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Bueno, ¿cuántos de ustedes siempre han querido ir al seminario? Están a punto de entrar en esta noche. Voy a desafiar un poco su mente conforme hablamos de este tema de la pregunta: ¿por quién murió Cristo?

Hemos estado estudiando durante las últimas semanas algunas doctrinas muy importantes. La doctrina de la perseverancia o la preservación de los santos, la doctrina de elección soberana en la salvación. Hemos estudiado la doctrina de la incapacidad total o absoluta. Esto es la depravación del pecador, lo cual hace que sea imposible que él responda al Evangelio. Y esta noche quiero hablarle acerca de lo que he decidido llamar, tratando de darle un nombre más preciso, la doctrina de la expiación eficaz. La doctrina de la expiación eficaz.

Ahora, usted necesita entender que estas doctrinas de las que estamos hablando se encuentran en el corazón y alma mismos de nuestra teología. Son las doctrinas mismas que fueron estudiadas en la Gran Reforma y rescatadas de la oscuridad del catolicismo romano.

Ahora, podría parecer obvio para la mayoría de los cristianos por quién murió Cristo. Pero es debido a que tendemos a tomar las cosas a un nivel más bien superficial y no pensar en ellas en profundidad y de esta manera, perdemos la esencia misma de algunas de estas verdades gloriosas y por ello, necesitamos escarbar con mayor profundidad. Y voy a intentar hacer eso en esta noche y obviamente, los aspectos preliminares tomaron mucho tiempo, y de manera apropiada; esos fueron testimonios maravillosos y un gran tiempo de cantar.

Entonces, estoy seguro que esto va a terminar cubriendo la próxima semana. Así que, por favor, voy a dejarlo un poco en el aire en esta noche y sé que muchos de ustedes van a venir a mí rápidamente con todas sus preguntas de cosas que no cubrí, pero si se esperan hasta el próximo domingo por la noche, vamos a llegar ahí.

Comencemos de una manera simple. Y espero que esto le sea claro. Y sabe una cosa, como le digo a los predicadores jóvenes, es muy fácil ser difícil de ser entendido. Eso es realmente fácil. Lo único que tiene que hacer es no saber de qué usted está hablando y tampoco nadie más lo sabrá. Y alguien podría decir ‘bueno eso fue demasiado profundo’. Pero pudo haber sido una ilusión que fue demasiado profundo, sólo que usted no lo entendió; y así también cómo el otro lo iba entender. Y es difícil ser claro. Para ser claro usted necesita realmente entender el tema y trabajar duro en expresarlo de una manera comprensible y en un formato comprensible. Y eso es lo que he tratado de hacer y espero que le sea claro.

Pero comencemos con algunas cosas simples. Si le hago la pregunta al cristiano promedio “¿por quién murió?” Cristo la respuesta racional sería por todo el mundo. Por todo el mundo. Cristo murió por el mundo entero, Él murió por todos los pecadores. Y la mayoría de las personas entonces, en la Iglesia, cree, y estoy seguro que muchas personas afuera de la iglesia verdadera, muchas personas asociadas con el cristianismo creen que en la cruz Jesús pagó la deuda del pecado de toda persona porque Él ama a toda persona y quiere que todo el mundo sea salvo.

Eso es realmente la posición evangélica común. Jesús murió por todo el mundo. Él pagó el precio por los pecados de todo el mundo y lo único que tenemos que hacer es decirles a los pecadores que los ama tanto que Él pagó el precio y quieren que sean salvos. Y lo único que tienen que hacer es responder.

Ahora, si eso es verdad, entonces en la cruz, Jesús alcanzó una salvación potencial, no una eficaz. Esto es: todos los pecados de todos los pecadores han sido expiados de manera potencial y no es eficaz, no es una realidad hasta que lo activan por su fe. Entonces, lo que necesitamos hacer es decirles a los pecadores que necesitan recoger o retomar la salvación que ya ha sido comprada para ellos. Debido a que Cristo murió por todo el mundo, por lo tanto, todo el mundo puede ser salvo. Sólo es cuestión de que ellos vengan a recibir esa salvación.

