Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Cómo ustedes saben en los últimos domingos por la noche hemos estado haciendo una sesión de preguntas y respuestas y vamos a hacer una en esta noche a las seis de la tarde, aquí, hora de California y este tiempo de preguntas y respuestas va a ser diferente un poco porque van a ser preguntas únicamente de niños. Voy a reunirme con el explorador José y vamos a cubrir algunas preguntas increíbles que los niños han mandado. Incluso vamos a oír sus pequeñas voces conforme hacen sus preguntas desde Japón, España, Brasil y todo el mundo. Entonces, va a ser un tiempo hermoso esta noche, a las seis de la tarde. Bien harían en reunirse.

Ahora, es el día de la madre, y lo que eso significa es que la familia está reunida y claro, es una realidad por todo el mundo. Entonces, que mamá y papá y los hijos y algunos parientes extendidos están juntos en este día y no queremos concentrarnos en mamá, queremos mostrarle su amor y deseo, pero me parece que es una maravillosa oportunidad, mientas que la familia está reunida para hablar de lo que es esencial para una familia. ¿Qué es esencial para una familia? Y, lo más importante, la cosa más esencial en la vida y la familia es sabiduría, es la sabiduría.

Y quiero hablar de eso a partir de la Palabra de Dios, de hecho, voy a dejar que el cielo hable a través de la Escritura. Las palabras que van a estar oyendo en este mensaje son las palabras de la Escritura, con algunos comentarios míos. En Daniel capítulo 1, y en el versículo 17, fue dicho de los cuatro jóvenes que fueron llevados a la cautividad babilónica, que a estos cuatro muchachos “Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias” o sabiduría. Conocimiento, inteligencia y sabiduría. En Daniel capítulo 5, de nuevo, Daniel es llevado delante del rey, y el rey dice: “He oído de ti, que el Espíritu de Dios está en ti, y que iluminación, entendimiento, y sabiduría extraordinaria ha sido hallada en ti.” Que reconocimiento tan sorprendente, estoy seguro de que, como padres, nos encantaría que esa fuera la descripción de nuestros hijos. Sabiduría extraordinaria es hallada en ti.

Ahora, cuando estamos hablando de sabiduría, estamos hablando de algo que trasciende el conocimiento. Si todo el conocimiento acumulado del hombre, desde el conocimiento de la historia registrada hasta el 1845 se representara por una pulgada, de 1845 a1945 equivaldría a unas tres pulgadas. Y desde 1945 a 1975 representaría la altura del monumento de Washington, esos son más de cien pies de altura. El inventor, innovador y matemático, el Sr. Fuller presentó su curva del conocimiento en 1982, diciendo que nuestra adquisición del conocimiento se había duplicado casi cada siglo, a partir de la Segunda Guerra Mundial, a duplicarse cada veinticinco años y él dijo que continuaría acelerándose.

Para el 2010 la nanotecnología había llegado, y el conocimiento se duplicaba cada dos años. Cada dieciocho años el conocimiento clínico entonces, en promedio, están diciendo que hoy en día cada trece meses se duplica el conocimiento humano. Y esto es hasta esta era en particular, cuando se nos dice que el conocimiento se está duplicando cada doce horas. Una cantidad enorme de información. A pesar del hecho de que vivimos en un mundo de conocimiento explosivo con el que apenas podemos mantenernos al día, todavía somos descritos en la Escritura como “necios”.

En Romanos 1, describe a la humanidad como “profesando ser sabios se hicieron necios.” Romanos 1 dice que “los hombres se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.” Esencialmente, el hombre es descrito, sin importar cuanto conocimiento tenga, como un necio. En el Nuevo Testamento, en el libro de Efesios, encontramos una descripción de la humanidad en estas palabras, capítulo 4, versículo 17 de Efesios. “Esto pues digo y requiero en el Señor, que ya no andéis como los otros, los gentiles, que andan en la vanidad de su mente,” una mente vacía, “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios, por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón, los cuales después que perdieron toda sensibilidad se entregaron a la lascivia, para cometer con avidez toda clase de impureza.”

Esa es una descripción bastante patológica, ¿no es cierto? Las naciones caminan de una manera que muestra una mente vacía, oscurecidas por el pecado, la ignorancia, de tal manera que no pueden entender la verdad divina. Quedan entonces, manifestando esa mente oscurecida, perdiendo toda sensibilidad, entregándose a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Por otro lado, Pablo escribe, “Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente. Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

La diferencia entre las personas no convertidas y los creyentes es la diferencia entre un necio y uno que tiene conocimiento verdadero y sabiduría, la sabiduría que es de arriba. La Biblia dice, 2 Timoteo 3:7 “los necios siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.” Qué vida tan desesperada, sin esperanza. Permítame volverlo a decir, “los necios siempre están aprendiendo, pero nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.” Hay una razón para eso, 1 Corintios 2:14 dice, “Pero el hombre natural no recibe las cosas que son del Espíritu de Dios porque para él son locura y no las puede entender porque se han de discernir espiritualmente.” Ellos usan palabras no enseñadas por la sabiduría humana.

