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Es debido a que nuestro Dios es fiel que confiamos de manera plena en Él, Él es fiel a Su naturaleza, fiel a Su Palabra, fiel a Su promesa, y nunca varía. En esa fidelidad hemos encontrado nuestro reposo y nuestra seguridad.

Ahora, obviamente hoy tengo la responsabilidad de hablarles a todos ustedes que están oyendo, en vista de los asuntos que estamos viviendo en la actualidad. Y entonces, mencioné antes en la semana que me gustaría presentar la pregunta esta mañana, y la pregunta es: ¿Quién tiene la culpa de las manifestaciones? Esa es la pregunta. Y para responder eso a partir de la Escritura, de la Palabra de Dios. Obviamente estamos viviendo en tiempos muy raros que han producido temor masivo y confusión. Encima de eso, nuestra sociedad está ahogándose en un mar de mentiras, las mentiras acerca de virtualmente todo, y mentiras encima del temor y la confusión producen una inseguridad casi fatal y un caos devastador.

Tenemos poca confianza en creer lo que los políticos dicen, o los que los oficiales de salud dicen, o lo que los activistas sociales dicen, o lo que los profesores de universidad dicen, o lo que los medios masivos de comunicación dicen, o francamente, lo que los líderes religiosos dicen. Se nos ha mentido con tanta frecuencia, y hay Uno a quien podemos volvernos y siempre oír la verdad. Y ese es el Dios viviente que se ha revelado en las páginas de la Escritura, el único Dios vivo y verdadero. Y la Escritura dice: “Antes sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.” Dios es el Dios de la verdad. El Hijo de Dios es el camino, la verdad, y la vida. “Satanás, el príncipe de este mundo,” dijo Jesús en Juan 8:44, “es homicida, y mentiroso.” Y, el mundo entero está bajo el maligno, y por lo tanto está inclinado hacia matar y mentir.

Entonces, estamos en un tiempo de caos y mentiras. Solo tenemos un lugar adónde volvernos, en que podemos confiar, uno quien es fiel, y ese es Dios, en Su Palabra. Jesús dijo en Juan 17, al Padre: “Tú Palabra es verdad.” Tu Palabra es verdad. Entonces, veamos la verdad para descubrir que es la verdad, acerca de quién tiene la culpa por las manifestaciones. Podemos comenzar en el libro que les leí antes, el libro de Isaías, ahí en el primer capítulo. Setecientos años antes de que el Señor Jesucristo viniera, Dios estaba confrontando otra nación, la nación de Israel, arraigada en el pecado y la transgresión, y habían rechazado a su Dios, y al borde del juicio.

Y en el capítulo 1, el Señor le habla a Israel, en el versículo 2, “Oíd cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. !!Oh, gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego…” Esta es la devastación del pueblo que se vuelve en contra de Dios.

En el quinto capítulo de la profecía de Isaías, hay una condenación específica entre todos los pecados que fueron parte de la rebelión de Israel contra Dios. Aquí hay uno que de manera sustancial define su condición verdadera. Versículo 20 de Isaías 5: “!!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” Esencialmente ese es el pecado que marca la venida del juicio, convertir la verdad y la justicia y la virtud de cabeza. Israel se dirigía a un juicio divino devastador. Se habían vuelto en contra de Dios, habían invertido la verdad y la moralidad de cabeza. Isaías dijo: “Han encontrado el refugio en las mentiras.” Encontraron el refugio en las mentiras.

Isaías 59, Isaías les dice en los versículos 3 y 4, “Porque sus manos están contaminadas de sangre, y sus dedos de iniquidad; sus labios han hablado mentiras, su lengua habla impiedad. Nadie busca la justicia y nadie ruega de manera justa, hablan mentiras; conciben engaño y producen iniquidad.” Aquí es hacia dónde la humanidad en toda generación tiende a inclinarse, hacia la realidad de las cosas que fueron verdad de la Israel antigua. La humanidad se inclina en la dirección de llamar a lo bueno malo, y a lo malo bueno, sustituir la luz por las tinieblas, las tinieblas por la luz, sustituyendo lo amargo por lo dulce, lo dulce por lo amargo. Esto es la naturaleza de todos nosotros, creer mentiras, seguir al padre de mentira, invertir lo correcto y lo incorrecto, y la situación actual en la que vivimos simplemente es otra manifestación histórica que retrata la perversión de la humanidad. Tan confuso.

Es esencial mantener a gente inocente encerrada en casa, lejos de sus trabajos y negocios, para que no les dé gripa. Pero también es esencial, de hecho, más esencial, dejar que la gente incluida en dañar tenga la libertad en las ciudades que están destruyendo ahí, las mismas ciudades en dónde la gente se gana la vida. Encierra a los débiles y temerosos, y que tengan libertad los que dañan y destruyen. Llama a todas las fuerzas deteniendo al mundo para detener un virus, pero dale libertad a la gente cuando un virus mucho más peligroso destruye una nación, demanda justicia cuando la vida de un hombre es quitada, y después aplaude a las multitudes, a los criminales sin ley atacando a la policía. Coloca a la policía en una posición en la que no pueden actuar para proteger la propiedad, pero las multitudes se les permite destruir.

No puedes comprar en una tienda, pero puedes saquearla. No puedes trabajar, pero puedes saquear. No puedes asistir a la iglesia, pero la puedes quemar. No puedes comer en un restaurante, pero puedes demolerlo. Ahora estamos viendo cargos que se traen en estas multitudes, en estas manifestaciones, no en contra de los que se manifiestan, sino en contra de la policía. Vemos a líderes que están en control total de los débiles que temen a la gripe, pero no pueden controlar a los fuertes porque tienen miedo. Y, por cierto, si usted adora al dios de la venganza, de la ira, del enojo, usted puede tener una iglesia en cualquier lugar, en cualquier momento, afuera o adentro, sin regla alguna. Usted tiene libertad total en adorar al dios de la anarquía y la solución perversa para esto es abolir a la policía, aquellos que son protectores de los buenos y castigan a los malhechores.

¿Qué está mal? Lo que está mal es exactamente lo que se afirma en Isaías 5:20: “!!Ay! esa es una maldición divina. !!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! ¿Qué está mal? ¿Es algo ambiental? ¿Es esto algo educativo? ¿Es algo económico? ¿Es algún tipo de desigualdad social? ¿Qué está mal? ¿Cómo llegamos a aquí, con todo de cabeza? ¿Cómo llegamos a estar tan torcidos? Los criminales se vuelven héroes y los héroes reales son calumniados, cuándo todo realmente está de cabeza.