Entonces, nuestra responsabilidad consiste en convencer a la gente que venga y tome la salvación que se les ha provisto, convencerlos a que vengan y acepten el regalo.

Esto se encuentra a tal grado en la profundidad de la médula de la teología evangélica que el libro más popular en la Iglesia en la actualidad, La Iglesia con Propósito, en él, el autor dice, y cito: “yo puedo guiar a cualquier persona a Cristo si yo encuentro la llave del corazón de esa persona.” Fin de la cita. La suposición es que, si usted tan sólo puede descubrir la técnica de llegar a algún punto emocional, usted puede ganar a cualquiera sobre el planeta a Cristo, porque después de todo Él ha muerto por todos ellos. Ésa es la idea popular.

Y yo sé que muchos de ustedes están pensando ‘bueno, bueno, me parece que eso es lo que siempre he creído y eso es lo que se me ha enseñado’. Bueno, quizás lo estemos llevando a lugares en donde nunca usted antes ha ido y eso es bueno. Ésa es la idea popular. La implicación de eso sería ésta: el infierno está lleno de personas por quién Cristo murió. Lo voy a decir de otra manera: el infierno está lleno de personas cuyos pecados fueron pagados de manera total en la cruz. Es un poco más molesto cuando usted lo dice así, ¿no es cierto?

Otra manera de decirlo sería que el lago de fuego, que arde por los siglos de los siglos con fuego y azufre está lleno con personas eternamente condenadas cuyos pecados fueron expiados de manera completa por Cristo en la cruz. La ira de Dios fue satisfecha por la expiación de Cristo a favor de aquellas personas que van a quedarse en el infierno para siempre.

Ahora, por cierto, el infierno también será poblado por las almas de aquellos por quienes Cristo murió. Entonces, Cristo hizo exactamente lo mismo por los que ocupan el infierno como lo hizo por los que ocupan el cielo. Eso hace que la pregunta sea aún más molesta. La única diferencia es que la gente en el cielo aceptó el regalo. La gente en el infierno lo rechazó. Eso es en esencia la postura tradicional evangélica.

Pero simplemente se oye extraño cuando usted comienza a evaluarla a fondo, ¿no es cierto? ¿Que Jesús murió y pagó en su totalidad la paga de los pecados de los condenados y murió y pagó en su totalidad la paga de los pecados de los glorificados? ¿Que Jesús hizo lo mismo por los que ocupan el infierno como lo hizo por los que ocupan el cielo? ¿Y la única diferencia depende de la decisión del pecador? Eso quiere decir que la muerte de Jesucristo, entonces, no es una expiación eficaz. Esto es real. Únicamente es una expiación potencial. Él realmente no compró la expiación por ninguna persona en particular. Él únicamente quitó algún tipo de barrera para que hiciera posible que los pecadores escogieran ser salvos.

Entonces, el mensaje es - el mensaje evangélico tipo es para los pecadores - Dios te ama tanto que envió a Su Hijo, quien pagó de manera completa el castigo por tus pecados y ¿no quieres responder a ese amor y no decepcionar a Dios y aceptar el regalo? ¿Y dejarlo que te salve debido a que Él ya pagó en totalidad el precio completo por tus pecados? La decisión final depende del pecador. Y eso en cierta manera conlleva la noción de que Dios te ama tanto, tú eres tan especial que dio a Su Hijo y Él pagó en su totalidad la paga por tus pecados. Y eso, supuestamente debe conmoverte emocionalmente para amarlo correspondiéndole y aceptar Su regalo.

Entonces, usted en cierta manera trabaja en el pecador y en cierta manera, manipula al pecador en esa dirección, tratando de encontrar un punto psicológico, un punto de necesidad percibida, toca la música del órgano correcta, canta el himno correcto de ambientación, usted sabe, usted le coloca la suficiente grasa al asunto para que se mueva en la dirección de tomar la decisión.