La sabiduría humana no puede afirmar, entender, la verdad de Dios. La sabiduría humana es otro nombre simplemente para la necedad. Esta es la realidad que caracteriza a todo ser humano. De hecho, regresando a Proverbios 22:15 dice, “La necedad está ligada al corazón del muchacho, del niño.” Llegamos al mundo como necios, es parte de ser pecaminosos, es parte de estar alejados de Dios, separados de Él. Ahora, si desmenuzamos eso un poco y hacemos la pregunta: ¿Que caracteriza o que marca al necio? Y lo voy a mostrar lo que dice la Escritura. Número uno, todos rechazan a Dios. Y digo eso, cuando me refiero al único Dios vivo y verdadero. Todos los necios rechazan a Dios. Escuche lo que dice en el Salmo 14, “Dice el necio en su corazón, “No hay Dios.” Son corruptos, han cometido actos abominables, no hay quien haga lo bueno. Jehová ha visto desde el cielo a los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, que busque a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”

Pablo claro repite ese texto, en Romanos capítulo 3. La primera característica de la humanidad, del hombre natural es que rechaza a Dios. Ahí es en dónde su necedad comienza. En el Salmo 74, dos veces dice: “los necios blasfeman a Dios, lo menosprecian cada día.” En Romanos capítulo 1, una porción de la Escritura muy conocida, lo retomamos en el versículo 25, Romanos 1, hablando del hombre natural, “cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos, amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas.”

Entonces, rechazaron a Dios, eso es característico de la necedad humana, rechazan a Dios, y como consecuencia un juicio cayó, que Dios los entregó, Dios los entregó, versículo 24, “en las concupiscencias de sus corazones, a pasiones vergonzosas, de tal manera que sus cuerpos fueron deshonrados, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que, al Creador, el cual es bendito por los siglos, por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas.” Esto está hablando de la homosexualidad. “Pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. De igual modo también los hombres dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia, unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.”

Un castigo incorporado por la conducta homosexual. Y todo esto, dice el versículo 28, “porque no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.” ¿Qué tipo de cosas? “estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, y malignidades, murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia, quienes habiendo entendido el juicio, las ordenes de Dios, que los que practicas tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”

Entonces aquí, esencialmente está la caracterización de todo pecador en el mundo. Él es un necio, él es un necio porque rechaza a Dios. Y debido a que rechazan a Dios, debido a que cambiaron la verdad de Dios por una mentira, debido a que se rehúsan a reconocer a Dios como debe ser reconocido, Dios los entrega a niveles más y más profundos de corrupción, inmoralidad sexual, inmoralidad homosexual, y finalmente una mente reprobada, una mente depravada que no puede operar. Esto describe a un necio, quizás muy bien preparado académicamente, pero sigue siendo un necio.

La segunda característica de un necio, primero rechazan a Dios, en segundo lugar, se adoran a sí mismos. Proverbios 12:15 dice esto: “El camino del necio es derecho en su opinión.” El camino del necio es derecho en su opinión. O Proverbios 28:26, “El que confía en su propio corazón es un necio.” Él es su propia fuente y estándar de verdad, su propia fuente y estándar de lo que es correcto e incorrecto, él, para efectos de todo es dios, él hace las reglas. Esto claro es idolatría, y es la idolatría universal en común de todos los que rechazan al Dios verdadero, se adoran a sí mismos como si fueran Dios.

Hay una tercera característica de los necios, rechazan a Dios, se adoran a sí mismos, y en tercer lugar, se burlan del pecado, se burlan del pecado. Proverbios 14:9, dice: “Los necios se mofan del pecado.” Esto quiere decir que no tienen nada más que burla hacia aquello que defina la conducta como algo equivocado, malo o pecaminoso. Se mofan de la idea entera del pecado, se mofan de la idea entera de la transgresión, iniquidad. La Escritura describe a los necios y su burla del pecado, al decir esto: “Andan en oscuridad, se aferran al pecado, están corruptos, son abominables, son autosuficientes, están auto-engañados, hablan vaciedades, mentirosos, enojados, contenciosos, perezosos, hipócritas, idólatras, y auto-destructivos.” Sin importar cuanto conocimiento tengan, los necios rechazan a Dios, se adoran a sí mismos, y se burlan de la noción entera del pecado.

