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Hoy quiero hablar de un asunto muy importante que ha sacudido a la internet, y conmigo en cierta manera en medio de esto. No me gusta dar respuestas cortas, no me gusta ser colocado en una posición para hacer eso porque creo eso simplemente incrementa la confusión. Entonces, quiero tomar la oportunidad de hablar del asunto de las mujeres predicadoras en esta mañana y darle una respuesta más detallada a partir de la Palabra de Dios, en este tema tan, tan importante. Y creo que para cuando terminemos, usted va a entender lo que la Palabra de Dios tiene que decir y cuán coherentemente lo dice.

Entonces, para comenzar abramos la Palabra de Dios en 1 Corintios capítulo 14, 1 Corintios capítulo 14. Y quiero que me acompañe al versículo 33, versículo 33. “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.” Y después esta oración realmente comienza el texto con respecto a nuestro tema, “como en todas las iglesias de los santos. Vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación. ¿Acaso ha salido de vosotros la Palabra de Dios? O ¿solo a vosotros ha llegado? Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor, más el que ignora, ignore.”

Simplemente a partir de ese pasaje en sí, no hay una ausencia de claridad con respecto a lo que la Biblia dice acerca de mujeres que predican. Pero a pesar de la claridad de la Escritura, esto se ha convertido en un tema monstruoso en nuestro día. Una afirmación divina responde a la pregunta, ¿Qué dice la Biblia acerca de las predicadoras? Está en el versículo 35, la última parte del versículo, “Porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” Eso no es ambiguo, eso no es algo no claro, “es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” Esa es una prohibición absoluta.

Y la palabra “indecoroso”, es escogida de manera muy, muy cuidadosa por el Espíritu Santo, para no dejar alguna ausencia de claridad en términos de la fuerza de la afirmación. La palabra que es traducida “indecorosa” es aichros, en el griego, realmente es una palabra que significa ‘vergonzoso’, es algo que es más que tan solo indecoroso, inapropiado, es vergonzoso. De hecho, esa es la manera en la que es traducida en 1 Corintios 11:6 por la palabra ‘vergonzoso’. Esa es la manera en la que es traducida en Efesios 5 versículo 12 como ‘vergonzoso’.

Esa misma palabra es usada en Tito 1:11 y ahí es traducida ‘vergonzosas’, ‘vergonzosas’, en ciertas traducciones. Una palabra que básicamente significa, bajo o vergonzoso. Tiene el sentido común de algo que es conocido como algo vergonzoso, o algo que es una desgracia. En el quinto capítulo de Efesios y en el cuarto versículo, una palabra de la misma raíz es usada aquí, voy a leer el versículo “No debe haber inmundicia, ni palabras torpes o palabras que no son apropiadas.” De nuevo la misma palabra, desgracia, o vergonzosa.

Entonces, la inmundicia o las palabras bajas o torpes, lo cual normalmente tiene una connotación sexual, estas son una desgracia, vergonzosas. Eso es lo que esta palabra significa. Lo que leemos entonces en el versículo 35 es que es vergonzoso que una mujer hable en la iglesia. Es vergonzoso. Ese es un juicio reconocido en referencia a ese tipo de conducta. Lo mismo como enseñar por ganancia deshonesta, en Tito 1:11, vergonzosa, ganancia vergonzosa. Es, en cierta manera como los falsos profetas haciendo lo que hacen por dinero.

Y esta ley y mandato inequívocos, divinos, son tan absolutos que regresamos al versículo 34. Y, la sección de hecho comienza como usted verá si usted tiene cierta versión, “Como en todas las iglesias de los santos, las mujeres deben guardar silencio en las iglesias. Porque no les es permitido hablar.” Y después, versículo 35, “porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación como en todas las iglesias de los santos, siempre, y en todo lugar.”

Esta sección entera comienza con esa afirmación al final del versículo 33, “Como en todas las iglesias de los santos.” Pablo nos está dando un principio universal aquí, esto no es algo local, esto es en todo lugar y en todo momento. Cuándo Pablo dice eso, él está hablando de algo que es universal, y le voy a mostrar eso a partir de otras porciones de 1 Corintios. Si usted regresa al capítulo 4, en 1 Corintios, Pablo le está escribiendo a los corintios y él dice, “les voy a enviar a Timoteo,” versículo 17, “Les voy a enviar a Timoteo quien es mi hijo amado y fiel en el Señor. Y él les va a recordar de mi proceder que es en Cristo, así como enseño en todo lugar y en toda iglesia.”

La misma expresión. Lo que Timoteo les iba a traer, con respecto a la relación del creyente a Cristo, era lo que Pablo enseñaba en todo lugar en toda iglesia. Esto es doctrina divina. Esta es la doctrina verdadera del evangelio, y él la enseñó en toda iglesia. Y no variaba de iglesia a iglesia. Esto es Pablo diciendo, él les va a enseñar acerca de mi proceder en Cristo, lo que enseño en toda iglesia, lo que significa vivir en Cristo. Eso es para todos los creyentes en todas las iglesias.

Ahí en el capítulo 7 de 1 Corintios, había cierta discusión entre los corintios acerca de cuándo usted se convertía en un creyente. ¿Qué tal si estaba casado con un incrédulo, se divorcia o se queda con un incrédulo?, o ¿qué tal si es circuncidado o incircunciso, se hace algo acerca de eso? ¿Es necesario circuncidarse? ¿se deshace usted de su cónyuge incrédulo? ¿Qué hace usted acerca de su situación social? Y él dice en el versículo 17, “Cómo el Señor le asignó a cada uno, como Dios ha llamado a uno, de esta manera anden. Si usted es casado quédese casado, si usted es soltero quédese soltero.” No se preocupe por la circuncisión, él dice eso en el siguiente versículo, versículo 18, estas cosas no importan, ahí en el versículo 20, cada uno debe quedarse en la condición que fue llamado.

Escuche, volverse un creyente no es excusa para un divorcio, aun si tiene usted un cónyuge incrédulo, y lo que es importante de esto, al final del versículo 17, Pablo dice, “Así dirijo en todas las iglesias.” De nuevo, él está enseñando la misma doctrina en todas las iglesias, lo cual Timoteo les va a reiterar, él está estableciendo los mismos estándares, cuando uno se vuelve creyente usted no altera la circunstancia de su vida. Ahora, que usted es creyente no significa que debe casarse, no significa que debe divorciarse, usted se queda en la circunstancia en la que está. Eso es lo mismo para todo creyente en toda iglesia.

Y después en el capítulo 11, y versículo 16, y vamos a regresar a este capítulo más adelante. Pero Pablo está hablando aquí de una mujer sometiéndose y él está hablando de una mujer sometiéndose de una manera que se manifiesta por cómo se viste, por cómo se ve. Al usar los símbolos culturales de la feminidad, para mostrar su sumisión. Pero él sabe que habrán mujeres que van a pelear en contra de eso. Entonces, en el versículo 16 él dice, versículo 16, “Si uno está inclinado a ser contencioso, no tenemos otra práctica, ni lo tienen las iglesias de Dios. Es lo mismo para todas las mujeres, en todas las iglesias en todo momento, debe usted demostrar de manera manifiesta su sumisión a su marido, y de esta manera al Señor.

Entonces, cuando Pablo dice, “como en todas las iglesias”, él se refiere a doctrina universal que es enseñada en la iglesia, él se refiere a conductas universales que son enseñadas a todos los creyentes, lo cual significa que se quedan en las situaciones sociales en las que están. El cristianismo no es una excusa para irrumpir, para alterar la vida a un nivel social. Y esencialmente significa que las mujeres deben mantener sumisión a los hombres en todas las iglesias en todo momento.