Necesitamos la verdad, la verdad está en la Palabra de Dios, no es mi tarea, ni mi interés darle alguna opinión humana, ni la mía ni la de alguien más, sino usted necesita oír de Dios. Quiero ayudarle a entender quién tiene la culpa. Vamos a comenzar en Romanos capítulo 3, Romanos capítulo 3, y versículo 10, aquí tenemos un resumen de la naturaleza humana. Este resumen, que va hasta el versículo 18 básicamente es tomado del Antiguo Testamento, estas todas son afirmaciones que se hacen en el Antiguo Testamento, todas ellas excepto por una de los Salmos y una de Isaías.

Entonces, Dios no ha cambiado sus estándares morales ni su definición de la humanidad, no ha habido una mejoría, en los setecientos años entre Isaías, y los cientos de años entre los Salmos y la situación actual en la que Pablo estaba en Roma, y en la época de nuestro Señor y después, no hay cambio, lo que era verdad del hombre en los tiempos antiguos, era verdad del hombre en los tiempos del Nuevo Testamento, y aquí tiene usted un entendimiento de cimiento que es esencial para entender que está mal en el mundo. Y resumiéndolo, esto es lo que la Escritura dice.

“Cómo está escrito,” y eso significa en el Antiguo Testamento tomando de los Salmos y del libro de Isaías, aquí hay una definición y descripción de la patología de la humanidad. Cuatro veces la palabra se presenta, “no hay” y tres veces “todo” se usa. “No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; quebranto y desventura hay en sus caminos; y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.”

Esa es una patología que haría a un psicólogo sensato ir a conseguirse un trabajo en la estación de gasolina, en la gasolinera. Eso es con lo que usted está tratando; mucha suerte. Hay tres aspectos en esto. Hay naturaleza, conversación y conducta. Observe lo que dice acerca de la naturaleza. Aquí está la definición de la naturaleza, la falta de virtud: “No hay justo, ni aun uno.” ¿No hay bondad humana? Sí, claro que hay cierta bondad humana. Pero justicia, rectitud, una bondad aceptable para Dios: No, ni siquiera uno.

Hay bondad humana relativa, no toda persona es tan mala como es posible. Pero nadie es justo. Nadie es santo. Nadie más que Dios. No hay justo, ni aun uno. Esa es la razón por la que usted no puede ser salvo por las obras, porque el estándar de Dios es: “Sed santos, como yo soy santo.” Esa es la razón por la que usted tiene que tener una justicia imputada que viene de Dios mediante Cristo, a usted se le tiene que dar la justicia de Dios para ser aceptable a Dios porque no hay justo ni siquiera uno, ni siquiera un ser humano fuera de nuestro Señor.

“No hay quien entienda.” Efesios, el apóstol Pablo dice que: “sus mentes están entenebrecidas.” Él incluso llega a decir que están muertos, que están ciegos. Entonces, están en la situación no envidiable de no ser justos, ni siquiera entender la realidad de la justicia. Y después para empeorarlo nadie busca a Dios. Y todas las religiones falsas del mundo son intentos por huir del Dios verdadero. Todas son falsificaciones satánicas, enviando al hombre en la dirección opuesta a Dios. Isaías 53, versículo 6 lo resume: “Todos como ovejas nos desviamos, cada uno se fue por su camino.” Todos somos como las ovejas que se desvían, las ovejas se desvían por naturaleza, nuestra naturaleza nos desvía de Dios, huimos de Dios, huimos en algún esfuerzo noble, para sentirnos bien acerca de nosotros mismos. Y entonces inventamos la religión falsa para acomodar nuestra rebelión.

No hay justo, no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. “Todos” versículo 12, “se desviaron, a una se hicieron inútiles.” El equivalente hebreo es, algo así como leche agria. Y la leche agria es inútil, no sirve para nada. Versículo 12, añade: “No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” Esa debería ser la primera clase de psicología básica. Esa es la humanidad. No hay justo, no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios, todos se desviaron, todos son corruptos, se agriaron, no hay quien haga lo bueno, verdadero, excepto por Dios. La naturaleza del hombre es mala, ignorante, rebelde, desviado, e inútil. Y esa es la patología divina.

La Biblia va de la naturaleza a la conversación, observe el versículo 13: “Sepulcro abierto es su garganta.” Usted sabe, todos nosotros estamos muy conscientes del mal aliento, pero, en una metáfora vivida el apóstol resume lo que se decía en Proverbios 10:22, “La boca del impío habla perversidades, maldad.” Cuando hablen su boca sale el hedor de la muerte, como una tumba que está en estado de descomposición, son sus palabras. Y él añade: “Con su lengua engañan,” siguen engañando. El término engañar es una palabra que en su raíz significa ‘un anzuelo’. Mienten para que puedan atraparlo a usted y matarlo. “Veneno de áspides hay debajo de sus labios,” sus palabras son venenosas.

Y después se vuelve abierto, no más sutilezas, no más hablar con veneno, ni con anzuelos. Versículo 14: “Su boca está llena de maldición, y de amargura, son engañosos, venenosos, llenas de maldición.” Esta es la boca de la humanidad. Y después la Biblia habla de su conducta, versículo 15: “Sus pies se apresuran para derramar sangre.” Los humanos son homicidas. Juan 8:44, lo cité antes Satanás es homicida, él es el homicida, el archi-homicida, y todos sus hijos son homicidas, o quieren ser homicidas.

En los últimos meses he tenido la oportunidad de ver treinta horas de películas de la Segunda Guerra Mundial. Fue hecha en 1973, entonces, es un documental increíblemente vívido, además de testimonios personales que estuvieron ahí en la guerra. Terminé con la parte final, viendo la solución final de Hitler, la eliminación de los judíos. Treinta horas de eso se debería requerir de toda persona que quiera entender la humanidad. Ochenta y cinco millones de personas fueron matadas, en un periodo de cinco años. Ochenta y cinco millones de personas fueron matadas, la mayoría de ellos civiles. Por lo menos cincuenta y cinco millones de ellos. Estaríamos asombrados ante eso el día de hoy.