Y como resultado de eso hay una cuarta característica de los necios, corrompen a otros, corrompen a otros. Proverbios 15:2 dice, “La boca de los necios hablará sandeces.” Más adelante en ese mismo capítulo dice que, “la boca de los necios se alimenta de la necedad.” Menosprecian la instrucción y la sabiduría, Proverbios 1:7, y se aseguran de que su menosprecio hacia ella es conocido por todos los que lo rodean. En esencia, esa es una descripción de la raza humana entera. Necios, nacen en este mundo siendo necios, esa necedad se manifiesta en aborrecer a Dios, en adorarse a sí mismos, burlarse del pecado, y corromper a otros. En este mundo ha venido la sabiduría, ha venido para rescatar a los necios.

Si usted regresa a ver de nuevo Proverbios, el libro de Proverbios es el libro de sabiduría, y comienza a personificar la sabiduría, como si la sabiduría fuera una persona hablando. Si usted ve el capítulo 1, versículo 20, “La sabiduría clama en las calles, alza su voz en las plazas, clama en los principales lugares de reunión, en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones: ¿hasta cuándo o simples amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar y los insensatos aborrecerán la ciencia? Esto quiere decir que Dios ha revelado Su sabiduría en el mundo, y la sabiduría está ahí, clamando en las calles a los necios.

Y pregunta la sabiduría, y dice en el 23, “Volveos a mi reprensión, he aquí yo derramaré mi espíritu sobre nosotros y os haré saber mis palabras, por cuanto llamé y no quisisteis oír, extendí mi mano y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis. También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando viniera como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino, cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.” Dios dice, “Miren, he colocado la sabiduría en el mundo, está clamando, está clamando a partir de las Escrituras siempre lo ha hecho, y los hombres no la oyen. Se rehúsan, rechazan, descuidan el consejo divino, y Dios dice: “Vendrá el día cuando Yo me reiré de su juicio.” El día vendrá, versículo 28, Proverbios 1, “Entonces me llamarán y no responderé, me buscarán de mañana y no me hallarán, por cuanto aborrecieron la sabiduría y no escogieron el temor de Jehová.” Esta es una caracterización de la humanidad. Necios, que rechazan el conocimiento, versículo 29, “Aborrecieron la sabiduría y no escogieron el temor de Jehová.”

El capítulo termina en el versículo 33, “Más el que me oyere, habitará confiadamente, con seguridad y vivirá tranquilo, sin temor del mal.” “Los necios mueren”, dice Proverbios 10:21, “por falta de entendimiento.” Y cuando habla de que ellos mueren, no solo significa que mueren físicamente, significa que mueren espiritualmente, mueren eternamente. Y la ironía de todo esto es que los necios piensan que son sabios. Regrese a Romanos capítulo 1, usted recordará estas palabras tan conocidas en el versículo 18 de Romanos 1, “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo en contra de toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, porque lo que de Dios se conoce, les es manifiesto, porque Dios se los manifestó, porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas de modo que no tienen excusa.” Ahí la sabiduría está clamando incluso desde la creación como también desde la revelación.

Pero los hombres no oyen, versículo 21, “Pues habiendo conocido a Dios”, esto es, conocieron que Dios tenía que existir, “no le glorificaron como Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido, profesando ser sabios se hicieron necios.” Profesando ser sabios se hicieron necios. Usted puede ser la persona con mayor preparación académica en el mundo, puede tener todos los títulos posibles de todas las instituciones élite, usted puede tener doctorados en filosofía, pero si usted no conoce a Dios, si usted rechaza a Dios, si usted se adora a sí mismo, usted se burla del pecado, usted es una influencia corruptora a su alrededor, usted es un necio. Usted puede profesar ser sabio, pero usted es un necio.

¿Qué define a un necio? 1 Corintios capítulo 1, versículo 18, “Porque la palabra de la cruz, el evangelio, es locura a los que se pierden.” Cualquier persona que rechaza el evangelio es un necio. Ahí en el versículo 23, en 1 Corintios 1, “Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura, o necedad.” Si usted llama al evangelio, necedad, usted es el necio definitivo, el necio definitivo. En el capítulo 3 de 1 Corintios, versículo 18, “Nadie se engañe a sí mismo, si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante (o necio) para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios. Pues escrito está, él prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez, el Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos o inútiles.” Los razonamientos de los sabios son inútiles, vivimos en un mundo lleno de necios. Necios en lugares altos, necios con títulos, necios con preparación académica. 

Por otro lado, la gente que sabe son las personas que creen en el Dios verdadero, y vienen a Él a través de Cristo. ¿Qué dijo el apóstol Pablo en 2 Timoteo 3:15? Él habló de la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo. Gran afirmación. Hablándole a Timoteo, “Y que desde la niñez has oído de tu familia, de la sabiduría que lleva a la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” Es la gente que viene a Cristo, que es la gente verdaderamente sabia. Regrese de nuevo a 1 Corintios 1, y usted lee en el versículo 30, “Más por él estás en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios, sabiduría.”