Ahora, aquí tenemos un problema. Tenemos un gran problema. En nuestro último estudio vimos que ningún pecador puede por sí mismo tomar esa decisión, ¿verdad? Esta es la doctrina de la incapacidad absoluta. No puede. No puede tomar esa decisión. Todas las personas, todos son pecadores y todos los pecadores están muertos en sus delitos y pecados. Todos están separados de la vida de Dios, todos hacen únicamente maldad continuamente. Nadie tiene ni el deseo ni la capacidad de entender, de arrepentirse y de creer. Todos tienen mentes entenebrecidas, cegados por el pecado y Satanás. Todos tienen corazones que están llenos de maldad. Todo son impíos, desesperadamente impíos. Todos desean únicamente la voluntad de su padre quien es Satanás. Todos ellos son incapaces de buscar a Dios. Todos están atrapados en una incapacidad absoluta y una falta de disposición.

Entonces ¿cómo puede un pecador tomar la decisión? No me importa qué necesidad percibida usted puede encontrar. No me importa lo que usted pueda pensar que hay, entre comillas, en su corazón que lo va a llevar a usted a guiar a alguien a Cristo. No me importa cuántas estrofas de invitación usted cante o cuánta música de órgano o música ambiental toque para tratar de inducir algún tipo de respuesta. El pecador por sí mismo no puede entender, no puede arrepentirse y no puede creer.

¿Se acuerda lo que vimos en Juan 1? Mas a todos los que le recibieron, les dio el derecho de ser hechos hijos de Dios. Pero no por voluntad de hombre ni de voluntad de carne, Efesios 2:8-9, por gracia sois salvos y esto por medio de la fe y esto no de vosotros. Es mediante Él que usted está en Cristo, 1 Corintios 1:30. La salvación es de Dios, vimos eso. Él tiene que dar vida a los muertos. Él tiene que dar vista a los ciegos. Él tiene que dar oído a los sordos. Él tiene que dar entendimiento al ignorante. Él tiene que dar arrepentimiento a los que aman al pecado. Él tiene que dar fe a los que no pueden creer. Él tiene que mover al corazón para buscarlo, de otra manera no lo buscaríamos. De tal manera que todos los elementos que hacen que el pecador venga Cristo son ordenados por Dios e inducidos por Dios.

Y como hemos aprendido, la doctrina de incapacidad absoluta significa que la gente solo será salva si Dios lo salva. Y, por lo tanto, la salvación está basada en el decreto de Dios. La doctrina soberana de elección. Nadie podría ser salvo a menos de que Dios lo salvara. Y Dios salva a aquellos a quien Él escoge salvar. Usted no puede esperar que el pecador por sí mismo, sin importar qué tan motivado sea emocional o psicológicamente, no importa cuánto sea amenazado, no importa lo que usted le diga, por sí mismo usted no puede esperar que él decida por Cristo. Aquellos que vienen a Cristo son aquellos a quienes el Padre atrae. Y el Padre le da al Hijo a esas personas porque Él ha escogido hacerlo.

Ahora, con eso en mente, mirando atrás esa doctrina, la doctrina de la elección, la doctrina de incapacidad absoluta, podemos estar de nuevo la pregunta: ¿Por quién murió Cristo? ¿Acaso Él murió una muerte que es una salvación potencial para todo el mundo y, por lo tanto, en su mayoría fue inútil? ¿O acaso Él murió una muerte que es una expiación real, eficaz, no una potencial? Por aquellos que creerían porque Dios los llama y Dios les concede arrepentimiento y fe, porque Dios, en la eternidad pasada, los escogió.

Bueno, la única respuesta a la pregunta que tiene sentido es que Jesucristo murió y pagó en su totalidad la paga por el pecado de todos los que creerían en Él. De tal manera que Su expiación es una expiación real, eficaz y no una potencial que puede ser rechazada. Si Jesús, de hecho, pagó en su totalidad la paga por sus pecados, usted no va a ir al infierno. Eso sería una contradicción.