Sin embargo, oigo a la gente diciendo: las vidas de los de piel oscura importan, y claro que importan, como importa cualquier otra vida a los ojos de Dios. Pero si importan tanto… ¿cómo es entonces que la Crianza Planeada pueden apoyar a las vidas de color? ¿importan cuando hay miles de vidas siendo matadas en aborto? ¿Quiere un holocausto? Ahí está un holocausto. Si usted hace una ley que permite que la gente mate, van a matar. Hitler le permitió a la gente matar y matar, con muchas personas a lo largo de la historia les permitían matar y mataron. Y la Corte permite matar y la gente mata.

¿Por qué? versículo 15: “Porque sus pies se apresuran para derramar sangre, quebranto y desventura hay en sus caminos.” Les permite usted manifestarse, van a manifestarse. Destrucción es la palabra suntrimma quiere decir: despedazar algo, quebranto. Quebrantan las cosas, destruyen las cosas. Tolaipōria, crean miseria para la gente. Haga leyes en dónde usted le da licencia a la gente para matar y van a matar. Van a matar, van a alinear a la gente y los van a meter de profundidad en una zanja como lo vimos en la Alemania Nazi, van a matar. En el lugar que sería más seguro para un bebé, que sería el vientre, ahí van a matar.

Y Jesús llegó al punto de decir: “No solo matas, sino incluso si odias a alguien en tu corazón, ya lo mataste en tu corazón.” Entonces, versículo 17: “No conocieron camino de paz, le sorprende lo que está pasando con la patología de la humanidad, simplemente déjelo hacer lo que quieran y lo van a hacer. Simplemente quite el refreno y esto es lo que usted va a tener, porque esta es la expresión natural del corazón humano no redimido. Todo desde un argumento entre dos personas que termina en una matanza, una guerra, que resulta en la muerte de 85 millones de personas, es el producto de la conducta de este tipo de naturaleza.

Y el resumen de todo, la fuerza detrás de esto está afirmado en el versículo 18: “No hay temor de Dios delante de sus ojos.” Detrás de toda esta condición miserable está la realidad motivadora que tienen, “no temen a Dios” no temen a Dios. Proverbios 16:6 dice: “Por el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Escríbalo, “Por el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Y esta es la razón por la que Proverbios 23:17 dice: “Mantente en el temor de Jehová todo el tiempo.” En dónde no hay temor de Dios, en dónde no hay sentido de una culpabilidad trascendente y eterna y castigo eterno, usted libera a la humanidad para hacer lo que son. El mayor refreno es el temor de Dios.

Los que fundaron Estados Unidos aquí en Estados Unidos eran deístas, y no cristianos genuinos, pero sabían que si usted escribía una constitución que le daba a la gente conducta moral para hacer el bien, iban a tener que apegarla a Dios. Y entonces, hablaron de Dios. Una nación bajo Dios, dada por Dios y derechos inalterables, y de alguna manera rendían cuentas a Dios, porque sabían que fuera de algún temor de un ser divino, la bestia sería incontrolable.

Ahora, más allá de la ausencia de un temor de Dios, está el rechazo de Dios. No es solo que no temen, ese es un negativo, hacen más que eso. De hecho, rechazan a Dios, regrese a Romanos 1. Este es un pasaje muy conocido, Pablo está describiendo lo que también es verdad del hombre a nivel personal y colectivo: “La ira de Dios,” versículo 18 “se revela desde el cielo contra impiedad e injusticia de los hombres, que detienen con injusticia la verdad.” Eso es lo que hacen, detienen con injusticia la verdad. ¿Qué verdad? “Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.” Está implantado en el corazón de todo ser humano el conocimiento de Dios. ¿Cómo es eso? ¿Cómo pueden saber algo de Dios? Porque hay un factor en todo ser humano que los lleva a la realidad de Dios, y esa es la razón humana.

Si usted puede razonar que usted coloca gasolina en su auto y avanza, y si no lo pone no avanza, usted está razonando en base a causa y efecto. Si usted razona que usted va a trabajar y va a producir dinero, usted está razonando en base a la causa y efecto. Todo el razonamiento es en base a la causa y efecto. Y si usted razona evaluando la realidad masiva de la Creación y usted tiene algo de razón, usted sabe que tuvo que haber un Creador. El efecto fluye, grita por la realidad de la causa.

Entonces, usted puede saber de Dios, versículo 20, dice: “Porque la creación del mundo demuestra sus cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad.” De manera tan clara, que usted no tiene excusa si usted no cree en Dios. Usted rechaza a Dios en contra de la razón y después se rebela en contra de Dios, multiplicando su situación. Versículo 21 dice, esto es característico de la humanidad: “Pues habiendo conocido a Dios.” Esto es, sabían que Dios existía, esta es la razón, “no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracia, sino que se envanecieron en su razonamiento, y su necio corazón fue entenebrecido, profesando ser sabios se hicieron necios, y cambiaron la gloria de Dios incorruptible, en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”

Eso es lo que decía antes, rechazan al Dios verdadero, la razón los lleva al Dios verdadero, la razón los lleva a encontrar al Dios verdadero en términos de su creación, de lo que saben de su creación, de lo que saben de su ley escrita en sus corazones, rechazan todo eso, huyen del Dios verdadero, y huyen a dioses falsos como una manera de escapar del Dios verdadero. Entonces, que hace Dios en respuesta a esto, este es uno de los pasajes más profundos en la Biblia: “Dios los entregó,” versículo 24. Ese es un término legal, los entregó a castigo, los entregó a ejecución. Los entregó a una sentencia.

Dios los entregó, versículo 26, Dios los entregó. Versículo 28, Dios los entregó. Tres veces, Dios dice: son culpables por rechazarme a mí, por rebelarse contra mí, los entrego. ¿Los entregó a qué? “Los entregó,” versículo 24, “a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus cuerpos.” Cuándo Dios entrega a una humanidad, hay una revolución sexual, la inmoralidad se vuelve aceptable. Y usted encuentra a una sociedad nadando en un tanque séptico de pornografía.

Y cuándo Dios los entrega, en segundo lugar, versículo 26, los entrega a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. De igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debido a su extravío. Cuándo Dios entrega una sociedad porque ha rechazado a Él, habrá en primer lugar una revolución sexual, seguida de una revolución homosexual.

Y, finalmente la tercera marca en este juicio: “Dios los entregó,” versículo 28, “a una mente reprobada.” Una mente que no piensa de manera correcta, es cuando usted tiene un partido político que construye su plataforma política en base a destruir a la familia, matar a infantes, en elevar a la homosexualidad y la perversión de cambiar el género, y están orgullosos de ello. Eso es cuando usted se vuelve, versículo 29, “atestado de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” Y los eligen para que lideren en el gobierno.

Encima de la pecaminosidad natural está la realidad añadida del juicio divino en contra de aquellos que han rechazado a Dios, en esas naciones que han rechazado, y esas naciones que han rechazado a Dios. Entonces, la corrupción permea todo, no es social, es algo que permea todo, y es personal, es interna, y nadie se escapa. No está relacionada a una falta de oportunidad, no se realizó en una falta de dinero, no se realizó en una falta de educación, de privilegio, de oportunidad. El hombre de manera natural es una bestia pecaminosa, rechaza a Dios, rechaza su ley, se rebela, no teme a Dios, todos nacemos con esa condición miserable, interna que corrompe, contamina, entenebrece, roba la pureza, roba la paz.

2002 James Waller escribió un libro titulado: “Volverse malo,” subtitulado “Cómo la gente común y corriente comete genocidio y matan de manera masiva.” Un libro interesante. Alguien que hizo una reseña dijo: “Lo que es fascinante acerca del estudio de Waller, él desafía la suposición común de que la maldad extraordinaria debe salir de gente anormal en una sociedad. Una manera tan común del extremo, es un consuelo para nosotros que somos normal, porque nos afirma que nunca participaremos en un acontecimiento tan horrendo. No somos tan malos. S

Sin embargo, lo que es tan molesto en el estudio de Waller, es que muestra que la maldad extraordinaria, de hecho, sale de gente común y corriente. En la matanza masiva, a lo largo de la historia humana, vemos que tan mala puede ser la gente. No solo pecados de odio, enojo, brutalidad, prejuicio, engaño, rebelión, venganza, y falta de refreno, pero hay una especie de lujuria, de deseo intenso en la humanidad, anhelo, que no se sacia corto de los actos más horrendos.

Hay una emisión de adrenalina, cuando cometemos maldad y nos salimos con ella. Es parte de nuestra naturaleza caída. Algunos vienen con una emoción intensa y energía. Cuándo usted está libre de refreno, y piense que se va a escapar de las consecuencias. Y la Palabra de Dios habla de eso, habla de los placeres del pecado, habla de vivir en el placer. Hubo un libro escrito hace unos años atrás, el título es: “Líbranos del mal.” Realmente una historia sorprendente. Hay unos cinco mil secuestros al año en México. El secuestro probablemente sucedió en 2002, el más famoso, el secuestro de Ernestina Sodi y su, Laura Zapata, su hermana. 

Laura, por alguna razón fue liberada en dieciséis dias por los secuestradores, pero Ernestina fue secuestrada por tres meses. Ella soportó un abuso que no se puede hablar de él; tortura, terror, un confinamiento doloroso, esperando que en cualquier momento fuera matada. Después de que el rescate fue pagado por otra hermana, una cantante conocida, ella fue liberada y ella escribió de su historia, “Líbranos del mal,” y fue traducida del español al inglés. Y esto es lo que ella dijo de sus, los que la secuestraron: “Sus esposas, sus novias y sus madres tenían miedo de ellos, sus hijos los obedecían sin palabra. Y en cuanto a nosotros como víctimas, les pedíamos que no quitaran nuestras vidas.”

“Decían: ‘los criminales no pueden cambiar porque sus mentes están torcidas, son monstruos, son personas que están muy enfermas. En un punto me dicen que no nos importa ya el dinero.’ La razón por la que siguen haciendo esto es porque no pueden vivir sin la adrenalina que disfrutan por hacerlo algo tan peligroso. Y me dicen que cuando no están involucrados en un secuestro salen y se avientan de un avión, simplemente para que puedan sentir un poco de la emoción a la que sea han acostumbrado. Me dicen que algunas veces salen a un camino abierto en dónde se atreven a manejar en velocidades a más de cien millas por hora, simplemente para sentir la adrenalina, la emoción.”

Eso está en el corazón humano, busca la emoción que el pecado trae. Mike Stone escribió, un psicólogo, “La anatomía de la maldad,” y él escribe acerca de seiscientos homicidas en serie y cito: “No había nada como la emoción de cortarle la garganta a jóvenes, la emoción de la adrenalina.” Y usted pensaba que había algún tipo de culpabilidad que tenían que superar. Hay algo tan bajo en el corazón humano, que pueden llegar a un punto en el que hacen lo que hagan, porque ahí encuentran realmente su diversión. Encuentran su placer en la impiedad como dice Pablo en 2 Tesalonicenses.

Ahora, escarbemos en mayor profundidad, Marcos capítulo 7. Ahora entendemos algo del corazón humano, entendemos que no tienen temor de Dios, y que ha rechazado a Dios. Y de esta manera Dios ha entregado a la humanidad a las consecuencias de ese rechazo, para que vayan por el camino de la inmoralidad sexual, la desviación homosexual y terminan con una mente depravada dónde no pueden entender nada, y viven para los placeres del pecado. Escuche lo que nuestro Señor dice en Marcos 7:14, “Y llamando así a toda la multitud, les dijo: Oídme todos y entended.” Aquí está la verdad definitiva, “nada hay fuera del hombre que entra en él que le pueda contaminar, pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.”

¿Escucho eso? usted no es lo que es por algo que está fuera de usted, sino por lo que está dentro de usted. Esa es la verdad afirmada. La contaminación está en el interior. Vaya al versículo 18: “¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de afuera que entra en el hombre no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y sale a la letrina?” Y Mateo de hecho, usa la palabra para excusado. El problema no es algo que está afuera de ustedes, y entra a ustedes, el problema es lo que está adentro de ustedes y sale.

Versículo 20: “Pero decía que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre, porque de adentro del corazón de los hombres salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez, todas estas maldades de dentro salen y contaminan al hombre.” Aquí está la verdad, usted no es impío por lo que le pasó a usted afuera, es impío por quién es usted por dentro.

Algo está mal con su corazón, versículo 21, no es la bomba física, sino el hombre interior, la mente, el pensamiento, actitud, motivo, deseo, la fuente de todos sus pensamientos porque es como usted piensa que actúa, usted actúa como piensa. Esta es una mirada profunda a la condición del corazón humano. “Porque de dentro,” ek tēs kardias, de dentro del corazón sale,” y Marcos incluye doce artículos. Los primeros seis son plurales, los últimos seis son singulares. Los primeros seis son actos, los últimos seis son actitudes. Seis áreas.

“Porque de dentro del corazón de los hombres salen los malos pensamientos. Ideas malas, planes malos, diseños malos, intenciones malas, motivos malos. Santiago 1, el pecado se concibe en el corazón, fornicaciones (porneias) de dónde obtenemos la palabra pornografía, todo tipo de pecado sexual desviado. Los hurtos, los homicidios, adulterios, moicheia, cualquier tipo de pecado sexual que viola el pacto matrimonial. “Actos de codicia,” avaricia. La avaricia está detrás de tanta maldad. ¿Hubo alguna vez un manifestante o ladrón que no fue avaro? “Maldades,” ponēira, eso es maldad. Maldad que tiene la intención de actuar con malicia que daña a la gente.

Y después está el “engaño,” el mentir. Sensualidad, alsegeia, eso en esencia es la lascivia, es en esencia una manera lasciva de actuar y de hablar. Y después, muy parecida a la avaricia, la envidia. La avaricia lleva a la envidia. Literalmente, un mal ojo. Usted ve algo y lo quiere y odia a la persona. La maledicencia, blasphēmeia, palabras abusivas, blasfemas. La soberbia, sintiéndose superior. La insensatez, torpeza, insensatez. Todas estas maldades de dentro salen y contaminan al hombre. Y, ¿sabe usted a quién le está hablando? Le está hablando a los líderes religiosos de Israel. Le está hablando a los líderes, ahí atrás en el capítulo 7:1, estaban hablando de estar limpios, y ellos estaban criticando a Jesús porque Jesús no pasó por el lavamiento de manos, el lavamiento ceremonial de manos.

Y entonces, nuestro Señor les está diciendo: “Sus manos están limpias, pero sus corazones están sucios.” Cómo si pudieran hacer algo por agradar a Dios al lavarse las manos. Toda su contaminación viene del interior, versículo 23, todo. Todas estas maldades de dentro salen. Ustedes necesitan un nuevo corazón, necesitan un nuevo corazón.

Entonces, la verdad de Dios es inequívoca, es clara acerca del problema del pecado. Todos los hombres son pecadores, todos son pecadores y sabemos que son pecadores también, encima de eso porque mueren y la paga del pecado es muerte. No todos son igual de pecadores, pero todos están inclinados en la misma dirección, y si usted les permite, ellos van a dar rienda suelta a su condición miserable hasta que usted les permita. Algunos van a quedarse cortos de la línea, otros van a cruzar la línea, y tienen que ser enfrentados con la fuerza. Pero observe esto, el crimen va a levantarse, el crimen abierto, desafiante va a levantarse al mismo nivel, que usted reduce las leyes. Usted tolera la homosexualidad y va a ver una consecuencia.

Los humanos son peligrosos, mortalmente peligrosos, y el trabajo de controlarlos se vuelve más y más difícil. Y, por cierto, el crimen también se levanta al paso del avance tecnológico. Ahora tenemos una nueva manera de manifestar el crimen: cyber-crimen. Lo que usted inventa, el hombre lo va a criminalizar. Todo eso lleva a una consideración muy importante. Debido a que la humanidad es tan engañosa, y es tan depravada y tan degenerada, tan peligrosa, tan destructiva, tan mortal, ¿cómo es que Dios esperaba que viviéramos esta vida con alguna medida de gozo, de valor? ¿cómo es que Dios esperaba que mitigáramos estas pasiones pecaminosas, para que pudiéramos civilizarnos, socializar, y sobrevivir?

Bueno, Dios colocó algunos refrenos en la vida humana, son críticos para la civilización, para que la civilización sobreviva. Y dónde son mantenidos de manera cuidadosa y fuerte, la vida es buena y la gente disfruta de su vida. Cuándo esos refrenos son atacados, corrompidos, disminuidos, o destruidos, la vida es muy, muy mala. Ahora, básicamente hay cuatro refrenos poderosos que Dios ha incorporado en la vida humana. Quiero simplemente recordarles conforme cerramos. Uno: la conciencia. La conciencia. Sabemos que la conciencia existe porque tantas personas están llenas de culpabilidad, llenas de ansiedad, llenas de temor, llenas de terror, tiene ataques de pánico.

¿Por qué es eso verdad? No creo que los animales tienen eso. No creo que haya algún animal sobre el planeta que enfrenta ansiedad. ¿Por qué es eso? La respuesta viene en Romanos capítulo 2, por lo menos, esa es una porción de la Escritura que define esto en el versículo 11: “Porque no hay acepción de personas para con Dios. Porque todo los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán.” Esto es los que no han tenido la ley escrita de Dios, las Escrituras. Y todo los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados, porque no son los oidores de la ley, los justos ante Dios, si no los hacedores de la ley serán justificados.”

Después, versículo 14, “Porque cuando los gentiles,” o las naciones, naciones fuera de Israel que no tenían la ley de Dios, este es el mundo natural, “cuando no tienen ley, pero hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan ley son ley para sí mismos. Mostrando la obra de la ley escritas en sus corazones.” Parte de ser humano es tener los cinco sentidos, y hay otro sentido del que no hablamos, y es el sentido de lo que está bien y lo que está mal. El sentido de lo que está bien y lo que está mal, incorporado en todo ser humano, se encuentra una realidad moral. Sabemos eso, ¿por qué? Porque el siguiente versículo dice: “Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.” Este es un regalo de Dios.

Debemos estar agradecidos por el dolor, ¿verdad? El dolor dice: “Detén eso o vas a cometer un daño serio.” El dolor es una advertencia, la conciencia es el mismo tipo de mecanismo, la conciencia no es la ley de Dios, no es ley, simplemente es un gatillo que básicamente actúa para advertirnos que estamos desobedeciendo una ley. Lleva al temor, lleva a la culpabilidad, lleva al terror, lleva a la depresión, lleva al alcoholismo, lleva a las drogas, lleva al suicidio, si usted nunca enfrenta esa ansiedad y esa culpabilidad, y ese terror, y entonces como algún torpe que siente dolor, y sigue exponiéndose a dolor y dolor y dolor hasta que finalmente se destruye sin remedio, así los pecadores que están violando su conciencia y se permiten literalmente ser llevados a la muerte, porque no temen.

¿Pero cómo es que usted ataca a la conciencia? ¿Cómo usted puede tener una sociedad que no parece tener una conciencia? ¿Cómo es que usted hace eso? Hable usted de ciertas personas que hacen cosas que son inconcebibles, y se dice así mismo, ¿acaso su conciencia no les acusa en algún punto? ¿Acaso la conciencia de la gente normal no dice en Europa, en la Segunda Guerra Mundial no dicen: “Deja de matar a todas estas personas”? ¿Cómo es que duermen? ¿Acaso no les dice algo? ¿Acaso no les está gritando? ¿Acaso el suicidio no es un esfuerzo por silenciar la conciencia? que por cierto es un esfuerzo fallido porque en el infierno la conciencia los va a atormentar, porque la conciencia va a gritar más fuerte en el infierno eterno.

Entonces, ¿cómo es que una persona apaga su conciencia, o la calla? ¿cómo lo hacen? La mal informan. La conciencia no es una ley, la conciencia es un mecanismo. Usted puede apagar el dolor, ¿verdad? Usted puede apagar el dolor, simplemente tome drogas. Enmascare el dolor, enmascara el dolor, usted enmascara la realidad de que usted está cometiendo algún daño. Usted puede enmascarar la conciencia al mal informarla. ¿Cómo es que usted hace eso? Usted quita la ley verdadera de Dios, la cual está escrita en la Escritura y escrita en el corazón humano, y usted básicamente la elimina, la menosprecia, la quita, la denuncia y la reemplaza por otra ley. Y si usted hace esto generacionalmente usted va a crear una generación de personas cuya persona está ahora informada por mentiras.

Esto es lo que la propaganda hace. La propaganda son mentiras, y usted ve a la gente que dice: ¿cómo es que la gente puede ser tan celoso? ¿cómo es que los terroristas islámicos son tan celosos? ¿no tiene conciencia? Sí, su conciencia está informada por la ley que han llegado a creer. Y si usted cree todas las mentiras que se expresan en nuestra sociedad, y si usted cree eso y va a la universidad, y amartillan eso en su mente, con toda su instrucción ideológica usted acepta todas esas mentiras, la conciencia va a dejar de operar porque va a estar mal informada. Si usted tiene una sociedad que dice: “Deshagámonos de la Biblia,” ese es el primer paso en tener una generación entera de personas que está mal informada acerca de lo que está bien y lo que está mal.

Y ahora en dónde estamos, estamos en Isaías 5:20. Todo está de cabeza. Lo correcto es incorrecto, y lo incorrecto es correcto. Y lo otro que puede hacer usted, si usted apaga la conciencia, es simplemente pensar que no debería sentirse culpable. Cómo la psicología que hace que usted no se sienta culpable. Usted es maravilloso, eres el mejor, puedes ser lo que quieras ser, tú eres un héroe, tú eres una persona buena. Tú deberías hacer lo que quieras, vivir como quieras. No dejes que nadie te haga sentir culpable por nada. Simplemente siga usted empujando todo en contra de un trabajo normal de la conciencia, mal informe la conciencia y usted suelta la bestia.

La sociedad en la que vivimos en la actualidad, ha estado cometiendo ese daño durante décadas, décadas. ¿En dónde está la conciencia en estas personas? ¿En dónde está la conciencia de estos que cometen daño, estos que invierten todo? Oh, ah, ha sido informada. Ha sido informada por mentiras, está controlada por las mentiras. Y será dicho una y otra, y otra vez, que deberían sentirse bien acerca de sí mismos, y toda persona es su propio amo, amo de su propio destino, él es su propio dios. No hay dios, tú eres dios. No te deberías sentir culpable, todo mundo debería postrarse ante ti, y no importa, puedes estar borracho, puedes tomar drogas.

El segundo refreno que Dios ha incorporado en la sociedad humana es la familia, la familia. Deuteronomio 6, Dios dice: “Enseña su ley a sus hijos.” Efesios 6: “Críen a sus hijos en la disciplina y amonestación del Señor.” ¿Dónde está la familia? ¿Qué es una familia? Padre y madre en una unión. La familia es una institución divinamente creada, escuche esto, para la formación de pecadores que se refrenan. La familia es la institución divinamente creada para formar a pecadores que se refrenan, quienes, mediante generaciones de moralidad y disciplina, amor, virtud, y obediencia, se vuelven un beneficio para la sociedad, y disfrutan de los dones de Dios, y están agradecidos. Permítame volverlo a decir, la familia es la institución divinamente creada para la formación de pecadores que se refrenan a sí mismos, quienes, mediante generaciones de moralidad, disciplina, amor, virtud, y obediencia se vuelven un beneficio para la sociedad, disfrutan los regalos de Dios y están agradecidos.

Entonces, usted quiere destruir una sociedad, en primer lugar, revierta la moralidad para que la conciencia no esté informada, ya de manera correcta. Y después ataque la conciencia como una fuente ilegítima de culpabilidad, y después vaya tras la familia, vaya detrás de la familia. Tenga un movimiento feminista para que los hombres básicamente sean destruidos, y pierdan algún sentido de respeto y autoridad en la familia. Después meta el divorcio, meta el abuso, traiga la inmoralidad, traiga la homosexualidad, traiga la confusión de géneros, cualquier cosa y toda cosa. Toda manera posible en la que usted pueda pensarlo, destruya a la familia, y usted acaba de destrozar la institución divinamente creada para refrenar a pecadores.

Entonces, cuando cualquier sociedad tiene a la mayoría de sus hijos naciendo sin un padre y una madre casados, en un hogar, cuando cualquier sociedad tiene a varias generaciones de personas que han rechazado a Dios y Su Palabra, y regularmente y de manera sistemática han sido mal informados acerca de la verdad y la justicia, y cuando las realidades residuales de la ley de Dios en el corazón humano son objeto de burla y rechazados, y cuando han experimentado ningún amor aceptable y disciplina y dirección en un hogar estable, usted acaba de quitar dos refrenos monumentales de la sociedad. ¿Qué está pasando en esta sociedad en estos días? No es porque alguien murió en Minneapolis, es mucho más grande que eso. La Biblia dice: “Detén la vara y hechas a perder al hijo.” La conciencia tiene que ser una amenaza para la conducta mala. Los padres tienen que ser una amenaza para la conducta desobediente, rebelde. Sin eso, la sociedad va a camino a un caos absoluto en las calles.   

Hay una tercera provisión que Dios ha presentado y es el gobierno. Entonces, hablamos de autoridad personal: la conciencia; la autoridad de los padres en la familia; y el gobierno es la autoridad en la sociedad. La función primordial del gobierno no es bienestar. Esa no es la función primordial del gobierno. La función primordial del gobierno, de acuerdo con Pablo en Romanos 13, conforme habla en nombre del Señor mismo, en el diseño del gobierno. Romanos 13 es una porción de la Escritura muy, muy importante, versículo 1: “Sométase toda persona a las autoridades superiores. Porque no hay autoridad sino de parte de Dios y las que hay, por Dios han sido establecidas.” Ninguna autoridad puede ser perfecta, pero toda autoridad es establecida por Dios. Ningún padre o madre es perfecto, pero son establecidos por Dios. Ni la conciencia, ni el conocimiento de Dios son necesariamente perfectos, pero son establecidos por Dios, incluso con una medida de imperfección para refrenar a esta bestia.

Entonces, versículo 2: “De modo que quién se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste.” Lo que usted viendo en las calles es a personas que se oponen a Dios. No importa cuál sea su asunto ideológico, no importa cuál sea lo que ellos creen que es injusto, ellos están por todos lados oponiéndose a la autoridad que Dios ha ordenado, y se están oponiendo a Dios. Y, por cierto, quién se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste. Usted se opone, no se sale con la suya.

“Los magistrados,” versículo 3, “no están para infundir temor al que hace el bien.” Las cosas pasan, los arrestos, las cosas pasan en conflicto con la policía. Usted no necesita temerlos si usted mantiene una conducta buena. ¿Quieres, pues no temer la autoridad? Haz lo bueno y tendrás alabanza de ella. Escuche esto: “Porque el gobierno,” la policía, incluso en algunos casos los soldados “son servidores de Dios para tu bien.” Básicamente, solo hay dos personas en el Nuevo Testamento a quienes se les dice que son servidores de Dios, pastores y policías, son servidores de Dios para tu bien. “Pero si haces lo malo, teme.” Sí, debes tener miedo. “Porque el gobierno no en vano lleva la espada; pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.”

Mire, tenemos una sociedad básicamente, en dónde la conciencia está mal informada, tenemos una conciencia básicamente en dónde la gente ha callado su propia conciencia al decidir que son mejores los que su conciencia dice que son. Tenemos una sociedad que básicamente no tiene la estabilidad, ni el amor, ni la disciplina de un hogar, y ahora están por todos lados en este país, en toda dirección y queda en manos de la policía traer algo de orden a este caos. Estas son personas que tienen corazones malos hasta la médula. Todos somos así. Pero no han sido refrenados por el evangelio, el poder transformador de Cristo. Ahora estamos viendo lo que pasa, porque Dios ordenó al gobierno la resistencia a la autoridad como la rebelión contra Dios, no solo el gobierno. La resistencia debe ser castigada, y cuando es castigada están haciendo la obra de Dios.

Este es el deber. Esta es la razón por la que hay un sistema de justicia. Esta es la razón por la que es tan horrendo cuando no confiamos en el FBI, cuando no confiamos en el Departamento de Justicia, no confiamos en la gente que tiene ese poder. Si la sociedad destruye la ley de Dios, saca la Biblia, se burla de ella, la hace ilegal en las escuelas, la sociedad hace todo lo que puede por callar a la conciencia, entonces la sociedad hace lo que puede hacer por destruir el matrimonio real, la familia, los hijos, hacen que la disciplina corporal de los hijos sea algún tipo de abuso.

Entonces la sociedad tiene un paso más, desmantela la policía. Destruye el respeto hacia la autoridad. Desmantelar a la policía sigue la falta de respeto. Lo que usted está viendo en estos días es como se vería o se podría ver, si esta rebelión continuara menospreciando aquellos que mantienen el orden, protegiendo a la gente buena, y castigando a aquellos que hacen el mal. Estamos viendo como eso es atacado, de lo que jamás he visto en mi vida.

Hay uno más, hay un refreno más: esa es la iglesia.  Y simplemente al decir eso, yo siento un dolor en mi corazón, porque muchas de estas personas que se están manifestando en las calles están manifestando en frente de iglesias. Muchas iglesias en las comunidades de todas estas ciudades que han estado diciendo, es muy probable que algunas de las personas que están ahí se están uniendo a estas manifestaciones en lugar de detenerlas. Y la iglesia es crítica. La iglesia es crítica, es el último refreno. Vaya a Mateo 5:13, la iglesia, el último refreno, es crítico. La conciencia es la autoridad personal, la familia es la autoridad de los padres, el gobierno es la autoridad social, y la iglesia es la autoridad espiritual.

Únicamente voy a leer los versículos 13 al 16, Mateo 5: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

No solo somos un grupo aislado en un edificio cerrado, somos la sal de la tierra. Somos la luz del mundo. “Vosotros,” enfático plural. “Ustedes,” comenzando con Sus discípulos, aquí está la presuposición: el mundo está en un estado de descomposición, corrupto. Y el mundo es oscuro. Y aquellos que siguen a Cristo, deben ser sal que retrasa la putrefacción, y la luz disminuye la oscuridad.” Hablemos de la sal, esa es la única roca que usted come, por cierto, lo cual probablemente es bueno, un compuesto de cloruro de sodio. La sal ha sido un factor crítico en el desarrollo de la civilización, no sé si usted sabía eso. Si usted quiere leer un libro interesante lea el libro titulado “Sal, una historia.” Realmente es una historia del mundo. Ese libro me pareció fascinante.

La sal ha sido un factor crítico en el desarrollo de la civilización debido a su poder de preservación. La sal eliminó la dependencia del alimento por temporada y el alimento fresco hizo posible el preservar el alimento, y por lo tanto transportarla, vital para el comercio, y el comercio es vital para la civilización. La sal antes era tan difícil de obtener que era de mucho valor, y muchas sociedades diferentes en tiempos antiguos la usaban como moneda de cambio. Se dice que la primera aldea en Europa, remontándonos a cinco mil años antes de Cristo, es una ciudad Solen Sada, creo que está en Bulgaria en la actualidad. Eso significa “obras de sal.” La aldea más antigua de Europa fue construida en torno a la sal. La sal era de mucho valor para los chinos, judíos y otras sociedades.

