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Tuve el privilegio maravilloso esta semana de pasar unas cuantas horas con algunos de los hermanos fieles en nuestra iglesia, algunos de ello que han venido al seminario y otros que son parte de la congregación. Estos son jóvenes negros que apartaron parte de su tiempo para sentarse conmigo y hablar de algunos de estos asuntos. Gracias a Carl Hargrove por guiar esa discusión que profundamente útil para mí.

En las últimas dos semanas he estado hablando a partir de la Palabra de Dios, como siempre lo hago, para tratar de ayudarle a la gente que entienda lo que está pasando en nuestro mundo desde una postura bíblica. Esa es parte de mi responsabilidad como vocero del Señor, esa es una responsabilidad humillante que obviamente no tomo a la ligera. Santiago dice: “Dejen de que tantos de ustedes sean maestros, porque recibirán mayor condenación.” No queriendo caer en condenación y habiendo usado mi boca por tantos años para hablar en nombre de Dios, he llegado a entender la seriedad de esta responsabilidad.

Y entonces, me he esforzado en las últimas semanas por darles una perspectiva bíblica en los asuntos que enfrentamos en todo lo que está pasando en esta falta de contentamiento social y aflicción que está pasando en nuestro país. Pero hoy, al salir de esa junta, quiero que sepan que es momento para que pasemos de la teología a la aplicación. Tenemos a personas en esta nación que se sienten profundamente apartados, aislados, heridos en muchas maneras, traicionados. Y podemos hablarles de la verdad y la realidad y podemos hablar de la Biblia y podemos hablar de estadísticas, y todo eso, pero tarde o temprano esa conversación lleva al hecho de que hemos sido llamados a darles el evangelio, ¿verdad? Esa es la razón por la que estamos aquí, para darles el evangelio.

Entonces, la pregunta que discutimos fue, ¿cómo abordamos a la gente con el evangelio? Ahora, el último domingo por la mañana terminamos el mensaje diciendo que nuestro llamado consiste en presentar el evangelio, somos embajadores de Cristo rogándole a la gente que se reconcilie con Dios mediante Cristo. ¿Cómo abrimos esa puerta? Porque ese es nuestro llamado. No es suficiente ponerse de pie y analizar algo, solo es legítimo hacer eso si eso se vuelve el cimiento sobre lo cual actuamos.

Entonces, les dije a estos hombres después de unas más de dos horas de hablar juntos, y fue una plática llena de gracia y de amor. Les dije: “Entonces, denme cinco cosas que necesitamos hacer como creyentes en Jesucristo para alcanzar a la gente de otras razas, para traerle el evangelio a estas personas y que lo reciban.” Entonces les dije: “Tienen cinco oportunidades y voy a usar esto como la introducción a mi sermón.

Entonces, aquí vamos. Esto es lo que me dijeron. Número uno: dile a la gente que el racismo es un pecado. El racismo es un pecado, ¿no es cierto? Cualquier tipo de odio es un pecado, y el racismo es un odio absolutamente irracional. El racismo es lo que causa el genocidio, lo que causó el holocausto, lo que causa batallas étnicas en todo el planeta desde que ha habido historia humana. Pero después, los hombres en su estado natural odian a Dios y la Biblia dice que se odian entre sí.

El primer crimen, fue un homicidio en base al enojo, en base al odio, cuando Caín mató a su hermano. Cualquier tipo de odio es un pecado, cualquier tipo de odio racial es una forma de odio irracional, expandida o extendida que viene de cualquier corazón humano, refleja la naturaleza caída de ese corazón y también sabemos que en nuestra sociedad hay algunas personas que han recibido más de eso que otros. Necesitamos explicar de manera muy clara, que odiar a alguien en base a lo que sea, o a cualquier grupo de personas, es un pecado en contra de Dios, de proporciones monumentales.

En segundo lugar, necesitamos mostrar compasión, compasión hacia aquellos que han experimentado esto. Y muchas personas lo han experimentado, necesitamos abrir nuestros corazones y llorar con los que lloran, dolernos con los que se duelen. Jesús vio a las multitudes y tuvo compasión. Incluso cuando fue a la tumba de Lázaro, Él lloró. Él sabía que lo iba a resucitar de los muertos y aun así lloró. Ese es el corazón de Jesús. La vida es dura, y ha sido especialmente dura para algunos grupos de personas. Eso ciertamente habla del asunto de la historia de la gente negra en Estados Unidos. Para aquellos de nosotros que amamos y conocemos al Señor Jesucristo, no quieren oír las estadísticas, pero les encantaría saber que usted tiene compasión hacia ellos.

En tercer lugar, hablamos del hecho de que necesitamos escuchar. Y eso es un principio básico, ¿no es cierto? “Lentos para hablar y prontos para oír.” Podríamos tener todas las respuestas teológicas, podríamos tener todas las respuestas estadísticas, pero ¿podemos mantener nuestras bocas cerradas por suficiente tiempo para oír el corazón de alguien más? Involucrar a alguien con el evangelio es mucho más eficaz si viene en el contexto de haber oído su corazón.

