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No tenemos mucho tiempo en esta noche, y únicamente voy a tratar simplemente de concluir con algunos de los pensamientos a los que no llegué el domingo por la noche pasado. No voy a mantenerlos tan largo como normalmente lo haría. Probablemente eso es bueno para mí, pero quiero que abra su Biblia en Mateo capítulo 5. Mateo capítulo 5.

Hace algún tiempo atrás estaba leyendo un artículo en una revista nacional. Y ese artículo hablaba del hecho de que la gente está buscando felicidad. Y se realizó una especie de encuesta. Toda la información se recolectó de la encuesta por la gente de la revista, creo que fue la revista Cosmopolitan, y fue estudiada por algunos psicólogos que después publicaron sus descubrimientos. Y los descubrimientos de los psicólogos a partir de la encuesta que se realizó por la revista, indicó que la felicidad verdadera es hallada por aquellos que encuentran satisfacción personal fuera de cualquier sacrificio personal, que alcanzan las metas que establecen para sus propias vidas, y ven sus ambiciones cumplidas, y sus deseos gratificados.

Y sabe que, creo eso es probablemente correcto. Creo que, si usted mira al mundo que lo rodea, esa es exactamente la manera en la que operan, e inclusive esas personas que fueron objeto de la encuesta que no experimentaron eso, y por lo tanto realmente no podían hablar de primera mano de la felicidad, podían por lo menos decir, “Bueno, suponemos que ahí es en donde debe ser hallada.” Y supongo que, si usted fuera a realizar su propia encuesta, y le preguntara a la gente, ¿Cuál cree usted que es la fuente de la felicidad verdadera en la vida? Ellos encerrarían en un círculo todos esos asuntos, hablarían de que todos sus deseos sean cumplidos. Todos sus sueños y ambiciones y metas sean cumplidas. Todos los gozos que espera en la vida, de alguna manera sean cumplidos, que todo salga bien para usted y que usted no necesite hacer ningún sacrificio.

Pero, de hecho, eso es absolutamente lo opuesto de lo que Jesús enseña en Mateo capítulo 5 acerca de la felicidad. Jesús dice aquí que la felicidad verdadera, la cual es bienaventuranza, viene de la manera totalmente opuesta. No viene mediante mérito personal, viene mediante un reconocimiento de bancarrota personal. Felices son los pobres en espíritu, no la gente que han alcanzado grandes cosas, sino la gente que sabe que no han alcanzado nada realmente significativo, o podrían ser educados, podrían haber producido dinero, podrían ser exitosos, podrían haber dejado su pequeña marca en algún lugar en el mundo. Pero cuando están delante de Dios y ven su propio corazón y en honestidad reconocen que están en bancarrota, porque de ellos es el reino de los cielos.

Felices o bienaventurados son los que lloran, porque ellos recibirán consolación. La gente que realmente es feliz es la gente que ha reconocido su bancarrota espiritual, y ha llorado por su iniquidad, ha llorado por su condición de perdida, llorado por estar separado de Dios, llorado por su condición sin esperanza y llorado por su pecado, llorado por la expectativa, el prospecto del infierno, el juicio de Dios, la perdida eterna, llorado por la ausencia total de satisfacción del corazón. Y después en el versículo 5 dice, “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. Y Jesús está diciendo aquí que la satisfacción verdadera en la vida viene de la manera exactamente opuesta en la que usted esperaría que viniera.

La satisfacción verdadera en la vida, el gozo verdadero, la felicidad duradera, la paz real, solo puede ser concedida por Dios. No está disponible en nada de lo que el hombre puede alcanzar, no está disponible en algo que el hombre pueda lograr, no está disponible en nada que el hombre pueda comprar, no está disponible en algo que el hombre pueda heredar, o descubrir. Al final, la felicidad real, la satisfacción real del alma, el gozo verdadero, la paz profunda viene cuando el hombre reconoce que no está disponible en absoluto para él. No lo tiene, no se la puede ganar, no la puede comprar, no la puede alcanzar, no la puede adquirir. Habiéndose medido a sí mismo, en toda honestidad, él se da cuenta de su bancarrota, habiéndose comparado a sí mismo con la ley de Dios, la cual demanda justicia perfecta, él se da cuenta de que no es nada, y él viene a Dios y le ruega a Dios porque haga algo en su vida, para que traiga bendición. Ese es realmente el pecador penitente. Esa es la persona que viene a Dios con la actitud correcta.

Realmente en cierta manera está resumido en el versículo 6, en la cuarta bienaventuranza: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Es cuestión de reconocer que usted no tiene nada, y usted tiene hambre de ello. He dicho esto tantas veces a lo largo de los años, cuando la gente me dice que le han dado testimonio a alguien o le han hablado a alguien del Señor, o del evangelio, y no hay respuesta. Y yo lo he dicho con tanta frecuencia en mi vida. Bueno, esa persona no está lo suficientemente desesperada, esa persona no tiene hambre suficiente. Y simplemente no es un hambre para llenar el vacío, usted notará que es un hambre y sed de justicia. Es un cansancio con el pecado. Es un cansancio por la lucha, es un cansancio con la culpabilidad, es una culpabilidad porque siempre queda corto de la ley de Dios.

