eso; todo comienza con temer a Dios, temer al Dios vivo y verdadero revelado en la Escritura, el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Aparte eso, niegue eso, rechace eso, y usted no alcanzará la sabiduría. Aparte de Dios, usted va estar todo el tiempo tratando de mitigar su posición automática de dañar y destruir a toda persona que lo rodea a usted. Usted va a tratar de mitigar eso lo más que pueda, pero esa es la parte más natural de ser humano. “No hay justo ni aun uno. El veneno de áspides está debajo de sus labios. No hay quien busque a Dios, no hay temor de Dios delante de sus ojos”, Romanos 3.

El padre tiene la tarea de preparar al niño—junto con la madre, como vimos la última vez—número uno: a temer a Dios. Y la segunda cosa de la que hablamos: a hablar la verdad. Capítulo 4 de Proverbios, versículo 24, “aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios”. Hable la verdad. La verdad es todo. A menos de que usted funcione dentro del marco de la verdad, usted está en mucho peligro. Usted está caminando por—esencialmente usted está caminando por un campo minado cultural que podría hacerlo pedazos en cualquier momento si no tiene usted el discernimiento de entender lo que está pasando a su alrededor. Hable la verdad. Que su sí sea sí y su no sea no. No palabras engañosas. Hablamos de lo importante que es esto.

Capítulo 6, de nuevo simplemente le recuerdo, versículo 16, “Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa…” Y después él vuelve a repetir en el versículo 19, “El testigo falso que habla mentiras”, y como consecuencia “siembra discordia entre” la gente. Enseñe a sus hijos a ser veraces. Y señalé el hecho de que, si usted está cómodo con las mentiras, no hay pecado que usted no cometerá porque usted se acostumbra a encubrir cualquier cosa.

Si a usted no se le permite decir mentiras, y si el castigo por mentir es quizás incluso más severo que por hacer algo mal, usted va a saber que no se le permite mentir. Y si a usted no se le permite mentir, entonces no está acostumbrado a encubrir; y eso significa que usted no hace las cosas que tendría que encubrir.

Ahora eso nos lleva a una tercera realidad que necesita ser enseñada a los niños. Tema a su Dios, hable la verdad, en tercer lugar, guarde su mente, guarde su mente. No le puedo decir lo importante que es esto. Capítulo 3, versículo 3, “Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón”. Y de nuevo 4:23, como mencioné antes, “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. El corazón obviamente significa la mente. Significa la mente. Guarde su mente. Lo que usted esté pensando es lo que va a dictar su conducta. “Cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él”. Todo sale del corazón—literalmente, la mente.

Escuche en Mateo capítulo 12. Sé que probablemente está familiarizado con esto, pero se lo voy a recordar. Mateo capítulo 12, un par de versículos—versículos 33, 34, y 35: “O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. Generación de víboras. ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?” esa es la condenación de todas las condenaciones. “Son malos por naturaleza, ¿cómo pueden hablar lo que es bueno?” “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Lo único que tiene que hacer es oír lo que dicen, ver lo que hacen, y usted sabe cómo es su corazón. Versículo 35, “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas”. Lo que haya en su corazón se aparece en su vida. Entonces guarde su corazón, lo cual vuelvo a decir es su mente. El padre tiene la tarea de proteger la mente. La madre tiene la misma tarea.

Hay una instrucción muy importante al principio del libro de Salmos—los padres necesitan considerar esto con cuidado antes de que envíen a su joven a alguna universidad en donde van a ser atacados y asediados, y en algunas maneras indefensos ante las maquinaciones y estrategias de aquellos que son mucho más inteligentes. Pero escuche el Salmo 1: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado”. Usted ni siquiera debe caminar con los impíos, mucho menos detenerse y tener una plática prolongada. Y en último lugar, no debe tomar una clase de ellos. ¿Quiere sentarse en la silla de un escarnecedor y que alguien que es un agente de Satanás que está tratando de destruir su alma eterna, le dé una clase? Los padres son los guardianes y las madres son las guardianas de las mentes de los hijos. Siempre hay más que se puede decir, pero permítame pasar a otro principio.

Tema a su Dios. Hable la verdad. Guarde su mente. Seleccione a sus compañeros. No deje que ellos lo escojan a usted, usted escójalos a ellos. Proverbios 1:10, “Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas”. Bueno, “si dijeren: Ven con nosotros; pongamos asechanzas para derramar sangre”—digo, esta es una ilustración extrema, pero engañando al ingenuo—“Acechemos sin motivo al inocente; Los tragaremos vivos como el Seol, Y enteros, como los que caen en un abismo; Hallaremos riquezas de toda clase, Llenaremos nuestras casas de despojos; Echa tu suerte entre nosotros; Tengamos todos una bolsa. Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas, Porque sus pies corren hacia el mal, Y van presurosos a derramar sangre. Porque en vano se tenderá la red Ante los ojos de toda ave; Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, Y a sus almas tienden lazo. Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores”. Padre, madre, tienen que enseñar a sus hijos a no unirse a todo grupo, a no seguir a toda persona que los tienta.