Número cuatro, dijeron: “Usa estos días como una oportunidad para mostrar el amor de Cristo.” Este realmente fue un consejo rico para mí. “Di que el racismo es un pecado.” Y lo es. Cualquier tipo de odio que venga de cualquier persona en cualquier dirección, y usted puede ver que eso está despedazando esta sociedad. Muestre compasión, escuche y use estas oportunidades como una ocasión para mostrar amor. Esa es la cuatro. Tenemos una más.

Y la final fue esta: “Lo único que va a romper el ciclo de nuestros problemas en este país son padres piadosos. Ayúdanos a desarrollar padres piadosos.” Ahora, usted podría decir que esa fue la providencia de Dios que resultó ser en la semana del Día del Padre, ciertamente me preparó para esta mañana, porque quiero hablar de los padres.

Aquí está la realidad actual. Veinticinco millones de hijos en nuestro país viven sin un padre biológico. Uno de tres. De primaria hasta el último año de preparatoria, cuarenta por ciento de los hijos viven sin un padre biológico en el hogar. Más del cincuenta por ciento en la actualidad de los hijos, nacen fuera del matrimonio. Ochenta y cinco por ciento de los prisioneros crecieron en un hogar sin padre. Ochenta y cinco por ciento de los hijos con problemas de conducta vienen de hogares sin padres. Noventa por ciento de la juventud que huyó y terminó en la calle viene de hogares sin padres.

Los hijos de los hogares sin padres tienen trescientos por ciento más de probabilidades de terminar con drogas y usar armas. Este es un holocausto, y no está limitado a algún grupo étnico es un holocausto nacional. Las estadísticas que le di son para todo nuestro país. Simplemente esa estadística, ochenta y cinco por ciento de los prisioneros crecieron en un hogar sin padre, es una realidad aterradora.

Solía oír cuando era un niño, que, si usted tenía una buena madre, usted en cierta manera podría estar bien con cualquier papá. Eso no es verdad. Solía oír cuando era un niño, los predicadores decían: Ustedes hombres, es importante como viven ustedes, hombres cristianos, porque sus hijos van a recibir su perspectiva de Dios de ustedes.” Eso es ridículo. No reciben su perspectiva de Dios de mí, reciben su perspectiva de Dios de la Biblia. Ese es un insulto para Dios. Lo que reciben de mí es su perspectiva de un hombre. Los hijos van a recibir su perspectiva de un hombre y lo que es un hombre, del padre.

La inmoralidad sexual, el ataque imparable del feminismo, el estar expuestos de manera excesiva a la perversión, el colapso completo de los hogares, simplemente ha producido una generación tras generación de padres malos. Y la realidad es que nada es más devastador para una sociedad que eso. Nada. Y, por otro lado, la única esperanza para la estabilidad, y la única esperanza para la coherencia, la única para la paz en una sociedad son hombres masculinos virtuosos. La maldad abunda absolutamente en todos lados, como los hombres responden a su presencia determina la supervivencia y el bienestar de una sociedad. Permítame repetir eso, la maldad abunda por todos lados, como los hombres responden a su presencia determina la supervivencia y el bienestar de esa sociedad.

Un psicólogo dijo: “La masculinidad está asumiendo la responsabilidad de reducir la maldad y producir el bien.” Ninguna sociedad jamás se va a elevar por encima de la virtud o falta de virtud de sus hombres, los padres. La mentira feminista ha sido que el patriarcado es malo, es tiránico, es tóxico, necesita ser destruido. Y han estado haciéndolo durante décadas. Destruir la masculinidad, destruir el liderazgo masculino fuerte y la virtud, lleva al desastre actual. Hombres irresponsables sueltos por todos lados en las calles, aterrando a una sociedad. Hombres débiles nos han dado este legado. Hombres débiles producen la muerte de la sociedad.

Y los hombres están en una crisis en la actualidad, continuamente se les ha dicho que se pongan en contacto con su lado femenino, y entonces se han vuelto defensivos acerca de su masculinidad. Las mujeres se levantan más, y más, y más, y más alto y con mayor frecuencia hasta llegar a posiciones de liderazgo, conforme los hombres se sienten abrumados e incapaces de pelear contra la tendencia. Oh, hay muchos hombres en el gimnasio bastante fuertes, tienen algunos músculos, pero virtualmente no están haciendo nada para detener la corriente de maldad en el mundo.

Y, por cierto, en el caso de que las mujeres no hayan empezado a darse cuenta de esto, los hombres débiles, inmorales, abusan de las mujeres y producen más hijos débiles, inmorales. No, los hijos no reciben su perspectiva de Dios de su padre, pero reciben su perspectiva de lo que un hombre es. Y estamos en problemas serios porque la cosecha actual de hombres está infectando a los hijos. Escuche la Palabra de Dios, Éxodo capítulo 20, versículo 5: “Yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Escuche Éxodo 34:7, “Jehová de ninguna manera dejará al culpable sin ser castigado, visitando la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación.”

Dios lo vuelve a decir en Deuteronomio 5:9-10: “Yo Jehová vuestro Dios, soy Dios celoso que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos, y hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, pero muestro misericordia a millares, a aquellos que me aman y guardan mis mandamientos.” De manera repetida Dios dice: “Los padres corruptos crean en la sociedad un legado de corrupción que es generacional.”