Esas personas que son expuestas a la ley de Dios, escritas en las Escrituras, porque han estado en una iglesia, como lo oyó usted en las aguas del bautismo en esta noche. Quizás fueron criados en una iglesia católica, en donde ciertamente oyeron la ley moral de Dios, oyeron la verdad espiritual siendo enseñada, en algunos casos criados en una familia cristiana. Como oyó usted de un joven que está en nuestro seminario, como él fue criado en una familia en donde su padre y su abuelo, y creo que otro miembro de su familia fueron pastores, y él fue criado con todo eso. Esas personas que son expuestas a la ley de Dios, al conocer la Biblia o estar en una sociedad en donde la Palabra de Dios es parte de esa sociedad, conocen la ley de Dios, y cuando tienen la suficiente honestidad para medirse a sí mismos contra la ley de Dios, llegan a reconocer que son culpables, que esa culpabilidad lleva vergüenza y remordimiento y por la gracia de Dios puede llevar a la bancarrota espiritual aquí.

Pero también es muy posible que alguien que no ha estado expuesto de manera completa a la revelación escrita de Dios, siente el mismo peso de iniquidad porque la ley de Dios está escrita en los corazones, ¿no es cierto? En Romanos capítulo 2, la ley de Dios está escrita en sus corazones, de tal manera que su conciencia está acusándolos cuando violan la ley de Dios. Inclusive una persona que no conoce la Biblia, no conoce el cristianismo, todavía tiene la ley de Dios escrita en su corazón. Simplemente es parte del ser humano. Y esa desobediencia a esa ley trae tristeza, trae culpabilidad, trae remordimiento, que también puede llevar a una persona a buscar la verdad.

Y cuantas veces oímos ese testimonio en las aguas del bautismo. Sabía que algo estaba mal, sabía que mi vida no era lo que debía ser, estuve cansado de mi pecado y busqué conocer la verdad. Ese es el camino a la felicidad real. Así es como uno recibe el reino del cielo, así es como uno es verdaderamente consolado. Así es como uno al final heredará la tierra. Usted se va a volver el poseedor de todo en esta tierra, cuando el Señor descienda y establezca su reino terrenal con su pueblo, versículo 7, son personas que entienden misericordia. Supongo que, algunas personas en nuestra sociedad asumirían que la felicidad verdadera le pertenece a la gente que es cruel, que pisa el cuello de todo mundo para alcanzar sus metas.

Hombre, eso es lo que la gente cree. Creen que usted simplemente toma toda oportunidad para usar a todo mundo, para que usted pueda llegar a donde quiera llegar, y cuando usted finalmente llegue ahí, usted ha alcanzado la cumbre del montón, entonces va a encontrar satisfacción verdadera. Ahí, a expensas de muchas personas a lo largo del proceso, esas personas que buscan ese tipo de satisfacción personal, realmente es gente cruel, y Jesús dice, es la gente misericordiosa que al final encuentra misericordia. Son aquellos que son compasivos, son aquellos que se preocupan por otros, son los limpios de corazón, son aquellos a quienes Dios han limpiado, quienes en ultima lo van a ver a Él. Son aquellos que son los pacificadores que serán llamados los hijos de Dios.

Hemos avanzado a lo largo de todo eso, eso es contrario a todo lo que el mundo asumiría. ¿Quiere ser realmente feliz? Reconozca su bancarrota espiritual, venga a Dios, quien es el único que le puede conceder bendición verdadera. ¿Quiere ser feliz? Gima, y llore, y agonice por su pecado, y fracaso por violar la ley de Dios y Él la va a proveer el consuelo de la salvación. ¿Quiere ser feliz? Sea manso por su condición, no soberbio. Sea quebrantado y en ultimas, al final heredará la plenitud del reino de Dios, que incluye esta tierra. Y en ultimas, el nuevo cielo y la nueva tierra. ¿Quiere ser verdaderamente satisfecho? Entonces deje de tener hambre y sed por cosa que no llenan y no satisfacen, y tenga hambre y sed por la justicia de Dios que Él da a aquellos que creen en Cristo. Y así sigue, busque misericordia, busque pureza y sea un pacificador, y esta es felicidad verdadera.

Pero, como sabemos todo esto lleva a algo, y eso, y a lo que lleva está en los versículos 10 al 12. Y esa es la última de las bienaventuranzas. En cierta manera este es el resultado inevitable aquí, "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. Esa es la bienaventuranza, está en el versículo 10. La gente que realmente es feliz es la gente que ha sido perseguida por causa de la justicia, y lo que él está diciendo es que esa persecución es evidencia de que pertenecen al reino de los cielos. Ahora, no quiero regresar y repasar todo, pero hay un par de pasajes a los que los quiero llevar, y uno de ellos de manera muy breve es Juan 15.

Regrese en su Biblia a Juan 15, y el versículo 18, porque este es un principio que debe ser entendido. Jesús está hablándoles a sus discípulos, él sabe lo que van a enfrentar, él sabe que ahora que está en el aposento alto con ellos, esta es la última cena, como con frecuencia es llamada. Y el realmente les está enseñando lo que necesitan saber en su ausencia, y en el versículo 18 él dice, “Si el mundo os aborreciere, sabéis que me aborreció a mí antes que os aborreció a vosotros”. Y el principio básico es que, si el mundo trató a la persona más justa que jamás vivió, en la manera en la que lo trataron, ¿Por qué deberían ustedes esperar un trato mejor? Si lo aborrecieron a él y así fue, los van a aborrecer a ustedes.