Ahora, alguien dirá: ‘bueno, espera un momento. Eso se oye como expiación limitada.’ Usted usa la frase ‘expiación limitada’ y las antenas de la gente salen. Porque estamos acostumbrados a ese tipo de idea evangelista que Jesús pagó los pecados en su totalidad, pagó el precio por los pecados en su totalidad de todo el mundo. Pero ese es el problema con tantos problemas obvios. Pero es lo que la Iglesia evangélica cree. Y ésa es la razón por la que utiliza la manipulación para mover a las personas de manera sentimental y de acuerdo a las necesidades sentidas y por cualquier otro medio que pueden inventar, creyendo que la paga está pagada en su totalidad por todo el mundo, de tal manera que la mayoría de las personas por las que Jesús murió está en el infierno. Entonces, ¿qué tipo de expiación proveyó para ellos?

Y entonces, usted dice, debes creer en la expiación ilimitada. Claro. Usted también. Usted dice: ‘yo creo en una expiación ilimitada’. Bueno, entonces usted debe ser un universalista. Un universalista cree que todo el mundo va al cielo. No existe el infierno. Todo el mundo va a ir al cielo. Y eso es consistente. Si usted cree que Jesús pagó en su totalidad la paga por los pecados de toda la gente, entonces tiene que ser un universalista. Pero sabemos que no es así. Sabemos que la expiación es limitada. Sabemos que no todo el mundo va al cielo. Para ser un universalista, usted tiene que ignorar las Escrituras. Entonces, permítame tan sólo darle varios puntos. Y vamos a ver qué tan lejos llegamos.

Número uno, la expiación ilimitada. Y por expiación quiero decir el sacrificio de Cristo mediante el cual Él pagó el castigo por el pecado. La expiación es limitada. Ahora, veamos esto simplemente en algunos pasajes obvios. Mateo 10. Mateo, capítulo 10. Y no voy a esperarlo, así que quizás sería útil que los escribiera. Mateo 10:28. Tenemos que movernos. Versículo 28. Ciñan sus lomos, aquí vamos. Mateo 10:28: “no temáis. No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a Aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” Eso también es citado en Lucas 12, como hemos estado aprendiendo. Hay un infierno y Dios va a enviar a personas ahí. Eso me dice que la expiación es limitada. Hay un infierno y Dios va a enviar a personas ahí.

En Marcos, capítulo 9, y esto simplemente son muestras que nos dicen que la expiación ciertamente es limitada. En Marcos 9:43: “si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala; porque te es mejor entrar a la vida sin una mano que teniendo tus dos manos, entrar al infierno eterno.” Algunos textos dicen “donde el gusano no muere y la flama nunca se apaga.” De nuevo, otra referencia al infierno.

El versículo 48 repite nuevamente al versículo 47 y 48. “Si tu ojo te es ocasión de caer, échalo de ti. Más vale que entres al Reino de Dios con un ojo que teniendo dos ojos seas echado al infierno donde el gusano no muere y la llama no se apaga.”

Y usted llega, como señalé al Evangelio de Lucas, capítulo 12, va a la misma afirmación que vimos en Mateo 10:28. Pero vaya al Evangelio de Juan y simplemente quiero llevarlo brevemente a este Evangelio para que vea unos cuantos vistazos de la realidad obvia de que la expiación es limitada. Es limitada. Capítulo 8, lo presenta de manera muy clara en el 8:12: “Yo soy la luz del mundo,” Jesús dijo, “el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” Aquí hay una condición. Tiene que seguir a Cristo. Está limitado entonces a aquellos que siguen a Cristo.

Usted encuentra en el versículo 24 una afirmación parecida: “por tanto os digo que en vuestros pecados moriréis porque a menos de que creáis de que Yo soy Él, en vuestros pecados moriréis.” Hay un infierno y la gente de va ahí, de hecho, Mateo 7 dice que muchos van ahí. Y la única manera de evitar el ir ahí, la única manera de evitar el morir en sus pecados, esto es morir sin un sacrificio por sus pecados, la única manera en la que puede evitar eso es creer en el Señor Jesucristo.

¿Cómo puede Jesús decir “en vuestros pecados moriréis” si sus pecados han sido pagados? No habían sido pagados si murieran sin creer en Él. Y hay otras partes de Juan. Si usted regresa al capítulo 3: “Dios no envió a Su Hijo,” versículo 17, “a juzgar al mundo sino para que el mundo fuera salvo mediante Él. El que cree en Él no es juzgado, pero el que no cree, ya ha sido juzgado porque Él no ha creído en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.”