Ahora, no hay una ausencia de claridad. Hay, de nuevo digo, si usted regresa a 1 Corintios 14, que las palabras de Pablo podrían ser tomadas de otra manera, eso es imposible, “como en todas las iglesias de los santos, las mujeres deben guardar silencio en las congregaciones.” No se les permite hablar, es vergonzoso que una mujer hable. Frente a esto le podría parecer algo sorprendente saber esto, pero en una encuesta que se llevó a cabo en el 2017, unos 80% de los estadounidenses están cómodos con una pastora. El 62% de los cristianos practicantes están abiertos a pastoras, el 40% de los evangélicos están cómodos con pastoras.

En la preparación pastoral hay un título, un título de post-grado llamado una Maestría en Divinidad, generalmente es un título que toma tres o cuatro años para prepararlo para el ministerio pastoral. El 50% de las mujeres inscritas en seminarios, el 50% debo decir de los alumnos de maestría en divinidad en seminarios, son mujeres preparándose para el ministerio pastoral. 25% de las facultades del seminario son mujeres. Eso significa que usted tiene a miembros de la facultad, mujeres enseñando a mujeres alumnas para ser pastoras. 11% de los presidentes de los seminarios son mujeres. 27% de los pastores en este país son mujeres, esto es una explosión. En 1960 2% del clero eran mujeres, el Movimiento de las Mujeres básicamente a causado una erupción en la iglesia, y la última frontera para el Movimiento es la iglesia evangélica, la última frontera que ha caído víctima a la rebelión del feminismo junto con el marxismo cultural.

Quizás las pastoras y las predicadoras son la evidencia más obvia de las iglesias rebelándose en contra de la Biblia. No puedo pensar en algo que tenga un impacto tan amplio y que trascienda por todas las denominaciones, como la rebelión de la mujer en contra de la Palabra de Dios con respecto a predicadoras. Mujeres que pastorean, mujeres que predican en una iglesia, son una desgracia. Y reflejan de manera abierta oposición al mandato claro de la Palabra de Dios.

Esto es desobediencia flagrante, esto es desobediencia abierta. Ha sido aceptable en nuestra cultura, y ahora es aceptable inclusive en el mundo evangélico. Leí un artículo esta semana escrito por una mujer, el título es tenga una maestría en divinidad, va a predicar. Y esta mujer escribiendo este artículo, dijo que el artículo está diseñado para responder a esta pregunta, ¿Cómo es que el sexismo tiene una función conforme su congregación se esfuerza por abrazar el liderazgo pastoral de mujeres?

Entonces, si usted no está dispuesto a abrazar el liderazgo pastoral de las mujeres, usted no es bíblico, usted es sexista. ¿Por qué es esta una rebelión que tiene un alcance tan grande en contra de la Palabra de Dios? ¿Por qué? bueno, la respuesta se remonta a Génesis capítulo 3, entonces, acompáñeme a Génesis 3 y veremos cómo comenzó todo. Todos conocemos la historia, Adán y Eva creados en el Huerto, inocentes. Eva sale de la protección de Adán, tiene un encuentro con Satanás, ella es seducida, engañada, ella peca. Adán la sigue, peca, la raza humana entera es impulsada a la corrupción.

Entonces el Señor maldice a los participantes en eso. La serpiente es maldecida en el capítulo 3, versículos 13 y 14, inclusive en el 15. El hombre es maldecido en los versículos 17, 18 y 19, pero la mujer es maldecida en el versículo 16, y es muy importante. “A la mujer dijo esto,” es la maldición de la caída, “multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces. Con dolor darás a luz los hijos. Y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” ¿Acaso, el dolor en el parto es universal? Sí, sí. Toda mujer que jamás ha tenido un hijo, tiene dolor. Eso es universal. Esa es la maldición. Esa es la primera mitad, pero la segunda mitad es universal por igual. “Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.”

¿De qué está hablando eso? ¿está hablando de deseo sexual, deseo físico? No, porque el deseo físico estuvo ahí antes de la caída. Porque cuando Dios creó a Adán y Eva Él dijo, “fructificad y”, -qué- “multiplicaos, llenad la tierra.” Vayan, tengan bebés. Lo que lleva a los bebés es el deseo. No hay nada de malo con una mujer deseando a su marido de esa manera, ese no es el punto. El punto es que hay una maldición sobre la mujer, y la maldición es que ella tiene un deseo hacia su marido, y él tiene que gobernar sobre ella. Si usted tiene un deseo sexual hacia su marido, eso no lo lleva a que él la gobierne a usted, eso lleva a que se unan en un acto de amor que produce un hijo.

¿Qué es este deseo de una mujer que fuerza al marido a tener que dominarla? Esta es una maldición, esto es atracción sexual y el amor matrimonial no es una maldición, pero sea lo que esto sea es algo malo y lleva al conflicto. Bueno, la respuesta llega en el capítulo 4, esta frase en particular es únicamente usada dos veces en el pentateuco, en el Antiguo Testamento y aquí está la segunda, el Señor le dijo a Caín en el capítulo 4, ¿Por qué te enojas? Caín recordará usted ofreció un sacrificio inaceptable a Dios, ¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué ha caído tanto tu rostro? si haces bien, si haces lo correcto ¿acaso tu semblante no se levantará? Si hubieras obedecido y ofrecido el tipo correcto de sacrificio, no el fruto de tus labores, sino un sacrificio animal, no tendrías este problema. Y si no haces bien, aquí está porqué, “e; pecado está a la puerta y su deseo es para ti, pero tú debes dominarlo.”

Es exactamente la misma expresión como en el capítulo 3, aquí es el pecado deseando tenerte y debes dominarlo, debes enseñorearte de él. Eso es exactamente lo que significa el capítulo 3, versículo 16, el deseo pecaminoso por dominar a tu marido y él va a tener que ejercer control sobre ti. Como un resultado de la caída, la mujer lleva una maldición en dos áreas, una y es universal, toca todas, el dolor a dar a luz. En segundo lugar, un deseo debido a su corazón caído por alterar el orden divino de la autoridad y la sumisión, y por querer dominar a su marido. Esta es la realidad universal en el matrimonio, a un grado u otro, la mujer va a desear controlar, el marido va a tener que gobernar sobre ella.

Eso es tan universal como el dolor en el tener hijos. Se refiere a un deseo, un deseo pecaminoso por controlar, esta es la razón por la que vemos constantemente el esfuerzo por parte de las mujeres por derrocar la autoridad de sus maridos, o la autoridad de los hombres en la sociedad. Y obviamente hay una multitud de mujeres en la iglesia, tratando de derrocar el liderazgo masculino en la iglesia. Con eso en mente, regrese a 1 Corintios capítulo 14, versículo 34, “Las mujeres deben guardar silencio en las iglesias, porque no les es permitido hablar, sino que se sujeten, así como la ley también dice.” Usted tiene que controlarse, porque usted está peleando contra su propia tendencia caída, y su propia tendencia caída va a causar que usted quiera derrocar el orden de su propio matrimonio, autoridad y sumisión.