Y la razón por la que los aborrecen a ustedes es porque no son parte de ellos. “Si fuereis parte del mundo, el mundo amaría a los suyos.” versículo 19, “pero porque no sois del mundo, porque los he elegido del mundo, por tanto, el mundo os aborrece.” Y no siempre significa que es una persecución abierta, agresiva en toda ocasión, pero hay un resentimiento profundamente arraigado, y enemistad por parte de aquellos que son parte del sistema. En contra de aquellos que confrontan ese sistema con justicia. Versículo 21, “el esclavo no es mayor que su amo, si me persiguieron a mí, también a vosotros os perseguirán.” Versículo 21, esto os harán por causa de mí”.

No es que realmente lo resienten a ustedes tanto como me resienten a mí. Y eso realmente es verdad. Digo, como un creyente en cierta manera, usted sabe, puede vivir por el mundo de manera segura, con suficiente seguridad, hasta que usted confronta a alguien con la Palabra de Dios. Hasta que confronta a alguien con las normas divinas de Dios, o lo que Jesús ha dicho. Si usted, fuera, por ejemplo, al desfile de homosexuales, y anunciara lo que Dios dice acerca de la homosexualidad, podría experimentar persecución. Si usted se fuera a involucrar en cualquier ambiente en donde el pecado está manifestándose de manera abierta y confrontara a las almas que están ahí con la verdad directa de Dios, usted experimentaría persecución.

Usted probablemente ha experimentado a un grado, esto en las familias en las que están, si tienen incrédulos en la familia. Y en ocasiones han confrontado la iniquidad en la vida de esos incrédulos, los ha llamado a reconocer su pecado y ha sentido la enemistad y la hostilidad. Nada es más irritante, nada es más ofensivo para una persona no regenerada, que señalar su iniquidad y sus consecuencias. Es bastante seguro, en un sentido para mí en la iglesia, no es tan seguro afuera. Los van a perseguir a ustedes en el versículo 21, él dice, “por causa de Mí”. Es porque se identifican conmigo, porque dicen que son de Cristo, porque traen mi nombre y mi Palabra y mi verdad, para confrontarlos. Los van a aborrecer, así como me aborrecieron a Mí. Y en el versículo 23, “Y él que a Mí me aborrece, aborrece también al Padre”. Digo, este es un asunto muy, muy complejo. Aborrecen la verdad, los aborrecen a ustedes por traer la verdad, lo aborrecen a Cristo por ser la Verdad, aborrecen a Dios porque Él es el Dios Vivo y Verdadero detrás de todo esto. entonces, me aborrecen a Mí, aborrecen a Mi Padre, los aborrecen a ustedes, aborrecen la verdad.

Versículo 1 del capítulo 16, Él dice, “Estas cosas os he hablado, para que estéis guardados de tropezar. No quiero que salgan ahí en el mundo, y toda esta persecución la van a enfrentar y van a desmoronarse y decir. Espera un minuto, que está pasando aquí, esto no debería estar pasando, esto es imposible, porque está pasando esto, pensamos que la verdad sería proclamada con gran poder, y todos caerían y creerían y no va a ser así”. De hecho, versículo 2 dice, “Los van a expulsar de la sinagoga, y los van a matar y van a pensar que están sirviendo a Dios.”

Les conté que hace meses atrás, que hay más cristianos en la actualidad, el día de hoy, este año 1998, muriendo por causa del evangelio, que cualquier otro momento desde que el evangelio comenzó a ser predicado. Hay gran persecución de creyentes en el mundo.

Otro pasaje a lo que quiero llevarlos es 1ra Corintios capítulo 4, y de nuevo, simplemente un repaso breve porque es uno tan importante. El apóstol Pablo en cierta manera identifica como él es tratado en el mundo. Él dice en el versículo 9 de 1ra de Corintios 4, “creo que Dios nos ha mostrado a los apóstoles, los últimos de todos los hombres, como hombres condenados a la muerte. Porque nos hemos vuelto un espectáculo para el mundo”. Él dice, estamos condenados a la muerte, al final. Somos un espectáculo al mundo. Somos considerados como necios, versículo 10, somos considerados como débiles, estamos sin honor, tenemos hambre, versículo 11, tenemos sed. Estamos vestidos de manera pobre, somos tratados mal, no tenemos hogar, versículo 12, somos vituperados, eso es maldecidos, blasfemados, perseguidos, calumniados, y después él cierra al decir que somos la escoria y lo más bajo, somos la suciedad y el deshecho, la basura, la suciedad que usted quita de una sartén sucia en la que el alimento se ha endurecido. Eso somos nosotros.

La medula, no es popular de ninguna manera, forma o manera. Ahora, en 2da Corintios, no voy a pasar por eso otra vez. Vemos eso, una, otra, y otra vez. Y ahora, con eso en mente, regrese a las bienaventuranzas en el capítulo 5. Realmente creo que es verdad si somos fieles en proclamar el evangelio a una persona incrédula, o a un ambiente incrédulo, o a una familia incrédula, a un salón de clase incrédulo, a un grupo incrédulo en el trabajo, donde quiera que sea, si somos fieles de proclamar el evangelio y hablar de manera directa la verdad de Cristo, y la verdad del Dios vivo, aquellos que aman el pecado, que aman las tinieblas más que la luz, porque sus obras son malas, la respuesta es una hostilidad inevitable. Pero, tenemos que mantener esto en mente, es el camino de bendición. Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. ¿Qué es el reino de los cielos? Simplemente, es la esfera de Dios, es la esfera de la salvación, el dominio de salvación, eso simplemente va de la mano de ser un cristiano. Todas estas cosas, el reino de los cielos, en el versículo 3, consuelo, heredar la tierra, ser saciados, recibir misericordia, ver a Dios, la visión beatifica, el ser llamados los hijos de Dios, tener el reino de los cielos en el versículo 10, todos esos son sinónimos de estar en el reino eterno de Dios.