Hay un infierno y la gente va ahí, los que no creen en Jesucristo. Y después hay tantos otros lugares en donde usted puede ver este mismo énfasis. No quiero cargarlo con una lista interminable de estos pasajes. Pero quizás un par de pasajes más, quizás en que pensar.

Mateo 22:13: “el rey les dijo a los siervos ‘atadle de las manos y los pies y echadle a las tinieblas de afuera.’ Allí será el lloro y crujir de los dientes.” Una descripción aún mayor del castigo horrendo y el juicio. Capítulo 25, versículo 30: “echad al siervo indigno a las tinieblas de afuera, el lugar donde será el lloro y crujir de dientes.”

Y después, en una carta Paulina, 2 Tesalonicenses capítulo 1, habla acerca de la venida del Señor Jesús del cielo. Segunda de Tesalonicenses 1:7: “con los ángeles de Su poder, en llama de fuego para dar retribución a aquellos que no conocen a Dios, que no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús. Y estos pagarán la paga de destrucción eterna. Excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de Su poder.”

Entonces, la Biblia promete que hay un infierno, la única manera que hay para evitarlo es no morir en sus pecados. Y para no morir en sus pecados, usted necesita creer en el Señor Jesucristo. Y si usted no cree, usted pagará la paga de destrucción eterna. Esto prueba que la expiación es limitada. No se aplica de manera universal. Dios no quiso salvar a todo el mundo. Él es Dios. Él pudo haber querido salvar a todo el mundo. Él pudo haber salvado a todo el mundo si hubiera sido su intención. La expiación es limitada.

Ahora, todos tenemos que aceptar eso o ser universalistas. Sabemos que no toda persona va al cielo. De hecho, es un pequeño rebaño, una pequeña manada, son los pocos. Que si fuéramos a aferrarnos a este tipo de idea evangélica, significa que la mayoría de las personas por quienes Cristo murió y pagó en su totalidad en la paga por sus pecados van al infierno. Y eso es simplemente algo muy difícil de creer.

Entonces, creemos en una expiación limitada. Está limitada para aquellos que creen. ¿Cómo es limitada? Ése es el segundo punto. Número uno: ¿es la expiación limitada? Respuesta: sí. Número dos: ¿cómo es limitada? Bueno, en primer lugar, es limitada porque no todo el mundo es salvo. Sólo aquellos que se arrepienten y creen. Así es limitada. Sólo aquellos que creen en Cristo y lo confiesan como Señor son salvos. Sólo los pecados de ellos han sido expiados. Es limitado a aquellos que creen. Así es limitado. ¿Muy bien? Es muy importante que usted entienda eso. Vamos a regresar a eso.

Ahora, aquí viene la pregunta clave. ¿Por quién es limitada? ¿Por quién es limitada? Sabemos que es limitada. Sabemos cómo es limitada. Es limitada a aquellos que creen. Sólo es aplicable a aquellos que creen. Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Ahora, ¿por quién es limitada? Y la manera popular de pensar diría esto: La expiación de Jesús es limitada pero los pecadores limitan su aplicación. Y regresamos a lo que dijimos antes: es una expiación potencial, la realidad de la cual está limitada por el pecador.

Ahora, entonces tenemos que creer entonces que Dios ha provisto un sacrificio por los pecados en Su Hijo que, en y por sí mismo no es suficiente. En y por sí mismo no es real. En y por sí mismo no es eficaz porque el pecador puede neutralizarlo. No me molesta creer que Dios puede limitar la expiación. Dios limita la expiación. Pero escúcheme con atención: Él limita la expiación en cuanto a su extensión. Usted tiene que creer eso porque no escogió a todo el mundo y no todo el mundo va a ir al cielo. Y eso está en la mente divina y ése es el decreto de Dios y ése es el propósito de Dios. Y usted tiene que entender eso.