Ustedes en la iglesia, como mujeres, dice, deben guardar silencio en las iglesias. ¿Qué quieres decir con guardar silencio? No es difícil de entender, ¿verdad? No dice nada. Él ya ha usado eso dos veces en este capítulo, una vez atrás en el capítulo 28, en el caso de alguien hablando en una lengua o idioma, versículo 28, “si no hay intérprete él debe guardar silencio en la iglesia.” Eso significa exactamente lo que dice, él no debe hablar. En el versículo 30, en dónde usted tiene a varios predicadores, y la gente emitiendo juicio acerca de ellos, y una revelación se hace a otro que está sentado, el primero debe guardar silencio. Usted no puede tener caos con todo tipo de personas hablando al mismo tiempo, alguien tiene que guardar silencio mientras que alguien más habla.

Entonces, esto está hablando de silencio en sí, en la iglesia. Entonces, las mujeres deben guardar silencio en la iglesia, no se les permite hablar. Y después en el versículo 35, la última mitad del versículo, “De hecho, es vergonzoso que una mujer hable en la iglesia.” Ahora, esto es del apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo con un mandato de Dios, prohibiéndole a las mujeres en todo lugar, en toda manera, hablar o predicar en cualquier iglesia.

Entonces, esa es la respuesta a la pregunta, podríamos cerrar el libro e irnos a casa, ahí está. Es una prohibición absoluta, no se les permite hablar en la iglesia. Ahora, ¿acaso eso significa que las mujeres jamás pueden enseñar? Veamos Tito capítulo 2, Tito capítulo 2. Conforme el apóstol Pablo da instrucción aquí a varios grupos en la iglesia, ancianos, ancianas, hombres jóvenes, mujeres jóvenes, nos concentramos en las mujeres maduras. Versículo 3, Tito 2:3, “Las mujeres maduras, las ancianas deben ser reverentes en su porte (en su conducta).” Una conducta reverente sería obediencia a la Palabra de Dios, ¿verdad?  ¿Sería usted una mujer reverente si usted fuera una predicadora?

Eso no muestra reverencia a Dios, “deben ser reverentes en su conducta, no calumniadoras, no esclavizadas a mucho vino, enseñando lo que es bueno,” ¿vio usted eso? claro las mujeres pueden enseñar, las mujeres son llamadas a enseñar, son llamadas a enseñar a otras mujeres. “Enseñando lo que es bueno” versículo 4, “para que puedan alentar a las mujeres jóvenes.” Las ancianas, las mujeres mayores enseñándole a las mujeres jóvenes, y obviamente, le enseñan a sus hijos. Sí, las mujeres enseñan. Sí, enseñan lo que es esencialmente bueno. Y, ¿qué es aquello que enseñan? ¿qué es lo bueno que enseñan? Le enseñan a las jóvenes, aquí está la lección, “amar a sus maridos, amar a sus hijos, a que sean sensatas, castas, que trabajen en casas, buenas, estando sujetas a sus maridos para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.”

Cuándo las mujeres no se sujetan a sus maridos, individualmente en un matrimonio, mujeres que no se sujetan a sus líderes en la iglesia, colectivamente, la Palabra de Dios es deshonrada. Usted no puede decir que es una predicadora, que está predicando la Biblia, y debido a esa función misma, usted está deshonrando a Dios y a Su Palabra. Sí las mujeres enseñan, enseñan a partir de una vida que es reverente en su conducta, y eso significa que muestra reverencia a Dios al punto que obedece la Palabra de Dios, no están esclavizadas a mucho vino, enseñan lo que es bueno. Y, ¿qué es lo bueno que enseñan?

Enseñan a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos, a sus hijos, a ser sensatas, castas, eso significa santas, trabajando cuidando su casa, buenas, sujetas a sus maridos para que la Palabra de Dios no sea blasfemada, deshonrada. Esa es la gran responsabilidad de enseñanza de las mujeres mayores, de enseñar a las mujeres jóvenes, la necesidad del hogar siendo la prioridad amando a los maridos, amando a los hijos, estando sujeta a su marido para que la Palabra de Dios no sea deshonrada. Si las mujeres no se conducen así, entonces la Palabra de Dios es, ¿qué? deshonrada.

Entonces, todas estas mujeres que andan por todos lados como predicadoras, supuestamente enseñando la Biblia están desafiando lo que la Biblia dice, están propagando algún tipo de cristianismo que no maneja bien la Palabra de Dios. Y Pablo está diciendo, “Miren, tienen que controlarse.” Ahora, regrese a 1 Corintios 14, él dice, versículo 34, realmente importante, “deben someterse a sí mismas.” Usted tiene que controlarse a sí misma, usted necesita un poco de dominio propio, y refreno personal aquí, debe someterse a sí misma, esa es una voz media imperativa del verbo hupotassō, el cual significa ‘alinearse.’ Ordene su vida, ordene su vida, controle su vida, colóquese bajo sumisión, sumisión al Señor, al someterse a su marido, y sumisión al liderazgo masculino en la iglesia.   

Ahora, ¿Qué hay acerca de Pablo? ¿acaso Pablo estaba simplemente, estaba hablando de manera tendenciosa? ¿acaso simplemente era un hombre alfa con un problema? ¿acaso Pablo de alguna manera tuvo algún prejuicio? Esto es simplemente Pablo, como la predicadora más popular dice en la actualidad, “Bueno, Pablo, no Jesús. Y Jesús me dijo que predicara.” ¿Con eso estamos tratando aquí? ¿Acaso Pablo es algún tipo de hombre independiente que nos está dando su propio consejo que no es coherente con lo que Dios quiere? No, porque dice, “Miren, van a tener que sujetarse.”

¿Por qué van a tener que sujetarse? “porque la tendencia en su corazón caído es querer dominar a los hombres, su marido y líderes en una iglesia.” Y si hacen de eso algo noble, si ustedes redefinen eso como lo están oyendo en la actualidad, “necesitamos darle a las mujeres el respeto que se merecen, que no han tenido por las ultimas décadas, y darles su lugar en la iglesia,” usted está ayudando y promoviendo el pecado y la violación del estándar de Dios. El estándar para todas las iglesias, es que las mujeres necesitan colocarse bajo control y darse cuenta de que no deben hablar en una iglesia. Hacerlo es vergonzoso y es una desgracia.

Y este no es un capricho de Pablo, porque al final de versículo 34 él dice, “Así como la ley también dice.” La ley, con una L mayúscula se refiere a la Escritura, sabemos eso porque de regreso, ahí atrás en el versículo 21, leemos, “en la Ley está escrito,” y después Isaías 28:11 es citado. Ley, es simplemente un término para definir al Antiguo Testamento. Esto no es nada nuevo. La autoridad y el orden de sumisión que Dios ha diseñado de manera maravillosa, para felicidad y bendición de todos nosotros comienza desde la creación. ¿Qué dice el Antiguo Testamento de esto? ¿Qué dice la Ley acerca de esto?

Bueno, en primer lugar, dice que Dios creó al hombre, y el hombre estaba solo y entonces Dios tomó de su costado y tomó a una mujer y Él creó a una mujer para que fuera su ayudante, su ayuda. Sabemos eso a partir de Génesis. También sabemos que simplemente en el panorama general, a lo largo del Antiguo Testamento algunas cosas son muy obvias, nunca hubo una sacerdotisa, jamás. Nunca hubo una reina autorizada, ni en el reino del norte, ni en el reino del sur, siempre hubieron hombres. El único momento en el que una mujer ascendió a eso fue Atalía, la usurpadora. Nunca hubo una profetiza con un ministerio profético contiguo como Elías y Eliseo. Ningún libro en el Antiguo Testamento fue escrito por una mujer, ni tampoco alguna porción del Antiguo Testamento fue escrito por una mujer.