2da Timoteo 3:12, “Y también todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.” Es cuestión de grado, claro. No todos estamos siendo martirizados, no estamos pagando con nuestra vida, no estamos siendo encarcelados como algunos, pero en muchos casos, claro, no somos tan valientes como debiéramos ser. Y hemos entrado en eso, hemos visto eso. Hemos visto el principio aquí en esta bienaventuranza. Es definida aún más en el versículo 11 y únicamente estoy repasando brevemente, y después en cierta manera vamos a cerrar la parte final. En el versículo 11, “Bienaventurado sois cuando por mi causa os vituperen, y os persigan y toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.” Y creo que el Señor desglosa esta bienaventuranza, él no desglosó ninguna de las otras, él no explicó las otras, porque se explicaban de manera obvia, pero tan pronto como é dice, “van a ser perseguidos”, alguien va a decir, “¿bueno, que significa eso? ¿puedes explicar eso más?

Y entonces en el versículo 11 él no repite el beneficio, de ellos es el reino de los cielos. Entonces, sabemos que esta no es otra bienaventuranza, esta es meramente una explicación de la que dio. ¿Qué quieres decir, “perseguido”? ¿Qué quiere decir, cuando los hombres los insultan? A veces, así es como va a ser. Y como le dije la última vez, esa es una especie de insulto cara. Cuando la gente lo condena e insulta, y lo hace cara a cara. De eso está hablando aquí. Y algunas veces eso es lo único que hay, todos hemos experimentado eso. Ha habido muchas veces donde me he esforzado por presentarle el evangelio a alguien, quien ha respondido de una manera ofensiva, no ha querido oír nada de él. quizás usted lo ha experimentado en esas ocasiones en las que usted ha tratado de darle testimonio a un marido no convertido, o un hijo o hija o miembro de familia, o amigos no convertidos.

También puede significar que dicen todo tipo de maldad en contra de ustedes de manera falsa, no solo es abuso cara a cara, y falta de amabilidad cara a cara, e insulto, a veces es detrás de su espalda, mienten de usted, se esfuerzan por atacarlo a usted. Hombre, esto pasa mucho, ciertamente en mi propio ministerio he soportado eso. Digo, no es que estoy sufriendo mucho por ello, es triste cuando la gente me pregunta, ¿qué es lo más difícil para ti en el ministerio? Con frecuencia se me hace esa pregunta, en sesiones de preguntas y respuestas. ¿Qué hay en el ministerio que es lo más difícil para ti de enfrentar? Inevitablemente tengo que decir esto. ¿Cuál sería lo más difícil para mí que enfrento en el ministerio?, seria cualquier cosa en mi vida que ha desacreditado la integridad de mi ministerio.

En otras palabras, cualquier cosa que haría que alguien creyera que yo no fui fiel al Señor, que yo no fui fiel a la Palabra, que yo no fui fiel en honrar a Cristo, que no fui fiel en proclamar la verdad. la gente sabe eso acerca de mí, y hay aquellos que atacan en ese punto mismo, que dicen cosas que no son verdad. Pero, habiéndolas dicho encuentran a personas que creen, y entonces a los ojos de algunas personas usted se vuelve severamente desacreditado. Esa es una forma seria de persecución, porque si alguien cree esas mentiras, usted literalmente entonces no tiene nada que ver con ellos en términos de ministerio, usted no tiene nada que decir, usted no es creíble. Digo, he oído cosas sorprendentes a lo largo de los años. No solo he oído en varias ocasiones que morí, lo cual realmente no puede ser una crítica. He oído cosas de las cuales ni siquiera repetiría, ataques en contra de mí vida, cosas dichas acerca de mí que no fueron verdad.

Ha habido muchos que han tratado de desacreditar las cosas que dije al poner cosas en mi boca que nunca dije, diciendo que negué cosas como la sangre de Cristo y su eficacia, y quien sabe, y más y más y muchas cosas. Que he predicado salvación por obras, Esa es una forma de persecución que es bastante seria. Francamente, preferiría que alguien se me parara de frente y me insultara, que hiciera eso, porque cuando se hace eso, se lleva a cabo una desacreditación seria y eso simplemente le da más razón a la gente no regenerada para rechazar el mensaje, porque si oyen esas afirmaciones que desacreditan, entonces asumen que usted es un hipócrita. Y si usted es un hipócrita, ciertamente usted no puede tener la verdad. Y entonces, la persecución viene en muchas formas. 

Hay gente como usted sabe y los conoce, colocan cosas en los parabrisas aquí afuera en el estacionamiento, ¿verdad? usted los ha tenido en su auto. Se ponen ahí de pie en la esquina y pasan y reparten boletines o volantes de odio. Algunos de ustedes recuerdan, hace 2 años atrás cuando estuve en la Semana de Fundadores de Moody y fui al auditorio. Había cuatro mil personas ahí a quien predicarle esa noche. Y todo mundo recibió una hoja de papel conforme entramos, y era una hoja de papel atacándome, y llamándome un hereje, y era una hoja escrita a un espacio, de los dos lados de la hoja, tamaño carta, con todo tipo de cosas que no eran verdad acerca de mí. Lo que fue interesante es que estaba siendo distribuida por un hombre que me conoció y a cuyo hijo le había dado una beca para asistir a Master’s College. Lo cual hizo, asistió. Su padre sintió que el haría todo lo que él pudiera hacer por desacreditarme. Ahora, eso no es aventarme en un calabozo, aventarme en un calabozo, no estoy pidiendo eso, Señor, ustedes entienden. 