Yo no tengo ningún problema en decir que la expiación es limitada. No tengo ningún problema en absoluto en decir cómo es limitada. Está limitada a aquellos que creen. Y no tengo problema en decir que aquellos que creen son aquellos a quienes Dios concede fe. Y, por lo tanto, la expiación es limitada porque Dios la limitó. Estoy mucho más cómodo con eso que decir que los pecadores pueden limitar la expiación que Cristo ha provisto o que la expiación que Cristo ha provisto es desperdiciada en la mayoría de las personas.

Si usted dice que Dios proveyó una expiación que sólo es potencial, que sólo quita las barreras para que el pecador puede hacer salvo, si él escoge serlo, ¿sabe usted lo que ha hecho? Usted ha dicho que Dios no sólo limitó la expiación en cuanto a su extensión, y usted tiene que creer eso, sino que Él la limitó en cuanto a su efecto. ¿Muy bien?

En otras palabras, si usted cree en una expiación ilimitada y usted cree que es una de esas personas magnánimas que creen que Jesús murió por todo el mundo, entonces, al decir ‘la expiación es ilimitada en cuanto a su extensión’, usted acaba también de decir que es limitada en cuanto a su efecto. Cubre a todo el mundo, pero no de manera potente. Cubre a todo el mundo, pero no poderosamente.

Hace un momento ustedes cantaron un himno: “Jesús lo pagó todo.” ¿Usted cree eso? Bueno, potencialmente. ¿Lo pagó de manera potencial o real? ¿Él de hecho llevó en Su cuerpo sus pecados en la cruz o sólo potencialmente, si usted decide que Él lo hizo?

Si usted va a decir que la extensión de la expiación es ilimitada, entonces el efecto de la expiación es limitado. Si usted va decir que la extensión de la expiación es limitada, entonces usted va a decir que el efecto de la expiación es ilimitado. Para aquellos en quienes se extiende, no tiene límites.

Entonces, cuando usted dice ¿crees en una expiación limitada o una expiación ilimitada? Yo creo en una expiación limitada en cuanto a su extensión. Está limitada a aquellos que creen, a aquellos que son llamados, aquellos que son elegidos. Pero yo creo que es ilimitada en cuanto a su efecto. Para aquellos a quienes es concedido, es una expiación completa. Jesús sí lo pagó todo.

Entonces, como puede ver, estas personas que quieren decir ‘bueno, tu sabes, creemos que la expiación es ilimitada.’ Usted dice: ‘bueno, bueno, espera un momento. ¿Quieres decir que Jesús murió por todo el mundo en el mundo entero?’ ‘Sí.’ ‘Bueno, podrías pensar que es ilimitada en cuanto a su extensión, pero acabas de confesar que está limitada en cuanto a su efecto real porque la gente va a ir al infierno aún que Él murió por ellas.’ ¿Qué tipo de expiación es esa?

Pero inclusive la gente que dice ‘creemos que es ilimitada,’ no cree en eso. Ellos no quieren decir eso. Ellos saben que Dios lo limitó a aquellos que creen y creen que los pecadores la limitan al tomar decisiones equivocadas. Y después, dicen que hay algunos límites en la expiación misma, de tal manera que realmente no lleva a cabo la obra de expiación, simplemente hace posible que el pecador lo active.

¿Y sabe una cosa? Usted ve la Biblia y es bastante claro. El escritor del himno lo dijo de manera correcta. Y ese himno es un himno bastante simple. Y no sé lo que había en su mente cuando él lo escribió, pero cuando escribió: “Jesús lo pagó todo,” eso es lo que quiso decir. Lo que Él hizo en la cruz no fue una expiación parcial. Lo que Él hizo no fue una expiación potencial. No fue algún tipo de expiación virtual. Fue una expiación real, eficaz. Fue limitada en su extensión para aquellos que creerían, que son los llamados y los elegidos. Pero fue ilimitada en su efecto. Para ellos, fue una expiación completa y total. No hay algo así como una expiación llevada a cabo por Jesucristo en la cruz que sea menos que una expiación verdadera y real. No hay algo tal como algún tipo de expiación potencial, algún tipo de expiación a medias. No hay algo tal como Jesús pagando en su totalidad sus pecados y después, usted pagando en su totalidad sus pecados para siempre en el infierno. Eso minimiza la obra de Cristo, eso se burla de la obra de Cristo.