El mundo está lleno de necios, necios preparados académicamente, más preparados que en ningún otro momento de la historia humana, pero son necios que rechazan a Dios, la única manera de conocer a Dios es el evangelio de Jesucristo. Cristo es la sabiduría de Dios. Cómo creyentes, también en 1 Corintios 2 dice, y esto es tan maravilloso, en el versículo 16, “¿Por qué quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” Es sorprendente oír esa afirmación. Tenemos la mente de Cristo. ¿Qué significa? Conocemos lo que Cristo conoce. ¿Cómo es eso? Porque Él nos ha enseñado en Su Palabra, y Él nos ha dado al Maestro de la verdad reciente, el Espíritu Santo que nos guía a toda verdad, y hace que esta verdad sea clara.

Tenemos las Escrituras, tenemos la unción de Dios, el Espíritu Santo, conocemos la verdad, debido a que conocemos la verdad conocemos la mente de Cristo porque la verdad revelada en la Escritura es la mente de Cristo. Sabemos cómo Cristo piensa acerca de todo de lo que habla la Biblia. Cristo es para nosotros sabiduría, y justificación, santificación y redención, porque tenemos la mente de Cristo. Y viene porque creemos en la Escritura. ¿Se acuerda usted en el camino a Emaús?, Jesús le dijo a sus discípulos, “Oh insensatos, necios y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han hablado.” Usted es un necio si usted no cree lo que está en la Escritura. El libro de Proverbios entonces es el libro de la sabiduría, el libro de Proverbios nos da contrastes entre necios y sabios.

Entonces, quiero que vea el libro de Proverbios conmigo, por un poco de tiempo y vamos a avanzar a lo largo de este libro y vamos a ver diez revelaciones básicas con respecto a la sabiduría. Estas asumen que usted conoce al Dios vivo y verdadero. Y claro que usted conoce al Dios vivo y verdadero, a través de Su Hijo. Si usted es un creyente estas son las realidades del cimiento de la sabiduría que usted necesita conocer. Número uno: tema a su Dios. Tema a su Dios. Capítulo 1, versículo 7, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” Proverbios 9:10, “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, el temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del santo es entendimiento.”

Todo comienza cuando usted teme a Dios. Si usted avanza a lo largo de Proverbios, usted encuentra esto, aquellos que, a los que temen a Dios se les promete vida prolongada. Bendición, sobre bendición, mucho más allá de las riquezas, se les promete una riqueza abundante en la vida, y se les promete que nunca serán entregados completamente a la maldad. Aquellos que temen a Dios, dice en los Proverbios, duermen satisfechos. Evitan la maldad, tienen confianza en el futuro, son alabados por otros, y sus oraciones son respondidas. Todo eso porque usted teme al Señor. Cuando digo teme al Señor no quiero decir que usted está aterrado, sino que usted lo respeta, usted lo honra, usted le da gloria, que usted lo adora. ¿Quién no querría tener una vida larga, ser bendecido, tener una vida abundante? ¿quién no querría dormir satisfecho, evitar la maldad y tener confianza en el futuro, recibir alabanza y respeto y que sus oraciones sean respondidas, y terminar en la gloria celestial? Viene a aquellos que temen al Señor. Tema a su Dios. 

En segundo lugar, la sabiduría en Proverbios nos enseña esta lección tan importante, y padres, esta es una serie de lecciones que ustedes deben asegurarse que ustedes inculquen en los corazones de sus hijos. En segundo lugar, cuida tu mente. Cuida tu mente. Ahí en el capítulo 3, Proverbios, dice: “Hijo mío no te olvides de mí ley, y tu corazón guarde mis mandamientos.” Usted se vuelve lo que piensa. Entonces, “tu corazón guarde mis mandamientos, porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad. átalas a tu cuello, escríbalas en la tabla de tu corazón.” Esto tiene que ver con guardar su mente. Recuerde lo que se le ha enseñado, aférrese a los mandatos divinos.

En el cuarto capítulo de Proverbios, versículo 20 añade, “Hijo mío, está atento a mis palabras. Inclina tú oído a mis razones, no se aparten de tus ojos. Guárdalas en medio de tu corazón, porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo,” Entonces, guarda tu corazón con toda diligencia, sobre toda cosa guardada guarda tu corazón. Guarda tu mente, guarda tu corazón. Corazón es lo mismo que mente. La sabiduría dice, teme a tú Dios, honra a Dios y guarda tu mente, lo cual significa, recuerda las verdades que se te han instruido, aférrate a ellas, no dejes que estén lejos de tus ojos. Guarda tu corazón, guarda tu mente, guárdala con toda diligencia.