Pero hay algunas maneras en las que yo preferiría estar en un calabozo con mi integridad intacta, y mi reputación intacta, que allá fuera predicando y que la gente crea que no tengo integridad. Pero hay muchas maneras en las que la persecución puede venir. Usted realmente debe asegurarse que usted viva su vida de tal manera que no pueda legitimar ninguna de esas acusaciones, ¿verdad? usted debe ser fiel. No quiero que nadie piense que enseño algo contrario a las Escrituras, entonces la gente sabe eso. Y entonces, si me quieren atacar, si el enemigo quiere atacarme, él inventa algo acerca del hecho de que soy un maestro falso, y después la gente viene manejando aquí por la calle, con un altavoz y mi nombre pintado ahí en el lado de su auto, como lo han visto allá afuera, anunciándole a todo el mundo que soy un maestro falso. Y la razón por la que hacen eso, porque no quieren ser confrontados con la verdad. 

Pero hay todo tipo de forma de persecución, muchas maneras diferentes. Y los discípulos necesitaban saber eso. Digo, habría gente Jesús dijo, que los van a expulsar de la sinagoga, van a ver gente que piensan que le están sirviendo a Dios, cuando los matan a ustedes, porque están protegiendo la religión verdadera. Esto es en el caso del judaísmo. También van a haber personas que van a adoptar este enfoque en la persecución, que los van a insultar a ustedes cara a cara. Les conté de algunos de estos incidentes la semana pasada cuando estaba tratando de hablar en Cal State Northridge mientras que la gente todo el tiempo me estaban gritando a la cara y no pude ser oído por el grupo de alumnos que estaban ahí. Hay aquellos que dañan mucho, como dije, al hablar detrás de su espalda esparciendo mentiras. 

Me acuerdo algunos años atrás, cuando nos quitaron de cincuenta y dos estaciones de radio, porque se estaban esparciendo mentiras de mí, y comenzaron a creer que era un hereje. La persecución viene en muchas maneras y simplemente le estoy dando la ilustración personal de mi propia vida, usted tiene que experimentarlo en su propia vida conforme viene. Pero él dice ahora, esto es lo que es tan bueno de esto, “Bienaventurados son aquellos que son perseguidos. Bienaventurados son aquellos cuando son insultados, perseguidos de esta manera, oh cuando se dicen cosas malas en contra de usted, da manera falsa, por causa de Mí.” Marque eso, si es tan amable, “por causa de Mí”, no es por causa de usted, digo, si la gente está diciendo cosas malas de usted porque son verdad, si la gente lo está confrontando a usted porque usted es ofensivo, ese no es el punto aquí. Esta no es algún tipo de afirmación de bendición para alguien, para cualquier persona que sufre algún tipo de persecución, cualquier tipo de confrontación. Esto tiene que ver con aquellos que son perseguidos, porque están identificados con Jesucristo, ese es el punto. Si ustedes toman mi causa, si ustedes predican mi evangelio, si hablan mi verdad y los persiguen por eso, son bienaventurados, son bienaventurados.

Y hay muchas razones para eso, digo, en cierta manera podría meter aquí a Santiago, simplemente meterlo aquí después del versículo 11, “Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas, ¿qué? pruebas, esta sería una prueba, “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, más tenga la paciencia su obra perfecta”. Sabe una cosa, hay tantos beneficios de las pruebas, el primer beneficio de las pruebas es que Dios las usa para elevar su dependencia, la de usted. ¿Ha notado usted eso? Usted sabe, cuando cosas falsas son dichas acerca de usted, ¿Qué va a hacer usted? Cuando la gente lo rechaza a usted cara a cara, cuando usted es perseguido por causa de Jesucristo. Cuando usted es acusado por ser de mente estrecha, dogmático, no amoroso, divisivo, un libro tiene un capitulo acerca de mí, y me llaman un cazador de herejías. Cuando esas cosas le pasan a usted, ¿Qué puede hacer usted? usted no puede correr por todos lados y buscar aquellos que han sido influenciados por ese tipo de cosas y arreglarlo. 

Sin embargo, es tan importante mantener la integridad de su reputación para que usted pueda continuar ministrando a la gente. ¿Qué hace? No tiene ningún otro lugar donde acudir más que al Señor, y lo único que puede decir es Señor, necesitas protegerme si quieres usarme. Y el Señor va a responder diciendo, bueno, parte de esa protección es mantenerte santo y para mantenerte realmente santo, para que nunca haya una acusación legitima, es necesario mantenerte humilde. Y esto es parte de este proceso de quebrantamiento. En la Conferencia de Pastores esta semana, un hombre se puso de pie y me dijo, “ahora mira, él dijo, has escrito tantos libros y has vendido tantas cintas, y él dijo todas estas cosas, y él dijo, ¿cómo te mantienes humilde?” Él dijo, “si yo escribiera tantos libros y vendiera tantas cintas, yo sería alguien tan egoísta que nadie podría vivir conmigo.” ¿Sabe usted cual es la respuesta a eso? no estoy aquí para anunciarle que he mantenido mi humildad de manera completamente intacta a lo largo del proceso entero. Pero estoy aquí para decirle que cuando el Señor lo levanta a usted, él lo quebranta a usted al mismo tiempo. 