Él no está diciendo que un hijo será castigado por el pecado de un padre, de manera clara ese no es el caso. Deuteronomio 24:16, “Los padres no morirán por sus hijos, ni los hijos morirán por sus padres. Toda persona será matada por su propio pecado.” No estamos hablando de que un individuo sufre el castigo por el pecado de otra persona. Lo que estamos diciendo es que los padres (plural) que son corruptos, dejan un lado que no va a cambiar de dirección en tres o cuatro generaciones. Y si la siguiente generación es corrupta empuja eso otras tres o cuatro, y la siguiente generación otras tres o cuatro y se vuelve un ciclo imposible.

En las palabras del profeta Zacarías, conforme el comienza su profecía: En el octavo mes del segundo año de Darío, la palabra de Jehová vino a Zacarías el profeta hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: Jehová estuvo muy enojado con vuestros padres, por tanto, diles: Así dice Jehová de los ejércitos: Volveos a mi declara Jehová de los ejércitos para que yo me vuelva a vosotros, dice Jehová de los ejércitos. No seáis como vuestros padres.” Algo tiene que romper el ciclo. De manera clara, una generación dominada por padres pecaminosos va a llevar la consecuencia aplastante de sus progenitores pecaminosos. Sus hijos sufrirán, sus nietos sufrirán, sus bisnietos sufrirán. Ninguna generación existe en aislamiento como una isla. Una sociedad impía, definida como impía por la conducta de los hombres, no será arrancada por generaciones múltiples.

Entonces, no es que la gente recibe su perspectiva de Dios de un padre, pero reciben su perspectiva de lo que un padre es. Y si es la perspectiva equivocada, simplemente de manera deliberada es repetida, una y otra y otra vez. ¿Cómo podemos romper el ciclo de esta masculinidad inicua generacional? Podemos comenzar al entender que esto es natural en el corazón humano. La postura automática de todo hombre es la corrupción, ¿verdad? Es lo más natural que hacen, y es el pecar. El efecto más accesible de ese pecado se manifiesta en las mujeres en sus vidas, y después en los hijos y en sus vidas, y después se extiende al resto de la gente. El problema es que, “no hay justo, ni aun uno”, todos son malos como leemos en Romanos 3, no buscan a Dios, odian a Dios, odian a otros, y están influenciando a sus hijos mientras que están dañando a sus esposas.

Entiendo porque hay un movimiento de mujeres. Y aunque está mal y devasta de manera total a una sociedad, empuja a las mujeres a lugares en donde nunca quisieron estar, y a los hombres los saca de los lugares donde debían estar. Lo entiendo, debido a la corrupción de los hombres. Entonces, en dónde comenzamos. Tenemos que comenzar como creyentes que tienen nuevas naturalezas, ¿verdad? Somos nuevas criaturas en Cristo, tenemos al Espíritu Santo, y comenzamos a romper el ciclo. No va a ser quebrantado, todavía existe, ¿verdad? Lo que usted está viendo en la actualidad en el caos de esta sociedad, lo que usted ve en la debilidad y en la insensatez de personas en lugares altos, lo que usted ve simplemente es la realidad de que padres corruptos destruyen la sociedad.

Hablamos de abortos, los abortos son otro resultado de hombres corruptos. Podemos comenzar como creyentes al entender lo más básico, la virtud, la virtud medular de la masculinidad. La palabra que me gusta usar es “fortaleza”, márquela en su mente, no necesita escribirla, lo voy a hacer lo suficiente para que no lo olvide. Fortaleza, ¿qué es fortaleza? Es una gran palabra, firmeza, fuerza de alma que enfrenta el peligro con valentía y soporta la pérdida y el dolor sin queja. Fortaleza: firmeza y fuerza de alma que enfrenta el peligro con valentía y soporta la pérdida y el dolor sin queja. Esa no es una definición teológica, esa es simplemente una definición de la palabra.

Cuándo usted dice que un hombre tiene fortaleza, usted está hablando de alguien que no hacer concesiones. Incluso cuando hay peligro, incluso cuando ese peligro escala al nivel del temor y el dolor. La fortaleza es una combinación de convicción, valentía y perseverancia. Convicción, valentía y perseverancia. No solo es la disposición, diría que incluso es el deseo de arriesgar, literalmente de crear desafíos, sino están ya ahí, de atacar la dificultad, de desafiar la dificultad de frente, de soportar el sufrimiento con valentía. Esto es lo que hace que un hombre sea un hombre. Y ese es el tipo de hombre en quien una mujer encuentra su seguridad, encuentra su protección, y en ese tipo de relación la feminidad de una mujer florece.

Los hombres son aquellos que deben ser los protectores, los purificadores, que aseguran a sus esposas, que aseguran a sus hijos, que hacen todo lo que necesita ser hecho para reducir la maldad en una sociedad y producen bien. Sin embargo, esta sociedad durante años y décadas ha tenido a hombres ocupados produciendo maldad y disminuyendo el bien. La masculinidad verdadera está encerrada en la palabra valentía. Esa es la virtud que marca a un hombre real. La verdad, la convicción, la valentía. Pase a 1 Corintios capítulo 16, 1 Corintios capítulo 16. Al final de esta carta maravillosa, casi al final se encuentra un versículo muy importante, de hecho, dos versículos, versículos 13 y 14. Escuche lo que el apóstol Pablo dice: “Velad, estad firmes en la fe, portaos varonilmente. Esforzaos, todas vuestras cosas sean hechas con amor.”