¿Qué está diciendo usted? ¿Está usted diciendo que Jesús únicamente de manera parcial activó esto y después depende del pecador activarlo de manera total? Si Cristo pagó por los pecados de todo el mundo y todo el mundo no se va al cielo, entonces, lo que Él pagó no fue el precio completo. Entonces, tenemos que cambiar nuestro himno y decir: “Jesús pagó la mitad, el resto depende de usted.” Esa sería una buena línea. Jesús pagó la primera mitad. El resto depende de usted.

Simplemente no pudo llegar a creer que el infierno está lleno de millones de personas cuyos pecados fueron pagados en su totalidad por Cristo en la cruz. No puedo ver al Padre castigando de manera plena al Hijo en la cruz por los pecados de personas que entonces serían castigadas por esos pecados para siempre en el infierno. ¿Cuál es el punto? Lo que Cristo hizo en la cruz fue una expiación verdadera, completa y total por los pecados de todos los que creerían y debido a que nadie puede creer a menos de que Dios les conceda fe, son los pecados de aquellos a quienes el Padre ha escogido llamar a sí mismo.

Usted escucha a personas decir: ‘bueno, ¿sabes una cosa?, cuando dices que la expiación es limitada, la gente no se siente muy especial.’ Bueno, le voy a decir una cosa, yo no me siento muy especial si usted me dice: ‘Cristo murió por ti, Él te ama así como Él murió por los millones que están en el infierno.’ Eso no me hace sentir muy especial. Esa es una manera difícil de evangelizar. Cristo murió en la cruz por tus pecados y también por los de toda la gente en el infierno. Eso no es especial. Eso es cualquier cosa menos especial.

¿Me quieres decir que Él pagó por mis pecados y yo estoy pagando por ellos para siempre? Y después, les digo una cosa, sea cual sea el pago que fue, fue raro. Como puede ver, no es bíblico limitar la expiación en su poder. No es bíblico limitar la expiación en su eficacia. No es bíblico limitar la expiación en su logro. Si Él pagó la paga por sus pecados en su totalidad, usted recibirá esa salvación.

La expiación de Cristo en la cruz tiene que estar en armonía perfecta con el decreto eterno. No es bíblico limitar la expiación al hacerla potencial y no real. No es bíblico limitar la expiación por la voluntad del pecador que no está dispuesto y es incapaz. La expiación es limitada por Dios a los elegidos, pero es ilimitada en cuanto a su efecto. Para ellos, es una expiación completa y total.

Ahora, el resumen de esto se reduce a lo siguiente: ¿es la muerte de Cristo una obra que potencialmente salva a pecadores dispuestos o es una obra que de hecho provee salvación para pecadores no dispuestos quienes por la gracia soberana de Dios serán hechos dispuestos? La única respuesta posible es que Dios proveyó un sacrificio en Su Hijo, un pago verdadero en su totalidad por los pecados de todos los que creerían en Él y todos los que creerán en Él creerán porque el Padre los atraerá y Él les concederá arrepentimiento y fe y regeneración. La muerte de Jesús, entonces, debe ser entendida como una satisfacción completa de la justicia Santa de Dios a favor de todos aquellos a quienes Dios salvará.

Yo no invente esto. Esta doctrina se remonta, se remonta hasta la reforma, hasta John Owen e inclusive hasta Charles Spurgeon. Escuchen lo que Spurgeon dijo: “con frecuencia se nos dice que limitamos la expiación de Cristo porque decimos que Cristo no ha hecho una satisfacción por todos en los hombres o de lo contrario todos los hombres serían salvos. Ahora, nuestra respuesta a esto es que, por otro lado, nuestro adversario está limitado. Nosotros no. Los armíñanos dicen: “Cristo murió por todos los hombres.” Pregúntenles lo que quieren decir con eso. ¿Acaso Cristo murió para asegurar la salvación de todos los hombres? Ellos dicen que no, ciertamente no.