Ahora, siempre va a haber suficiente desastre en su vida, suficientes pruebas en su vida, suficientes problemas y suficiente decepción y suficiente dolor de corazón, y suficiente dolor, y suficiente de esa acusación y de esa crítica, y esas acusaciones falsas en contra de usted, que siempre va a hacer que usted regrese y se dé cuenta de que si va a ver algún impacto en su ministerio va a tener que ser por la misericordia y gracia de Dios. Entonces, Santiago está diciendo tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, porque las pruebas son partes de la obra perfeccionadora de Dios. Las pruebas elevan su dependencia. 

Digo, en este punto en mi vida, y sé que esto en cierta manera es un enfoque de testimonio personal, en este asunto, en esta noche, pero este punto en mi vida, tantas cosas están siendo dichas en tantas maneras diferentes, algunas muy alentadoras, algunas muy maravillosas y muy animadoras y de apoyo, pero he enfrentado muchos problemas a lo largo de los años, y muchas cosas negativas y únicamente puedo decir que si el ministerio continua y si Dios continua dándonos bendición y si Dios continua usándonos en los días venideros, será porque Él ha concedido una medida de protección en medio de esto. Y estoy agradecido. 

Y en su vida, Él hará lo mismo. El Señor mismo está ahí para guardarlo a usted, y usted debe estar feliz por la persecución, si es por la verdad, si es por la verdad. Y sabe una cosa, honestamente puedo decir que no es algo por lo que pierdo el sueño. Claro que usted no debe perder el sueño por esto, no es algo por lo que usted debe estar sufriendo, es algo por lo que usted debe regocijarse, versículo 12, “Gozaos”. No nada más, gozaos, sino alegraos. Él en cierta manera duplica esto aquí, “porque vuestro galardón es ¿qué? grande en los cielos”. Digo, se lo puedo decir de manera simple. Entre más poderosamente usted proclame a Cristo, entre usted viva a Cristo de manera más clara, entre más evidente es que usted es de Cristo, entre más su vida y sus palabras lo amoroso que sea, más directo, entre más su vida y sus palabras, confronte de manera directa y amorosa este mundo, más hostilidad usted recibirá en la tierra, y más recompensa recibirá, ¿en dónde? en el cielo. 

Simplemente, siempre hay persecución aquí. He estado leyendo la biografía de William Kerry, él fundador, realmente, de las misiones modernas. Y realmente, realmente es algo emocionante que leer. Aquí estaba este hombre, quien dijeron “simplemente, tu eres un fabricante de zapatos”, y él dijo, “No, ni siquiera soy un fabricante de zapatos, simplemente los arreglo”. El realmente fue humilde. Sin preparación académica formal, eventualmente él se fue a la India como el primer misionero de la Sociedad Misionera Británica, y tradujo la Biblia en once idiomas. Se ensenó a sí mismo griego, se ensenó a sí mismo hebreo, se enseñó a sí mismo latín, y se enseñó a sí mismo a ser un lingüista por sí mismo, mientras que él arreglaba zapatos. Su esposa ni siquiera aprendió a leer hasta que ella se casó y tuvieron hijos, de un origen muy humilde. 

Él fue a la India, esto es simplemente un pequeño aspecto de esto, de la historia, él se fue a la India y él está trabajando apasionadamente ahí, de todos los lugares horrendos, Calcuta. Calcuta en los mil setecientos habría sido inimaginable, probablemente no muy diferente de algunas maneras de lo que es en la actualidad, pero inclusive más primitivo. Y él está trabajando en todas estas once traducciones y de regreso en Inglaterra, de donde él necesita apoyo económico para continuar con su trabajo, simplemente una cantidad mínima de apoyo, simplemente muy poco porque, él vivió recibiendo ofrendas muy, muy bajas. Él necesitaba dinero para hacer estas traducciones, para que fueran copiadas y que llegaran a las manos de la gente. 

Y había gente en Inglaterra que estaba acusándolo de inventar idiomas y de falsificar trabajos de traducción para enriquecerse. Y el hombre está en Calcuta, tratando de vivir su vida para el evangelio. Y usted quiere encontrar ese tipo de personas, usted sabe, y digo, yo sí, lo las quiero encontrar. Si hubiera estado en Inglaterra en ese entonces, yo le hubiera dicho a unas cuantas personas algunas cosas. Pero usted sabe, usted tiene que recordar, hubiera venido a ayudar a mi hermano, usted tiene que recordar que Jesús dijo, “Bienaventurados sois cuando esto pase por causa de Él, porque usted es un ciudadano verdadero del reino”. Eso es simplemente evidencia de que usted, escuche esto, está invadiendo el reino de las tinieblas, y el reino de las tinieblas no quiere esto, no le gusta. 