Ahora, hubieron algunas mujeres a lo largo del Antiguo Testamento que de vez en cuando hablaron en nombre de Dios. María es llamada una profetiza, o una que habla en nombre de Dios, pero ella fue una especia de acontecimiento musical, ¿no es cierto? ahí atrás en Éxodo capítulo 15. Débora fue una juez, en Jueces 4, y en la ausencia de un hombre Dios usó a Débora para traer su voluntad en una ocasión, pero cuando llegó el momento de ir a la guerra con los enemigos, ella no iba a guiar a las tropas, entonces ella escogió un hombre, Barac, para guiar a las tropas.

Otra mujer es mencionada como una que habló en nombre de Dios, en 2 Reyes 22, llamada Hulda. Y después en el Nuevo Testamento usted tiene a Ana en el Templo, cuando Jesús fue llevado ahí, para ser dedicado en el Templo y ella habló una palabra del Señor. Pero ella no fue una profetiza de por vida, ninguna mujer jamás tuvo una función profética continua, pero ocasionalmente Dios usó a mujeres para que hablaran en el nombre de Él.

En el Nuevo Testamento fueron las hijas de Felipe, quienes en una ocasión fueron usadas por el Señor para hablar, no en un servicio de la iglesia, sino para hablar en nombre de Dios. Todas esas son excepciones que prueban la regla. Usted simplemente no puede encontrar alguna mujer como una sacerdotisa, una mujer como una líder espiritual, una mujer como una profetiza en algún lugar en el Antiguo Testamento, pero la rebelión estaba a todo vapor. Las mujeres iban a encontrar su momento en el sol, y así fue, trágicamente Vaya a Isaías capítulo 3, Isaías capítulo 3, el juicio está por venir, un día para juzgar está por venir, ese es el mensaje de Isaías. Esta es una porción muy poderosa de la Escritura.

Vamos a comenzar en el versículo 16, Dios denuncia a las mujeres. “Así mismo dice Jehová, por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido, (cuellos estirados, literalmente) y con ojos desvergonzados.” Entonces, usted tiene a mujeres que están saliendo de los límites ordenados por Dios, del control de su propio marido, y mostrándose a otros con la seducción en mente. “Cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies.” Cierto tipo de caminar que tiene la intención de ser seductor. “Por tanto el Señor, raerá la cabeza de las hijas de Sion, y Jehová descubrirá sus vergüenzas.” Creo que lo peor para una mujer es ser calva.

Esa es la razón por la que esas queridas mujeres que sufren cáncer y quimioterapia y radiación y todo eso, usan pelucas porque todo mundo reconoce que esa es la gloria de una mujer. Dios va a hacer que estén calvas en juicio. “Aquel día quitará el Señor el atavío del calzado, las redecillas, las lunetas, los collares, los pendientes y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor, y los zarcillos, los anillos y los joyeles de las narices, las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas.” Esto se oye como una lista para el próximo viaje de compras, “los espejos, el lino fino, las gazas y los tocados.”

Lo que usted tiene aquí es estas mujeres que han enloquecido tratando de llamar la atención a sí mismas, en lugar de humillarse a sí mismas en pudor y discreción bajo el liderazgo de su marido y darle honor a él. Se presentan de manera osada a sí mismas, de una manera seductora con todos estos adornos, atavío del calzado, redecillas, las lunetas, los collares. Es tan interesante como el Señor es tan especifico en esto, no que ninguna de estas cosas está mal en sí mismas, pero esto es tan exagerado, los collares, los pendientes, y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor, y los zarcillos, los anillos y los joyeles de las narices, las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas, los espejos de lino fino, las gazas y los tocados.

Desafortunadamente, versículo 24, “Y en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez, y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello. En lugar de ropa de gala, ceñimiento de cilicio, y quemadura en vez de hermosura.” Y después aquí está el resultado, “Tus varones caerán a espada.” ¿Adivine qué? Cuándo las mujeres se apoderan de una sociedad, los hombres se debilitan. Cuando los hombres se debilitan pueden ser conquistados, pueden ser conquistados. Usted está viendo que eso sucede en este país, conforme más, y más y más, y más mujeres ascienden al poder, más y más hombres se vuelven más y más débiles, y más débiles, y más débiles, y el nivel de vulnerabilidad simplemente sigue incrementándose.

Vuestros hombres caerán por la espada porque se han debilitado. Literalmente han vivido la maldición de Génesis 3, han deseado dominarlos, y lo han hecho. “Tus varones caerán a espada, y tu fuerza en la guerra. Sus puertas se entristecerán y enlutarán” refiriéndose a la ciudad, “y ella desamparada se sentará en tierra.” ¿Adivine qué? cuando todos los hombres han sido matados, se pueden sentar ahí con toda su joyería, y su basura, han sido conquistadas porque ustedes han controlado, han vencido a sus protectores. No malentiendan esto, esto es lo que estamos viviendo en la actualidad. La maldición ha sido legitimizada, inclusive en la iglesia evangélica ahora, la última frontera por caer. Darle fuerza a las mujeres hace que los hombres sean débiles, los hombres débiles hacen que toda persona, toda persona sea vulnerable al peligro.

Regrese al capítulo 3, versículo 12, “Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él.” Ahora, eso no tiene intención de ser anti-mujer, así como no es anti-niños. Permítame decirle algo, si los niños están a cargo estamos en problemas, si las mujeres están a cargo estamos en problemas. Y si usted ve con atención a nuestra nación, usted va a tener que estar de acuerdo con que son mujeres infantiles, jóvenes, inexpertas, ignorantes, que están ascendiendo al poder. Cuando usted derroca el orden divino, los resultados son siempre desastrosos. Y de nuevo, no es anti-mujer, así como no es anti-niños, pero es un juicio divino sobre una nación que sus jóvenes y sus mujeres están en el poder. Las personas jóvenes, me parece, y las mujeres, están apoderándose de las iglesias.

Entonces, hay suficiente revelación del Antiguo Testamento para mostrar el estándar del Nuevo Testamento de que las mujeres deben guardar silencio en las iglesias. Por cierto, en el Nuevo Testamento no hubo ninguna mujer que fuera apóstol, no hubo una profetiza, no hubo tampoco una pastora, anciana. Ningún libro del Nuevo Testamento es escrito por una mujer, ningún sermón es jamás registrado que una mujer predicó. Y cada vez que Dios designa a personas, sea los apóstoles, o Hechos 13, todos son hombres. Este es el orden divino.

1 Timoteo 2, veamos eso. Y esto va a relacionarse bien con lo que le acabo de leer de Isaías 3. 1 Timoteo 2. Ahora, Pablo le está escribiendo a Timoteo para ayudarle a que ordene a la iglesia. Si usted ve el capítulo 3, por tan solo un momento, versículo 15, 14 y 15, capítulo 3:14-15, “Esto te escribo esperando ir pronto a verte, para que si tardo sepa cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” Muy bien, estoy escribiéndote esta carta para que sepas como conducir las cosas en la iglesia, para que vivan de manera coherente con la verdad, la verdad revelada, la verdad divina, la Palabra de Dios. Y a lo largo de esta carta, en ambos lados de ese versículo, antes del mismo, y después del mismo, Pablo da instrucción para la vida de la iglesia.