O les hacemos la siguiente pregunta: ¿acaso Cristo murió como para asegurar la salvación de cualquier persona en particular? Ellos dicen ‘no’. Se ven obligados a decir eso sí son coherentes. Ellos dicen: “no. Cristo ha muerto para que cualquier persona sea salva si…” Y ellos continúan con ciertas condiciones para la salvación.

“Ahora, ¿quién es el que limita la salvación de Cristo? ¿Por qué usted? ¿Usted dice que Cristo no murió como para asegurar de manera infalible la salvación de nadie? ¿Perdón? Cuando usted dice que limitamos la muerte de Cristo, decimos no, Señor. Usted es el que lo hace. Nosotros decimos que Cristo murió de tal manera que Él aseguró de manera infalible la salvación de una multitud que ningún hombre puede contar para que, a través de la muerte de Cristo, no sólo puedan ser salvos, sino que serán salvos y no puede existir el riesgo por ninguna posibilidad de ser nada más que salvos. Usted es bienvenido a su expiación, dijo Spurgeon. Usted se puede quedar con eso. Nunca renunciaremos al nuestro por causa del mismo.” Fin de la cita.

La expiación es una expiación real, no una potencial. Es una expiación real, no simplemente una barrera quitada. Y es a favor de todos los que creerían. Y debido a que el pecador no puede ni quiere creer fuera de la intervención divina y la regeneración divina, entonces se reduce al poder de Dios en base al decreto de Dios.

Ahora, ¿están conmigo? Aquí he enlistado unos cincuenta pasajes de las Escrituras. Cincuenta. Y esto es realmente la parte rica de esto. Simplemente tengo que prepararlo en esta noche y voy a dejarlo ahí. Porque si me meto en esto, me temo que estaremos aquí hasta que venga el rapto de la Iglesia. Entonces, usted necesita entender el tema y cómo pensar de una manera razonable, lógica y completa.

Y el próximo domingo por la noche, quiero llevarlo a lo largo de las profundidades de lo que las Escrituras tienen que decir para apoyar esta perspectiva maravillosa de una expiación que Dios por Su propia soberanía ha limitado a aquellos que creen, pero es una expiación que en sí misma es ilimitada a todos aquellos por quienes es provista. La salvación será dada en su totalidad.

Ahora, quiero añadir rápidamente a lo que acabo de decir. La gente dice: ‘bueno, ¿cómo sabes si Cristo murió por ti?’ La respuesta es: ‘que todo aquel que quiera venir venga y si usted viene y cree en el Evangelio del Señor Jesucristo, entonces la muerte de Cristo fue por usted.’ Y no se espere, venga a Cristo.

¿Sabe una cosa?, había un predicador en Londres cuando estuve ahí en una conferencia que me jaló a un lado y me dijo: ‘¿usted de hecho anima a la gente a venir a Cristo?’ Y yo dije ‘sí’. Y él dijo: ‘me resulta tan difícil. Yo estoy tan restringido mi Espíritu.’ Ahí está donde su teología está conectada en el lugar equivocado. Mire, no sabemos quién es fuera de aquellos que ya han venido. No sabemos quién está ahí afuera para completar aquellos por quienes Cristo pagó una expiación completa. Entonces, le rogamos a los pecadores.

Y yo le dije a él: “Pablo dijo: “os rogamos en Cristo.” Pablo dijo: “me gustaría ser anatema por mi propio pueblo Israel para que pudieran llegar a conocer al Salvador, el Mesías. Le rogamos a los pecadores. Llevamos al Evangelio los fines de la tierra y dejamos las cosas secretas al Señor, pero seguimos la responsabilidad de llamar a los pecadores a la fe, sabemos que para aquellos que venga se les ha provisto una expiación completa.” Y estamos aquí para hablarle acerca de eso en nuestro cuarto de oración.

Padre, gracias por un gran día y la gloria de nuestra fe y nuestra salvación volviéndose más y más clara para nosotros en esas cosas que hemos aprendido hoy. Y bendecimos Tu Nombre y Te agradecemos. Amén.

 

 

 

 

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