Gozaos y alegraos, porque cuando usted llegue al cielo su recompensa será grande. Dos razones porque regocijarse. La promesa, usted recibe al reino, el principio, usted va a sufrir. La postura que adopta, tercer punto, regocíjese. De hecho, regocíjese mucho. Simplemente esté contento, por esto, por dos razones, me encanta esto, primero, su recompensa en el cielo es grande. Dice usted, bueno, en cierta manera ¿eso no es egoísta? No, porque es la recompensa nacida de un motivo puro, el cual es, honrar a Dios, ¿verdad? Es una recompensa que nace de una identificación con Jesucristo, que dice, voy a servir a Jesucristo por su honra, y su gloria, y causa de su evangelio sin importar lo que venga. Usted va a tener una gran recompensa en el cielo. 

Yo creo que la iglesia es presentada en Apocalipsis, como los veinticuatro ancianos, y cuando reciben sus coronas, recuerda usted, son mostrados con coronas, toman esas coronas y las avientan a los pies de Jesucristo. Al final el recibe toda la gloria, pero vamos a tener una gran recompensa por sufrir por causa de Él. De hecho, usted recuerda que los discípulos Jacobo y Juan vinieron a Jesús y le dijeron, “Oye, nos gustaría sentarnos a tu mano derecha y a tu izquierda, en el reino.” Y Jesús dijo, “Espera un minuto, eso no me corresponde asignarlo. Después él procedió a hablar de aquellos que sufren más. No van a ser aquellos que tuvieron al mejor agente de publicidad, no van a ser aquellos que tuvieron a la audiencia más grande de televisión, van a ser aquellos que sufrieron de manera más pura, por causa de Él, los que recibirán la recompensa más grande. 

La suposición aquí es que hay variaciones en la recompensa, eso es verdad. hay variaciones en la recompensa. El apóstol Juan dijo esto en 2da de Juan, creo que es, “mírense para que no pierdan lo que han logrado”. En otras palabras, más vale que tengan cuidado o podrían perder su galardón. Podrían haber tenido una recompensa que venía, pero la perdieron por algún pecado, lo cual quiere decir que usted puede tener más o puede tener menos. Las recompensas variarán, habrá algunos que recibirán gran recompensa y otros una menor, y está relacionado a la fidelidad, está relacionado al sacrificio personal, está relacionado a uno que no se preocupa por sí mismo, como Pablo dijo, “no considero mi vida preciosa”. Hechos 20, “simplemente quiero terminar el ministerio que Dios me ha dado, realmente no importa lo que me pasa. Si vivo, vivo,” él dijo, “si muero, muero, es inmaterial” 

Entonces, usted tiene que tener su ojo en la recompensa celestial. Y usted sabe, eso en cierta manera es emocionante, usted ve la persecución con una perspectiva diferente, insultos o acusaciones falsas, lo que sea. Usted la ve con una perspectiva diferente. E inclusive, quizás algún día, creo que algunos de ustedes habrán perdido su trabajo debido a su fe. Algunos de ustedes habrán perdido un matrimonio, un conyugue de matrimonio, por su amor a Cristo, o debido al Señor el marido se fue y la dejó a usted con hijos luchando, ¡regocíjese!, Si fue debido a Cristo, la primera gran promesa es que usted recibirá una gran recompensa en el cielo. Simplemente un recordatorio, el cielo dura para siempre. Entonces no habrá límite alguno para que usted lo disfrute. 

Simplemente resulto creer, esto es otro mensaje, que las recompensas eternas están conectadas al servicio ahí. No creo que son botones que usted usa, no creo que son capas que usted usa, no creo que son tiras que usted usa en su manga, y no creo que son coronas que están apiladas más y más altas en su cabeza. Creo que es una capacidad para servicio, recompensa más grande significa que usted tendrá una capacidad más grande, una oportunidad más grande, un privilegio más grande de servicio. 

La segunda cosa es igualmente una promesa maravillosa, “gozaos y alegraos cuando son perseguidos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”. Usted está en un grupo bastante elevado. Es correcto. Si usted es perseguido por la causa de Cristo, usted está en un grupo bastante bueno. El primero que viene a mi mente es Hebreos 11, Moisés estuvo dispuesto a sufrir el vituperio de Cristo, ¿verdad? Él dijo, no, a ser el hijo de la hija de faraón. Dijo no, a toda la riqueza y prestigio de Egipto, y se identificó a sí mismo con su pueblo. Y tomó lo que el escritor de Hebreos llama, el vituperio de Cristo. Usted está en línea con Moisés. 

Hubieron muchos otros, todos esos profetas maravillosos, fieles. Isaías, quien probablemente fue acerrado a la mitad, como se hace referencia en Hebreos 11. Probablemente Jeremías que fue maldecido y aventado en un pozo resbaloso, y muchos otros, como usted sabe, que pagaron un precio serio por su representación de Dios. Usted recuerda cuando Jesús estaba condenando a la ciudad de Jerusalén, él dijo, “ustedes que apedrean a los profetas y asesinan a aquellos que son enviados”.  Y se acuerda usted cuando contó la parábola del hombre que era dueño de la viña, y él había dejado a alguien que estuviera a cargo de la viña. Eso estaba retratando a Dios como el dueño de la tierra, y la nación y los israelitas a cargo de ella. Y él envió a sus mensajeros, a ellos, y los mataron a todos. Eso de nuevo, fue una condenación de Israel por matar a los profetas. Y finalmente él dijo, “bueno, voy a enviar a mi hijo”. Recuerda usted, el dueño de la viña envió al hijo, y asesinaron al hijo. Jesús ciertamente es el profeta supremo. Él fue perseguido por causa de Su Padre, inclusive hasta la muerte. 

