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De nuevo esta mañana tenemos el privilegio increíble de ver el capítulo 53 de Isaías, este sería el mensaje número 9 en nuestro estudio y creo que el próximo domingo por la mañana terminaremos la serie con el mensaje número 10. Y tengo que confesarle que eso no es un centésimo de lo que he aprendido acerca de este capítulo y ni siquiera comienza a acercarse a las profundidades y alturas y amplitud y extensión ilimitadas de esta porción sorprendente de las Escrituras. Es una porción inagotable de las Escrituras tanto en su profundidad como su extensión. Uno literalmente podría predicar un mensaje de cada línea en esta porción increíble de las Escrituras.

También diría que quizás es probablemente la evidencia más grande de la inspiración y la autoridad divina de las sagradas Escrituras. También diría que quizás es la evidencia más grande de la inspiración y autoridad divina de la sagrada Escritura. De cualquier porción de las Escrituras porque 700 años antes de la llegada de Jesucristo registra los detalles que se presentaron en su encarnación, su humillación y su exaltación. Es una porción sorprendente de las Escrituras. Y aunque hemos pasado 10 semanas en ella, no es más que una probada de este capítulo y le recomendaría que en diligencia y fidelidad se entregara a este capítulo más allá de la conclusión de esta serie, la cual probablemente va a llegar el próximo domingo.

El tema de esta porción de las Escrituras que estamos viendo comenzando en el capítulo 52, versículo 13 y llegando hasta el capítulo 53, versículo 12, es el siervo de Jehová, el siervo. Es una canción del siervo, el Mesías, quien es prometido por Dios para que venga a traer salvación a su pueblo y al mundo. Es la cuarta canción del siervo en esta sección de Isaías, hay una en el capítulo 42, otra en el 49, otra en el capítulo 50 y después está, y esta es la más poderosa y la más completa de esas canciones del siervo. También es la profecía más amplia y completa del Señor Jesucristo en cualquier lugar de las páginas del Antiguo Testamento.

Y debido a que hemos iniciado un estudio titulado Encontrando a Jesús en el Antiguo Testamento, hemos llegado primero aquí porque aquí es en donde Él se encuentra de manera más amplia y completa, en Isaías 53. Y aunque ese será nuestro tema esta mañana, no quiero comenzar ahí; quiero comenzar en el capítulo 24 de Lucas. Entonces si es tan amable habrá su Biblia en Lucas capítulo 24, Lucas capítulo 24. En el capítulo 24 de Lucas encontramos a nuestro Señor en el camino a Maus. Él ha sido crucificado pero ahora es domingo y Él está vivo, Él ha muerto y ha resucitado. Él está caminando en el camino a Maus con un par de sus discípulos que están lamentando el hecho de que Él ha muerto y no tienen conocimiento de su resurrección. Él les habla. Y vamos a comenzar en el versículo 25 y les dice, “Oh, insensatos y tardos de corazón en creer todo lo que los profetas han hablado. ¿Acaso no fue necesario que el Cristo padeciera estas cosas y entrará a su gloria?”

Entonces comenzando con Moisés y con todos los profetas les explicó las cosas acerca de Él en todas las Escrituras. Las carrera del Mesías, dice nuestro Señor, se divide en dos categorías, dos grandes épocas; sufrimiento y gloria, humillación exaltación. Ellos deberían haber sabido eso porque los profetas han hablado eso. Los profetas del Antiguo Testamento han revelado que el Mesías tendría una carrera que podría ser descrita como sufrimiento y una carrera que podría ser descrita como gloria.

Más tarde ese mismo día Jesús se reúne con el resto de los discípulos, y si va al versículo 44, Él les dice, “Estas son mis palabras que os hablé mientras que estaba con vosotros, que todas las cosas que se escribieron acerca de mí en la ley de Moisés y los profetas y los salmos deben cumplirse.” Esas fueron las tres secciones del Antiguo Testamento conocidas por los judíos. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras del Antiguo Testamento.

Y aquí viene de nuevo, entonces les dijo, “Está escrito que Cristo sufriera y resucitara de los muertos el tercer día.” Esa fue la parte que estuvo ausente de su teología mesiánica. Ellos tenían una teología de la gloria para el Mesías, no tenían teología del sufrimiento. Nuestro Señor tiene que identificarles que Él debe sufrir, Él sufrirá. Y cuando Él dice esto Él ha sufrido. No tienen lugar en su teología para un Mesías sufriente. Y como le he dicho, con una inspección detallada de toda la literatura judía del pasado no hay evidencia de que ellos jamás creyeron que el Mesías vendría y sufriría, mucho menos como un sacrificio por sus pecados.

Y entonces de nuevo lo digo, tuvieron una teología de gloria mesiánica, que el Mesías sería un rey y un gran gobernante pero no tuvieron teología del sufrimiento. Pero Jesús les recuerda que los profetas dijeron que Él sufriría, que Él moriría, que Él resucitaría y Él sería glorificado. Esa es la carrera completa del Mesías. Esas son las dos grandes realidades en su obra; Él sufre y muere, Él resucita y reina. Pedro entendió esto, en Primera de Pedro capítulo uno en el versículo 10 él dice, “En cuanto a esta salvación, los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros escudriñaron y diligentemente indagaron buscando saber qué persona o qué tiempo el Espíritu de Cristo dentro de ellos estaba indicando conforme Él predijo los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos.”

Usted no puede entender la persona y obra de Jesucristo fuera de esas dos categorías; el sufrimiento y la gloria. Esos son los elementos de la carrera y obra del Mesías y esos dos resumen la presentación entera del Antiguo Testamento del Mesías. Son un resumen de profecía mesiánica del Antiguo Testamento. Usted encontrará en el Antiguo Testamento aquí y allá en la ley, los profetas y los escritos sagrados afirmaciones acerca del sufrimiento del Mesías, acerca de su humillación, están dispersos a lo largo del Antiguo Testamento. También encontrará disperso a lo largo del Antiguo Testamento afirmaciones acerca de su gloria, su exaltación. Pero en ningún otro lugar del Antiguo Testamento se unen ambos de una manera tan clara y con tanto detalle como en el pasaje que tenemos frente a nosotros, Isaías 52:13, hasta el 53:12. Aquí está la profecía mesiánica más completa en el Antiguo Testamento, detalles acerca de la carrera del Mesías 700 años antes de que Él llegue. Y esos detalles fueron verificados con precisión absoluta por la historia.

Este es el lugar más completo en donde usted encuentra a Jesús en el Antiguo Testamento. Lo que sabemos a partir de esto es que habrán dos venidas del Mesías; la primera venida, sufrimiento, muerte y resurrección; la segunda venida, exaltación y gloria. Él viene la primera vez como un sacrificio por el pecado, la segunda vez como un Rey de Reyes y Señor de Señores que reina. Ambas son presentadas por las profecías del Antiguo Testamento, son unidas en Isaías 53 de una manera que es casi como el Nuevo Testamento, en donde ambas son presentadas claramente desde Mateo hasta Apocalipsis.

Ahora, para nuestro estudio de Isaías 53, y usted puede regresar a esa sección, llegamos a la estrofa final, la última de cinco estrofas en esta canción del siervo, versículos 10 al 12, Y aquí nos encontramos con el siervo de nuevo, el que es identificado a lo largo de esta sección de Isaías como el siervo de Yahue, el siervo de Jehová, el siervo del Señor; ningún otro que el Mesías. En la primera estrofa Él fue un ciervo sorprendente. En la estrofa número dos un siervo menospreciado. En la estrofa número tres un ciervo sustituido. En la estrofa número cuatro un siervo silencioso y matado. Y ahora llegamos a la sección final, lo vemos como el siervo soberano, el siervo soberano.

Para entenderla sección final, versículos 10 al 12, necesitamos regresar a la sección de apertura, versículos 13 al 15 del capítulo 52. Entonces permítame leer esos dos en secuencia, Isaías 52, versículo 13, “.He aquí – este es Dios hablando, Jehová, Yahue mismo – que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará Él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante Él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.”

Ahora, eso presenta un enigma mesiánico, un enigma mesiánico para el judío, para el lector. Aquí nos encontramos con el Mesías, mi siervo, el leve Yahue, el esclavo de Dios, llamado un esclavo de Dios debido a su obediencia perfecta. Aquí lo conocemos y descubrimos que Él es divino, Él es Dios, porque en el versículo 13 dice que Él será engrandecido y exaltado y será puesto muy en alto. Los tres verbos aquí son usados para describirlo a Él y son usados para describir a Dios mismo en Isaías 6. Y Juan dice en Juan 12 que la visión en Isaías 6 de Dios alto y sublime y sentado en un trono y Santo, Santo, Santo fue una visión de Jesucristo. Entonces aprendimos que el Mesías aquí será como Dios es, la esencia misma de Dios. Aprendimos que Él será engrandecido, será exaltado.

Ellos tenían eso en su teología del Mesías. Él sorprenderá a muchas naciones. Él literalmente callará las bocas de monarcas y gobernantes y reyes que quedarán sorprendidos ante la majestad y la gloria de su presencia. Ellos verán en Él cosas que nunca antes habían visto y oirán de Él cosas que nunca antes habían oído. Todo esto encaja con la teología judía mesiánica de la gloria, Él es Dios. Eso quizás no lo vieron claramente pero está ahí, Él es exaltado, Él prospera, Él tiene éxito; eso es lo que ese verbo significa en el versículo 13; Él conquiste el mundo, Él sujeta a las naciones, Él dice cosas y hace cosas que nunca antes habían sido dichas y nunca antes habían sido hechas conforme Él ejerce su majestad y su gobierno.

Pero hay un enigma en esta declaración de apertura que viene por parte de Dios y están el versículo 14, Él va a ser sorprendente por su gloria pero el también es sorprendente por esta razón tan extraña, “De tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer y su hermosura más que la de los hijos de los hombres.” Dos veces lo identifica como un hombre. Él es Dios en el versículo 13 y Él es hombre en el versículo 14; como Dios Él es exaltado hasta lo alto como Dios debe ser; y como hombre Él esta desfigurado, Él está herido, Él esta desfigurado de manera tan severa que va más allá de cualquier otro hombre, más allá de cualquiera de los hijos de los hombres. Este es un enigma, el enigma de las palabras de apertura de esta sección de las Escrituras. ¿Quién es este?

Y esto es Dios mismo. Jehová Dios está hablando. Aquí hay un misterio. Aquí está el misterio que es imposible al principio quizás de entender cómo es que esta persona gloriosa, esta persona sorprendente, asombrosa, dominante puede al mismo tiempo estar herida y desfigurada, más desfigurada que cualquier otro ser humano y en últimas salir de eso, en el versículo 15, y ser glorificado. ¿Quién es este y que significa todo esto?

Bueno, sabemos lo que significa, el Mesías será tanto exaltado como humillado. Esto es Filipenses 2, Él se humilló a sí mismo y Dios lo exaltó hasta lo sumo. El siervo sufriente encaja en el propósito de Dios y el propósito de Dios es que Él venga en humillación y Él también venga en exaltación, tanto su humillación y su exaltación están aquí prometidas por Dios, Yahue es el que habla; este es el plan de Dios, esta es la promesa de Dios, estas son las palabras de Dios. El siervo sufriente de Jehová, el Mesías desfigurado no es ninguna víctima sino que más bien es el hijo del Dios victorioso escogido por el Padre, capacitado por el Espíritu para el sufrimiento y para la gloria. ¿Como sucede eso?

Bueno, la respuesta al enigma de los versículos 13 al 15 es el capítulo 53. Esto explica tanto su sufrimiento como su propósito y su gloria y su propósito. Este capítulo entonces, el capítulo 53, contiene la verdad más importante jamás dada, las buenas noticias de salvación para pecadores mediante la muerte del siervo de Yahue, el único sacrificio aceptable que quita los pecados del mundo.

La revelación sorprendente contenida aquí comienza con Dios hablando en los versículos 13 al 15 y termina con Dios hablando otra vez, comenzando a la mitad del versículo 11 hasta el versículo 12. Dios comienza y termina esta gran profecía. Dios promete el plan en el 13 al 15 y al final en los versículos 11 y 12 Él afirma su cumplimiento. Y entonces es Dios quien ha planeado tanto la exaltación como la humillación de su siervo el Mesías. Lo que le sucedió a Jesucristo cuando vino, estuvo en el plan de Dios, no estuvo afuera del plan de Dios, fue el plan de Dios, fue el propósito de Dios. En medio de la declaración del propósito de Dios y la afirmación de ese propósito, el comienzo y el final de esta porción de las Escrituras, viene la sección con la que estamos tan familiarizados, versículo 1 hasta la primera mitad del versículo 11. Aquí hay una confesión penitente, monumental del rechazo y del odio del siervo por parte de una generación futura de judíos.

Hemos estado estableciendo eso semana tras semana. Comenzando en el versículo 1 todos los verbos están en tiempo pasado y continúan en tiempo pasado. ¿Qué significa eso? Eso significa que esto no es una predicción de algo en el futuro, esto es una predicción de algo en el pasado. Pero de manera clara describe la muerte y resurrección de Jesucristo, lo cual está en el futuro. Sí, pero los judíos que están haciendo la confesión están mirando hacia atrás a esto y dándose cuenta de que estaban tan mal. Los versículos 1 al 11 básicamente es el contenido de la confesión de la nación de Israel en el futuro cuando hagan lo que Zacarías dice que harán, “Mirarán a aquel a quien traspasaron y oraran por Él. Y una fuente de limpieza les es abierta y la naciones salvada.” Esta será su confesión.

La promesa de la salvación futura de Israel es presentada en Jeremías 31 y ya hemos visto eso, el nuevo pacto; es repetida en Ezequiel 36, versículos 22 al 29, y vimos eso en donde Él lo salva y les da un nuevo corazón y les da el Espíritu y perdona sus pecados y les da el conocimiento de sí mismo en ellos. Esa es la promesa de la salvación futura de Israel, es reiterada en Zacarías 12:13, y todo eso es afirmado por Pablo en Romanos 11:25-27, “Y entonces todo Israel será salvo.” Una promesa inequívoca de la salvación nacional futura de Israel.

Y cuando ese momento venga y el Espíritu de gracia y oración venga sobre ellos, como Zacarías lo describe, y de pronto se les da vida y vista y se dan cuenta de que rechazaron y mataron y continuaron odiando a su único salvador, se devolverán, revertirán sus consideraciones y la confesión será las palabras mismas de Isaías 53. Es entonces y dirán, “Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre Él. Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros. Fue cortado de la tierra de los vivientes y por la rebelión de mi pueblo fue herido.” Hay una salvación futura para la Israel nacional que es prometida en el Antiguo Testamento y reiterada en el Nuevo Testamento.

Ahora, simplemente como un comentario al margen, algunas personas creen que este quizás es una especie de enfoque pre milenarista, nuevo y que muchos geólogos históricamente y ciertamente teólogos a milenaristas no creerían esto. Miren, no hay manera posible de escapar lo que la Biblia dice acerca de la salvación futura de Israel. Usted tendrá que deshacer Jeremías, Ezequiel, Isaías, Zacarías. Tendrá que deshacer la predicación de Jesús, la predicación de los apóstoles y el Libro de Romanos. Usted no puede hacer eso.

La salvación futura de Israel sí tan clara que si usted regresa, tomemos simplemente por ejemplo el tiempo de los reformadores en el siglo XVII y siglos subsecuentes de puritanos y reformadores. Usted encontrará que ellos creyeron plenamente en la salvación futura de Israel como nación. Ningún otro que Juan Calvino, quien muere en 1564, en el siglo XVI dice esto, “Cuando los gentiles entren, los judíos también regresarán de su desvío a la obediencia a la fe y de esta manera se completará la salvación de todo el Israel de Dios. De tal manera que los judíos obtendrán el primer lugar según su propósito eterno. Él amó esa nación y esto Él lo confirma mediante la declaración asombrosa que la gracia del llamado divino no puede ser anulada.”

Y Calvino y sus amigos trabajando en la Biblia de Ginebra colocaron en las notas de Romanos 11 este párrafo, “La ceguera de los judíos no están y universal que el Señor no tiene elegidos en esa nación, ni será continua porque habrá un tiempo en el que ellos también como los profetas han predicho abrasará de manera eficaz aquello que de ahora tan obstinada en la mayor parte de ellos han rechazado. El comité entero de los traductores y eruditos y teólogos que trabajaron en la Biblia de Ginebra afirmaron la salvación futura de Israel y también lo hicieron una lista larga de escritores puritanos que les podría citar durante los siguientes 20 o 30 minutos.

Esto se infiltró en el pensamiento de algunos de los nombres que usted conoce, teólogos como Charles Hodge y Robert Harden, gente como Arthur Jones e inclusive antes de él, Carlos Harden Spencer. No fue nadie menos que John Owen en 1616 a 1683, Owen dijo esto, “Los días de la oración y humillación se guardan en Escocia. Un objeto en particular, el de la conversión prometida del pueblo antiguo de Dios, los judíos, para que se apresure a suceder.” Es inescapable que esta es la verdad, todos aquellos que fueron intérpretes fieles de las Escrituras lo afirman.

Uno de mis puritanos favoritos, Thomas Boston escribió, “Hay un día que está por venir cuando habrá una conversión nacional de los judíos. Los judíos hoy segados y rechazados se convertirán a la fe en Cristo.” Esas son noticias maravillosas, ¿no es cierto? Para nosotros viviendo en el mundo y viendo lo que vemos en Israel en la actualidad. Según nuestro querido amigo John Murray, la misma creencia con respecto al futuro de los judíos se encuentra de manera amplia en la literatura puritana del siglo XVII. Y podría seguir, no voy a seguir, simplemente para decir que está por todos lados. Jonathan Edwards en el siglo XVIII en Estados Unidos afirma la salvación de Israel como nación. Todos los que son estudiantes fieles de las Escrituras hayan imposible escapar eso.

Entonces cuando eso suceda, como le he estado siendo, esto es lo que van a decir, las palabras mismas o palabras como estas de Isaías, capítulo 53, “Cuando ese día venga, cuando ese día llegue mirarán a aquel a quien traspasaron y revertirán su opinión. Y de sus bocas saldrán estas palabras de confesión abierta penitente. El corazón de lo cual es esto.” Ellos dirán, “Pensamos – versículo 4 – que Él fue azotado por herido de Dios y abatido por sus blasfemias. Ahora sabemos que Él fue azotado, herido de Dios y abatido por nuestras rebeliones, por nuestros pecados, por nuestra llaga y nuestro pecado fue colocado sobre Él. Y Él fue cortado por nuestra rebelión. Nosotros que la merecíamos.” Atravesarán por esta confesión hasta la mitad en el versículo 11 y después la palabra final queda en Dios.

Y desde la mitad del versículo 11 hasta el versículo 12 Dios afirma su confesión, Dios afirma que esta confesión es la confesión verdadera y es Dios mismo quien dice a la mitad del versículo 11, “Si, justificará mi siervo justo a muchos y llevará las iniquidades de ellos habiendo Él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores.” Esa es la afirmación final de Dios de que la confesión que los judíos han hecho es de hecho una confesión precisa. Dios mismo entonces responde al enigma. ¿Cómo es que Él puede ser exaltado y humillado? Dios dice, “Él será humillado para llevar sus iniquidades, para llevar el pecado de muchos.”

Pero en el versículo 12, “Yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos. Y esa es su exaltación.” Entonces eso le da el panorama general de lo que estamos viendo aquí. Los judíos en una generación futura dirán lo que usted ha dicho y lo que yo ya he dicho, que Jesucristo es el único Salvador, que su muerte es un sacrificio vicario y sustitutivo hecho por mí, hecho por pecadores, que Él muere como el Cordero escogido de Dios para quitar el pecado del mundo y que no hay salvación en ningún otro fuera de el nombre de Jesucristo.

Bueno, con ese tipo de repaso vayamos a la última estrofa. Hasta este punto las provisiones y los beneficios de la muerte del siervo han sido vistas desde la perspectiva de la gente, como dije. Y ese será el caso hasta la mitad del versículo 11, las líneas finales de la mitad del versículo 11 al 12 cambiarán, y no vamos a oír la perspectiva de los judíos o la perspectiva de los pecadores, vamos a oír la perspectiva de Dios que le acabo de leer.

Entonces termina de una manera poderosa conforme Dios afirma la veracidad de su confesión y eso nos lleva el versículo 10. Entonces veámoslo. Esto es lo que el Señor le ha hecho a su siervo, ellos tienen un entendimiento soteriológico completo de la cruz de Cristo. Estos judíos en la generación futura que hagan esta confesión entienden todo el panorama, no les falta nada en su soteriología, su Evangelio es un Evangelio completo. Esto es sorprendente, porque recuerde ahora, esto es 700 años antes de que Cristo siquiera venga y estas son palabras que salen de los judíos miles de años después de eso que indican un entendimiento completo de la cruz, ellos ahora saben lo que es la realidad. Versículo 10, “Ellos saben cómo en el Señor quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación.” Lo entienden, ellos entienden la expiación vicaría sustitutiva sacrificial de Cristo en el lugar de los pecadores.

Ellos entienden eso, esa gran doctrina medular. Ellos entienden que el que no conoció pecado por nosotros fue hecho pecado. Ellos entienden que Él llevó en su cuerpo nuestros pecados en la cruz, lo entienden. Ellos entienden lo que las epístolas del Nuevo Testamento explican a detalle, y por cierto, en el hebreo el término Jehová, Yahue, el tetragramatón, el nombre para el Señor mismo es enfático; Jehová quiso quebrantarlo, aunque podría ser al mismo tiempo, aunque como dice el versículo 9, “Nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca.” En otras palabras, Él es perfectamente santo, perfectamente justo, perfectamente sin pecado a pesar de que no tuvo pecado Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento; no solo quebrantarlo sin un tipo de quebrantamiento que es descrito con una frase que lo modifica, sujetándolo a padecimiento.

En otras palabras, el Señor le está haciendo algo a Él que es horrendo, los hombres claro, están quebrantándolo de manera injusta, vimos eso, ¿no es cierto? En los versículos anteriores. Los hombres están haciéndolo peor que pueden hacer con un juicio injusto y brutalidad y abuso y golpeándolo y abofeteándolo y pegándole con varas y coronándolo con espinas y clavándolo y traspasándolo, los hombres están haciendo lo peor que pueden hacer, lo peor que los pecadores pueden hacer y están contentos por hacer eso. Pero aquí Dios está contento y Dios se deleita en quebrantarlo, mientras que los hombres están haciendo lo peor que pueden hacer, al mismo tiempo Dios está haciendo lo mejor que Él puede hacer. Los hombres están haciendo lo peor que pueden hacer por el que no tuvo pecado y Dios está haciendo lo mejor que Él puede hacer por los pecadores. Su muerte es la obra de Dios, Él es el Cordero de Dios, elegido por Dios, Hechos 2, Hechos 4, “Elegido por el determinado consejo de Dios, el propósito y el consejo de Dios ha determinado que Él muera.” Es Dios quien colocó sobre Él la iniquidad de todos nosotros. Es Dios quien lo quebranta. Es Dios quien lo corta de la tierra de los vivientes. Dios quien no quiere la muerte del impío, como dice Ezequiel 18, encuentra placer pleno en la muerte del justo. Él lo llama así en el versículo 11, el justo. Dios que no se deleita en la muerte de pecadores encuentra deleite completo en la muerte del perfecto.

Ahora escuche con atención, el deleite de Dios y el placer de Dios en la muerte de Cristo, el placer de Dios al quebrantarlo, el placer de Dios al sujetarlo a padecimiento, y permítame decirle algo acerca de esa frase, sujetándolo a padecimiento. Es una frase muy poderosa, sujetándole a padecimiento. Porque tiene la idea de enfermarlo, y no enfermo de alguna enfermedad sino literalmente una experiencia tan tormentosa como para debilitar completamente su ser entero. Dios no solo lo quebranta en el sentido de que lo mata sino que Él lo hace tan tormentoso y doloroso como sea inconcebible o concebible. Él es quebrantado de manera agonizante, dolorosa, tormentosa. Y Dios está llevando a cabo el quebrantamiento.

Ahora, esta no es la muerte como algunos han sugerido de un mártir, esta no es la muerte de un mártir, los mártires no mueren así. Digo, las dificultades físicas están presentes, sea que sean quemados en la estaca, matados de otra manera. Pero si usted estudia la historia de los mártires, usted encuentra algo bastante interesante. Usted puede remontarse al Libro de los Mártires de Fox y leer los miles de relatos de los mártires ahí. Puede estudiar los mártires a lo largo de la historia de la iglesia y encontrará que los mártires mueren con canciones en sus labios, los mártires mueren cantando, los mártires mueren dando testimonio de la fe en el Señor, los mártires mueren con esperanza en sus corazones, los mártires mueren sorprendentemente con una medida de gozo porque los mártires mueren, escuche, bajo los consuelos dulces de la gracia, los mártires mueren bajo los consuelos dulces de la gracia, los mártires mueren con el Espíritu Santo fortaleciéndolos, los mártires mueren con la presencia de Dios siendo palpable, los mártires mueren bajo los consuelos dulces de la gracia, los mártires mueren y al morir comienzan a gustar del cielo porque eso es gracia, la muerte de Nuestro Señor no fue así, no se cantó ningún himno después de que dejaron la Pascua, no se citó Escritura alguna, no hubo consuelo, no hubo Espíritu Santo, no hubo Padre, no hubo fuente de consuelo.

¿Por qué? Porque Jesús no murió bajo los consuelos dulces de la gracia, Jesús murió bajo los terrores desatados sin alivio de la ley, Jesús murió bajo la ira de Dios desatada. No hubo consuelo, únicamente furia divina. Jesús murió gustando el infierno, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Ningún creyente jamás murió así. Y todo incrédulo muere así, todo creyente muere probando el cielo. Todo incrédulo muere probando el infierno. Jesús murió probando el infierno. Él murió la muerte de un incrédulo sin consuelo y sin gracia y sin misericordia. Los judíos lo entienden.

Ellos tienen un entendimiento muy rico de la muerte del Mesías, ¿pero por qué quiso Dios? ¿Por qué? ¿Por qué es que le agradó a Dios? ¿Cómo es que en Dios pudo querer esto? ¿Cómo fue posible que Dios se agradara de agonías como estas? Escuche, el deleite de Dios y el placer de Dios al quebrantar a su hijo de esta manera no estuvo en su dolor sino en su propósito. No estuvo en su agonía, estuvo en su mérito, estuvo en lo que Él logró. No fue en su sufrimiento, fue en su salvación y eso es lo que dice.

¿Por qué quiso el Señor quebrantarlo sujetándole a padecimiento? Porque Él puso su vida en expiación por el pecado, literalmente en hebreo, porque Él se presentará a sí mismo como una ofrenda por la culpa, porque Él entregaría su vida para salvar a pecadores. Fue el resultado lo que agradó a Dios, no el dolor. Pero el dolor y la agonía fueron necesarios, Él tuvo que morir bajo las realidades de la ley e ira divinas en su plenitud desatadas sin consuelo. Los judíos lo entienden.

Él fue la ofrenda por la culpa, Él fue la ofrenda por la culpa. ¿Por qué dirían eso? ¿Por qué el Espíritu Santo colocó esas palabras para que Isaías las escribiera? Es una ofrenda por la culpa. Le voy a decir porque, hubieron cinco ofrendas que los judíos ofrecieron, según Levítico cuando Dios estableció su sistema sacrificial; estaba la ofrenda quemada y después estaba la ofrenda de grano y la ofrenda de paz y la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa; tres de ellas fueron sacrificios. La primera, la ofrenda quemada, y la cuarta y la quinta, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa fueron sacrificios animales. Las otras dos, la de grano y de paz no lo fueron.

Sin entrar en muchos detalles, tres de ellas fueron sacrificios animales, esas tres que fueron sacrificios animales fueron retratos de los resultados mortales del pecado, que el pecado produce la muerte. Pero también expresaban la esperanza en que Dios permitiría que un sustituto muriera en el lugar del pecador y el sacrificio de un animal representaba el hecho de que Dios permitiría un sustituto, nada más que ninguno de esos animales fueron ese sustituto, únicamente apuntaron a la realidad de que habría un sustituto. Pero de esas tres ofertas en donde usted tiene animales involucrados la ofrenda quemada, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa; la final es la ofrenda que más abarca, esa quinta, la ofrenda por la culpa. Añade una dimensión que las otras no tienen, y no voy a entrar a todos esos detalles, pero añade una dimensión que las otras no tienen.

Y la mayoría de los comentaristas están de acuerdo en afirmar que lo que era característico de la ofrenda por la culpa o algunas veces llamada la ofrenda por la transgresión es la misma, fue que la ofrenda que añadía la dimensión de restitución o satisfacción o propiciación, lo cual es un verbo que significa quedar satisfecho, es la última de las ofrendas en Levítico en los primeros siete capítulos, es una extensión de las otras. Por cierto, fue la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa que fueron las ofrendas ofrecidas diariamente en los sacrificios de la mañana y la tarde.

Entonces ellos ofrecían estas ofrendas todo el tiempo. Extendían las nociones e ideas en la ofrenda por el pecado, en la ofrenda por el pecado usted expresaba arrepentimiento, en la ofrenda por el pecado usted reconocía que el pecado traía la muerte y la esperanza de un sustituto. Pero en la ofrenda por la culpa, debido a que el animal entero era colocado en el altar, estaba el retrato de término o satisfacción completa, satisfacción completa. Y los judíos verán eso, que la ofrenda de Cristo fue la ofrenda por la culpa en el sentido de que fue la ofrenda más completa, proveyó satisfacción completa, restitución completa, propiciación completa.

La satisfacción de la justicia de Dios es demostrada en la totalidad de ese sacrificio, la deuda es pagada en su totalidad y el pecador queda libre. Cuán rico es este entendimiento, de que Él no es la ofrenda quemada y Él no es la ofrenda por el pecado, Él es la ofrenda por la culpa. Lo cual cubre todo lo que las otras dos cubren y añade la dimensión maravillosa de satisfacción completa divina, el sacrificio del siervo como el pago completo de compensación dado a Dios para satisfacer su justicia santa y para pagar de manera total la paga de todos los pecados de todos aquellos que jamás creerían, aquellos entonces cuyos pecados son pagados, serán perdonados para siempre.

Y Juan dice, “Él es la propiciación por nuestros pecados, la ofrenda por la culpa, la ofrenda por la transgresión que satisface a Dios y no solo por los nuestros sino también por los pecados del mundo entero.” Este es el entendimiento del Evangelio, que Cristo es la satisfacción completa, el sacrificio completo a lo cual nada puede ser añadido. Dios está satisfecho. Esa es la razón por la que Dios se agradó, quiso quebrantarlo no porque Él se deleitó en la agonía, sino porque Él se deleitó en la expiación y se deleitó porque Él fue la ofrenda por la culpa para todos los creyentes desde Adán hasta el final, quien pagó de manera completa la justicia divina.

Ellos tienen un entendimiento completo de la cruz, pero no se detienen ahí, hay más de su confesión. A la mitad del versículo 10, “Verá linaje, vivirá por largos días y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho.” Espera un minuto, está muerto, ¿qué está pasando aquí? ¿Cómo es que Él puede ver su linaje y prolongar sus días, llevar a cabo la obra de Dios en su mano, ver y quedar satisfecho? Él tendrá que estar vivo, ¿no es cierto? Tiene que estar vivo, esta es una confesión de la resurrección.

Y está en la imagen de dar a luz un niño, esto es simplemente magnífico, verá linaje, verá su descendencia. Eso es tiempo futuro. Ahora ellos cambian, estos judíos, al tiempo futuro los resultados de lo que Él ha hecho, Él verá linaje, Él verá su descendencia. Esta es una analogía tan obvia, ¿y no nos gustaría a todos ver las generaciones venideras, verdad? Esa es la razón por la que estamos tan preocupados por los que quedan atrás. Hay muchas páginas de Internet en donde usted puede ir y revisar a toda la gente muerta que hay en su familia, eso en cierta manera es un mal sustituto por el hecho de que usted no va a ver a los que viene del futuro. Pero usted sabe, todos decimos, “Me encantaría ver a mis hijos. Me encantaría ver a mis hijos casi casándose. Me encantaría ver a los hijos de mis hijos, mis nietos. Me encantaría ver a los hijos de mis nietos. Me encantaría ver a dónde va eso. Me encantaría ver a lo largo del camino unas cuantas generaciones para ver si la vialidad del Señor en esta generación se sostiene. Y me encantaría ver a dónde va el reino y cómo sale la gente de mi familia y cómo encaja en los propósitos de Dios en el futuro.” Pero yo nunca veré eso.

Usted sabe, estoy bendecido, en tiempos antiguos usted era bendecido si vivió después del diluvio para ver una generación o dos. Yo ciertamente estoy bendecido por ver a mis hijos, a mis nietos, no sé si veré a mis bisnietos. Ciertamente no veré más allá de eso porque estaré muerto. Entonces si Él ve linaje, si Él ve posteridad Él tiene que estar vivo por mucho tiempo, y así será, Él prolongará sus días. Esa es una expresión hebrea para una vida larga, duradera. Él está vivo ahora. Entonces aquí está Romanos 10:9-10, ellos no solo creen en la muerte de Cristo sino que reconocen que Dios lo resucitó de los muertos. Aquí está la resurrección. Él verá a su posteridad, Él verá a las generaciones en el futuro, Él verá a todas ellas porque está vivo, Él está vivo, y Él tendría que estar vivo, ¿no es cierto? Para reinar, para ser exaltado, me encanta esto en Hebreos 2:09, “Él fue hecho poco menor que los ángeles para el sufrimiento de la muerte. Pero lo vemos coronado de gloria y honra.” Y después versículo 10, “Porque fue apropiado por quien son todas las cosas y mediante quien son todas las cosas en llevar muchos hijos a la gloria.” Simplemente deténgase ahí.

Él los verá a todos ellos, a todos los que Él lleve a la gloria Él verá. Juan 6 Él dice, “Todo lo que el Padre me da vendrá a mí y yo no perderé a ninguno de ellos y los resucitaré en el día postrero.” Él vivirá para ver su posteridad. Él vive para siempre para ver a sus hijos. Él verá su novia completa. Él verá su rebaño congregado a la gloria. Él verá a sus hijos, en realidad es sorprendente. Sí, Él prospera. Eso es lo que Él dijo en el 13 al 52, “Mi siervo prosperará.” Y aquí su prosperidad es indicada en la frase final del versículo 10, “La voluntad de Jehová será en su mano prosperada.” ¿Y cuál es la voluntad de Jehová? Que al quebrantarlo Él salva los elegidos. Él lo verá. No solo es que Él lo verá sino que lo hará, la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Todo lo que el Padre me da vendrá a mí y yo no perderé nada. Yo los resucitaré.” La obra de Cristo será terminada.

El placer de Dios se encuentren salvar a pecadores y para satisfacer su placer en salvar a pecadores Él tuvo que matar a su hijo, pero Él se deleita en quebrantar a su hijo para que Él pueda deleitarse en salvar a pecadores que lo alabarán y lo glorificarán para siempre. Toda esta salvación entera como dice Efesios 1, es para alabanza de su gloria. Y ellos tendrán una palabra final en su confesión, versículo 11, “Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho.” ¿Qué verá? Él verá el plan llegando a su término. Él verá la buena voluntad del Señor teniendo éxito. Él verá a su linaje espiritual. Él verá a los redimidos congregados.

Dios está satisfecho por el sacrificio expiatorio de Cristo y Cristo está igualmente satisfecho al ver a todos sus hijos congregados alrededor de su trono para siempre, la descendencia espiritual, los redimidos de todas las épocas, para siempre su amor, para siempre su novia, para siempre sus hijos e hijas amando, adorando, honrándolo, sirviéndolo en su presencia en las glorias del cielo eterno. Y de manera especial, oh, de manera especial, Él se deleitará en la salvación de esa esposa adúltera, Israel.

Escuché Isaías 62, “Por causa de Sion no guardaré silencio y por causa de Jerusalén no guardaré silencio hasta que su justicia salga como brillo y su salvación como una antorcha que está ardiendo. Y las naciones verán tu justicia y todos los reyes tu gloria y serás llamada por un nuevo nombre que la boca de Jehová designará. Tú también serás una corona de belleza en la mano de Jehová y una diadema real en la mano de tu Dios. Ya no se dirá de ti desamparada, y de tu tierra ya no se dirá desolada, sino que serás llamada mi deleite es en ella y tu tierra casada porque Jehová se deleita en ti y tu tierra estar casada con Él, porque como un joven se casa con una virgen, así tus hijos se casarán contigo. Y como el novio se regocija por la novia, así tu Dios se regocijará por ti.”

Dios se regocijará por la salvación de Israel de la que hemos estado hablando en el futuro y también Cristo. Y como resultado de la angustia de su alma, literalmente Él verá su descendencia espiritual incluyendo Israel y quedará satisfecho. Otra manera de traducir eso es, “Él lo disfrutará al máximo. El gozo y satisfacción plena del siervo vienen de proveer justicia, redención, perdón y el cielo eterno para sus hijos.” Que día será ese, que debía será ese. Las palabras finales son de Dios a la mitad del versículo 11 y esperaremos a oír de Él la próxima semana.

Antes de irnos tenemos algo muy especial esta mañana. Hemos sido tan bendecidos por tantos años, por tener Don Green y a Nancy y a su familia como parte de nuestra iglesia. Él ahora está partiendo para volverse el pastor de una iglesia en el área de Cincinnati, un grupo realmente fabuloso de personas, algunos de los líderes están con nosotros en esta mañana y les damos la bienvenida y hemos disfrutado tenerlos en nuestro tiempo de oración como ancianos. Pero no queremos despedir a Don si una afirmación apropiada de que estamos detrás de esto y que lo amamos, confiamos en él, creemos en él y afirmamos que este es el llamado de Dios en su vida, como lo hicimos en el primer servicio lo haremos para aquellos ancianos que están aquí.

Don, si vienes, y vamos a pedir a los ancianos que te rodean, si hay alguno en este servicio. La mayoría de ellos estuvieron en la primera hora. Don ha sido una parte fiel de nuestro ministerio, muchos de ustedes lo conocen y lo aman y a su familia mucho. Y nos regocijamos en los pasos que el Señor hace que sus siervos fieles tomen. Abrazamos a estas personas preciadas que Dios nos da de manera ligera, entendiendo que le pertenecen a Él y no a nosotros. Pero vamos a extrañar a Don y a su ministerio entre nosotros. Sin embargo, creemos con todos nuestros corazones que este es el propósito de Dios para él y queremos afirmar eso esta mañana. Ore conmigo.

Padre, te damos gracias porque conforme llegamos a la conclusión de esta experiencia de adoración en su totalidad esta mañana, que Tú eres soberano y lo hemos cantado y lo hemos visto y lo hemos dicho y lo hemos leído y lo hemos declarado y hemos oído al profeta declararlo y te hemos oído declararlo a partir de tus propias palabras. Y Señor, afirmamos eso. Y que Tú llamas a hombres y los llamas a la salvación en primer lugar y después los llamas a Tu iglesia y muchos hombres son levantados para pastorear y cuidar y guiar de Tu iglesia y sabemos que este es Tu llamado. Estamos tan agradecidos por haber tenido una parte pequeña de ministerio compartido con Don a lo largo de los años y ahora creemos que esta es Tu mano en su vida y en la vida de su familia al llevarlo a ese siguiente paso en donde su ministerio florecerá. Oramos por el grupo de personas, que lo reciban bien y lleguen a amar a su familia como también a Don. Y oramos porque Tú hagas mucho más abundantemente, más allá de lo que podemos pedir o entender según el poder que actúa en nosotros, que resucitó a Cristo de los muertos. Oramos porque el testimonio que se ha levantado en esa parte de nuestro país se esparza no solo en el área inmediata sino también en todo el mundo. Capacita a Don y úsalo de una manera poderosa, poderosa. De nuevo te damos gracias Señor por darnos el privilegio de invertir en las vidas de siervos selectos que pueden por lo tanto ser más útiles para ti. Te damos gracias por esta congregación, esta iglesia y los muchos en esta iglesia que han invertido en las vidas de los Green como familia y como individuos. Y oramos porque todos lo que nos has permitido hacer no sea más que el comienzo de lo que hay por delante. Entonces lo encomendamos a la palabra de Tu gracia, la cual tiene poder para sobre edificarlo y darle una herencia con los santos y que Tú hagas lo que trae honra a Tu nombre a través de Él en el área a la que Él ha sido enviado. Nos regocijamos en esa oportunidad y esperamos recibir reportes de bendición. Te damos gracias en el nombre de Cristo. Amén.

 

 

 

 

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