En tercer lugar, Proverbios es muy fuerte en esto, obedece a tus padres, obedece a tus padres. De regreso en el capítulo 1, versículo 8 leemos, “Oye hijo mío la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre. Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.” Te hacen una persona deleitosa e incluso hermosa, agradable. Obedece a tus padres, a tu padre y a tu madre. En lugar de oír a pecadores, versículo 10, que te quieren engañar, y te quieren corromper, y guiarte, como dice el versículo 19 a la violencia, e incluso quizás la muerte.

Capítulo 2, versículo 1, “Hijo mío, si recibiréis mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría, si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz. Si como a la plata la buscareis, y la escudriñareis como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová y hallaráis el conocimiento de Dios, porque Jehová da la sabiduría y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.” Esto va a ser transmitido a ti mediante tus padres. Escucha a tus padres, escucha la sabiduría que Dios les ha enseñado.

De nuevo, ahí en el capítulo 4, “Oíd hijo la enseñanza de un padre, estad atentos para que conozcáis cordura, porque os doy buena enseñanza. No desamparéis mi ley, porque yo también fui hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre, y él me enseñaba y me decía, ‘retenga tu corazón mis razones. Guarda mis mandamientos y vivirás. Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia. No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca. Ámala y te conservará, sabiduría, ante todo, adquiere sabiduría. Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Engrandécela y ella te engrandecerá. Y eso comienza con tus padres. Escucha a tus padres. Obedece la sabiduría de tus padres.

Hay más aquí, ahí en el versículo 10, capítulo 4, “Oye hijo mío, y recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida. Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar.” Y después en el versículo 19, lo opuesto, “El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en que tropiezan.” “Hijo mío,” versículo 20, “está atento a mis palabras. Inclina tu oído a mis razones, no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón porque son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo.” Obedece a tus padres, escúchalos cuando te instruyen. 

En cuarto lugar, la sabiduría dice, “Escoge a tus amigos con cuidado.” Escoge a tus amigos. Teme al Señor, guarda tu mente, obedece a tus padres, escoge a tus amigos, capítulo 1, versículo 10, “Hijo mío, si los pecadores te quisieran engañar no consientas. Si dijeren, ve con nosotros pongamos acechanzas para derramar sangre, acechemos sin motivo al inocente, los tragaremos vivos como el Seol, y enteros como los que caen en un abismo.” Esta es una pandilla que va a matar a alguien. “Hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos. Echa tu suerte entre nosotros, tengamos todos una bolsa. Hijo mío, no andes en camino con ellos, aparta tu pie de sus veredas, porque sus pies corren hacia el mal, y van presurosos a derramar sangre. Porque en vano se tenderá la red ante los ojos de toda ave, pero ellos a su propia sangre ponen acechanzas y a sus almas tienden lazo.”

Mantente alejado de esas personas que son pecaminosas, impías. Capítulo 2, de nuevo, en el versículo 11, “La discreción te guardará, te preservará la inteligencia, para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos para andar por sendas tenebrosas, que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio, cuyas veredas son torcidas y torcidos sus caminos. Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras.” La sabiduría te va a guardar de compañeros malos, la sabiduría te va a rescatar de la muerte.

Entonces, escoge cuidadosamente a tus amigos. Vamos al capítulo 4 por tan solo un momento, en el versículo 10, “Oye hijo mío, recibe mis razones y se te multiplicarán años de vida, por el camino de la sabiduría te he encaminado y por veredas derechas te he hecho andar. Cuándo anduvieres no se estrecharán tus pasos y si corrieres no tropezarás, retén el consejo, no lo dejes, guárdalo porque eso es tu vida. No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella, apártate de ella, pasa, porque no duermen ellos si no han hecho mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Porque comen pan de maldad y beben vino de robos. Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en que tropiezan.” Estas son lecciones, padres, que deben enseñarle a sus hijos. Estas cosas en las que nos hemos concentrado en nuestra familia. Teme a tu Dios, guarda tu mente, obedece a tus padres, escoge a tus amigos.    

En quinto lugar, esto es parte de un cimiento elemental. En quinto lugar, somete tus deseos, somete tus deseos. En el capítulo 5, versículo 20, y en varios, hay varios lugares a los que podríamos ir, pero esto lo ilustra, capítulo 5, versículo 20, “Y porque hijo mío andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña, porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová y él considera todas sus veredas. Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenidos serán con las cuerdas de su pecado. El morirá por falta de corrección y errará por lo inmenso de su locura.” El escritor de Proverbios está diciendo, somete, controla tus deseos. Somete tus deseos.