La persecución lo coloca a usted junto a una compañía bastante buena. Es un grupo de mucha clase. Qué privilegio, ¿no es cierto? Usar el uniforme y ser considerado un soldado como muchos otros. Después de esto, vamos a cerrar con esto, usted va a tener que confrontar, entonces más vale, considérelo un gozo hacerlo. La razón por la que tiene que confrontar está en el versículo 13, “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se desvaneciere, ¿con que será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y ser hoyada por los hombres”. Mire, si usted no es un agente que está salando al mundo, más vale que usted se salga de aquí, ¿verdad? Digo, si usted no es sal en la herida de pecado, ¿de qué bien sirve usted? 

Ustedes son la luz del mundo, el versículo 14 dice, más vale que brille, nadie enciende una luz y se pone debajo de algún tipo de canasta para esconderla, ¿Cuál es el punto? Usted lo coloca sobre el candelero. Es como una ciudad asentada sobre un monte. Si usted hubiera estado caminando en Palestina en ese día, no había muchas luces en la calle como tales, no había muchas grandes fuentes de luz artificial. Si usted estuviera en un valle y había una ciudad en un monte, de noche usted veía esas luces de candelero, y la luz salía por las aperturas. Esa es una ciudad en un monte, usted no la puede esconder, no puede colocar algo encima de ella. El cielo es tan oscuro ahí, usted ve la luz de manera tan clara. Ustedes son la luz, nadie la coloca bajo una canasta. La colocan sobre un candelero. “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres. Para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. 

¿No es ese un giro interesante al final ahí? Habrían algunos que verán la luz y van a darle la gloria a Dios. Hay algo de esperanza ahí, ¿no es cierto? realmente la hay. Hay algo de esperanza si ven el patrón de su vida, si oyen la verdad que usted proclama. Habrán algunos que glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Tenemos un mundo que alcanzar en medio de los cuales brillamos, Filipenses, como luces en la oscuridad, ¿verdad? Para muchos, no van a escuchar, lo van a resentir. Como Dios le dijo a Isaías, “van a tener oídos que no van a oír, van a tener ojos que no ven, van a tener un corazón que es duro, pero va a haber un remanente allá afuera, van a haber algunos que van a oír y creer”.  Esa es la razón por la que estoy tan comprometido con hacer servicios de bautismo, porque quiero que sepa que hay gente ahí afuera que va a oír, que va a ver su vida, y va a creer por la gracia de Dios. Y los vemos semana, tras semana, tras semana, aquí.  Podemos tener esa confianza. 

Seguro hay persecución, seguro hay enemistad, el reino de las tinieblas reacciona, de tal manera que se protege a sí mismo conforme usted invade con la verdad. Esa es la razón por la que la hostilidad viene, pero Dios convierte esa hostilidad terrenal, en gloria celestial. Y la usa, porque es el traer la verdad para convertir algunos corazones a la salvación. Entonces, vamos en este pasaje de bienaventuranzas, de ser un pecador quebrantado en bancarrota, llorando, manso, hambriento, a vivir una vida que afecta de manera tan dramática al mundo, que por un lado nos persiguen, y por otro lado hay algunos que creen nuestro mensaje y dan gloria a Dios. Digo, ese es el resumen de toda nuestra vida, ¿no es cierto? Y es a esto a lo que el Señor nos llama y es en esto en donde encontramos nuestra felicidad verdadera. 

Acompáñeme en oración. Padre, es un gozo inefable y lleno de gloria, compartir con este grupo de los redimidos. ¿Quiénes somos, y porque nosotros? Estamos abrumados porque tú nos has escogido para Tu reino, que Tu por el Espíritu Santo nos has convencido de pecado, y de justicia y de juicio. Y nos has quebrantado contra tu ley, que tu has causado que estemos tristes por nuestro pecado y que nos humillemos y clamemos por una justicia que no teníamos. Estamos sorprendidos porque nos has escogido para recibir tu misericordia, para ser purificados en nuestro corazón, y convertirnos en pacificadores. Y contarnos entre los profetas, y contarnos entre aquellos que, a lo largo de las épocas, han nombrado tu nombre y han proclamado tu verdad. 

¡Ah, somos tan privilegiados, tan honrados! por ser incluidos entre aquellos en el pasado, e inclusive en el futuro, como también el presente, que son perseguidos por causa de su justicia, perseguidos por causa de Tu nombre, perseguidos debido a Ti. ¡Qué privilegio estar con ellos! Padre, no podemos ni siquiera imaginar que nuestro nombre, siquiera perteneciera al onceavo capítulo de Hebreos con los héroes de la fe, pero por tu gracia estamos ahí. Somos los héroes de la fe de esta generación, nosotros los que somos fieles, los que somos ciudadanos del reino verdadera y de manera genuina, que vivimos y proclamamos la verdad a costa de lo que sea. Gracias por el privilegio de estar en el mismo grupo que ellos y corriendo la carrera que es puesta ante nosotros, con perseverancia. Despojándonos de todo peso del pecado que nos asedia, para que seamos fieles al que corrió la carrera perfecta, nuestro Señor Jesucristo. 

Padre, úsanos poderosamente, para ser esa sal, y esa luz a costa de lo que sea, sabiendo que mientras que habrá hostilidad, también habrá la oportunidad de traer a hombres y mujeres al lugar en donde te glorificarán, al creer la verdad. Úsanos grandemente para eso. Oramos en el nombre de nuestro Salvador. Y todos dijeron, Amén. Amén. 

 

 

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