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Quiero regresar a nuestro tema en esta sección, como armonizamos el asunto de la soberanía divina, la responsabilidad humana, con nuestro deber evangelístico, con nuestro deber evangelístico. Después de todo hemos aprendido que somos embajadores para Cristo, se nos ha dado el ministerio de la reconciliación, se nos ha dado la Palabra de la reconciliación. El mensaje acerca de un Dios que reconcilia, que ha provisto un camino para que los pecadores se reconcilien con Él. Somos controlados, motivados y gobernados por el amor que Cristo tiene por nosotros, ese amor que va a todos por quienes Él murió. Debemos ir a todo el mundo, predicar el evangelio a toda criatura.

Debemos, como Pablo dijo en 2da de Corintios 5:11, persuadir a los hombres porque entendemos el terror del Señor, el juicio divino, el infierno eterno, todo eso. Entonces sabemos que, se nos ha dado la responsabilidad de ser fieles en nuestro evangelismo. Al mismo tiempo, algunas veces luchamos con esta realidad de la soberanía divina, y que es lo que podemos hacer cuando todo es predeterminado por Dios, y llevado a cabo por el Espíritu Santo. Bueno la respuesta simple a la pregunta es que Dios no solo ha ordenado a quienes Él salvará, sino que Él ha ordenado que nosotros en nuestro evangelismo fiel, seamos el medio mediante el cual El salvara a los suyos.

Ser útiles a Él, es el propósito en el cumplimiento de su plan soberano, ser un instrumento que Él puede usar, ser un instrumento para honra, útil para el Señor, ser obedientes debido a que eso trae claro, bendición, recompensa en esta vida, y recompensa eterna también. Pero al tratar de armonizar este asunto de la soberanía divina, y la responsabilidad humana, lo cual me parece ser la dificultad número uno con la que lucha la gente que estudia la Biblia, tratar de armonizar eso. Mi respuesta a eso a lo largo de los años, simplemente ha sido aclarar el asunto, porque la Biblia realmente no nos da una resolución a eso, porque esto es algo que está más allá de nosotros.

Es una realidad trascendente, que es armonizada de manera perfecta en la mente de Dios, pero un dilema para nosotros. Nuestra responsabilidad es darle a Dios la gloria por la salvación, y entregar nuestras vidas a llamar a los pecadores al arrepentimiento, en el ministerio de la reconciliación. Estas dos cosas son presentadas una contra otra en los capítulos 9, 10 y 11 de Romanos. Y ya se han burlado bastante de mi esta semana por cubrir unos cuantos versículos únicamente, entonces veamos si podemos cubrir tres capítulos en cuarenta y cinco minutos. Y como Jonatán dijo, una de las cosas que me encanta hacer, es simplemente mostrarle lo que la Biblia dice.

Y hay cierta naturaleza evidente en sí misma en las Escrituras, es su propia explicación de sí misma, y a veces simplemente leer con atención se vuelve claro. Y creo que vamos a ver eso en este texto, no tenemos mucho tiempo para entrar en profundidad, en los versículos individuales y demás. Únicamente tener el panorama general aquí. En los capítulos 9 al 11, el apóstol Pablo descubre su corazón en el área de la aplicación del evangelio. En el área de la aplicación del evangelio a los pecadores, y especialmente a aquellos que están más cercanos a su corazón, esto es los judíos. ¿Acaso Pablo entiende el evangelio? Absolutamente, hemos visto eso ¿acaso él entiende su responsabilidad? Absolutamente, entendemos eso.

¿Acaso él entiende que esta es una obra soberana de Dios? De manera clara él ha desarrollado eso para nosotros ¿acaso él entiende que los pecadores son responsables y deben arrepentirse y creer? El entiende eso. Habiéndonos dado una mirada al evangelio, en los capítulos 1 al 8 en Romanos, que realmente es el desarrollo completo del entendimiento de Pablo del evangelio. En el capítulo 9, él hace una aplicación, una aplicación. Esta es una gran manera, en cierta manera de cerrar nuestra semana viendo el evangelio de Pablo. Haremos algo de esto el domingo por la mañana, pero para esta parte, este es un buen lugar en donde cerrar.

Aquí está la preocupación del apóstol Pablo por la aplicación de este evangelio soberano, glorioso, reconciliador. Capítulo 9 versículo 1, ‘verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo’. Todo eso simplemente es para decirnos que no podemos cuestionar el motivo de Pablo, no podemos cuestionar su pasión, no podemos cuestionar su integridad. Esta es una sección de las Escrituras que contiene un corazón que está sangrando, él tiene tanta pasión por la salvación de los pecadores, él quiere que todo mundo entienda la verdad, esa pasión, él no es un fraude. Su conciencia en ese asunto está limpia en el Espíritu Santo. Y esto es lo que él quiere que usted sepa. ‘Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón’.

Sabe una cosa, simplemente debo decir esto, hay mucha gente que abraza la teología reformada, que no me parece tener eso. ¿Dónde está la tristeza? ¿Dónde está la tristeza incesante? ¿Dónde está el dolor? ¿Dónde está la agonía? ¿Dónde está el dolor por la condición perdida de la gente? Usted puede de tener tanta confianza y estar tan cómodo con la doctrina de la soberanía, que usted abandona completamente esta pasión de corazón. Cuan profundo es esta pasión para Pablo, versículo 3, ‘porque deseara yo mismo ser anatema separado de Cristo por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne’. No creo que jamás yo me he oído decir eso.

Condéname, si al condenarme a mí, puedes salvar a alguien más, envíame al infierno, si al ir al infierno podría traer alguien más al cielo. Esta es una pasión que es tan abrumadora en la vida de Pablo, que él de hecho, contempla la posibilidad de que él desearía que él mismo fuera condenado, si de alguna manera eso pudiera traer salvación al pueblo por el que esta tan dolido. Ciertamente no habría alguien, que entendiera mejor la doctrina de la soberanía divina, que el apóstol Pablo ¿verdad? Y al mismo tiempo él tuvo esta pasión profunda por los perdidos y en particular él dice, en el versículo 3, ‘por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne.

Que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto, y las promesas, de quien son los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob. Y los cuales según la carne vino Cristo, el Mesías, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos amén’. Sabe una cosa, este es un hombre que simplemente irrumpió en doxología sin planearlo, esa es una doxología. El simplemente dice el nombre Cristo, y él irrumpe en una doxología, el cual es Dios bendito por encima de todos, amen. Este es un hombre que conoció la tristeza, y una tristeza incesante por la condición perdida del pueblo a quien él amaba. Observe el capítulo 10 versículo 1.

‘Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación’. Usted podría preguntar, ¿Pablo, si ya está predeterminado quien va a ser salvo porque estas orando? ¿Por qué estas orando? Y él le respondería a usted al decir, mi pasión motiva mis oraciones, porque me preocupo, porque estoy cargado tan profundamente porque estoy entristecido de manera tan profunda, porque yo sé que se me ha mandado y se me ha llamado a orar. Pablo mismo inclusive, le dijo a Timoteo que orara por todos los hombres con respecto a su salvación. Pablo era tan apasionado por la salvación de los pecadores que él dio todo lo que tuvo. En ese esfuerzo en su vida.

Tanto a manera de ministerio público, como a manera de intercesión privada a favor de ellos. Y su oración a Dios por ellos fue por su salvación. Observe el capítulo 11, versículo 1, ‘digo pues’, el escribe, ‘¿ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera’, me genoito, el negativo más fuerte en el idioma griego, no, no, no, no, no. Lamento, dice él, la condición de mi pueblo, oro por su salvación, y sé que Dios no los ha rechazado de manera final. Esto realmente es, el rango completo de actitudes necesarias para un evangelista eficaz. Usted tiene que lamentar la condición de los perdidos, usted debe desear su salvación al grado que usted ora por ellos, y usted debe creer que Dios tiene la salvación en mente para algunos de ellos.

Ahora, en estos tres capítulos 9, 10 y 11, él revela la pasión que lo movió, pasión por la salvación de pecadores. Y fueron tanto judíos como gentiles, y sabemos eso porque, aunque él tuvo este deseo en particular por los judíos, él fue el apóstol a los gentiles. Conforme estos capítulos se desarrollan, presentan, creo que usted podrá decir cuatro componentes esenciales, cuatro realidades, cuatro verdades acerca del evangelismo. Todas son necesarias, sin embargo, aparentemente son paradójicos. Se colocan en una posición de tensión, entonces simplemente tomemos cada una de ellas a la vez. El capítulo 9, enfatiza la soberanía divina, el capítulo 9 enfatiza la soberanía divina. Comencemos en el versículo 6.

El hecho de que Israel no ha creído, el hecho de que Israel no es salvo, el hecho de que han rechazado a Cristo, versículo 6, ‘no es porque la Palabra de Dios ha fallado’ ¿Por qué? porque no todos son Israel los que descienden de Israel ¿sabe usted lo que eso significa? Dios nunca tuvo la intención de que todos los judíos fueran salvos, eso es lo que él está diciendo, la explicación establece la soberanía divina. ‘Ni son todos hijos’, versículo 7, ‘porque son descendientes de Abraham’. Esto es, ‘hijos de Dios’. ‘Si no que por Isaac tus descendientes serán nombrados, estos no son los hijos de la carne que son los hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes, esta es la palabra de la promesa,

En este tiempo vendré y Sara tendrá un hijo, y no solo esto, estuvo Rebeca también, cuando ella había concebido gemelos por un hombre, nuestro padre Isaac, porque aunque los gemelos no habían aun nacido, y no habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios, conforme a la elección permaneciese, no conforme a las obras, sino conforme al que llama, se le dijo a ella por Dios, el mayor servirá al menor, como está escrito a Jacob amé, y a Esaú, ¿Qué? aborrecí’. ¿Sabe usted? Los primeros cinco versículos aquí, podría pensar alguien que todo había salido mal, que Dios en el principio había tenido la intención de salvar a todos los judíos, y el plan había fracasado.

Y la respuesta de Pablo es, la incredulidad de Israel es perfectamente coherente con el propósito y promesa de Dios. La promesa de Dios no falló, el poder de Dios no falló, desde el principio Dios estaba tomando decisiones. Como es visto inclusive, antes desde que Jacob y Esaú nacieran. Versículo 14, entonces asume la crítica inmediata que va a venir, ‘¿Qué pues diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios?’ Esto no parece justo, no es justo que Dios escoge, eso no es justo, ¿entonces decimos que hay injusticia? No, no, no. El Salmo 119 dice de Dios, ‘que tu justicia es una justicia eterna’, o tu justicia es una justicia eterna. Salmo 7 versículo 9 dice, ‘tú eres el justo’, tu eres el justo. Dios define la justicia.

Y el responde con soberanía, versículo 15, ‘pues a Moisés dice, tender misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca, así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón, para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere tiene misericordia, y al que quiere endurecer endurece’, Wow, eso es tan claro como puede ser, que Dios toma decisiones. Dice usted, ¿es eso justo? Justo, enviaría a todo mundo ¿Adónde? al infierno. ¿quiere usted lo justo? No creo.

No hay error alguno en el entendimiento de Pablo de la soberanía de Dios, en absoluto. El versículo 19 entonces, otra crítica va a ser presentada en contra de esto. ‘Pero me dirás porque pues sin culpa, porque quien ha resistido a su voluntad’, ¿Cómo es posible si todo esto es decidido por Dios, puedes culpar a mi si no creo, como puedes hacer eso? Y aquí está la respuesta, versículo 20, ‘más antes hombre, ¿quién eres tú para que alterques con Dios?’ Cállate, cierra la boca, no cuestiones la justicia de Dios. ‘¿Dirá el vaso de barro al que lo formó porque me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?’

¿Acaso no puede el alfarero hacer lo que él quiere? ¿acaso Dios no es absolutamente soberano? ¿Por qué le estas preguntando? ¿Por qué lo estas cuestionando? De hecho, versículo 22, ‘y que si’, es como si dijera ¿y qué? ¿qué te importa a ti? ¿Por qué crees que tú debes entrar en la ecuación? ‘si Dios queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder’, su poder de juicio, ‘soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción. Y lo hizo para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia, que él preparó de antemano para gloria’. Tú no tienes ningún derecho de decirle a Dios, lo que él puede hacer y lo que no puede hacer.

Y que, si Dios quiso demostrar su ira, ¿acaso no tiene un derecho de mostrar su ira? ¿acaso no tiene un derecho de mostrar su justicia santa? Hay un uso interesante del verbo aquí, El soportó con mucha paciencia los vasos de ira, verbo pasivo, verbo pasivo. Soportó aquellos preparados para destrucción. Dios no es el agente activo, el verbo es pasivo. Esta no es predestinación doble, son preparados para la destrucción por el pecado de ellos. El agente no es nombrado en el proceso de la destrucción, no hay un sujeto para el verbo pasivo, pero obviamente el agente es la persona, el agente es el pecado que mora en la persona, mientras que en el versículo 23 y 24, los verbos son activos y Dios es el que lo está haciendo.

Él es el que ha preparado de antemano gloria, para aquellos a quienes Él llamo de los judíos y de los gentiles. Entonces lo que usted tiene aquí es esta afirmación fuerte, fuerte, de que la salvación es una obra de Dios, basado en Su decisión divina, soberana, eterna, no influenciada. Ahora, Pablo quiere probar esto a partir del Antiguo Testamento, entonces en el versículo 25, él toma el lenguaje de Oseas e Isaías. ‘Como también en Oseas dice, llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo y a la no amada, amada. Y en el lugar en donde se les dijo vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del Dios viviente’. Versículo 27, también Isaías clama tocante a Israel.

‘Si fuera el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan solo el remanente será salvo, porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud’, y como antes dijo Isaías, ‘si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia o remanente, como Sodoma habríamos venido a ser y a Gomorra seriamos semejantes’. Él toma del profeta Oseas y el profeta Isaías, textos del Antiguo Testamento que vieron la incredulidad de Israel en el futuro, y también vieron la salvación del remanente, la salvación del remanente. Versículo 17, eso es clave ‘aunque el número de los hijos de Israel fueran como la arena del mar, es el remanente que será salvo’.

Dios salva un remanente recordando el capítulo 6 de Isaías, en donde Isaías ve la visión y Dios dice, quien ira por nosotros ¿verdad? Isaías dice, aquí estoy Señor envíame a mí, y él ha sido limpiado con el carbón ardiente tocando sus labios, y ahora él va a ser enviado por Dios a la nación de Judá, a proclamar el juicio babilónico venidero. La ira de Dios va caer, y Dios dice, quien va a ir, y le va a decir a este pueblo, y él dice, aquí estoy, me puedes enviar a mí. Y después Dios le dice, sus oídos van a estar cerrados, no van a oír, sus ojos van a estar ciegos, no verán, no se van convertir, no se arrepentirán. Y entonces Isaías hace la pregunta, que yo haría, ¿Por cuánto tiempo hago eso?

Digo, como se sentiría usted en su ordenación si alguien le dijera, ahora estas listos para salir, por cierto, nadie te va a escuchar a nada de lo que digas, ¿entonces por cuanto tiempo hago eso? Y el Señor le dice a Isaías en ese sexto capítulo, hasta que no quede nadie que lo haga, hasta que todo el pueblo se vaya. Y entonces él cierra el capítulo al decir, habrá una décima parte, habrá una simiente santa, habrá un tronco. Esa es la doctrina del remanente, siempre ha sido así, inclusive en el futuro del día escatológico cuando Israel venga a la fe en Cristo, solo será una tercera parte de la población de los judíos, dos terceras partes serán designadas, dicen los profetas del Antiguo Testamento como rebeldes, serán purgados.

Una tercera parte será salva, miraran aquel a quien traspasaron, serán redimidos, una fuente de limpieza se les abrirá, y recibirán el reino prometido en el Antiguo Testamento. No puede ser confuso lo que él está diciendo ¿acaso Israel no tuvo responsabilidad humana en esto? ha, claro que la tuvieron. Observe el versículo 30, que pues, diremos, que los gentiles que no buscaron justicia, alcanzaron justicia, esto es la justicia que es por la fe, pero Israel buscando una ley de justicia no llego a la ley, sería mejor ser un gentil. Aquí están todos estos judíos que han estado trabajando por buscar la justicia por la ley y son eliminados, y los gentiles que la buscaron por la fe, reciben la salvación que los judíos no pudieron encontrar, al buscarla, al perseguirla mediante la ley.

La razón es que no la buscaron por la fe, sino como si fuera por obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo quien fue Cristo, como está escrito, de regreso en Isaías, ‘he aquí yo pongo en Sion piedra de tropiezo, y roca de ofensa, y el que en él creyere no será avergonzado’. La afirmación no es ambigua, los gentiles alcanzaron justica por la fe, Israel no alcanzó justicia, porque la buscó por las obras, la buscaron por las obras. Entonces, por un lado, es una decisión soberana de Dios, quién será salvo. Por otro lado, la gente es condenada porque buscaron salvación de la manera equivocada. ¿Está usted entendiendo esto? Israel no alcanzo la justicia que viene por la fe, porque únicamente es posible por la fe, no por la ley.

Y únicamente es hecha disponible, mediante Cristo y tropezaron en Cristo ¿verdad? El evangelio según 1ra de Corintios, lo veremos este Domingo por la mañana, fue para los gentiles locura y para los judíos tropezadero, piedra de tropiezo. En Juan 8:24 Jesús dijo, cuando crean que yo soy él, cuando crean que yo soy él, todo cambiará. A menos de que crean dijo Él, que yo soy Él, en vuestros pecados moriréis. Tienen que creer, gentil, judío, tenían que creer. La salvación iba a ser por la fe, siempre por la fe, y la fe tenía que ser en Cristo Jesús. Los judíos se rehusaron a hacer eso, tropezaron en Cristo. Por lo tanto, están perdidos ¿acaso eso significa que el plan de Dios fallo? No.

Dios nunca tuvo la intención de que todo Israel fuera el Israel verdadero, sino que hubiera un remanente, y si Dios determina mostrar su gracia en un remanente, Él tiene un derecho de hacer eso. Y si Él determina mostrar su juicio y su ira, y su santidad al condenar a pecadores, Él tiene un derecho de hacer eso, entonces ahí tiene usted el asunto de la soberanía divina. Vaya al capítulo 10. Y en el capítulo 10 hay cambio dramático aquí, simplemente un cambio dramático, porque el tema ahora es la responsabilidad humana. Tuvimos una pista de eso al final del capítulo 9, ‘hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación’. Este deseo significa, un tipo de un deseo de ruego apasionado.

Él no termina en diferencia por la doctrina de la soberanía en el capítulo 9, él acaba de escribir el capítulo. Él no termina en indiferencia por la doctrina de la elección, la predestinación, porque él entiende la verdad paralela de la responsabilidad humana. Se desarrolla de manera magnifica en el capítulo 10, digo, simplemente es sorprendente que son colocadas una al lado de la otra y no son adversarios, son paralelas ¿Cuál es el problema? ¿Cuál es el problema aquí, el asunto aquí? Quiero que sean salvos dice el versículo 1, quiero que sean salvos, mi corazón clama por la salvación de ellos, a tal grado que yo caso podría desear que yo estuviera condenado, si ellos pudieran ser salvos ¿Cuál es el problema?

Bueno, el versículo dos, él lo explica. Él no dice, oh no son elegidos. Él dice, tienen celo de Dios, pero no conforme a ¿qué? el primer problema es que carecen de conocimiento. Oh, carecen conocimiento acerca de ¿qué? versículo 3, ‘porque ignorando la justicia de Dios, lo primero, esto es muy importante, que ellos carecen es que tienen un entendimiento inadecuado de Dios, y particularmente de la justicia, la santidad, la perfección absoluta de Dios. Ellos piensan, escuche, que Dios es menos justo de lo que Él es, ellos piensan que Dios es menos justo de lo que Él es ¿Cómo sabe usted eso? porque ellos están buscando establecer su propia justicia.

En cierta manera es así, ellos piensan que Dios es menos justo de lo que Él es, para que ellos puedan ser tan justos como Dios demanda ¿entendió usted eso? Ellos creen que ellos pueden producir suficiente justicia como para satisfacer el requisito justo de Dios, por lo tanto, tienen un conocimiento no adecuado de Dios en su justicia, y tienen un conocimiento totalmente inadecuado de su propia pecaminosidad. Creen que Dios es menos justo de lo que Él es, que ellos son más justos de lo que ellos son, y por lo tanto creen que pueden establecer su propia justica delante de Dios, en lugar de sujetarse a sí mismos a la justica perfecta de Dios y clamar por misericordia.

Carecen del conocimiento de Dios, carecen del conocimiento del pecado, carecen del conocimiento de Cristo, versículo 4, no entiende que Cristo es el fin de la ley, Cristo es el único que cumple la ley para justicia. Todo aquel que cree, en otras palabras. Estamos de regreso a la justicia activa de Cristo, la naturaleza de Jesucristo, ellos no entienden que el único que puede y que ha cumplido la ley de manera perfecta es el Señor Jesucristo, y es su justicia perfecta imputada por Dios al que cree en Él. Ellos no entienden eso, no entienden la naturaleza de Dios, ellos no tienen la naturaleza de su propia condición caída, no entienden la justica de Dios, que viene por Cristo. Ellos tampoco entienden que la salvación es por la fe, al final del versículo 4, para todo aquel que cree.

Y después él procede a hablar de eso, en el versículo 5, ‘porque de la justicia que es por la ley, Moisés escribe así, el hombre que haga estas cosas vivirá por ellas’. Muy bien, ¿quiere venir usted por la ley? Entonces, se había hecho responsable para que guarde de manera perfecta la ley, y usted está condenado por eso, pero versículo 6, la justicia basada en la fe, eso es lo que Pablo quiere comunicar. No digas en tu corazón, quien ascenderá al cielo, esto es para traer a Cristo abajo, ¿Quién descenderá al abismo? Esto para traer a Cristo de los muertos ¿Quién cree usted que es? ¿Cree usted que usted puede hacer que Cristo descienda del cielo?

¿Cree usted que usted puede sacar a Cristo de abajo, y traerlo para su rescate y su ayuda, por alguna justicia que usted generó por sí mismo? Usted no lo entiende. Usted no puede subir al cielo y hacer que Cristo descienda, usted no puede entrar a la morada de los muertos por así decirlo y traerlo desde ahí. Este es el lenguaje de la justicia personal. La mera perversidad de esta perspectiva es que el pecador piensa que Dios es menos justo de lo que Él es. Se ve a sí mismo como más justo de lo que él es, y por lo tanto cree que es posible para él, traer a Dios a este mundo para que Dios pueda darle justicia, esta es la odisea imposible, este es un Don quijote espiritual, el sueño imposible. ¿Qué hemos estado predicando? Él dice en el versículo 8.

La palabra está cerca de ti, en tu boca, en tu corazón, este no es ningún mensaje nuevo, eso es tomado de Deuteronomio 30, la palabra de fe que estamos predicando, esto es lo que predicamos, aquí viene. ‘Si confesares con tu boca, que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo’. Ahora no hay soberanía en eso, esto es llamar al pecador para que confiese con su boca a Jesús como Señor, cree en su corazón que Dios lo levanto de los muertos. Entonces después de la afirmación más fuerte hecha en las Sagradas Escrituras, acerca de la doctrina de la soberanía divina absoluta en la salvación, capítulo 9.

Usted tiene el capítulo 10, en el cual el apóstol dice que el pecador que confiesa a Jesús como Señor, cree en su corazón que Dios le levantó de los muertos, lo cual es una afirmación divina de la perfección de su vida y obra, será salvo. Porque con el corazón, versículo 10, un hombre cree, resultando en justicia, con la boca él confiesa resultando en salvación. Usted quiere justicia, usted no puede alcanzarla, usted no la puede traer de arriba, no la puede traer de abajo, es un regalo de Dios al que cree. Y él inclusive, va más allá de eso, observe el versículo 11, porque todo aquel que cree, cualquiera que cree, todo aquel que cree no será avergonzado, lo cual es un eco del versículo 33 en el último capítulo.

 Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Ahora, todo evangelista tiene que creer eso ¿verdad? Todo cristiano tiene que creer eso. No podemos enredarnos en extrapolar un entendimiento de la soberanía de Dios, y tener una especie de indiferencia hacia los perdidos. Aquí está un hombre cuyo corazón sangra, y se duele, y llora, y está en una turbación constante y tristeza por la condición de los perdidos. Él no ve ningún hombre en la superficie, vimos eso ayer, él no ve a ningún hombre externamente, o a ninguna mujer externamente, él los ve en su condición perdida, su corazón se duele por ellos, él ha experimentado el amor de Cristo, él sabe que Cristo ha muerto por todos los que creerán en Él.

Él quiere traerles el mensaje a ellos, este es un corazón apasionado de un evangelista, y aquí está el todo aquel, porque todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. Y después viene esta porción muy importante de las Escrituras. Comenzando en el versículo 14, nos lleva al tercer punto que quiero que vea esta mañana. Primero Pablo habla de la soberanía divina, después él habla de la responsabilidad humana de creer, y aquí él habla del deber del evangelio, el deber del evangelio. Observe el versículo 14, ‘acaso’ él dice, ‘¿cómo invocaran aquél si no son elegidos?’, que dice él, ¿Cómo invocaran aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Cómo oirán sin un predicador?

Guau, ¿Cómo oirán sin un predicador? ¿Cómo predicaran a menos de que sean enviados? Como está escrito’, de regreso en Isaías, ‘cuan hermosos son los pies de los que traen las buenas nuevas’. ¿No se siente así usted, hacia aquel a quien le trajo usted el evangelio? No merecemos el crédito. No obstante, los corazones de los que han sido alcanzados, están llenos de gozo y amor hacia aquel que los alcanzó. No todos oyeron las buenas noticias, dice el versículo 16, no todo mundo, ¿que salió mal? Bueno, algunos fueron escépticos como Isaías dice, ‘¿Señor, quien ha creído a nuestro anuncio? Pero el versículo 17 lo resume, ¿Por qué no creyeron? Digo, ¿por qué no recibieron la salvación? Porque la fe viene por el oír.

Y el oír por la Palabra de Dios. No estamos hablando simplemente de audio, estamos hablando de oír con el corazón, el problema es que no oyeron profundamente, no oyeron profundamente. La fe viene por el oír, oír por la Palabra de Cristo. Entonces eso, nos lo aclara en términos de deber del evangelio. Si, entendemos la soberanía divina, si, entendemos la responsabilidad humana, como lo hemos visto presentado en la parte de apertura del capítulo 10, y ahora entendemos el deber del evangelio, que no pueden invocar a aquel en el que no creen, no pueden creer en el que no conocen, no pueden conocer si un predicador, no pueden predicar a menos de que sean enviados, porque la fe viene por oír la verdad acerca de Cristo.

Viene por oír la verdad acerca de Cristo. Pero yo digo, versículo 18, ciertamente han oído, ¿no es cierto? Ciertamente han oído, su voz ha salido por toda la tierra y sus palabras hasta los fines del mundo. Puedo decir ciertamente, Israel no sabía o ¿sí? Primero Moisés dijo, ‘os provocare a celos por aquellos que no son una nación, por una nación sin entendimiento, os provocare a ira’. Isaías es muy valiente y dice, ‘fui hallado por aquellos que no me buscaron, me di a conocer a aquellos que no me buscaron’, pero en cuanto a Israel él dice, ‘todo el tiempo he estirado mis manos a un pueblo desobediente y obstinado ¿de qué trata todo eso? todo eso trata del hecho de que Pablo está diciendo, todos ustedes judíos se rehúsan a oír.

Rechazan el mensaje de Cristo, el mensaje que ha salido por todo el mundo, y los gentiles lo están oyendo y creyendo. Ustedes lo oyeron primero y lo han rechazado. Entonces, Pablo ha presentado para nosotros, este deber evangelístico, esta responsabilidad del evangelio, exactamente en medio de estas grandes verdades de soberanía divina y responsabilidad humana. Al llegar al capítulo 11, simplemente de manera breve un par de comentarios, regresamos al asunto de providencia divina. Y no puedo desarrollar todo este capítulo, no tenemos tiempo de hacer eso, fuera de darle un panorama general. ‘¿digo pues, ha desechado Dios a su pueblo? de ninguna manera’ Y aquí regresamos a la soberanía de Dios.

‘Porque yo también soy un Israelita’, eso es prueba de que él no ha rechazado a su pueblo porque judíos individuales han sido salvos durante la época de la iglesia, ‘yo soy descendiente de Abraham, yo soy de la tribu de Benjamín, Dios no ha rechazado a su pueblo, a quien El conoció de antemano. ¿O no sabéis lo que la Escritura dice en el pasaje acerca de Elías? Como él ruega con Dios en contra de Israel, Señor han matado a tus profetas, han derribado tus altares, y solo yo quedo, y están buscando mi vida. ¿Y cuál es la respuesta divina para él?’ Estas bromeando, ‘me he guardado siete mil hombres que no han doblado la rodilla a Baal. De la misma manera entonces ha llegado en la actualidad a haber un remanente según la elección de gracia de Dios’.

Entonces la respuesta es esta, en ultimas vemos la incredulidad de Israel, pero ese no es el final de la historia. Y creo que un cuarto punto que podemos incluir aquí sería, promesa divina, promesa divina. Habrá una salvación futura para Israel, y esa es la promesa del capítulo 11, es inequívoca, es clara, usted no puede darle la vuelta a esto, usted no puede evitarlo. Es versículo 5, ‘un remanente según la elección de gracia de Dios’. Él tiene que responder a la pregunta ¿Qué hay acerca de Israel? Acabas de cerrar el capítulo 10, al decir que los judíos han rechazado y los gentiles que llegaron tarde a la fiesta, por así decirlo, del evangelio, están creyendo.

Y la iglesia está creciendo y floreciendo, y los judíos continúan siendo hostiles y rechazando. ¿Qué hay acerca de Israel? ¿Es el fin de Israel, es este el fin? Bueno, hay gente que nos dirían eso, que la iglesia es el Israel de Dios, y que no hay futuro para Israel, un poco difícil explicar lo que está pasando en la tierra de Israel en la actualidad. Si Dios no está haciendo algo para los israelitas en el futuro, ¿entonces que están haciendo en el mundo? ¿Alguna vez ha conocido usted a un Hebeo, Jebuseo, Amoreo, Hitita? Yo nunca. Se amalgamaron, se mezclaron, un milenio atrás. Los judíos son tan puros como lo fueron en tiempos bíblicos, inclusive en tiempos del Antiguo Testamento ¿Qué es lo que Dios está haciendo?

Vendrá un tiempo, hay un remanente en la actualidad. Nuestra iglesia, por cierto, está poblada por muchos, muchos judíos. El remanente, parte del remanente en la actualidad, por lo cual estamos muy agradecidos, pero hay un día futuro cuando la salvación regresará a Israel como un pueblo. Vaya al versículo 11, ‘¿digo entonces, tropezaron para caer? No, de ninguna manera, por su trasgresión la salvación ha venido a los gentiles’, entonces lo que sucede es por el rechazo de Israel, Dios va a los gentiles. Entonces él procede a explicar que la salvación de los gentiles, tiene la intención de hacer que los judíos sean provocados a celos, y que los judíos al ser provocados a celo, regresen para recibir las promesas originalmente dados a ellos.

‘Si su rechazo’, versículo 15, es la reconciliación del mundo, ‘¿Qué será su aceptación sino vida de los muertos?’. Sabe una cosa, si el rechazo de Israel, el rechazo de Israel hacia Cristo, terminó en que el evangelio fuera a todo el mundo gentil, si su rechazo afecta el evangelismo gentil de manera tan masiva ¿Cómo será su aceptación? Le voy a decir lo que será, lea el libro de Apocalipsis, primero 144,000 de ellos, 12 mil de toda tribu se volverán evangelistas. Irán por todo el globo y predicaran el evangelio en todos lados y habrá tantas personas salvas, que será el periodo más grande avivamiento en la historia del mundo. Y entonces, el Señor regresara para establecer el reino que les prometió.

Únicamente fueron temporalmente separados ¿verdad? Versículo 17, las ramas fueron rotas del tallo de la bendición de salvación, los gentiles llamados un olivo salvaje fueron metidos ahí, fueron injertados, se volvieron participantes con ellos de la raíz rica del olivo. No sean arrogantes, así esas ramas que fueron cortadas, que fueron quitadas, si son arrogantes recuerden que no son ustedes los que sostienen a la raíz, sino que la raíz los sostiene a ustedes. Ramas fueron rotas, versículo 19 dice, ‘entonces yo tengo que ser injertado, es correcto, fueron rotos por su incredulidad, pero tu estas de pie por tu fe. No te envanezcas, si no teme porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, Él tampoco te perdonara a ti’.

¿Sabe una cosa? la iglesia puede tener un fin triste, vemos a una iglesia falsa que podría ser a lo que se refiere ahí. Podría ser cortado, él dice en el versículo 22, ‘pero el día está por venir cuando Israel será salvo’, versículo 25, ‘no quiero hermanos que sean ignorantes del misterio, no sean sabios en su propia estimación. Que un endurecimiento parcial le ha sucedido a Israel’, es solo parcial porque hay un remanente, ‘hasta que la plenitud de los gentiles entre’, eso significa que la iglesia esté completa, ‘y entonces todo Israel’ ¿qué? ‘será salvo, como está escrito: vendrá el liberador de Sion y quitara la impiedad de Jacob, este es mi pacto con ellos cuando quite sus pecados’ ¿Por qué va a pasar esto?

Versículo 29, ‘porque’ ¿Qué? ‘irrevocable son los dones y el llamamiento de Dios’. Las promesas de Dios no pueden ser canceladas, no pueden ser canceladas. Dios en ultimas va a salvar a su pueblo Israel, entonces todo regresa a la promesa de Dios. Ahora todo regresa al poder de Dios, y al final regresa a su Gloria cuando todo ha sido dicho y hecho. Aquí está la conclusión. ‘Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios. Cuan inescrutable son sus juicios e insondables sus caminos’ ¿sabe ahora lo que eso significa? Va más allá de nuestra capacidad de entenderlo de manera completa. ‘¿Por qué quien ha entendido la mente del Señor?’ usted no cree que usted la entiende ¿o sí?

‘¿O quien fue su consejero?’ Él no tiene consejeros ‘¿o quién le dio a Él primero para que le fuese recompensado?’ Él no le debe a usted explicación alguna por algo, ‘porque de Él, y por Él, y para Él son todas las cosas, a Él sea la gloria por los siglos de los siglos, y todos dijeron amén’. Amén.

 

 

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