En particular, regresemos al capítulo 2 y veamos la instrucción para las mujeres, versículo 9, “Así mismo, las mujeres deben ataviarse con ropa apropiada, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso y oro y perlas, ni vestidos costosos.” Esta es la antítesis de Isaías 3, ¿verdad? Las mujeres deben identificarse porque se visten de una manera apropiada, apropiada para la adoración, con pudor y discreción. ¿Qué este peinado ostentoso con oro y perlas? ¿De qué es esto? debido a que las mujeres básicamente usaban una túnica de su cuello hasta el suelo, la única manera en la que podían mostrar su riqueza era en la calidad de la ropa que usaban, pero aún más, entretejían perlas y su oro, en su cabello. Y entonces, mostraban su riqueza llamando la atención a sí mismas.

“Quiero que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como conviene a mujeres que profesan piedad.” Dice usted que es una mujer piadosa, entonces debe estar manifestando buenas obras. ¿Y cuáles son esas buenas obras? Inmediatamente, versículo 11, “Una mujer debe recibir instrucción de una manera callada, con sumisión total, porque no permito a la mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Wow. Así es como usted se conduce en la iglesia. Las mujeres son llamadas a la modestia, son llamadas a la discreción, son llamadas a buenas obras, son llamadas a la piedad.

¿Y qué significa eso? Eso significa que reciben instrucción en silencio, con sumisión total. Palabras muy fuertes, sumisión total. ¿Quiere usted saber qué tan total es? Vaya a 1 Pedro 3, conforme Pedro da instrucción para la vida piadosa. 1 Pedro capítulo 3, Pedro le va a hablar de nuevo a las esposas, y él dice, “Así mismo, vosotras mujeres,” capítulo 3, versículo 1, “someteos a vuestros propios maridos.” Usted tiene el panorama aquí, simplemente siguen repitiendo esto, sean sumisas, sean sumisas, sean sumisas, ¿Por qué? debido a la realidad de la caída, que incorporó que integró en la maldición ese deseo innato, caído en una mujer por controlar a su marido y ese control y colectivamente eso significa hacer lo mismo en la sociedad, e inclusive hacer lo mismo en la iglesia.

Entonces, están estas afirmaciones repetidas acerca de, “sean sumisas a sus propios maridos, de tal manera que, si algunos de ellos son desobedientes a la Palabra,” esto es quizás, son incrédulos, “pueden ser ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, conforme observan su conducta casta y respetuosa.” De nuevo, “vuestro atavío”, vuestro adorno, vuestro arreglo, “no debe ser meramente externo,” el cabello usando joyería y usando vestidos costosos, sino que sea el de la persona escondida del corazón, con el espíritu imperecedero de un espíritu afable y apacible que es de gran estima en los ojos de Dios.” Guau. Ese espíritu gentil, callado, es preciado a los ojos de Dios.

Y después él da una ilustración del Antiguo Testamento. Entonces, aquí hay más de la Ley del Antiguo Testamento, “Porque de esta manera en tiempos antiguos las mujeres santas también, que esperaban en Dios, solían arreglarse siendo sumisas a sus propios maridos, así como Sara obedeció a Abraham llamándole señor.” Puedo oír a algunas de ustedes diciendo, “no estoy ahí, no estoy ahí. Quizás querido, mi amor. No sé acerca de Señor.” “Sara obedeció a Abraham llamándole señor, y vosotras os habéis vuelto sus hijas, si hacéis lo que es recto sin temer.” Usted no tiene que temer el someterse a su marido, ese es el orden divino de Dios. Inclusive si es un incrédulo, usted lo podría ganar mediante su conducta.

Y de nuevo, la suposición en todos estos pasajes es que esto es algo en lo que las mujeres deben trabajar, porque su naturaleza caída naturalmente busca controlar. Y, por cierto, sabemos que las mujeres tienen la capacidad de controlar, pueden hacer que la vida sea bastante miserable. ¿Oigo un amén ahí? Pero usted entiende el panorama con todo esto, en la Palabra de Dios, de que hay una batalla que se está llevando a cabo aquí. Hay una batalla en todo matrimonio, hay una batalla en toda sociedad, hay una batalla en toda iglesia, por mantener el orden divino.

Entonces, regrese a 1 Timoteo 2. Entonces, las mujeres son llamadas al pudor, a la discreción, a las buenas obras, a la piedad, ¿y cómo se ve eso? significa que reciben instrucción en silencio con sumisión total, sumisión total. “Porque no permite a la mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Eso es tan absoluto, es inflexible, sin predicar, sin enseñar, sin tener una posición de líder en la iglesia. Dice usted, “Bueno, de nuevo, esto es Pablo el raro.” ¿Acaso tan solo esto es Pablo? No, observe el versículo 13, esto fue diseñado por Dios, “Porque Adán fue creado primero y después Eva.” Este es el orden divino. “Fue Adán quien fue creado primero, y después Eva.” Dios creó a Adán, él estuvo solo, él tomó del costado de Adán, hizo una mujer, y la mujer debía ser la ayuda de Adán.

Pero no solo fue este el diseño creador de Dios, fue básicamente afirmado en la caída, versículo 14, “Y Adán no fue engañado, sino que la mujer siendo engañada, incurrió en transgresión.” Esta es una advertencia muy severa, una advertencia muy severa. Una mujer que está fuera de la protección de su cabeza es vulnerable. Debido a las sensibilidades típicas de las mujeres, pasiones, y la compasión, debido a sus tendencias hacia la bondad y misericordia y preocupación, se vuelven más vulnerables cuando no están protegidas. Esa es una realidad en la actualidad. No es algo que es raro, siendo mostrado en el número enorme de mujeres que andan por todos lados solteras, que no tienen ni un padre, un marido que las proteja del engaño. Pero la función de las mujeres en esta relación de autoridad-sumisión fue diseñada por Dios en la Creación y confirmada en la Caída.

Lo que sucedió fue que Eva se salió de la protección de Adán, ella fue vulnerable, ella fue engañada. Adán no fue engañado, él básicamente comió deliberadamente. ¿Por qué? ella pecó porque fue engañada por Satanás, él pecó porque él no podía vivir sin ella. ¿Entiende usted eso? ella se había vuelto todo para él. Y cuando las funciones se invierten, las mujeres son engañadas, y cosas malas suceden. Los hombres son hechos débiles, y cosas peores suceden, la raza humana entera cayó con Adán. Usted altera a este orden, y el caos es interminable.

Entonces, ¿en dónde deja eso a las mujeres? Si los hombres están a cargo de todo, ¿en dónde nos deja eso a nosotros? Versículo 15, 1 Timoteo 2:15, “Pero las mujeres serán,” y la, y el verbo griego aquí es sōzō, lo cual significa salvo, es la palabra misma para ‘salvo’ como espiritualmente salvos. “Pero se salvará engendrando hijos,” ahí está el equilibrio, ¿verdad? ustedes tienen a los bebés, ustedes amamantan a los bebés, ustedes los cargan, ustedes pasan todo día con ellos, ustedes los nutren, ustedes los desarrollan, ese es su privilegio maravilloso. En realidad, hay una profundidad de influencia a ese nivel, que ningún hombre jamás tendrá con sus hijos.

Ahora, ¿qué significa “se salvará engendrando hijos”? Me acuerdo cuando estuve en Bucarest, Rumania, hace algunos años atrás. Hubo una Conferencia de Pastores, habían unos 1200 o 1500 pastores y sus esposas en esta iglesia, y querían después de que hablé mucho, querían tener una sección de preguntas y respuestas. Entonces, uno de los hombres hizo la pregunta: ¿qué significa esto, que la mujer se salvará engendrando hijos? Y yo dije: “Bueno,” simplemente, le dije, “bueno claro que no significa salvación espiritual. No significa que vas al cielo si tienes bebés. Tu sabes, no obtienes la vida eterna al tener bebés. Entonces, no es posible que signifique ese tipo de salvación. No tiene nada que ver con la salvación de su alma.”