Velad, peligros por todos lados. Estad firmes en la fe, no titubee en su creencia y convicciones, portaos varonilmente, ¿qué significa eso? Fortaleza, valentía, sin concesiones, esforzaos. Una versión dice: “Sean valientes, sean fuertes.” Portaos varonilmente, esencialmente significa conducirse de una manera valiente, conducirse de una manera valiente. La valentía es la esencia de un hombre. La valentía frente al peligro, valentía frente a la tentación, valentía frente a la pérdida, valentía frente al sufrimiento, esta fortaleza del versículo 13, esencialmente cuatro afirmaciones diciendo de una u otra manera: “Sean fuertes.” Es entonces equilibrada por el versículo 14, al decir: “Todas vuestras cosas sean hechas con amor.”

Y cuán importante es añadir eso, no hay nada más varonil que un hombre con convicción consumada, valentía y perseverancia se caracteriza por el amor. Ese es un hombre, no débil que no se tambalea, no es temeroso y es amoroso. Los hombres reales enfrentan la vida con este tipo de fortaleza, están alertas ante los peligros que lo rodean, están vigilantes, son protectores de sus esposas y sus hijos, y de sus amigos y toda la gente sobre la que tienen influencia. Tienen convicciones acerca de lo que es verdad, tienen la valentía de vivir esas convicciones y la fortaleza para mantenerse inamovible cuándo esas convicciones le van a costar todo. Sus convicciones únicamente son convicciones reales sin se mantienen de pie bajo la presión más intensa.

¿Cuán importante era esto? Permítame llevarlo de regreso al libro de Deuteronomio. Vamos a hacer un pequeño ejercicio juntos al ver esta idea de la fortaleza, la fuerza. En Deuteronomio 31 Moisés está entregándole el manto de liderazgo a Josué, y en el versículo 6, Deuteronomio 31 él dijo esto: “Esforzaos y cobrad ánimo. No temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo. No te dejará, ni te desamparará. Y llamó Moisés a Josué y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti, él estará contigo; no te dejará, ni te desamparará.” No temas, ni te intimides. Ese es el discurso de transición de liderazgo jamás dado.

Observe 1 Samuel capítulo 10, perdón 2 Samuel, sabía que algo estaba mal con eso. 2 Samuel capítulo 10, versículo 12, este es Joab a los israelitas que estaban enfrentando oposición, oposición fuerte. Una oposición tremendamente fuerte, de regreso en el versículo 6, presenta las fuerzas que venían contra ellos. Pero en el versículo 12, Joab les dice a los israelitas: “Esfuérzate y esforcémonos por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere.”

1 Reyes capítulo 2. En 1 Reyes capítulo 2, David se dirige a Salomón su hijo. “Llegaron los días en que David había de morir, y ordenó a Salomón su hijo diciendo: Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate y sé hombre. Guarda los preceptos de Jehová tú Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; para que confirme Jehová la palabra que me habló.” Moisés a Josué, Joab a los israelitas, David a Salomón.

Para otra perspectiva del discurso de David a su hijo Salomón, vea 1 Crónicas capítulo 22. Le estoy mostrando estas porque quiero que vea cuan común es esto. 1 Crónicas 22, David llama a su hijo para que edifique la casa de Dios. Y podemos recogerlo en el versículo 11: “Ahora, pues hijo mío, Jehová esté contigo y seas prosperado y edifiques casa a Jehová tu Dios como él ha dicho de ti, y Jehová te de entendimiento y prudencia, para que cuándo gobiernes Israel guardes la ley de Jehová tu Dios. Entonces serás prosperado si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas ni desmayes.”

Todas estas declaraciones asumen que su devoción hacia Dios va a ser probada, y usted va a tener que ser fuerte, va a ser probada, no hay manera de evadirlo. David vuelve a decir, 1 Crónicas 28:20, a su hijo Salomón le vuelve a dar este discurso en otra ocasión. “Anímate y esfuérzate, y manos a la obra. No temas ni desmayes porque Jehová Dios, mi Dios estará contigo, Él no te dejará ni te desamparará hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.”

Solo un par más de ellas. Hacia el final de 2 Crónicas, Ezequías le está hablando a hombres en posiciones de liderazgo, Ezequías, capítulo 32 de 2 Crónicas, el primer versículo: “Después de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib rey de los asirios e invadió a Judá, y acampó contra las ciudades fortificadas, con la intención de conquistarlas. Viendo, pues, Ezequías la venida de Senaquerib, y su intención de combatir a Jerusalén, tuvo consejo con sus príncipes y con sus hombres valientes, para cegar las fuentes de agua que estaban fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.”