Capítulo 2, versículo 11, “La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, Que dejan los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos”, incluso “serás librado—versículo 16—de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras”. Abajo en el versículo 20, “Así andarás por el camino de los buenos, Y seguirás las veredas de los justos; Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella, Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados”. No sea engañado por gente que hace mal, sea en realidad o incluso en el mundo virtual de la Internet.

Capítulo 4, versículo 10, “Oye, hijo mío, y recibe mis razones, Y se te multiplicarán años de vida. Por el camino de la sabiduría te he encaminado, Y por veredas derechas te he hecho andar. Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, Y si corrieres, no tropezarás. Retén el consejo, no lo dejes; Guárdalo, porque eso es tu vida. Y después esto, versículo 14, “No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella; Apártate de ella, pasa. Porque no duermen ellos si no han hecho mal, Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos; Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Sigue usted a los justos porque “El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan”. Sé que para Patricia y para mí, criando a nuestros hijos, uno de los compromisos críticos que tuvimos fue ser el juez final de quiénes eran sus amigos.

En Proverbios 18, ese capítulo termina con esta afirmación conocida: “Un hombre con demasiados amigos llega a la ruina”. ¿Por qué diría usted eso? ¿Acaso no debemos tener tantos como sea posible? Bueno la palabra hebrea es rea; significa demasiados conocidos. En otras palabras, usted da la bienvenida demasiado. Sus brazos están demasiado abiertos. La puerta está abierta demasiado tiempo.

“Un hombre con demasiados conocidos”, sería mejor, “demasiados contactos, llega a la ruina”. ¿Por qué? Porque para mantener todos esos contactos tiene que haber, ¿qué? Compromiso. “Y amigo hay”—esto es diferente, aheb, un amigo amoroso. Demasiados conocidos, demasiados contactos lo llevan a usted a la ruina. Pero un amigo que lo ama a usted, es más unido que un hermano. Unos cuantos amigos cercanos, amorosos, que son honestos y leales y virtuosos y amables y buscando el camino de la justicia serán una protección. Esa es la razón por la que con frecuencia hablamos de “rendición de cuentas”. Demasiados conocidos lo van a llevar a usted a la ruina.

Tengo que añadir uno más; vamos a dejarlo ahí. Capítulo 5, Proverbios—y no lo puedo desarrollar de manera completa, pero usted puede leerlo solo: Controle sus deseos. Enseñe a sus hijos a temer a su Dios, hablar la verdad, guardar su mente, seleccionar a sus compañeros, controlar sus deseos. Capítulo 5, versículo 22—bueno versículo 21, “Los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová”, como vimos en el Salmo 139, “y él considera todas sus veredas. Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado. El morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura”. La advertencia es que las iniquidades harán que usted se vuelva un prisionero, atrapado en pecado.

Puede venir en muchas formas. De regreso en el capítulo 2, versículo 16, vimos que, necesita ser “librado de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras, La cual abandona al compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida”. Esa es una advertencia bastante seria a mantenerse alejado de la mujer adúltera, la mujer extraña, lejos de casa, sin rendición de cuentas. Enséñele a sus hijos la pureza sexual y el control.

En el capítulo 5, simplemente rápidamente, versículo 3. “Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, Y su paladar es más blando que el aceite; Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol. Sus caminos son inestables; no los conocerás, Si no considerares el camino de vida. Ahora pues, hijos, oídme, Y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa”. Controle sus deseos.

Abajo en el versículo 12, “Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; ¡No oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído! Casi en todo mal he estado, En medio de la sociedad y de la congregación”—eso sucede en la asamblea del pueblo de Dios. “No escuché”. Versículo 12, él dice, “Aborrecí el consejo, mi corazón menospreció la reprensión. Fue impulsado por mi deseo, y estuve al borde de la muerte.

En el capítulo 6, versículo 20, “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre; átalos siempre en tu corazón, enlázalos a tu cuello”, etcétera, él llega al versículo 24, “Para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos; porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; y la mujer caza la preciosa alma del varón”. Es mortal. Es mortal.

Versículo 32, “El que comete adulterio es falto de entendimiento, corrompe su alma el que tal hace”. Esto se vuelve el tema entonces de todo el séptimo capítulo—presenta la cacería entera de una adúltera y dice que el hombre que la sigue, versículo 22, es “un buey que va al degolladero”.

Entonces el versículo 24 resume el capítulo: “Ahora pues, hijos, oídme, Y estad atentos a las razones de mi boca. No se aparte tu corazón a sus caminos; No yerres en sus veredas. Porque a muchos ha hecho caer heridos, Y aun los más fuertes han sido muertos por ella. Camino al Seol es su casa, Que conduce a las cámaras de la muerte.”. Ese es el fin de ese tipo de conducta de lascivia.

Entonces cuando usted enseña a sus hijos, estos son los tipos de lecciones; y esas son las muestras de lo que está disponible en el libro de Proverbios. Hay más y no voy a tomar el tiempo de explicarlas, pero simplemente repasémoslas rápidamente. Tema a su Dios. Hable la verdad. Guarde su mente. Seleccione sus compañeros. Controle sus deseos. Si fuera a darle otra, usted la podría encontrar en el capítulo 6—sería busque su trabajo. Otra en el capítulo 3: administre su dinero. Y hay otras.