De pronto el lugar estuvo en silencio total. Era como si alguien hubiera extraído todo el oxígeno. Y podía ver confusión en la cara de los hombres y mujeres, y el moderador sentado a mi lado dijo: “Acabas de soltar una bomba. Porque en nuestra teología puedes perder tu salvación, y una manera en la que una mujer pierde su salvación, (se les había enseñado así) era hacer algo por evitar un embarazo.” Entonces, así malinterpretaron eso. Esa es la razón por la que todos tenían quince hijos. Estas pobres mujeres cansadas, y están viendo a su marido, diciéndole, ¿tenías que equivocarte en ese versículo, de todas las opciones posibles, no podías haberte equivocado en algo como aspersión o algo así?

Entonces, pasé los siguientes veinte minutos explicando eso. Y después esas queridas personas claro, no querían revertir nada, claro, porque amaban a sus hijos. Inclusive con una teología defectuosa, habían hecho lo que las mujeres piadosas hacen, habían traído hijos al mundo. Cuando Eva se salió debajo de la autoridad de protección de Adán, ella quedó vulnerable y cayó. Y Adán, ligado en su corazón a ella, abandona su propia autoridad, y se vuelve más débil, y hunde a la raza humana en la corrupción. Adán no fue engañado, Eva fue engañada.

Si nos quedamos en el orden que Dios ha diseñado que sigamos, todo mundo florece. Los hombres y las mujeres, por cierto, como resultado de la caída, son pecaminosos por igual. Adán necesitaba a Eva tanto que él pecó deliberadamente. Entendemos eso, las necesitamos. El liderazgo de los hombres, no obstante, fue establecido en la Creación, y reafirmado en la Caída. Ninguna hija de Eva debe seguir su camino al territorio prohibido de salir bajo la autoridad que Dios le dio, y tratar de vivir independientemente, abunda demasiado peligro.

De hecho, toda relación humana depende de la autoridad de la sumisión, ustedes sabrían eso, ustedes tienen un trabajo, ustedes lo entienden, ¿verdad? La autoridad y la sumisión, alguien está a cargo. “Las mujeres se salvan,” regrese de nuevo, “engendrando hijos,” literalmente en el griego ‘dando a luz hijos’. Este es el alto llamado de la mujer, si, y esto es importante, si esas mujeres continúan en la fe, y amor y santificación, con modestia. Aquí vamos de nuevo, a las mujeres se les dice constantemente, “Contrólate, se sumisa, sométete, refrénate” debido al impulso de su tendencia caída es de controlar a su marido.

Y hay una razón para eso, debido a que su marido no es perfecto. Y usted puede encontrar muchas razones por las que a usted le gustaría tener el poder, ¿verdad? El alto llamado de una mujer es salvarse a sí misma del estigma de la caída. Ella guio a la raza al pecado al ser engañada, ¿cómo es que ella invierte eso? ¿cómo es que su vida contribuye a algo bueno, cuando fue una mujer la que guio la raza entera al pecado? Una mujer revierte eso al criar hijos piadosos, esta es la vida más elevada y más influyente posible.

Ahora entiendo que Dios no quiere que toda mujer se case. Hay un don de soltería, Pablo habla de eso en 1 Corintios 7. Y, algunas veces hay parejas casadas a quienes el Señor no da hijos, pero como un principio general, este es el llamado alto de las mujeres, tener hijos, invertir su alma y vida en esos hijos, ese el más grande de todas las influencias. Mientras tanto, de regreso a la iglesia, capítulo 3, versículo 1, “Palabra digna es esta,” y todo mundo sabe esto, “si alguno anhela obispado (o pastor, anciano), buena obra desea.” Mientras tanto, los hombres están a cargo de la iglesia. “Y un obispo,” (pastor, anciano,) “debe ser irreprensible, debe ser marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al vino, no pendenciero, sino amable, apacible, no avaro.”

Y aquí viene, versículo 4, “que gobierne bien su casa, así como él administra la casa, ese es el lugar dónde él prueba que tiene la capacidad para que se le dé la responsabilidad en la iglesia, porque en el siguiente versículo dice, versículo 5, “porque si alguno no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?” Debido a que los hombres son llamados por Dios a administrar la casa, están al ser calificados para hacer eso, están calificados para estar administrando la iglesia. Ninguna mujer es la cabeza de una casa, ninguna mujer puede ser la cabeza de la iglesia.

Ahora, alguien va a decir, “Bueno, ¿qué acerca de 1 Corintios 11? Entonces, veamos eso. Ahora, hasta aquí es abundantemente claro, lo que la Escritura dice acerca de la vida en la iglesia con respecto a las predicadoras. Pero aquí en 1 Corintios capítulo 11, en el mismo libro, sin confusión alguna Pablo dice en el versículo 3, 1 Corintios 11:3, “Pero quiero que entendáis que Cristo es la cabeza de todo hombre, el hombre es la cabeza de la mujer, Dios es la cabeza de Cristo, Dios es la Cristo, Cristo es la cabeza del hombre, hombre la cabeza de la mujer.” Ese es el orden, ese es el orden divino, así debe ser.

Y después él dice esto, “Todo hombre que tiene algo en su cabeza, mientras que uno profetiza, desgracia su cabeza, avergüenza su cabeza, toda mujer que tiene su cabeza descubierta mientras que uno profetiza, avergüenza su cabeza, porque es lo mismo, la mujer cuya cabeza está rapada.” Bueno, eso es algo extraño, ¿qué está pasando aquí? En el curso de la vida como creyentes, habrán ocasiones cuando las mujeres oran, obviamente no lo están haciendo en la iglesia en el orden de la iglesia, en el servicio de la iglesia, eso es abundantemente claro, les he mostrado en todos lados que dice eso.

Pero en la comunión de los santos y en la oportunidad de predicar el evangelio, proclamar el evangelio, dar testimonio, van a haber ocasiones en hogares, en reuniones sociales o lo que sea, en dónde las mujeres van a estar orando. Y hay ocasiones cuando las mujeres van a estar hablando. Orar significa que usted le está hablando a Dios acerca de la gente, profetizar significa que usted está hablándole a la gente acerca de Dios. Usted va a estar hablando la verdad del evangelio a alguien, usted va a estar orando a Dios a favor de alguien, entonces usted está orando a Dios, hablando a Dios acerca de la gente, o hablándole a la gente acerca de Dios, eso va a pasar. Y, una gran multitud, dice el Antiguo Testamento, una gran multitud son las mujeres que publican las buenas nuevas.

Entonces, todos nosotros, hombres y mujeres somos llamados a orar, debemos estar orando por la gente, debemos estar orando juntos con la gente, debemos estar comunicando la verdad del evangelio, debemos estar alimentándonos unos a otros, hablándonos unos a otros de maneras edificantes, Pablo dice, “Cuándo están haciendo eso, simplemente en la vida normal de la iglesia, los hombres no deben tener algo sobre su cabeza, las mujeres sí.” Él está hablando de cubrirse la cabeza, aparentemente esta es una costumbre local, no sé cuánto se extendió, pero le voy a mostrar cuán importante es. “Si un hombre tiene algo en su cabeza cuando eso es tradicionalmente lo que las mujeres hacen, entonces él está actuando de una manera afeminada. Y él está haciendo algún tipo de oración espiritual o proclamar la verdad, pero él tiene algo que está cubriendo su cabeza, él está deshonrando a su Señor, y a sí mismo, porque en esa sociedad las mujeres usaban algo para cubrir su cabeza, y los hombres no.