“Entonces, se reunió mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que corría a través del territorio, diciendo: ¿Por qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vengan? Después con ánimo resuelto edificó Ezequías todos los muros caídos, e hizo alzar las torres, y otro muro por fuera; fortificó además a Milo en la ciudad de David, y también hizo muchas espadas y escudos. Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo, y los hizo reunir en la plaza de la puerta de la ciudad, y habló al corazón de ellos diciendo: Esforzaos y animaos. No temáis ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene, porque más hay con nosotros que con él; con él está el brazo de carne, más con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Esa es una gran plática de ánimo para un ejército, ¿no es cierto?

Salmo 27:14 dice: “Esfuérzate y que cobre ánimo tu corazón.” Los hombres no ceden al temor, los hombres no ceden a presión, los hombres no ceden a la intimidación y no ceden a la tentación. No buscan el camino fácil, van a enfrentar el dolor, van a invitar el riesgo, van a confrontar el desafío, y no van a postrarse ante la presión de hacer concesiones con los mandamientos de Dios. La fortaleza de un hombre es que él vive en base a principios, que él vive en base a convicciones, que él tiene la valentía de esas convicciones, permanece fuerte en contra de todo lo que viene en contra de esas convicciones, enfrenta de manera valiente los desafíos. La fortaleza varonil significa contender con la dificultad, enfrentar al enemigo de frente, soportar el dolor, mantener disciplina personal, exaltar la verdad, prosiguiendo hacia la meta. Eso es lo que define un hombre.

Quiero mostrarle otro pasaje, ahí atrás en Josué, al comienzo de Josué. Moisés vuelve a dar este discurso conforme entrega la estafeta, por así decirlo, a Josué, le dice en el capítulo 1 de Josué, versículo 5, “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida, como estuve con Moisés estaré contigo,” Dios es él que está hablando, “Cómo estuve con Moisés, estaré contigo.” Entonces, aquí no viene de Moisés a Josué, sino de Dios a Josué en la presencia de Moisés. Y esto es lo que Dios le dice a Josué, versículo 6: “Esfuérzate y se valiente, porque tu repartirás a este pueblo por heredad la tierra a la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”

Y aquí viene la clave de eso, ¿cómo vive usted así? ¿cómo vive usted con esa fortaleza y valentía? ¿cómo vive sin hacer concesiones jamás? Versículo 8, “Este libro de la ley- la Palabra de Dios – nunca se apartará de tu boca, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardas y hagas conforme a todo lo que en él está escrito porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes porque Jehová tu Dios estará contigo dónde quiera que vayas.” Es un discurso increíble de Dios. Esfuérzate. El versículo 5, “Porque Dios estará contigo.” Versículo 6, “Porque estás cumpliendo una causa divina, una promesa de Dios.”

Versículo 7 y 8, la única manera en la que puedes hacer esto, es sometiéndote a la Palabra de Dios de tal manera que constantemente está en tu mente, conforme vives sus verdades. Podrás ser obediente, si estás saturado por la Palabra de Dios, capacitado por el Espíritu de Dios. ¿Puede usted ver porque este discurso es repetido tantas, tantas veces? Esta es la marca de un hombre. Se necesita un padre así para criar un hijo así. Los hombres espirituales son valientes, fuertes, con principios, no hacen concesiones y son valientes. Esta es la función que Dios le ha asignado a los hombres que tengan en una sociedad, pero también es la función que Dios ha asignado a los hombres que son los líderes de Su pueblo Israel. Y este es el estándar de Dios para los hombres que guían a Su iglesia.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento y se nos presenta tipos de hombre que el Señor manda que guíen a Su iglesia, así es como el los describe en 1 Timoteo 3. Este hombre debe ser irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado a mucho vino, no pendenciero, sino amable, apacible, no avaro, también es necesario que sea buen administrador, que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción, con toda honestidad, pues el que no sabe gobernar su propia casa ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios? No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descredito y lazo del diablo. Estándares elevados para un pastor, un anciano.

A Tito, Pablo le dice de manera semejante: “Establece ancianos, que fuera irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución y de rebeldía, porque es necesario que el obispo o pastor sea irreprensible como administrador de Dios. No soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la Palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Este es el tipo de hombres que guían a la iglesia.

¿Por qué es que el estándar es tan alto para los líderes de la iglesia? Porque los líderes de la iglesia tienen la responsabilidad de establecer el patrón para mostrar como se ve la masculinidad en un ambiente piadoso. No es que solo ellos deben ser así, es que deben ser así para que los otros puedan ver como debe ser un hombre. No es que el Señor quiere escoger a todos los pastores y ancianos y llevarlos a otro nivel de espiritualidad al cual nadie puede llegar, sino que más bien esto es lo que Dios espera de todo hombre. Pero deber ser ejemplificado. Los hombres así, los hombres como Efesios 5, dice que aman a sus mujeres como Cristo amó a la iglesia, y que son protectores de sus esposas, y que literalmente son los salvadores de sus esposas, son el tipo de hombre que se vuelven un refugio para la esposa, que la hacen sentir segura y protegida, nutrida, sustentada.

Y cuando los hijos crecen en un hogar en dónde el hombre provee seguridad para la mujer y los hijos, hay paz. Algunas veces usted oye cosas torpes acerca de cómo los padres deben relacionarse con sus hijos, cosas superficiales. Lo que usted necesita mostrarles a sus hijos es fortaleza, fortaleza espiritual. Amor fuerte, valiente, seguro, hacia el Señor y hacia la familia. El legado de un hombre para su esposa e hijos es fortaleza, fortaleza espiritual y valentía espiritual. Todo menos cobardía. Significa resistir la tentación a hacer concesiones en convicciones bíblicas, resistir la tentación a tolerar conductas en otros que deshonran a Dios.

Esa es la razón por la que hay disciplina en la iglesia. Hay disciplina en la iglesia para que la iglesia pueda mantener la realidad necesaria de lo que los hombres y las mujeres deben ser delante de Dios, por causa de la gloria de Dios y la siguiente generación. Ser un buen padre es mucho más que pasar tiempo con sus hijos, jugar con sus hijos, llevarlos a todos lados a lugares; es mostrarles como se ve una vida piadosa, valiente, sin concesiones. Esta sociedad se ha vuelto en contra de Dios, ha eliminado Su Palabra; la Biblia y el Evangelio es un enemigo.

Los líderes de esta nación no tienen interés en Dios, ni en Su Palabra y básicamente están llevando a este país al infierno lo más rápido que pueden. Lo único que va a detener esto no es un grupo de hombres feminizados, que piensan que Dios solo quiere darles lo que quieren para que ellos sean felices. Lo que este mundo necesita no son hombres sensibles, necesita hombres fuertes. Vivimos en un mundo de concesiones, más que concesiones. Usted apenas pueda llamarlo concesiones porque no queda nada de lo que es bueno.

Entonces, ¿en qué están haciendo concesiones? Para añadir otra palabra a sus pensamientos acerca de esto, diría que la gente que no tiene precio tiene integridad, integridad. Entonces, hablamos de fortaleza, permítame hablar de integridad. La gente que no tiene precio tiene integridad. ¿Qué es la integridad? Esencialmente es fortaleza inquebrantable. La integridad es definida como apego estable a un código moral. Viene de un íntegro, lo cual significa entero, completo. Sus sinónimos son honestidad, sinceridad, simplicidad, incorruptibilidad. Su antónimo es duplicidad, o hipocresía. Una persona que carece de integridad es un hipócrita. La integridad significa que usted vive su vida por sus convicciones, usted dice lo que cree, se aferra a lo que cree, usted es inamovible. Eso es estar completo, eso es integridad, usted es uno.

Se dijo hace mucho tiempo atrás de un predicador, que él predicaba muy bien, pero vivía mejor. El mundo es un seductor, y Satanás es un engañador seductor, empujándonos hacia las concesiones, y por la tanto a la hipocresía. Cuándo nuestro Señor condenó a los escribas y a los fariseos, quienes fueron los objetos frecuentes de sus ataques fuertes, inevitablemente fue su integridad lo que él atacó. Por ejemplo, en Mateo 23:3 él dijo: “Dicen cosas y no las hacen.”

Cuándo Salomón terminó de construir la casa del Señor, el Señor le apareció, 1 Reyes 9, “Oí tu oración y tu suplica que has hecho delante de mí. He consagrado esta casa que tú has construido, al colocar mi nombre ahí para siempre, mis ojos y mi corazón estarán ahí perpetuamente. En cuanto a ti, si tu andarás delante de mí como tu padre David anduvo en integridad de corazón y rectitud, haciendo conforme a todo lo que te he mandado y guardas mis estatutos y mis ordenanzas, entonces estableceré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, así como le prometí a tu padre David, diciéndole: “No carecerás de hombre en el trono de Israel.” Se fiel a mí, yo seré fiel a ti.

“Jehová,” dice el Salmo 15, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.” Este tipo de virilidad espiritual que no hace concesiones está ausente de manera severa. Vemos a los líderes espirituales de una u otra forma colapsándose todo el tiempo, abandonan la convicción cuando las concesiones son más benéficas. Hombres que dicen que creen la Biblia, sin embargo, no la predican fielmente. Hombres que dicen que el pecado debe ser castigado y eliminado, pero no si es cometido por sus hijos. Hombres que se oponen a la deshonestidad y a la corrupción hasta que deben confrontar a alguien en sus vidas, y podría costarles su trabajo.

Hombres que mantienen altos estándares morales, hasta que sus lujurias son alimentadas por algún impulso ilícito. Hombres que son honestos hasta que un poco de deshonestidad les va a ahorrar dinero. Hombres que se aferran a convicciones hasta que son desafiados por alguien a quienes ellos temen o admiran. Adán hizo concesiones con la ley de Dios, siguió el pecado de su esposa y perdió el paraíso. Abraham hizo concesiones con la verdad, mintió acerca de la relación de Sara con él, y casi perdió su vida. Moisés hizo concesiones con el mandato de Dios, y perdió el privilegio de entrar a la tierra prometida. Sansón hizo concesiones en su devoción como un nazareo, perdió su fuerza, sus ojos y su vida.

Israel hizo concesiones con los mandamientos del Señor, vivió en pecado y cuando estaba peleando con los filisteos perdió el Arca de Dios. Israel también hizo concesiones con la ley de Dios, con el pecado de la idolatría y perdió su tierra. Saúl hizo concesiones con la Palabra divina de Dios al no matar a los animales de la blasfemia, y perdió su reino. David hizo concesiones con el estándar de Dios al cometer adulterio con Betsabé, asesinó a Urías, y perdió a un hijo infante. Salomón hizo concesiones, se casó con esposas extranjeras y perdió el reino unido. Judas hizo concesiones con su supuesta devoción hacia Cristo por treinta piezas de plata y fue separado de Cristo para siempre.

Un par de observaciones. En todo caso de concesiones, el que hizo concesiones pensó que había algo que ganar, pero en todo caso de concesiones algo sin precio fue perdido, por algo temporal que no satisfacía y que era pecaminoso. En lo que se hizo concesiones, en cada uno de estos casos o fue un mandato de Dios o una convicción acerca de Él y Su voluntad.

Entonces, la falta de fortaleza, ese es el fracaso de los hombres, de los padres. Y han sido golpeados por el movimiento feminista para que entreguen el liderazgo, y han sucumbido. Han caído ante sus lujurias y debilidad, y usted tiene una sociedad de hombres que no pelean por producir el bien y por eliminar el mal. ¿Cómo rompe usted eso? necesitamos una generación de hombres que estén alertas ante el peligro, que estén firmes en la fe, que sean valientes con la Palabra de Dios, que no hagan concesiones y que sean fuertes.

Y escuche, todo acerca de esto que acabo de decir indica que serán probados. La masculinidad será probada, la convicción será probada, la valentía será probada, la fortaleza será probada. La presión vendrá, vendrá de maneras inesperadas, pero vendrá. Usted puede salirse con la suya con su afirmación de convicción durante años, pero vendrá una prueba. Y muchos hombres van a sacudir a la gente que los conocía al venderse, al hacer concesiones, al abandonar su integridad, al jugar al hipócrita motivados por la cobardía. Esto cae en una traducción de Romanos 12:2, “No dejes que el mundo te apriete en su molde.”

Pienso en Daniel y quiero cerrar con esto. Daniel, capítulo 1. Y no hay mucho que decir, realmente es suficiente leer este pasaje, Daniel capítulo 1, el año era el 605 a. C. el reino del Norte, Israel había sido llevado cautivo ciento veinte años antes, y ahora Judá iba a ser llevado cautivo por los babilonios, en tres deportaciones separadas; 605, 597, 586 la primera deportación; los babilonios se llevan a los jóvenes primordiales. “En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén y la sitió. Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.”

Entonces básicamente él atacó el templo, y se llevó todo lo que era de valor y lo colocó en los templos de ídolos en Babilonia. “Y dijo el rey Aspenaz,” el cual podría ser un título del que estaba por encima de todos los eunucos, o podría ser un nombre propio, “jefe de los eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.”

Entonces, ellos ahora tienen a un pueblo enemigo, esencialmente, traído a su nación. Lo más rápido que pudieron, necesitaban tomar a los más jóvenes y los más brillantes y los mejores, y transformarlos en babilonios para que no tuvieran una revolución perpetua en sus manos, en estas personas extranjeras. Entonces escogen a los mejores de los jóvenes, sin defecto, que se vieran bien, inteligentes, sabios, prudentes, que discernían conocimiento, lo que se necesitaba para servir en la corte del rey y debían lavarles el cerebro. Enséñenle la literatura y el lenguaje de los caldeos, lo cual esencialmente era un sistema complejo de idolatría. Y después, además de esa preparación intelectual estaba la seducción del lado físico, del lado carnal. “Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía.”

Entonces, él básicamente los metió a la mejor comida en toda la nación, la comida y bebida del rey para seducirlos a ese nivel, “y que los criase tres años,” en su programa, “para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.” Entonces este era básicamente un esfuerzo de tres años por lavar el cerebro de estos jóvenes para convertirlos en caldeos, y en babilonios. Jóvenes, yeladim, adolescentes. Estos son adolescentes. “Entre estos,” versículo 6, “estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.” Esos eran sus nombres hebreos. “A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar;” lo cual tiene que ver con el dios Bel. “Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-Nego.” O el nombre, Bel, uno de sus dioses estaba en el nuevo nombre, o una forma de Acu.

Entonces, ahora son educados en la cultura babilonia, son alimentados con alimento babilonio al nivel más alto. Sus nombres son cambiados para que comiencen a estar en cierta manera cómodos con una nueva identidad. El versículo 8 es simplemente sorprendente: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió por tanto al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Él no quería ir por ese camino, en absoluto, él se detuvo antes de que comenzara.

“Y puso Dios a Daniel en gracia y buena voluntad con el jefe de los eunucos; y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi Señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenareis para con el rey mi cabeza.” El comandante Aspenaz está preocupado porque si Daniel no se ve bien cuando el rey lo vea, porque no ha estado comiendo toda esta comida buena, él va a perder su cabeza.

“Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías. ‘Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez dias y nos den legumbres a comer y agua a beber, compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.” Usted conoce el resto de la historia. “Y al cabo de los diez días,” versículo 15, “pareció el rostro de ellos, mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey. Así pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos, y el vino que habían de beber y les daba legumbres. A estos cuatro muchachos, Dios les dio conocimiento, inteligencia en todas las letras y ciencias, y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.”

Y usted sabe lo que le pasó a Daniel, ¿verdad? Él se volvió el primer ministro de esa nación pagana. Es una historia sorprendente acerca de Daniel, influencia ilimitada. Influencia ilimitada, porque él no quiso hacer concesiones. El versículo 20, de hecho, dice, en todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.” ¿Por qué? Porque le estaban dando la sabiduría de Dios de la Escritura. “Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro,” setenta años, setenta años. 

Tuve la oportunidad hace unos años atrás de que me invitaran a la Academia Militar de West Point, pasé una semana ahí predicando en la capilla hermosa, y conociendo al liderazgo. Y el capellán en West Point, el capellán principal era un egresado del Master’s Seminary, fue una oportunidad maravillosa de hablarle a los líderes de la Academia, como también a los cadetes. Estuve ahí un domingo bíblico, eso fue sorprendente. Cada año en un domingo, a todo cadete se le presenta una copia de las Escrituras, una Biblia con su nombre en una pequeña placa de plata en el frente.

Ese domingo en particular se dedica a honrar la Palabra de Dios. Fue algo sorprendente. La capilla es un lugar espectacular, estaba lleno de todos los cadetes. Y, un desfile comienza y entran esencialmente en uniformes que en cierta manera son una réplica de los uniformes más antiguos, de cien años atrás o algo así. Marchan por el pasillo del medio, un órgano hermoso está tocando, y hay uno de los cadetes con una Biblia, llega hasta el frente coloca la Biblia ahí en el escritorio en frente de la capilla y tuve el privilegio maravilloso ese domingo de predicar de la autoridad y el poder de la Palabra de Dios, a esos cadetes. Realmente una gran experiencia para mí. Y saber que Cristo está siendo proclamado ahí mediante uno de nuestros egresados y otros que conocen y aman al Señor, también fue alentador.

Hay un esfuerzo, incluso en ese lugar por hacer de esos hombres y las pocas mujeres que estaban ahí, que sean todo lo que deberían ser. Todo domingo solía ser que, en West Point en los servicios de la capilla, todos los cadetes decían esto: “Haznos escoger lo correcto, aunque es más difícil, en lugar de lo que es más fácil y es incorrecto. Que nunca estemos satisfechos con la verdad a medias, aun cuando la verdad completa puede ser ganada. Capacítanos con la valentía que nace de la lealtad a todo lo que es noble y digno, que se burla de hacer concesiones con el vicio y la injusticia, y que no conoce el temor cuando tiene la razón y la verdad están en juego.”  

Durante años, todos los domingos decían eso. Decían eso por causa de los Estados Unidos. Necesitamos una generación de hombres que digan eso y mucho más por causa de Cristo. Si pueden hacerlo por amor al país, ¿qué podemos hacer por amor a Cristo?

Padre, te damos gracias por Tu Palabra. Te agradecemos por Su poder, Su verdad, te agradecemos porque vive; es un libro viviente, da vida. Y oramos Señor porque avive los corazones de algunos que están muertos, incluso hoy, muertos en delitos y pecados, y necesitan vida, necesitan ser rescatados y librados del pecado y la muerte, el juicio y el infierno, que coloquen su confianza en el Señor Jesucristo, el Hombre de todos los hombres. Él que vivió de manera perfectamente justa, virtuosa, todo segundo de Su vida. Él que nunca hizo concesiones con la verdad, Él que es el modelo de fortaleza y al mismo tiempo de amor.

Levanta una generación de hombres fuertes y piadosos, y valientes que sigan a Cristo. Esta es la única esperanza. Y como dijimos al principio, danos la oportunidad de demostrar nuestro odio hacia el pecado, nuestra compasión, nuestra disposición a escuchar. Que usemos todas las oportunidades que nos confrontan en estos tiempos difíciles como una oportunidad de expresar amor genuino, fortaleza, valentía, amor. Y oramos, Señor, porque tú muestres tu gracia al levantar en la iglesia, en la iglesia verdadera a hombres piadosos que se porten varonilmente, que actúen como hombres que sean fuertes y amorosos. Protege a Tu iglesia y a Tú pueblo mediante esos hombres. Esa es nuestra oración.

Te agradecemos porque Tú no solo nos has llamado como hombres a esto, sino que nos has capacitado para ser el tipo de hombres que debemos ser, porque Tú has colocado a Tu Espíritu Santo dentro de nosotros. Nosotros en Su fortaleza somos fortalecidos con todo poder y toda fuerza, para vivir como Tu nos has llamado a vivir. Que ese testimonio sea una luz brillante en la oscuridad de este mundo. Oramos porque Tu lleves a cabo una obra de gracia al salvar a hombres, padres, hijos, por causa de esta generación y las venideras. Te amamos, te agradecemos de nuevo por llamarnos a Ti mismo, estamos tan abrumados por Tú gracia, y los privilegios que son nuestros, de los cuales somos y siempre seremos indignos.

Gracias porque en Tú gracia nos has hecho Tus hijos y Tus hijas. Que seamos fieles en representarte a Ti en el mundo. Oramos todo para Tu gloria. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
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