De hecho, la palabra “salario” viene del latín sal, porque a la gente se le pagaba con sal. Y si alguien era un buen empleado decía, oh vale sal. Para los romanos la sal tenía más valor que el oro. Habían caravanas que llevaban cuarenta mil camellos cruzando el desierto del Sahara para llevar sal a los mercados. La sal era un agente de preservación tan crítico, retardaba la corrupción. De hecho, la sal prácticamente determinaba la ubicación de las ciudades más grandes del mundo. La sal creó y destruyó imperios. La sal hizo que hubiera cambios de población. Todo esto debido a su poder para preservar de la corrupción. Y cómo la sal, la presencia de los hijos de Dios, los discípulos de Cristo, los creyentes, la iglesia, retrasa la corrupción y el estado de descomposición de la sociedad.

Somos el bien más preciado que este mundo tiene, pero abramos los bares y mantengamos el edificio de la iglesia cerrada. La influencia de la bondad, la influencia de la virtud, la influencia de la humildad, la influencia de la abnegación, la influencia de la bondad, la influencia de la compasión, la misericordia, la influencia del amor, y más que todo la influencia de la santidad, y la piedad refrena la corrupción. Esa es la razón por la que Pedro dice: “Somos nación santa.” “Vosotros sois la sal de la tierra, ustedes preservan, ustedes son el poder de refreno final. Por todo el mundo la iglesia está siendo atacada, ¿no es cierto? pastores están siendo matados, iglesias están siendo cerradas, destruidas, y una sociedad se apresura a ir al hoyo negro de una manera de pensar anti-Dios.

Ahora, vosotros sois la sal de la tierra, pero aquí hay una advertencia. Si la sal se volviera mōrainō en el griego, de la cual obtenemos la palabra “torpe,” una persona torpe es una persona que no puede pensar de manera correcta. Entonces, si la sal no puede operar, si la sal ha perdido su capacidad para preservar, como gran cantidad de sal que está ahí en las costas del Mar Muerto, de hecho, usted puede flotar ahí con ella. Esa sal se vuelve corrupta y contaminada. Cuando la sal pierde su capacidad para preservar, es debido a que ha perdido su pureza, su pureza.

Esta es la razón por la que digo que esto es algo triste para mí porque iglesia tras iglesia, tras iglesia, tras iglesia, no está salando la sociedad con piedad. Los falsos maestros abundan, los charlatanes con estrategias en las que busca quitarle el dinero a la gente pobre con ideas de milagros y riquezas, los pastores son impíos e inmorales, centros de entretenimiento haciendo sentir a los pecadores bien consigo mismos, negando en muchos casos, denominaciones enteras negando la veracidad de la Escritura, negando la deidad de Cristo, negando el evangelio. Las mega iglesias populares simplemente entreteniendo a los pecadores, poca preocupación por la santidad, la piedad, la virtud, la justicia; no es su mensaje. No confrontan el pecado, no llaman a una vida santa, eso va a vaciar el lugar. Tenemos que decir que Satanás ha dañado seriamente la conciencia, la familia, al gobierno, y a la iglesia.

La sal opera de manera indirecta. La sal opera en secreto, y así la piedad y la justicia también. La luz por otro lado opera de manera abierta: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”  Esta es la luz brillante de las buenas obras. Hay una influencia secreta, sutil en la justicia. Y hay un aspecto abierto en la justicia. El último refreno, el último refreno colocado en la sociedad: la iglesia.

Pero cuando los supuestos llamados ‘cristianos’ viven vidas de pecado, tratando de entretener a la gente, no viven vidas piadosas abiertamente frente a la gente, no hay refreno. ¿Quién tiene la culpa de las manifestaciones? ¿Quién tiene la culpa? Los pecadores, todos ellos, todo mundo, todos nosotros, las familias que no han criado a hijos virtuosos, disciplinados, en matrimonios amorosos, líderes gubernamentales débiles que no han protegido a los buenos y no han castigado a los malos, iglesias falsas, no llenas de personas piadosas, con corazones transformados que no viven vidas justas.

Entonces, ¿cuál es la respuesta? ¿cómo arreglamos esto? Bueno, restaure la ley de Dios para que la conciencia sea informada. Restaure la familia para que hijos con refreno puedan ser la próxima generación. Restaure al gobierno a su función de justicia verdadera, y restaure la iglesia. ¿Va a suceder? Oramos, ¿no es cierto? Sé que una cosa va a pasar. La Biblia dice- y no puedo hablar para este país, ni para este momento, pero eventualmente tenemos que enfrentar la realidad de que va a empeorar hasta que el Redentor venga y corrija todo. Y Él vendrá, Él va a levantarse.

Y quizás podemos terminar en dónde comenzamos, simplemente se lo leo: “El Redentor vendrá a Sion. Levántate, brilla; la luz ha venido, y la gloria de Jehová se ha levantado sobre ti. Porque he aquí las tinieblas cubrirán la tierra, las tinieblas oscuras sobre la gente, pero Jehová se levantará sobre ti, y su gloria aparecerá sobre ti.” Él viene. Pero antes de que Él venga, vamos a ser sacados. Y cuando seamos sacados, Pablo dice, Él que lo detiene será quitado, y en un período de tiempo llamado “La Tribulación,” todo el infierno se desatará descrito en Apocalipsis 6 al 18, al final del cual el Señor regresa, establece Su propio reino.

Tiempos tristes. Sin embargo, si tomamos los pasos de restauración, en ocasiones en el pasado Dios ha concedido avivamientos en esos pasos de restauración, regresando a la Palabra de Dios, de regreso a nuestras familias, de regreso a un gobierno justo, de regreso a iglesias fieles, saludables, justas, puede cambiar. Fuera de eso empeora hasta que somos quitados, el refreno final, el juicio cae. Y Cristo, entonces vendrá, traerá ese juicio a su fin y establecerá Su reino glorioso. Por cierto, vamos a regresar con Él, ¿amén? en ese reino.

Padre, te agradecemos por Tu verdad, necesitamos la verdad. Gracias porque la has establecido en Tu Palabra antigua, antigua, sin embargo, viva. Gracias por darnos la verdad. Que Tú seas misericordioso y lleno de gracia hacia nosotros. Restaura Tu Palabra, comenzando con nosotros, con predicadores y maestros fieles, en iglesias, y que se esparza por esta tierra y por el mundo para Tú gloria. Y en Tú nombre oramos. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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