Ahí en el capítulo 6, versículo 20, “Guarda hijo mío el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre. Atalo siempre en tu corazón, enlázalos a tu cuello, te guiarán cuando andes, cuando duermas te guardarán. Hablarán contigo cuando despiertes, porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen, para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos. Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan, y la mujer caza la preciosa alma del varón.”

Capítulo 7, “Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos, guarda mis mandamientos, y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón, di a la sabiduría, tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama parienta, para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.” Después simplemente otra porción más, capítulo 9, versículo 15, Proverbios 9, versículo 13, “La mujer insensata es alborotadora, es simple, ignorante. Se sienta en una silla a la puerta de su casa en los lugares altos de la ciudad, para llamar a los que pasan por el camino, que van por sus caminos derechos. Dice a cualquier simple, ven acá, a los faltos de cordura dijo: ‘las aguas hurtadas son dulces y el pan comido en oculto es sabroso’, y no saben que allí están los muertos, que sus convidados están en lo profundo del Seol.” Cuidado con la inmoralidad sexual, te va a llevar a la tumba. Teme a tu Dios, guarda tu mente, obedece a tus padres, escoge a tus amigos, somete tus deseos.

Y eso lleva a un sexto, sé fiel a tu esposa, sé fiel a tu esposa. Y de regreso en el capítulo 5, un hermoso pasaje realmente, en el versículo 15 con lenguaje eufemístico, “Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solos, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud. Como cierva amada y graciosa gacela, sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre. Y, ¿Por qué hijo mío andarás ciego con la mujer ajena y abrazarás el seno de la extraña? Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas. Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado, él morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura.” No seas tentado a ser infiel a tu conyugue. Por cierto, la palabra hebrea para dominio propio es usada cuarenta y dos veces en Proverbios, cuarenta y dos veces. El dominio propio significa que sometes tus deseos, y eres fiel a tu cónyuge.

Número siete, cuida tus palabras, cuida tus palabras. Muy práctico, capítulo 4 de Proverbios, de nuevo, en el versículo 24, “Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.” Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios. Otra manera de decir eso es cuándo tu boca se está moviendo debe hablar la verdad. Capítulo 5, versículo 1, “Hijo mío, está atento a mi sabiduría y a mi inteligencia inclina tu oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.” Cuándo tú hablas se gana conocimiento. Capítulo 6, versículo 12, “El hombre malo, el hombre depravado es el que anda en perversidad de boca.”

Nada es peor que ser un mentiroso, engañando a la gente, Dios toma muy en serio la verdad. El hombre malo, el hombre depravado, es el que anda en perversidad de boca. Ahí en el capítulo 10, versículo 11, “Manantial de vida es la boca del justo, pero violencia cubrirá la boca de los impíos. El odio despierta rencillas, pero el amor cubrirá todas las faltas. En los labios del prudente se halla sabiduría, más la vara es para las espaldas del falto de cordura. Los sabios guardan la sabiduría, más la boca del necio es calamidad cercana.”

Habla la verdad, o vas a traer ruina. Pase al versículo 18 del capítulo 10, “El que encubre el odio es de labios mentirosos, y el que propaga calumnias es necio. En las muchas palabras no falta pecado, más el que refrena sus labios es prudente. Plata escogida es la lengua del justo, más el corazón de los impíos es como nada. Los labios del justo apacientan a muchos, más los necios mueren por falta de entendimiento.” Ahí en el versículo 31, “La boca del justo producirá sabiduría, más la lengua perversa será cortada. Los labios del justo saben hablar lo que agrada, más la boca de los impíos habla perversidades.” Cuida tus palabras, cuida tus palabras.

Número ocho, trabaja duro, trabaja duro. De regreso al capítulo 6, esta es una ilustración muy conocida, versículo 6, “Ve a la hormiga, oh perezoso,” le está hablando a una persona perezosa, floja, “mira sus caminos y se sabio, la cual, no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la ciega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar un poco las manos para reposo, así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.” Una manera muy, muy exitosa de terminar pobre, es ser flojo. Vas a terminar ahí, tu pobreza vendrá como un vagabundo, como un hombre armado, te va a atacar, solo se necesita flojera. Este es un llamado a trabajar duro.

En el capítulo 10, versículo 2, “Los tesoros de maldad no serán de provecho, más la justicia libra de muerte. Jehová no dejará padecer hambre al justo, más la iniquidad lanzará a los impíos.” La mano negligente empobrece. Ese es un principio básico, ¿quieres ser pobre? Sé negligente en tu trabajo. Vas a terminar pobre, más la mano de los diligentes se enriquece. El que recoge en el verano es hombre entendido. El que duerme en tiempo de la ciega es hijo que avergüenza. Trabaja duro. Y en el libro de Proverbios, leemos cosas así, la gente floja desperdicia tiempo, desperdicia energía, desperdicia oportunidades, sufren hambre, terminan pobres, y fracasan, y duermen mucho y no tienen un impacto significativo en la vida. Trabaja duro.