Quiero resumirlo simplemente al recordarle esto: No enseñe a su hijo a temer a Dios, y el diablo le va enseñar a odiar a Dios. No enseñe a su hijo a guardar su mente, y el diablo le enseñará a tener una mente abierta. No le enseñe a su hijo a obedecer a sus padres, y el diablo le enseñará a rebelarse y romper el corazón de sus padres. No les enseñe a sus hijos a seleccionar sus compañeros, y el diablo con gusto se los va a escoger. No le enseñe a su hijo a controlar sus deseos, y el diablo con gusto le va a enseñar a ceder a la lujuria. No le enseñe a su hijo a cuidar sus palabras, hablar la verdad, y el diablo lo convertirá en un mentiroso. No le enseñe a su hijo a buscar el trabajo diligentemente, y el diablo lo hará flojo, una herramienta del infierno. El diablo hace su trabajo, y ese trabajo es rechazado cuando los padres hacen su trabajo.

¿Podemos hacerlo? Bueno la clave, de regreso a Efesios 6, de ser un padre como este está atrás en el capítulo 5, versículo 18, “Sed llenos del—¿qué? —del Espíritu Santo”. Sí, lo puede hacer. Usted lo puede hacer en la fortaleza del Espíritu y en conformidad con la Escritura.

Padre, te agradecemos por una hora maravillosa de adoración esta mañana. Te agradecemos por el ministerio que se lleva a cabo aquí para mamás y papás, y niños y jóvenes, adolescentes, solteros. Te agradecemos por la verdad de Tu Palabra. Gracias por el poder de Tu Espíritu Santo quien mora en nosotros. Sabemos que fuera de Ti no podemos hacer nada que te agrade. No podemos superar la posición automática de ser pecadores, caídos depravados sin esperanza a menos de que seamos transformados por el evangelio. Y después por el poder del Espíritu, podemos vivir para Tu honor y vivir para Tu gloria, y podemos criar hijos piadosos. Esa es nuestra oración.

Oramos por esas familias que, quizás al mirar atrás, están diciendo: “Fallamos en tantos niveles”. Oramos porque en Tu misericordia y Tu gracia todavía traigas salvación a hijos e hijos de hijos. Y confesamos que todos estamos más que lejos de ser perfectos en lo que necesitamos ser para nuestros hijos. Gracias por superar nuestras imperfecciones y hacer que Cristo sea atractivo para nuestros hijos.

Señor, oro por todo padre aquí. Dales sabiduría. Dales la determinación necesaria para ser lo que necesitan ser. No podemos asegurar la salvación de nuestros hijos; esa es Tu obra. Pero sabemos que nos has llamado a ser los agentes de esa salvación por cómo los criamos en la disciplina e instrucción que viene de Tu Palabra.

Oramos por los niños preciados que están en esta iglesia, que lleguen a amar a Cristo, amarte con todos sus corazones. Oramos porque Tú protejas a familias, hijos, de los ataques devastadores de esta sociedad pagana en la que estamos, que ha volteado todo de cabeza. Lo que solía ser malo es ahora bueno, lo que solía ser bueno es ahora malo. Luz por oscuridad, oscuridad por luz. Dulce por amargo, amargo por dulce.

Esto no es nada nuevo; esto es de lo que Isaías habló al ver a su propia generación. Y como Isaías, necesitamos una visión de Ti y de Tu Palabra. Necesitamos conocer la verdad; y nos la has dado. Y necesitamos el poder del Espíritu Santo para vivirla en nuestras propias vidas mediante el ejemplo, e instruir a nuestros hijos en esa misma verdad.

Que Grace Community Church sea una luz brillando en la oscuridad. Que la luz se incremente. Que brille más y más conforme los días y meses pasan. Y que esa luz atraiga a gente que está atrapada en la oscuridad, y que vean esa luz brillante en el rostro de aquellos que son parte de esta congregación. Que el poder transformador de Cristo en sus vidas atraiga a gente a Ti. Que la gloria que brilla a través de nosotros los atraiga a ellos a Cristo. Esa es nuestra oración.

Y Te agradecemos porque podemos volvernos a Ti para encontrar perdón por los fracasos, y para encontrar poder para renovarnos con fortaleza para hacer lo que debemos estar haciendo. Gracias por darnos la Palabra y el Espíritu. Y con eso, avanzamos confiando en Tu voluntad buena y de gracia. Y para Tu gloria pedimos estas cosas. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
DERECHOS DE AUTOR © 2021 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Series (Alta Calidad) Series (Alta Calidad)

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

Subject to Import Tax

Please be aware that these items are sent out from our office in the UK. Since the UK is now no longer a member of the EU, you may be charged an import tax on this item by the customs authorities in your country of residence, which is beyond our control.

Because we don’t want you to incur expenditure for which you are not prepared, could you please confirm whether you are willing to pay this charge, if necessary?

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar