Grace to You Resources
Grace to You - Resource

Bueno, fue hace algunos meses, cuando estábamos en el Evangelio de Marcos a principios del verano, que cubrimos el final del capítulo 2 y el principio del capítulo 3, en el que Jesús violó el día de reposo, según las normas de los judíos; y cuando lo confrontaron, dijo dos cosas. Él dijo: “El hombre no fue hecho para el día de reposo, sino que el día de reposo fue hecho para el hombre”, lo que significaba que el día de reposo no debía ser una carga a la que los hombres tenían que conformarse, sino que el día de reposo debía ser un deleite que los hombres podían disfrutar. Los judíos lo habían convertido en una carga casi insoportable.

La segunda cosa que dijo, que fue aún más impactante, fue: “El Hijo del Hombre es Señor del día de reposo”, y así declaró su soberanía sobre el día de reposo. ¿Cómo debemos entender el lugar que tiene el día de reposo -si lo tiene- en la vida del pueblo de Dios? Abra su Biblia por un momento en el capítulo 20 de Éxodo. Este es el Decálogo, los Diez Mandamientos. Y cerca de la mitad de los Diez Mandamientos está el cuarto mandamiento. Comenzamos a leer sobre él, en el versículo 8.

“Acuérdate del día de reposo, para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero”, o extraño, “que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por lo tanto, Jehová bendijo el día del día de reposo y lo santificó”.

No hay duda de que los otros nueve mandamientos son permanentes y obligatorios. No debemos tener otros dioses. Nunca debemos hacer un ídolo. Debemos adorar solo al Dios vivo y verdadero. Nunca debemos tomar el nombre del Señor en vano. No debemos deshonrar a nuestro padre o nuestra madre, sino más bien honrarlos. No debemos asesinar, cometer adulterio, robar, mentir o codiciar. Todos esos son mandatos morales, mandamientos morales, con la excepción de los versículos 8 a 11, el cuarto mandamiento, con respecto al día de reposo.

Y la pregunta que se plantea con frecuencia es simple: Si todos los demás mandatos son permanentes, ¿no es éste también permanente? Hay personas que creen que lo es, y podríamos llamarlos “sabatarios estrictos”. Generalmente, se dividen en dos categorías. Una sería Adventistas del Séptimo Día; creo que los conocemos, creo que es legítimo considerar el Adventismo del Séptimo Día como una secta porque creen que los escritos de Elena G. White están inspirados por Dios y pueden colocarse junto a la Biblia.

Pero ellos se identifican a sí mismos como fieles al cuarto mandato. También hay Bautistas del Séptimo Día, un grupo más pequeño, que también interpreta el mandamiento como permanentemente obligatorio. No tan estrictos, usted también podría identificar lo que podría llamar “cristianos sabatarios”. Ellos han decidido que, como cristianos, debemos guardar el día de reposo, pero ya no es el séptimo día, es el primer día. Entonces, cambian el mandato en Éxodo, del sábado al domingo.

Ésta es una postura clásica entre los teólogos reformados. Ésta fue la postura de muchos, si no de la mayoría de los puritanos. De hecho, si regresa usted a la confesión bautista de 1689, encontrará un artículo cristiano sabatario en esa confesión; que los cristianos deben tratar el domingo como un día de reposo nuevo, y deben seguir, en general, las prescripciones y limitaciones que fueron establecidas en el día de reposo antiguo. Y la pregunta que tenemos ante nosotros esta noche es, ¿están en lo correcto?

¿Es correcto que debamos guardar el día de reposo, el antiguo día de reposo, quizás el domingo, como una especie de día de reposo nuevo de reemplazo, como un día santo, apartado de todos los demás días? Bueno, para responder a eso, necesitamos volver a Génesis, capítulo 2, así que hagamos eso; Génesis, capítulo 2. El capítulo abre con la indicación de que la creación ha terminado. Y leemos estas palabras: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos”, todo lo que los ocupa.

“Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. Observará en el versículo 3 la palabra “santificó”. Esa palabra es esencialmente la palabra “santo”, y ésta es la primera vez que se usa santo en la Biblia. La raíz significa separar, o quizás mejor, convertir eso en un concepto vertical, elevar; es una separación que eleva o exalta.

Así que aquí, por primera vez, nos encontramos con la idea de que algo se separa al ser elevado; es decir, Dios designa este séptimo día como un día exaltado, un día elevado por encima de todos los demás días. Y Dios lo santifica y lo declara así por tres razones. Las tres razones están básicamente relacionadas con los tres verbos que componen el texto. En primer lugar, es un día que es único porque “los cielos y la tierra, y todas sus huestes fueron completadas”.

Ése es el primer verbo: toda la obra de la creación fue terminada. Esta obra de creación fue hecha en seis días esencialmente de veinticuatro horas por Dios, y desde ese cierre del sexto día, nunca ha habido más creación, con la excepción de esos milagros divinos de los que hemos leído ocasionalmente en el Antiguo Testamento, y la oleada de milagros a través de la persona del Señor Jesucristo, en la que Él crea plenitud y bienestar en medio de Su creación ahora caída.

Aparte de eso, la creación cesó el sexto día. No siguió durante miles de años, no siguió durante millones o miles de millones de años; después de seis días se terminó, se completó. Entonces, éste es un día especial porque indica que la creación entera de Dios está terminada. En segundo lugar, está el verbo reposó. Cuando dice en el versículo 2 que “acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo, y reposó”, y luego en el versículo 3 nuevamente, “reposó de toda la obra que había hecho en la creación”.

Éste es un día único, porque al completarse la creación, Dios se detiene y reposa. No implica cansancio: “El Señor no se fatiga con cansancio”, Isaías 40:28. El salmista dice que no se adormecerá, ni dormirá. Él reposó solo en el sentido de que dejó de trabajar, no en el sentido de que tuviera que reponer Su energía. Pero lo que nos dice cuando reposó es realmente que estaba satisfecho, y eso lo lleva de regreso al versículo 31 del capítulo 1: “Vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”.

Un trabajo perfecto, y fue el reposo de satisfacción total. Y, por cierto, no habría más creación, y por un tiempo corto, no habría más trabajo para Dios. Dios no volvió a trabajar hasta el tercer capítulo de Génesis, no mucho, cuando Adán y Eva cayeron y Dios tuvo que irse a trabajar. ¿Y qué fue lo primero que hizo Dios? Capítulo 3, versículo 21: “Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”, y después, Él los sacó del huerto.

Dios no hizo ninguna obra entre el fin de la creación y la caída del hombre, y con la caída del hombre, la obra de Dios comenzó de nuevo. Dios tuvo que preservar, como dice Hebreos 1, tuvo que sostener con Su poder Su creación porque ahora estaba sujeta a descomposición. Y así, se puso a trabajar para preservar el universo que Él ha hecho, la creación que Él hizo, y también se puso a trabajar para cumplir con todos los aspectos necesarios en la redención de esa creación.

Ahora, usted no escucha en esos tres versículos nada acerca de la gente reposando; no hay nada aquí sobre el hombre reposando, nada aquí sobre el Adán reposando. Debido a que no tenía pecado y era un hombre perfecto en todos los sentidos, no se agotaron sus energías cuando estaba haciendo lo que requería el simple cuidado del jardín. No hay necesidad de tener un día de descanso para el hombre; ¿de qué descansaría? Está viviendo en un paraíso, sin trabajo, sin sudor, sin energía gastada y perdida.

No hay ninguna ley del día de reposo dada aquí para Adán, ninguna en absoluto. No se dice nada acerca de que este día sea un día de adoración. No dice nada sobre eso. No prescribe nada para nadie. Está completamente aislado para Dios. Completó Su creación; satisfecho con ella, cesó, lo que constituye reposo, y el tercer verbo, en el versículo 3, “bendijo al día séptimo”. Él diseñó que ese día séptimo fuera un monumento especial a Su creación y su perfección original.

Es tan importante que usted entienda esto. Éste es un día que debe ser elevado por encima de todos los demás días como una conmemoración para recordar la gloria de la perfección de Dios en la creación. Cada séptimo día de aquí en adelante sería un recordatorio de que Dios en seis días creó el universo a la perfección. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué operamos calendarios en todo el mundo en sietes? Parece un número raro, ¿no es cierto? Ciertamente, no hay razón racional para pensar en siete y luego designar semanas, y meses y años para estar en grupos de sietes.

En realidad, es una forma un tanto incómoda de hacer las cosas; podría ser más sencillo hacerlas en decenas. Y, sin embargo, es universalmente adoptada en todo el mundo y es única, y está diseñada para ser única, porque cada séptimo día es un recordatorio del poder y la gloria de Dios expresados en la magnificencia de la creación de seis días. Rechazar a Dios como Creador, rechazar a Dios como Creador en seis días, es no bendecir el séptimo día. Decir que de alguna manera Dios usó miles de años, millones de años, miles de millones de años, es des-santificar el séptimo día.

Hay una razón por la que vivimos en unidades de siete días, y el hombre siempre ha vivido así, y es porque cada séptimo día nos provee un recordatorio de que Dios es el creador, que creó en seis días el universo entero. En Apocalipsis, capítulo 14, está el testimonio del Evangelio, bueno, no se lo leeré, los ángeles volando por el cielo, y el testimonio del Evangelio es reconocer a Dios como el creador. Son las buenas noticias eternas de que Dios es el creador.

Cada séptimo día que pasa debe ser un testimonio del Creador, cada sábado. Estados Unidos, el mundo occidental con sus influencias cristianas, trabajó para lograr una semana laboral de cinco días. Parte de eso fue el sentido básico de que el sábado era un día para disfrutar de la creación. El sábado es un testigo perpetuo de Dios como creador. El domingo, por otro lado, es un testimonio perpetuo de Dios como redentor; hablaremos más sobre eso la próxima vez.

Entonces, cuando usted regresa al capítulo 2 de Génesis, no se menciona que el día de reposo es una ley, no se menciona que el día de reposo sea un día de adoración. La próxima vez que usted incluso llega a encontrarse con la palabra es en Éxodo 16. Cientos de años han pasado, los patriarcas han ido y venido, ninguno de ellos adoraba, hasta donde sabemos, en el día de reposo. Eso no fue designado para ellos. No fue prescrito para ellos. No fue un mandato para ellos, no fue para Abraham, Isaac, Jacob, José y el resto del pueblo de Dios. La primera vez que el día de reposo es mencionado de alguna manera significativa es en el capítulo 16 de Éxodo, cuando Dios alimenta al pueblo con maná del cielo mientras daban vueltas en el desierto.

Y el maná viene cada día, excepto por el día de reposo, y el día antes recogen suficiente para ese día, y así no tienen que trabajar ese día. Y eso les da un pequeño adelanto de lo que viene, porque en el capítulo 20 tienen los Diez Mandamientos, y en los Diez Mandamientos, que les acabo de leer, se dan prescripciones que establecen leyes para el día de reposo. Esta es la primera vez que dichas leyes han sido dadas por Dios.

Esto es muy importante para que entendamos que el día de reposo no fue instituido para el hombre en Génesis. Fue instituido oficialmente en Éxodo, en la ley de Moisés. Una mayor comprensión de eso viene de Éxodo, capítulo 31; es posible que quiera verlo por un minuto. El Señor le habla a Moisés en el versículo 12, y le dice: “Habló, además, Jehová a Moisés diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel diciendo: En verdad, vosotros guardaréis mis días de reposo; porque señal entre Mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová, que os santifico.

“Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros, el que lo profanare, de cierto, morirá, porque cualquiera que hiciera obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo; seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová. Cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.

“Señal es para siempre entre Mí y los hijos de Israel”, ¿por qué?, “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó”, o descansó. Aquí encontramos que el día de reposo es una señal, es una señal. Eso quiere decir que apunta a otra cosa. Es un símbolo, por así decirlo. Es colocado a la mitad, o cerca de la mitad, de los Diez Mandamientos porque es un símbolo, conectado al pacto mosaico. Déjeme ver si puedo ayudarle con eso.

Cuando Dios hizo un pacto con Noé, le prometió a Noé que nunca más volvería a destruir el mundo, y Dios identificó una señal. ¿Cuál fue la señal del pacto de Noé? Arcoíris. Cuando Dios hizo un pacto con Abraham, Él hizo ese pacto con Abraham y Él designó una señal, la señal del pacto abrahámico, la participación entre el pueblo del pacto Israel era la señal de la circuncisión. Y aquí tiene usted en el pacto mosaico otra señal, y la señal esta vez es el día de reposo.

Era solo una señal. Cumplirla con un corazón engañoso no ganaba nada. De hecho, Isaías 1:13 dice: “No me traigáis más vana ofrenda, el incienso me es abominación. Luna nueva y día de reposo”. El Profeta Oseas pronuncia un juicio similar sobre sus días de reposo hipócritas: “Pondré fin a toda su alegría, sus fiestas, sus lunas nuevas, sus días de reposo”. No significó nada cumplirlo exteriormente sin un corazón de amor y devoción a Dios. Pero ¿para qué era el símbolo? ¿Para qué era la señal? ¿Por qué esta señal?

Creo que usted entenderá esto cuando lo explique. El día de reposo era un recordatorio de la creación. El día de reposo era para recordarle al pueblo de Israel que habían perdido el derecho al paraíso; que el hombre había perdido el paraíso. La ley les dijo: “Obedezcan esta ley y serán bendecidos”. Dios dijo eso repetidamente: “Obedece esta ley y serás bendecido”, para mostrarles que un comportamiento recto restauraría una probada del paraíso del Edén. El comportamiento recto también apuntaría a un futuro, un reino futuro cuando el paraíso sería recuperado.

Entonces, el día de reposo, cada día de reposo que pasaba, cuando descansaban, se les recordaba una creación perfecta, un paraíso de Dios dominado por la rectitud, que había sido perdida por el pecado y solo podía ser recuperado nuevamente por la rectitud. Dios entonces instituye el sistema del séptimo día, no para todos en el mundo; de hecho, específicamente, dice, para Israel. Versículo 17: “Señal es para siempre entre Mí y los hijos de Israel”. Cada séptimo día era un recordatorio de que estaban viviendo en un mundo caído. Cada séptimo día era un recordatorio de que habían perdido el paraíso.

Y la única manera de recuperar una probada del paraíso era la obediencia a Dios: rectitud. Y, por lo tanto, ellos debían considerar la importancia de obedecer a los Diez Mandamientos. Debían considerar la importancia en ese séptimo día de examinar sus propias vidas y ver cómo se estaban comparando con la ley de Dios; reconociendo el pecado era el objetivo y llevarlos al arrepentimiento. Entonces, el primer séptimo día identificó a Dios como creador, pero la institución del día de reposo en la economía mosaica identificó a Dios como el dador de la ley.

La primera perspectiva era para producir gratitud por la maravilla de la creación; la segunda, para producir arrepentimiento por la pérdida de todo lo que es correcto. Y entonces, el día de reposo adquirió un nuevo significado. Sí, todavía es un recordatorio de que Dios creó, pero es un recordatorio de que la creación de Dios, que originalmente era perfecta, ahora está estropeada, y nosotros estamos estropeados, y el reino de su creación está manchado por el pecado, y nosotros estamos manchados por el pecado. Y la creación, como dice Pablo, está gimiendo, y nosotros también gemimos.

La señal en medio del pacto abrahámico, la circuncisión era una forma de decir: “Necesitas estar limpio; necesitas ser limpiado”. Y la señal aquí, día de reposo, en el medio de los Diez Mandamientos, esencialmente decía lo mismo; debes reconocer que has perdido el paraíso, y la única forma de recuperarlo es siendo recto. Obviamente, no podían guardar la ley, pero debían ser llevados en penitencia para suplicar a Dios que tuviera misericordia de ellos como pecadores.

Entonces, entendemos que esto fue único para el pueblo de Israel. Y como dije esta mañana, cuando vino Jesús, todo cambió; todo cambió. Recuerda usted que le dije esta mañana que lo que hizo no fue una purificación del templo, fue una abolición del templo. Él no solo quería eliminar a los sacerdotes malos y mantener a los sacerdotes buenos; Él eliminó el sacerdocio. Él no solo quería limpiar las actitudes de la gente mientras daban sus sacrificios.

Él borró el sistema de sacrificios porque puso fin al judaísmo: con todas sus ceremonias, todos sus rituales, todos sus sacrificios, todos sus objetos externos, el templo, el Lugar Santísimo, todo, incluyendo el día de reposo; incluyendo el día de reposo. La observancia del día de reposo se fue con todo el resto que pertenecía al judaísmo. Comenzamos a entender esto al observar a Jesús y cómo Él trató el día de reposo. ¿Cómo trató Jesús el día de reposo? He dicho esto antes: De la manera que Él quisiera; absolutamente de cualquier manera que Él quisiera.

Él es el mediador, sabemos, de un nuevo pacto, un mejor pacto. Es importante darse cuenta de que, así como Él eliminó el sistema de sacrificios, Él eliminó el sistema del día de reposo. Ahora, es posible que recuerde que vimos esto en detalle en Marcos, pero veamos varios otros pasajes para considerar esto, porque éste es el corazón de nuestro mensaje para ustedes esta noche. Vea Mateo 12; Mateo, capítulo 12, versículo 1: “En aquel tiempo, iba Jesús por los sembrados en un día de reposo, y sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer”.

Por cierto, en realidad no había ninguna ley del Antiguo Testamento que les prohibiera hacer eso; de hecho, estaba permitido. Pero los judíos habían agregado restricciones al Antiguo Testamento. “Viéndolo los fariseos le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo. Pero les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David?” ¿Piensan que esto está mal? “¿Cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comió los panes de la proposición que no les era lícito comer ni a él, ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?”

Incluso les voy a dar algo peor. David y sus hombres se comieron los panes de la proposición. “¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y son sin culpa?” Todos ustedes hacen un problema grande de no trabajar en el día de reposo. ¿Adivinen qué? Mientras que no están trabajando, todos los sacerdotes están trabajando, llevando a cabo todas las ofrendas y todos los sacrificios, lo cual nos recuerda que esta ley no es moral; es simbólica.

Entonces, Jesús, en lugar de aceptar su preocupación por una violación del día de reposo, señala otras violaciones del día de reposo. En el versículo 8, Él dice: “El Hijo del Hombre es Señor del día de reposo”. Él puede hacer lo que quiera con el día de reposo. Él puede instituirlo. Él puede hacer mandatos para las restricciones. Él puede demandar la muerte por violar esos mandamientos, como en la ley mosaica. O Él puede hacerlo a un lado, totalmente. Él puede abrogarlo. Él puede anularlo.

Y ahí está la transición que está teniendo lugar en el Nuevo Testamento. Conforme llega Jesús, todo lo que forma parte del sistema de judaísmo está llegando a su fin. Vea en Lucas, capítulo 14; Lucas, capítulo 14. De nuevo, está en el versículo 1: “Aconteció un día de reposo que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante que era fariseo, éstos le acechaban, y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. Entonces, Jesús habló a los intérpretes de la ley, a los fariseos diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?

“Mas ellos callaron. Lo tomó y lo sanó y lo despidió, y les dijo: ¿Quién de vosotros que tiene un hijo o un buey que cae en un pozo, no lo saca inmediatamente en un día de reposo? Y no podían responderle”. Ellos pensaban que sanar a alguien era una violación del día de reposo. Jesús parece haber elegido el día de reposo para su curación a propósito, porque le dio un golpe a este símbolo. Jesús está anunciando el final del día de reposo.

Por cierto, la curación no fue una violación de la ley del día de reposo, el Antiguo Testamento no lo indica eso, pero de nuevo, la curación no sucedía. En Marcos, capítulo 2 – regresemos a ese capítulo donde comenzamos a ver esto recientemente: Él está pasando por los campos de trigo en un día de reposo. Sus discípulos comienzan a abrirse camino mientras recogen espigas, el mismo relato se encuentra en Mateo. Los fariseos le dicen: “Mira, ¿por qué están haciendo esto? No es lícito en día de reposo”.

Después Él cubre la ilustración de David, y etcétera, y llega ahí al versículo 27: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, no el hombre por causa del día de reposo. El Hijo del Hombre es Señor aún del día de reposo”. Dios diseñó que el día de reposo fuera una bendición, para traer descanso, para traer un día en la semana cuando usted podía agradecerle a Dios por la gloria de su creación, y también ser consciente de que el paraíso se había perdido. Era un día para mostrar gratitud por la creación, y un día para arrepentirse y buscar perdón.

Estaba justo en el medio de la ley porque vivían en violación de esa ley, si no activamente, en sus corazones. Como Jesús dijo: “Si haces estas cosas en tu corazón, es como si hubieras cometido estos pecados”, en el Sermón en el Monte. Entonces, nuestro Señor ha dado el día de reposo para que sea una bendición para el hombre, para darle descanso de su trabajo, una probada del Edén, donde todo era descanso antes de la caída.

Para darle una oportunidad de agradecerle a Dios por la creación, y luego, examinar su vida contra la ley y viendo el pecado allí, buscar perdón y misericordia, y el gozo, y paz y salvación resultantes. Una vez más, Él es el señor del día de reposo. Él es más grande que el día de reposo. El día de reposo será lo que desee que sea, lo que Él diseñe que sea; nada más y nada menos. No es moral. Ni siquiera fue dado hasta el tiempo de Moisés y fue abrogado en la época de Cristo.

Vaya a Juan 5. La oposición contra Jesús está ardiendo lentamente bajo la superficie en este tiempo, pero en esta curación en particular, lo sacó a la luz. Hay una fiesta de los judíos; no estamos seguros exactamente cuál, pero podríamos llamarla un festival o fiesta del día de reposo. “Hay en Jerusalén cerca de la puerta de las ovejas un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos”. Y luego dice: “En estos yacían una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua”, algunos discuten sobre la autenticidad de esta porción, en particular allí, “un ángel del Señor descendía en ciertas temporadas al estanque”, y demás.

Parte del versículo 3 y 4 puede haber sido agregada más adelante; por eso tienen pequeños corchetes allí. Pero en el versículo 5, esto retoma el texto original: “Había allí un hombre que hacía 38 años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? – Señor – le respondió el enfermo – no tengo quién me meta en el estanque cuando se agite el agua, y entretanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.

Esta fue probablemente una especie de idea supersticiosa de que el primero en el agua cuando venían las ondas se curaba. “Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho y anda. Un tapete muy ligero de paja que se podía enrollar debajo de su hombro. Y al instante, aquel hombre fue sanado”, en el versículo 9, “y tomó su lecho y anduvo”. Aquí está el problema: “Y era día de reposo aquel día”. La ley del Antiguo Testamento no prohibía caminar, no prohibía llevar tu camilla de un lugar a otro.

Pero la tradición rabínica había formulado: No sé, algunos dicen que casi 40 actividades prohibidas diferentes; usted las ve en la Mishná, una de los cuales era cargar su tapete. Entonces, Jesús lo hizo violar el día de reposo. No tenía que curar al hombre el día de reposo. No tenía que ordenarle al hombre que hiciera algo que violara las sensibilidades del día de reposo de ellos. Pero lo hizo, y lo hizo a propósito. El versículo 15 dice: “El hombre se fue, y dio aviso a los judíos que Jesús era el que le había sanado.

“Y por esta causa, los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo”. Jesús nunca violaría los Diez Mandamientos. Jesús nunca violaría la ley de Dios. Él es santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores. Pero Jesús hizo todo lo que quiso en el día de reposo, y a la vista de los líderes al hacerlo, porque fue parte de derribar todo ese sistema. En el versículo 17, Él incluso va más allá de eso y defiende lo que hizo al decir esto: “Mi padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”.

Increíble. Esta es una afirmación de ser deidad. Mi padre y yo estamos haciendo nuestro trabajo delante de sus ojos. Estamos trabajando. “Por esto”—versículo 18—“los judíos aún más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino también decía que Dios era su propio padre, haciéndose igual a Dios”. Se llamaba a sí mismo—llamaba, debo decir a Dios—su padre, y estaba continuamente involucrado en actividades que violaban la ley del día de reposo.

Los fariseos acusaron a Jesús de violar la ley del día de reposo, haciéndose igual a Dios, y esto los llevó a matarlo eventualmente. Jesús nunca intentó encajar sus actividades en la ley del día de reposo del antiguo pacto. Él estableció su propia autoridad como uno con Dios y como Señor sobre el día de reposo. Los fariseos guardaban estrictamente el día de reposo. Siguieron el antiguo pacto y lo que le añadieron al pie de la letra; sin embargo, perdieron todo el sentido del día de reposo.

No encontraron reposo de sus esfuerzos interminables por hacer obras para salvación. No encontraron un arrepentimiento real y honesto. Las leyes del día de reposo eran meras sombras de esperanza, un recordatorio semanal de que había un paraíso que recuperar y era a través de los medios de la rectitud. Podría haber reposo de la lucha interminable y la carga horrible de tratar de ganar su salvación. Cuando Jesús vino, trajo el reposo, el verdadero reposo. El hijo de Dios es ahora una nueva persona.

Bajo el nuevo pacto, somos sanados, lavados, hallados y aceptados. Hemos entrado en reposo con ningún otro que el creador mismo. Se nos ha dado rectitud, y nos regocijamos en ese regalo. Dejamos todo esfuerzo por ganarnos nuestra salvación. Jesús literalmente eliminó el día de reposo. ¿Qué pasa con el resto del Nuevo Testamento? ¿Qué le dice el Nuevo Testamento a la Iglesia acerca del día de reposo?

Veamos Hebreos 3. Hay mucho más que decir sobre esto; solo estoy tratando de darles lo más destacado. Y el próximo domingo por la noche, vamos a ver el Día del Señor, el domingo, y ver cómo encaja eso en el propósito de Dios. Pero hay unos pocos pasajes definitivos. Hebreos 3, versículo 7, probablemente un buen lugar donde comenzar. “El Espíritu Santo le dice a David: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto en donde vuestros padres me probaron. Al probarme, vieron mis obras por 40 años. Por tanto, me enojé con esta generación y dije: Siempre se desvían en su corazón y no conocen mis caminos. Y juré en mi ira: No entrarán en mi reposo”.

El verdadero reposo de Dios no vino mediante Josué, el verdadero reposo de Dios no vino mediante Moisés, el verdadero viene solo mediante Jesucristo. Josué guio a la nación de Israel a la tierra de su reposo prometido, y fue nada más que un reposo terrenal temporal, realmente una sombra del reposo celestial final definitivo, mi reposo.

Ésta es la promesa de salvación que Dios da a aquellos que colocan su confían en Él. Versículo 12: “Mirad, hermanos, que no hayA en ninguno de vosotros un corazón malo de incredulidad que se aparta del Dios vivo. Antes bien, alentaos unos a otros, día tras día, mientras que se dice ‘hoy’, para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque nos hemos vuelto participantes de Cristo, si nos aferramos al principio de nuestra certeza firme hasta el final, mientras que se dice: ‘Hoy, si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como cuando me provocaron’.

“¿Por qué quién le provocó cuando ellos habían oído? ¿No fueron todos aquellos que salieron de Egipto guiados por Moisés?”. La generación entera murió en el desierto. “¿Y con quién estuvo él airado por 40 años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quién juró que no entrarían en su reposo, sino aquellos que fueron desobedientes? Y vemos entonces que no pudieron entrar debido a la incredulidad”. El tipo de reposo que es importante para nosotros es el reposo que viene por fe, por fe en Dios.

La incredulidad pierde el reposo. El reposo por el que están preocupados los escritores del Nuevo Testamento, incluso el énfasis en el Libro de Hebreos, la cual es una epístola muy judía, no es guardar un día de reposo, sino un reposo de salvación espiritual. Vea el capítulo 4, versículo 1: “Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, algunos de vosotros parezca no haberlo alcanzado”. El reposo por el que se preocupa el Nuevo Testamento no es un día de la semana, es salvación.

“Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos, pero no les aprovechó el oír la Palabra por no ir acompañada de fe en los que lo oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo”. Nunca hay un mandamiento en el Nuevo Testamento para guardar el día de reposo. Todos los Diez Mandamientos son repetidos en el Nuevo Testamento, algunas en numerosas ocasiones, excepto el cuarto mandamiento, nunca repetido en el Nuevo Testamento ni una sola vez.

Fue, en medio de la ley moral, una señal y un símbolo llevar al pueblo al reposo, al arrepentimiento. Pero cuando usted llega al Nuevo Testamento, nunca hay una repetición de ese mandamiento. El reposo que le preocupa al Nuevo Testamento es el reposo que viene al alma de escuchar y creer las buenas nuevas predicadas. Ése es el reposo que ofrece el Nuevo Testamento. El versículo 9 dice: “Queda un reposo para el pueblo de Dios, porque el que ha entrado en su reposo también ha reposado de sus obras como Dios de las suyas”.

Eso es tan extraordinario. ¿Qué significa eso? Solo hay dos conceptos posibles para llegar al cielo. Usted entra por su esfuerzo o es un regalo, ¿correcto? Para los judíos, estaban trabajando. Pero cuando usted entra en el reposo de la gracia y el reposo de la fe, las obras cesan. El día que usted vino a Jesucristo, usted dejó de tratar de ganarse su salvación, ¿verdad? Usted entró en un reposo permanente. Esto es simplemente un énfasis magnífico del Nuevo Testamento. El día de reposo mosaico, el símbolo, la señal, era un reflejo tenue del verdadero reposo.

Vea Romanos por un momento, capítulo 14. Debido a que esto es verdad, que el reposo al que llama el Nuevo Testamento es un reposo espiritual, un reposo de salvación, del enfoque de las obras a la rectitud. Usted ya no puede hacer nada en el día de reposo. Escuche Romanos 14: 5: “Uno hace diferencia entre día y día, otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor”, había judíos que habían venido a la fe en Cristo y tenían dificultades para dejar el día reposo.

Estaba bastante arraigado en ellos. Ellos pensaban que todavía estaban obedeciendo al Señor al mantener la ley de día de reposo del antiguo pacto. La guardaban para el Señor. “El que hace caso del día lo hace para el Señor, el que come, siguiendo las leyes dietéticas, para el Señor come, porque da gracias a Dios; el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios”. En otras palabras, como dice el versículo 5, cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. Realmente, no importa.

El versículo 8 dice: “Si vivimos, para el Señor vivimos, si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos”. No convierta el día de reposo en un problema. Como dice atrás en el versículo 2, algunas personas están preocupadas por leyes dietéticas. Algunas personas están preocupadas por guardar el día de reposo. Esas cosas son parte de un esquema pasajero. Hay instrucción en el Nuevo Testamento en otros lugares para dejar que estas personas desarrollen su entendimiento de su libertad de estas prescripciones; no los fuerce contra su conciencia.

Los creyentes judíos todavía se sentían obligados a observar la ley del día de reposo, la ley dietética; déjelos hacer eso, hasta que hayan llegado a la plenitud de su libertad. Lo notable de esto es que no hay ningún mandato aquí para hacer eso. Este sería un lugar perfecto para decir: “Y aquellos de ustedes que no lo están haciendo, corríjanse”. No sucede. En Gálatas, capítulo 4 y versículo 9: “Mas ahora conociendo a Dios, o más bien siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Otra vez guardáis los días, los meses, las estaciones, los años. Me temo de vosotros que haya trabajado en vano con vosotros”. No tiene usted obligación de volver a las prescripciones del calendario de las festividades y los días de reposo de la economía mosaica. Vaya a Colosenses, capítulo 2. Éste es quizás el más definitivo, porque reúne dos señales: la señal del pacto abrahámico, la circuncisión y la señal del pacto mosaico, el día de reposo.

Y en Colosenses, capítulo 2 – claro, sabemos que la circuncisión ha sido completamente abolida en el nuevo pacto, totalmente abolida. Gálatas 5:2 dice: “Si recibes la circuncisión, Cristo no te beneficia. Si recibes la circuncisión, Cristo no te beneficia”. No importa. “En Cristo, ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, es la fe que obra por medio del amor”.

Y así, aquí, en Colosenses, capítulo 2, versículo 11: “En Él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano; al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo”; tuvieron una cirugía mucho más dramática, y fue interna. “Fueron sepultados con Él en el bautismo y resucitados con Él por la fe, en la obra de Dios, quien lo resucitó de los muertos, y a vosotros, estando muertos en pecado y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él perdonándoos todos los pecados”.

Haga a un lado la circuncisión; si se aferra a la circuncisión, invalidará a Cristo. La señal del pacto abrahámico se ha ido, y ese pacto pasa, porque ese pacto no puede salvar. Y luego en el versículo 16: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo”.