Entonces, si una mujer descubre su cabeza mientras que está orando o profetizando, ella avergüenza su cabeza, porque ella es una igual a la mujer que se rapa. ¿Qué mujeres se rapaban la cabeza? Las lesbianas, las prostitutas, algunas veces rasuraban la cabeza de una adúltera. En otras palabras, lo que Pablo está diciendo: “Cuándo actúan como un creyente en algún contexto público, mantengan los símbolos visibles de su masculinidad y feminidad. Vivimos en una sociedad en dónde están tratando de robar eso, ¿verdad? en dónde los peinados andrógenos y ropa andrógena y quién sabe si esa persona es transgénero, rechazando la realidad del género. Todo esto es un ataque completo en control del orden divino de Dios.

Entonces, la costumbre local consistía en que las mujeres en público usaban algo para cubrirse, un símbolo de su feminidad, es lo mismo en la actualidad, digo, puedo ver y decir exactamente quienes son las mujeres y quienes son los hombres debido a su cabello. Ese es un indicador cultural, los hombres se ven como hombres y las mujeres se ven como mujeres. Pero aparentemente en la sociedad corintia, debido a que había tanta confusión acerca de eso, como usted lo esperaría en una sociedad idólatra, pagana, algunas mujeres habían venido a Cristo, pero no se habían quitado algunas de esas características rebeldes, y quizás algunos de los hombres también.

Pudieron haber habido algunos hombres afeminados, seguro, porque, ¿qué le dice Pablo a los corintios en 1 Corintios 6? “Afeminados, homosexuales, y estos erais vosotros.” Algunos de ustedes. Podrían haberse vestido como una mujer, podrían haberse manifestado con símbolos afeminados o pudieron haber sido parte de un movimiento de liberación de mujeres. Habían muchos de ellos en Roma, leemos de mujeres que andaban por todos lados casando cerdos, mujeres que usaban armadura que llevaban espada, mujeres que se rapaban su cabeza, todo este tipo de rebeliones eran parte del mundo antiguo.

Pablo simplemente está diciendo, “Miren, cómo creyentes necesitan asegurarse de que la gente sepa que eres un hombre, o eres una mujer. Si usted no supiera que estaba bajo ataque en el pasado, usted lo sabría en la actualidad, ¿no es cierto? Un hombre con algo que cubre su cabeza era afeminado, una mujer que no se cubría la cabeza era masculina, los símbolos son importantes.

Nuestra sociedad ha popularizado modas que borran esas líneas. Cuándo ustedes van de compras, hombres vayan al departamento de hombres, y si no pueden distinguir si están en el departamento de hombres o no, vayan a otro lado. Damas, vayan al departamento de damas. No hay lugar para travestismo, para la confusión de géneros. Cuándo una mujer se vestía en un estilo socialmente femenino, ella estaba declarando su entendimiento del orden de Dios. Ella estaba declarando su entendimiento de su lugar único, divino, de ser una mujer. Y ella estaba dando testimonio de su sumisión a ese diseño divino, y su sumisión y devoción a su marido, y para una cristiana además si ella estaba declarando su devoción a Jesucristo.

Pero tan claro como era en esta carta, los corintios tuvieron dificultades en separarse de su estilo de vida antiguo y necesitaban ser instruidos a hacer esto. El cubrirse la cabeza no es el punto, usar esos símbolos que designan claramente que usted es una mujer, eso es lo que importa. Usar ese tipo de símbolos que claramente lo declaran como hombre, eso es lo que importa, y este es el diseño de Dios. Versículo 7, “Cualquier otra cosa que sea vergonzoso,” versículo 6 dice, versículo 7, “y un hombre no debe cubrirse la cabeza debido a que él es la imagen y la gloria de Dios, y la mujer es la gloria del hombre.”

Dios es el Creador del hombre, de la nada, Dios es el Creador de la mujer, del hombre, la gloria del hombre está en la imagen de Dios, la de la mujer está en que ella es creada por Dios del hombre. Un hombre no se origina de la mujer, sino la mujer del hombre, porque de hecho el hombre no fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del hombre. En otras palabras, mantengan estas distinciones claras, autoridad, sumisión, y la cultura reconoce esto de manera tan clara que toda cultura tiene ese tipo de marcas distintivas.  Y después de esto, versículo 10, “Por tanto, la mujer debe tener un símbolo de autoridad sobre su cabeza debido a los ángeles.” ¿Qué? ¿Qué significa, eso? Las criaturas más sumisas, las más santas, las más sumisas en el universo son los ángeles, ¿verdad? ¿Qué son los ángeles? Son espíritus ministradores, ¿verdad? que sirven al Señor constantemente.

Entonces, son las criaturas más puras y más elevadas y más sumisas, y cuando las mujeres demuestran su sumisión, muestran su obediencia a las más sumisas de todas las criaturas, los ángeles santos. Y sabe una cosa, en Efesios 3 dice eso, le acabo de leer este versículo, lo que el Señor está haciendo en la iglesia, capítulo 3, versículo 11, lo que Él está haciendo en la iglesia, es sacando a la luz la administración del misterio, el evangelio, el cuál por siglos ha estado escondido en Dios quien creó todas las cosas, “de tal manera que la sabiduría multiforme de Dios ahora pueda ser dada a conocer mediante la iglesia, a las potestades y las autoridades en lugares celestiales,” quienes son ángeles.

El Señor está llevando a cabo su obra en la iglesia para mostrarle a los ángeles la iglesia. Y los ángeles esperan ver la iglesia, y ver en la iglesia al Señor glorificado. ¡Qué decepción debe ser para los ángeles ver hacia y ver a mujeres rebeldes tratando de usurpar el liderazgo! Funciones de predicación, controlando a sus maridos. En dónde usted tiene ese tipo de mujer, usted tiene a maridos débiles. En dónde usted tiene un grupo de ese tipo de personas en el liderazgo, usted tiene a hombres débiles. En dónde usted tiene hombres débiles usted tiene la destrucción inevitable de sea cuál sea esa entidad.

De regreso a 1 Corintios 11, pero hablemos espiritualmente, versículo 11, “No obstante en el Señor.” Ahora, ya no estamos hablando solo de distinciones sexuales aquí, pero en el Señor, ni la mujer es independiente del hombre, ni el hombre es independiente de la mujer, porque, así como la mujer se origina, así también el hombre nace a través de la mujer, y todas las cosas se originan de Dios.

Entonces, lo que él está diciendo aquí es, espiritualmente dependen el uno del otro, digo, en la base de la vida dependemos el uno del otro. Entonces, esto no está haciendo que uno sea menos que el otro, esto simplemente son funciones ordenadas por Dios. Y en el Señor, esa es la razón por la que Gálatas 3:28 dice, “No hay varón ni mujer en Cristo, todos son uno en él,” espiritualmente hablando, todos somos unos, no hay jerarquía.

Entonces, versículo 3 él hace la pregunta, “Juzgad por vosotros mismos, ¿es propio que una mujer ore a Dios con su cabeza descubierta? No. ¿Acaso no la naturaleza misma les enseña que si un hombre tiene cabello largo es una deshonra para él, pero si una mujer tiene cabello largo es una gloria para ella? Porque su cabello le es dado para cubierta.” Leí hace un tiempo atrás que el cabello de las mujeres, de hecho, crece más rápido que el de los hombres, porque Dios ha diseñado ese cabello como una cubierta. Si un hombre tiene cabello largo, tratando de verse como una mujer, eso es una deshonra para él, él es un hombre débil.