Número nueve, administra tu dinero, administra tu dinero. De regreso en Proverbios, capítulo 3, versículo 9, “Honra a Jehová con tus bienes.” Entonces, lo primero que haces con tu dinero es honrar al Señor, ahí es dónde comienza, “y con las primicias de todos tus frutos.” La primera parte de tu cosecha, es para el Señor, esas son tus primicias. “Y, serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebozarán de mosto.” Entonces comienzas con tu riqueza al darle al Señor primero. Honra al Señor de tu riqueza. Y de las primicias de todos tus frutos.

Ahí en el capítulo 6, versículo 1, aquí hay otra ilustración, “Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca y has quedado preso con los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, líbrate. Ya que has caído en la mano de tu prójimo, ve humíllate y asegúrate de tu amigo, no des sueño a tus ojos, ni a tus párpados adormecimiento. Escápate como gacela de la mano del cazador, y como ave de la mano del que arma lazos.”

En otras palabras, lo que él está diciendo es que, si de alguna manera te has obligado como una garantía personal para tu prójimo, salte de eso, no debes estar en una posición de deuda por la que no puedes hacer nada, porque es la deuda de alguien más. No salgas fiador por un extraño, prójimo, no te comprometas. No te comprometas con respaldar a un extraño financieramente, porque no tienes idea de cómo va a responder él, y vas a colocar el dinero que Dios te ha dado y lo vas a colocar bajo el control de alguien más. Tú debes ser un administrador de eso. Administra tu dinero. Hay mucho más en Proverbios acerca de eso.

Y después, un décimo principio final es servir a otros. Capítulo 3, versículo 27, “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo anda y vuelve y mañana te daré, cuando tienes contigo que darle. No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti. No tengas pleito con nadie sin razón, sino te han hecho agravio. No envidies al hombre injusto ni escojas ninguno de sus caminos, porque Jehová abomina al perverso, más su comunión íntima es con los justos. La maldición de Jehová está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.” En otras palabras, Dios te va a bendecir si tú eres generoso, si tú haces bien. “No”, de regreso al versículo 27, “si no te niegas a hacer el bien a quien es debido.” Versículo 34 dice, “Dios da gracia a los afligidos,” debemos hacer lo mismo.

Entonces, hay algunos elementos básicos en la vida en dónde la sabiduría se encuentra. Teme a tu Dios, guarda tu mente, obedece a tus padres, escoge a tus amigos, somete tus deseos, se fiel a tu conyugue, cuida tus palabras, trabaja duro, administra tu dinero, y sirve a otros. Todo comienza con temer a Dios. Proverbios 4:5 dice, “Adquiere sabiduría. Adquiere sabiduría, es mejor que las joyas, es mejor que el oro, es mejor que la plata, es mejor que las perlas, en todo adquiere sabiduría. Adquiere sabiduría.”

Ese es el capítulo 3, versículo 13, “Bienaventurado el hombre que haya la sabiduría, y que obtiene la inteligencia, porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata y sus frutos más que el oro fino, más preciosa es que las piedras preciosas y todo lo que puedes desear no se puede comparar a ella. Largura de días está en su mano derecha, en su izquierda riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.” Adquiere sabiduría.

Hay mucho conocimiento en el mundo, no mucha sabiduría. Habiendo dicho eso, esta sabiduría es difícil de encontrar, es difícil de encontrar. Proverbios capítulo 8, presenta una presentación muy interesante de la dificultad de encontrar sabiduría, sería algo que pueda leer, no lo voy a cubrir, pero esa es la pregunta, ¿en dónde encuentro la sabiduría? ¿adónde voy para encontrar la sabiduría? Versículo 5, “Entended oh simples, discreción, y vosotros necios entrad en cordura. Oíd porque hablaré cosas excelentes, y abriré mis labios para cosas rectas.” Si quiere sabiduría, versículo 32, dice “Escúchame, bienaventurados los que guardan mis caminos, atended el consejo y sed sabios, y no lo menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día. Aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle hallará la vida y alcanzará el favor de Jehová. Más el que peca contra mí defrauda su alma. Todos los que me aborrecen aman la muerte.” Encuentra sabiduría.