No deje que nadie lo retenga a un día de reposo. Y eso se refiere al reposo semanal, porque los demás días de reposo festivos son cubiertos bajo el término “festival y luna nueva”. No deje que nadie lo retenga en el día de reposo. Era parte del sistema que incluía el templo, el sacerdocio, los sacrificios. Se fue. Era solo la sombra, no la sustancia. Solo señaló el hecho de que Dios era el creador, que el paraíso se había perdido, que usted había estado bajo el terrible juicio de la ley y necesitaba arrepentirse, y venir a Dios y buscar la justicia, la misericordia y la gracia de su mano.

Pero no proveyó eso; eso está provisto en Jesucristo. Pablo está diciendo, “ya no necesita la sombra, tiene la sustancia”. Tiene el reposo, el reposo verdadero. Más podría ser dicho de esto. Solo algunos pensamientos finales, y los dejamos ir. No hay un solo mandamiento en el Nuevo Testamento a guardar el día de reposo. Todos los Diez Mandamientos se repiten en el Nuevo Testamento, excepto el del día de reposo; nunca se cita en el Nuevo Testamento.

No hay prescripciones, ni reglas del día de reposo en ninguna parte del nuevo pacto. No hay instrucciones sobre el comportamiento en el día de reposo en ninguna parte del Nuevo Testamento. En Hechos 15, cuando el Concilio de Jerusalén decidió qué se requeriría de los creyentes gentiles en la Iglesia, no les exigió que observaran el día de reposo. Los apóstoles nunca le ordenaron a nadie que observara el día de reposo. Nunca castigan a nadie por no observar el día de reposo. Nunca advirtieron a los creyentes sobre las violaciones del día de reposo. Nunca animaron a los creyentes a aferrarse al día de reposo.

Se acabó, con una excepción. Podemos volver al capítulo original de Génesis 2, y podemos recordar que cada séptimo día que pasa es una oportunidad para que nosotros reconozcamos la grandeza de nuestro Creador. Podemos bendecir ese día al reconocer a Dios como creador. Y luego, como dije, y esto es para la próxima semana, el primer día es cuando reconocemos a Dios como redentor. Realmente, nunca celebramos un día de reposo en el sentido mosaico, porque es un ministerio de muerte.

Pero podemos celebrar un día de reposo en el sentido de Génesis, mientras celebramos a Dios como nuestro Creador, y luego el primer día de la semana, cuando lo celebramos como nuestro Redentor. Ahora, el próximo domingo por la noche, con solo esa descripción general, quiero hacer la transición a cómo vemos el domingo. ¿Hay algo importante al respecto? ¿Hay algo único en ello, especial? ¿Y qué dice la Escritura? Y creo que disfrutará sabiendo lo que el Señor quiere que sepamos y cómo responder a eso al considerarlo la próxima vez.

Padre, te agradecemos por un día maravilloso. Gracias por la coherencia de tu verdad. Te agradecemos la Palabra que abre nuestro entendimiento a todas las cosas. Estamos tan infinitamente emocionados por la gloriosa verdad de las Escrituras que nos llega de manera clara e inconfundible. Te agradecemos porque estamos más allá de las sombras, los signos y los símbolos. Vivimos en la realidad del reposo. Hemos reposado para siempre de la rectitud por las obras, los esfuerzos de salvación propia.

Hemos entrado en el reposo del evangelio. Tenemos una probada del paraíso incluso ahora en este reposo, y un día entraremos en esa gloria del paraíso celestial. Pero ahora, nos has dado una muestra. Cada día para nosotros es un día de reposo, porque todos los días reposamos en la obra consumada de Jesucristo. Le damos toda la alabanza a Él. Amén.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org 
DERECHOS DE AUTOR © 2014 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

Series (Alta Calidad) Series (Alta Calidad)

Esta serie de sermones incluye los siguientes mensajes:

Por favor, contacte a la casa Editorial para obtener copias de este recurso.

Información de la Editorial
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969

¡Bienvenido!

Ingrese su dirección de correo electrónico y le enviaremos instrucciones de cómo restablecer su contraseña.

Volver a Ingresar

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar
Ver la lista de deseos

Carrito

No hay productos en el carrito.

Subject to Import Tax

Please be aware that these items are sent out from our office in the UK. Since the UK is now no longer a member of the EU, you may be charged an import tax on this item by the customs authorities in your country of residence, which is beyond our control.

Because we don’t want you to incur expenditure for which you are not prepared, could you please confirm whether you are willing to pay this charge, if necessary?

ECFA Accredited
Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Regresar al Carrito

Compre como invitado:

No ? Salir

Ingrese para acelerar el proceso de pago.

Desatando la verdad de Dios, un versículo a la vez
Desde 1969
Minimizar