Pero si una mujer tiene cabello largo, es una gloria para ella, porque su cabello es un testimonio de la cubierta que simboliza su sumisión. ¿No le gusta esto? versículo 16, “Si uno está inclinado a ser contencioso,” ¿es usted? “no tenemos otra práctica,” lo siento, “ni las iglesias de Dios.” Ahí está esa frase de nuevo, es para toda iglesia, en todo lugar, en todo momento. No tenemos otra práctica.

Esto nos lleva de regreso a 1 Corintios 14:33, el estándar universal para todas las iglesias de todos los santos. Ahora, permítame darle una perspectiva, ¿muy bien? La humanidad está constituida de familias, por diseño de Dios, y dónde las familias ordenadas por Dios son fuertes, usted tiene una sociedad fuerte, usted tiene una iglesia fuerte. Las relaciones en esas familias siguen ese orden en la sociedad, y usted tiene una sociedad ordenada, esas relaciones siguen en la iglesia y usted tiene una iglesia ordenada. Los hombres guían, alimentan, protegen, proveen; las mujeres apoyan y sustentan; los hijos obedecen.

Entonces la iglesia debe ser la manifestación más elevada de ese orden divino, y eso es lo que Pablo dice en Efesios 5. Conforme los maridos aman a sus mujeres y las mujeres se someten a sus maridos, la iglesia es vista en ese matrimonio, porque esa es la relación que tiene con su Señor. Ese es el diseño de Dios. No obstante, el mundo, particularmente el mundo en que vivimos es muy diferente. No está constituido ya por familias, está constituido por individuos, individuos. El matrimonio significa muy poco para alguien, se case o no, y si se casa se divorcia igual de rápido que usted se puede casar. La familia no significa nada, la autoridad del hombre no significa nada, la sumisión de la mujer no significa nada.

Entonces usted tiene a todos estos individuos por todos lados, desafiando el diseño de Dios, y el mundo se rebela fuertemente en contra de estas funciones creadas por Dios, de tal manera que llega al punto que de hecho niegan que existen. Comenzó hace algunos años atrás quizás con las mujeres asegurándose de que mantuviera su apellido de soltera en el matrimonio, entonces en cierta manera fue un símbolo de poder, y ahora ha llegado al punto de que negamos de que el género existe. El individualismo ha pervertido a tal grado la sociedad, y la sociedad ha pervertido a tal grado a la iglesia que las iglesias más y más rechazan la voluntad y el mandamiento del Señor.

Esto no es algo ambiguo, no tiene interés en el honor del Señor, las pastoras rebeldes y predicadoras, inundan a la iglesia en las funciones que fueron para los hombres. Lo mismo que están haciendo en el mundo secular, se está haciendo igual en la iglesia. ¿Cómo puede hacer usted eso cuando la Palabra es tan clara? Oh, Pablo se adelanta a cómo pueden llegar a hacer eso. Regrese a 1 Corintios 14, versículo 35, “Si desean aprender algo que le pregunten a sus maridos en casa, porque es vergonzoso que una mujer hable en la iglesia,” eso coloca una carga en el marido para que sea el maestro.

Pero después, versículo 36, ¿porque desafían esto? “¿fue acaso de ustedes que la Palabra de Dios salió primero?” Bueno, eso simplemente es sarcasmo. ¿Ustedes escribieron la Biblia? ¿Fue de ustedes que la Palabra de Dios salió? ¿Ustedes son la fuente de verdad divina? Porque si ustedes desafían esto, están actuando como si fueran Dios y se han colocado por encima de la revelación de Dios porque ustedes son una autoridad más alta, o quizás, más sarcasmo, ¿oh acaso solo ha ido a ustedes? Ustedes tuvieron una revelación privada, lo veo, Jesús vino a ustedes, Jesús les dijo que hicieran esto.

Miren, Pablo se adelanta a la única defensa posible de las predicadoras. Uno: tienen ideas que literalmente se colocan por encima de Dios. Pisan a Dios. Están recibiendo la revelación privada. Cómo esa predicadora tan famosa dice, “No rendí un llamado de hombre cuando tuve dieciocho años de edad, me rendí a un llamado de Dios. Nunca se me ocurre por un segundo no cumplirlo. Voy a seguir a Jesús, Jesús me dice que hacer.”

¿En serio? La única defensa es que, o tú eres la autora de la Escritura, o eres la autora de una Escritura más elevada que Dios, o recibes revelación personal. Una de las pláticas que la mujer tuvo con Jesús fue así: “¿Cómo estás esta mañana? Jesús dijo. Yo dije, “Te veo en un minuto.” Él dijo, “Oh, no te preocupes, estoy bien. ¿Cómo estás tú?” Esta es la rutina diaria de alguien que está tratando de justificar su desobediencia mediante revelación especia, íntima, personal, en dónde Jesús solo les habla a ellas.  

Entonces, aquí hay una última palabra, versículos 37 y 38, “Si alguno piensa que es un predicador o espiritual, guiado por el Espíritu,” pneumatikos, “si alguien piensa que es un predicador, o espiritual, que reconozca las cosas que os escribo, son el mandamiento del Señor.” Si no reconocen lo que acabo de escribirles como mandamiento del Señor, no eres ni un predicador ni espiritual. Versículo 38, “Si alguien no reconoce lo que he escrito como el mandamiento del Señor, él no es reconocido.” Si usted no reconoce el mandamiento de Dios, no lo reconocemos a usted como un predicador o una persona espiritual. Cuándo Pablo escribió es el mandamiento del Señor. Viole ese mandamiento y usted no es un predicador, usted no es espiritual, usted es un fraude. La Palabra de Dios es clara.

Ahora, permítame decir esto, me encantan muchas cosas de Grace, pero una de las cosas que más me gustan que están en la parte de arriba de la lista son las mujeres de Grace. Tenemos a muchos hombres fuertes porque ustedes honran su fortaleza, ustedes honran su responsabilidad. Pero lo que define a esta iglesia son las mujeres, su dulzura, su gracia, su bondad, su ternura de corazón, su bondad, su misericordia, su amor, literalmente permea esta iglesia entera. Lo disfrutamos, nos deleitamos en esto, vivimos en esto, y los extraños que viven aquí de vez en cuando todos hablan de esto, hay tanto amor en esta iglesia.

Miren, hombres, tenemos nuestros mundos que conquistar, pero el corazón y alma de esta iglesia son las mujeres preciadas que andan en el Espíritu y que viven sus vidas en fe y amor y santidad y dominio propio y crían hijos piadosos. Y ustedes son la bendición para el resto de nosotros, ustedes son el corazón de esta iglesia, somos la fortaleza, ustedes son el corazón. Entonces, gracias por su fidelidad.

Oremos, Padre te agradecemos de nuevo por Tu Palabra, es tan clara de manera inequívoca. Que nos regocijemos en lo que nos has llamado a hacer, ayúdanos a todos a cumplir con estas funciones para que podamos criar a una generación de jóvenes piadosos para Tú gloria, para que Tú Palabra nunca sea deshonrada, que Tú Nombre nunca sea deshonrado, para que los ángeles cuando nos vean se regocijen en nuestra obediencia. Gracias por el gozo que viene en esa obediencia. Oramos en el nombre de Cristo. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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