Busca la sabiduría. De regreso al versículo 19, “Mejor es mi fruto, la sabiduría es mejor que el oro y que el oro refinado, y mi rédito mejor que la plata escogida.” Encuentra la sabiduría. Encuentra la sabiduría, busca la sabiduría. Hay un capítulo en Job, capítulo 28, en el que Job presenta la misma pregunta. ¿En dónde encuentro sabiduría? Él lo presenta, y él muestra la futilidad de la gente que trata de encontrar sabiduría. Es un capítulo maravilloso, desde el versículo 1 hasta el versículo 28 de ese capítulo 28. Pero Job dice, “la sabiduría no se encuentra en ningún lugar más que con Dios.” Solo en Dios encontramos la sabiduría.

Entonces, vayamos al Nuevo Testamento y concluyamos nuestros pensamientos esta mañana. En el capítulo 5 de Efesios, versículo 15, “Mirad, pues, con diligencia como andéis,” se tiene en mente aquí la conducta diaria, “no como necios sino como sabios.” Cuidado con la manera en la que caminas, camina sabiamente, camina sabiamente. En otras palabras, vive de una manera circunspecta en tu vida. Debes saber cómo debe ser la vida y cómo debes conducirte, y agradécele a Dios que te da el poder por el Espíritu Santo, de vivir esa vida. Ten cuidado con la manera en la que caminas, no como necio, sino como sabio. Camina en tu conducta diaria, manifiesta esa sabiduría divina diariamente.

Entonces, hay un primer principio aquí, cuidado con la manera en la que caminas. Camina sabiamente. Hay un segundo principio, versículo 16, “aprovechando bien el tiempo porque los días son malos.” Se oye como el Salmo 90, ¿no es cierto? “Enséñanos a contar nuestros dias, para traer al corazón sabiduría.” Los días son malos, ¿qué quieres decir? Todos los días, en todos los lugares, la maldad reina en el mundo. Si vas a ser una persona sabia, y vas a conducir tu vida sabiamente, y escucha, vas a entender el valor del tiempo. No solo debes conducirte con cuidado sabiamente, sino, entiendes el valor del tiempo. Redime el tiempo. Aprovecha al máximo tu tiempo. Cómprate para ti mismo, voz media en el griego, el tiempo. Artículo definido. No desperdicies tu vida, no desperdicies el tiempo.

En tercer lugar, si vas a caminar sabiamente, debes caminar en sabiduría divina, debes aprovechar al máximo el tiempo, en tercer lugar, debes entender cuál es la voluntad del Señor. “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.” La voluntad del Señor está revelada en Su Palabra. Y después un punto final, “No te embriagues con vino, en lo cual hay disolución, antes bien se llenos del Espíritu.” Entiendes como debes caminar, entiende la naturaleza preciada del tiempo, aprende la voluntad de Dios, y camina en el poder del Espíritu Santo. Así es como Jesús vivió, por cierto, ejemplo perfecto. Él caminó en sabiduría, sabiduría perfecta, pura, justa. Él tuvo un sentido sorprendente del tiempo, con frecuencia Él dijo, “Mi tiempo no ha llegado aún.” No desperdició ni un momento. Un sentido de urgencia, en toda hora, y en todo día.

Él siempre hizo la voluntad del Padre, siempre la hizo en el poder del Espíritu Santo. La sabiduría se encuentra únicamente en Dios, en ningún otro lugar, y está disponible para todos aquellos que aman a Dios y vienen a Cristo. Pablo tuvo una oración, y voy a cerrar con esto, Efesios 1, “los menciono en mis oraciones,” versículo 17, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él. Oro porque él alumbre los ojos de vuestro entendimiento para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuál es la riqueza de la gloria de su herencia en los santos, y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos.”

Esa es mi oración por todos ustedes, que conozcan la sabiduría divina, que tengan mediante la revelación en la Palabra de Dios, conocimiento divino, que el Espíritu ilumine sus corazones para que entiendan la esperanza de su llamado y la gloria que nos espera, y que experimenten las riquezas de su poder operando en y a través de nosotros. Espero que, en este Día de la Madre, sigan este mensaje con una plática con aquellos que están en su familia, acerca de la sabiduría. El remedio para toda la necedad es la sabiduría, para la necedad personal, para la necedad familiar y cualquier otro tipo, la respuesta viene en la sabiduría de Dios. Y cuan bendecidos estamos aquí por tener esta sabiduría dada a nosotros aquí, concedida a nosotros la mente de Cristo.

Padre, gracias por el tiempo que hemos podido compartir en esta mañana, y con la Palabra de Dios. Y gracias porque nunca regresa vacía, siempre cumple el propósito para el que la enviaste, mucho más poderoso de lo que podemos decir, es lo que has dicho. Entonces, toma esta verdad y esta revelación del cielo y haznos a todos sabios para que caminemos sabiamente, redimiendo el tiempo, conociendo tu voluntad, y siendo llenos del Espíritu. Esa es nuestra oración en el nombre de Cristo. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
DERECHOS DE AUTOR © 2020 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

 

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar